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La Propositio facta coram domino rege Romanorum de Alonso de Cartagena y la República de Platón

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Abstract

Edición del discurso latino pronunciado en 1438 por Alonso de Cartagena, en su condición de embajador del rey Juan II, ante Alberto II, rey de los Romanos. Análisis de las referencias eruditas incluidas en esta pieza diplomática, con particular interés en las citas del Libro I de la República de Platón. El empleo de la versión latina de Pier Candido Decembrio y no de la precedente de Uberto Decembrio y Manuel Crisoloras, permite datar con precisión el intercambio epistolar entre ambos intelectuales a propósito de la traducción de la República, así como observar las tensiones aún existentes entre escolasticismo y humanismo.
MODELOS INTELECTUALES,
NUEVOS TEXTOS Y NUEVOS
LECTORES EN EL SIGLO XV
CONTEXTOS LITERARIOS,
CORTESANOS Y ADMINISTRATIVOS
PRIMERA ENTREGA
SALAMANCA
2012
PUBLICACIONES DEL SEMYR
documenta
4
Director
Pedro M. Cátedra
Coordinadora de colección
Eva Belén Carro Carbajal
CONSEJO CIENTÍFICO DE LAS PUBLICACIONES DEL SEMYR
Vicente Beltrán Pepió (Università degli Studi di Roma, La Sapienza)
Mercedes Blanco (Université Paris-Sorbonne)
Fernando Bouza (Universidad Complutense)
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Juan Gil (Real Academia Española)
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Christoph Strosetzki (Westfälische Wilhelms-Universität, Münster)
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Forman también parte de oficio del Consejo Científico las personas que, en
corriente mandato, integren el consejo directivo del Seminario de Estudios
Medievales y Renacentistas (Juan Miguel Valero Moreno, Francisco Bautista
Pérez, Bertha Gutiérrez Rodilla, Elena Llamas Pombo), así como también
quienes ostenten o hayan ostentado la presidencia de la
Sociedad de Estudios Medievales y Renacentistas:
Alberto Montaner Frutos (Universidad de Zaragoza)
Fernando Baños Vallejo (Universidad de Oviedo)
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MODELOS INTELECTUALES,
NUEVOS TEXTOS Y NUEVOS
LECTORES EN EL SIGLO XV
CONTEXTOS LITERARIOS,
CORTESANOS Y ADMINISTRATIVOS
PRIMERA ENTREGA
presentación & dirección de
Pedro M. Cátedra
estudios de
Francisco Bautista, Juan Carlos Conde,
Ottavio Di Camillo, Jimena Gamba Corradine,
Folke Gernert, Arturo Jiménez Moreno,
Georgina Olivetto & Antonio Tursi, Juan Miguel Valero,
SALAMANCA
Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas
Sociedad de Estudios Medievales y Renacentistas
MMXII
TABLA DE M ATERIAS
Presentación: el proyecto Modelos intelectuales, nuevos
textos y nuevos lectores en el siglo XV .................. 11-25
I Álvar García de Santa María y la escritura de
la historia .................................................. 27-59
§Un prólogo inédito en borrador [29-33]. §El
discurso interrumpido [33-36]. §Historia e histo-
riadores [36-48]. §El oficio y el cronista [48-
59]. §Final [59].
II Las siete edades del mundo de Pablo de Santa
María y su significación ideológica .............. 61-95
III La Propositio facta coram domino Rege romanorum
de Alonso de Cartagena y la República de
Platón ........................................................ 97-133
§Notable del texto: edición de la «Propositio».
IV Las Artes liberales de Alonso de Cartagena:
Los manuscritos salmantinos y el tipo α...... 135-213
§La tradición latina [139-148]. §La tradición
romance [148-154]. § La traducción de Alonso
de Cartagena (c. 1434) [154-175]. §Conclusión
[175-176] §Notable del texto. «De las artes libe-
rales» [177-213].
V Entre personalismo e identidad nacional: De
vita beata de Juan de Lucena ........................ 215-241
9
TABLA
10
VI Modelos de transmisión textual en perspec-
tiva comparatista: Lectores y lecturas de
poesía cortesana entre Italia y España en el
siglo XV .................................................... 245-268
§La encuadernación del ms. PdS 116 [247-248].
§Autores y textos en el ms. PdS 116 [248-259].
§ Las obras de Panfilo Sasso en el ms. PdS 116
[259-266].
VII Quando amor fizo sus cortes. Judicialización del
amor: demandas, juicios y sentencias en la
poesía del siglo XV...................................... 269-294
§«Cortes de Amor» ‘históricas’ [274-286]. §Corte,
cortes, juicios y sentencias de amor en la lírica caste-
llana del siglo XV [286-292]. §Algunas conclu-
siones[292-294].
VIII El Diálogo de santa Catalina de Siena en biblio-
tecas nobiliarias castellanas del siglo XV ...... 295-310
§Un cenáculo religioso en Plasencia hacia 1470-
80 [299-302]. §El «Diálogo» en la biblioteca de
los Condes de Plasencia [302-310]. §Conclusión
[310].
Bibliografía citada................................................ 311-350
Índice onomástico .............................................. 351-364
Colofón .............................................................. 365
III
LA PROPOSITIO FACTA CORAM
DOMINO REGE ROMANORUM
DE ALONSO DE CARTAGENA
Y LA REPÚBLICA DE PLATÓN
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
EN PLENO CUMPLIMIENTO DE SUS OBLIGA-
ciones diplomáticas en el Concilio de Basilea y tras
la elección de Alberto de Habsburgo como nuevo
rey de los Romanos el 18 de marzo de 1438, Alonso de
Cartagena recibió el encargo de Juan II de presidir una emba-
jada a Centroeuropa. El monarca de Castilla mostraba así
su interés por estrechar relaciones con el Imperio e inclinar
el apoyo de este a la causa papal, en un contexto político
de tensiones entre el Concilio y el Pontificado y de amenaza
de un nuevo cisma1.
El dificultoso itinerario hacia Silesia de la comitiva
castellana tuvo su inicio a mediados de 14382, atravesando
1. Para el contexto histórico y la crisis conciliar en relación con
Castilla, véanse Suárez Fernández 1948 & 1960, 127-141; Álvarez Palen-
zuela 1992; y Fernández Gallardo 1998, IV, cap. XI, & 2002, 209-227.
2. Aunque Suárez Fernández 1960, 139, y Álvarez Palenzuela
1992, 142, fechan la partida de esta misión en julio, es preciso retra-
sarla hasta el mes de agosto. El borrador de las credenciales a los emba-
jadores, conservado en AGS, Estado. Francia. K-1711, fol. 403rv, carece
97
Nüremberg, Linz y Viena hasta llegar a la fortaleza de Laa
(Austria, en la frontera con República Checa). Desde allí,
ante la amenaza permanente de los ejércitos husitas, conti-
nuó su camino bajo la solicitada protección de una escolta
imperial, para arribar finalmente a Breslau (Wrokl
aw, Polonia)
en el mes de noviembre3. Testimonio documental de esta
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
98
de nombres y de fecha (Suárez Fernández 1960, 139 & 410-411),
pero los protocolos del concilio dejan constancia de la presencia de
Cartagena en Basilea tanto el 30 de julio como el 5 y el 11 de agosto
(Beckmann 1926, 286, 288 & 291), mientras que la documentación
de la Rota basiliense data con exactitud su salida el 25 de agosto,
fiesta de san Luis IX de Francia: «N. fuit tenta audien. iud. propter fest.
s. Ludowici regis et propter recessum ep. Burgen. ad regem Romano-
rum. 25. aug.» (Gilomen 1998, 30). La información es consecuente con
la epístola en que Pier Candido Decembrio declara a Francesco Pizzol-
passo haber recibido su noticia «de discessu Burgensis nostri», que Sabba-
dini 1914 [b], 239, sitúa en septiembre de 1438 y Fubini 1966, 361-362,
en los primeros días de este mes o preferiblemente en los últimos de
agosto. Zaccaria 1959, 187, añade: «Lo scambio di tutte queste lettere
[entre Cartagena y Pizzolpasso] avvene prima dell’agosto 1438, quando
Alfonso vescovo di Burgos si allontanò temporaneamente da Basilea
per recarsi a Bratislavia». También a fines de agosto, aunque su editor
moderno prefiere fechar el episodio en julio, Pero Tafur refiere haber
cruzado el paso de San Gotardo para luego arribar a Basilea y encon-
trar allí a los representantes castellanos en el concilio, entre ellos el obispo
de Burgos (Jiménez de la Espada 1995, 124-125 & 472).
3. Suárez Fernández 1960, 139-140, con la documentación en
416-418; Álvarez Palenzuela 1992, 142-145; y Fernández Gallardo 1998,
IV, cap. XI, 1009-1011, & 2002, 211. Pero Tafur testimonia la presen-
cia de Cartagena en la corte de Alberto II, «al qual el Emperador
fazíe grandíssimo acatamiento» (Jiménez de la Espada 1995, 144-
147), como ya indica Serrano 1942, 150-151; del mismo modo Eneas
Silvio Piccolomini: «Nondum enim delitiæ Hispaniarum Burgensis ex
legatione ad Cæsarem erat reuersus» (1523, 3), según señala Sabbadini
1914 [b], 240-241. El opúsculo De actibus reverendissimi in Christo patris
et domini domini Alfonsi de Cartagena episcopi Burgensis, atribuido tradicio-
nalmente a Sánchez de Nebreda, da la noticia: «De Basilea uero fuit
misus ambaxiator per prelibatum regem Castelle ad christianissimum
imperatorem Albertum regem Romanorum qui tunc in ciuitate Brecella
degebat, que sita est in alta Alamania distans a Basilea per leucas
CCC. Inclitus autem inperator recepit eum multum honorifice, tribuens
ei donaria multa» (Lawrance 2000, 146 & 164). Véanse también Beltrán
de Heredia 1970, 328-330; y Ochoa Brun 2003, 264-265.
visita es el discurso pronunciado por Alonso de Cartagena
ante Alberto II el día 20 del mismo mes4, la Propositio facta
per episcopum Burgensem ex parte domini nostri regis, coram domino
rege Romanorum5, un sermón político construido con todas
las premisas formales de la tradición homilética medieval,
según la apreciación de Fernández Gallardo6.
El texto, de indudable contenido político-filosófico,
introduce un thema bíblico procedente de I Mach, 12,
«Lætamur itaque de gloria vestra», muy apropiado al mensaje
de regocijo del Rey castellano ante la elevación al trono del
nuevo Emperador, y tres partes bien delimitadas que se
cierran oportunamente con esta cita escrituraria.
En primer lugar, en el exordio, el orador apela a la falsa
humilitas y declara sus limitaciones en la palabra y el ingenio
para manifestar con plenitud el gozo que ha colmado el
corazón de su señor, el Rey de Castilla. Dicho gozo se
presenta como un movimiento vehemente del espíritu que
excede las fuerzas del lenguaje humano, tópico de lo inefa-
ble que introduce una docta disquisición acerca del habla
como condición propia y exclusiva del hombre y, también
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 9 9
4. Birkenmajer 1922, 131, n. 3, ratifica que «Albrecht weilte in
Breslau vom 19. November 1438 bis zum 4. März 1439».
5. El texto se conserva, junto con otros documentos relativos al
concilio basiliense, en el Archivo General de Simancas, Estado. Francia.
K-1711, fols. 532r-537v (ms. S, con la respuesta del obispo de Senj,
538r-539r, en un cuaternión unitario). Ha sido transcrito como apén-
dice documental por Suárez Fernández 1960, 418-426, y a partir del
mismo hay traducción de Sánchez 2006, aunque con deficiencias. Existe
otro testimonio en la Universitätsbibliothek de Basilea, ms. A IV 16
[Konziliares], fols. 2r-4r (ms. B, s. xv), indexado por Steinmann 1982,
351, que registra muy pocas variantes y presenta la misma disposición
de texto y marginalia. A partir del cotejo de ambos manuscritos, se
ofrece al fin de este trabajo una edición del discurso latino junto con
su aparato de glosas. Se desarrollan las abreviaturas y se interviene
mínimamente en la puntuación; para las grafías, se mantienen las del
ms. Sy solo se reponen mayúsculas. Al pie se indican correcciones y
variantes textuales. A partir de aquí, remitimos, tras de las eventuales
citas del texto, a las líneas correspondientes de nuestra edición.
6. Fernández Gallardo 1998, IV, cap. XI, 1012-1015, & 2002, 212-
221, con apoyo en Beneyto 1945, quien destaca y ejemplifica la técnica
de las artes prædicandi en la política y la diplomacia cuatrocentistas.
bajo la autoridad de Aristóteles, una caracterización de la
función lógico-comunicativa del lenguaje7.
En la segunda parte se establece el officium regis respecto
del bien común, de la paz y sus turbaciones. Se manifiesta
así un doble deseo imperante en la res publica christiana: que
sea gobernada bajo un régimen feliz y que se mantenga libre
de amenazas internas y externas, anhelos ambos que deben
prevalecer en el ánimo de todos los reyes y príncipes que
integran la Christianitas.
Respecto del bienestar del régimen, se subrayan las
dos obligaciones inherentes a los gobernantes, esto es, ser
de utilidad a los pueblos que rigen y no servirse de utilida-
des arrebatadas a sus súbditos, argumento refrendado
mediante cuatro testimonios: dos jurídicos, el del derecho
canónico y el del derecho civil, que coinciden en resaltar el
cuidado de los príncipes para con los asuntos comunes, y
dos filosóficos, el de Platón, que ya se había anticipado a
estas fuentes jurídicas, y el de Aristóteles, que identifica al
rey con el tirano si es que busca el bien para y no para
sus súbditos8. Se concluye que al residir en el ánimo del
gobernante el amor a la res publica, este se compadecerá por
las cosas que le sean quitadas a la salud del pueblo y se
congratulará por las que le sean conferidas.
Respecto de la paz, objetivo central para mantener la salud
de la res publica, se indica que su consecución depende del
apaciguamiento de las guerras intestinas y de la preparación
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
100
7. Aristóteles, Perihermeneias, 1, 16a 3-4, & Política, 1253a, 10-15. Para
los aspectos relativos a la lengua en la obra de Alonso de Cartagena,
véase ahora Fernández Gallardo 2012. Cada referencia erudita recibe
una nota marginal, que da cuenta precisa de la fuente, con número de
libro y de capítulo, lo que permite apreciar el amplio rango de textos
o excerpta consultados y la minucia de esta recolección; véase infra
edición, pág. 115.
8. Observados antiguamente y también hoy, acota Cartagena: «Sed
ne hoc iura positiua condentibus, quasi ipsi adinuenerint, attribuentes
alios que hec primo dixerunt, si sub silencio dimittimus, offendamus,
ad mentem redducendum est vetustis in seculis per modum theorice
sanxisse philosophos, quod multi probissimi principes per practicam
antiquis temporibus obseruarunt et hodie seruant» (líns. 62-68).
para la defensa ante los enemigos externos. El argumento
encuentra apoyo en las autoridades de san Gregorio, san Jeró-
nimo, León IV, la Biblia, Aristóteles y el derecho romano, a
fin de establecer la competencia del rey tanto para la pacifi-
cación interna con las leyes y ordenamientos civiles, como
para la defensa externa por medio de la guerra, con opor-
tuno encomio del Rey de Castilla en sus esfuerzos por paci-
ficar el reino, procurar la paz de la Iglesia y combatir a los
enemigos de la fe. El nuevo emperador, a manera de espejo,
es alentado a seguir el ejemplo de don Juan II y la obra de
su fallecido padre político, Segismundo, cumpliendo con las
expectativas que recaen sobre el príncipe romano, esto es, la
acción tutelar y de guerra justa en favor de la Iglesia, funda-
mentada con citas de Isidoro de Sevilla y san Ambrosio.
En la tercera parte se resumen consideraciones sobre
los pares sabiduría/amistad y virtud/fortuna conjugados en
la figura del príncipe. Los autores clásicos y los textos sagra-
dos coinciden en equiparar sabiduría a virtud, lo que hace
deseable para la res publica la figura del hombre sabio, según
el testimonio de Platón citado a través de Boecio. Así pros-
pera la res publica, es digna la persona del gobernante y goza
del afecto de la amistad. Justamente, la amicitia es colocada
en el centro de las virtudes como el bien más preciable y
necesario, y en su calidad de amistad política, como aquel
vínculo que permite consolidar los lazos entre los gober-
nantes sobre la base de la virtud, coincidiendo con Aris-
tóteles en que la amistad «est enim uirtus quedam, uel cum
uirtute» (Et. Nic., VIII, 1155a). La amistad perfecta es, pues,
la que está en función de lo honesto, mientras que la conjun-
ción de la virtud con los favores de la fortuna torna célebre
a la persona y vuelca sus obras al bien de la comunidad.
Con pericia retórica, Cartagena hace convergir el conjunto
de sus argumentos en la figura de Alberto II y en la feliz
circunstancia de su elevación al trono: la utilitas de la res publica
christiana, la alta virtud que envuelve este nombramiento y la
amistad entre los príncipes fundada en causas honestas,
motivos que justifican plenamente el inicial thema escriturario,
en nombre de don Juan II y del propio embajador: «Lætamur
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 101
itaque de gloria vestra». En el cierre del discurso, se evoca nueva-
mente el motivo de la amicitia:
At quia, potentissime princeps, iuxta illud antiquum prover-
bium quod Aristotiles refert, «que amicorum sunt solent
esse communia, ut quod utile vni amico est alterius amici
coadunata potencia facilius obtineatur». Idem serenissimus
rex, letans de gloria vestra, offert promptitudinem animi et
tocius potencie sue in omnibus que sibi possibilia erunt ad
conseruacionem exaltacionemque vestre imperialis dignitatis
regieque persone quam sic omnipotens Deus per glorie
humane auram transire donet ut ad gloriam eternam perdu-
cat. Amen (líns. 362-371).
Fernández Gallardo dedica interesantes páginas a la
amistad política, dado que la alianza entre estados se mani-
fiesta como una proyección pública de la amistad entre
sus gobernantes9. También se detiene en las ideas de guerra
y paz y llama la atención sobre el empleo de la República
platónica para sumar un nuevo argumento a lo ya justifi-
cado mediante el código de Justiniano y el derecho canó-
nico, esto es, que el gobernante debe ser de utilidad a los
pueblos, dando absoluta preeminencia a los asuntos públi-
cos por sobre los privados10. La Propositio, en efecto, hace
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
102
9. Fernández Gallardo 1998, IV, cap. XI, 1028-1038, & 2002, 218-
221. Puesto que la amistad genuina se define como la que se da entre
iguales, el elogio de tal relación entre los gobernantes no hace sino
prevenir cualquier tipo de subordinación jerárquica del monarca caste-
llano a la autoridad imperial, lo que se corresponde con los argumen-
tos esgrimidos por Cartagena en el concilio de Basilea en ocasión del
conflicto protocolar con la legación inglesa. Según la Propositio super
altercatione præminentia sedium inter oratores regum Castellæ et Angliæ, pronun-
ciada en septiembre de 1434: «Reges Yspanie, quorum principatus
primus et maior est Rex Castelle et Legionis, nunquam subditi fuerunt
imperatori. Nam hoc precipuum habent reges Yspanie, quod non
subsunt nec fuerunt subiecti Romano Imperio nec aliqui, sed de
faucibus hostium erverunt regna, ut dicit glossa, in cap. Adrianus LXIII
dist... Et Ioan in cap. ‘Et si neccesse...’ ‘De donationibus inter virum
et uxorem’, pro presupposicio habet quod Reges Castelle et Legionis
non recognoscebant superiorem» (Echevarría Gaztelumendi 1992, 79).
10. Fernández Gallardo 1998, IV, cap. XI, 1017-1024, & 2002, 214-
218, como también en 2013, 342.
referencia a la disputa sobre la justicia entre Sócrates y Trasí-
maco del Libro I de la República (I, 342e), e introduce una
cita directa del mismo:
Nullus in quouis principatu dum princeps est utile proprium
querit aut precipit, sed subditi et cui operatur; ad illumque
respiciens et quid illi proficuum aut decens sit intendens,
que dicenda sunt dicit et agit que facienda sunt omnia (líns.
73-77).
La cita, evidentemente, no procede del original griego,
sino de un modelo latino. Es bien sabido que, al igual que
la mayoría de sus contemporáneos, el obispo de Burgos no
conocía la lengua griega, punto especialmente crítico durante
su polémica con Leonardo Bruni sobre la nueva traduc-
ción de la Ética de Aristóteles11. Pero ya desde el siglo XIII
la obra del estagirita ocupaba las estanterías de las bibliote-
cas europeas en versión latina y, de hecho, Alonso de Carta-
gena era un buen conocedor de la misma, tanto de manera
directa como a través de sus comentaristas medievales.
En el caso de Platón, su acceso a la República también
puede explicarse por medio de una traducción latina, la del
bizantino Manuel Crisoloras y el lombardo Uberto Decem-
brio, llevada a cabo en los primeros años del siglo XV (antes
del verano de 1402)12 y, según sabemos, conocida y difun-
dida en el concilio de Basilea a partir de 143213. Según
pondera Hankins, teniendo en cuenta las críticas de
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 103
11. Declamationes super translationem Ethicorum Aristotelis, resultado de
la llegada a Castilla de la traducción latina de Leonardo Bruni entre
1430 (Birkenmajer 1922, 138-144) y 1432 (González Rolán et al.
2000, 91-92). Intercambio epistolar compilado por Pier Candido
Decembrio, del que hay ediciones modernas de Birkenmajer 1922 y
González Rolán et al. 2000; esta última ofrece un estudio actualizado
sobre la controversia alphonsiana. Una buena síntesis en Hankins, Grif-
fiths et al. 1987, 197-234.
12. Datación y argumentación de Hankins 1990, I, 108-110.
13. De acuerdo con Zaccaria 1959, 183, n. 183, Gerardo Landriani
recibió el original de esta traducción por préstamo directo de Pier
Candido Decembrio hacia 1427-1428, la cual dio a conocer luego en
Basilea, en septiembre de 1432.
Guarino Veronese a Uberto Decembrio sobre el alcance
de su intervención, la tarea podría haber consistido en una
primera versión literal pero imperfecta que Crisoloras habría
dictado a su discípulo y en una posterior revisión de Uberto
destinada a subsanar los vicios gramaticales y de estilo,
aunque con una labor limæsolo concentrada en el texto latino14.
El propio Uberto en su Prólogo al De Republica declara haber
hecho tales correcciones con la anuencia del maestro
(«preceptore meo iubente et postmodum adprobante») y,
según Bottoni, la calidad de las mismas demostraría una
voluntad no solo de pulir la forma sino de lograr una mayor
fidelidad al texto griego, lo que implicaría necesariamente
la intervención de una mano experta como la del docto
bizantino15. Por su parte, Mugnai Carrara considera que el
proceso de revisión reflejaría un coloquio lingüístico e ideo-
lógico entre los dos intelectuales, más que una corrección
independiente de Uberto (2005, 224-230). Pero también
entiende que el contraste entre la traducción literal y la
revisión subsiguiente acaba dando por resultado un texto
híbrido, donde la traducción medieval aún no cede paso a
la renacentista.
No pasará mucho tiempo para que un nuevo estilo de
traducción, con intérpretes como Leonardo Bruni o el
propio hijo de Uberto, Pier Candido Decembrio, establezca
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
104
14. Guarino reduce la función de Uberto a la de mero escriba del
trabajo de Crisoloras, según la nota que obra en la guarda del ms. Vat.
Reg. Lat. 1131 transcrita por Resta 1959, 255, n. 1, y atribuida a mano
de Guarino por Hankins 2004, II, 52-53 & 83. De acuerdo con Hankins
2004, II, 51-56, el juicio de Guarino Veronese podría deberse a su
animadversión por la familia Decembrio, pero podría esconder cierta
verdad. No hay elementos que confirmen a Uberto como gran cono-
cedor de la lengua griega, mucho menos en condiciones de asumir a
la par de su maestro la traslación de un texto filosófico altamente
complejo. Crisoloras tampoco habría tenido un completo dominio de
la prosa latina, dados los numerosos fallos de redacción que se apre-
cian en una epístola a Uberto, único texto en esta lengua conservado
de su pluma.
15. Bottoni 1984, 83-84. Véanse también Gentile 2002, 151-155, y
edición crítica del prólogo en Hankins 1990, II, 525-527; edición frag-
mentaria en Garin 1955, 343-344, sobre el ms. Laur. Lat. 89 sup. 50.
distancia con la antigua versión de la República, pero aun
así el texto platónico recuperado por Pier Candido sufrirá
la insidia de Guarino Veronese y, con ella, la acusación de
plagio de la obra paterna, incluso apenas conocida la traduc-
ción del libro V, cuando Zenone Castiglioni le requiera
una copia del trabajo de Uberto y Crisoloras con la evidente
pero silenciada intención de establecer un cotejo (Zaccaria
1959, 183). Luego también, y con no menos saña, por parte
de su hermano Angelo, quien denunciará la impostura de
Pier Candido y el robo a su padre de toda la gloria como
verdadero traductor de la República16.
Pero más allá de esta polémica sobre la autenticidad
y autoría de las traducciones, ambas gozaron de una vasta
y prolongada difusión, y sabemos por una epístola dirigida
a Pier Candido Decembrio que Alonso de Cartagena poseyó
una copia del texto de Crisoloras y Uberto Decembrio,
probablemente adquirida durante su estancia en el Conci-
lio, activo centro de recuperación y circulación de textos
clásicos17. Resulta, así, muy factible que el obispo echara
mano de su propio ejemplar para extraer la cita del libro
I de la Reblica tal y como figura en la Propositio facta
coram domino rege Romanorum. Pero, aunque suele darse por
sentado el empleo de este modelo, si cotejamos la refe-
rencia de Cartagena con la traducción de Uberto según el
testimonio del zibaldone de la familia Decembrio, el ms.
Ambrosiano B 123 sup., hallamos más variantes que puntos
de contacto:
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 105
16. Véanse las injuriosas notas marginales que acompañan las epís-
tolas de Pier Candido en el ms. 325 de la Biblioteca Histórica de
Santa Cruz de Valladolid, cuya autoría se atribuye a Angelo Decem-
brio. Hankins 1990, I, 127, n. 39; Zaggia 1993, 12-13, n. 23; Fera
2005, 149-155.
17. anse Sabbadini 1911 & 1914, y Garin 1983, además de Lehmann
1941, y Helmrath 1987, 173-175, para el intercambio libresco en los
concilios de Constanza y Basilea. En el caso concreto de Cartagena y
sus intereses bibliófilos, Fernández Gallardo 2002, 181-183, 2007 [a]
& [b], y 2008, 193.
Nullus alius princeps in quantum princeps sibi utile consi-
derat. seu precipit. sed illi pocius cui principatur aut cuius
operator existat. et ad ipsius utile agit et dicit quecumque
sibi conuenientia visa sunt omnia18.
Debemos detenernos por tanto en el año 1438. Carta-
gena pronuncia su discurso ante Alberto II en el mes de
noviembre. Mas la relación epistolar que mantiene con
Pier Candido Decembrio, probablemente desde fines de
1437 al calor de la disputa con Bruni por la Ética aristoté-
lica, lo muestra sumamente interesado en la reciente traduc-
ción de Pier Candido del libro V de la República19, de la que
toma conocimiento por el arzobispo de Milán, Francesco
Pizzolpasso, destacado también en el Concilio de Basilea y
mediador permanente en la correspondencia entre ambos20.
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
106
18. Milán, Biblioteca Ambrosiana, ms. B 123 sup., fol. 137v. Inspec-
ción personal, septiembre de 2011. Sobre el códice, Kristeller 1977,
328; Hankins 1990, II, 698, nº. 158; y Ferrari 1978-1979, 185-186.
Sobre sus contenidos e historia se extienden Zanella 1962, y Bottoni
1984.
19. Decembrio habría comenzado su versión del libro V de la Repú-
blica a mediados de 1437 y a fines del mismo año habría hecho llegar
una copia a Bolonia al obispo de Bayeux, Zenone Castiglioni, por inter-
medio de Zenone Amidano (Garin 1955, 349-350, n. 14). Constan
asimismo, antes del mes de diciembre, su intención de traducir el
total de la obra y su ofrecimiento al duque de Gloucester (Zaccaria
1959, 182-184, esp. 183, n. 4; y Zaggia 1993, 7-9, con muy completas
indicaciones bibliográficas); para todo lo referido a Humphrey of Glou-
cester y su relación con los humanistas italianos, Weiss 1967, Sammut
1980, Saygin 2002, y Petrina 2004.
20. Así lo hace saber Cartagena a Decembrio: «Sensi enim per
litteras tuas eidem patri directas te quintum librum ex Politia Platonis e
greco in latinum nouiter traduxisse, quod si quintus est, quattuor ut
præcedans oportet. Oro ergo te ut in primitias communictionum nostra-
rum aliquem ex eis traducas, uel si traduxisti mihi transmittas» (Gonzá-
lez Rolán et al. 2000, 354 [R166]). Dado que no se posee edición conjunta
del epistolario de Pier Candido Decembrio y que para el período 1433-
1442 es preciso acudir a la segunda colección en nueve libros, conte-
nida en el ms. Riccardiano 827 (con copia en las bibliotecas Colombina
de Sevilla, ms. 7-4-20, y Santa Cruz de Valladolid, ms. 325), o bien a
publicaciones dispersas, para una mejor identificación de cada texto remi-
timos al número de orden del catálogo de Zaccaria 1952.
El obispo de Burgos celebra tener nuevas noticias de los
antiguos escritos de los griegos, urge a Decembrio a avanzar
sobre los restantes libros de la República y se desvela, como
lo hará en cartas sucesivas, por poner en relación la cuasi
desconocida filosofía platónica con la ya frecuentada de
Aristóteles21. Sus expectativas no tardan en verse compen-
sadas en abril de 1438, con una copia del libro V debida,
una vez más, a la intercesión de Pizzolpasso22.
Con la difusión del libro V, Pier Cándido Decembrio
abre el debate ideológico sobre la polémica ley de posesión
comunitaria de las mujeres y los niños, y sobre las sospe-
chadas inexactitudes de Aristóteles frente al original plató-
nico, temas que ciertamente merecen la réplica de sus
interlocutores23. Mas con el libro I, el siguiente en la saga
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 107
21. «Propera ergo et, sicuti cepisti, operare, ut quam totius fieri
commode poterit tota Politia Platonis ad latinos te conducente deue-
niat, quatenus manibus sapientum latinorum tractata seccum quem
habet cogatur emittere et cum Politicis Aristotilis integra collatione
conferri» (González Rolán et al. 2000, 376 [R171]). Este intercambio
epistolar entre Cartagena y Decembrio ha sido editado por González
Rolán et al. 2000, 353-453; edición fragmentaria en Zaccaria 1959, pero
imprescindible para la datación de las cartas y el proceso de traduc-
ción de la República, que modifica la primitiva fechación de Newman
1905, Borsa 1893 & 1904, y Vickers 1907, 355.
22. Según carta de Pizzolpasso a Decembrio, fechada el 20 de abril
de 1438, donde también confirma el envío del libro V al duque de
Gloucester: «Quintum tuum Platonis transcribi feci post burguensem
nostrum. Epistolam ad principem tibi desideratum simul cum Quinto
mittam et exemplum ad te» (Birkenmajer 1922, 229; y Paredi 1961, 224
[R186]).
23. Véase al respecto el intercambio epistolar con Pizzolpasso,
Zaccaria 1959, 199-200; sobre la polémica suscitada por Decembrio,
Fubini 1966, 343-349. La cuestión de uxorum communitate ya ocupa a
Alfonso Fernández de Madrigal, el Tostado, en su De optima politia
(Belloso Martín 2003, 141-162), repetitio sobre el Libro II de la Polí-
tica de Aristóteles fechada entre 1425-1430 (Fernández Vallina 2012,
291) y 1436 (Belloso Martín 2003, 14), y por tanto previa a la irrup-
ción del nuevo texto platónico. Nótese asimismo que el controver-
tido punto de la comunidad de bienes y mujeres es uno de los que
más frecuentemente se atribuyen al movimiento heterodoxo liderado por
fray Antonio de Mella en el siglo XV (Candela Martínez 1955, 68-69),
traductora, Decembrio no propone ya a Cartagena una discu-
sión de contenidos, sino una revisión y enmienda del texto24.
Así lo manifiesta en una breve misiva al obispo, entre junio
y julio de 1438: «Quod ut intelligas, mitto dignitati tuæ librum
primum iam absolutum a me ut videas et, si quid deterius
a me perscriptum est, emendationis tuæ baculo castiges25.
Si nos centramos en la colección epistolar de Decem-
brio, que permite seguir con mucho detalle su itinerario de
traducción de la República –y así también su relación con
Cartagena en torno a esta obra26–, sabemos que el caste-
llano recibe el libro I mientras aún se encuentra en Basilea,
entre julio y agosto de 143827, y es allí mismo donde lleva
a cabo la tarea encomendada, según describe en una muy
noticiera respuesta a Pier Candido:
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
108
aunque sin apoyo documental determinante, incluido el citado Defen-
sorium unitatis christianæ de Alonso de Cartagena, que no lo menciona.
Para un panorama sucinto de la herejía de Durango véase Muro
2003; para la documentación y lo referido al Defensorium, Avalle-Arce
1974, 96-97 & 103-105; y Bazán Díaz 2007, 226-234 & 670-674.
24. Decembrio habría terminado este libro antes de mayo de 1438,
cuando informa a Pizzolpasso que ha despachado un ejemplar a Ferrara
para el obispo de Bayeux. Poco después lo hace llegar también a Basilea.
Véase Zaccaria 1959, 186 & 194, así como Ap. VIII (R187); la conti-
nuación de esta epístola, aquí fragmentaria, en Fubini 1966, 357-358.
25. Zaccaria 1959, 204, nº. IX; González Rolán et al. 2000, 378 (R
172).
26. Zaggia 1993, 8, véase también n. 4, con un resumido estado
de la cuestión del epistolario de Decembrio. El repertorio, reunido por
el mismo humanista en un ambicioso pero inconcluso proyecto, no
siempre lleva orden cronológico ni datación exacta. Su progresivo orde-
namiento se debe a quienes han estudiado la correspondencia vincu-
lada al duque de Gloucester, tal el caso de Petriburg 1875, Borsa
1904, Newman 1905, Vickers 1907, Weiss 1967 o Sammut 1980, y a
quienes han reconstruido diversos períodos del mismo, como Birken-
majer 1922, Ditt 1931, Sabbadini 1914 [a] & [b] 224-245, Zaccaria
1952, Garin 1955, Paredi 1961, Fubini 1966, Hankins 1990, II, 575-
596, González Rolán & Saquero Suárez 1991, González Rolán et al.
2000, más el aporte del catálogo general de Zaccaria 1952.
27. Zaccaria 1959, 187 & 204-205, nº. X; González Rolán et al. 2000,
380-391 (R173).
Assumpsi igitur in manibus libellum tuum; at cum præfa-
tiunculam, quam cum elegantissimo stilo præponere decreuisti,
legerem et ad illum locum accessissem, in quo disertissimum
Vbertum genitorem tuum librorum Platonis traductioni
operam olim dedisse memorabas supra me resedi. Venit enim
in mentem me illam traductionem uidisse; inquirens ergo
bibliotheculam meam reperii librum quemdam, qui per sex
libellos distinguitur et De republica Platonis intitulatur, in cuius
subscriptione talis annotatio iacebat: «Explicit Platonis liber
sextus et ultimus De republica siue Iustitia, quem Vbertus
December cum superioribus libris opere Emanuelis Criso-
loræ fideliter a græca lingua transtulit in latinam»; cuius tenore
aperte cognoui illam eandem traductionem esse quam tu
imperfectam mansisse testabaris. Dolui tamen quod liber ille
adeo corruptissimus uitio scriptorum erat, quod plerisque
in locis fere intelligibilis reddebatur. Sed quia uero omnia
consonant et interdum libri corrupti ad correctionem aliorum
non modicum conferunt, illum etiam accersiui. Eramus ergo
tres qui lecturæ libelli tui dabamus operam, quorum unus origi-
nale tuum, alius traductionem Vberti progenitoris tui, ego
uero libellum in membrana conscriptum legebam, et cum
aliquid mihi obscure positum uidebatur, nedum ad originalis
uerba sed ad aliam quoque translationem recurrebam (Gonzá-
lez Rolán et al. 2000, 384 [R173]).
Comprobamos mediante esta epístola que Cartagena
efectivamente poseía en su biblioteca un ejemplar de la
traducción de Crisoloras y Uberto Decembrio, pero solo
con seis libros y con el texto muy estragado por el descuido
de los amanuenses, lo que nos habla de una copia mediada
por copias anteriores en el ámbito de una activa transmisión
manuscrita de este título28.
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 109
28. Nótese que Zenone Castiglioni, al solicitar a Pier Candido
Decembrio una copia de la traducción de su padre, también declara
haber visto en Basilea un ejemplar en seis libros, del que proporciona
descripción material, título completo e incipit: «Casu accidit die quadam,
dum Basileæ adhuc morarer, quod ad me dilatum fuerit quoddam papi-
reum volumen, implicita quadam et corrupta germanica littera cons-
criptum, cuius intitolatio talis est: ‘Liber Platonis de republica sive de
iustitia. In quo, sermone dialogico, introducit Socratem, præceptorem
suum, in Pirea in domo Cephali cum Lysimacho, Polemarcho et
Se nos revela asimismo el exacto explicit del volumen,
muy similar al que figura en otros ejemplares de la República,
pero con variantes significativas que, añadidas a su condi-
ción de incompleto (o al menos a su partición anómala en
seis libros en lugar de diez), permitirían identificarlo con
bastante acierto en el caso afortunado de tenerlo ante la vista29.
Se nos da noticia luego del procedimiento de revisión
del libro I, que habría requerido la labor conjunta de tres
personas: una frente al original de Pier Candido, otra frente
a la versión de Uberto, y el mismo Cartagena ante una copia
en pergamino30.
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
110
Trasimacho et aliis pluribus de iustitia disputantes; quem Ubertus
Decembrius de Viglevano, opere viri conspicui domini Emmanuelis
Chrysoloræ, præceptoris sui, fideliter e græca lingua transtulit in latinam’.
Est autem opus hoc in libris sex distinctum et incipit: ‘Heri ad Piream
cum Glaucone Aristonis descendi deam oraturus’» (Zaccaria 1959, 202,
nº. VI [R68]; apunta este detalle Garin 1955, 350, n. 14).
29. Compárese con la suscriptio del texto platónico en ms. Ambr.
B 123 sup., fol. 215v: «Explicit liber decimus et ultimus Platonis de re
publica sive de iustitia feliciter manu Uberti Decembris de Viglevano
qui librum ipsum de greco in latinum opere viri conspicui domini
Emanuelis Crisolura preceptoris sui fideliter a greca lingua transtulit
in latinam» (Kristeller 1977, 328; y Bottoni 1984, 79, n. 23). También
con el colofón del ms. 5-6-21 de la Biblioteca Colombina de Sevilla,
fol. 73r, ejemplar con diez libros pero carente de prólogo y poema
liminar: «Explicit feliciter platonis liber decimus et ultimus de re publica
siue justicia. Quem vbertus decembri de viglevano cum superioribus
liberis de greco in latinum opere viri conspicui domini Emanuelis criso-
lara preceptoris sui fideliter a greca lingua transtulit in latinam. deo
laudes». Descripción de este códice en Sáez Guillén 2002, 336.
30. No creemos que por «originale tuum» deba entenderse el origi-
nal griego, como afirma Fernández Gallardo 1999, 235, y que deba
suponerse entonces la presencia de un lector competente en esa lengua,
inaccesible para el obispo de Burgos. La crítica coincide en que Pier
Candido Decembrio empleó el mismo códice de la República que utili-
zaron su padre y Crisoloras para la primera traducción (Bottoni 1984,
Boter 1989, 265-267; y Gentile 2002). Algunas lagunas persistentes
en la segunda indican que solo más tarde, después de 1440, Pier Candido
pudo hacerse con un nuevo testimonio que le permitió enmendarlas
(Bottoni 1984, Hankins 2002, II, 420-421, quien identifica este códice
con el ms. Ambr. E 90 sup.; y Gusmini 2012, 88-90). Es difícil creer
que Decembrio se desprendiera del único modelo griego mientras aún
Por fin, puede constatarse que antes de su partida a
Breslau nuestro autor tenía en su poder el libro I de la nueva
traducción de Pier Candido Decembrio. Hecho para el que
no solo nos asiste la fecha tentativa que Zaccaria asigna a
estas epístolas, sino también el cotejo de la cita literal de la
República incluida en la Propositio facta coram domino rege Roma-
norum de noviembre de 1438, con la traducción de Pier
Candido Decembrio, libro I, cap. VII:
Nullus in quouis principatu dum princeps est utile proprium
querit aut precipit sed subditi et qui operatur ad illumque
respiciens et quid illi proficuum aut decens sit intendens que
dicenda sunt dicit et agit que facienda sunt omnia31.
La coincidencia perfecta entre ambos textos demuestra
sin dudas que este fue el modelo empleado por Cartagena; y,
en virtud de la nueva evidencia, tampoco caben dudas sobre
la muy correcta datación establecida por Vittorio Zaccaria.
En esta línea, conviene examinar brevemente una segunda
referencia a Platón incluida en la Propositio, en favor de la sabi-
duría y la virtud como condiciones del buen gobernante:
Iuxta illam trictam ac vulgatam quam, ut ferunt, Plato scrip-
sit sentenciam: «Beatas fore res publicas si eas sapiencie studiosi
regerent, uel earum rectores sapiencie studere contigisset»
(líns. 242-245)32.
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 111
llevaba a cabo su labor traductora, a menos que dispusiera de una copia,
sobre lo cual no poseemos evidencia. Por otra parte, conviene reparar
en el comienzo de la misma epístola, donde Cartagena se refiere al
libro I, recién recibido y puesto a su cuidado, en los mismos términos
de «original»: «Quatenus libellus hic qui originalis locum tenet et a quo,
tanquam exemplari, multa in posterum exempla forte sumentur»
(González Rolán et al. 2000, 380 [R173]).
31. Ms. Ambr. I 104 sup., fol. 24r (idem mss. Ambr. R 75 sup., fol.
12r; Trivulz. 683, fol. 9r; British Library, Harley 1705, fol. 15r; BUS
66, fol. 25r).
32. Platón, República, V, 473d. Boecio, De consolatione philosophiæ, I, p.
4, 5: «Atqui tu hanc sententiam Platonis ore sanxisti beatas fore res publi-
cas si eas uel studiosi sapientiæ regerent uel earum rectores studere
sapientiæ contigisset» (Bieler 1984, 7).
La sentencia, atribuida al filósofo griego aunque proce-
dente del De consolatione philosophiæ, bien podría haber sido
tomada por Cartagena directamente de Boecio33, pero han
de notarse sus reparos al subrayar el trasiego y la difusión de
la cita, así como su origen incierto («ut ferunt»). El pasaje
de Platón al que alude pertenece al libro V de la República,
como sabemos el primero abordado por Decembrio y
también el primero en llegar a manos de Cartagena. Pero
es pasaje que no pasa inadvertido a Pier Candido, ya que
en los manuscritos que transmiten su versión latina incluye
una nota marginal que alerta sobre la autenticidad de tan
iluminada pero recurrida frase: «Hec est illa celestis et
aurea sententia quam Boetius a platone suppositam refert
beatas fore res publicas etc.»34.
No resultaría extraño, pues, que el obispo de Burgos
acudiera al De consolatione para la argumentación de su
discurso, de primera mano o incluso por mediación de algún
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
112
33. Así parece indicarlo la nota marginal que acompaña al texto:
«Plato. Refert hoc Boecius. liº. iº. De consolacione». La fortuna de la
frase queda reflejada en las diversas obras que la han recogido, desde
los Dicta et facta memorabilia de Valerio Máximo (Libro VII, II, 4; Kempf
1982, 329), hasta la Catena aurea de santo Tomás, en la epístola dedi-
catoria a Urbano IV de la Expositio in Matthæum (Guarienti 1953, I, 3),
o el Liber de vita et moribus philosophorum (Knust 1886, 226-227; véase
su nota dcon abundantes referencias a esta cita, entre ellas la de Pero
Díaz de Toledo en el comienzo de su introducción a las glosas de los
Proverbios del marqués de Santillana). Podemos añadir que la misma
sententia Platonis encabeza el Prohemio de Alfonso Polo a la edición de
1529 del De optima politia de Alfonso Fernández de Madrigal (Belloso
Martín 2003, 125).
34. Ms. BUS 66, fol. 112v. British Library, Harley 1705, fol. 91r: «Hec
est illa illustris et celo digna sententia quam boetius a platone sumptam
refert. beatas fore res publicas &cª», en tinta roja y con remate de corona,
que destaca en el conjunto del aparato de glosas (Rundle 1997, 391, y
comprobación personal). Para este comentario en Vat. Lat. 10669 y su
tradición medieval, véase Zaggia 1993, 41, n. 134. Decembrio recurrirá
a la misma cita en su dedicatoria a Juan II de la traducción latina de la
Ilíada: «Rite igitur a Platone philosophorum principe scriptum extat beatas
fore respublicas cum aut sapientibus regnare aut regibus et principibus
sapiencie studere contigisse» (González Rolán et al. 1988, 327).
florilegio, mas no debiera descartarse una eventual influen-
cia del comentario de Decembrio, tanto en la oportuna inclu-
sión de esta referencia platónica, como en el celo con que
nuestro autor la presenta35.
Es necesario recordar, finalmente, que, siguiendo la
estela de su padre, Pier Candido Decembrio extendió su
traducción a los diez libros de la República, habiendo reci-
bido ya en febrero de 1438 la confirmación del patrocinio
del Duque de Gloucester36. El intercambio epistolar entre
Decembrio y Gloucester fue acompañado por sucesivas
entregas de la obra. Tras la copia del libro V despachada por
Pizzolpasso desde Basilea a manera de anticipo, siguieron
un volumen con los libros I a V37 y finalmente, a mediados
de 1440, por intermedio del embajador milanés Scaramuc-
cia Balbo, el ejemplar con la obra terminada y con la corres-
pondiente dedicatoria a Gloucester38, lo que agradeció este
en carta de recibo del 30 de junio de 144139.
No obstante el compromiso adquirido tempranamente
con su mecenas, Decembrio quiso dedicar y prologar indi-
vidualmente algunos libros de su Celestis Politia. Así, el libro
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 113
35. La sentencia es tan apropiada a la argumentación de Cartagena
como lo explica Alfonsi 1953, 609, respecto de Boecio: «Lo stato per
il Romano, per il filosofo educato da Platone, non è lo strumento di
una personale signoria senza freni, ma l’esercizio di un razionale dovere:
atqui tu hanc sententiam Platonis [...]. E il fine? Non la soddisfazione
delle proprie passioni, ma la tutela e la difesa dei boni».
36. Por intermedio de Rolando Talenti, en Sammut 1980, 175-
176 (R109). Como objetivo último de su trabajo, Gusmini 2012, 77,
n. 1, anuncia una edición crítica del texto decembrino completo.
37. Actual ms. British Library, Harley 1705. Véanse, especialmente,
Zaggia 1993, 11-12, 22; y Rundle 1997, 379-392. Gloucester afirma
haber recibido los cinco libros en carta a Decembrio del 23 de marzo
de 1439, publicada por Borsa 1904, 515-516, nº. VI; y Sammut 1980,
186-187 (mss. Ambr. I 104 sup., fol. 208rv; Vat. Lat. 10669, fol. 207rv).
38. Zaccaria 1959, 191. Según Resta 1962, 53-54, se trataría del
actual ms. Vat. Lat. 10669, hipótesis aceptada también por Sammut
1980, 124-125. Zaggia 1993, 38-47, opone razonables dudas y prefiere
adjudicar este códice a Íñigo Dávalos.
39. Zaccaria 1959, 192. Texto en Borsa 1904, 524, nº. XVIII; y
Sammut 1980, 195-196 (ms. Ambr. I 235 inf., fol. 106v).
V fue para Giovanni Amidano, el VI para Alonso de Carta-
gena y el X para Francesco Pizzolpasso40. También encargó
más de una copia de su obra completa, con el fin de distri-
buirla entre los nombres de una lista en la que se suceden
el mismo Gloucester, Íñigo Dávalos, Leonello d’Este,
Alfonso de Burgos, Zenone Castiglioni, Antonio da Pesaro,
Ugolino Cantelli, Francesco Pizzolpasso y, agregados poste-
riormente, Broccardo Persico y Francesco Marescalchi41.
Diez copias para diez destinatarios, que no siempre pueden
relacionarse con códices conservados en la actualidad42, pero
que en el caso del volumen enviado a Alonso de Cartagena
parecen tener un referente concreto en el ms. 66 de la Biblio-
teca Universitaria de Salamanca. No carece de argumentos
Hankins cuando entre los comentarios marginales de este
códice detecta la curiosa apelación: «Arrige aures Burgensis
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
114
40. Lo explica a Gloucester, destinatario final de la obra más allá
de estos homenajes parciales, en carta de fines de 1438: «Gratulor
itaque librum quintum traductionis mee aditum meruisse tue clarita-
tis, qui licet nomini tuo minime insignitus sit, cum primus omnium in
lucem venerit, et Ioanni Amadeo iureconsulto prestantissimo sit inscrip-
tus, sub tue tamen dignitatis laude requiescit. [...] Quamobrem tuas
laudes consequentur, ut de sole inquit Cicero, ‘alter Veneris alter Mercu-
rii cursus’, prestantissimi et optimi etatis nostre viri, Alfonsus hispa-
nus Burgensis episcopus, honor seculi nostri, cui sextum presentis
operis adscripsimus; ac Franciscus Pizolpassus Mediolanensis presul,
unicum pietatis religionisque preconium, quem ideo traductionis nostre
decimo dignum estimavimus, ut qui sacra, cerimonias omnemque divi-
nitatis cultum religiosissime semper excoluit, sacratissimo immortali-
tatis opere non fraudetur» (Sammut 1980, 184-185). Edición de los
prólogos con las respectivas dedicatorias en Garin 1955, 348-349 &
356; Hankins 1990, II, 532-533 & 535-537; González Rolán et al. 2000,
436-439 (solo libro VI).
41. Lista apuntada en la contratapa posterior del exemplar, el ms.
Ambr. I 104 sup., donde puede leerse en su cuidada caligrafía: «Ex his
politie platonice libris data copia. Illustrissimo domino duci clouces-
trie. Domino Ignigo daualos militi hispano. Illustri d. Leonello Marchioni
estensi. Reuerendissimo d. Alfonso burgensi episcopo. Reuerendo
d. Çenoni castellioneo episcopo baiocensi. D. Antonio de pensauro.
D. Vgulino cantelo parmensi. francisco piçolpasso bononiensi. Comiti
brocardo de persico. d. francisco marescalco».
42. El mejor intento de identificación se debe a Zaggia 1993.
optime», que no podría estar destinada sino a nuestro obispo43.
El epistolario de Pier Candido recoge asimismo la carta tardía
en que Cartagena agradece el ansiado ejemplar de la Celestis
Politia, recibido en esta ocasión por intermedio del arcediano
de Treviño, Rodrigo Sánchez de Arévalo:
Venit enim ad nos amicus noster, quem tu bene nosti, studiosus
uir Archidiaconus de Treuino, qui Politiam Platonis per te ex
græco in latinum traductam polite et curiose in limpida membrana
conscriptam portauit, quam ego gaudens recepi ac desideranter
legi, quantum temporis opportunitas permittere uoluit44.
Un detalle, sin embargo, debiera desalentarnos en la
identificación inmediata de este ejemplar con el conser-
vado actualmente en la biblioteca salmantina: Cartagena
declara tener en sus manos un texto transcrito «in limpida
membrana», en tanto el ms. 66 es copia sobre papel45. El
hecho no impide, desde luego, que el mismo haya pertene-
cido al obispo, que le haya estado destinado o que sea una
copia del códice membranáceo, pero no parece conveniente
ponerlo en relación directa con el que mereció la gratitud y
el elogio manifestados en la citada epístola46.
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 115
43. Hankins 1990, II, 414, 548-575 & 716 (nº. 258), donde da
cuenta de la nota del fol. 88r (libro IV) y edita una selección de
marginalia del ms. BUS 66. Véanse Kristeller 1989, 604; y Zaggia
1993, 26-27. También Moll 1992, 466; y Gómez Moreno 1994, 74,
n. 78.
44. Zaccaria 1959, 193-194, n. 4, quien fecha esta carta en 1450
(A167), editada parcialmente por Hankins 1990, II, 589-590, y en su
totalidad por González Rolán et al. 2000, 408-419, cita en 412-415.
45. Comprobación personal. Véanse también Lilao Franca & Castri-
llo González 1997-2002, I, 70; y Hankins 1990, II, 716.
46. Zaggia 1993, 27-28, menciona la copia solicitada por Íñigo
Dávalos para el rey Juan II de Castilla, que habría contado asimismo
con los buenos oficios de Alonso de Cartagena, pero de la que no se
tiene noticia documental. El ms. BUS 66, en todo caso, tampoco cumpli-
ría los requisitos de una copia lujosa destinada a un monarca, sobre
todo en comparación con el rico ms. Vat. Lat. 10669 (véase Zaggia
1993, 38-47).
Como podemos comprobar, la relación de Alonso de
Cartagena con la segunda versión de la República comprende
una extensa línea de tiempo, que abarca desde los primeros
borradores hasta la redacción final en diez libros, y se
prolonga luego en el encargo de nuevas traducciones bajo
su mediación y bajo el patrocinio don Juan II de Castilla47.
El espectro de intereses y acciones de Cartagena también
es amplio, ya que alienta la concreción de esta magna tarea,
asiste al debate sobre el libro V, asume la corrección del libro
I, escoge para el libro VI48, se hace merecedor de la
dedicatoria del mismo, integra la selecta lista de deposita-
rios de una copia y discute activamente con Decembrio
acerca del texto platónico en su doble faceta lingüística e
ideológica. Pero lejos de quedarse en el intercambio amis-
toso e intelectual con tan digno interlocutor, el obispo de
Burgos, en tanto diplomático, también hace suyo el texto
de la República y lo incorpora a la argumentación de su
solemne Propositio facta coram domino rege Romanorum, uno de
los ephemera del reinado de Juan II49 que afortunadamente
se conserva y que vuelve a abrir paso a la voz de Platón en
la retórica y la política castellanas del siglo XV.
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
116
47. Tal el caso de los libros I-IV y X de la Ilíada y la Vita Homeri
dedicados al rey castellano. Véanse al respecto Zaccaria 1956, 43-46;
Cátedra 1983; González Rolán et al. 1988; Serés 1997, 51-73.
48. «Quorsum hæc? Cum cedulam non epistolam scribere cœpi ad
Platonis ergo libros, quorum titulos per litteras tuas Reuerendissimo
patri Mediolanensi archiepiscopo designasti, me transfero. Et illi aut
mihi seu utrique licentiam petendi concedis, ego licet omnes libenter
acciperem, ne tamen tibi exuberantes labores iniungam, ex illis sextum
mihi delegi. Oro ergo te ut ad mei instantiam illum, cum otium suberit,
traducas...» (González Rolán et al. 2000, 360 [R 168]).
49. En términos de Deyermond 1981, quien entre otras piezas
memora la intervención de don Diego de Anaya en el Concilio de
Constanza (1417).
. IHUS .
PROPOSICIO FACTA PER EPISCOPUM BURGENSEM EX PARTE
DOMINI NOSTRI REGIS CORAM DOMINO REGE ROMANO-
RUM. APUD WRATISLAUIAM IN SLESIA, VICESSIMA DIE NOUEN-
BRIS, ANNO DOMINI MILLESIMO CCCCº. XXXVIIIº.
Quam iocunda fuit, Cesar Auguste, serenissimo principi,
fratri vestro amantissimo, regi Castelle et Legionis, supremo
domino meo, felicissima sublimacio vestra lingua mea non
posset exprimere, cum tanta iocunditas tantaque leticia ex
ea cordi suo infusa est quantam ne dicam ego, qui rudis
ingenio et lingue impedicioris sum, sed et disertissimus ac
eloquentissimus quisquam edicere nullatenus vel vix forsan
valeret. Et enim cum mentis conceptus longe superior omni
pronunciacione sit neccessarium, reor ut ad vehementis-
simum animi motum plene exprimendum uerba ex toto
sufficere non putentur. Sed cum loquendi officium ad
cognoscendum corda cogitacionesque nostras ad inuicem
comunicandum preceteris animalibus humane creature
natura ipsa quinymo nature Creator concesserit. Nam licet
vox que, ut Aristotiles ait {1}: «Nota est earum que in anima
sunt passionum»1nonnullorum aliorum animalium que
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 117
1. Aristóteles, Perihermeneias, 1, 16a 3-4. Aristoteles Latinus, De
interpretatione, Translatio Bœthii: «Sunt ergo ea quæ sunt in voce
earum quæ sunt in anima passionum notæ»; Translatio Guillelmi de
Mœrbeka (recensio Amoniana): «Sunt quidem igitur que in voce
earum que in anima passionum symbola» (Minio-Paluello & Verbeke
1965, 5 y 41). Véase santo Tomás, Expositio in libros Peri Hermeneias
(Spiazzi 1964, 9-12), y Summa Theolog, Iª, q. 85 a. 2 arg. 3: «Præte-
rea, philosophus dicit, in I Periherm., quod voces sunt notæ earum quæ
sunt in anima passionum. Sed voces significant res intellectas, id enim
voce significamus quod intelligimus. Ergo ipsæ passiones animæ,
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2-5 [Rúbrica B] Proposicio facta per Reuerendum patrem dominum
Alfonsum Episcopum Burgensem ex parte Serenissimi principis domini
regis castelle et legionis coram serenissimo principe domino Alberto
Romanorum rege semper augusto apud Wratislauiam in Slesia .xx.
die nouembris anno domini millesimo quadringentesimo tricesimo
octauo 4 Slesia B] Slegia S
sensu et instinctu reguntur comunis sit, sermo tamen et
locucionis formacio solius hominis est, eodem dicente Aris-
totile {2}: «Vox quidem delectabilis et tristabilis est signum
propter quod et aliis existit animalibus vsque ad hoc enim
natura eorum peruenit ut habeant sensum tristabilem et
delectabilem, sermonem autem qui est in ostendendo confe-
rens et nociuum, solus homo habe2. Restat ergo ut,
cum quid honeste et racionalis iocunditatis gaudiique
sensualitatis vires excedentis humanus animus concipit,
illud per sermonis expressionem aliis conmunicet, qui
etsi illam mentis exultacionem illamque exilaracionem spiri-
tuum earumque causas ac racione flagrancia motiua que
in cordis intimis iacent integre non valet ostendere, non
tamen permittit prorsus latere. Quam ob rem ut verborum
officio gaudium hoc quod ex vestre celsitudinis exaltacione
sua mens regia suscepit aliquanto clarius explicem, ex diuine
Scripture sacra Hystoria que prope hec tempora iuxta eccle-
siasticum morem per diuersas mundi regiones legitur, quod
sequitur uerbum a XIIº capitulo libri primi Machabeo-
rum excisum assumpsy:
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
118
scilicet species intelligibiles, sunt ea quæ intelliguntur in actu» (Alarcón
2000). Véase también Alberto Magno, Super Ethica, II, V, 126:
«Sicut dicitur in principio peri hermeneias, quia ‘ea quæ sunt in voce,
sunt notæ ear um passionum quæ sunt in anima’» (Kübel 1968,
113). En las Auctoritates Aristotelis: «Ea quæ sunt in voce sunt earum
quæ sunt in anima passionum notæ. Et ea quæ scribuntur eorum
quæ sunt in voce et littescriptæ sunt signa vocum» (Hamesse
1972-1974, I, 221; 1974, 304, nº. 1). Para este texto aristotélico y sus
comentarios, aunque los mismos no se recojan en lengua original,
véase Arens 1984.
2. Aristóteles, Política, 1253a, 10-15. Aristoteles Latinus, Politica:
«Sermonem autem solus habet homo supra animalia: vox quidem igitur
tristabilis et delectabilis est signum, propter quod et aliis existit anima-
libus: usque ad hoc enim natura eorum pervenit, ut habeant sensum
tristabilis et hec significant invicem; sermo autem ad manifestandum
iam expediens et nocivum, quare et iustum et iniustum» (Michaud-
Quantin 1961, 5).
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32 exultacionem S] ultationem B
«Letamur itaque de gloria vestra»3.
Et si omni catholico pectori, princeps gloriosissime, inesse
debeat intensa cupido ut christiana res publica sub felici
regimine gubernetur et ab intrinsecis extrinsecisque pertur-
bacionibus libera quietum Omnipotenti Deo exhibeat famu-
latum, hoc tamen desiderium primo et precipue corda
regum aliorumque catholicorum principum et eorum qui
rei publice gubernacula tenent, inhabitare solet et debet.
Nec ab re cum principancium precipuum sit populorum
utilitati, non suis abstractis commoditatibus deseruire. Hinc
est quod textus {3} iuris canonici, organo summi guber-
nantis, ait: «Curis sollicitamur continuis, et assidua medi-
tacione vrgemur, vt iuxta credite nobis dispensacionis
officium subditorum commodis, in quorum prosperitate
utique prosperamur iugi quantum nobis ex alto concessum
fuerit sollicitudinis studio intendamus amplectimur quippe
voluntarios pro ipsorum quiete labores»4. Justinianus quoque
cum similibus uerbis in nonnullis {4} iuris ciuilis constitu-
cionibus uteretur quodam in loco {5} ait: «Cordi nobis est
semper nostri animi curas communibus rebus auidissime
impendere»5. Sed ne hoc iura positiua condentibus, quasi
ipsi adinuenerint, attribuentes alios qui hec primo dixerunt,
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 119
3. I Mach 12, 12.
4. Corpus iuris canonici, Liber Sextus Decretalium Domini Bonifacii Papæ
VIII, Prohemio: «Sacrosantæ Romanaæ Ecclesiæ, quam imperscruta-
bilis diuinæ prouidentiæ altitudo universis dispositione incommutabili
prætulit ecclesiis et totius orbis præcipuum obtinere voluit magistra-
tum, regimini præsidentes, curis sollicitamur continuis, & assidua
meditatione urgemur, ut iuxta creditæ nobis dispensationis officium
subditorum commodis, in quorum prosperitate utique prosperamur,
iugi, quantum nobis ex alto concessum fuerit, sollicitudinis studio inten-
damus. Amplectimur quippe voluntarios pro ipsorum quiete labores,
et noctes quandoque trasimus insomnes, ut scandala removeamus ab
ipsis» (Friedberg 1879-1881, II, 934).
5. Corpus iuris civilis, Codex, De emendatione codicis Iustiniani et secunda
eius editione, Prohemio, 1: «Corde nobis est, patres conscripti, semper
nostri animi curas rebus omnibus avidissime impendere, ut nihil a nobis
cœptum imperfectum relinquatur» (Krueger 1954, 4).
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49 et debet S] om. B
si sub silencio dimittimus, offendamus, ad mentem reddu-
cendum est vetustis in seculis per modum theorice
sanxisse philosophos, quod multi probissimi principes
per practicam antiquis temporibus obseruarunt et
hodie seruant. Quid enim aliud Platonem sensisse, cum
Socratem contra Trasimarchum de iusticia introduceret
disputantem arbitrari possumus nisi principem debere
prosperitati intendere subditorum?6Magna enim illius
disputacionis pars hoc concludere nititur Platone {6} in hec
uerba rumpente: «Nullus in quouis principatu dum prin-
ceps est utile proprium querit aut precipit, sed subditi et
cui operatur; ad illumque respiciens et quid illi proficuum
aut decens sit intendens, que dicenda sunt dicit et agit
que facienda sunt omnia»7, quasi enunciare vellit princi-
pantem qui priuata pocius quam publica curat illis in actibus
in quibus a racione principandi deuiat, principatus habitum
exuere, cum principatui annexa sit rerum cura conmunium,
sine qua recte non posset subsistere. Sed et Aristotiles,
Platonis discipulus, licet autoritate superior, hoc non
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
120
6. Platón, República, I, 338c-342e. Traducción de Pier Candido
Decembrio, I, caps. VI-VII (ms. BUS 66, fol. 22r y sigs.; véase en fol.
23r la nota marginal «Attende socraticas confutationes»). Iguales térmi-
nos, junto con la cita platónica que le sigue, en dos orationes de Rodrigo
Sánchez de Arévalo Coram sanctissimo patre domino Eugenio Papa IIII y Ad
illustrissimum ducem Burgundie– fechadas respectivamente por su editores
en 1441, durante la embajada ante la curia papal en Florencia, y 1447-
1448 (López Fonseca & Ruiz Vila 2013, 52-71 & 118-131). La documen-
tada actuación de Sánchez de Arévalo como notario en la firma de las
treguas entre Alberto II y Ladislao III de Polonia el 10 de febrero de
1439 (Fernández Gallardo 2002, 224) evidencia su cercanía con Carta-
gena en la misión diplomática en Centroeuropa y explica su conocimiento
directo del discurso de Breslau y su cita (que no corresponde a la Propo-
sitio super altercatione præminentia sedium inter oratores regum Castellæ et Angliæ,
como consignan López Fonseca & Ruiz Vila 2013, 54-56 & 118).
7. Platón, República, I, 342e; en la traducción de Pier Candido
Decembrio, I, cap. VII: «So. Propterea o Trasimache nullus in quouis
principatu dum princeps est utile proprium querit aut præcipit set
subditi et cui operatur. ad illumque respiciens: et quid illi profficuum
aut decens sit intendens que dicenda sunt dicit et agit que facienda
sunt omnia» (ms. BUS 66, fol. 25r).
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77 omnia S] om. B
reticuit inquiens {7}: «Tyranus quidem sibi ipsi conferens
intendit, rex autem quod subditorum»8. Consequens igitur
est ut cum regio animo amor ad rem publicam insit, illis
condoleat que publice saluti detrahere, illis e regione
congaudeat que ei conferre videntur. Ad publice autem
adepcionem salutis etsi multa coadunari oporteat, ad duo
tamen principaliter referri omnia fere haud iniuria possunt,
quorum vnum est ut ab internis contencionibus re publica
quietata pax interna inter fideles populos firmo gluctino
conseruetur, alterum ut ab externa lesione hostilique impetu
plebs catholica defendatur. Duplici enim hac turbacionis
specie concuti plerumque solet populus Dei. Hinc est quod
cum veritas ipsa dixisset {8}: «Cum audieritis prelia et
sediciones nolite terreri»9. Gregorius {9} exponens ait: «Bella
quippe ad hostes pertinent, sediciones ad ciues, vt ergo
nos indicet interius exteriusque turbari, aliud nos fatetur
ab hostibus, aliud a fratribus perpeti»10. Proprium ergo
principum est ac illorum qui rem publicam curant vtrum-
que hoc vigili mente conspicere. Nam interne paci consu-
lere debent a ciuilibus oppressionibus defendendo quia ut
Jeronimus ait: «Regum {10} est proprium facere iudicium
atque iusticiam et liberare de manu calumpniancium vi
oppresso11 et externe oppressioni occurrere contra
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 121
8. Aristóteles, Et. Nic., VIII, 1160b. Aristoteles Latinus, Ethica
Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 60b1: «Tiran-
nus quidem enim, sibi ipsi conferens intendit; rex autem, quod subdi-
torum» (Gauthier 1972, 313).
9. Lc 21, 9.
10. Gregorio Magno, Homiliæ in Evangelia, XXXV: «Bella quippe
ad hostes pertinent, seditiones ad ciues. Vt ergo nos indicet interius
exteriusque turbari, aliud nos fatetur ab hostibus, aliud a fratribus
perpeti» (Étaix 1999, 321, 11-13; PL 1259).ase santo Tomás,
Catena aurea, In Lucam, XXI, 3: «GREGORIUS In Evang. (hom. 35). Peri-
turi mundi præcurrentia mala denuntiat Dominus, ut eo minus pertur-
bent venientia, quo fuerint præscita: minus enim iacula feriunt quæ
prævidentur; unde dicit ‘Cum autem audieritis prælia et seditiones,
nolite terreri’. Bella ad hostes pertinent, seditiones ad cives. Ut ergo
nos indicet exterius interiusque turbari, aliud nos fatetur ab hostibus,
aliud a fratribus perpeti» (Guarienti 1953, II, 274).
11. San Jerónimo, In Hyeremiam, IV, 35, 4: «Regum autem
proprium est facere iudicium atque iustitiam et liberare de manu
calumniatorum ui oppressos et peregrino pupilloque et uiduæ, qui
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hostiles impetus populum animosa mente tuendo. Unde
Leo {11} Papa, de se ipso loquens, dicit: «Scire nos oportet
quod nunquam ab aliquibus nostros homines sinimus
opprimi, sed si neccessitas ulla incurrerit, presencialiter
vindicamus, quia nostri gregis in omnibus ultores esse
debemus et precipui adiutores»12. Idemque Leo, exercitus
catholicos exhortans, inquit {12}: «Omni timore atque
terrore deposito contra inimicos sancte fidei et aduersa-
rios omnium religionum agere viriliter studete»13. Sed ne
alicui debilia hec forsitan uideantur nisi Diuine Scripture
testimonio roborentur, hec siquidem duo ad regis officium
pertinere eciam Scriptura Sacra sub breuibus uerbis quodam
in loco demonstrat. Cum enim, apud Samuelem, de cons-
tituendo rege Isrælitice tribus grandi cum importunitate
instarent, nec prophete precibus acquiescere vellent, conclu-
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
122
facilius opprimuntur a potentibus, præbere auxilium» (Reiter 1960,
201, 17-20). Cf. Ier 22, 3: «Hæc dicit Dominus: Facite iudicium et iusti-
tiam, et liberate vi oppressum de manu calumniatoris; et advenam, et
pupillum, et viduam». Véase Corpus iuris canonici, Decretum Gratiani, pars
2, causa XXIII, q. V, c. 23: «Regum est proprium, facere iudicium atque
iusticiam, et liberare de manu calumpniantium ui obpressos, et pere-
grino, pupilloque et uiduæ, qui facilius obprimuntur a potentibus,
prebere auxilium» (Friedberg 1879-1881, I, 937).
12. Papa León IV, Epistolæ et decreta, X Ad Ludovicum Imperato-
rem: «Scire vos oportet, quod nunquam ab aliquibus nostros homines
sinimus opprimi; sed si necessitas illis incurrerit, præsentialiter vindi-
camus; quia nostri gregis in omnibus ultores esse debemus et præci-
pui adjutores» (PL 115, 669BC). Véase Corpus iuris canonici, Decretum
Gratiani, pars 2, causa XXIII, q. VIII, c. 8: «Scire uos oportet, quod
numquam ab aliquibus nostros homines sinimus opprimi; sed, si neces-
sitas ulla incurrerit, presentialiter uindicamus, quia nostri gregis in
omnibus ultores esse debemus et precipui adiutores» (Friedberg
1879-1881, I, 955). También en Ivo de Chartres, Panormia, VIII, 28,
Leo IV Ludovico imperatori (23, q. 8, c. Scire vos.) (Migne 1889, PL
CLXI, 1311B).
13. Papa León IV, Epistolæ et decreta, I Ad exercitum Francorum:
«Omni timore ac terrore deposito, contra inimicos sanctæ fidei, et
adversarios omnium regionum viriliter agere studete» (PL 115, 655D).
Véase Corpus iuris canonici, Decretum Gratiani, pars 2, causa XXIII, q.
VIII, c. 9: «Omni timore ac terrore deposito, contra inimicos fidei
sanctæ et aduersarios omnium religionum uiriliter agere studete» (Fried-
berg 1879-1881, I, 955).
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dendo dixerunt: «Judicabit {13} nos rex noster et egredie-
tur ante nos et pugnabit bella nostra pro nobis»14, ut per
iudicium regium pacis et quietis conseruacio ac littium et
contencionum effugacio designetur. Nam ut iurisconsultus
{14} ait: «Ad officium iudicantis pertinet littes dimi-
nuere alias dirimer15. Et ut Aristotiles {15} voluit, pax
seu concordia est finis in quem omnes ciuiles leges
omniumque iurisdicionum ordines tendunt, per bellum
autem proteccio ab hostibus clare annotetur. Nec enim
sufficeret paci ciuium intendere si defensio eorum contra
hostes omittatur; nec defensioni insistere, si pax politica
negligatur16. Hec nanque duo copulata sollicitudine
querenda sunt, cum alterum absque altero populum plene
non valeret tutare, nec dissimile hoc, ut puto, illi videtur
quod in salute corporea euenire solet, ad quam obtinen-
dam nedum humorum excessui eorumque incongrue
repugnancie obuiandum est, sed ab extrinseco nocumento
cum ingenti diligencia precauendum. Quid enim prodes-
set humores debita proporcione intra corpus regere, si
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 123
14. I Sam 8, 20.
15. Corpus iuris civilis, Digesta, XII, 1 («De rebus creditis si certum
petetur et de condictione»), 21: «IDEM libro quadragensimo octavo digestorum:
Quidam existimaverunt neque eum, qui decem peteret, cogendum
quinque accipere et reliqua persequi, neque eum, qui fundum suum
diceret, partem dumtaxat iudicio persequi: sed in utraque causa huma-
nius facturus videtur prætor, si actorem compulerit ad accipiendum
id quod offeratur, cum ad officium eius pertineat lites deminuere»
(Krueger & Mommsen 1963, 192).
16. Aristóteles, Et. Nic., IX, 6. Aristoteles Latinus, Ethica Nicoma-
chea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, IX, cap. VII [6] (Gauthier
1972, 332-333). Véase santo Tomás, Summa Theologiæ, IIª IIæ, q. 29, a.
1, y san Agustín, De civitate Dei, XIX, 13: «pax hominum ordinata
concordia, pax domus ordinata imperandi atque obœdiendi concor-
dia cohabitantium, pax ciuitatis ordinata imperandi atque obœdiendi
concordia ciuium, pax cælestis ciuitatis ordinatissima et concordissima
societas fruendi Deo et inuicem in Deo, pax omnium rerum tranqui-
llitas ordinis» (Dombart & Kalb 1955, 679). Véase también Alfonso
X, Partidas, IV, XXVII, 1. Para la relación de paz y concordia en los
comentarios aristotélicos, Sère 2007, 240 y sigs.
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126 alias dirimere B] om. S
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
124
ictus de foris veniens letali uulnere corpus transfoderet?
Aut, quid nobis conferret vulnera ac extrinseca nocu-
menta deuitare, si humores in corpore nostro ad inuicem
decertantes prematuram nobis mortem vel grauissimam
infirmitatem inducerent? Huiuscemodi ergo exemplo rei
publice salus conseruanda est, ut ab humorum intus iacen-
cium in debita repugnancia, id est contencionum et alter-
cacionum ciuilium, periculoso turbine quieta reddatur et
ab extrinsecis vulneribus, id est hostium apertorum incur-
sibus, manu potentissima protegatur. Quod attendens incli-
tissimus frater vester rex, supremus dominus meus, et intra
stomachum suum frecuenti meditacione reuoluens, non
solum hiis duobus ab ineunte etate sua, quatenus diuinus
fons bonitatis, ei largiri dignatus est et dignatur, operam
dedit et dat pacem tranquillitatemque Ecclesie quantum in
se est procurando populique sui quieti et pacifico regi-
mini insistendo ac contra hostium fidei impulsus sepe in
propria persona, semper autem per exercitus suos conti-
nuo cum labore pugnando, sed et cum alios catholicos prin-
cipes grandissima uirtute munitos, qui ad hec dispositissimi
sunt, aliquibus turbacionibus impediri, uel ab hac luce disce-
dere audit non paruo dolore concutitur ac e uestigio, cum
prosperari potenciamque eorum augeri cognoscit, nimio
gaudio demulcetur. Sperat enim diuine clemencie aliquid
placere ex nobis, cum deuotissimi atque animosissimi prin-
cipes, ad alciores potentatus suarum virtutum petentibus
cumulis sublimantur. Merito ergo etsi cum audisset tran-
situm celeberrime memorie domini Sigismundi, Romano-
rum Imperatoris gloriosissimi patris vestri, amarissime
indoluit, non quod mortalem virum in humanis rebus
semper adesse speraret, cum hec est lex Adam, hec sors
humane nature ut vnusquisque mortis debitum soluat, cui
legi ut Sapiens ait {16} vniuersi sine ulla excepcione subdun-
tur, a presidente super sedem gloriosam usque ad humi-
liatum in terram et cinerem17, nam sicut post longuam
peregrinacionem ad domum reddeundum est, sic post
quamtumcumque diuturnam uitam ad corpusculi humani
dissolucionem venire oportet, ad illumque ire ad quem
omnis caro veniet. Sed quia Romani principis operam
17. Eccli 40, 3: «A residente super sedem gloriosam, usque ad humi-
liatum in terra et cinere».
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presencium temporum qualitas non mediocriter exposce-
bat, optasset ut illius senectus clarissima diuturnius prolon-
gata aliquanto ad huc tempore rei publice deseruisset,
formidabatque ne aliquid dissidii in subrrogacione noui
imperatoris ille humani generis inimicus, qui seminare ziza-
niam consueuit, per suas solitas fallacias suasque versu-
cias procuraret. Sed cum diuino digitto virtuosissima
excellencia vestra ad Romanum solium euecta est, dolor
ille euanuit et summum gaudium accreuit. Solet enim delec-
tacio superueniens, ut Aristotiles docuit {17}, tristiciam vnde-
cunque ortam euacuare18. Quid enim? Nonne gaudere
debuit ecclesiastice pacis zelator, cum deuotissimum prin-
cipem, qui pacem Ecclesie reformacionemque eius ex intimis
cordis feruentissime semper quesiuit, prouehi ad imperiale
culmen concernit? Nonne exultabit infidelium expugna-
tor, cum animosissimum strennuissimumque propugilem
fidei ad imperiales insulas videt euocari? Profecto racio-
nem premaximam exultandi habet, cum ex generosissime
persone vestre sublimacione vtrumque hoc bonum quod
diximus felicius atque extensius, diuina operante clemen-
cia, obtineri sperat. Nam Ecclesiam Dei a turbinibus variis-
que turbacionibus, que, proth dolor, illam nostris diebus
non leuiter premunt, citius quietari et theurcorum aliorum-
que infidelium potenciam validissime fortissimeque impug-
nari per vestre deuotissime ac strennuissime serenitatis
ministerium, Dei brachio operante, firmiter prestolatur,
graciarumque acciones innumeras eterne diuinitati ex
deuotis visceribus egit et agit, que Romano solio talem
principem nostris temporibus dedit. Scit enim in mente
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 125
18. Aristóteles, Et. Nic., VII, 1154ab. Aristoteles Latinus, Ethica
Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VII, 54a25 y 54b10:
«Quare dicendum propter quid videntur corporales delectaciones elegi-
biliores. Primum quidem utique quoniam expellit tristiciam»; «Expe-
llit autem delectacio tristiciam et que contraria et que contingens si sit
fortis» (Gauthier 1972, 296-297). También en santo Tomás, Summa
Theologiæ, Iª IIæ, q. 35, a. 4, arg. 2. Más cerca de la formulación de Carta-
gena, véanse Aristóteles, Eth. Nic. IX, 1171ab y santo Tomás, Senten-
tia libri Ethicorum, lib. 9, l. 13, n. 7: «Manifestum est enim, quod quælibet
delectatio superveniens tristitiam minuit» (Alarcón 2000).
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vestra, ut precipui aduocati Ecclesie tranquillitatisque eccle-
siastice zelatoris, illud frequenter versari quod Ysidorus{18}
correspondenter ad ecclesiasticam pacem, de omnibus
catholicis principibus ait: «Cognoscant principes seculi Deo
se debere esse reddituros racionem propter Ecclesiam quam
a Christo tuendam suscipiunt. Nam siue augeatur pax et
disciplina Ecclesie per fideles principes, siue soluatur, ille
ab eis racionem exigit qui eorum potestati suam Ecclesiam
tradidit»19.
Sed nec illud a memorie vestre latitudine excidere ullo
vnquam tempore credit quod Ambrosius {19} in laudem
iusti belli pro defensione fidei assumpti, inquit: «Fortitudo,
que bello tuetur a barbaris patriam, plena iusticia est»20.
Non ergo alienum a racione quinymo consonissimum
racioni iudicandum est, si de glorie vestre augmento, per
quod et Ecclesia facilius pacem et fides uberiorem exalta-
cionem obtinere sperantur, nimium gaudens suum inten-
sissimum gaudium vestre decreuit notificare serenitati. Non
igitur ego ut ex me, sed rex gloriosissimus ipse per me
tanquam per quoddam organum suum, vestram regalem
maiestatem inpræsenciarum alloquens, letabundo corde uerbis
utitur que premisi, dicens: «Letamur itaque de gloria vestra».
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
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19. San Isidoro, Sententiæ, III, LIII («De disciplina principvm in
ecclesia»), 51, 6: «Cognoscant principes sæculi Deo debere se rationem
propter ecclesiam, quam a Christo tuendam suscipiunt. Nam siue auge-
atur pax et disciplina ecclesiæ per fideles principes, siue soluatur, ille
ab eis rationem exigit, qui eorum potestati suam ecclesiam credidit»
(Cazier 1998, 304). Véase Corpus iuris canonici, Decretum Gratiani, pars
2, causa XXIII, q. V, c. 20: «Cognoscant principes seculi Deo se debere
esse rationem reddituros propter ecclesiam, quam Christo tuendam
suscipiunt. Nam siue augeatur pax et disciplina ecclesiæ per fideles
principes, siue soluatur, ille ab eis rationem exigit, qui eorum potes-
tati suam ecclesiam credidit» (Friedberg 1879-1881, I, 937).
20. San Ambrosio, De officiis ministrorum, I, XXVII, 129. Idem
santo Tomás, Summa Theologiæ, IIª IIæ, q. 188, a. 3, 4. Véase Corpus
iuris canonici, Decretum Gratiani, pars 2, causa XXIII, q. III, c. 5: «Forti-
tudo, que bello tuetur a barbaris patriam, uel domi defendit infirmos,
uel a latronibus socios, plena iustitia est» (Friedberg 1879-1881, I, 897).
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Sed nec omittere lybet, optime Cesar, quantum ipsa honesta
iocunditas incendatur et spiritualis incandescat alacritas
quando ea que rei publice conferunt cum prosperitate amico-
rum complentur. Quid enim delectabilius iocundiusue esse
potest si enim per se optabile est ut res publica quocun-
que licet extraneo et eciam indigno promouente feliciter
progrediatur? Adeo quod gaudendum est, si per ficte
operantes fides incrementum recipiat, dicente Apostolo {20}:
«Quid enim dum omnino siue per occasionem, siue per
veritatem, Christus anuncietur, et in hoc gaudeo, sed et
gaudebo»21. Optabilius ergo ac beacius erit si publicarum
rerum administracio per virum dignissimum prospere
gubernetur. Iuxta illam trictam ac vulgatam quam, ut
ferunt, Plato {21} scripsit sentenciam: «Beatas fore res
publicas si eas sapiencie studiosi regerent, uel earum recto-
res sapiencie studere contigisset»22. Sapienciam pro uirtute
prout uetustissimi scriptores et Sacra Scriptura sumere
consueuerunt intelligi volentes quod si sic est et illud conse-
quens erit ut optabilissimum merito iudicetur, si ille per
quem res publica prosperitatem sumit et in futurum habun-
dancius prosperari speratur, nedum dignissimus est, sed
et nobis amicabili affeccione coniunctus, cum in eundem
virum profectus rei publice et persone eximia dignitas ac
nostre amicicie concurrit affeccio, profecto enim qualitas
hec magnam delectacioni dulcedinem superaddit, nec
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 127
21. Phil 1, 18: «Quid enim? Dum omni modo sive per occasio-
nem, sive per veritatem, Christus annuntietur: et in hoc gaudeo, sed
et gaudebo».
22. Platón, República, V, 473d. Traducción de Pier Candido Decem-
brio, I, cap. XIX (ms. BUS 66, fol. 112v): «So. Si non inquam philo-
sophi principentur in urbibus aut reges qui nunc dicuntur et principes
legitime suficienterque philosophentur. ac ciuilis potentia cum philo-
sophia in unum congruant. que nunc sep(e)[a]ratim ad utrumque proce-
dunt pluribus naturis ex necessitate prohibitis non erit amice Glauco
malorum requies in urbibus: Puto neque humano generi. neque huius-
modi res publica orietur priusquam nunc sermone tetigimus nutrietur
proposse. tamen et solis iubar aliquando intuebitur». Boecio, De conso-
latione philosoph, I, p. 4, 5: «Atqui tu hanc sententiam Platonis ore
sanxisti beatas fore res publicas si eas uel studiosi sapientiæ regerent
uel earum rectores studere sapientiæ contigisset» (Bieler 1984, 7). En
las Auctoritates Aristotelis: «Beata est res publica cui princeps sapiens
dominatur» (Hamesse 1972-1974, I, 18; 1974, 287, nº 7).
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utique a uirtutis delectacione hec dulcedo seiungitur,
cum amicicia ab ipsa virtute nullatenus segregetur. Solent
namque hii qui uirtutum radicem quesierunt, amiciciam
illarum in gremio collocare, vnde Aristotiles {22}, de ea
loquens, ait: «Est enim uirtus quedam, uel cum uirtute»23,
nec inter parua proculdubio, sed inter principalia in quibus
vita humana veluti honestis in basibus solidatur numerari
solet. Nam ut iuxta Ciceronem {23} loquar: «Solem e mundo
tollere volunt qui amiciciam e uita tollunt, qua nichil a deo
inmortali melius, nichil iocundius habemus»24. «Quis enim
fructus», ut idem Cicero voluit {24}, «esset in prosperis
rebus nisi foret qui illis eque ac ipse qui sentit gauderet?
Aduersas uero ferre difficile nisi esset qui eas grauius eciam
quam paciens ferret»25. Et ut Valerius {25} inquit: «Deserta
esset uita hominis si amicicie non cingeretur presidio»26.
Quod nedum inter priuatos viros hoc intelligendum est,
sed et de principatus sublimissimos possidentibus, quia
quanto alcior potentatus est, tanto illi neccessariora et
iocundiora amicicie federa sunt, Aristotile inquiente {26}:
«Sine amicis nullus eligeret viuere, huius reliqua bona
omnia, et enim ditantibus et principatus et potentatus
possidentibus, videtur esse amicis maxime opus»27. Que
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
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23. Aristóteles, Et. Nic., VIII, 1155a. Aristoteles Latinus, Ethica
Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 55a3: «Est enim
virtus quedam vel cum virtute» (Gauthier 1972, 298).
24. Cicerón, Lælius de amicitia, 47: «Solem enim e mundo tollere
uidentur qui amicitiam e uita tollunt, qua nihil a dis immortalibus melius
habemus, nihil iucundius» (Combès 1983, 31).
25. Cicerón, Lælius de amicitia, 22: «Qui esset tantus fructus in pros-
peris rebus, nisi haberes qui illis æque ac tu ipse gauderet? Aduersas
uero ferre difficile esset sine eo, qui illas grauius etiam quam tu ferret»
(Combès 1983, 15).
26. Valerio Máximo, Dicta et facta memorabilia, IV, VII, init.: «cum
enim deserta sit futura uita hominis nullius amicitiæ cincta præsidio»
(Kempf 1982, 201).
27. Aristóteles, Et. Nic., VIII, 1155a. Aristoteles Latinus, Ethica
Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 55a5: «Sine amicis
enim nullus utique eligeret vivere, habens reliqua bona omnia. Et enim
ditantibus et principatus et potentatus possidentibus, videtur amicis
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enim utilitas talis bone fortune, ablato beneficio, quod sit
laudabilissime ad amicos, uel qualiter seruabitur et salua-
bitur sine amicis? Hec tamen ut cetera que formosam
varietatem humanorum actuum reddunt, prudencie sarculo
sunt distinguenda. Nam rei publice gubernacula affectio-
nis particularis intuitu optanda non sunt. Sed hoc ut cum
Jeronimo sentenciam accipiendum est quando gracie et
affeccioni nostre persone merita non respondent et contra
Patrum doctrinas carnali affectu non discreto iudicio,
ducti carne et sanguine, reuelantibus amicis seu propin-
quis nostris culmina peroptamus, non cum honesto amore
attracti, ut dignissimi viri, quos propter suam uirtutem
diligimus, gubernaculorum preeminenciam teneant
desideramus28. Nec enim Publius Scipio {27} Affricanus ex
eo improbatus est, quod Lucio Scipioni Asiatico, fratri suo,
prouincie Asie sortem optauit, quinymo non mediocriter
laudatus est, quia legatum ad eum iturum ultro se optulit,
quia non propter fraternum sanguinem uirtus abhorrenda
est, sed propter uirtutem fraternus sanguis uehemencius dili-
gendus29. Huic et Theodosius{28} Augustus singularissimas
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 129
maxime esse opus» (Gauthier 1972, 298). Véase santo Tomás, Summa
Theologiæ, IIª IIæ, q. 74, a. 2 co.
28. San Jerónimo, Commentariorum in Epistolam ad Titum, Lib. I, 5a
(Bucchi 2003, 13). Véase Corpus iuris canonici, Decretum Gratiani, pars 2,
causa VIII, q. I, c. 6: «Moises amicus Dei, cui facie ad faciem locutus
est Deus, potuit utique successores principatus filios suos facere, et poste-
ris propriam relinquere dignitatem; sed extraneus de alia tribu eligitur
Iesus, ut sciremus, principatum in populos non sanguini deferendum
esse, sed uitæ. Ac nunc cernimus plurimos hanc rem beneficium facere,
ut non querant eos in ecclesia columpnas erigere, quos plus cognoscant
ecclesiæ prodesse, sed quos uel ipsi amant, uel quorum sunt obsequiis
deliniti, uel pro quibus maiorum quispiam rogauerit, et (ut deteriora
taceam) qui ut clerici fierent muneribus inpetrarunt» (Friedberg 1879-
1881, I, 593). Véase también san Gregorio Magno, Expositiones in Librum
primum Regum, VI, 75: «Quibus nimirum uerbis ordinatoribus ecclesia-
rum in electione aliorum nihil suum relinquitur: ‘Quem, ait, monstrauero,
illum unges.’ Qui sunt, qui ungunt, quos non monstrat deus, nisi qui
carnali affectu ad ecclesiarum culmen ordinandos ducunt, qui non merita
discernunt sed personas accipiunt? Isti quidem reges ungunt, sed non
qui a deo monstrantur» (Verbraken 1963, 592).
29. Valerio Máximo, Dicta et facta memorabilia, V, V, init.-1 (Kempf
1982, 250-251).
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gracias Deo egit cum Ambrosius, quem diligebat, ad Medio-
lanensem Pontificatum electus est, virtuti enim persone impe-
rialis affeccio coniuncta erat, nimiumque exultasse dicitur
quia sententia sua diuine iusticie conuenire reperta est30.
Non enim frustra amicicie species tam curiosa inuestiga-
cione distinxerunt antiqui et aliam propter delectabile, aliam
propter utile, perfectam uero propter honestum esse dixe-
runt31 {29}, ut a mente nostra non excidat amorem, qui
ex honestis causis ducitur, laudabilem et nutriendum totis
conatibus esse. Hic enim est qui in vicissitudinem ex
utroque latere ductus, veram amiciciam format. Nam ut
Jeronimus {30} ait: «Vera illa neccessitudo est et Christi gluc-
tino copulata quam non utilitas rei familiaris non presen-
cia tantum corporum sed Dei timor conciliat»32. Nichil
ergo contra uirtutem agitur si de amicorum prospera
exaltacione gaudemus quinymo si virtuti obedire volumus
exultare debemus cum personam amici nedum virtus intrin-
seca firmat sed et uirtuti correspondens celsitudo clariorem
GEORGINA OLIVETTO & ANTONIO TURSI
130
30. Corpus iuris canonici, Decretum Gratiani, pars 1, distinctio LXIII,
cap. 3 («Electioni episcoporum inperator interesse non debet»): «Cum
autem ordinatione diuina Ambrosius nondum baptizatus electus fuisset,
exultans inperator ait: Gratias tibi ago Domine omnipotens et salua-
tor noster, quoniam huic uiro ego commiseram corpora, tu autem
animas, et meam sentenciam ostendisti tuæ iustitiæ conuenire. Cumque
sanctus Ambrosius contristaretur de hoc, quod acciderat, (ut idem ipse
in suis epistolis scripsit), confortauit eum inperator et ait: Noli timere,
quia et Deus, qui te elegit, semper adiuuabit te, et ego adiutor et
defensor tuus (ut meum ordinem decet) semper existam» (Friedberg
1879-1881, I, 236).
31. Aristóteles, Et. Nic., VIII, 1156a-1157a. Aristoteles Latinus,
Ethica Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 56a-57a
(Gauthier 1972, 300-304). Véase santo Tomás, Summa Theologiæ, IIª IIæ,
q. 23, a. 1, arg. 3.
32. San Jerónimo, Epistulæ, LIII Ad Paulinum Presbyterum, 1: «Vera
enim illa necessitudo est, Christi glutino copulata, quam non utilitas
rei familiaris, non præsentia corporum tantum, non subdola et palpans
adulatio, sed timor Domini et diuinarum scripturarum studia conci-
liant» (Labourt 1949-1963, III, 8, 7-11). La misma cita en santo Tomás,
Summa Theologiæ, IIª IIæ, q. 23, a. 1, arg. 3.
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celebrioremque reddit. Nam si felicitas amico optanda
est, illa ex consequencia erunt desideranda que ipsam
felicitatem formosiorem ac quodam modo beaciorem effi-
ciunt. Ad existenciam autem uere felicitatis et si exhube-
rans habundancia rerum illarum que bona fortune vocantur
neccessaria non sit, tamen, si Aristotili {31} credimus, conde-
corat felicitatem ingens confluxus exteriorum bonorum33,
vnde Cicero refert {32} Lisandrum philosophum Ciro Persa-
rum imperatori eleganter dixisse: «Recte te, Cire, beatum
fer unt quoniam uirtuti tue fortuna coniuncta es34.
Fortunam igitur sine uirtute amico meo non optabo cum
periculosa perniciosaque plurimum sit, ac in preceps posses-
sorem suum plerumque trahat virtute sine fortuna utique
contentabor cum illa ad vitam honestam sufficiat, omnem-
que principatum temporalem excedat, vnde Valerius {33}
ait: «Explica totos fastos, constitue omnes currus trium-
phales, nichil morum principatu speciosus reperies»35. Sed
si desiderii nostri non retinentur, habene libenter appetam,
amici uirtutem fortune fauoribus sociari cum ex huiusce-
modi ad mixtione persona eius celebrior redditur et claris-
sima opera ad bonum publicum procedere consueuerunt
fortunam autem diuine prouidencie ordinatissimam dispo-
sicionem qua temporalia distribuuntur intelligo que etsi
apud eternam Maiestatem certissima sit, quia tamen humane
menti incognita est, et variabilis quo ad nos sepe videtur
fortune appellacione solet vocari. Congruentissime ergo
hec considerans, frater vester serenissimus rex, supremus
dominus meus, etsi quocumque virtuosissimo viro Imperii
Romani fastigium aliorumque catholicorum regnorum
solia munirentur, magnam consolacionem sumpsisset,
maiorem tamen uehemenciorem et intensiorem ex vestre
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 131
33. Aristóteles, Et. Nic., I, 1099a-b. Aristoteles Latinus, Ethica Nico-
machea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, I, 99a-b (Gauthier 1972,
153-154).
34. Cicerón, Cato Maior de Senectute, XVII, 59: «Tum Lysandrum,
intuentem purpuram eius et nitorem corporis ornatumque Persicum
multo auro multisque gemmis, dixisse: ‘Rite uero te, Cyre, beatum ferunt,
quoniam uirtuti tuæ fortuna coniuncta est’» (Wuilleumier 1989, 120).
35. Valerio Máximo, Dicta et facta memorabilia, VIII, XV, 3: «Explica
totos fastos, constitue omnes currus triumphales, nihil tamen morum
principatu speciosus reperies» (Kempf 1982, 415).
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regie serenitatis ad inclita Vngarie et Bœmie regna, deinde
ad Imperiale culmen assumpcione percepit, cum uirtuti
vestre se coniungente fortuna que in generosissimam perso-
nam vestram Imperii et regnorum gloriam sub breuis-
simo tractu temporis cumulauit hec tria que tetigimus
concurrere dignoscantur, christiane siquidem rei publice
notissima utilitas et virtutis vestre eminens altitudo que
vocacionem vestram toti orbi gratissimam reddit et amici-
cie ex honestissimis causis fundate summa affectio quam
ad vestram regiam celsitudinem cum adhuc ducalibus titulis
potiretur semper ex integro animo gessit et gerit in dies.
Quam utique gratulabundam exultacionem ac honestissi-
mam, ut ita dixerim, voluptatem ex vestre sublimacionis
noticia sumptam, idem ipse vestre maiestati per ministe-
rium mei humillimi oratoris sui intimat sincerrima mente
per uerba premissa: «Letamur itaque de gloria vestra».
At quia, potentissime princeps, iuxta illud antiquum prouer-
bium quod Aristotiles refert {34}, «que amicorum sunt solent
esse communia, ut quod utile vni amico est alterius amici
coadunata potencia facilius obtineatur»36. Idem serenissi-
mus rex, letans de gloria vestra, offert promptitudinem
animi et tocius potencie sue in omnibus que sibi possibi-
lia erunt ad conseruacionem exaltacionemque vestre impe-
rialis dignitatis regieque persone quam sic omnipotens Deus
per glorie humane auram transire donet ut ad gloriam
eternam perducat. Amen.
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36. Aristóteles, Et. Nic., VIII, 1159b 31. Aristoteles Latinus, Ethica
Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 59b 30: «Secun-
dum quantum autem communicant, in tantum est amicitia. Et enim
iustum. Et proverbium, Communia que amicorum, recte. In commu-
nicacione enim, amicitia» (Gauthier 1972, 311). Aristóteles, Política, II,
1263a 30. Aristoteles Latinus, Politica, II, 63a 30: «Propter virtutem
autem erit ad uti secundum proverbium ‘Communia que amicorum’»
(Michaud-Quantin 1961, 31). También en las Auctoritates Aristotelis:
«Amicorum omnia sunt communia» (Hamesse 1972-1974, I, 31;
1974, 243, nº 153).
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352 vestre B] om. S 354 summa S] om. B
{1} ait. in iº Periarmenias.
{2} Aristotile. in iº Politicorum.
{3} textus. in prohemio li. viti.
{4} nonnullis ut in auctoritate Ut diuine iussiones coll. viiiª. vnde
sunt sumpta verba que ponuntur in prohemio li. viti37.
{5} [loco. C. de emendacione Codicis. in principio]38.
{6} Platone. libro iº De re publica.
{7} inquiens. in viiiº Ethicorum.
{8} dixisset. Lucas xxiº.
{9} Gregorius. in Omeliis.
{10} Regum. xxiiiª. q. vª. cº. Regum.
{11} Leo. xx3ª. q. viiiª. cº. Scire.
{12} inquit. xxiiiª. q. viiiª. cº. Omni.
{13} Judicabit. iº. Regum. cº. viiiº.
{14}iurisconsultus. Digestum Si certum peta. I. quidam
existimauerunt.
{15} Aristotiles. viiiº. Ethicorum.
{16} ait. Ecclesiastici. xºl.
{17} docuit. viiº. Ethicorum.
{18} Ysidorus. xxiiiª. q. vª. cº. Principes.
{19} Ambrosius. xxiiiª. q. 3ª. cº. Fortitudo.
{20} Apostolo. ad Philippenses. iº.
{21} Plato. Refert hoc Boecius. liº. iº. De consolacione.
{22} Aristotiles. viiiº. Ethicorum.
{23} Ciceronem. liº. De amicitia.
{24} voluit. eodem liº.
{25} Valerius. liº. 4º. tiº. viiº.
{26} inquiente. viiiº. Ethicorum.
{27} Scipio. narrat hoc Valerius. liº. vº. tiº. 5º.
{28} Theodosius. distinctio lxiiiª. cº. Valentinianus.
{29} dixerunt. ut patet per Aristotilem in viiiº et ixº Ethicorum.
{30} Jeronimus. in prologo iº. Biblie.
{31} Aristotili. iº. Ethicorum.
{32} refert. in liº. De senectute.
{33}Valerius. liº. viiº. tiº. ultiº. et dicit fastos, id est, annalia.
{34} refert. iiº. Politicorum.
ALONSO DE CARTAGENA Y LA «REPÚBLICA» DE PLATÓN 133
37. Añadido por otra mano coetánea y con tinta más clara en el
margen interno del ms. S, fol. 533r. No se encuentra en el ms. B, fol. 2r.
38. Remite al Corpus Iuris Civilis, Novellæ Iustiniani, Nov. CXIV, Coll.
VIII, Tit. 10 «Ut divinæ iussiones subscriptionem habeant gloriosi
quæstoris» (Schoell & Kroll 1963, 533).
VIII, 1155a. aristoteles latinus, Ethica 33. aristóteles, Et. Nic., I, 1099a-b. aristoteles latinus
205 197 persone vestre S] vestre persone B 23. aristóteles, Et. Nic., VIII, 1155a. aristoteles latinus, Ethica 33. aristóteles, Et. Nic., I, 1099a-b. aristoteles latinus, Ethica Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, I, 99a-b (Gauthier 1972, 153-154).
59: «Tum lysandrum, intuentem purpuram eius et nitorem corporis ornatumque Persicum multo auro multisque gemmis, dixisse: 'Rite uero te, Cyre, beatum ferunt, quoniam uirtuti tuae fortuna coniuncta est'
  • Cato Cicerón
  • Maior De Senectute
  • Xvii
Cicerón, Cato Maior de Senectute, xVII, 59: «Tum lysandrum, intuentem purpuram eius et nitorem corporis ornatumque Persicum multo auro multisque gemmis, dixisse: 'Rite uero te, Cyre, beatum ferunt, quoniam uirtuti tuae fortuna coniuncta est'» (Wuilleumier 1989, 120).
Dicta et facta memorabilia, VIII, xV, 3: «Explica totos fastos, constitue omnes currus triumphales, nihil tamen morum principatu speciosus reperies»
  • Valerio Máximo
Valerio Máximo, Dicta et facta memorabilia, VIII, xV, 3: «Explica totos fastos, constitue omnes currus triumphales, nihil tamen morum principatu speciosus reperies» (Kempf 1982, 415).
10 «ut divinae iussiones subscriptionem habeant gloriosi quaestoris»
  • Tit Viii
VIII, Tit. 10 «ut divinae iussiones subscriptionem habeant gloriosi quaestoris» (Schoell & Kroll 1963, 533).
VII: «So. Propterea o Trasimache nullus in quouis principatu dum princeps est utile proprium querit aut praecipit set subditi et cui operatur. ad illumque respiciens: et quid illi profficuum aut decens sit intendens que dicenda sunt dicit et agit que facienda sunt omnia»
  • República Platón
  • I La Traducción De Pier Candido Decembrio
Platón, República, I, 342e; en la traducción de Pier Candido Decembrio, I, cap. VII: «So. Propterea o Trasimache nullus in quouis principatu dum princeps est utile proprium querit aut praecipit set subditi et cui operatur. ad illumque respiciens: et quid illi profficuum aut decens sit intendens que dicenda sunt dicit et agit que facienda sunt omnia» (ms. buS 66, fol. 25r).
VII, 54a25 y 54b10: «Quare dicendum propter quid videntur corporales delectaciones elegibiliores. Primum quidem utique quoniam expellit tristiciam»; «Expellit autem delectacio tristiciam et que contraria et que contingens si sit fortis»
  • Et Nic
  • Vii
  • Ethica Latinus
  • Traslatio Nicomachea
  • Grosseteste
  • Pura Recensio
18. aristóteles, Et. Nic., VII, 1154ab. aristoteles latinus, Ethica Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VII, 54a25 y 54b10: «Quare dicendum propter quid videntur corporales delectaciones elegibiliores. Primum quidem utique quoniam expellit tristiciam»; «Expellit autem delectacio tristiciam et que contraria et que contingens si sit fortis» (Gauthier 1972, 296-297). También en santo Tomás, Summa Theologiae, Iª II ae, q. 35, a. 4, arg. 2. Más cerca de la formulación de Cartagena, véanse aristóteles, Eth. Nic. Ix, 1171ab y santo Tomás, Sententia libri Ethicorum, lib. 9, l. 13, n. 7: «Manifestum est enim, quod quaelibet delectatio superveniens tristitiam minuit» (alarcón 2000).
Solem enim e mundo tollere uidentur qui amicitiam e uita tollunt, qua nihil a dis immortalibus melius habemus, nihil iucundius
  • Laelius Cicerón
  • De Amicitia
Cicerón, Laelius de amicitia, 47: «Solem enim e mundo tollere uidentur qui amicitiam e uita tollunt, qua nihil a dis immortalibus melius habemus, nihil iucundius» (Combès 1983, 31).
Qui esset tantus fructus in prosperis rebus, nisi haberes qui illis aeque ac tu ipse gauderet? aduersas uero ferre difficile esset sine eo, qui illas grauius etiam quam tu ferret
  • Laelius Cicerón
  • De Amicitia
Cicerón, Laelius de amicitia, 22: «Qui esset tantus fructus in prosperis rebus, nisi haberes qui illis aeque ac tu ipse gauderet? aduersas uero ferre difficile esset sine eo, qui illas grauius etiam quam tu ferret» (Combès 1983, 15).
27. aristóteles, Et. Nic., VIII, 1155a. aristoteles latinus, Ethica Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 55a5: «Sine amicis enim nullus utique eligeret vivere, habens reliqua bona omnia
  • Valerio Máximo
  • Dicta
  • Facta Memorabilia
  • Vii Iv
Valerio Máximo, Dicta et facta memorabilia, IV, VII, init.: «cum enim deserta sit futura uita hominis nullius amicitiae cincta praesidio» (Kempf 1982, 201). 27. aristóteles, Et. Nic., VIII, 1155a. aristoteles latinus, Ethica Nicomachea, Traslatio Grosseteste, recensio pura, VIII, 55a5: «Sine amicis enim nullus utique eligeret vivere, habens reliqua bona omnia. Et enim ditantibus et principatus et potentatus possidentibus, videtur amicis
Más cerca de la formulación de Cartagena, véanse aristóteles
  • Theologiae
Theologiae, Iª II ae, q. 35, a. 4, arg. 2. Más cerca de la formulación de Cartagena, véanse aristóteles, Eth. Nic. Ix, 1171ab y santo Tomás, Sententia libri Ethicorum, lib. 9, l. 13, n. 7: «Manifestum est enim, quod quaelibet delectatio superveniens tristitiam minuit» (alarcón 2000).