ArticlePDF Available

Abstract

Resumen: Las ciber-terapias, como intervenciones de ayuda psicologica sustentadas en internet, se estan transformando en un complemento y alternativa a la atencion tradicional comenzando a demostrar efi cacia. Lamentablemente existen pocas publicaciones al respecto en espanol. Es por ello que la presente revision plantea los argumentos que justifi can el uso de las ciber-terapias, defi niendo algunos terminos necesarios para comprenderlas. Posteriormente se senalan sus ventajas y desventajas, los aspectos a considerar para su implementacion, asi como algunos ambitos en que han sido utilizadas. En este escenario, la presente revision proporciona una amplia, actualizada e introductoria vision de la cuestion de las ciber-terapias relacionadas con la psicologia clinica. Palabras clave: Psicoterapia, internet, e-terapias, terapia online, psicologia clinica, ciber-terapias. Internet and clinic psychology: A review of cyber-therapies
Asociación Española
de Psicología Clínica
y Psicopatología
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica Vol. 15, N.º 1, pp. 19-37, 2010
ISSN 1136-5420/10
ción DOCTOR, que simulaba las respuestas no
directivas de un terapeuta de orientación rogeria-
na. Hace unos 15 años se llegaban a vaticinar los
usos de la realidad virtual en el entorno terapéu-
tico, recomendando la necesidad de estudiar
estos nuevos entornos de comunicación (Baños,
Botella, y Perpiñá, 1998).Actualmente, uno de
los campos que más se abre camino en el uso de
TICs en psicología clínica es la incorporación de
internet al trabajo del terapeuta. Esta incorpora-
ción implica desde disponer de publicidad online
hasta desarrollar tratamientos en la web; es por
ello que algunos sostienen que estamos presen-
ciando el nacimiento de una nueva forma de
tratamiento: la intervención mediante internet
(Andersson, 2009).
Internet y los ordenadores pueden brindarle
muchas posibilidades y ventajas al trabajo clí-
INTERNET Y PSICOLOGÍA CLÍNICA:
REVISIÓN DE LAS CIBER-TERAPIAS
Los inicios en el empleo de las nuevas tecno-
logías de la información y comunicación (TICs)
en el ámbito de la salud podrían datarse en torno
a 1960, con el objetivo de enviar imágenes radio-
gráfi cas (Schopp, Demiris, y Glueckauf, 2006).
En el caso de la psicología clínica, el comienzo
del uso de las TICs podría situarse cuando Witt-
son, Affleck, y Johnson (1961) emplearon la
videoconferencia; posteriormente Weizembaum
(1966) diseñó el programa ELIZA y su aplica-
INTERNET Y PSICOLOGÍA CLÍNICA: REVISIÓN DE LAS CIBER-TERAPIAS
FELIPE SOTO-PÉREZ1, MANUEL FRANCO1, 2, 3, CLAUDIA MONARDES y FERNANDO JIMÉNEZ3
1 Fundación INTRAS
2 Complejo Asistencial de Zamora (Sacyl)
3 Faculta de Psicología, Universidad de Salamanca
Resumen: Las ciber-terapias, como intervenciones de ayuda psicológica sustentadas en internet,
se están transformando en un complemento y alternativa a la atención tradicional comenzando a
demostrar efi cacia. Lamentablemente existen pocas publicaciones al respecto en español. Es por
ello que la presente revisión plantea los argumentos que justifi can el uso de las ciber-terapias, de-
niendo algunos términos necesarios para comprenderlas. Posteriormente se señalan sus ventajas
y desventajas, los aspectos a considerar para su implementación, así como algunos ámbitos en que
han sido utilizadas. En este escenario, la presente revisión proporciona una amplia, actualizada e
introductoria visión de la cuestión de las ciber-terapias relacionadas con la psicología clínica.
Palabras clave: Psicoterapia, internet, e-terapias, terapia online, psicología clínica, ciber-terapias.
Internet and clinic psychology: A review of cyber-therapies
Abstract: Cyber-therapies, being psychological interventions by means of the Internet, are trans-
forming into a complement for and an alternative to traditional attention, and are beginning to show
effectiveness. Unfortunately there are few publications on the subject in the Spanish language. Thus
this review proposes arguments justifying the use of cyber-therapies, and defi nes some terms needed
to understand them. Subsequently we point out their advantages and disadvantages; the issues to be
considered for their implementation, as well as the areas where they have been used. Along these
lines, this review provides an ample, updated and introductory overview of the subject of e-therapy
associated with clinical psychology.
Keywords: Psychotherapy, Internet, e-therapies, online therapy, clinical psychology, cyber-therapies.
Recibido: 11-enero-2009; aceptado: 23-diciembre-2009.
Correspondencia: Felipe Soto-Pérez, Santa Lucía 19, 1ª
Planta, 47005 Valladolid.
Correo-e: fcsotop@yahoo.com
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 19 19/07/10 12:01
20 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
al., 2007). En consecuencia, se encuentra sufi -
ciente evidencia científi ca para que internet se
incorpore como herramienta clínica, y no pare-
ce justifi cada su baja utilización.
Otro factor, que va más allá de los mitos y
prejuicios sobre su empleo, puede ser el desco-
nocimiento de las posibilidades y utilidad de
internet en psicología clínica. Una simple revi-
sión en el índice del CSIC (Consejo Superior
de Investigaciones Científi cas de España), se-
ñala que no existen más de seis documentos
publicados en castellano respecto a psicoterapia
e internet; la base Psicodoc arroja 12 resultados.
Mientras, la misma búsqueda en Medline, su-
pera los 213 hallazgos y más de la mitad de los
últimos años. Es decir, existe una alta necesidad
de desarrollar el tema en español.
Junto a lo anterior, hay que considerar tam-
bién el incremento progresivo del empleo de
internet como medio de comunicación e infor-
mación. Según la Asociación para la Investiga-
ción de Medios de Comunicación (AIMC), en
España el uso de internet aumentó más de un
300% desde el año 2000 al 2007 (AIMC, 2007).
Es decir, internet se vuelve más común y utili-
zado, y por tanto una herramienta de amplio uso
que podría facilitar la accesibilidad a los trata-
mientos.
Todos los datos aportados hasta aquí nos
señalan que el uso de internet en psicología
clínica es aceptado por los usuarios y es efi cien-
te en cuanto a resultados, de este modo se de-
bería orientar y masifi car su utilización de modo
de aprovechar sus benefi cios. En este escenario,
las TICs y específi camente internet, han llegado
para quedarse por lo que se debe tomar una
actitud proactiva frente a su irreversible apari-
ción (Hampton y Houser, 2000; Pelechano,
2007). Inicialmente, el uso de estas herramien-
tas no requiere cambios en los principios y prác-
ticas básicas en psicoterapia, ya que no se mo-
difican teorías, técnicas ni métodos. Sin
embargo, existe un impacto en los niveles de
comunicación, en la forma de desarrollar los
tratamientos, así como en la relación y en el tipo
alianza terapéutica (Castelnuovo, Gaggioli,
Mantovani, y Riva, 2003; Pelechano, 2007).
El presente artículo pretende orientar res-
pecto a temas fundamentales en la incorpora-
ción de internet a la práctica clínica. Para ello
nico, tales como: guardar una sesión para su
análisis, enviar un correo-e (e-mail) entre sesio-
nes reforzando la realización de tareas, mante-
ner una página web con información psicoedu-
cativa, y hasta diseñar un ambiente de
exposición disponible online.
Sin embargo, a pesar del gran número de
usos que se pueden aprovechar de esta tecnolo-
gía, llama la atención su escasa utilización, y
los prejuicios y críticas que generan (Rees y
Stone, 2005). En principio, el escaso acerca-
miento de la psicología a internet, podría atri-
buirse a una serie de mitos compartidos por
gran número de profesionales. Entre ellos se
señala que el contacto previo con la tecnología
y el manejo del ordenador determinarían el
resultado de este tipo de tratamientos; pero,
según algunas investigaciones, ello no correla-
ciona con los resultados de una intervención
psicoterapéutica (Kenardy, McCafferty y Rosa,
2003; Kovalski y Horan, 1999). También suele
plantearse que la internet limita el vínculo y el
contacto interpersonal, pero existen evidencias
que la web potencia el anonimato y la intimidad,
facilitando la sinceridad y la desinhibición en
una relación terapéutica (Berger, Wagner, y
Baker, 2005; Jones, Staples, Coker, y Harbach,
2004; Suler, 2004); no encontrándose diferen-
cias signifi cativas entre la alianza de trabajo
tradicional y la que surge en contextos online
(Klein, Richards, y Austin, 2006; Knaevelsrud
y Maercker, 2007). Así, dos de los argumentos
principales que obstaculizan la incorporación
de internet en la práctica clínica no tendrían
respaldo empírico, ya que la info-alfabetización
no es un determinante fundamental y se alcan-
zan adecuados nivele de alianza de trabajo.
Se han desarrollado investigaciones para
evaluar el uso de internet en psicología clínica
obteniendo resultados favorables. Entre ellos se
destacan trabajos: (a) que demuestran la satis-
facción del terapeuta y del usuario con la nueva
tecnología (Giles, 2001; Skinner y Latchford,
2006; Urness, Wass, Gordon, Tian, y Bulger,
2006); (b) que comparan la efectividad de estas
herramientas respecto a listas de espera e inter-
venciones tradicionales (Andersson, 2009);
análisis de costos (O’Reilly, et al., 2007); y (c)
de meta-análisis o revisión (Hyler, Gangure,
y Batchelder, 2005; Pelechano, 2007; Spek, et
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 20 19/07/10 12:01
Internet y psicología clínica 21
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
supervisiones (Kaltenthaler, Parry, y Beverley,
2004). La ciber-terapia también suele ser deno-
minada e-terapia, consulta online, cyber-terapia,
terapia virtual, terapia online, consejo web,
tele-salud conductual, tele-psiquiatría, conseje-
ría a distancia, o e-terapia conductual (Caldwell
y Gottesman, 1990; Carlbring y Andersson,
2006; Giles, 2001; Grohol, 1999; Kaltenthaler,
et al., 2004; Valero, 2003), defi niciones que
expresan su divergencia conceptual ya que cada
una de ellas aporta pequeños matices. En este
caso hemos preferido denominar a las terapias
desarrolladas por internet como ciber-terapias
ya que así se hace mención a su desarrollo en
la red virtual o ciber-espacio; ello por sobre la
denominación e-terapia, prefi jo que surge de la
abreviación de electrónica; por otro lado, utili-
zamos el plural para recalcar la variedad de
modelos de ciber-tratamientos y su carácter
polisémico.
Las ciber-terapias utilizan comunicaciones
mediadas por ordenador, que pueden ser clasi-
cadas en sincrónicas y asincrónicas. La comu-
nicación sincrónica ocurre cuando emisores y
receptores se comunican simultáneamente en el
tiempo, como en una videoconferencia. La co-
municación asincrónica ocurre cuando la rela-
ción no es simultánea, siendo la más común el
e-mail, pero donde también se incluyen los
foros y los tablones de noticias, entre otros (Wi-
kipedia, 2007). Cada uno de estos tipos de co-
municación determina diferentes métodos de
tratamiento, de modo que las ciber-terapias
pueden desarrollarse desde una intervención
guiada por ordenador; forma de autoayuda en
que el ordenador por sí solo determina y provee
retroalimentación al paciente (Bischoff, Hollist,
Smith, y Flack, 2004; Franco-Martín, Orihuela,
Bueno, y Conde, 2000; Lange, et al., 2003);
hasta mediante Videoconferencias (De las Cue-
vas, Arredondo, Cabrera, Sulzenbacher, y Mei-
se, 2006), en donde se simula la interacción que
se produce en la psicoterapia tradicional. Otra
forma de clasifi car las ciber-terapias ha sido de
acuerdo al grado de contacto con el terapeuta,
de este modo en las intervenciones guiadas por
ordenador el terapeuta participa sólo en el di-
seño y casi no mantiene interacción directa con
el usuario; en terapias con mínimo contacto con
el terapeuta se realizan intervenciones asincró-
pretendemos: ofrecer algunas defi niciones con-
ceptuales que permitan orientar el nuevo len-
guaje que utilizan las ciber-terapias; plantear
las principales ventajas y desventajas que im-
plica la utilización de internet en psicoterapia;
resumir los aspectos fundamentales a los que se
debe prestar atención en su implementación; y
nalmente, señalar algunos contextos en que se
han aplicados intervenciones apoyadas en in-
ternet. De esta forma se pretende colaborar con
una visión amplia, actualizada e introductoria
respecto a las ciber-terapias que se hace muy
necesaria en castellano.
ALGUNAS DEFINICIONES
CONCEPTUALES EN CIBER-TERAPIAS
Es importante tener en cuenta que el uso de
internet en psicoterapia conlleva una serie de
términos que en terapia tradicional no se utili-
zan, ello debido a que se adoptan conceptos
provenientes de la informática. Por otro lado, el
intento de defi nición conceptual en las ciber-
terapias es problemático así como lo es la defi -
nición de qué es una psicoterapia; en ambos
conceptos existen puntos de vista divergentes
ya que tanto psicoterapia como ciber-terapia
son conceptos polisémicos (Andersson, 2009).
Por ejemplo, para aproximarse conceptualmen-
te a las ciber-terapias se deberían comentar las
tecnologías de la información y comunicación,
para luego pasar a la e-salud, es decir, el uso de
las TICs y específi camente internet para proveer
acceso a la información, evaluación, diagnósti-
co, intervención, supervisión y seguimiento
online n el ámbito asistencial (Castelnuovo, et
al., 2003; Giles, 2001; Ramírez-Moreno, et al.,
2007; Suler, 2000).
En este escenario, surge la ciber-terapia
como una modalidad de ayuda a personas que
buscan resolver asuntos relacionales y de la
vida utilizando como medio de comunicación
internet (Ramírez-Moreno, et al., 2007); siendo
característico de las ciber-terapias el que la
comunicación se produce sin proximidad o con-
tacto físico, existiendo un gran potencial de
interactividad y retroalimentación (Andersson,
2009). Estas intervenciones pueden incluir pro-
cedimientos diagnósticos, psicoterapia hasta
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 21 19/07/10 12:01
22 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
clásicos de psicotecnologías son el correo-e,
el chat, el foro, la página web y el tablón de
anuncios, cada una con su propio y específico
sentido clínico. Por ejemplo, el correo-e como
psicotecnología podría emplearse para recordar
citas, aclarar información o monitorear el esta-
do del cliente, eliminando la necesidad de al-
gunas visitas (Shore, Hilty, y Yellowlees, 2007;
Valero, 2003); los foros pueden utilizarse para
generar instancias de autoayuda y el chat
para generar espacios de guía cognitiva directa
por parte del terapeuta. Inclusive, existen pla-
taformas que facilitan, integran y gestionan
todas estas psicotecnologías (Franco-Martín, et
al., 2008).
VENTAJAS Y DESVENTAJAS
DE LAS CIBER-TERAPIAS
¿PARA QUÉ ME PUEDEN SERVIR?
¿QUE RIESGOS SE PUEDEN CORRER?
Un aspecto importante en la toma de deci-
sión sobre la conveniencia o no del empleo de
ciber-terapias es la revisión de las ventajas y
desventajas más significativas que la literatura
científica ha descrito en relación al uso de in-
ternet en psicología clínica. Estas ventajas y
desventajas están resumidas en la Tabla 2 (Ab-
ney y Maddux, 2004; Alexander y Zeibland,
2006; Andersson, 2009; Bischoff, et al., 2004;
Giles, 2001; Glueckauf, et al., 2002; F. Griffiths,
Lindenmeyer, Powell, Lowe, y Thorogood,
2006; Pelechano, 2007; Ramírez-Moreno, et al.,
2007; Rees y Stone, 2005; Valero, 2003; Wade
y Wolfe, 2005). Es conveniente destacar que
literatura muy reciente respecto a las ciber-te-
rapias señala que no existirían razones para no
utilizar el apoyo de intervenciones y recursos
disponibles en internet, al menos como compo-
nente del tratamiento tradicional (Andersson,
2009), lo que se traduciría en, al menos, el uso
de correo-e o de la disposición de información
online como parte rutinaria de las intervencio-
nes.
Observando la Tabla 2 se puede apreciar que
las ventajas y desventajas pueden ser agrupadas
de acuerdo a sus áreas de impacto; de este
modo, el uso de internet en psicología clínica,
al menos, puede generar efectos en los provee-
dores de servicios, en la gestión, accesibilidad
y en los usuarios. Así, las ventajas se caracteri-
zan por relacionarse con un aumento de la co-
bertura y el acceso, mejorando la especificada
y continuidad de los cuidados con una dismi-
nución relativa de los costos. Esta disminución
de costos se produce ya que mediante la incor-
nicas como el respaldar, motivar o animar una
exposición mediante un email; luego, en un
grado medio de contacto con el terapeuta la
interacción es sincrónica considerando, por
ejemplo, el uso del chat. Finalmente, el grado
máximo de participación del terapeuta es la
videoconferencia como símil del tratamiento
cara a cara tradicional.
Entre estos extremos existe una gran gama
de desarrollos tecnológicos o diseños informá-
ticos al que se les da un uso psicoterapéutico,
por lo que en este ámbito pasan a llamarse psi-
cotecnologías (Maheu, 2003), como todo desa-
rrollo tecnológico o diseño informático al que
se le da un uso psicoterapéutico. Así, ejemplos
Tabla 1. Razones para utilizar internet en psicoterapia
1. Aprovechar las ventajas únicas de internet
2. Reducir de los costes
3. Acceder a grupos aislados y/o estigmatizados
4. Favorecer la continuidad de acceso, prevenir recaudas o en fase de mantenimiento o seguimiento
5. Brindar la posibilidad de control de la intervención por parte del usuario
6. Potenciar la posibilidad de estructuración del programa por parte del clínico
7. La necesidad de investigar
8. Potenciar la información recibida por los pacientes de parte de los profesionales
9. Aprovechar el atractivo que tiene internet para los grupos en que es la forma de comunicarse (jóvenes, empresarios)
10. Como componente de un tratamiento por etapas, en tratamientos intensivos o que involucren trabajo en casa
Internet y psicología clínica 23
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
pias ventajas de internet y los ordenadores, en
cuanto a la difusión de información, utilización
de multimedios y el respaldo de información;
junto a la facilidad para el intercambio, apoyo
social y desarrollo de una relación terapéutica
más simétrica. Así, por ejemplo, muchos autores
recomiendan que los tratamientos se04 comien-
cen con sesiones psicoeducativas y de autoeva-
luación online (Andersson, 2009); por otro lado,
el desarrollo de intervenciones online fomenta-
rá que el tratamiento se realice cuando el usuario
lo desee, permitiendo al terapeuta contactar por
correo-e cuando lo estime oportuno y promo-
viendo el acceso a gran cantidad de información;
todo ello impactará en la simetría de la relación
terapéutica.
poración de internet se disminuyen los despla-
zamientos y la frecuencia de los contactos, pu-
diendo satisfacer las necesidades de usuarios
alejados o de aquellos con necesidades muy
específi cas y particulares que deben trasladarse
grandes distancias para encontrar “al único”
especialista adecuado.
Especificando las ventajas, es importante
centrarse en el posible efecto de facilitar el ac-
ceso; este que no sólo se refi ere a mitigar el
impacto de la distancia o los servicios de trans-
porte, sino también el abarcar personas que se
sienten estigmatizadas por su problema y que a
una consulta normalizada no iría. Todo ello a un
bajo costo, de manera cómoda y con resultados
satisfactorios. Además, hay que agregar las pro-
Tabla 2. Ventajas y desventajas del uso de las TICs en salud mental
Ventajas Desventajas
En el proveedor del servicio
Aumento de la continuidad de la atención
Utilidad en intervenciones específi cas
Difusión primaria de información
Atención de temas simples
Potenciar la adherencia a las intervenciones e indicaciones
Acreditación del cliente
Reacción frente a emergencias
En la gestión
Disminución de costos
Mejora de la inter-relación entre los diversos dispositivos de
atención
Poca claridad respecto a los costos reales
En la accesibilidad En la implementación
Aumento de la capacidad de atención
Aumento de la especifi cidad de la atención
Falta de profesionales califi cados
Adaptaciones del trabajo del terapeuta
Prejuicios y resistencias
Habilidades técnicas
Multi-dependencia
Caídas del sistema
Cambios debido a la ausencia de proximidad física
Requerimientos y determinantes tecnológicos
En los Usuarios Receptores de Servicios
Superar los temores a la estigmatización
Apoyo e intercambio social
Comodidad
Validez o credibilidad de la Información
Confi dencialidad
Riesgos de dependencia
Tanto en Servicio como en Usuarios
Ventajas propias de las TICs
Ajuste con las tendencias actuales
Disminución de los elementos de la comunicación no verbal
Interacciones particulares en el marco de internet
Efectos contrarios
Dudas respecto a su efectividad
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 23 19/07/10 12:01
24 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
cional no es posible y se debe posicionar como
un complemento para el tratamiento cara a cara.
En este contexto, se debería promover el empleo
de tecnologías sencillas y programas que no
dependan de un mantenimiento informático
especializado; y respecto a la seguridad, en
términos generales, las ciber-terapias contem-
plan la seguridad de la confidencialidad ya que
habitualmente utilizan sistemas de claves que
impiden el acceso.
PREPARÁNDOSE PARA DESARROLLAR
UNA CIBER-TERAPIA: ALGUNOS
ASPECTOS A CONSIDERAR EN SU
IMPLEMENTACIÓN
Tras indicar algunas definiciones y las ven-
tajas de las ciber-terapias es posible plantear el
desarrollo de una ciber-terapia; un aspecto re-
levante en el empleo de las ciber-terapias son
las dificultades de implementación y puesta en
marcha en entornos clínicos y sociales no acos-
tumbrados a este tipo de intervenciones; aunque
esta dificultad es sólo momentánea y se supe-
rará a medida que las TICs se incorporen en
mayor medida a la vida diaria. En consecuencia,
es preciso revisar algunas consideraciones pre-
vias que deben tenerse en cuenta:
Entrenamiento profesional. La formación es
compleja y se ve dificultada debido a la escasez
de programas de instrucción y supervisores
(Maheu, 2003). La bibliografía señala que un
ciber-terapeuta debe acercarse a la informática
y al diseño web suficientemente como para
adquirir conocimientos y destrezas que le per-
mitan determinar cuál psicotecnología es indi-
cada para cada cliente, en qué punto del trata-
miento, y cómo realizar su combinación con los
cuidados habituales. El ciber-terapeuta tanto
como debe tener nociones sobre legalidad y
principios éticos debe conocer las aplicaciones
clínicas, y desarrollar una experiencia práctica
previa en ciber-terapias (Oesterheld, Travers,
Kofoed, y Hacking, 1999; Rizzo, Strickland, y
Bouchard, 2004; Soto-Pérez, 2008). Finalmen-
te, es importante señalar que se deben incorpo-
rar la formación específica en nuevas tecnolo-
gías en los programas de licenciatura de todo
Por otro lado, las desventajas se relacionan
con la novedad de la intervención sustentada en
internet ya que existen dudas y prejuicios res-
pecto a sus resultados, formación necesaria,
adaptación a la distancia física, y a la incorpo-
ración de elementos tecnológicos a la relación
terapéutica. Desde este punto de vista, al pare-
cer las desventajas del uso de ciber-terapias
podrían ser superadas mediante al investigación
y la difusión de los beneficios, generando guías
prácticas que orienten tanto a gestores, profe-
sionales y usuarios.
Las desventajas señaladas en la bibliografía
se refieren justamente a la ausencia de interac-
ción cara a cara, existiendo prejuicios y resis-
tencias a modificar el trabajo tradicional al in-
corporar las nuevas tecnologías. Este cambio
del marco de relación implica una serie de asi-
milaciones del modo de interacción y comuni-
cación terapéutica que no están claramente
definidas ni para la cuál existe formación (Soto-
Pérez, 2008); es decir, el uso de internet impli-
ca una serie de desafíos para las ciencias socia-
les que deben investigar su impacto en la vida
diaria. Lamentablemente este conocimiento
avanza mucho más lento que el desarrollo tec-
nológico (Soto-Pérez, 2009). Otra desventaja
es la multi-dependencia de las ciber-terapias al
estar determinadas por compañías de comuni-
cación o hardware, que implica incorporar a un
nuevo actor a la atención clínica; por ejemplo,
pueden ocurrir caídas de la red atribuible a estas
empresas o necesidades de servicio técnico que
en la atención tradicional no son necesarios.
Otro asunto fundamental es acreditar la idonei-
dad de una plataforma web o de un terapeuta,
así como la confidencialidad de los intercam-
bios, por lo que pronto surgirán agencias acre-
ditativas de terapeutas y plataformas de psico-
logía clínica online. No obstante, y desde
nuestro punto de vista, la mayor parte de estas
desventajas pueden ser fácilmente superables y
muchas de ellas están basadas más en prejuicios
que en posicionamientos reales que puedan
resistir el debate científico. Así, las ciber-tera-
pias son una alternativa a la terapia cara a cara
cuando está es difícil o imposible, por lo que su
primera comparación debe realizarse con la
no-intervención; es decir las ciber-terapias se-
rían la indicación cuando el tratamiento tradi-
Internet y psicología clínica 25
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
mación que debería ser preservada por el secre-
to profesional (Maheu, 2003). Otro posible
problema es el definir en donde se realiza la
atención; por ejemplo si el cyberterapeuta tra-
baja en Madrid y el usuario se encuentra en
Santiago de Chile, no queda claro en donde se
produce la atención ya que el cyber-espacio no
posee localización física.
En este contexto, se ha intentado generar una
normativa ética que regule y guíe las interven-
ciones a distancia, aunque esta no debe diferir
mayormente de los lineamientos tradicionales.
Dentro de las líneas de acción se plantea la
entrega de información fidedigna y clara res-
pecto a todos los elementos del servicio, tales
como su financiación, publicidad, relación con
otros sitios, la institución desde la que surgen y
la experiencia, lo cual implica hacer evidente la
responsabilidad de su funcionamiento. También
se menciona que hay que velar por la honestidad
señalando la eficacia real, los beneficios proba-
dos y los problemas psicológicos en los que
resulta desaconsejable utilizar una ciber-terapia.
Asimismo, se deben proveer servicios de cali-
dad y actualizados permanentemente, en los
cuales se proteja la privacidad, asegurando la
profesionalidad, utilizando el consentimiento
informado y estableciendo asociaciones respon-
sables con otros sitios (Colegio Oficial de Psi-
cólogos, 2002; Maheu, 2003). Es decir, las in-
tervenciones mediante ciber-terapias debes
ceñirse a las mismas exigencias que las inter-
venciones tradicionales pero al ser un modelo
novel pueden verse exigidas a cumplirlos con
especial rigurosidad.
Adaptaciones de las psicotecnologías. Exis-
ten diferentes elementos relacionados con las
tecnologías que deben ser considerados cuando
éstas van a ser utilizadas para realizar interven-
tipo de profesiones, así, una sugerencia de uni-
dades temáticas básicas que pueden guiar la
formación en ciber-terapia se pueden observar
en la Tabla 3.
Educación del usuario y obtención del con-
sentimiento informado. Es fundamental informar
al cliente respecto a las tecnologías utilizadas,
cuestiones legales, éticas, consentimiento infor-
mado, costes, precios y la planificación (Carl-
bring y Andersson, 2006). Todo ello en un pro-
ceso continuo y flexible, incluyendo la
determinación de las acciones a realizar frente
a una urgencia (Maheu, 2003). El consentimien-
to informado es un elemento central en la pres-
tación de servicios de salud mental y, particu-
larmente en las intervenciones online; si bien
puede introducir alguna incertidumbre y hasta
una actitud legalista en los clientes, debe utili-
zarse como medio psicoeducativo. Por ello, la
entrega de información debe realizarse en las
etapas iniciales del tratamiento con el fin de
prevenir cualquier devenir u obstáculo que pue-
da alterar la relación terapéutica (Maheu, 2003).
Específicamente en el consentimiento, se deben
abordar las limitaciones del tratamiento reali-
zado mediante esta tecnología, considerando las
dificultades técnicas relevantes, los riesgos y la
preparación del terapeuta, y para ello pueden
reforzarse los contenidos con elementos multi-
media que faciliten su comprensión (Soto-Pé-
rez, 2008).
Aspectos éticos y legales. El uso de interven-
ciones a distancia plantea algunos principios
éticos que deben ser considerados. Por ejemplo,
un problema específico puede ser el uso de una
psicotecnología en un ordenador público o com-
partido, lo cual podría implicar que personas
ajenas a la intervención tuvieran acceso a infor-
Tabla 3. Unidades temáticas básicas para una formación en ciber-terapias
1. Razonamiento y justificación del uso de ciber-terapias
2. Descripción de las aplicaciones clínicas
3. Comparación de los métodos a distancia y tradicionales
4. Identificación de los componentes técnicos (hardware, software e infraestructura)
5. Introducción a la informática, diseño web y usabilidad
6. Aspectos éticos y legales
7. Experiencia clínica
26 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
ven favorecidas por la incorporación de TICs al
tratamiento (Andersson, 2009; Speck, Nyklicek,
Cuijpers, y Pop, 2008; Trepal, Haberstroh, Du-
ffey, y Evans, 2007). Junto a esto, como se ha
mencionado la multi-dependencia de las ciber-
terapias implica que no siempre la psicotecno-
logía ideal sea la aplicable debido a problemas
de cobertura y calidad de la red de internet.
Adaptaciones de las Técnicas Psicoterapéu-
ticas. Para conseguir intervenciones a distancia
efectivas no sólo hay que considerar los elemen-
tos relativos a las psicotecnologías, sino que
también hay que tomar en cuenta las adaptacio-
nes que deben realizarse en las técnicas psico-
terapéuticas para lograr una adecuada imple-
mentación y desarrollo en el ambiente web.
Existen investigaciones que señalan que la sa-
tisfacción con las nuevas tecnologías es más
favorable para los clientes, quienes valoran po-
sitivamente la alianza terapéutica y el grado de
profundidad de las sesiones; mientras que los
terapeutas consideran las sesiones superficiales
y con bajos niveles de alianza (Bischoff, et al.,
2004; Caldwell y Gottesman, 1990; Compton y
Guze, 1995; Cook y Doyle, 2002; Jones, et al.,
2004; Maheu, 2003). Al parecer estas diferen-
cias se fundamentarían en la formación psicote-
rapéutica centrada en la comunicación no verbal
de la mayoría de los terapeutas tradicionales.
Así, una de las principales adaptaciones que
se debe realizar a la técnica psicoterapéutica se
relaciona con mitigar la pérdida de la proximi-
dad física y su impacto en la relación terapéu-
tica (Murdoch y Connor-Greene, 2000; Pele-
chano, 2007) y esto debe estar determinado por
el tipo de psicotecnología que se esté utilizando.
Por ejemplo en una videoconferencia hay que
adaptar el ritmo y la velocidad de las verbaliza-
ciones ya que por pequeños retrasos en la trans-
misión se debe tener especial cuidado en espe-
rar la respuesta y la finalización del interlocutor
para plantear algún nuevo mensaje, evitando la
frustración que provoca el sobreponer conver-
saciones (Rees y Stone, 2005; Shepherd, et al.,
2006). Por otro lado se debe prestar especial
atención a cómo desarrollar textos y gráficos
que favorezcan la comprensión, la empatía y
promuevan el cambio. Para ello, nuevamente es
necesaria la investigación y la formación que
ciones terapéuticas a distancia. Así, en cuanto
a la accesibilidad, se plantea la necesidad de una
apariencia profesional, escaso uso de gráficos,
y el empleo de un texto sencillo y comprensible.
En definitiva, se deben considerar los principios
básicos de usabilidad, organización visual, le-
gibilidad, vinculación, tiempo de respuesta, y
del uso de elementos multimedia. Todo lo an-
terior debe hacer que la navegación permita al
usuario responder en cualquier momento las
siguientes preguntas: ¿dónde estoy? ¿dónde he
estado? y ¿dónde puedo ir? (Chiu y Henderson,
2005; Hensel, Parker-Oliver, y Demiris, 2007;
National Institute on Anging, 2001; Recupero
y Rainey, 2006; Shepherd, et al., 2006; World
Wide Web Consortum, 1999). En este punto de
diseño tecnológico y usabilidad, es fundamental
señalar que los estudios sobre ciber-terapias
habitualmente incluyen participantes info-alfa-
betizados (Andersson, 2009); contrariamente,
para lograr una real diseminación de estos tra-
tamientos se debe tener especial cuidado y de-
dicación en los elementos de accesibilidad web
los que deben permitir una utilización universal
que realmente fomente y facilite el acceso a la
salud universal y, especialmente, para los más
desfavorecidos que, habitualmente, no son
usuarios informáticos.
Todo lo anterior da cuenta de que la pregun-
ta fundamental que se debe responder previo al
desarrollo de una intervención a distancia es
cuál de todas las psicotecnologías disponibles
es la más indicada para la situación (Ritterband,
et al., 2006), asunto en que las investigaciones,
lamentablemente, aportan escasos datos conclu-
yentes hasta ahora (Andersson, 2009). La elec-
ción de una psicotecnología u otra debe estar
definida por criterios de pertinencia avalados
científicamente, para lo que resulta imprescin-
dible determinar la efectividad de cada psicotec-
nología como herramientas en ciber-terapia, de
modo que faciliten tanto el proceso de trata-
miento como su resultado, considerando las
variables de tecnología, hardware con las que se
cuentan, tipo de técnica psicoterapéutica utili-
zada, grado de contacto con el terapeuta y hasta
rasgos de personalidad del usuario. Afortuna-
damente, ya se están dando algunos pasos al
respecto. Por ejemplo, en cuanto al cruce de
patologías y elementos de personalidad que se
Internet y psicología clínica 27
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
nos web expresen con mayor facilidad emocio-
nes y/o se movilicen solidaria y generosamente;
así como que se vuelvan rudos, críticos y hasta
amenazadores con mayor facilidad que en en-
tornos cara a cara (Suler, 2005).
Inclusive, más allá de elementos de comu-
nicación existe una gran cantidad de desarrollos
de tratamientos que incluyen elementos pre-
programados siguiendo la línea de la auto-ayu-
da y la biblioterapia (Andersson, 2009). Esto
implica un gran desafío, por ejemplo, respecto
al cómo traspasar elementos de una terapia cog-
nitivo conductual a un entorno online. Así, ya
existen tratamientos que ya han comenzado este
trabajo (Andersson, 2009).
TIPOS DE CIBER-TERAPIAS Y ÁREAS
EN QUE SE HAN UTILIZADO
Como se ha mencionado, las ciber-terapias
pueden ser clasifi cadas siguiendo diferentes
criterios, ya sea de acuerdo a la sincronía de la
relación, el grado de contacto con el terapeuta
o según el cuadro que abordan (Tablas 5 y 6).
Así, desde el punto de vista de la sincronía de
la relación, las ciber-terapias podrán ser sincró-
nicas (cuando terapeuta y paciente se reúnen
bajo un mismo momento temporal), o asincró-
nica (cuando el encuentro no se produce com-
partiendo el mismo momento temporal). Ejem-
plos de terapias sincrónicas son aquellas que
utilizan el chat o la videoconferencia que per-
miten un intercambio y una comunicación ins-
tantánea. Mientras, las ciber-terapias asincróni-
cas se caracterizan por una comunicación
retardada, con un lapso de tiempo que media
entre emisión y recepción, como lo son la pá-
gina web, el tablón de anuncios, los foros o el
intercambio de correo-e; específicamente la
página web puede subdividirse en tratamientos
con o sin retroalimentación, dependiendo si la
página web da respuesta o no a las acciones o
requerimientos del usuario.
Cada una de estos tipos de terapias tiene sus
ventajas y desventajas; dentro de las desventa-
jas, las terapias sincrónicas requieren la concu-
rrencia de terapeuta y paciente en un mismo
momento requiriendo compatibilizar horarios;
las terapias asincrónicas requieren un nivel de
alfabetización y si carecen de retroalimentación
sólo permiten una biblio-terapia psicoeducativa.
Por otro lado, la gran ventajas de las terapias
sincrónicas es que posibilitan la mayoría de las
acciones de una intervención tradicional; mien-
tras, una terapia asincrónica mediante el correo-
e promueve la refl exión mediante la escritura y
permite disminuir la frecuencia de contactos;
nalmente, las terapias sin retroalimentación
son un medio ideal para entregar una rápida y
able información.
permita, por ejemplo, determinar cómo respon-
der correctamente un correo de una persona que
solicita un consejo específi co. De hecho, Join-
son (2003), señala que, quizás de modo intuiti-
vo, los usuarios realizan algunas conductas
compensatorias en la comunicación para hacer
frente a la pérdida de estímulos no verbales en
videoconferencias (Tabla 4).
Un elemento relacionado con las interven-
ciones a distancia y que debe ser considerado
por el terapeuta es el proceso de desinhibición
asociado al anonimato visual y la ausencia de
pistas sociales debido a la distancia. Este deno-
minado efecto de desinhibición online (Suler,
2005), puede llevar a que las personas en entor-
Tabla 4. Conductas compensatorias para superar la distancia física
1. Hacer más deliberada, explícita y hasta exagerada su comunicación no verbal.
2. Realizar un gran número de preguntas acerca de la conducta no verbal de los clientes de modo de clarifi car.
3. Al inicio o algún tipo de contacto cara a cara de modo de facilitar el proceso de alianza.
4. Mantenerse consciente y atento a los retrasos en la comunicación.
5. Frente a problemas de conexión o pérdida de la comunicación por difi cultades técnicas, realizar una llamada telefónica.
6. Programar la sesión comenzando por temas fundamentales, y se vaya desgranando en temas secundarios y hasta
superfl uos hacia el fi nal.
Nota. Adaptado de Joinson (2003).
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 27 19/07/10 12:01
28 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
lländare, Ekselius, y Carlbring, 2004). De este
modo, como se ha mencionado, la indicación
de una cyberterapia o un tratamiento tradicional
estará sustentado vez más en criterios científi -
cos de pertinencia y evidencia que puede llegar
a un alto nivel de especifi cidad.
Concretamente en relación con los trastor-
nos de ansiedad, varios autores (Hampton
2006); Kenardy et al., 2003; NICE, 2001; Spen-
ce, Holmes, March, y Lipp, 2006) han publica-
do experiencias de mínimo contacto con el te-
rapeuta, exceptuando experiencias más
complejas en pánico y trastorno obsesivo-com-
pulsivo (TOC). Respecto a los resultados, todas
estas intervenciones han demostrado efi ciencia,
comparándolos con listas de esperas, interven-
ciones placebo y tradicionales (Andersson, et
al., 2006; Bouchard, et al., 2004; Bouchard, et
al., 2000; Klein y Richards, 2001; Newman,
Erickson, Przeworski, y Dzus, 2003; Spek, et
al., 2007; Taylor y Luce, 2003). Específi camen-
te en cuanto al trastorno de estrés postraumáti-
co, Lange (2003) desarrolló un programa de
intervención llamado inter-terapia (interapy:
http://www.interapy.nl/); por otro lado, Botella,
et al., (2008), han desarrollado un programa de
autoayuda para fobias específi cas (http://inter-
netmeayuda.com), incluyendo el miedo a hablar
en público (Botella, Hofmann, y Moscovitch,
2004). Así, y en general, las intervenciones en
trastornos de ansiedad se asemejan a la biblio-
terapia, utilizando páginas web con contenido
informativo, junto a la posibilidad de participar
en foros de autoayuda, de consultar a expertos
y en ocasiones la posibilidad de intercambiar
correo-e; es decir se utilizan terapias asincróni-
cas con poca retroalimentación y bajo grado de
contacto con el terapeuta.
En los trastornos afectivos y suicido, Clarke
et al. (2005) desarrollaron el programa para
Desde el punto de vista del grado de contac-
to con el terapeuta las ciber-terapias irían desde
intervenciones guiadas por ordenador, en donde
el terapeuta se encarga principalmente de su
diseño; pasando por intervenciones del tipo au-
toayuda o mínimo contacto con el terapeuta, en
donde se diseña material y se supervisa la inte-
racción como en una página web o foro, inclu-
yendo intervenciones asincrónicas con retroali-
mentación; hasta terapias con un alto grado de
contacto que simulan una intervención tradicio-
nal (Carlbring y Andersson, 2006; Clarke, et al.,
2005; Jerome y Zaylor, 2000); estas últimas
consideran el uso de una relación sincrónica
como puede ser el chat o la videoconferencia.
Otra alternativa de clasifi cación sería orde-
narlas por los cuadros que abordan (Tabla 6).
Al respecto, Pull (2006), analizó las ciber-tera-
pias que han obtenido resultados clínicos posi-
tivos. En este sentido, encontró que éstas resul-
tan adecuadas tanto en trastornos ansiosos y
alimentarios como en cuidadores de enferme-
dades prolongadas y cuadros como el jet-lag,
entre muchos otros. Por el contrario, existen
revisiones, aunque algo antiguas para la tecno-
logía actual, que señalan contraindicación para
el desarrollo de ciber-terapias. Por ejemplo,
May, Ellis, Atkinson, Gask, Mair y Smith
(1999) concluyen que los pacientes depresivos
y ansiosos resultan altamente críticos en el uso
de estas herramientas; otros las desaconsejan
en casos donde el abuso sexual es el tema pri-
mario, así como ante relaciones violentas, tras-
tornos de alimentación y los trastornos que
incluyan distorsiones de la realidad (Valero,
2003). A pesar de lo anterior, ya se están rela-
cionando con variables de personalidad (Speck,
et al., 2008), capacidad cognitiva (Andersson,
Carlbring, y Grimlund, 2008), y hasta elemen-
tos sintomáticos (Andersson, Bergström, Ho-
Tabla 5. Clasifi cación de las ciber-terapias según la sincronía y el grado de contacto
Criterio de agrupación Ejemplos
Sincronía de la Relación Grado de Contacto
Asincrónica Guiada por ordenador
Tipo autoayuda o con mínimo contacto
Gradior: Programa
ODIN: Página web con foros y posibilidad de mail
Sincrónica Moderado contacto
Alto contacto
SAHAR: chat
psicoED: videoconferencia
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 28 19/07/10 12:01
Internet y psicología clínica 29
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
último denominado RecoveryRoad, el cual bus-
caba aumentar la cobertura de los servicios de
salud mental en Australia. También existen in-
tervenciones como el TEAM (Telemedicine
enhanced antidepressant management), la cual
puede ser descrita como una consultoría en
depresión (Andersson, et al., 2005; Fortney, et
al., 2007). También existen programas que
afrontan el suicidio como el SAHAR (http://
www.sahar.org.il/) de Barak (2007) o el de
Hoffmann (2006); tratamientos para el duelo
patológico (Christensen, et al., 2004; K. M.
Griffi ths y Christensen, 2007) o depresión post-
parto (http://www.bringinghealthhome.com/)
señalado por Anderson et al. (2005). A modo
adultos ODIN (Overcoming depression on the
internet), el cual utiliza un formato de autoayu-
da puro. Por su parte, el National Institute of
Clinical Excellence (2001) planteó el sitio in-
teractivo beating the blues que ofrecía terapia
cognitivo conductual orientada al tratamiento
de la depresión leve a moderada. Otro ejemplo
es el de T. Hampton (2006) y los programas
bluepages (http://www.bluepages.anu.edu.au/)
y moodGYM (http://moodgym.anu.edu.au/),
tanto para reducir el estigma de la depresión
como para la mejora en los síntomas depresivos
y la competencia en el manejo de la depresión.
Existen los programas de Andersson et al.
(2005) o el de Christensen et al. (2004); este
Tabla 6. Resumen de las intervenciones en ciber-terapias, tipos de trastornos y características generales
Trastornos Intervenciones Específi cas Características Generales
Trastornos de ansiedad Fobias (FearFighter,Without Fear, Talk to me),
prevención (SERENA), fobia social, trastorno de
pánico y agorafobia, estrés post-traumático (In-
terapy) y trastorno obsesivo compulsivo.
Mínima intervención del terapeuta. En los
trastornos de pánico y obsesivo-compulsivo se
ha utilizado videoconferencia. Resultados sig-
nifi cativamente mejores al compararlos con
listas de espera o placebo.
Trastornos depresivos Depresión (ODIN: Overcoming depression on
the interNet; Beating the blues y BluePages),
Depresión post-parto, consultoría: (TEAM Tele-
medicine enhanced antidepressant manage-
ment).
Mínimo contacto con el terapeuta, comunica-
ción asincrónica y chat. Consultoría incluye
videoconferencia y alto contacto con el tera-
peuta
Trastornos cerebrales Intervención familiar en niños con daño cerebral,
cuidadores de Alzheimer, adolescentes con epi-
lepsia y evaluación neuro-psicológica. Gradior
Alto contacto con el terapeuta de forma sin-
crónica
Trastornos alimentarios Insatisfacción corporal, preocupaciones sobre
el peso (Student Bodies), bulimia y anorexia.
Comunicación asincrónica y chat. Estudios
comparativos con terapias tradicionales seña-
lan mejores resultados en población de riesgo.
Abuso de sustancias Abuso de Alcohol (CopingMatters), Tabaquismo
(QuitNet y Stomp Out Smokes), prevención del
abuso de sustancias en mujeres embarazadas.
Mínima contacto con el terapeuta y en ocasio-
nes adjuntando mail o chat.
Trastornos psicóticos Psicoeducación en esquizofrenia (The schizo-
phrenia guide web site), resolución de problemas
(Team solutions), adherencia al tratamiento.
Alto contacto con el terapeuta de forma sin-
crónica. Buenos resultados a nivel descriptivos
Psicopatología infantil Encopresis, Trastorno oposicionista desafi ante,
défi cit de atención, dolor, enuresis, trastornos
del sueño.
Uso de la multimedia, comunicación sincró-
nica y teléfono. Moderado contacto con el
terapeuta.
Otros trastornos Psico-oncología, urgencias psiquiátricas, reducción del estigma, re-estructuración de pensa-
mientos irracionales, prevención del suicidio, disfunciones sexuales, apoyo en enfermedades
crónicas, adherencia a tratamiento, migraña, tinnutus, insomnio, relajación, sobrepeso, psico-
logía de la emergencia y desastres, terapia de pareja, burnout, adicción al sexo por internet,
violencia doméstica
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 29 19/07/10 12:01
30 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
satisfactorios. En este caso las intervenciones
suelen ser sincrónicas y asincrónicas con un
grado de contacto moderado, ya que se suele
utilizar el chat o el correo-e.
Las dependencias son una de las áreas en
donde más se han utilizado ciber-terapias. Por
ejemplo, en el abuso de alcohol Gollings y Pax-
ton (2006) mostraron efectos levemente supe-
riores respecto a la disminución del abuso en el
tratamiento que sólo utilizaba internet. Por su
parte, Pull (2006) informa de otra intervención
orientada a prevenir el consumo de alcohol en
escolares, y Skewes (2007) desarrolló un estu-
dio piloto de una página web (copingMatters:
http://copingmatters.stanford.edu/) destinada a
disminuir el riesgo de desarrollar problemas
relacionados con el consumo de alcohol en una
empresa. En cuanto al abuso de tabaco, Matano
et al. (2007) informan del quitNet de Cobb
(http://quitnet.com/) y una intervención a mu-
jeres embarazadas de Etter (2003); Walters
(2006) desarrolló una intervención para mujeres
en edad escolar. Ondersma, Svikis, y Schuster
(2007) realizaron una revisión de estudios que
utilizaban internet en el tratamiento del taba-
quismo realizados entre 1995 y 2004 en donde
casi el 50% arrojaban resultados signifi cativos.
Bermejo (2001) comparó el programa por in-
ternet, stomp out smokes, con una terapia tradi-
cional para tratar el tabaquismo en adolescen-
tes, obteniendo mejores resultados en el
programa por internet. También se ha utilizado
internet en otro tipo de dependencias como en
el estudio de Patten et al. (2006) en el consumo
de drogas en mujeres tras el parto, y el de Pull
(2006) sobre la ciber-terapia de la adicción al
sexo en internet. En este tipo de cuadros lo
habitual es el uso de cyberterapias asincrónicas,
altamente estructuradas y con la posibilidad de
utilizar el correo-e, chat y/o foros.
Existen aproximaciones al tratamiento de la
esquizofrenia como la de Rotondi et al. (2005),
que implica psicoeducación tanto para familia-
res como pacientes; algo similar desarrolla el
programa psicoED (Soto-Pérez, 2008) que ha
sido probado para psicoeducación de familiares.
Vreeland et al. (2006) desarrollaron el progra-
ma team solutions, el cual aborda la solución
de problemas; Franco et al. (2000) realizaron la
rehabilitación cognitiva mediante el programa
de síntesis se debe señalar que los tratamientos
en cuadros afectivos utilizan una mínima parti-
cipación del terapeuta junto a una alta estructu-
ración, aproximándose a la autoayuda, biblio-
terapia y las técnicas cognitivo conductuales;
no suelen intervenir sobre cuadros complejos y
graves, a no ser que formen parte de un trata-
miento tradicional; y, fi nalmente, las ciber-te-
rapias están siendo utilizadas como método de
atención ante el riesgo suicida, al estilo de los
teléfonos de ayuda en crisis.
En cuanto a trastornos cerebrales se han
desarrollado intervenciones en personas con
trastornos cerebrales (Wade, Carey y Wolfe,
2006a, 2006b; Wade, Wolfe, Brown, y Pestian,
2005). Así mismo, Glueckauf et al. (2002),
Hufford, Glueckauf, y Webb (1999) y Schopp,
Johnstone, y Merrel (2000) evaluaron los efec-
tos de intervenciones mediante videoconferen-
cia en epilepsia y otros trastornos cerebrales.
Existen casos clínicos de atención en Alzheimer
(Glueckauf, Pickett, Ketterson, Loomis, y Ro-
zensky, 2003). Finalmente, en España se ha
desarrollado el programa de rehabilitación cog-
nitiva Gradior y Tele-Gradior (Franco-Martín,
et al., 2000). En este tipo de cuadros se utilizan
ciber-terapias sincrónicas, con un alto contac-
to entre los participantes ya que incluyen el
uso de videoconferencia, exceptuando el pro-
grama Gradior que se centra en la rehabilita-
ción cognitiva mediante ordenador (Franco-
Martín, et al., 2000).
Otra gran área de desarrollo en ciber-tera-
pias son los trastornos alimentarios. Existe una
intervención denominada student bodies cuya
efectividad ha sido estudiada en profundidad
(Celio, et al., 2000; Clarke, et al., 2005; Clarke,
et al., 2002; Ljotsson, et al., 2007; Zabinski,
2003; Zabinski, et al., 2001). Jacobi et al. (2007)
han evaluado el tratamiento de la bulimia ner-
viosa combinado con apoyo en internet. Otras
experiencias en el tratamiento a distancia de los
trastornos alimentarios son la de Yager (2001)
en anorexia nerviosa. Así también, Cun-
ningham, Humphreys, Koski-Jannes, y Cordin-
gley (2005) compararon una intervención cara
a cara con otra basada en internet y Tate, Jack-
vony, y Wing (2006) y Ruggiero et al. (2006)
estudiaron la efi cacia del tratamiento a distancia
del sobrepeso, en ambos casos con resultados
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 30 19/07/10 12:01
Internet y psicología clínica 31
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
Gradior. Finalmente, Frangou, Sapazidis, Stas-
sinakis y Sakas (2005) utilizaron la plataforma
@home para la tele-monitorización de la fár-
maco-terapia. Todas estas aplicaciones han de-
mostrado resultados satisfactorios y utilizan
todos los formatos posibles de las ciber-terapias
(página web, foros, chat, correo-e y videocon-
ferencia).
Junto a lo anterior existen bastantes desarro-
llo en psicología de la salud como la de She-
pherd et al. (2006) en psico-oncología; aproxi-
maciones a las enfermedades crónicas como la
de Hill, Weinert y Cudney (2006). Se han desa-
rrollado ciber-terapias que abordan la adheren-
cia al tratamiento (Murdoch y Connor-Greene,
2000) o la de Carlbring, Bjornstjerna, Bergs-
trom, Waara, y Andersson (2007) dirigida a
padres de niños con enfermedades al pulmón.
En España (Extremadura) se han desarrollado
experiencias para tratar la migraña a distancia
(Ramírez-Moreno, et al., 2007). Por otro lado,
Frangou, Sachpazidis, Stassinakis, y Sakas
(2005) desarrollaron una intervención para ali-
viar el estrés provocado por el tinitus. Shepherd
et al. (2006) evaluaron una intervención a dis-
tancia orientada al tratamiento del insomnio.
Finalmente, Hill et al. (2006) señalan que las
psicotecnologías también han sido utilizadas en
algunos aspectos del tratamiento de la diabetes,
trastornos cardíacos y asma. Todos esto progra-
mas nos apuntan a la versatilidad de internet
como medio para desarrollar psicoterapia.
La psicopatología infantil no se mantiene
ajena a las ciber-terapias y es así como Ritter-
band et al. (2003) desarrollaron un tratamiento
por internet para la encopresis. Hicks, von Bae-
yer y McGrath (2006) trataron el dolor pediá-
trico recurrente. Otras aplicaciones de ciber-
terapias en psicopatología infantil son las que
refi ere Hampton (2006), en Canadá, donde se
realizan intervenciones a distancia dirigidas al
tratamiento del trastorno oposicionista desafi an-
te, enuresis, défi cit atencional y las difi cultades
del sueño, (http://www.bringinghealthhome.
com/).
Finalmente también se pueden señalar inter-
venciones específi cas en: (a) relajación (Wi-
lliamson, et al., 2006), (b) psicología de la
emergencia y desastres (Ruggiero, et al., 2006),
(c) estudios de casos en problemáticas conyu-
gales y escolares (Pollock, 2006), (d) violencia
doméstica (Giardina, 2006), (e) disfunción eréc-
til (Nicholas y Keilty, 2007), y (e) profesionales
de la salud que trabajaban en una unidad de
pacientes terminales o que atendían a familias
que habían sufrido una pérdida (Bischoff et al.,
2004).
CONCLUSIONES
De acuerdo a la revisión abordada, las inter-
venciones mediante ciber-terapia están demos-
trando ser efectivas y se constituirán en una
estrategia que puede ser de gran ayuda en el
ámbito de la psicología clínica, complementán-
dose con intervenciones tradicionales y ajustán-
dose mejor a ciertos tipos de usuarios como las
poblaciones rurales, estigmatizadas o con pro-
blemas de acomodo a la atención tradicional en
salud mental (De las Cuevas, et al., 2006; Hill,
et al., 2006; Pelechano, 2007). Es bastante pro-
bable que en un futuro no muy lejano más de
algún aspecto de la intervención clínica (eva-
luación, seguimiento, monitorización) se reali-
ce rutinariamente de una forma sustentada en
internet o en TICs; todo ello conlleva a afrontar
el desafío de las consecuencias que generará el
trabajo con un nuevo actor: las tecnologías y sus
circunstancias.
En el contexto que se ha señalado en la pre-
sente revisión, las Nuevas Tecnologías de la
Información y Comunicación y, específi camen-
te internet, han llegado para quedarse y tanto los
profesionales, las estructuras institucionales y
personas comunes deben comenzar a asimilar-
las, obteniendo el mayor provecho y benefi cio
para los usuarios. Esta necesaria utilización de
alternativas como internet y el uso de ordenado-
res conllevarán una serie de modifi cación en el
trabajo clínico y en la relación terapeuta-pacien-
te que debe comenzar a investigarse. Probable-
mente se ofrecerán tratamientos altamente pro-
tocolizados a menor costo; se multiplicarán las
opciones de evaluación y screening online; au-
mentará la cantidad de sitios certifi cados de
información online; y fi nalmente, la formación
en psicología clínica introducirá necesariamen-
te los aspectos tecnológicos, lo que le dará el
impulso fi nal al desarrollo de una tradición de
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 31 19/07/10 12:01
32 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
cyberterapia. A la vista de los antecedentes
presentados se producirán grandes modifi cacio-
nes dentro de la próxima década, pero ya en la
actualidad existen responsabilidades que la psi-
cología clínica no debe dejar pasar.
Primero, se debe prestar especial atención al
vertiginoso avance de las psicotecnologías dis-
ponibles ya que su avance es mucho más rápido
que la ciencia social que la sustenta y guía.
Aunque se lleva años navegando en internet,
realizando educación a distancia, intercambian-
do correo-e, participando en foros, cyber-co-
munidades y hasta en redes sociales; poco se
sabe respecto a las consecuencias que estos
recursos generan en la estructura social, la cul-
tura y la salud mental. De momento, no existen
lineamientos claros que permitan determinar un
correo que contenga elementos que apunten a
un riesgo suicida o a un estado maniaco; poco
se sabe de cómo se comporta en internet y fren-
te a un ordenador un adolescente en un pródro-
mo psicótico; aún se corre mucho riesgo al
seguir indicaciones desde internet a pesar que
es el lugar en donde cada vez más se accede
para obtener información. Todo lo anterior ge-
nera una necesidad y responsabilidad por inves-
tigar que debe ajustarse a la rapidez de los avan-
ces tecnológicos.
Segundo, las intervenciones mediante ciber-
terapias deben seguir siendo examinadas con la
misma vara que la intervención tradicional.
Muchos estudios sobre efectividad de trata-
miento comenzarán a utilizar como compara-
ción formatos que incluyan el uso de internet,
lo que señala el desafío para determinar y exa-
minar todos los concomitantes que se producen
al establecer relaciones online, utilizando texto,
multimedias o videoconferencias. Como coro-
lario a este desarrollo investigativo los psicólo-
gos clínicos, universidades, agrupaciones y
colegios profesionales deben incorporar y di-
fundir los éxitos y bondades de las ciber-tera-
pias de modo que sus benefi cios impacten el la
población general; es decir un desafío próximo
es traspasar los resultados investigativos en
ciber-terapias a la clínica habitual y cotidiana
(Andersson, 2009).
Como tercer punto, así como muchos perfi -
les profesionales se han modifi cado gracias al
uso de las nuevas tecnologías, internet y los
ordenadores, la formación en psicología clínica
no está ajena a este impacto. Ello conllevarán a
modifi car el perfi l del psicoterapeuta quién que
debe estar dispuesto a aprovechar las posibili-
dades que le brinda el universo de las TICs,
específi camente internet y los ordenadores; los
usuarios de servicios de psicología clínica no
pueden permanecer ajenos a los benefi cios y
facilidades que aportan tecnologías y desarrollo
como internet. En un futuro, por ejemplo, un
terapeuta debe ser capaz de brindar compren-
sión, empatía y motivación mediante un correo
electrónico, asunto que también debe ser abor-
dado por las investigaciones.
Así, el presente artículo ha pretendido dar
una visión introductoria, rápida y sintética para
fomentar la inquietud del lector en la incorpo-
ración de las Nuevas Tecnologías, específi ca-
mente internet en la práctica clínica, fenómeno
que se vislumbra como un campo fértil, en fuer-
te desarrollo y que debe ser profundizado a la
brevedad.
REFERENCIAS
Abney, P., y Maddux, C. (2004). Counseling and techno-
logy: Some thoughts about controversy. Journal of
Technology in Human Services, 22, 1-24.
AIMC (2007, Mayo 2007). Audiencia de internet en EGM.
Estudio General de Medios Abril/Mayo 2007. Extraído
el 18 de Octubre, 2007, desde http://www.aimc.es/
aimc.ph p
Alexander, J. y Zeibland, S. (2006). The web-bringing
support and health information into the home: The
communicative power of qualitative research. Interna-
tional Journal of Nursing Studies, 43, 389-391.
Andersson, G. (2009). Using the Internet to provide cog-
nitive behaviour therapy. Behav Res Ther, 47, 175-180.
Andersson, G., Bergstrom, J., Hollandare, F., Carlbring,
P., Kaldo, V., y Ekselius, L. (2005). Internet-based self-
help for depression: Randomised controlled trial. Bri-
tish Journal of Psychiatry, 187, 456-461.
Andersson, G., Bergström, J., Holländare, F., Ekselius,
L., y Carlbring, P. (2004). Delivering CBT for mild to
moderate depression via the internet. Predicting
outcome at 6-month follow-up. Verhaltenstherapie,
14, 185-189.
Andersson, G., Carlbring, P., y Grimlund, A. (2008). Pre-
dicting treatment outcome in internet versus face to
face treatment of panic disorder. Computers in Human
Behavior, 24, 1790-1801.
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 32 19/07/10 12:01
Internet y psicología clínica 33
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
Celio, A., Winzelberg, A., Wilfl ey, D., Eppstein-Herald,
D., Springer, E., Dev, P., et al. (2000). Reducing risk
factors for eating disorders: Comparison of an Internet-
and a classroom-delivered psychoeducational program.
Journal of Consulting and Clinical Psychology, 68,
650-657.
Chiu, T., y Henderson, J. (2005). Developing Internet-
Based Occupational Therapy Services. American Jo-
urnal of Occupational Therapy, 59, 626-630.
Christensen, H., Griffi ths, K. M., y Jorm, A. (2004). De-
livering interventions for depression by using the in-
ternet: Randomised controlled trial. BMJ: British Me-
dical Journal, 328, 265-269.
Clarke, G., Eubanks, D., Reid, E., Kelleher, C., O’Connor,
E., DeBar, L., et al. (2005). Overcoming Depression
on the Internet (ODIN) (2): a randomized trial of a
self-help depression skills program with reminders.
Journal of Medical Internet Research, 7, e16.
Clarke, G., Reid, E., Eubanks, D., O’Connor, E., DeBar,
L., Kelleher, C., et al. (2002). Overcoming depression
on the Internet (ODIN): a randomized controlled trial
of an Internet depression skills intervention program.
Journal of Medical Internet Research, 4, E14.
Colegio Ofi cial de Psicólogos (2002). Etica y deontología
para psicologos. Madrid: Colegio Ofi cial de Psicólogos
de España.
Compton, W. M., y Guze, S. B. (1995). The neo-Kraepe-
linian revolution in psychiatric diagnosis. Eur Arch
Psychiatry Clin Neurosci, 245, 196-201.
Cook, J., y Doyle, C. (2002). Working alliance in online
therapy as compared to face-to-face therapy: Prelimi-
nary results. CyberPsychology and Behavior, 5, 95-105.
Cunningham, J. A., Humphreys, K., Koski-Jannes, A., y
Cordingley, J. (2005). Internet and paper self-help
materials for problem drinking: is there an additive
effect? Addictive behaviors, 30, 1517-1523.
De las Cuevas, C., Arredondo, M. T., Cabrera, M. F.,
Sulzenbacher, H., y Meise, U. (2006). Randomized
clinical trial of telepsychiatry through videoconferen-
ce versus face-to-face conventional psychiatric
treatment. Telemedicine journal and e health the offi -
cial journal of the American Telemedicine Association,
12, 341-350.
Etter, J.F. (2003). Self help smoking cessation in pregnan-
cy. Programmes for smoking cessation can work. Bri-
tish Medical Journal, 326, 446.
Fortney, J. C., Pyne, J. M., Edlund, M. J., Williams, D. K.,
Robinson, D. E., Mittal, D., et al. (2007). A Randomi-
zed Trial of Telemedicine-based Collaborative Care for
Depression. Journal of general internal medicine offi -
cial journal of the Society for Research and Education
in Primary Care Internal Medicine, 22, 1086-1093.
Franco-Martín, M.A., Cid, T., Bueno, Y., Hornero, R., Gil,
S., Rodríguez, C., et al. (2008, 4 de Octubre). psicoED:
Una alternativa a distancia para el apoyo de cuidado-
Andersson, G., Carlbring, P., Holmstrom, A., Sparthan,
E., Furmark, T., Nilsson-Ihrfelt, E., et al. (2006). Inter-
net-based self-help with therapist feedback and in vivo
group exposure for social phobia: a randomized con-
trolled trial. Journal of Consulting and Clinical Psy-
chology, 74, 677-686.
Baños, R., Botella, C., y Perpiñá, C. (1998). Psicopatolo-
gía y realidad virtual. Revista de Psicopatología y
Psicología Clínica, 3, 161-177.
Barak, A. (2007). Emotional support and suicide preven-
tion through the Internet: A fi eld project report. Com-
puters in Human Behavior, 23, 971-984.
Berger, M., Wagner, T., y Baker, L. (2005). Internet use
and stigmatized illness. Social Science and Medicine,
61, 1821-1827.
Bermejo, A. (2001). Valoración y aplicación de la terapia
psicológica vía internet. Interpsiquis, 5.
Bischoff, R., Hollist, C., Smith, C., y Flack, P. (2004).
Adressing the mental health needs of the rural under-
served: Findings from a multiple case study of beha-
vioral telehealth project. Contemporary Family Thera-
py, 26, 179-189.
Botella, C., Hofmann, S.G., y Moscovitch, D. A. (2004).
A self-applied, Internet-based intervention for fear of
public speaking. Journal of Clinical Psychology, 60,
821-830.
Botella, C., Quero, S., Banos, R.M., Garcia-Palacios, A.,
Breton-Lopez, J., Alcaniz, M., et al. (2008). Telepsycho-
logy and self-help: the treatment of phobias using the
internet. Cyberpsychology and Behavior, 11, 659-664.
Bouchard, S., Paquin, B., Payeur, R., Allard, M., Rivard,
V., Fournier, T., et al. (2004). Delivering Cognitive-
Behavior Therapy for Panic Disorder with Agoraphobia
in Videoconference. Telemedicine Journal and e
Health, 10, 13-24.
Bouchard, S., Payeur, R., Rivard, V., Allard, M., Paquin,
B., Renaud, P., et al. (2000). Cognitive behavior thera-
py for panic disorder with agoraphobia in videoconfe-
rence: Preliminary results. CyberPsychology and Be-
havior, 3, 999-1007.
Caldwell, C.B., y Gottesman, I. (1990). Schizophrenics
kill themselves too: a review of risk factors for suicide.
Schizophrenia Bulletin, 16, 571-589.
Carlbring, P., y Andersson, G. (2006). Internet and psy-
chological treatment. How well can they be combined?
Computers in Human Behavior, 22.
Carlbring, P., Bjornstjerna, E., Bergstrom, A., Waara, J., y
Andersson, G. (2007). Applied relaxation: An experi-
mental analogue study of therapist vs. computer admi-
nistration. Computers in Human Behavior, 23, 2-10.
Castelnuovo, G., Gaggioli, A., Mantovani, F., y Riva, G.
(2003). New and old tools in psychotherapy: The use
of technology for the integration of the traditional
clinical treatments. Psychotherapy: Theory, Research,
Practice, Training, 40, 33-44.
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 33 19/07/10 12:01
34 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
Hampton, T. (2006). Researchers provide psychiatric care
from afar. JAMA: Journal of the American Medical
Association, 295, 21-22.
Hensel, B.K., Parker-Oliver, D., y Demiris, G. (2007).
Videophone communication between residents and
family: a case study. Journal of the American Medical
Directors Association, 8, 123-127.
Hicks, C., von-Baeyer, C. y McGrath, P. (2006). Online
Psychological Treatment for Pediatric Recurrent Pain:
A Randomized Evaluation. Journal of Pediatric Psy-
chology, 31, 724-736.
Hill, W., Weinert, C., y Cudney, S. (2006). Infl uence of a
Computer Intervention on the Psychological Status of
Chronically ill Rural Women: Preliminary Results.
Nursing Research, 55, 34-42.
Hoffmann, W. (2006). Telematic technologies in mental
health caring: A web-based psychoeducational program
for adolescent suicide survivors. Issues in Mental
Health Nursing, 27, 461-474.
Hufford, B., Glueckauf, R. L., y Webb, P. (1999). Home-
based, interactive videoconferencing for adolescents
with epilepsy and their families. Rehabilitation Psy-
chology, 44, 176-193.
Hyler, S.E., Gangure, D. P., y Batchelder, S. T. (2005). Can
telepsychiatry replace in-person psychiatric as-
sessments? A review and meta-analysis of comparison
studies. CNS Spectrums, 10, 403-413.
Jacobi, C., Morris, L., Beckers, C., Bronisch-Holtze, J., Win-
ter, J., Winzelberg, A. J., et al. (2007). Maintenance of in-
ternet-based prevention: a randomized controlled trial.
International Journal of Eating Disorders, 40, 114-119.
Jerome, L. W., y Zaylor, C. (2000). Cyberspace: Creating
a therapeutic enviroment for telehealth applications.
Professional Psychology, Research and Practice, 31,
478-483.
Joinson, A. (2003). Understanding the psychology of in-
ternet behavior virtual worlds, real lives. Gales, Gran
Bretaña: Palgrave Mcmillan.
Jones, W.P., Staples, P., Coker, J.K., y Harbach, R. (2004).
Impact of visual cues in computer-mediated vocational
test interpretation. Journal of Applied Rehabilitation
Counseling, 35, 16-22.
Kaltenthaler, E., Parry, G., y Beverley, C. (2004). Compute-
rized Cognitive Behaviour Therapy: A Systematic Review.
Behavioural and Cognitive Psychotherapy, 32, 31-55.
Kenardy, J., McCafferty, K., y Rosa, V. (2003). Internet-
deliverered indicated prevention for anxiety disorders:
A randomized controlled trial. Behavioural and Cog-
nitive Psychotherapy, 31, 279-289.
Klein, B., Richards, J., y Austin, D. (2006). Effi cacy of
internet therapy for panic disorder. Journal of Behavior
Therapy and Experimental Psychiatry, 37, 213-238.
Klein, B., y Richards, J. C. (2001). A brief Internet-based
treatment for panic disorder. Behavioural and Cogni-
tive Psychotherapy, 29, 113-117.
res de ancianos que sufren demencia. Paper presentado
en XIII Congreso de la Sociedad de Geriatría y Geron-
tología de Castilla y León, León.
Franco-Martín, M.A., Orihuela, T., Bueno, Y., y Conde,
R. (2000). Programa GRADIOR. Rehabilitación cog-
nitiva por ordenador. . Valladolid: Edintras.
Frangou, S., Sachpazidis, I., Stassinakis, A., y Sakas, G.
(2005). Telemonitoring of medication adherence in
patients with schizophrenia. Telemedicine journal and
e health the offi cial journal of the American Telemedi-
cine Association, 11, 675-683.
Giardina, T. (2006). Evaluation of a Web-based writing
intervention as a means of preventing distress and job
burnout among professional helpers. Dissertation Abs-
tracts International: Section B: The Sciences and En-
gineering, 67.
Giles, M. (2001). Internet & Psicoterapia: desarrollos de
las aplicaciones clínicas de la Telesalud. Interpsiquis,
2.
Glueckauf, R.L., Fritz, S., Ecklund-Johnson, E., Liss, H.
J., Dages, P., y Carney, P. (2002). Videoconferencing-
based family counseling for rural teenagers with epi-
lepsy: Phase 1 fi ndings. Rehabilitation Psychology,
47, 49-72.
Glueckauf, R.L., Pickett, T., Ketterson, T., Loomis, J., y
Rozensky, R. (2003). Preparation for the delivery of
telehealth services: A self-study framework for expan-
sion of practice. Professional Psychology: Research
and Practice, 34, 159-163.
Gollings, E. K., y Paxton, S. J. (2006). Comparison of
internet and face-to-face delivery of a group body
image and disordered eating intervention for women:
a pilot study. Eating disorders, 14, 1-15.
Griffi ths, F., Lindenmeyer, A., Powell, J., Lowe, P., y Tho-
rogood, M. (2006). Why Are Health Care Interventions
Delivered Over the Internet? A Systematic Review of
the Published Literature. Journal of Medical Internet
Research, 8.
Griffi ths, K. M., y Christensen, H. (2007). Internet-based
mental health programs: a powerful tool in the rural
medical kit. Australian journal of rural health, The,
15, 81-87.
Griffi ths, K. M., Christensen, H., Jorm, A., Evans, K., y
Groves, C. (2004). Effect of web-based depression li-
teracy and cognitive-behavioural therapy interventions
on stigmatising attitudes to depression: Randomised
controlled trial. British Journal of Psychiatry, 185,
342-349.
Grohol, J.(1999). Best practices in e-therapy. Extraído el
19 de Septiembre, 2007, desde http://psychcentral.com/
best/
Hampton, N. Z., y Houser, R. (2000). Applications of
computer-mediated communications via the Internet
in rehabilitation counseling. Journal of Applied Reha-
bilitation Counseling, 31, 3-9.
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 34 19/07/10 12:01
Internet y psicología clínica 35
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
for psychiatric residents. Academic Psychiatry, 23,
165-167.
Ondersma, S., Svikis, D. y Schuster, C. (2007). Computer-
Based Brief Intervention: A Randomized Trial with
Postpartum Women. American Journal of Preventive
Medicine, 32, 231-238.
Patten, C., Croghan, I., Meis, T., Decker, P., Pingree, S.,
Colligan, R., et al. (2006). Randomized clinical trial of
an Internet-based versus brief offi ce intervention for
adolescent smoking cessation. Patient Education and
Counseling, 64, 249-258.
Pelechano, V. (2007). Viejas y nuevas cuestiones en las
viejas y nuevas terapias psicológicas. Revista de psi-
copatología y psicología clínica, 12, 71-90.
Pollock, S. (2006). Internet Counseling and Its Feasibility for
Marriage and Family Counseling. Family Journal: Coun-
seling and Therapy for Couples and Families, 14, 65-70.
Pull, C. (2006). Self-help internet interventions for mental
disorders. Current Opinion in Psychiatry, 19, 50-53.
Ramírez-Moreno, J. M., Giménez-Garrido, J., Álvarez-
González, A., Saul-Calvo, M., Bermudo-Benito, E.,
Cabanillas-Jado, A., et al. (2007). Programa piloto de
atención a pacientes con migraña a través de un sistema
de telemedicina-teleconsulta en la práctica clínica dia-
ria. Revista de Neurología, 45, 73-76.
Recupero, P.R., y Rainey, S.E. (2006). Characteristics of
e-therapy web sites. Journal of Clinical Psychiatry, 67,
1435-1440.
Rees, C., y Stone, S. (2005). Therapeutic Alliance in Face-
to-Face Versus Videoconferenced Psychotherapy. Profes-
sional Psychology: Research and Practice, 36, 649-653.
Ritterband, L., Cox, D.-J., Gordon, T., Borowitz, S., Ko-
vatchev, B., Walker, L., et al. (2006). Examining the
added value of audio, graphics, and interactivity in an
Internet intervention for pediatric encopresis.
Children’s Health Care, 35, 47-59.
Ritterband, L., Cox, D., Walker, L., Kovatchev, B., McK-
night, L., Patel, K., et al. (2003). An Internet interven-
tion as adjunctive therapy for pediatric encopresis.
Journal of Consulting and Clinical Psychology, 71,
910-917.
Rizzo, A., Strickland, D., y Bouchard, S. (2004). The
Challenge of Using Virtual Reality in Telerehabilita-
tion. Telemedicine Journal and e Health, 10, 184-195.
Rotondi, A. J., Haas, G. L., Anderson, C. M., Newhill, C.
E., Spring, M. B., Ganguli, R., et al. (2005). A Clinical
Trial to Test the Feasibility of a Telehealth Psychoedu-
cational Intervention for Persons With Schizophrenia
and Their Families: Intervention and 3-Month Fin-
dings. Rehabilitation Psychology, 50, 325-336.
Ruggiero, K. J., Resnick, H. S., Acierno, R., Coffey, S. F.,
Carpenter, M. J., Ruscio, A. M., et al. (2006). Internet-
based intervention for mental health and substance use
problems in disaster-affected populations: a pilot fea-
sibility study. Behavior Therapy, 37, 190-205.
Knaevelsrud, C., y Maercker, A. (2007). Internet-based
treatment for PTSD reduces distress and facilitates
development of a strong therapeutic alliance; a rando-
mized controlled clinical trial. BMC Psychitry, 13.
Kovalski, T., y Horan, J. (1999). The effects of Internet-
based cognitive restructuring on the irrational career
beliefs of adolescent girls. Journal of Cognitive Psy-
chotherapy, 13, 145-152.
Lange, A., Rietdijk, D., Hudcovicova, M., van de Ven,
J.-P., Schrieken, B., y Emmelkamp, P. (2003). Interapy:
A controlled randomized trial of the standardized
treatment of posttraumatic stress through the internet.
Journal of Consulting and Clinical Psychology, 71,
901-909.
Ljotsson, B., Lundin, C., Mitsell, K., Carlbring, P., Ra-
mklint, M., y Ghaderi, A. (2007). Remote treatment of
bulimia nervosa and binge eating disorder: a randomi-
zed trial of Internet-assisted cognitive behavioural
therapy. Behaviour Research and Therapy, 45, 649-661.
Maheu, M. (2003). The online clinical practice manage-
ment model. Psychotherapy: Theory, Research, Prac-
tice, Training, 40, 20-32.
Matano, R., Koopman, C., Wanat, S., Winzelberg, A.,
Whitsell, S., Westrup, D., et al. (2007). A pilot study
of an interactive web site in the workplace for reducing
alcohol consumption. Journal of substance abuse
treatment, 32, 71-80.
May, C. R., Ellis, N. T., Atkinson, T., Gask, L., Mair, F., y
Smith, C. (1999). Psychiatry by videophone: a trial
service in north west England. Studies in health tech-
nology and informatics, 207-210.
Murdoch, J. W., y Connor-Greene, P. A. (2000). Enhancing
therapeutic impact and therapeutic alliance through
electronic mail homework assignments. Journal of
Psychotherapy Practice and Research, 9, 232-237.
National Institute on Anging (2001, 2007). New cheklist
show how to make web sites senior friendly. Extraído
el 26 de Agosto, 2007, desde http://www.nia.nih.gov/
news/pr/2001/ 0222.htm
Newman, M., Erickson, T., Przeworski, A., y Dzus, E.
(2003). Self-help and minimal-contact therapies for
anxiety disorders: Is human contact necessary for the-
rapeutic effi cacy? Journal of Clinical Psychology, 59,
251-274.
Nicholas, D., y Keilty, K. (2007). An evaluation of dyadic
peer support for caregiving parents of children with
chronic lung disease requiring technology assistance.
Social Work in Health Care, 44, 245-259.
O’Reilly, R., Bishop, J., Maddox, K., Hutchinson, L.,
Fisman, M., y Takhar, J. (2007). Is telepsychiatry equi-
valent to face-to-face psychiatry? Results from a ran-
domized controlled equivalence trial. Psychiatric ser-
vices Washington, D C, 58, 836-843.
Oesterheld, J., Travers, H., Kofoed, L., y Hacking, D.
(1999). An introductory curriculum on telepsychiatry
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 35 19/07/10 12:01
36 Felipe Soto-Pérez, Manuel Franco, Claudia Monardes y Fernando Jiménez
Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37 © Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología
Suler, J. R. (2005). Contemporary media forum: The on-
line disinhibition effect. International Journal of
Applied Psychoanalytic Studies, 2, 184-188.
Tate, D. F., Jackvony, E.H., y Wing, R.R. (2006). A ran-
domized trial comparing human e-mail counseling,
computer-automated tailored counseling, and no coun-
seling in an Internet weight loss program. Archives of
Internal Medicine, 166, 1620-1625.
Taylor, C. B., y Luce, K. (2003). Computer- and Internet-
based psychotherapy interventions. Current Directions
in Psychological Science, 12, 18-22.
Trepal, H., Haberstroh, S., Duffey, T., y Evans, M. (2007).
Considerations and strategies for teaching online coun-
seling skills: Establishing relationships in cyberspace.
Counselor Education and Supervision, 46, 266-279.
Urness, D., Wass, M., Gordon, A., Tian, E., y Bulger, T.
(2006). Client acceptability and quality of life-teleps-
ychiatry compared to in-person consultation. Journal
of Telemedicine and Telecare, 12, 251-254.
Valero, L. (2003). El consejo psicologico a traves de in-
ternet: Datos de una experiencia institutional. Apuntes
de Psicologia, 21, 71-88.
Vreeland, B., Minsky, S., Yanos, P.T., Menza, M., Gara,
M., Kim, E., et al. (2006). Effi cacy of the team solu-
tions program for educating patients about illness ma-
nagement and treatment. Psychiatric services Washing-
ton, D C, 57, 822-828.
Wade, S., Carey, J., y Wolfe, C. (2006a). The Effi cacy of
an Online Cognitive-Behavioral Family Intervention in
Improving Child Behavior and Social Competence
Following Pediatric Brain Injury. Rehabilitation Psy-
chology, 51, 179-189.
Wade, S., Carey, J., y Wolfe, C. (2006b). An Online Family
Intervention to Reduce Parental Distress Following
Pediatric Brain Injury. Journal of Consulting and Cli-
nical Psychology, 74, 445-454.
Wade, S., Wolfe, C., Brown, T., y Pestian, J. (2005). Can
a Web-Based Family Problem-Solving Intervention
Work for Children With Traumatic Brain Injury? Re-
habilitation Psychology, 50, 337-345.
Wade, S. y Wolfe, C. (2005). Telehalth interventions in
rehabilitation psychology: Postcards from the edge.
Rehabilitation Psychology, 50, 323-324.
Walters, S. (2006). A review of computer an internet-based
interventions for smoking behavior. Adictive Behavior,
31, 266-277.
Weizembaum, J. (1966). ELIZA a computer program fot the
study of natural language communication between man
and machine. Communications of the ACM, 9, 36-35.
Wikipedia (2007, 22 octubre de 2007). Wikipedia: la
Enciclopedia Libre Wikimedia & Mediawiki. Extraído
el 22 de Octubre, 2007, desde http://es.wikipedia.org/
wiki/Comu nicaci%C3%B3n_asincr%C3%B3nica
Williamson, D.A., Walden, H. M., White, M. A., York-
Crowe, E., Newton, R. L., Jr., Alfonso, A., et al. (2006).
Schopp, L.H., Demiris, G., y Glueckauf, R.L. (2006).
Rural Backwaters or Front-Runners? Rural Telehealth
in the Vanguard of Psychology Practice. Professional
Psychology: Research and Practice, 37, 165-173.
Schopp, L. H., Johnstone, B., y Merrel, D. (2000). Tele-
halth and neuropsychological assessment: New oppor-
tunities for psychologists. Professional Psychology:
Research and Practice, 31, 179-183.
Shepherd, L., Goldstein, D., Whitford, H., Thewes, B.,
Brummell, V., y Hicks, M. (2006). The utility of vi-
deoconferencing to provide innovative delivery of ps-
ychological treatment for rural cancer patients: results
of a pilot study. Journal of Pain and Symptom Mana-
gement, 32, 453-461.
Shore, J. H., Hilty, D.M., y Yellowlees, P. (2007). Emer-
gency management guidelines for telepsychiatry. Ge-
neral Hospital Psychiatry, 29, 199-206.
Skewes, M. (2007). Utep women kick butt! development,
implementation, and evaluation of a web-based smoking
cessation intervention targeted to Hispanic female co-
llege students (Texas). Dissertation Abstracts Interna-
tional: Section B: The Sciences and Engineering, 67.
Skinner, A., y Latchford, G. (2006). Attitudes to counse-
lling via the Internet: A comparison between in-person
counselling clients and Internet support group users.
Counselling and Psychotherapy Research, 6, 158-163.
Soto-Pérez, F. (2008). Hacia una aplicación mediante
Nuevas Tecnologías del tratamiento psicoeducativo
familiar en esquizofrenia. Tesis no publicada de Grado
de Salamanca, Universidad de Salamanca, Salamanca.
Soto-Pérez, F. (2009, 27 de Mayo). El aprendizaje en en-
tornos virtuales colaborativos. Paper presentado en la
conferencia Presentación de la plataforma de e-lear-
ning destinada a trabajadores del sector sociosanita-
rio, Valladolid.
Speck, V., Nyklicek, I., Cuijpers, P., y Pop, V. (2008).
Predictors of outcome of group and internet-based
cognitive behavior therapy. Journal of Affective Disor-
ders, 105, 185-193.
Spek, V., Cuijpers, P., Nyklicek, I., Riper, H., Keyzer, J., y
Pop, V. (2007). Internet-based cognitive behaviour
therapy for symptoms of depression and anxiety: a
meta-analysis. Psychological Medicine, 37, 319-328.
Spence, S., Holmes, J., March, S., y Lipp, O. (2006). The
Feasibility and Outcome of Clinic Plus Internet Deli-
very of Cognitive-Behavior Therapy for Childhood
Anxiety. Journal of Consulting and Clinical Psycho-
logy, 74, 614-621.
Suler, J. R. (2000). Psychotherapy in Cyberspace: A 5-di-
mensional model of online and computer-mediated psy-
chotherapy. CyberPsychology and Behavior, 3, 151-159.
Suler, J. R. (2004). The online disinhibition effect. Cyberp-
sychology and behavior the impact of the Internet,
multimedia and virtual reality on behavior and socie-
ty, 7, 321-326.
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 36 19/07/10 12:01
Internet y psicología clínica 37
© Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología Revista de Psicopatología y Psicología Clínica 2010, Vol. 15 (1), 19-37
case material and discussion of the issues. International
Journal of Eating Disorders, 29, 125-138.
Zabinski, M. (2003). An interactive psychoeducational
intervention for women at-risk of developing an eating
disorder. Dissertation Abstracts International: Section
B: The Sciences and Engineering, 64.
Zabinski, M., Pung, M., Wilfl ey, D., Eppstein, D., Winze-
lberg, A., Celio, A., et al. (2001). Reducing risk factors
for eating disorders: Targeting at-risk women with a
computerized psychoeducational program. Internatio-
nal Journal of Eating Disorders, 29, 401-408.
Two-year internet-based randomized controlled trial
for weight loss in African-American girls. Obesity
Silver Spring, Md, 14, 1231-1243.
Wittson, C.L., Affl eck, D. C., y Johnson, V. (1961). Two-
way televisión group therapy. Mental Hospital, 12,
22-23.
World Wide Web Consortum (1999, 2006). Web content
accesibility guidelines 1.0 extraido el 20 de Octubre,
2007, desde http://www.w3.org/tf/wai-web-content/
Yager, J. (2001). E-mail as a therapeutic adjunct in the
out-patient treatment of anorexia nervosa: Illustrative
20698_Psicopatologia_15_1_cs4 37 19/07/10 12:01
... Cyber-therapy has been described as "a way of helping people who seek to resolve relational and life issues using the Internet as a means of communication". In them communication occurs without proximity or physical contact, and there is a great potential for interactivity and feedback [18]. The classification made by Soto Pérez et al. (2010) [18] divides them on the one hand, in synchronous (videoconferencing, instant messaging) and asynchronous (e-mail, forums); On the other hand, it takes into account the degree of contact with the therapist, which may be maximum contact interventions (videoconference, practically mimicking faceto-face psychotherapy), medium level (synchronous chat), minimum contact, where the therapist motivates, supports or encourages an exhibition, usually by email asynchronously. ...
... In them communication occurs without proximity or physical contact, and there is a great potential for interactivity and feedback [18]. The classification made by Soto Pérez et al. (2010) [18] divides them on the one hand, in synchronous (videoconferencing, instant messaging) and asynchronous (e-mail, forums); On the other hand, it takes into account the degree of contact with the therapist, which may be maximum contact interventions (videoconference, practically mimicking faceto-face psychotherapy), medium level (synchronous chat), minimum contact, where the therapist motivates, supports or encourages an exhibition, usually by email asynchronously. Finally, there are interventions guided by the computer, where the therapist participates in the design of the program, but almost does not maintain direct interaction with the user. ...
Article
Full-text available
Depression is one of the most important causes of disability due to illness in our environment. The primary care health system receives a high percentage of this consultation about psychological distress. Often this end in a pharmacological overtreatment in patients with mild depression, due to a lack of access to alternative tools for management. To analyze the evidence that exists by now about the effectiveness of computerized psychological therapies, in people with depression in primary care setting. The search process was mainly done through MEDLINE and Cochrane using keywords such as: "depression", "treatment", "primary care", "online", "internet", "computerized", "Cognitive Behavioral Therapy" and delimiting the search by years and types of studies. The Oxman quality scale was used to analyze quality of Systematic Reviews (SR). 11 previous SR were analyzed. Almost all research is experimental and has not been implemented in the public health network except in the United Kingdom, where there is a tradition in the use of the Beating the Blues program. It requires research in our country and development of programs in Spanish, or adaptation of those of other countries, to test the effectiveness in our health system and to study, in turn, the cost-efficiency. But it is proven to be effective in reducing depressive symptoms and must be study as a possible tool to be introduced in the management of depression in non-specialized care.
... La aplicación de la videoconferencia con propósito de proveer atención en salud mental ha suscitado dudas en cuanto a su idoneidad y validez (Soto-Pérez et al., 2010;Barnett, 2019;Hilty et al., 2019;Stoll, Müller y Trachsel, 2020). Entre los principales factores por los que se cuestiona la intervención por este medio, destacan la falta de investigaciones, la carencia de un marco de competencias digitales aplicado al ámbito clínico que forme a profesionales para llevar a cabo su labor en el ámbito digital (Hilty et al., 2018) o diversos prejuicios sobre la efectividad de la intervención por videoconferencia (Soto-Pérez et al., 2010). ...
... La aplicación de la videoconferencia con propósito de proveer atención en salud mental ha suscitado dudas en cuanto a su idoneidad y validez (Soto-Pérez et al., 2010;Barnett, 2019;Hilty et al., 2019;Stoll, Müller y Trachsel, 2020). Entre los principales factores por los que se cuestiona la intervención por este medio, destacan la falta de investigaciones, la carencia de un marco de competencias digitales aplicado al ámbito clínico que forme a profesionales para llevar a cabo su labor en el ámbito digital (Hilty et al., 2018) o diversos prejuicios sobre la efectividad de la intervención por videoconferencia (Soto-Pérez et al., 2010). ...
Article
Full-text available
Las intervenciones en salud mental mediante videoconferencia han adquirido cada vez más relevancia. Sin embargo, el corpus científico parece aún poco desarrollado. Así, el objetivo de la presente revisión es recoger la evidencia disponible acerca de la utilización de la videoconferencia en la atención psicológica y psiquiátrica en el contexto hispanohablante. Mediante un cuidadoso proceso de búsqueda, se examinaron los estudios científicos centrados en la intervención por videoconferencia. De los 1.569 estudios analizados 30 cumplieron los criterios para el análisis de tipología y de ellos 7 se incluyen en la revisión. Se analizaron los hallazgos de los estudios encontrados utilizando seis criterios básicos: Cantidad de información, adherencia al tratamiento, alianza terapéutica, barreras geográficas, satisfacción de los pacientes y respuesta al tratamiento. Los resultados arrojados por los estudios reflejaron datos positivos de la videoconferencia en los seis criterios evaluados. Así, se concluye que los estudios apuntan a la conveniencia del uso de la videoconferencia en la atención en salud mental. Sin embargo, debido al reducido número de estudios desarrollados en contexto hispanohablante y la disparidad en cuanto a criterios y metodologías empleadas entre éstos, las conclusiones deben considerarse preliminares. Se arrojan algunas recomendaciones para futuras investigaciones.
... It can have different types of dependencies on the patient, and it is easy to find prejudices and rejections by the therapists. 10 The objective of this study is to review and make a bibliometric analysis of the use of ICT in clinical and health psychology, that is, to perform a quantitative analysis of scientific production in this field. To this end, a systematic search of the literature of the main ICT used in psychology was carried out, following the classification of behavioral intervention technologies in a review by Mohr et al. 4 : including VR, web-based, serious games, mobile devices, and also robotics. ...
Article
This study aimed to identify, synthesize, and evaluate the current state of research on the use of technology-based interventions in clinical psychology through 2017 as a recent innovative area of study. It was intended to provide a critical overview of trends in different tools and populations and identify future areas of interest. This paper focuses on studies published in psychological interventions in childhood, adolescents, adults, and geriatric populations using new technologies, including web-based intervention, virtual reality, augmented reality, mobile applications, and robotics, with particular attention to methodology. To achieve this aim, a systematic search was made in the ISI Web of Science for intervention, psychology, and the technological tools previously mentioned. The results of the study show that the use of information and communication technologies in psychology has been an innovative and growing field of study for the last 10 years. In total, 743 were included in this study. A growing trend has been observed in publications related to psychology and the use of technologies since 2007. Resea0rch topics were focused mainly on interventions on specific problems or disorders such as depression. The largest number of publications were found for the web-based intervention, in randomized clinical trials and applied to adults.
... Griffiths et al., 2006;Ramírez-Moreno et al., 2007;C.-S. Rees & Stone, 2005;Soto-Pérez, Franco Martín, Monardes Seemann, et al., 2010;Valero, 2003). Una de las principales es el rechazo por parte de los psicólogos y la escasa formación disponible (Tabla 1), pero la pandemia ordenó lo contrario. ...
Presentation
El año 2016 se publicó el primer curso de Formación Continuada a Distancia (FOCAD) sobre ciberterapias1. Si ese año se escribía en un buscador “terapia online” se encontraban unas 45,3 mil entradas. El mismo ejercicio, pero esta vez hasta diciembre del año 2019, aumentaba los resultados en un 182,5% (128 mil entradas). Pero algo ha ocurrido que en los últimos meses. Desde enero a julio del 2020 las entradas son más de 1,170 millones, ¡más de un 800% que en diciembre de 2019! Han pasado 4 años desde el primer FOCAD sobre ciberpsicologia y las entradas en internet han aumentado más de 25 veces. La primera ola de la pandemia del Covid-19 obligó a utilizar tecnologías como medio de comunicación y trabajo; las formaciones, charlas, plataformas, conciertos y webinarios se han vuelto habituales. La penetración de las tecnologías en salud mental ha sido por obligación y necesidad. No había otra alternativa. Hace 4 años se señalaban que las tecnologías de la información y comunicación (TICs) eran herramientas disponibles y útiles en la vida cotidiana, eran posibilidades. Hoy se tiene la certeza que gracias a las TICs fue posible el confinamiento, el tele-trabajo, el mantenimiento de la atención en salud; y, de alguna forma, la continuidad de los estudios para menores y universitarios. Asimismo, se ha mantenido el contacto social. También, gracias a ellas el intercambio y actualización de información ha permitido un mejor afrontamiento de la pandemia. Sin duda, han sido una herramienta imprescindible pero, una vez pasado el período de alerta, el avance en el uso de tecnologías va acompañado de una sensación de saturación y agotamiento. Y junto a ello, a pesar del uso obligatorio y masivo que impuso el Covid-19, se mantienen las necesidades de formación y certificación de las competencias de los profesionales, así como el abordaje de la pertinencia y efectividad del uso las tecnologías en la atención psicológica, el análisis de costes y el desarrollo de guías específicas según la necesidad. En tres meses la telepsicología se ha vuelto cotidiana pero sigue endiente el abordaje de aspectos que le puedan dar madurez y efectividad tanto a los profesionales y como a las intervenciones que se realizan mediadas por tecnologías. El Covid-19 obligó al uso de las tecnologías y los profesionales nos lanzamos: a ciegas o, al menos, con un ojo cerrado.
... As time went by, advances in technologies and the availability of broadband connections in most homes and workplaces expanded telemedicine services bringing a whole new paradigm on how clinical attention may be offered [3]. For the past decade, the use of internet in the daily work of neuropsychologists acquired more relevance, and the use of technology in the assessment-treatment process became more and more common in the professional practice [4]. Psychological treatment via telemedicine has been demonstrating its efficacy and satisfaction comparable to that of face-to-face attention in a wide variety of clinical settings and with specific populations, in the same way that its use has been shown to be effective for the diagnosis and treatment of various mental disorders [5]. ...
Article
Full-text available
Neuropsychological assessment is responsible for exploring cognitive performance through the administration of standardized tests. It collaborates with the clinical diagnosis and delivers objective information on cognitive deficits and abilities. Telemedicine is a tool that can be used to distribute medicine in a different and novel way to any part of the world and is especially useful for places where physical access to hospitals is difficult or impossible. The use of technology for neuropsychological evaluation is growing at an accelerated rate, both due to the advancement of technological facilities and, currently, due to the present health emergency context. Older adults where the first group to get confined, so they are protected from the daily activities that may be associated to the COVID-19 virus, but an interesting paradox has arisen: older adults are confined at home for protection, but with this measure, many of them are not able to receive medical attention. Given the growing demand to provide services in virtual mode due to the COVID-19 pandemic, it is important to review the usefulness teleneuropsychology and its benefits for attending older adults with cognitive complaints or a dementia diagnosis.
Article
Cardiovascular disease and depression are considered public health problems, depression is a risk factor for patients with heart failure (HF) for its clinical implications. The objective of this study was to describe two modalities of psychotherapeutic interventions in the approach to depression in patients with HF. Search methods: We searched the specialized databases MEDLINE, PubMed, PsycINFO, Web of Science, CINAHL and Cochrane Library from 2010 to 2020. Selection criteria. Articles were selected by title and abstract., published in the last 10 years, written in Spanish or English and repeated registrations were deleted. Obtaining the data: Three authors collected information from the studies being documented. Main results: We included 4 clinical studies with 911 patients, were conducted in 4 countries in the last 10 years and implemented different methods of digital interventions and home visits, the effects of these treatments have been statistically significant to reduce self-reported depression scores in patients with HF who received psychotherapeutic intervention in any of these modalities compared to those patients who only received a treatment. Conclusions: Due to the limited number of studies and different methods of intervention, a standard treatment of HF depression in these care formats is not identified, so more research in this field of study is recommended.
Chapter
Full-text available
La idea de negocios de emprendedores en el sector de Estimulación Temprana de la ciudad de Ambato que se presentan en este artículo nace de una necesidad o problema del entorno de oportunidades del mercado; relacionados con las estrategias y habilidades que emplea el emprendedor actual, siendo la más relevante la creatividad, que es la implementación de ideas nuevas y útiles para establecer un nuevo negocio o nuevos programas para producir bienes y/o servicios. Actualmente la creatividad es consustancial a la cualidad del emprendedor, podemos incluso afirmar que la diferencia entre el éxito y el fracaso de un negocio es la capacidad de generar ideas y convertirlas en oportunidades de mercado. Otras de las estrategias de la gestión emprendedora que han utilizado los emprendedores es la innovación, que consiste en la implementación exitosa de ideas creativas, por lo que podemos afirmar que la creatividad y la innovación están muy relacionadas en los casos.
Article
Full-text available
RESUMEN La crisis sociosanitaria por COVID-19 ha afectado la forma en que los centros especializados en apoyo a víctimas de maltrato infantil realizan su labor. El formato de atención ha pasado desde lo presencial a lo online, con los desafíos que eso conlleva tanto en el ámbito práctico como en el ámbito técnico-profesional. Las familias más vulnerables presentan mayores problemas de conexión-con el consecuente aislamiento-y mayores estresores que pueden empeorar la relación al interior de la familia, aumentando la complejidad de las intervenciones. En este contexto el objetivo del estudio fue describir los significados de los profesionales de centros especializados en la atención a víctimas de maltrato infantil respecto de la intervención especializada desarrollada durante la crisis por COVID-19. Participaron 42 profesionales de estos centros, quienes respondieron una entrevista *
Conference Paper
Full-text available
La utilización de medios tecnológicos se ha convertido en un facilitador del aprendizaje en cuanto a que reduce los obstáculos de carácter geográfico, económico y laboral para que cada vez más personas de distintas condiciones puedan acceder a la educación formal. En este sentido, la educación a distancia implica una planeación minuciosa del uso de los recursos aunada a una metodología que permite la individualización del aprendizaje impulsando el trabajo independiente y autorregulado del alumno, siendo así que éste crea su autonomía respecto al tiempo, espacio, estilo, ritmo y método de aprendizaje al hacerse responsable de la toma de decisiones en cuanto a su propio proceso de aprender (Aretio, 2001). Así mismo, durante este proceso el profesor a distancia funge como guía y se hace ver mediante una presencia activa, colaborativa, motivadora y generadora de aprendizajes significativos en el aula (Ugaz, 2005; citada en Pagano, 2007). Con estas comprensiones, queda claro que asumir la educación a distancia y además, mediada por tecnología, implica enormes desafíos. Es por esto que en el año 2017, un grupo de docentes e investigadores de programas de Psicología a distancia, de Universidades Latinoamericanas: Universidad Nacional Autónoma de México - UNAM (Sistema de Universidad Abierta y a Distancia - SUAyED), Universidad Nacional Abierta y a Distancia de Colombia - UNAD y Universidad Alas Peruanas - UAP, se propusieron constituir la Red Latinoamericana de la Enseñanza de la Psicología en Sistemas Abierto y a Distancia (RELEPSAD), con el ánimo de generar espacios multidisciplinarios para el intercambio de experiencias académicas e investigativas que involucrara estudiantes y docentes que han asumido los retos que implican la formación de psicólogos en modalidad a distancia, mediada por tecnología, desde la ética y la cientificidad.
Article
Full-text available
Online delivery of rehabilitation counseling can make services more widely available, but more information is needed about specific features before it can be considered a viable approach. Video conferencing with broadcast of counselor and client image is one recommended tool with some evidence that client rating of session depth may be equivalent to face-to-face sessions but at a cost of increased client discomfort. In this study, the counselor's image was broadcast to 24 participants in online test interpretation sessions Broadcast of participant image to the counselor was contingent on random assignment. The Session Evaluation Questionnaire completed by participants at the end of the session showed no significant impact on ratings of session of depth between camera-on and camera-off conditions. Session smoothness/comfort ratings, however, were significantly higher when the participant image was not broadcast to the counselor. Implications for rehabilitation counseling are discussed.
Article
Full-text available
This article proposes a dimensional model for conceptualizing the various approaches to conducting psychotherapy in cyberspace, including "cybertherapy" involving the internet, local networks, and stand-alone computers. As compared to in-person therapy, computer-mediated therapy is unique in how it offers the opportunity to interact with clients via different pathways, each one having its unique pros and cons, each one involving a different type of relationship between client and therapist. The model explores the communication features of five dimensions: synchronous/asynchronous, text/sensory, actual/imaginary, automated/interpersonal, invisible/present. The various dimensional elements can be combined and sequenced in a variety of ways in order to design a therapeutic encounter that addresses the specific needs of individual clients.
Article
Full-text available
Although telepsychiatry in the form of videoconferencing has been well received in terms of increasing access to care and user satisfaction, few data on treatment outcomes and efficacy from telepsychiatry applications are available at the present time. This paper evaluates the efficacy of telepsychiatry through videoconference in the treatment of mental disorders by comparing to face-to-face conventional (F2FC) treatment. We carried out a randomized clinical trial where 140 psychiatric outpatients were randomized to either F2FC treatment or videoconference telepsychiatry (VCTP) treatment. Patients were diagnosed according to International Classification of Diseases, 10th edition (ICD-10) criteria using the Composite International Diagnostic Interview. Treatment involves eight consultations lasting 30 minutes over the 24-week study period. Patients received pertinent psychotropic medication plus cognitive- behavioral therapy during sessions. The same psychiatrist diagnosed and treated all the patients that were recruited from the Community Mental Health Centre of San Sebastian de la Gomera, in the Canary Islands. Change in psychiatric test scores served as the primary efficacy criterion. Efficacy was determined by comparing baseline (visit 1) Clinical Global Impressions-Severity of Illness (CGI-S) and -Improvement (CGI-I) scales as well as Global Indexes (GSI, PSDI, and PST) from SCL-90R with scores obtained at the end of the study period (week 24). Response was defined as a CGI-I score of 1 or 2. Reliable Change Indexes were computed in SCL-90R Global Indexes scores. Of 140 patients randomized, 130 completed 24 weeks of treatment. Only 4 patients dropped out prematurely from the study in VCTP and 6 in F2FC. The study involves 534 teleconsultations, 522 F2FC consultations, and more than 500 hours of clinical practice. Significant improvements were found on the CGI and SCL-90- R Global Indexes scores of both treatment groups, showing clear clinical state improvement. No statistically significant differences were observed when the efficacy of VCTP treatment was compared to F2FC psychiatric treatment efficacy. This study demonstrated that telepsychiatry treatment through videoconference has equivalent efficacy to F2FC psychiatric treatment. Telepsychiatry showed to be an effective mean of delivering mental health services to psychiatric outpatients living in remote areas with limited resources.
Article
The Internet is a rapidly growing communication resource that is becoming mainstream in the American society. To better serve our clients, rehabilitation counselors need to understand the many aspects of the Internet and begin to explore its uses in rehabilitation counseling. The purpose of this article was to initiate a discussion regarding the impact of the Internet on rehabilitation counseling services. The current use of the Internet in counseling practices was reviewed. The relationship between the Internet usage and the empowerment of people with disabilities was explored, the roles of rehabilitation counselors in regard to the computer-mediated communication (CMC) via the Internet were outlined, and ethical and professional development-related issues concerning possible applications of CMC via the Internet for rehabilitation counseling services were discussed. CMC via the Internet may be offered as an adjunct to traditional face to face rehabilitation services. Professional organizations such as the National Rehabilitation Counseling Association (NRCA) and the Commission on Rehabilitation Counselor Certification (CRCC) should develop professional standards and ethical codes to guide such services before we fully embrace the technique.
Conference Paper
Context: Home-based videoconferencing may be a promising vehicle for providing much-needed counseling services to at-risk adolescents with epilepsy and their families. However, there has been only limited research examining differences in user perceptions of telecommunication-mediated counseling versus traditional, office-based counseling. Objective: To examine differences between the perceptions of adolescents with epilepsy and their parents in regard to comfort, distraction, and therapeutic alliance across 3 different modalities: (a) home-based video-system counseling, (b) home-based speakerphone counseling, and (c) videotaped, office-based counseling. Results: Mothers and adolescents reported moderately high levels of comfort and therapeutic alliance and low levels of distraction across all modalities. Adolescents were more comfortable and less distracted than their mothers across all three conditions. Conclusions: These results lend preliminary support to the use of telecommunication-mediated counseling with at-risk adolescents with epilepsy.
Article
The advent of telehealth technology gives psychologists new opportunities to expand their practices in a cost-effective manner, but little is known about telehealth efficacy and costs. This study of 49 neuropsychology clients interviewed using videoconferencing and 49 matched in-person controls yielded no group differences in client ratings of interpersonal factors. Telehealth clients were more likely to want to repeat their experience, but psychologist satisfaction was lower for telehealth sessions. Telehealth costs were significantly lower than in-person costs. Concerns about ethical issues, billing, and licensure must be addressed to help practitioners capitalize on new telehealth opportunities.
Article
Resumen: Después de una toma de posición respecto a las terapias biológicas para los trastornos mentales, la psicología de la salud y la psicología positiva, se exponen ideas y resultados referen-tes a la eficacia de las terapias psicológicas tradicionales con la sugerencia de explicaciones alter-nativas a partir de las presencias y ausencias de aspectos relevantes en los estudios publicados. Se apuntan sugerencias a partir de los estudios de meta-análisis de las terapias psicológicas, así como algunas de las aportaciones de las terapias inspiradas en la psicología positiva. La delineación de unas conclusiones tentativas apoyan la necesidad por una mejor y más cualificada investigación sobre eficacia de terapias en la que se insista en la interacción entre terapeuta y cliente, así como las cualidades de cada uno de ellos, y en donde los procedimientos empleados sean menos relevan-tes y se acentúe la presencia de sucesos externos a las sesiones y curso de la terapia y que inciden definitivamente sobre ella. Palabras clave: Valoración de terapias psicológicas, psicología clínica de la salud, psicología clí-nica positiva, terapias de la «nueva era». Old and new topics in old and new psychological therapies Abstract: After a reflection on biological therapies for mental disorders, health psychology and positive psychology, ideas and study results are presented as to the efficacy of traditional psycho-logical therapies, offering alternative interpretations that take into account the presence or the absence of relevant aspects in published investigations. Suggestions are made based upon meta-analyses of psychological therapies, as well as on contributions derived from positive psychology. The outlines of tentative conclusions point to the need for more and better studies as to the effica-cy of those therapies that hinge on therapist-client interaction and their characteristics, and where procedure is less relevant but the presence of events is underlined that are external to the sessions and the course of the therapy though do have a definite influence thereon. Some reflections on illus-trative «new therapies» and the «new age therapies» are exposed. Keywords: Efficacy and efficiency of psychological therapies, clinical health psychology, positi-ve clinical psychology, therapies of a new era.
Article
As technology advances and the use of online counseling becomes more routine, attention must be paid to instruction regarding online counseling skills. The authors present considerations for teaching basic online counseling skills to master's-level counseling students. Recommendations are made for helping students to establish and maintain therapeutic relationships online. Suggestions specific to counselor preparation and future research are provided.