ArticlePDF Available

Abstract

Not avalaible No disponible
EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO
COMPOSTELANO DON RODRIGO DE LUNA
EN IRÍA FLAVIA
Por
MARTA CENDÓN FERNÁNDEZ
Entre los avalares que sacuden la Galicia del siglo XV, discurre la
sobresaltada vida del arzobispo Don Rodrigo de Luna. Ya su instalación
en la sede compostelana, fue conflictiva; el Cabildo había recibido una
recomendación —más bien imposición para que eligiese por prelado a
un sobrino del condestable Alvaro de Luna\ tras el fallido intento de
instalarlo en la sede de Sevilla^. La elección se llevará a cabo el 24 de
marzo de 1449. Pero como el electo no tenía aun la edad canónica, se
acordó suplicar al Papa que aprobase la elección, al tiempo que Alvaro de
Luna, que ya había pretendido su instalación en la sede hispalense apoya-
do por el rey Juan IP, se dirigía directamente a Roma. Nicolas V lo nom-
' Era hijo de un primo de Don Alvaro, Juan de Luna, Comendador de Bamba y Prior
de San Juan y Juana de Ardoz; véase LOPEZ FERREIRO,
Antonio:
Historia de la
S.AM.I.
de Santiago de Compostela, Imp. y enc. del Seminario Conciliar Central, Santiago de
Compostela, tomo VII, 1903, reed. Sálvora, 1983,
p.l93.
2
MONTES ROMERO-CAMACHO, Isabel: «Un episodio de las relaciones Iglesia/
Estado en tiempos de Juan II: la postulación de Don Rodrigo de Luna como arzobispo de
Sevilla», en Andalucía Medieval, Actas I Coloquio de Historia de Andalucía, Córdoba
noviembre de 1979, Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba,
Córdoba, 1982, pp.383-395.
^
LOPEZ FERREIRO, Antonio: Don Rodrigo de Luna. Estudio histórico. Facsímil
de la edición de 1884, Imprenta Paredes Espinosa, reed. Historia de Galicia, Edinosa, A
Coruña 1991, p.7.
"CUADERNOS
DE
ESTUDIOS GALLEGOS",
Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
204 EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO COMPOSTEE
ANO...
bró administrador de la diócesis compostelana en espera de que cumplie-
se los 27 años, edad requerida para la prelacia, mediante una bula en la
que expresa que se había reservado la provisión de la sede compostelana
n en vida de Don Alvaro de Isorna"^. Su carrera eclesiástica había sido
muy rápida, gracias a su parentesco con Alvaro de Luna, de tal modo que
a los 24 años, ya era Capellán Mayor del rey, tesorero de la Iglesia de
León y Notario Apostólico. Con él vinieron a Galicia algunos de sus fa-
miliares, pero también supo rodearse de importantes consejeros, muchos
de ellos gallegos^
Sin embargos que su vida, ampliamente tratada por López Ferreiro,
que le dedica incluso una monografía^, nos interesa su muerte y las razo-
nes para la conservación de su memoria en Iria Flavia. En realidad en
torno a su figura se creó una «leyenda negra», que lo condenaba a un
triste final. Baste recordar la opinión que merece al autor de la Silva
Palentina:
«En las crónicas también se deuen escribir las malas hazañas como
las buenas, porque unas nos convidan a la virtud y las otras nos refre-
nan de los vicios. Es de saber, que en este tiempo cerca del año
MCCCCLVIII, era obispo de Santiago un Don Rodrigo de Luna, so-
brino del maestre Don Aluaro de Luna, de quien antes hizimos men-
ción.
Este arzobispo era hombre muy vicioso, y hacía cosas muy feas
y deshonestas, y entre otras hizo una harto escandalosa, que estando
una donzella noble y muy hermosa el día de su boda en el tálamo,
antes de la noche, el señor arzobispo parecióle que era bien celebrar
él las bodas antes que el marido y vino allí
a
la casa con gente arma-
da, y públicamente lleuó a la novia a su casa, donde la tuuo algunas
noches sin quererla tornar a su marido: los padres se fueron a quere-
llar al rey Don Enrique; el cual le mandó venir a su Corte, y estando
él allí mientras el negocio se deliberaba, el conde de Trastámara Pero
Alvarez Osorio y otros caualleros le tomaron sus villas y fortalezas,
las cuales mientras vivió nunca pudo tornar a cobrar, y assi murió
pobre y desheredado segúnd
lo
merecían sus desonestas costumbres»^.
4
LOPEZ FERREIRO, A.: Historia..., op. cit., tomo VII,
pp.190-1.
^
LOPEZ FERREIRO, A.: Don Rodrigo..., op. cit.,
p.
13.
^
LOPEZ FERREIRO, A.: Don Rodrigo..., op. cit.
^
FERNANDEZ DE MADRID, Alonso: Silva palentina, Excma. Diputación Provin-
cial de Falencia, Falencia, 1976, p.307.
"CUADERNOS
DE
ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
MARTA CENDON FERNANDEZ 205
Es verdad que su sepulcro no se halla en la catedral compostelana sino
en la Colegiata de Ma Flavia (Padrón); sin embargo ello no supone tanto
un destierro, como el resultado de diversos factores, entre los que cabe
tener en cuenta que, si su parentesco con Alvaro de Luna lo llevó a rele-
vantes puestos eclesiásticos, la caída del Condestable parece arrastrarlo a
él también.
En sus últimas voluntades, leídas el
1-7-1460
en la Rochablanca de
Padrón, Don Rodrigo manifestaba:
«Otrosí mandamos que nuestro cuerpo sea enterrado dientro en el
cabildo viejo de la dicha nuestra iglesia de Santiago adonde tiene los
pies el prelado guando esta en el abto del mandato el jueves de la
cena poniendo encima de la sepultura una piedra fegurada en ella
nuestra persona revestida en avito pontifical et senon oviere lugar
para ello mandamos que nuestro cuerpo sea enterrado en una capilla
de las mayores de los monasterios de Santo Domingo o de San
Francisco que son defuera de la nuestra cibdad
de
Santiago a eleçion
de nuestros conplidores et se a esto no oviere lugar mandamos que
sea enterrado en la capilla mayor de Santa Maria Diria desta villa de
Padrón en la forma que dicha es» (45r-45v)^.
Realmente, a pesar de que presenta Padrón como tercera opción a la
hora de ser inhumado, fueron numerosos los vínculos que le aproximan a
dicha villa, en la que, por otra parte, falleció.
Así, estando en la Rochablanca, el 22-8-1456,o jubilar, funda en
Padrón un hospitaP, que se remata dos añoss tarde; el 13-10-1458, en
un documento dictado en Pontevedra, indica que el altar que hay en él,
^
Archivo Catedral de Santiago, Leg. 161, Testamentos de sres. arzobispos 1448 a
1769, fols. 43r.-49v: «Testamento del Sr. Arzobispo don Rodrigo de Luna. Manda por el
pagar al cabido ciertos maravedís que le debian, anno de 1460».
^
«Considerando, como el oficio de los Prelados es proveer e subvenir a las necesi-
dades de los pobres, mayormente a los enfermos y peregrinos, e por quanto los fieles
cristianos que con suma devoción por salvación de sus ánimas, visitan cada dia la nues-
tra Santa Iglesia de Santiago continuando sus romerías fasta la nuestra villa de Padrón,
e por defecto de buena
ospitalidad,
que no ha en la dicha nuestra villa, son fatigados y
no reciben consolación alguna[...]E porque nos y nuestra Mesa arçobispal tenemos y
poseemos un territorio y suelo yermo y sin edificio en la dicha nuestra villa de Padrón,
que es propinquo a la iglesia de Santiago de la dicha nuestra villa, por ende, nos por
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo XLIV, Fascículo
109-,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
206 EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO COMPOSTEE
ANO...
puede ser utilizado por cualquier clérigo, sin «perjudicio de la Iglesia
madríz de Santa María diría del Padrón e de su derecho parrochial e
funeral», encomendando la administración del hospital «a un canónigo
de la dicha Iglesia de santa Maria diría e a un home bueno
e
fixo del
concejo de la dicha villa del Padrón, ambos eligidos e escogidos e nom-
brados por los canónigos de la dicha Iglesia e jurados de la dicha
villa»^^.
En noviembre de 1457 se hallaba de nuevo en Iría, donde «seendo
asentado no coro vaixo» de la Colegiata, declaró la autenticidad de una
copia de un tumbo ^^
Por otra parte, la reiterada presencia de sus escudos en la iglesia de
Santiago de Padrón y en la cercana ermita de la Fuente de Santiago, indi-
can su contibución a diversas obras de las mismas. Asimismo, tras la
llamada del monarca al arzobispo y otros señores a acudir a la guerra de
Granada, se produce un enorme malestar entre los caballeros gallegos,
que se muestran reacios a partir. Don Rodrigo cumple la orden real, en
tanto una parte de los canónigos, ante la intención de algunos nobles y
determinados miembros del cabildo de expulsar al arzobispo, se retiran a
Ma y se instalan en la Colegiata, hacia mediados de 1458, donde perma-
necerán dos años. A principios de octubre, Don Rodrigo de Luna regresa
a Galicia, encontrando cerradas las puertas de Santiago, y la hostilidad de
villas como Muros y Noya; sin embargo, Pontevedra, Padrón con su cas-
tillo de Rochablanca, la fortaleza de la Barreira y el castillo de Rochaforte,
continuaban fieles, por lo que se instala en Pontevedra. Los conflictos se
suceden, obligando incluso el prelado a trasladarse a Salamanca donde se
hallaba en septiembre de 1459^^, para regresar a finales de dichoo y,
como indica en un documento de febrero de 1460 —en respuesta a ciertos
requerimientos por parte de los canónigos cismáticos que habían perma-
servicio de Dios y honor del Santo Apóstol Santiago, cuyo lugar tenemos, por nos y por
nuestros subcesores para in perpetuum damos y deputamos el dicho territorio y suelo
con todas sus pertinencias para que en él sea edificado y construido ospital y casa para
recebimiento y consolación de los pobres y peregrinos...», en LOPEZ FERREIRO, A.:
Don Rodrigo..., op. cit., pp.23-4.
'« LOPEZ FERREIRO, A.: Don Rodrigo..., op. cit., p.26.
" LOPEZ FERREIRO, A.: Don Rodrigo..., op. cit., pp.27-8.
'^ Para todos estos sucesos véase LOPEZ FERREIRO, A.: Historia, op. cit., tomo
VII,
pp.210-33.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS",
Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
MARTA CENDON FERNANDEZ 207
necido en Santiago tenía la intención de ir junto a los canónigos que
estaban en Padrón^^ Allí se instala en la Rochablanca para disponer los
combates, pero fallece el 1 de julio, celebrándose los funerales en la
Colegiata.
López Ferreiro supone que debió hacer el testamento en Salamanca
por el otoño de 1459, nombrando testamentario al bachiller Gonzalo Núñez
de Castro, vecino de dicha localidad, aunque no cita documento alguno^"^;
sin embargo de la copia que existe en el Archivo de la catedral de Santia-
go se desprende que, ya enfermo, debió otorgar su testamento en Padrón,
pues a la hora de elegir sepultura en Ma, dice «de s ta villa de Padrón», lo
que indica dónde estaba dictando sus últimas voluntades, en las que, por
otra parte, no figura como testamentario Gonzalo Núñez de Castro^^
Los conflictos no cesaron a la muerte de Don Rodrigo de Luna, resul-
tando muy problemática su sucesión^^. Quizá por ello los restos del prela-
do ya no fueron trasladados a Compostela y se dejaron en la capilla ma-
yor de la Colegiata de Iria, que tan bien lo había acogido. Por otra parte,
como ha señalado Jerónimo del Hoyo, parece que allí yacían diversos
obispos de Iria, lo que supondría el mantenimiento de un panteón de
prelados^^.
'3 LOPEZ FERREIRO, A.: Historia..., op. cit., tomo VII, pp.235-7.
'4 LOPEZ FERREIRO, A.: Historia..., op. cit., tomo VII, p.239. Ya en su obra sobre
Rodrigo de Luna, op. cit., p.57, nota 2, congeturaba a partir de los datos que aportaba
González Dávila, Pellicer o Mártir Rizo, quienes señalaban como fecha del testamento el
9-7-1460, fecha en que ya se había producido el óbito.
'^ Véase documento antes citado.
'^ Véase toda la narración de acontecimientos en LOPEZ FERRERIO, A.: Histo-
ria..., op. cit., tomo VII, pp.241ss, y Galicia en el último tercio del siglo XV, Faro de
Vigo,
Vigo, 1968 (3^ éd.), pp.lSss.
'^ «Hay en esta iglesia, en la capilla mayor al lado del Evangelio un entierro
llebantado con un bulto de piedra ensima con su mitra y cruz de lo mismo, y según
paresce por unas letras questán en torno del, es de don Rodrigo de Luna, argobispo de
Santiago; y ala entrada della, detrás del segundo pilar de la mano derecha, junto a él,
por la parte del mediodía hay una sepultura sola, igual del suelo, con unas letras góti-
cas grandes que no se leen por su antigüedad. Tiénese por tradición questán en ella
enterrados veinte y ocho obispos de los que presidieron en ella; tiene quebrada una
esquina la sepultura, dicen quiso un sacristán abrirla con codicia de hallar en ella algo
de interés y que bió cierto resplandor y por
él,
y por haberse quebrado, dexó de prose-
guir su intento el dicho sacristán», en HOYO, Jerónimo del: Memorias del arzobispado
de Santiago, 1607, Imprenta Moret, La Coruña, p.l52.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", TomoXLIV, Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
208 EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO COMPOSTELANO...
En el Tumbo viejo de aniversarios se expresa de este modo el falleci-
miento del obispo: «Anno Domini MCCCCLX o primeiro dia de julio
falesceu o arçobispo don Rodrigo de luna ena Rocha de Padrón en dia
martes»^^.
No sabemos con certeza la fecha de realización del sepulcro de Don
Rodrigo de Luna. Sin embargo tenemos diversos datos de sumo interés
que permiten efectuar una aproximación a la misma. Así, el epitafio
indica:
«SEPVLTURA. DEL. RIMO. SEÑOR. DON. R° D. LVNA. ARCPBO.
D. SCTIAGO. FALLESCIO. EN EL. MES. D. IVLLIO. ANO DE. M.
CCCC. LX. ANOS ESTA. OBRA. MA(N)DO. FAZER. EL.
HONRRADO. PEDRO DE SOTO. CARDENAL. CRIADO DE. SU. R.
SEÑORÍA.»
Además de lo que se puede deducir del testamento del prelado, donde
se aprecia que no ha mandado realizar un monumento funerario, el epita-
fio aclara que el encargado de rendir culto a la memoria postuma del
prelado es Pedro de Soto, uno de los canónigos que están presentes en la
redacción de sus últimas voluntades. Según recoge López Ferreiro «pa-
sado algún tiempo el cardenal compostelano, Pedro de Soto, que había
sido su familiar, recogió sus restos en un magnífico sarcófago de granito,
cubierto de estatua yacente, vestida de hábitos pontificales, y colocado
bajo un arco junto al altar mayor de la referida
Colegiata»^^,
El mismo
autor, en su
obra.Historia
de la
SA.M.I.
de Santiago, hace constar en nota
que actualmente se ve junto al altar mayor, pero que el presbiterio fue
edificado de nuevo a fines del siglo XVII o principios del siguiente, por
lo que parece plantear la duda sobre su ubicación primitiva^^. No obstan-
te,
él mismo aporta una información que resulta capital para la datación
del sepulcro. El cura de Santa Eulalia de Chacin, Ruy Vázquez, familiar
del juez de Villestro, Fernán Rodríguez de Leira, escribe siete u ocho
años después de la muerte del obispo:
'« LOPEZ FERREIRO, A.: Don Rodrigo..., op. cit., pp.56-7; Historia..., op. cit.,
tomo VII, p.239.
9
LOPEZ FERREIRO, A.: Don Rodrigo..., op. cit., p.57.
20
LOPEZ FERREIRO, A.: Historia..., op. cit., tomo VII, pp.338-9, nota 1.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
MARTA CENDÓN FERNÁNDEZ 209
«E
O
Arçobispo de Santiago don Rodrigo de Luna, último pasado,
que yjaz sepultado dentro do arco das gradizelas do altar mayor de
Santa Maria de Iria. O qualpasou moitos traballos en guerras con os
cabaleiros de seu arçobispado, e con os cidadaos desta cibdad de
Santiago. Outrosi con o Conde de Trastámara que se apoderou ena
cidade. Por lo qual él indo a mandado de noso señor el Rey, se
leuantaron contra él non lie querendo obedescer por señor; por los
pedidos grandes que el deitara ena cidade e villas e lugares,
desasperaron del. Esto foi ena era de MCCCCLVIIII anos».
Este texto, además de corroborar los datos que ya se han comentado
sobre las sublevaciones contra el arzobispo, permite conjeturar la posibi-
lidad de que el sepulcro ya estuviese realizado en época de Ruy Vázquez,
pues dice que «yjaz sepultado dentro do
arco»',
por una parte, nos habla
de yacer; por otra, dentro de un arco, lo que parece referirse a, «bajo un
arcosolio» y consiguientemente se trataría de un sepulcro adosado. Sería
extraño un simple enterramiento en el suelo, bajo un arco, con lo que se
puede pensar en una imagen yacente cobijada por un arco, tal como hoy
se conserva.n más, al mencionar «das gradizelas do altar mayor»,
indicaría que la ubicación originaria se corresponde con la actual, en la
zona del presbiterio que da paso a la nave (Lám.l).
Lám. 1. Conjunto sepulcral de Don Rodrigo de Luna en la Colegiata de Iria.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
210 EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO COMPOSTELANO...
Con esos datos se puede pensar que el sepulcro se habría realizado
hacia mediados de la década de los 60. Si se tienen en cuenta las caracte-
rísticas estilísticas, es posible establecer relaciones con otros ejemplos
que se harían en fechas próximas. Chamoso, indica que el sepulcro del
obispo de Orense, Don Alonso López de Valladolid, que se halla en la
catedral compostelana, sería de la «misma inspirada mano» que había
labrado el del arzobispo Don Rodrigo de Luna^', así como el del arcedia-
no Don Juan Marino de Sotomayor^^. Núñez, ratifica la opinión de
Chamoso a la que añade la posibilidad de que se pueda atribuir a la mis-
ma mano, el sepulcro del Mariscal Suero Gómez de Sotomayor, o, en su
defecto, a un escultor que pudo formarse en la tradición del que podría
denominarse «Maestro de los sepulcros de dignidades eclesiásticas»^^.
Para ello se basa en las semejanzas que ofrecen ambos sepulcros: «el
mismo tipo de almohadón de prelado, escalonado y rematado en borlas
que
promueven arrugas en el punto de unión de los cabos deshilachados.
En cuanto al macizo facial de ambos, revela una atención a un plantea-
miento plástico muy afín, con una nariz (muy desgastada y quebrada en
la figura del Mariscal) que pasa sin transición a la frente, acusados pó-
mulos y orbicular de los
labios
distendida hacia los músculos cigomáticos,
como acusados son asimismo los músculos orbiculares de los párpados y
los ojos aovados que parecerían representar a los yacentes en actitud de
sueño.
Finalmente,
el
pabellón auricular del acusado
lóbulo»^^.
Asimis-
mo,
sin descartar una autoría común para el del arcediano Don Juan Marino
de Sotomayor, fallecido en 1496, sitúa la ejecución de éste último hacia
1480^^.
Por su parte Manso basándose en la opinión de Moralejo, indica
que «la expresión risueña del
rostro,
la sonrisa boba y los ojos vidriosos
se vinculan con el tímpano de
la
Anunciación y Epifanía de Santa María
de
Vigo,
y con el retablo de san Gregorio y los enterramientos de
Vilar
de
-' CHAMOSO LAMAS, Manuel: Escultura funeraria en Galicia, Instituto de estu-
dios orensanos «Padre Feijoo», Orense 1979, p.447.
22
CHAMOSO LAMAS, M.: Escultura..., op. cit., p.227.
^'^
NUNEZ RODRIGUEZ, Manuel: La idea de inmortalidad en la escultura gallega,
Excma. Diputación Provincial de Orense, Orense, 1985, p.80.
24
NUÑEZ RODRIGUEZ, M., op. cit., p.79.
'-'
NUÑEZ RODRIGUEZ, M., op.cit., p.81.
"CUADERNOS
DE
ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
MARTA CENDON FERNANDEZ 211
Donas»^^.
Ciertamente, el sepulcro de Don Rodrigo de Luna se haría en primer
lugar y tras él se llevaría a cabo el del obispo de Orense, Don Alonso
López de Valladolid (Lám.2), promovido para dicha sede en 1466. A con-
tinuación, aunque añoss tarde, se esculpiría otra de las obras atribuibles
sin duda a este taller, cual es, el sepulcro del arcediano Don Juan Marino
de Sotomayor (Lám.3) que guardas semejanzas con el sepulcro del
arzobispo compostelano que con el del prelado orensano. El del arcedia-
no presenta una facturas geométrica, mantiene el ángel junto a la al-
mohada, un rostros modelado y una mitra de picos corto.
En lo que atañe al sepulcro de Don Rodrigo de Luna, consta de yacen-
te y yacija con una inscripción y el escudo del prelado (véase Lám.l).
Presenta dos peculiaridades con respecto a otros ejemplos del mismo ta-
ller; una, propia de su condición de arzobispo: el palio, que se ornamenta
con elementos en forma de «tau» y algunas rosetas (Lám.4), a la que se
añade otra, característica de la sede compostelana y que se documenta
desde el pontificado de Pedro Suárez de Deza (1173-1206): el remate del
báculo en forma de «tau» (Lám.5).
Por lo demás, el yacente viste el habitual atuendo episcopal. Sobre el
alba parece que se dispone una dalmática, si bien su ubicación actual, con
un retablo adosado no permite su visión lateral completa, que se tiene que
suplir con una superior desde la que parece apreciarse una vestiduras
corta que el alba, e incluso otras que podría corresponder a la sobrepe-
lliz (Lám.6). No obstante, bajo la casulla se observa una manga ancha de
tela fina, a juzgar por su factura pinjante, rematada en una borla (Lám.7),
semejante a la que remata los guantes en el ejemplo de Don Alonso López
de Valladolid. La casulla, de tela gruesa que genera pliegues acartonados,
se decora con red de rombos, al igual que la mitra en la que se disponen
rosetas similares a las del palio. Bajo la mitra, al igual que en el ejemplo
de Don Alonso López de Valladolid
y
en el del arcediano Don Juan Marino,
se observa un casquete que tapa parte de la oreja (Lám.8).
^^
MANSO PORTO, Carmen: «El sepulcro de Suero Gómez de Sotomayor en Santo
Domingo de Pontevedra», en El Museo de Pontevedra, tomo XLIV, Pontevedra 1990,
p.395,
lo cual repite en Arte gótico en Galicia: los dominicos, tomo II, Fundación Pedro
Barrié de la Maza, Conde Penosa, La Coruña 1993, p.515.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS",
Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
Lám. 2. Yacente del obispo de Orense Don Alonso López de Valladolid,
en la catedral de Santiago.
Lám. 3. Yacente del arcediano Don Juan Marino de Sotomayor
en Vilaxoán (Pontevedra).
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
Lám. 4. Sepulcro de Don Rodrigo de Luna. Palio.
Lám. 5. Báculo en "tau"
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
Lám. 6. Parte inferior del yacente.
Lám. 7. Detalle. Mano derecha.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
MARTA CENDÓN FERNÁNDEZ 215
^'^••<^
Lám. 8. Mitra.
Los ornamentos litúrgicos se complementan con el manípulo que pen-
de de la mano izquierda y remata en fleco; la estola que parece intuirse en
la parte inferior; el amito que se aprecia en torno al cuello; los guantes
sobre los que se colocan sendos anillos en los extremos de los dedos
anular y meñique; finalmente las sandalias, decoradas con red de rombos
(Lám.9).
Cabe también destacar, el báculo; para él se sigue el modelo del que
porta el Santiago del parteluz del Pórtico de la Gloria, con dos cabezas de
león en los extremos de la empuñadura, patrón que ya había sido utiliza-
do en otros ejemplos como el de la Reina Santa, Isabel de PortugaP^ o el
del arzobispo Don Alonso Sánchez de Moscoso y que se correspondería
con el que utilizaban los prelados. Sin embargo, en este caso, el asta no se
decora con conchas como ocurría en los ejemplos de Bernardo II —inhu-
mado en Santa María de Sar—, Santa Isabel de Portugal o Don Alonso
Sánchez de Moscoso; pero en la parte superior, bajo la empuñadura, se
27
MORALEJO ALVAREZ, Serafín: «Báculo de Santa Isabel de Portugal», en San-
tiago,
camino de Europa. Culto y cultura en la peregrinación a Compostela, catálogo de
exposición, Santiago de Compostela 1993, n°126, pp.434-5.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS",
Tomo
XLIV,
Fascículo
109,
Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
216 EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO COMPOSTELANO...
r r^
Lám. 9. Sandalias.
coloca una pieza cúbica decorada con incisiones que evocan el trabajo de
orfebrería, tras la cual se dispone un panisellus muy corto, de tal modo
que la mano del prelado ase directamente el asta.
Otro elemento digno de reseñar es la presencia de ángeles insertos
entre las almohadas; entre sus manos se abre un libro, con todo el
simbolismo que ello entraña, dentro de las oraciones por el alma del di-
funto.
Su rostro es redondeado, con un cabello muy pegado a la cabeza al
igual que las alas que se adhieren al cuerpo, constreñidas por la falta de
espacio. Sus rasgos son muy semejantes a los que aparecen en el sepulcro
del arcediano Don Juan Marino, aunque en este último su ubicación en el
lateral, permite un despliegue de alas que después se vuelven sobre si
mismas, incluso en el que se corresponde con la parte adosada al muro.
Si se observa la composición general del yacente de Don Rodrigo de
Luna, cabe tener en cuenta, en primer lugar, el rostro (véase Lám.8). Los
ojos se cierran quedando muy marcada la línea entre los párpados, pro-
porcionando a la figura un aspecto de sueño plácido, o «muerte-sueño»
(Núñez), mientras esboza una leve sonrisa. A diferencia de las facciones
que presenta el ejemplo de Don Alonso López de Valladolid de aspecto
redondeado, con un tratamiento superficial del bloque, donde la boca es
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo XLIV, Fascículo 109, Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
MARTA CENDON FERNANDEZ 217
casi una línea recta, o el mentón una curva, en el caso de Don Rodrigo de
Luna los planos sons trabajados, con incisioness profundas como
se aprecia en las fosas nasales o en los hoyuelos que se forman en las
comisuras de unos labios bien delimitados, y que generan, a su vez, una
barbilla de cierta convexidad, semejante al rostro que muestra el arcedia-
no inhumado en Vilaxoán.
En lo que respecta a la gestualidad, es semejante a la que muestra el
yacente de Don Alonso López de Valladolid: la mano derecha sujeta el
báculo, mientras la izquierda se coloca extendida sobre el pecho; cabe
recordar, una posición semejante en el yacente del obispo de Tuy, Don
Juan Fernández de Sotomayor
(II).
Sin embargo, en el de Don Rodrigo de
Luna, la mano derecha agarra el báculos abajo, de manera que la com-
posición se abre, y la figura parece que se vuelve un poco hacia el espec-
tador que así puede apreciar parte del cuerpo, la otra mano, el palio y el
manípulo. Asimismo a diferencia de los ejemplos mencionados, la figura
resultaría cortada si se pusiese de pie: los pliegues de la casulla, en el
brazo derecho, rematan sobre una superficie totalmente lisa, y el codo se
apoya sobre el plano de base.
Finalmente cabría destacar que, al igual que en otros ejemplos del
mismo taller, la figura descansa sobre una base la cual, en su extremo
izquierdo, hoy mutilado, parece que contaba con un ángel con libro, tal
como indica Chamoso^^ (véase Lám.9). No obstante, dada su ubicación
actual resulta difícil comprobarlo y, por otra parte, es preciso indicar la
tendencia de este autor a dejar sin rematar el pie izquierdo, lo que podría
tratarse de un efecto similar de economía, ya que es la parte correspon-
diente al ángulo que se adosa al muro.
En lo que atañe a la yacija destaca, por una parte, la inscripción, que se
adapta al espacio disponible, variando la longitud de las líneas, e incluso
interrumpiéndose para dejar paso a los elementos del escudo el cual cu-
riosamente no se sitúa en el centro. Este consta del menguante de los
Luna con bordura en la que reparten ocho veneras, motivo que en grupo
de tres, flanquea el escudo^'^ (Lám.IO). Por otra parte destaca un prótomo
de león que sirve como soporte, y que hace suponer la pérdida de otro. En
2^
CHAMOSO LAMAS, M.: Escultura..., opxit., p.447.
^' CHAMOSO LAMAS, M.: Escultura..., op.cit., p.445.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo XLIV, Fascículo 109, Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
Lám. 10. Escudo de Don Rodrigo de Luna en la yacija.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
Lám.
11.
León que soporta la yacija.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
220 EL SEPULCRO DEL ARZOBISPO COMPOSTELANO...
realidad, a pesar de sus fauces leoninas, el conjunto de la cabeza, con
grandes orejas, cobra un aspecto simiesco, en tanto que se marca el pelaje
del cuerpo y afiladas garras que reposan sobre un pedestal (Lám.ll). Su
factura es muy similar a la de los soportes del sepulcro del arcediano Don
Juan Marino, si bien en dicho caso están echados e incluso uno de ellos
gira la cabeza.
El conjunto sepulcral de Don Rodrigo de Luna fue conservado a pesar
de las obras que llevaron a sustituir la antigua iglesia románica por la
actual en el siglo XVII. Es evidente que por ese motivo, sufrió un traslado
de tal manera que el arco que hoy lo cobija no corresponde al primitivo
enterramiento. Sin embargo,
a
diferencia de lo que parece indicar Chamoso
—cuando señala «consérvase uno de los leones que soportaron el arca
antes de su traslado»^^, de lo que podría deducirse que el sepulcro era
exento su tratamiento, así como los datos documentales a los que se ha
hecho referencia, y la comparación con otros ejemplos del mismo taller,
parecen confirmar que se trató, desde el principio, de un sepulcro adosado.
En definitiva, se trata de un ejemplo perteneciente a un taller que rea-
liza diversos sepulcros de eclesiásticos que se vinculan con Compostela,
si bien cada uno de ellos se ubicará en un emplazamiento diferente. El del
arzobispo compostelano en Iria, en consonancia con la propia leyenda
negativa que rodeó a este prelado, parecería reflejar, inclusos allá de
su muerte, un cierto destierro. En realidad ni los cronistas próximos, como
Ruy Vázquez, ni su sepulcro, parecen corroborar ese final que casi lo
condenaba a damnatio memoriae; al contrario, su recuerdo fue exaltado
en un conjunto sepulcral, en el que el epígrafe evoca su persona, y diver-
sos elementos iconográficos, como el báculo en «tau», insisten en su vin-
culación con Santiago, en una ciudad, Iria, de profunda raigambre jacobea.
^" CHAMOSO LAMAS, M.: Escultura..., op. cit., p.445.
"CUADERNOS DE ESTUDIOS GALLEGOS", Tomo XLIV, Fascículo 109, Santiago 1997.
(c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc)
http://estudiosgallegos.revistas.csic.es
... En marzo de ese año don Rodrigo reclamó a los caballeros feudatarios de la Iglesia de Santiago 12. Sobre Rodrigo de Luna y su pontificado compostelano, sigue siendo esencial López Ferreiro 1884. Un estudio más reciente en Cendón Fernández 1997. 13. Unas visiones claras y sintéticas de la problemática existente en torno al señorío arzobispal compostelano en el siglo XV en González Vázquez 2006;Díaz Ibáñez 2006, pp. ...
Article
El objetivo del presente estudio es analizar en detalle los procesos de negociación y pacto mantenidos por Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago, y distintos miembros de la nobleza gallega durante la revuelta contra el prelado que se desarrolló entre los años 1458 y 1460. En el estudio se pondrá de manifiesto la necesidad historiográfica de atender a dichos procesos pactuales en tanto que elementos fundamentales para la propia comprensión del conflicto en curso, y las diversas utilidades que el arzobispo encontró en el desarrollo de pactos y acuerdos tanto para alcanzar la paz con sus rivales como para hacerles frente.
Thesis
Full-text available
This thesis focuses on the only surviving illuminated manuscript from 15th century in Galicia (te so called "Breviario de Miranda"), kept at the Santiago de Compostela Cathedral Archive. First, I offer a brief approach to the manuscript production in Europe while the second part focuses on the Breviario itself.
Article
Full-text available
During the Late Middle Ages, cities offered opportunities to those nobles who understood urban politics and its diverse aspects. This was made possible thanks to social and physical support. This stabilization of territorial nobility is perfectly exemplified by the constant confrontation between the Archbishop of Santiago and the city council. In order to analyse this, we will look into the role of a noble household –The Moscosos– regarding public life. We will include the family’s constant confrontation with the Church and their urban heritage, including those elements related to the Moscosos’ lineage within the city.
ResearchGate has not been able to resolve any references for this publication.