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Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela: un enfoque microsociológico

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El presente artículo describe algunos elementos pertinentes desde el punto de vista so-ciológico para la comprensión de los procesos de aprendizaje y cambio cultural en los países en desarrollo. En primer lugar, se considera la evolución del aprendizaje tecno-lógico por parte de científicos e ingenieros en su accionar en el trabajo del laboratorio de I+D. En segundo lugar, se reconstruye a grosso modo, desde la perspectiva socio-técnica, una tecnología particular, con referencia al aprendizaje socio-institucional en di-mensiones que superan lo estrictamente técnico. En tercer lugar, se describen algunos de los problemas de transferencia de información entre subsistemas de conocimiento y el rol de mediación de algunos de los individuos claves. Finalmente, se refiere al "cie-rre" de las controversias y debates y la estabilización de la Innovación tecnológica en contextos sin una fuerte tradición productiva, ni de I+D, ni de mercadeo de tecnología. Introducción En la última década, un número creciente de sociólogos e histo-riadores ha retomado el desafío de conceptualizar el proceso de cam-bio técnico desde una perspectiva empírica, sumándose al aporte de economistas, tecnólogos y teóricos del desarrollo. Los distintos enfo-ques guían el análisis en direcciones particulares, determinando una extensa gama de interrogantes y arrastrando tras de sí a seguidores diferentes. No hay todavía una síntesis teórica, aunque puede espe-rarse que ésta resulte de un esfuerzo colectivo de los estudiosos quie-nes, desde una variedad de disciplinas, se sienten crecientemente atraídos a este campo. La mezcla heterogénea de competencias dis-ciplinarias envueltas no sería accidental sino una condición necesaria para enfocar las complejidades de la tecnología. En general, la literatura especializada se ha concentrado en el cambio técnico en los países industrializados. Se ha argumentado, sin embargo, que el estudio de estos procesos en los países en desarro-* Departamento de Estudio de la Ciencia, IVIC, Venezuela.
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Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela:
un enfoque microsociológico
Hebe Vessuri*
El presente artículo describe algunos elementos pertinentes desde el punto de vista so-
ciológico para la comprensión de los procesos de aprendizaje y cambio cultural en los
países en desarrollo. En primer lugar, se considera la evolución del aprendizaje tecno-
lógico por parte de científicos e ingenieros en su accionar en el trabajo del laboratorio
de I+D. En segundo lugar, se reconstruye a grosso modo, desde la perspectiva socio-
técnica, una tecnología particular, con referencia al aprendizaje socio-institucional en di-
mensiones que superan lo estrictamente técnico. En tercer lugar, se describen algunos
de los problemas de transferencia de información entre subsistemas de conocimiento y
el rol de mediación de algunos de los individuos claves. Finalmente, se refiere al "cie-
rre" de las controversias y debates y la estabilización de la Innovación tecnológica en
contextos sin una fuerte tradición productiva, ni de I+D, ni de mercadeo de tecnología.
Introducción En la última década, un número creciente de sociólogos e histo-
riadores ha retomado el desafío de conceptualizar el proceso de cam-
bio técnico desde una perspectiva empírica, sumándose al aporte de
economistas, tecnólogos y teóricos del desarrollo. Los distintos enfo-
ques guían el análisis en direcciones particulares, determinando una
extensa gama de interrogantes y arrastrando tras de sí a seguidores
diferentes. No hay todavía una síntesis teórica, aunque puede espe-
rarse que ésta resulte de un esfuerzo colectivo de los estudiosos quie-
nes, desde una variedad de disciplinas, se sienten crecientemente
atraídos a este campo. La mezcla heterogénea de competencias dis-
ciplinarias envueltas no sería accidental sino una condición necesaria
para enfocar las complejidades de la tecnología.
En general, la literatura especializada se ha concentrado en el
cambio técnico en los países industrializados. Se ha argumentado, sin
embargo, que el estudio de estos procesos en los países en desarro-
* Departamento de Estudio de la Ciencia, IVIC, Venezuela.
REDES, Vol. IV, No. 9, abril de 1997, pp. 49-76 REDES 49
Hebe Vessuri
lio puede resultar particularmente fértil para entender mejor ciertas di-
námicas que suelen pasar desapercibidas en contextos con una ma-
yor tradición industrial.1 En particular, éste parece ser el caso en
relación con el peso del escenario o piso institucional en que se de-
senvuelven los procesos de aprendizaje tecnológico. Dado que buena
parte del aprendizaje se obtiene en la práctica, haciendo, y en vista de
que la habilidad de aprender es ella misma parcialmente aprendida, la
tecnología y las instituciones a través de las cuales ésta se produce,
transfiere o adapta en países en desarrollo, plantean cuestiones ana-
líticas de gran valor para la investigación interdisciplinaria. Obviamen-
te, los agentes económicos en estos países encuentran dificultades
para el aprendizaje por actuar en contextos con un tejido institucional
para la innovacións débil y desarticulado.
En este trabajo, en base a estudios de casos, discutimos aspec-
tos sociológicos vinculados al aprendizaje tecnológico en un país en
desarrollo. El modelo de análisis que proponemos incluye las siguien-
tes dimensiones:
a) la evolución, en la práctica, del aprendizaje tecnológico por
parte de científicos e ingenieros y de las capacidades tecnológicas re-
sultantes de su accionar en el trabajo del laboratorio de I+D, en con-
textos de institucionalización incipiente o moderada del aparato
científico-técnico nacional;
b) la reconstrucción, desde la perspectiva sociotécnica, de tec-
nologías particulares en esos contextos;
c) el aprendizaje socioinstitucional en dimensiones que vans
allá de lo estrictamente técnico;
d) los problemas de la transferencia de información entre subsis-
temas de conocimiento y el rol de mediación de individuos capaces de
funcionar o de ser aceptados por los distintos subsistemas interac-
tuantes y de traducir eficientemente los contenidos y valoraciones de
uno a otros;
e) el examen del "cierre" de las controversias y debates y la es-
tabilización de innovaciones tecnológicas en contextos sin una fuerte
tradición productiva, ni de I+D, ni de mercadeo de tecnología;
f) la forma y el grado de definición e implementación de agendas
nacionales/institucionales de I+D.
1 Cf. S. Gu, "Toward an Analytic Framework for National Innovation Systems", Discussion Paper
9605, INTECH-UNU, Maastricht, abril de 1996.
50 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
Cuadro 1. Ubicación del análisis
Micro
Sociología
Actores sociales
Laboratorios
Historia
Evolución del aprendizaje de
investigadores, gerentes, téc-
nicos, políticos
Evolución de capacidades
cyT individuales
Evolución de trayectorias
tecnológicas particulares
"Cierre"/ "Estabilización"
Comunidades de práctica en cyT
Macro
Corporación
Institución de I+D
Sector o rama industrial
Agenda nacional de cyT, y
de desarrollo industrial
Escenario internacional
Evolución, aprendizaje y ca-
pacidades nacionales cyr
"Momentum"
Evolución de las relaciones
N-S/globalización de los mer-
cados
Situamos nuestro análisis en el lugar donde la sociología se en-
cuentra con la historia, en el terreno intermedio entre los enfoques mi-
cro y macro.2 Los macroanálisis suelen concentrarse en el estudio de
las políticas públicas, incluyendo las políticas de I+D e industríales, en
el crecimiento económico y las economías nacionales. Los microaná-
lisis, en cambio, se ocupan básicamente del estudio de la firma y su
habilidad en innovar, su estrategia de negocios, su capacidad de
aprendizaje, su estructura, etc., en el caso de los estudios económi-
cos, o, en el caso de los microsociólogos de la investigación científica
y tecnológica, de las habilidades, estrategias y efectividad de los téc-
nicos o ingenieros individuales. De este modo, la innovación suele ser
explicada ya sea en términos de la economía nacional y la política gu-
bernamental o en términos de la acción individual. En ambos tipos de
2 Cf. G. C. Homans, Sentiments and Activities. Essays in Social Sciences, Londres, Routledge & Ke-
gan Paul, 1962.
REDES 51
Hebe Vessuri
enfoque se hacen suposiciones fuertes que ignoran o minimizan algu-
nos aspectos cruciales en los procesos reales.
De hecho, los actores no pueden hacer historia de la manera que
se les ocurra, pero tampoco sus acciones están totalmente restringi-
das. Las instituciones y las interacciones sociales que ellas propician
para el aprendizaje tecnológico juegan una parte activa en el proceso,
proporcionando el "contexto" crítico para el ejercicio de la creatividad.
Desde nuestro punto de vista, el contexto socioinstitucional es un te-
rreno fértil para analizar los procesos del aprendizaje efectivo de indi-
viduos y grupos, a través de las prácticas cotidianas de interacción,
negociación, ajuste y compromiso.
Los componentes del modelo
Aunque muchos de los conceptos propuestos por la literatura re-
ciente sobre sociología de la tecnología pueden ser considerados co-
mo variantes semánticas de la literatura sociológica, económica e
históricas amplia sobre cambio social, no obstante a través de su
discusión, énfasis y combinación particular en el presente trabajo, es-
peramos iluminar aspectos específicos del problema (véase figura 1).
Los loci sociales de la tecnología
Constant3 propone tres diferentes loci sociales para la práctica
tecnológica: la comunidad tecnológica, la organización compleja
(usualmente corporativa) y el sistema tecnológico. Esta distinción de
niveles de análisis resulta útil para comprender las interacciones y
condicionamientos jerárquicos de la tecnología.
La práctica y el aprendizaje tecnológico
Comenzando por el primer nivel, el locus de la tecnología como
conocimiento y práctica está en las comunidades de practicantes. In-
3 Cf. E. W. Constant II, "The Social Locus of Technological Practice: Community, System, or Orga-
nizaron?, en W. E. Bijker, T. P. Hughes y T. Pinch (eds.), The Social Construction of Technological
Systems, Cambridge, Mass./Londres, MIT Press, 1987.
52 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
Figura 1. Los loci sociales de la tecnología
REDES 53
Hebe Vessuri
genieros, técnicos y científicos industriales se dividen en comunidades
bien definidas, compartiendo formaciones educativas y experiencias
comunes de carrera profesional. A diferencia de la formación discipli-
naria que prepara al científico para su incorporación ulterior a la comu-
nidad de investigación académica profesional, en el caso de las
comunidades tecnológicas, la formación que se obtiene en el proceso
de "aprender haciendo" típico de la tecnología resulta tanto os im-
portante que la educación formal. De allí la relevancia de la práctica
ocupacional, con formas de interacción intensas y persistentes en el
proceso tecnológico, y la tradición cognitiva relacionada con esa prác-
tica en el proceso acumulativo del aprendizaje.
La comunidad tecnológica (que incluye tanto a firmas como a in-
dividuos) admite una descomposición en subcomunidades de práctica
s pequeñas. Al decidir qué problemas son relevantes, los grupos
sociales envueltos y los significados que dan a lo que hacen juegan
un papel crucial: un problema es definido como tal sólo cuando hay un
grupo social para el cual constituye un "problema"; el potencial arte-
facto no está definido de entrada.4 Diferentes grupos pueden estar
manejando ideas de posibles artefactos o problemas "diferentes". Por
ejemplo, en el caso del nuevo combustible ORIMULSION® desarrollado
en INTEVEP (el Instituto Venezolano de Tecnología del Petróleo), la
misma materia prima era encarada por diferentes grupos en la misma
institución con objetivos diferentes: el grupo que trabajaba en emulsio-
nes quería producir una solución a un problema de transporte del cru-
do pesado y extra pesado desde los pozos de la Faja Petrolífera del
Orinoco en los estados de Monagas y Anzoátegui, hasta las refinerías
o los puntos de despacho en puerto en el mar Caribe; el grupo de
combustión quería resolver un problema de quema y eliminación de
gases tóxicos; el grupo de corrosión quería resolver un problema apli-
cado a las calderas y tuberías que recibían el combustible. Puede
también haber soluciones conflictivas a un mismo problema. Se ha ar-
gumentado que la convergencia de dos os grupos en la construc-
ción de un artefacto en un momento dado tiene que ver con la
capacidad de uno de los grupos o el atractivo de la solución o proyec-
to que propone para inducir al otro a unírsele y compartir el mismo
conjunto de significados ligados a la idea del primer grupo.
4 Cf. M. Callon, "Struggles and Negotiations to Define What is Problematic and What is Not", en K.
Knorr, R. Krohn and R. Whitley (eds.), The Social Process of Scientific Investigation, Sociology of
the Sciences Yearbook, vol. 4, Dordrecht, D. Reidel, 1981, pp. 197-219.
54
REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
Pero no se trata sólo de mayor capacidad de persuasión o coer-
ción. Hay un "modo de satisfacer" en tecnología, y normas que gobier-
nan la "testeabilidad" tecnológica, que es diferente del modo de la
ciencia y refleja los propósitos sociales específicos de la tecnología y
el hecho de que explora el ambiente directamente y no vicariamente,
como lo hace la ciencia.5 La práctica comunitaria define un universo
cognitivo que inhibe el reconocimiento de alternativas radicales a la
práctica convencional. Las rutinas de búsqueda en tecnología están
convencionalmente limitadas en extensión, son estrechas en concep-
ción y subóptimas en logros, resultan específicas a la estructura y orga-
nización de la producción de conocimiento tecnológico y, normalmente,
están enmarcadas en un contexto institucional determinado. Podrían
haber sido de otra manera, es decir, no son necesariamente lo que son
sino que reflejan y responden al juego complejo de factores heterogé-
neos profesionales, técnicos, económicos, psicológicos y políticos.
Cuando ocurren transiciones abruptas en la práctica tecnológica,
como sucede de vez en cuando, casi siempre son obra de individuos
ajenos, o por lo menos situados en los márgenes de la comunidad tec-
nológica convencional. Semejantes cambios radicales son usualmente
precipitados por un "fracaso funcional", como en el caso del PROMI-
sox™,
un proceso desarrollado por INTEVEP para mejorar la combus-
tión en calderas generadoras de energía eléctrica; una "anomalía
prevista"6 o la anticipación de posibilidades y oportunidades de nove-
dad, como en el caso ya señalado de la ORIMULSION, que resultó de la
búsqueda de un aprovechamiento de las abundantes existencias de
bitúmenes y petróleos pesados y extra pesados en Venezuela.
La organización corporativa de I+D
La tecnología depende de una gama mucho mayor de variables
ambientales que simplemente el conocimiento esotérico de comunida-
des de práctica tecnológica. El segundo locus crítico para la práctica
tecnológica es el nivel institucional, que aparece como crucial tanto
5 Cf. E. W. Constant II, "Communities and Hierachies: Structure in the Practice of Science and Tech-
nology", en R. Laudan (ed.), The Nature of Technological Knowledge. Are Models ofScientific Know-
ledge Relevant?, Dordrecht, Boston, Lancaster, D. Reidel Publishing Co., 1984, p. 41.
6 Cf. E. W. Constant II, op. cit., pp. 30-31, nota 5.
REDES 55
Hebe Vessuri
para la integración exitosa del conocimiento de las distintas comunida-
des tecnológicas como para el aprendizaje: el marco institucional sir-
ve como medio en el cual el conocimiento explícito o tácito, codificado
o no, se combina en rutinas, normas, hábitos y comprensiones mutuas
para reducir los costos de información y aumentar la efectividad del
proceso de aprendizaje. Además, variables organizacionales como re-
putación, confiabilidad, permanencia, servicio, potencial de desarrollo
y acceso son críticas a la implementación real de cualquier tecnología.
De esta manera, tanto desde el punto de vista de los ingenieros
como de los usuarios finales, la entidad socials importante para
identificar la función tecnológica es la organización o firma relevante.
Es así comprensible que las firmas y organizaciones,s que las co-
munidades especializadas de practicantes, aparezcan identificadas co-
mo el locus crucial de la práctica tecnológica. En este nivel intermedio,
que comprende a una variada gama de instituciones, se establecen las
interacciones y las fronteras de análisis pertinentes. En la industria pe-
trolera venezolana, para seguir con el ejemplo, dentro del conjunto de
instituciones que comprenden firmas de ingeniería, consulta y servi-
cios, firmas manufactureras, de equipos y materiales y centros de in-
vestigación y universidades, habría que estudiar por lo menos dos tipos
de contextos, el de las firmas operadoras, cuya responsabilidad princi-
pal es la producción y venta de combustibles y derivados, y el de los
establecimientos de I+D industrial, fundamentalmente el INTEVEP.
La correspondencia entre el nivel comunitario y de las institucio-
nes se observa en el hecho de que la identidad de una organización
suele estar determinada por el "grupo central", que resulta ser el con-
junto de los practicantes individuales con compromisos profesionales
específicos respecto de las tradiciones de práctica tecnológica en la
institución. Sin embargo, la institución también puede ser vista como
no homogénea, variando con respecto al nivel de especificidad, dan-
do lugar, eventualmente, a mayores subdivisiones. De este modo, ve-
mos que desde cierto punto de vista el INTEVEP puede aparecer como
un actor vis á vis las firmas operadoras nacionales, Petróleos de Ve-
nezuela S.A. (PDVSA) -casa matriz de la industria petrolera nacional-,
British Petroleum u otras compañías. Pero dentro del propio INTEVEP,
pueden identificarse diferentes grupos sociales, con subculturas y vi-
siones del mundo diferenciadas: químicos, ingenieros, planificadores,
gerentes de mercadeo, etc. Si sólo consideráramos a los científicos de
INTEVEP, seguramente obtendríamos una visión que supone que la in-
vestigación científica es el corazón del asunto, mientras que si nos
concentráramos en los ingenieros, obtendríamos un cuadro en el cual
56 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
la práctica de ingeniería sería decisiva. La tecnología es claramente
muchos compleja que cualquiera de estas visiones singulares, lo
que hace obligatorio recurrir a (e integrar) una variedad de dimensio-
nes y niveles de análisis en el intento de obtener una visións ajus-
tada de la misma.
Cuando estudiamos casos particulares de innovación tecnológi-
ca, normalmente encontramos que la comunidad de practicantes en
sentido amplio incluye a varias subcomunidades, no sólo tecnológicas
sino también científicas y económico-gerenciales, coordinadas gene-
ralmente por un contexto institucional, pero alojadas también en univer-
sidades y otras instituciones. En un estudio centrado en el INTEVEP,7
tomamos tres casos de I+D, ORIMULSION, PROMISOX y HDH. En los tres
casos, vimos que los individuos y grupos se identifican como pertene-
cientes a comunidades de práctica tecnológica en buena medida incor-
porados al colectivo de Investigación y Desarrollo centralizado en esa
institución, pero en cada caso hay otros grupos e instituciones que tam-
bién tienen papeles protagónicos y contribuyen a los resultados finales,
por ejemplo, las universidades en ORIMULSION, y HDH, el
IVIC
en HDH, y
otras firmas como la BP en la ORIMULSION, la Veba Oel en el HDH, y EER
en el PROMISOX™. Sin embargo, desde el punto de vista del análisis, re-
sulta provechoso analizar, inicialmente, las interacciones de los múlti-
ples actores envueltos en el complejo espacio institucional constituido
por la organización de I+D, en este caso el INTEVEP.
Siguiendo las propuestas de los constructivistas, para la recons-
trucción de la gestación de estas tecnologías es útil adoptar un "mo-
delo multidireccional" en lugar del "modelo unilineal" convencional. Por
supuesto, con la comprensión retrospectiva que da la historia es posi-
ble colapsar el modelo multidireccional en un modelo lineals sim-
ple; pero éste pierde la riqueza del argumento que sostiene que las
etapas "exitosas" en el desarrollo no son las únicas posibles. De este
modo, es posible argumentar plausiblemente que las diferentes re-
construcciones son "válidas", pero para diferentes grupos y propósi-
tos. En este sentido, el cuadro oficial del desarrollo casi lineal de la
7 Cf. H. Vessuri, "La Dinámica de la Innovación Técnica: el caso INTEVEP", Propuesta de investiga-
ción, Departamento Estudio de la Ciencia, IVIC, Caracas, 1995; H. Vessuri y M. V. Canino, "Sociocul-
tural Dimensions of Technological Learning", Science, Technology and Society, vol. 1, No. 2, Nueva
Delhi, 1996; M. V. Canino, Aspectos Sociales del Aprendizaje Tecnológico en Venezuela. Dos Estu-
dios de Casos, trabajo para optar al grado de Magister Scientiarum, Instituto Venezolano de Inves-
tigaciones Científicas, Caracas, 1996, 134 páginas.
REDES
57
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
pecialistas con la competencia deseada, pero en última instancia de-
pende del stock y dinámica de conocimiento material e inmaterial en el
ámbito local. Según los países, este mercado de conocimiento incluye
diferentes cantidades y combinaciones de los siguientes elementos:
a) un sistema de ingeniería generador de una fuerza de trabajo
que responda a los requisitos del desarrollo industrial moderno, aun-
que no son raros los casos de capacidades nacionales de ingeniería
desaprovechadas, generando desempleados abiertos o escondidos
porque esas capacidades no se compaginan con otras dimensiones
del desarrollo económico;
b) una infraestructura de I+D suficiente para proporcionar una ba-
se para la generación de conocimiento científico y tecnológico útil en la
producción industrial o en la satisfacción de otras necesidades sociales;
c) un tejido de empresas industriales comprometidas en la pro-
ducción "moderna", es decir, con medios modernos y usando gerencia
moderna;
d) una cierta capacidad de producir bienes de capital, indicativa
de un potencial de aprendizaje en la adaptación de tecnologías, como
consecuencia de la densificación de las interacciones entre proveedo-
res y usuarios;
e) un marco o sistema de políticas públicas favorables o no al
crecimiento y funcionamiento de las instituciones relevantes.
Los esfuerzos del estado en América Latina se han relacionado
fundamentalmente con el establecimiento, en grados y eficacia varia-
bles, de las instituciones necesarias para la industrialización, esto es
las de mercado, de tecnología, de educación científica y de ingeniería.
Dado el mapa institucional existente, la mezcla de factores resultante
en los diversos países de la región es muy variada y cambiante en el
tiempo. Como consecuencia, es también variable la capacidad del sis-
tema de volverse funcional en las condiciones locales existentes y su
flexibilidad para una evolución posterior. En general, en América Lati-
na, los países iniciaron sus procesos de institucionalización del desa-
rrollo industrial en el curso de la Segunda Guerra Mundial o inclusive
en décadas posteriores. En el ínterin desarrollaron ciertos patrones de
conducta colectiva, cierta cultura técnico-productiva reflejo de "regíme-
nes" económicos basados en la intervención y regulación estatal de
las actividades económicas, que resultó en una acumulación desigual
de fuerzas tecnológicas en esa etapa. Hoy los distintos países enfren-
tan la necesidad de ajustar los arreglos institucionales característicos
del "ancien régime" a los cambios radicales ocurridos en las circuns-
tancias económicas y tecnológicas internacionales. Las capacidades
'REDES 59
Hebe Vessuri
adquiridas en la etapa anterior deben ser redesplegadas y aprovecha-
das en la nueva etapa para profundizar y no decaer en el proceso de
desarrollo.9
El aprendizaje se manifiesta y se apoya en una estructura indus-
trial. Dentro de un mismo país, la efectividad del aprendizaje varía en
los diferentes sectores industriales, los cuales tienen potencialidades
diferentes según requieran aprendizajess o menos intensos y so-
fisticados por parte de los actores sociales involucrados. En el caso de
la estructura del sector manufacturero de Venezuela, se observa cla-
ramente el atraso de la industria de maquinarias, aun comparado con
otros países en desarrollo y el marcado predominio de la rama de re-
finerías de petróleo, y poco desarrollo de las industrias de sustancias
químicas e industriales y otros productos químicos (Cuadro 2). Dada
la incidencia de la industria petrolera como principal fuente de ingre-
sos para el estado, el resultado es que, a pesar de un desarrollo desi-
gual del aparato industrial nacional, la industria petrolera es un
contribuyente importante al avance tecnológico del país, con un sec-
tor tecnológico y de ingeniería intemacionalmente especializado con
potencial de fortalecimiento económico en el largo plazo.
La industria petrolera venezolana
La historia de la tecnología petrolera en Venezuela suele dividirse
en dos períodos: bajo el régimen de concesiones y nacionalizada. A su
vez, en el primer período se reconoce una subdivisión correspondiente
al lapso que va desde 1885, cuando se otorgaron las primeras conce-
siones, hasta 1970, cuando comenzó a planificarse seriamente la nacio-
nalización de la industria. En ese primer largo subperíodo el personal
venezolano que trabajaba en las firmas extranjeras adquirió un amplio
cúmulo de conocimientos en el negocio petrolero y una familiarización
con el manejo de las nuevas tecnologías que eran incorporadas y adap-
tadas a las condiciones particulares del medio a través del adiestra-
9 Cf. C. Pérez, "Technical Change, Competitive Restructuring and Institutional Reform in Develo-
ping Countries", Washington, D.C., SPR Publications, Discussion Paper No. 4, Banco Mundial, di-
ciembre de 1989; C. Pérez, "Tecnología, Desarrollo y Sistema Nacional de Innovación", Ponencia
presentada en el Seminario Internacional sobre el Nuevo Contexto de las Políticas de Desarrollo
Científico y Tecnológico, Homenaje a Máximo Halty Carrere, organizado por el CIID y OEA, Monte-
video, 1990. '
60
REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
Cuadro 2. Valor agregado por ramas industriales seleccionadas.
Varios países en desarrollo
Rama (Código ISIC)
ISIC
351 (Sustancias
químicas e industriales)
ISIC
352 (Otros
productos químicos)
ISIC
353 (refinerías
de petróleo)
ISIC
355 (Cauchos
y sus productos)
ISIC
381
(Productos
metálicos)
ISIC
382
(Constr.
maquin. no eléctrica)
isic 383 (Maquinaria
eléctrica)
ISIC
384 (Material de
transporte)
ISIC
385 (Equipo
científico y profes.)
Total ISIC 38 (Industria
de maquinarias)
Venezuela*
5,6%
6,9%
23,7%
1,2%
3,3%
2,0%
2,2%
4,2%
0,5%
12,3%
Brasil"
6,6%
5,5%
4,3%
1,3%
4,7%
8,4%
6,3%
5,9%
0,6%
25,9%
China"
7,4%
3,1%
4,6%
1,9%
3,3%
14,0%
7,7%
4,7%
1,2%
30,9%
India"
7,3%
7,5%
3,5%
2,4%
2,7%
9,1%
8,1%
8,1%
0,8%
28,8%
Rep. Corea"
3,9%
4,6%
3,0%
3,1%
4,3%
5,4%
13,2%
8,7%
1,1%
32,7%
Fuente:
*
OCEI,
Encuesta Industrial
1991,
Caracas,
1993, p. 54,
cuadro
18.
" UNIDO, Handbook of Industrial Statistics 1990, pp. 94, 96,105,115.
miento en el trabajo y cursos formales para ingenieros y técnicos de las
firmas. El país, sin embargo, careció en todo el lapso de la infraestruc-
tura tecnológica para desarrollar a futuro una sólida industria petrolera
nacional. A partir de 1970 y hasta la nacionalización efectiva en enero
de 1976, siguió un breve pero intenso lapso en el que el Consejo Nacio-
nal de Investigaciones Científicas
y
Técnicas (CONICIT) lideró el proceso
REDES 6l
Hebe Vessuri
de definición de una política relativa a la investigación científica y tecno-
lógica, preparando un Diagnóstico y Prioridades de Investigación en Pe-
tróleo y Petroquímica que, con pequeñas diferencias,n permanecen
vigentes: producción y manejo de crudos pesados y extrapesados, con-
versión catalítica de hidrocarburos, extracción adicional de petróleo, in-
vestigación en gas natural y petroquímica.10 Fue entonces cuando se
establecieron varias instituciones cruciales para el desarrollo tecnológi-
co del sector, entre ellos en 1971, el Instituto de Investigaciones Petro-
leras de la Universidad del Zulia; en 1973 el Centro de Investigación del
Petróleo y Química del Instituto Venezolano de Investigaciones Científi-
cas; ese mismoo también la Fundación INVEPET adscripta al Ministe-
rio de Minas e Hidrocarburos, y el Fondo Destinado a la Investigación
en Materia de Hidrocarburos y Formación de Personal Técnico y una
Fundación (FONINVES) para administrarlo.
El Diagnóstico sobre Transferencia Tecnológica en la Industria
Petrolera que se produjo en 1975 como resultado del trabajo conjunto
de los entes nacionales representativos del sector de hidrocarburos
analizó en detalle la situación tecnológica de la industria en vísperas
de nacionalizarse, que puso al descubierto serias deficiencias en las
capacidades tecnológicas disponibles de la industria petrolera. Se de-
cidió establecer un centro de I+D para asegurar el acceso a la tecno-
logía internacional. Todo indica, sin embargo, que en el comienzo la
industria petrolera como un todo pensaba sólo en la creación de un
Centro de Desarrollo de Tecnología que actuara como vehículo para
la transferencia de tecnología, y no en crear un instituto de investiga-
ción de PDVSA, como resultó. El INTEVEP se desarrolló rápidamente y
hacia 1979 ya estaba organizado como una firma mercantil, operada
como una compañía petrolera, y se volvió parte del sistema de rota-
ción de ejecutivos del petróleo. Sus primeras tareas fueron de servi-
cio; la investigación vendrías tarde. Y éste ha sido el dilema del
INTEVEP a lo largo de su historia institucional. Para ser aceptado en el
"club petrolero" y de ese modo obtener, entre otras cosas, sus benefi-
cios laborales, tuvo que renunciar a una buena parte de la flexibilidad
del largo plazo característico en los institutos de investigación básica.
Las relaciones entre o dentro de instituciones que tienen que ver
con el conocimiento CyT no necesariamente están ligadas al flujo de
producción, sino que son muchos variadas y complejas e implican
10 E. E. Barberil et al. (eds.), La industria venezolana de los hidrocarburos, CEPET, Caracas, 2 vols.,
1989.
62 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
mecanismos y normas en "mercados organizados", para usar la termi-
nología de Lundvall.11 Esos mecanismos y normas reflejan especifici-
dades culturales nacionales manifiestas, por ejemplo, en el sistema
legal nacional, las políticas gubernamentales, y los marcos institucio-
nales nacionales. Por supuesto, con la nacionalización del petróleo,
toda la industria fue reorganizada; el establecimiento en la industria
petrolera de sistemas y procedimientos administrativos comunes sig-
nificó una difícil eliminación de años de intensa rivalidad y secreto,
ajusfando las condiciones de trabajo o, en otras palabras, ajustando la
cultura institucional en toda la extensión del sector industrial. Si bien
los primeros contratos de asistencia técnica fueron, para las compa-
ñías extranjeras, una manera disfrazada de aumentar la compensa-
ción a las mismass allá de lo que estaba formalmente estipulado,
con el tiempo se volvierons realistas. Hubo un desarrollo simultá-
neo y convergente por el cual el INTEVEP se convirtió en "el" instituto
de investigación de la industria petrolera venezolana, y la industria
misma fue reorganizada para poder y querer usar las capacidades y
potencialidades del INTEVEP.
Claramente, el proceso de producción dentro de la firma o en re-
lación con otras firmas es una base importante para el aprendizaje.
Lundvall12 atribuye gran importancia al aprendizaje en la relación usua-
rio productor. Como las compañías son los principales protagonistas
en el proceso de innovación, la tecnología creada en los laboratorios
públicos de INTEVEP podría tener dificultades de encontrar quienes la
adopten en el sector productivo si esta institución no trabajara de ma-
nera concertada con las operadoras desde el momento inicial de dise-
ño de la tecnología o proyecto de investigación previo, como pudimos
apreciar en los estudios de casos realizados.
El papel de los estudios de caso
Los estudios de casos, cuando son bien elegidos, pueden ofre-
cer ventanas privilegiadas para estudiar los procesos de aprendizaje
tecnológico en la industria. En particular, la ORIMULSION® representó
11 B. A. Lundvall, "Innovation as an interactive Process: from User Producer Interaction to the Natio-
nal System of Innovation", en G. Dosi etal., Technical Change and Economic Theory, Londres, Pin-
ter Publishers, 1988.
12 B. A. Lundvall, op. cit, 1988, pp. 349-369.
REDES
63
Hebe Vessuri
una importante discontinuidad tecnológica para la industria petrolera
nacional, constituyendo al mismo tiempo un desafío y una oportunidad.
Creó las condiciones para que el sistema de innovación en la industria
petrolera venezolana realizara un proceso de "catching up". El mismo
dependió de la presencia de una cantidad suficiente de científicos e in-
genieros venezolanos con la formación y experiencia necesarias, en la
mayoría de los casos en Europa (Inglaterra, Francia, Alemania) y en
los Estados Unidos, convirtiéndose en agentes directos de la transfe-
rencia e incorporación del conocimiento tecnológico pertinente a la in-
dustria nacional. A pesar del acceso al conocimiento tecnológico
ubicado lejos, a través de contratos con compañías de servicios que la
riqueza petrolera hacía posible, la ORIMULSION® probablemente no se
hubiera logrado en Venezuela sin la disponibilidad local de una infraes-
tructura de competencias, experticias y conocimientos. La capacidad
tecnológica establecida de la industria petrolera venezolana, junto con
una inteligente política dirigida a la innovación de parte de INTEVEP y de
su casa matriz PDVSA, y la presencia de grupos de investigación en las
universidades y otras instituciones, permitió que este país en desarro-
llo aprovechara esta ventana de oportunidad.
En los países industrializados el aprendizaje tecnológico se in-
corpora en actividades rutinarias y es acumulado continuamente en el
marco de las instituciones productivas. En el caso de Venezuela, sin
embargo, el grueso del personal de I+D a nivel nacional está ubicado
en el sector educativo y sólo un mínimo porcentaje en el sector pro-
ductivo. Estas diferencias tienen implicaciones profundas, pues la ad-
quisición, aplicación, adaptación y mejoramiento de la tecnología de
producción industrial son procesos costosos que requieren inversiones
permanentes y las energías de una fuerza de trabajo científico y técni-
co. Puede observarse retrospectivamente que la distribución de la fuer-
za de trabajo de I+D como un recurso de la innovación refleja factores
institucionales que han impedido o por lo menos desestimulado el
aprendizaje tecnológico, en general por la falta de presión para compe-
tir. En general hubo expansión cuantitativas que elevación jerár-
quica en lo tecnológico.s interesante, entonces, se vuelve el
análisis de aquellos casos en los que sí hubo logros efectivos.
Tipos de interacciones
Entre las interacciones cruciales en la innovación tecnológica
moderna están las del tipo ciencia/tecnología. Si bien hay transferen-
64 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
Cuadro 3. Científicos e ingenieros en Í+D por campo de la CyT (%)
Campos
cognitivos
Ciencias Naturales
ingeniería
y Tecnología
Ciencias Médicas
Ciencias Agrícolas
Ciencias Sociales
y Humanas
Otros campos
Total
Venezuela
1989
32
15
12
18
15
7
100
Argentina
1988
41
13
15
9
20
2
100
Chile
1984
26
15
27
10
22
100
Costa Rica
1992
19
7
25
28
14
7
100
México
1984
27
15
18
13
27
100
Perú
1981
14
4
6
43
14
19
100
España
1990
24
16
19
11
30
100
Corea
1992
19
45
20
12
n.d.
4
100
Fuente: UNESCO, Statistical Yearbook, 1994 y Oro y Sebastián, 1993.
cia y comunicación entre subsistemas o campos de conocimiento (por
ejemplo, entre química, ingeniería y economía), dicha asociación es
problemática. Típicamente, en un laboratorio de investigación indus-
trial,
como en el caso del INTEVEP, un fenómeno básico está rodeado
por otros fenómenos que hacen difícil, si no imposible, su investigación
detallada in situ. Una estrategia de investigación, entonces, es extraer
el fenómeno de sus aspectos circundantes e investigarlo aisladamen-
te. Este enfoque es generalmente aceptado como constituyendo lo que
se llama investigación básica o fundamental (ya sea teórica o experi-
mental). El movimiento inverso, esto es, la recombinación o integración
de varios fenómenos individuales para reconstruir la situación real (la
situación de ingeniería) ess a menudo considerada como estrate-
gia de investigación aplicada. Las dos sendas de investigación difieren
considerablemente en términos de sus respectivas comunidades, me-
todologías o,s generalmente, de sus tradiciones de investigación.
Otras situaciones donde la interacción de tradiciones cognitivas
diferentes es importante aparecen cuando dos campos originalmente
autónomos inician un proceso de conexiones "intercampo" para resol-
ver un problema que necesita de la intervención de los cuerpos de co-
nocimiento acumulados en ambos campos. La restricción de inferfase
obliga a la interacción intercomunitaria intensiva. El ámbito de frontera
REDES 65
Hebe Vessuri
emergente se constituye entonces en la interfase entre los dos cam-
pos, que es el espacio de comunicación entre ellos. Cada grupo debe
tener una comprensión del lenguaje y subcultura del otro, y en este
sentido constituyen un único "equipo de trabajo". En todo caso, la exis-
tencia de la traducción intercultural entre tradiciones de práctica y sa-
ber diferentes supone también la presencia de traductores, de
espacios de comunicación, flujos de información en situaciones de
frontera. Su papel es fundamental para el mejor aprovechamiento del
conocimiento generado en distintos laboratorios. Las relaciones entre
el grupo de combustión y el grupo de emulsiones en la construcción
de la ORIMULSION® ys tarde de los químicos con los ingenieros de
procesos, para resolver los problemas de mecánica de fluidos, son
ejemplos de procesos de interacción donde los vocabularios, teorías,
técnicas experimentales, instituciones e investigadores individuales de
los dos os campos intervinientes tratan de cooperar (sin excluir la
competición) y contribuyen a la constitución de un ámbito científico-
técnico en la frontera entre ellos, y cuyos niveles organizacionales y
cognitivos no son reductibles a los de los campos constitutivos toma-
dos separadamente. La investigación detallada de estos procesos de
interacción es posible en la medida en que los cuerpos en interacción
son claramente identificables y pertenecen al mismo subsistema.
Ejemplos en la literatura se refieren a casos en biología y bioquímica13
y de la combustión turbulenta.14
La ingeniería y el scaling up
La diferencia en los tipos de problemas, enfoques y procedimien-
tos que enfrentan los científicos y los ingenieros es notable. Los cien-
tíficos maniobran en un terreno social que ess simple que el de los
13 Cf. L. Darden, L. y N. Maull, "Interfield Theories", Philosophy of Science, vol. 44,1977, pp. 43-64;
L. Darden, "Relations among Fields in the Evolutionary Synthesis", en W. Bechtel (ed.), Integrating
Scientific Disciplines, Dordrecht, Martinus Nijhoff, 1986, pp. 113-123; W. Bechtel Bechtel, "The Natu-
re of Scientific Integration", en W. Bechtel (ed.), Integrating Scientific Disciplines, Dordrecht, Marti-
nus Nijhoff, 1986, pp. 3-52.
14 Cf. I. Gokalp, "Sur les Interrelations entre domaines scientifiques", La Revue de Synthese, vol. 4,
julio-diciembre de 1989, pp. 435-468 e I. Gokalp, "The Interrelating of Scientific Domains: the Case
of Turbulence and Combustión", Studies in Philosophy and History of Science, vol. 21, No. 21,1990,
pp. 413-429.
66
REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
ingenieros; la complejidad social de las comunidades tecnológicas es
mucho mayor que la de los científicos. También los científicos casi
siempre trabajan sobre subproblemas de su disciplina y esta descom-
posición/subdivisión raramente da lugar a emprendimientos interdisci-
plinarios de naturaleza integradora. En la ciencia, los esfuerzos de
integración son menores. Las pretensiones de conocimiento resultan-
tes son comparativamentes homogéneas.15
Las dificultades de traducir una situación científica estudiada en
aislamiento a la situación recombinada (característica de la ingeniería
y en general de la tecnología), surgen de la complejidad de manejar
situaciones donde varios fenómenos con pesos similares interactúan
y dan lugar al efecto combinado en una estructura jerárquica con inte-
reses y funciones que se superponen. Una estructura de este tipo tie-
ne una inercia de tipo diferente comparada con una comunidad
científica que normalmente goza de un mayor grado de autonomía.
Los rasgos característicos del efecto combinado dependen de los fe-
nómenos interactuantes y no son reductibles a su mera adición. Los
rasgos específicos de cada fenómeno, como resultan de su investiga-
ción en condiciones aisladas, se ven fuertemente afectados por la pre-
sencia de otros fenómenos cuando se los pone en un contextos
amplio. Este proceso de modificación por integración o recombinación
debe ser estudiado tan exhaustivamente como los procesos analíticos
de aislamiento de un hecho científico.16 Tiene que ver con lo que
Constant llama las restricciones de interfase dentro de sistemas tec-
nológicos, significando por esto que tales sistemas son holísticos y las
piezas deben encajar entre. El todo es mayor que la suma de las
partes; un motor que funciona no es sólo una colección de piezas.
Mientras que la "descomponibilidad" del sistema tecnológico
ofrece inmensas ventajas para hacer mejoras en los sistemas totales
(ya que los componentes individuales o subsistemas pueden ser mo-
dificados sin cambiar radicalmente el sistema total), la naturaleza sin-
tética del fenómeno tecnológico plantea demandas extraordinarias
sobre la capacidad de los diseñadores de integrar exitosamente todos
los subsistemas. El diseño requiere la integración de conocimiento
esotérico -la síntesis-s que el análisis, y como tal supone también
15 Cf. N. Clark, "Similarities and Differences Between Scientific and Technological Paradigms", Fu-
tures, febrero de 1987, pp. 26-42.
16 Cf. I. Gokalp, "On the Analysis of Large Technical Systems", Science, Technology, & Human Va-
lúes, vol.17, No.1, 1992, pp. 57-78.
REDES 67
Hebe Vessuri
el compromiso de los técnicos, ingenieros, científicos, administradores
y gerentes involucrados. El alto grado de diferenciación de los paradig-
mas tecnológicos constituye, por otro lado, una fuente de inestabilidad
debido a la vulnerabilidad asociada a la falta de control general, ya que
cambios en cualquier parte del sistema crean condiciones para el cam-
bio correspondiente en otras partes. Semejantes tensiones no se dan
normalmente en las comunidades científicas, que a menudo están
s unidas en torno a la práctica funcional y burocrática. Aunque la
descomponibilidad del sistema tecnológico con frecuencia es una ope-
ración de rutina, en ocasiones se identifican subproblemas no tan ru-
tinarios. La mayoría de las veces, esta descomposición sigue líneas o
límites comunitarios de tradición práctica. Por ejemplo, el desarrollo de
las Operaciones Unitarias ys tarde de los Procesos Unitarios de la
ingeniería química obedeció a esta característica.17
Sin duda la especificidad de la ingeniería, ligada a la síntesis in-
tegradora, radica en el fenómeno de la escala, central para el éxito co-
mercial en la manufactura de productos y procesos químicos. Los
ingenieros químicos se ocupan del diseño, construcción y operación
de plantas de procesos químicos de gran escala. Históricamente, los
nuevos productos en las industrias químicas surgieron de la investiga-
ción de un químico que usaba tubos de ensayo, pipetas y retortas en
su mesa de laboratorio. El químico se concentra en las sustancias,
sus propiedades y transformación. Sin embargo, la investigación de
laboratorio no proporciona la información requerida para la producción
industrial, ya que ésta no es una simple cuestión de escalamiento del
equipo con el cual el producto se logró por primera vez. Si ése fuera
el caso, no habría necesidad del ingeniero químico. El escalamiento
del equipo original a un tamaño apropiado es a menudo físicamente
imposible y casi nunca económicamente viable. Por ejemplo, no es-
cil escalar con vidrio, se necesitan otros materiales que puedan sopor-
tar presiones y temperaturas elevadas, al igual que tubos, bombas y
otros elementos a una escala muy grande.
La preocupación del ingeniero químico es el aparataje técnico a
través del cual los respectivos procesos se vuelven operativos bajo con-
diciones óptimas (técnicas y económicas). A nivel del escalamiento
17 Cf. J. C. Guédon, "Conceptual and Institutional Obstacles to the Emergence of Unit Operations in
Europe", en Maurice Daumas, L'Acte Chimique, Bruselas-París, Editions du Sablón,1980; y J. C.
Guédon, "II Progretto dell'lngegneria Chimica: l'Affermazione delle Operazioni di Base negli Stati
Uniti", Testi e Contesti, No. 5, 1981.
68
REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
aparecen muchos cambios en la operación a escala de planta que no
pueden ser detectados a escala de laboratorio. Identificar la escala óp-
tima plantea complejos interrogantes que suponen una experimenta-
ción de tipo enteramente diferente de la que llevó al desarrollo del
producto. El uso de plantas piloto y las inferencias que se sacan de los
datos obtenidos en las experiencias con esas plantas determinan el
tamaño óptimo, que difiere de una a otra línea de productos.18 El mo-
verse a una escala mayor a menudo requiere innovaciones tecnológi-
cas para hacer viable la mayor escala. Es más, Sahal,19 entre otros,
opina que la innovación tiene lugar como función del escalamiento-
sico, pues a medida que el diseño dominante se vuelve sistemática-
mentes grande (os pequeño en el caso de algunas tecnologías
electrónicamente basadas) comienzan a ocurrir desproporcionalida-
des físicas que amenazan la función económica. En la medida en que
esto es así, las economías de producción de gran escala son de he-
cho inseparables del cambio tecnológico, aunque es una práctica di-
fundida en economía (por ejemplo en la literatura que "explica el
crecimiento") tratarlas como si fueran completamente separables.20
Los problemas del "cierre", el "momentum" y la estabilización de la
tecnología
La extrapolación del concepto de "cierre" desde la sociología
constructivista de la ciencia a los estudios sociales de la tecnología,
aunque es sugerente necesita un ajuste. Tal como se lo usa actual-
mente en relación con el campo tecnológico, significa el proceso por
el cual los procesos o artefactos en un estado provisional caracteriza-
do por la controversia son moldeados hasta llegar a un estado estable
caracterizado por el consenso.21 El "cierre" en el campo tecnológico
es mejor visto como un logro contingente de actores y no como un re-
18 Cf. O. Solterman, O 'Scaling-Up' e a Apertura da Caixa Preta Tecnológica, Tesis de Maestría,
Depto. de Política Científica e Tecnológica, UNICAMP, Campiñas, 1990.
19 Cf. D. Sahal, "Technological Guideposts and Innovation Avenues", Research Policy, 14(2), abril
de 1985.
20 Cf. Ch. Rosenberg, 1996, p. 8.
21 Cf. T. J. Misa, "Theories of Technological Change: Parameters and Purposes", Science, Techno-
logy & Human Valúes, vol. 17, No.1, 1992, p. 109.
REDES
69
Hebe Vessuri
sultado necesario. Nuestros estudios confirman el argumento de La-
tour22 respecto a la escenificación de los tests de laboratorio hechos
frente a públicos muy cuidadosamente seleccionados para ganar fuer-
za, el proceso de préstamos de "cajas negras" en dichas escenificacio-
nes públicas23 y la decisión crucial que un colectivo -la organización de
I+D o la firma- toma cuando un resultado se considera "suficientemen-
te bueno", es decir, cuando se llega al resultado satisfactorio.24 Si se
logra, el "cierre" implicas que un consenso temporal: es la expre-
sión de la "dureza" y solidez que ganan los artefactos.
Como proceso social, el "cierre" puede involucrar frecuentemen-
te la reestructuración de las relaciones de poder. Así, por ejemplo, la
"construcción" de la ORIMULSION, no fue un evento aislado sino un pro-
ceso de finales del siglo xx, en abierta competición con otros combus-
tibles. Con un aumento de la demanda de electricidad en Europa a
una tasa de aproximadamente 2,2% anual, ys elevada en otras re-
giones de la International Energy Agency (IEA), se espera que el car-
n se beneficie de la mayor parte de ese incremento. La ORIMULSION
comienza a competir con el carbón por esa demanda agregada a par-
tir de la estimación de la organización corporativa fundamental de la
industria petrolera venezolana, PDVSA, de que el nuevo actor en el
mercado energético puede reclamar cerca de un 10% de ese negocio.
Con respecto a su posible competitividad como Combustible Pesado
de Petróleo
(HFO-Heavy
Fuel Oil), la estrategia de mercado de PDVSA
sólo se dirige a operadoras de estaciones que queman petróleo y que
planifican convertirse a carbón, o aquellas que pretenden construir
nuevas plantas en base a carbón.
Una vez que la ORIMULSION entró en el mercado mundial y fue
crecientemente aceptada (esto es, que se estabilizó), envolviendo po-
derosas combinaciones industriales y negociaciones transatlánticas
que unían continentes, alcanzó un estado que es lo que podemos lla-
mar de "cierre". En efecto, el "cierre" puede oscurecer alternativas ha-
ciendo que un artefacto, sistema o red particular aparezca como
22 Cf. B. Latour, "Give Me a Laboratory and I Will Raise the World", en K. Knorr-Cetina y M. Mulkay
(eds.), Science Observed. Perspectives on the Social Study of Science, Londres, Beverly Hills, Nue-
va Delhi, Sage, 1983, pp. 150-153.
23 Cf. B. Latour, Science in Action. How to Follow Scientists and Engineers Through Society, Milton
Keynes, Open University Press and Cambridge, MA, Harvard University Press, 1987, pp. 80-83.
24 Cf. op. cit., p. 35, nota 5.
70 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
necesario o lógico. Es precisamente porque el "cierre" puede impartir
dirección y momentum que los actores batallan enérgicamente para lo-
grar estabilizar la tecnología en términos que les sean favorables. El de
"momentum" es un concepto que Hughes25 formuló para describir los
procesos sociales por los cuales grandes sistemas tecnológicos dan
forma a su propio crecimiento y parecen volverse autónomos. Tanto los
sistemas como el "momentum" aparecen como conceptos fructíferos
para comprender la naturaleza de las tecnologías modernas. El "cie-
rre", la "estabilización" y el "momentum" no debieran ser vistos como en
oposición al cambio, sinos bien como facilitando el orden que hace
posible el cambio. Sólo fijando ciertos elementos en su lugar los acto-
res pueden completar su objetivo de construir sistemas o redes.
Es probable que todavía no estemos siendo testigos de la plena
estabilización de esta tecnología como diseño sociotécnico, aunque la
estructura física de la ORIMULSION ya tiene un diseño técnico científico
bastante constante y ha surgido como "nuevo combustible" en el mer-
cado energético mundial, una rara ocurrencia dado su potencial de im-
pacto significativo sobre un consumidor de combustible tan importante
como lo es la industria de electricidad. Si las fuerzas de! mercado son
suficientementes fuertes es factible que haya presiones de cambio en
la tecnología. Si esas condiciones no se dan, entonces las prácticas y
procedimientos tenderán a seguir los intereses y objetivos de las co-
munidades científicas o tecnológicas pertinentes.26 Puede esperarse,
entonces, que en vista de las "alternativas" existentes (y eventuales)
en el mercado mundial de combustibles, en tanto conserve la flexibili-
dad sociotécnica, la ORIMULSION tendrá nuevas posibilidades de sobre-
vivencia.
Las estrategias de los actores
De acuerdo con el enfoque constructivista de la tecnología, el co-
nocimiento y las prácticas tecnológicas se construyen en un proceso de
negociación social, a menudo visto como guiado por el interés social
25 Cf. T. P. Hughes, "The evolution of Large Technological Systems", en W. E. Bijker, T. P. Hughes y
T. Pinch (eds.), The Social Construction oí Technological Systems, Cambridge, Mass., Londres, MIT
Press, 1987, pp. 76-80.
26 Cf. N. Clark, op. cit, p. 40, nota 14.
REDES 71
Hebe Vessuri
de los participantes. De este modo, entre las cuestiones pertinentes a
considerar están las tácticas y estrategias de los actores y su posicio-
namiento,27 es decir, el poder relativo que son capaces de controlar.
Cómo conseguir que otras personas se interesen en laboratorios par-
ticulares, cómo conseguir que el trabajo de un académico sea valora-
do en la firma industrial mercantil.28 En efecto, ¿cómo se organiza la
investigación en un contexto industrial como el sector productivo en
Venezuela? ¿Cómo se organiza la investigación en un contexto indus-
trial como el sector petrolero en Venezuela? ¿Cómo influye la estruc-
tura del laboratorio -al igual que su modo de pensamiento- en sus
relaciones con los equipos de producción, ingenieros, personal de
mercadeo y otras unidades?
En la historia de la ORIMULSION, los grupos sociales relevantes
comprenden a los científicos, ingenieros, técnicos del INTEVEP, pero
también a los científicos e ingenieros de algunas universidades nacio-
nales y extranjeras, los gerentes de INTEVEP, cuerpos gerenciales de
las operadoras locales y de PDVSA, diseñadores de políticas tanto en el
Ministerio de Energía y Minas como en otros lugares del estado, otras
compañías de servicios, firmas extranjeras que comparten el trabajo de
I+D, los clientes. En todos los casos, los actores se presentan divididos
o reagrupados de acuerdo con las diferentes líneas divisorias o de in-
tegración de las comunidades de práctica y afiliación institucional.
La "red del actor" es una noción que fue popular en la década del
sesenta entre los psicólogos sociales y antropólogos urbanos, entre
otros, y ques recientemente fue puesta en circulación en sociolo-
a de la ciencia por Callon29 en un intento de encontrar un vocabula-
rio neutral para describir las acciones de quienes han sido llamados
"ingenieros heterogéneos".30 La idea es que esos ingenieros hetero-
géneos construyen redes "enredadas", que combinan elementos cien-
tíficos, técnicos, sociales y económicos. Se pone el énfasis en la
combinación de elementos en las redes al mismo tiempo que se ad-
mite que esos elementos son constituidos y reciben su forma en esas
27 Cf. B. Latour, op. al, p. 50, nota 24.
28 Cf. B. Latour, op. c/'í., p. 146 y ss., nota 24.
29 Cf. M. Callón, "The State and Technical Innovation: A Case Study of the Electrical Vehicle in Fran-
ce", Research Policy, vol. 9, 1980, pp. 358-376.
30 Cf. J. Law, "Technology and Heterogeneous Engineering: the Case of Portuguese Expansión", en
Bijker, Hughes y Pinch (eds.), op.cit, pp. 111-134.
72 REDES
Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela
redes. En este respecto, también encontramos útil la proposición nor-
mativa de Callon de que las redes "largas" se extiendens allá de
las interacciones de la tecnología y el mercado (éstas son meramen-
te redes "cortas") para incorporar la investigación académica básica.
Conclusión
Hemos presentado algunos elementos que desde el punto de
vista sociológico son pertinentes para la comprensión de los procesos
de aprendizaje y cambio cultural en los países en desarrollo. Entre
ellos consideramos la evolución del aprendizaje tecnológico por parte
de científicos e ingenieros en su accionar en el trabajo del laboratorio
de I+D, reconstruimos grosso modo, desde la perspectiva sociotécnica,
una tecnología particular, con referencia al aprendizaje socio-institucio-
nal en dimensiones que superan lo estrictamente técnico; considera-
mos algunos de los problemas de transferencia de información entre
subsistemas de conocimiento y el rol de mediación de algunos indivi-
duos claves; mencionamos, sin analizarlo porque escapa a nuestras
posibilidades en este trabajo, el tema de la forma y el grado de defini-
ción e implementación de agendas nacionales/institucionales de I+D; fi-
nalmente, nos referimos al "cierre" de las controversias y debates y la
estabilización de la innovación tecnológica en contextos sin una fuerte
tradición productiva, ni de I+D, ni de mercadeo de tecnología.
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... La historia presentada por José Manuel Martínez Cabrero en este libro provee datos interesantes para abordar desde una perspectiva sociotécnica las innovaciones (y sus procesos) realizadas en el Laboratorio. El Laboratorio presenta a la sociología de la ciencia un caso estudio muy interesante para abordar la innovación desde las teorías desarrolladas, por ejemplo, en The Social Construction of Technological Systems (Bijker y otros, 2012; originalmente publicado en 1987), Science in Action: How to Follow Scientists and Engineers Through Society (Latour, 1987) y Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela: un enfoque microsociológico (Vessuri, 1997). Estas teorías fueron aplicadas por Vessuri y Canino para el caso paradigmático de la innovación tecnológica en Venezuela: el descubrimiento y el problema de escalamiento de la Orimulsión (1996). ...
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Este libro trata de contribuir al conocimiento teórico-práctico acerca de las posibilidades reales existentes para el desarrollo de emprendimientos innovaciones en las empresas, en particular las de países en vías de desarrollo. Se hace un recuento de la experiencia del Laboratorio de Telecomunicaciones (Grupo de Investigación y Desarrollo Tecnológico) creado en 1971 en la empresa de telecomunicaciones de Venezuela (CANTV). Se presenta un breve recorrido histórico de las actividades, enfoques y experiencias que un grupo de jóvenes innovadores tuvo que enfrentar para organizarlo y ponerlo en pleno funcionamiento. También se relaciona esta experiencia con el conocimiento actual de la teoría y la práctica de la gestión exitosa de la innovación.
... La historia presentada por José Manuel Martínez Cabrero en este libro provee datos interesantes para abordar desde una perspectiva sociotécnica las innovaciones (y sus procesos) realizadas en el Laboratorio. El Laboratorio presenta a la sociología de la ciencia un caso estudio muy interesante para abordar la innovación desde las teorías desarrolladas, por ejemplo, en The Social Construction of Technological Systems (Bijker y otros, 2012; originalmente publicado en 1987), Science in Action: How to Follow Scientists and Engineers Through Society (Latour, 1987) y Aprendizaje científico-técnico y cambio cultural en Venezuela: un enfoque microsociológico (Vessuri, 1997). Estas teorías fueron aplicadas por Vessuri y Canino para el caso paradigmático de la innovación tecnológica en Venezuela: el descubrimiento y el problema de escalamiento de la Orimulsión (1996). ...
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En Venezuela se ha innovado y este libro del ingeniero electricista José Manuel Martínez Cabrero nos recuerda una de las historias olvidadas de la innovación tecnológica venezolana. Lamentablemente, en la sociedad venezolana existe la percepción de que el país ha importado todo lo que se ha necesitado y que los venezolanos no hemos sido capaces de innovar. Pero esta idea, común entre la ciudadanía, no es cierta. Es verdad que en Venezuela se ha innovado poco en tecnología, no obstante, en el siglo XX hay varios ejemplos de innovación tecnológica endógena que mostrar, entre los cuales se encuentra la exitosa experiencia de aprendizaje tecnológico en el Laboratorio de Telecomunicaciones (en adelante Laboratorio) del Centro de Estudios de Telecomunicaciones (CET), de la Compañía Anónima Teléfonos de Venezuela (Cantv). Tres años después de su fundación, el Laboratorio vino a ser dirigido por el ingeniero José Manuel Martínez Cabrero quien en este libro relata la génesis, trayectoria y el desempeño del Laboratorio. Hoy en día, vivimos en un mundo hiperconectado en donde el conocimiento y las capacidades para innovar son factores claves para el desarrollo. Sin embargo, desde principios del siglo XX, Venezuela ha sido un país petrolero-es decir, un país cuya economía está basada en un modelo económico rentista basado en los ingresos petroleros (Mahdavy, 1970). Pero ahora, en el siglo XXI, la transición energética hacia un sistema de energía bajo en carbono avanza rápidamente-aunque este avance, al parecer, no es tan rápido como se desea (World Economic Forum, 2019)-y, a la larga, esta transición hará que el consumo energético sea cada vez más eficiente y que la demanda global de petróleo sea cada vez menor. Para la Venezuela del siglo XXI, el modelo petrolero rentista ya no es una opción para el desarrollo nacional; la sociedad venezolana no podrá subsistir solamente con los ingresos recibidos por la exportación de petróleo. Poco antes de morir, en una trilogía de artículos publicados en El Nacional, bajo el título «¿Tiene futuro nuestra industria petrolera?» (2014), el antiguo directivo de la industria petrolera venezolana, ex-Presidente de las empresas Shell de Venezuela y Maraven, S.A., Alberto Quirós Corradi (1931-2015), concluyó diciendo: «(...) lo que está en juego es el futuro del país porque, hagamos lo que hagamos, los ingresos que producirá el petróleo, por sí solos, no alcanzarán para financiar la recuperación del [país] (…) El ciclo del petróleo en Venezuela se cerró» 33. Para satisfacer una buena parte de nuestras necesidades y contribuir al desarrollo nacional, deberemos entonces crear nuevas fuentes de riqueza. El emprendimiento tecnológico y la innovación tecnológica deberán estar incluidos entre el menú de opciones para la generación de riqueza en Venezuela. Sin embargo, como en el país existe una escasa conciencia histórica sobre nuestra capacidad para hacer innovación tecnológica, estamos en la obligación de dejarle a las generaciones futuras la constancia de lo que se ha realizado y de transmitirle a la sociedad venezolana el mensaje de que la innovación tecnológica entre nosotros sí es posible. Es cierto que la cultura de la innovación no está todavía implantada en el país. Sin embargo, en esta área los venezolanos tenemos alguna experiencia acumulada la cual, aunque modesta, es significativa porque indica que en el pasado fuimos emprendedores e innovadores tecnológicos y que, por lo tanto, en el futuro también podremos serlo.