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El desagüe minero de Sierra Almagrera: 100 años de lucha contra el agua

Abstract

Se ha estudiado la evolución y características del desagüe minero de Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora), haciendo especial incidencia en las instalaciones construidas por Brandt y Brandau, a finales del siglo XIX. También se han analizado las características de las aguas termales que alimentaban el desagüe, así como su posible origen. El funcionamiento del sistema hidrogeológico de Sierra Almagrera, se podría explicar por la infiltra¬ción dominante de agua marina hacia un hipotético foco térmico, y un ascenso de las aguas termales por la red de fracturación de las rocas metamórficas. En la última época de explotación subterránea de las minas (1945-1958) el desagüe permitía el bombeo de 16000-17000 m3/día de agua, llegándose a extraer 9 millones de m3 y alcanzándose bajo el Arteal un nivel de las aguas situado a 200.96 m bajo el nivel del mar, siendo éste el máximo nivel alcanzado.
1
EL DESAGÜE MINERO DE SIERRA ALMAGRERA: 100 AÑOS DE
LUCHA CONTRA EL AGUA
Andrés Navarro
a
a
Dep. Mec. de Fluidos. Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial y Aeronáutica.
Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Colón 7-11, 08222-Terrassa (España). Instituto
de Estudios Almerienses. navarro@mf.upc.edu
Resumen
Se ha estudiado la evolución y características del desagüe minero de Sierra Almagrera
(Cuevas del Almanzora), haciendo especial incidencia en las instalaciones construidas por
Brandt y Brandau, a finales del siglo XIX. También se han analizado las características de las
aguas termales que alimentaban el desagüe, así como su posible origen. El funcionamiento del
sistema hidrogeológico de Sierra Almagrera, se podría explicar por la infiltración dominante de
agua marina hacia un hipotético foco térmico, y un ascenso de las aguas termales por la red de
fracturación de las rocas metamórficas.
En la última época de explotación subterránea de las minas (1945-1958) el desagüe permitía el
bombeo de 16000-17000 m
3
/día de agua, llegándose a extraer 9 millones de m
3
y alcanzándose
bajo el Arteal un nivel de las aguas situado a 200.96 m bajo el nivel del mar, siendo éste el
máximo nivel alcanzado.
Palabras clave: Desagüe, Sierra Almagrera, aguas subterráneas, filones, bombeo.
1.- INTRODUCCIÓN. EL AGUA EN LA MINERÍA SUBTERRÁNEA
Los problemas causados por la inundación de las labores mineras subterráneas han sido
estudiados desde tiempos remotos a causa de su incidencia en la vida de las explotaciones.
Así, Agricola (1556) indicaba que la excesiva entrada de agua en las minas era uno de los
motivos más importantes para el abandono de los pozos y minas (Fig. 1). Por ello y desde la
Edad Antigua se implementaron en numerosas explotaciones diversos sistemas de bombeo
que empleaban dispositivos parecidos a las norias (Fig. 2) y otros más simples (tornillos de
Arquímedes, sistemas manuales, etc.), que permiteron el drenaje de pozos a profundidades
que superaban los 200 m.
De ahí que, numerosas minas explotadas a profundidades elevadas hallan precisado para su
funcionamiento, de la existencia de algún sistema de bombeo (pozos y sondeos) o de drenaje
por gravedad (galerías y socavones) que permitiese el acceso “seco” a las labores de
extracción de los minerales. En ese sentido, cuando los caudales a extraer son muy
importantes y la profundidad de elevación de los equipos de bombeo es alta, el coste
económico suele ser muy elevado y hacer inviable la explotación económica del yacimiento.
Éste es el caso de las antiguas minas de Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora), en las
cuales la lucha por mantener secas las labores y el continuo descenso de los precios del
plomo y de la plata desde finales del siglo XIX, llevó a la paralización de las labores
2
subterráneas en 1957, después de un amplio periodo en el que se pusieron en marcha distintos
sistemas de desagüe. Entre ellos, es preciso destacar el sistema de pozos y galerías
implantado por Brant y Brandau en 1903, el cual constituyó un avance tecnológico en su
época, y de hecho, con algunas modificaciones ulteriores, funcionó desde 1948 hasta 1958, a
cargo de la empresa pública “Minas de Almagrera, S.A.” (MASA), en el último periodo de
explotación subterránea de los filones (Fig. 3).
En el caso de las minas de Sierra Almagrera, al hecho de tener que bombear continuamente
caudales por encima de los 3000 m
3
/día y de forma continua para proseguir la explotación, se
le añadía la particular naturaleza de las aguas bombeadas, de carácter geotermal, y con
temperaturas próximas a los 60 ºC, en las zonas más profundas.
El bombeo de grandes volúmenes de agua subterránea mediante pozos de extracción y desde
niveles profundos, requiere un alto consumo de energía y un constante mantenimiento de los
equipos, creándose por la acción de los equipos de bombeo un cono de depresión en el
acuífero, que lentamente deprime los niveles piezométricos. No obstante, al cesar el bombeo
por cualquier razón, los niveles tienden otra vez a recuperarse, debiéndose desaguar toda el
agua acumulada cuando se quiere continuar con la actividad minera. La estructura geológica
de Sierra Almagrera, que únicamente permitía la explotación subterránea de sus yacimientos
minerales, y la existencia de un medio rocoso relativamente permeable a través de la red de
fracturas existente y alimentado por aguas frías y también geotérmicas, explica la titánica
lucha llevada a cabo por los mineros. Así, los distintos trabajos de desagüe desde 1847 hasta
1958, permitieron la existencia de una actividad extractiva que llegó a alcanzar relevancia a
escala mundial, en algunos periodos, y que transformó de forma notable el entorno
económico local y regional.
Fig. 1.- Desagüe de las minas de F-Pb-Zn de Osor (Gerona) mediante una galería de varios
km de longitud.
3
2 APROXIMACIÓN HISTÓRICA
La actividad minera en el sector de Sierra Almagrera se ha centrado en la explotación de
mineralizaciones hidrotermales de carácter filoniano en Sierra Almagrera, y estratoligadas en las
vecinas minas de Herrerías. Se trata de un conjunto de mineralizaciones pertenecientes al arco
metalogénico Cartagena-Cabo de Gata (Fig. 4), y de carácter epitermal, en su mayoría. Dicha
explotación ha sido muy dilatada a lo largo de la historia, encontrándose entre las más antiguas
de la Península Ibérica (Siret, 1907; Cuadrado, 1947; Navarro et al., 1994a).
Fig. 2.- Antiguos artefactos empleados en el desagüe de minas. Fuente: Agricola (1556).
En Sierra Almagrera se explotaron filones de dirección NW-SE y N-S, aproximadamente
(Martínez et al., 1989; Martínez, 1991; Navarro et al., 1994a; 1998; 2004) constituidos,
fundamentalmente, por galena argentífera, sulfosales de Pb-Sb-Ag, pirita, calcopirita, marcasita,
esfalerita, siderita y baritina. También se beneficiaron de forma puntual y sin ninguna relevancia
económica, a finales del siglo XIX y principios del XX , mineralizaciones de Au-Ag, ubicadas
en la zona costera de la Sierra (Calderón, 1910; Navarro et al., 1994a; Navarro et al., 1997). Por
otro lado, en las Herrerías la explotación en el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, se
centró en los óxidos de Fe y Mn así como en la plata nativa (Navarro y Cardellach, 2009),
aunque probablemente se trataba de konsbergita, querargirita y acantita. En épocas recientes se
4
reinició la actividad minera en el coto de Herrerías (1992-2006), explotándose a cielo abierto las
capas de baritina que existen en ese yacimiento hidrotermal y que antiguamente constituían la
ganga del yacimiento (Fig. 5).
Así y en relación con la actividad minera romana y, posiblemente anterior, se encontraron
numerosas huellas en Sierra Almagrera, al reiniciarse su explotación en el siglo XIX. En ese
sentido, destaca el hallazgo de una galería romana horizontal cerca de la rambla del Arteal, que
llegaba al llamado pozo de las Simas, así como vestigios de edificios, candiles y diversos
depósitos de escorias mineras (Falces, 1883). En esta época la plata y el plomo se separaban por
copelación, de forma similar a como se realizó durante buena parte del siglo XIX, generándose
grandes volúmenes de escorias, en buena parte reaprovechados durante el siglo XIX, y que en
Herrerías llegaron a suponer del orden de 276000 t (Ezquerra del Bayo, 1844).
Durante la época de dominación musulmana parece que la actividad minera se redujo a la
mínima expresión, aunque se han encontrado algunos restos de esa época en la zona de Herrerías
(Siret, 1907). De hecho, la actividad extractiva no vuelve realmente a retomarse hasta 1838,
cuando se descubre, de forma más o menos fortuita, el llamado filón del Jaroso, descubrimiento
cuyas vicisitudes han sido ampliamente descritas (Falces, 1883). Dicho filón, explotado
inicialmente por las llamadas minas ricas (Carmen, Observación, Esperanza) llega a producir en
el periodo 1839-43 unas 57500 t de galena argentífera (Tabla 1), a partir de una estructura
bandeada que alcanzaba hasta 12 m de potencia en algunos puntos. Tan elevada producción de
un mineral que llegaba a contener varios kg de plata por t, produjo un fenómeno singular de
febril actividad minera, al que se asoció un proceso “especulativo” de alcance internacional
(Ferré, 1979; Sánchez Picón, 1983; 1992). Como resultado de toda esta actividad llegaron a
abrirse hasta 1700 pozos mineros y a registrarse más de 200 sociedades, muchas de las cuales
nunca llegaron a extraer ningún mineral. Un hecho significativo que refleja la potencia del
fenómeno minero de Sierra Almagrera, es que a mediados del siglo XIX, algunas de las acciones
más cotizadas de la Bolsa de Madrid correspondían a la Sociedad Carmen y Consortes.
La explotación minera en Sierra Almagrera, durante el siglo XIX, presenta dos épocas
claramente contrapuestas, y marcadas por la aparición del agua subterránea en los pozos más
profundos del barranco del Jaroso en 1844, y que obligó al desagüe de las labores para poder
mantener la actividad extractiva. Así, y hasta la década de 1880, los distintos sistemas de
desagüe, los nuevos descubrimentos (fundamentalmente en el Barranco Francés) y la
introducción de maquinaria moderna de extracción (Fig. 6), consiguen que la producción minera
se mantenga, más o menos, estable, llegándose a cifras notables en relación con la producción
nacional (Tabla 1). No obstante, a partir de 1886 el problema del desagüe y la existencia de un
“minifundio” minero generalizado, que impide racionalizar los costes de producción, provocan
una serie de crisis, acentuadas por la progresiva bajada del precio del plomo y de la plata, que
acompañarán a la minería de Sierra Almagrera hasta 1936.
5
Fig. 3.- Antigua galería de transporte (socavón Sta. Bárbara) construido por Minas de
Almagrera S.A.(MASA).
Los principales hitos relacionados con el desagüe minero aparecen resumidos en la Tabla 2,
destacando entre otros sucesos la puesta en marcha del sistema de bombeo de Brandt y Brandau
en 1903 (Fig. 7), que posibilitaría el descenso de los niveles piezométricos a cotas próximas a
los 150 m bajo el nivel del mar. Sin embargo, numerosas explotaciones se paralizaron antes de
alcanzar dicha profundidad, y por tanto dejaron amplias zonas vírgenes por explotar. De hecho,
la actividad extractiva queda casi totalmente paralizada en 1912, y aunque una subida de los
precios del plomo en 1920 y 1926 llevó a una cierta reactivación de la Sierra, existiendo 15
minas activas con 190 obreros empleados en 1924 (Ferré, 1979), mientras que al empezar la
Guerra Civil apenas se explotaban media docena de minas.
6
Fig. 4.- Situación de los principales yacimientos minerales del arco metalogénico
Cartagena-Cabo de Gata.
En relación con los problemas de contaminación que ha generado la intensa actividad minera
desarrollada en Sierra Almagrera, se puede afirmar, que su origen está asociado,
mayoritariamente, a los residuos procedentes de la concentración (fangos o lodos de flotación)
producidos en épocas posteriores a la Guerra Civil y a los restos de escombreras muy alteradas
que existen en distintos lugares de la Sierra. También, pero en menor medida, existen problemas
de contaminación a causa de los depósitos de escorias, generados durante el siglo XIX, y
depositados de forma incontrolada en las proximidades de las antiguas fundiciones y junto al
borde costero de la Sierra (Navarro et al., 2004; 2008).
Fig. 5.- Vista de la actual corta de la mina de barita de Las Herrerías (Cuevas del Almanzora).
7
Tabla 1.- Producción de Pb (metal) en el distrito minero de Sierra Almagrera, en el periodo
1841 -1912. Basado en Navarro et al. (1998), Sanchez Picón (1983) y Pérez de Perceval (1989).
(1): Producción de Pb en t (incluye la producción de Bédar desde 1877). (*) refleja la extarcción de mineral
únicamente.
(2): Nº Total de fundiciones activas en la provincia de Almería. (**): sólo Almagrera
---- : sin datos
Año
Producción
Pb (1)
Fundiciones
(2)
Producción
total en
España (t)
1841 11809* 4 ----
1842 12903* 9 ----
1843 18630* 9 ----
1844 33396* 12 20482
1845 20152* 10 25169
1846 18400* 7 ----
1847 20240* 9 ----
1848 14950* 4 (**) 28939
1849 ---- ---- ----
1850 1627,5 7 ----
1851 1810,0 ---- ----
1852 ---- ---- ----
1853 2431,7 6 48760
1854 ---- ---- 46384
1855 3502,9 ---- ----
1856 1747,0 ---- 58179
1857 ---- ---- 54358
1858 ---- ---- 55200
1859 ---- ---- ----
1860 ---- ---- ----
1861 1435,7 20 62401
1862 2265,0 21 61768
1863 2914,0 26 72360
1864 2281,0 26 65421
1865 2469,0 18 61959
1866 1785,0 ---- 67876
1867 4161,0 24 71564
1868 4380,0 24 72800
1869 8020,0 23 83698
1870 9510,0 23 85051
1871 8123,0 23 91994
1872 12078,0 23 101522
1873 11223,0 26 99682
1874 16805,0 27 106259
1875 17963,3 28 119652
1876 19924,3 28 127495
8
Año
Production Pb (1)
Fundiciones
(2)
Producción
total en
España (t)
1877 20941,0 24 80281
1878 17267,0 24 86089
1879 17807,0 26 90117
1880 17130,0 21 79807
1881 18841,0 21 90672
1882 20223,0 20 88339
1883 27056,0 21 99312
1884 21571,0 21 83304
1885 20054,2 16 88615
1886 17723,0 15 105942
1887 20965,0 20 145455
1888 11515,0 20 131458
1889 12116,0 13 191196
1890 9790,0 13 155645
1891 10328,0 13 166168
1892 11856,0 12 151713
1893 9840,0 12 ----
1894 8385,0 13 152620
1895 9487,0 11 160786
1896 11082,0 8 167017
1897 13670,0 9 166370
1898 9459,0 9 167351
1899 4465,0 8 162613
1900 5450,0 7 172530
1901 5546,0 7 169294
1902 5107,0 7 177560
1903 4208,0 7 175109
1904 3818,0 9 185862
1905 3272,0 8 185693
1906 4059,0 5 185468
1907 3576,0 4 186496
1908 4290,0 3 188061
1909 2671,0 3 179993
1910 3396,0 2 190523
1911 992,0 3 189919
1912 1493,0 2 232612
Así, los fangos de flotación existentes en la zona de El Arteal y estimados en varios millones de
t, se han originado como resultado de las labores mineras más recientes desarrolladas en Sierra
Almagrera. Sobre el terreno aparecen dispuestos en forma de grandes terrazas escalonadas,
desprovistas de vegetación y continuamente sometidas a la acción del viento y de la escorrentía
superficial. El origen de los primeros depósitos de fangos de flotación está en la creación de la
empresa pública Minas de Almagrera S.A.(MASA) en 1945, y que retomó la explotación de
las minas tras la Guerra Civil, emprendiendo una serie de importantes labores entre las que
destacó la construcción de una galería general de transporte (socavón Santa Bárbara) (Fig. 3),
finalizada en 1951 (INI, 1952). Durante este periodo se construyó un lavadero de flotación
con una capacidad media de 800 tm/día, previéndose una producción anual (nunca cumplida)
de 12000 tm de concentrados. Aunque se desconoce con exactitud la producción real de
concentrados en este periodo, los datos disponibles (Tabla 3) indican una baja productividad,
y explican el cese de la explotación subterránea de las minas en 1958, trasladando la empresa
MASA a buena parte del personal a sus explotaciones en la zona de Berja en la Sierra de
Gádor.
9
Tabla 2.- Principales hitos en el desagüe de Sierra Almagrera.
Periodo Sucesos destacables relacionados con el desagüe
1844 Aparición de problema en profundidad (150-200 m)
1847 Aparición del agua en las minas (cota 160 m, aproximadamente)
1849 Inicio del socavón Riqueza Positiva
1
1851 Instalación de una máquina de vapor (100 CV) en la mina Constancia
1852 Parada de la máquina de vapor (9 de Julio)
1856-
1857 2º Periodo de funcionamiento de la máquina Constancia
1858-
1866 Desagüe de Orozco y Cía. (140 CV)
1866-
1872 Trabajos de la “Unión Desagüadora”. Finalización del socavón
Riqueza Positiva (1868)
1872-
1875 Arriendo del desagüe a capitalistas franceses
1875-
1877 Trabajos de la empresa “Societés Anónyme de plombs argentifères
Almagro y Alamgrera” (máquina de 300 CV)
1877-
1879 Trabajos de la empresa “Compagnie Minière de la province
d´Almería”
1879-
1881 Parada del desagüe
1881-
1886 Asume el desagüe la empresa “Compagnie d´Aguilas”
(posteriormente Peñarroya).
Nuevo pozo de desagüe en el barranco Francés (mina Crescencia,
1884).
1886-
1894 Parada del desagüe.
Creación del Sindicato Minero de Sierra Almagrera (1889).
1894-
1903 Construcción y explotación del sistema de desagüe de Brandt y
Brandau (pozos Encarnación y Jaulas en El Arteal). Las calderas de
los pozos se situaban a 139 y 130 m de profundidad, respectivamente.
1903-
1912 Traspaso del desagüe a la casa Figueroa (Compañía Minera e
Industrial de España). Inicio del desagüe en 1906.
Profundización de los pozos Encarnación y Jaulas hasta los 227 y 220
m bajo el nivel del mar, respectivamente.
Descenso del nivel piezométrico en el Jaroso hasta la cota 146.15 m
bajo el nivel del mar (1908).
1912 Paralización del desagüe
1913-
1914 Contrato de desagüe a la Sociedad Española de Industrias Mineras
1916-
1920 Constitución del Desagüe de Sierra Almagrera
1920-
1924 Paralización del desagüe
1924-
1932 Traspaso del desagüe a la Sociedad Minera de Almagrera y Consorcio
de Almagrera.
1932-
1936 Desagüe a cargo de “Empresas Eléctricas e Industriales S.A.”.
Bombeo gracias a la central eléctrica de Villaricos.
Descenso del nivel piezométrico en El Arteal-Bco. Francés, hasta la
cota 158.8 m bajo el nivel del mar (1935).
1945 Constitución de Minas de Almagrera S.A. (MASA)
1949- Reconstitución del Sindicato de Mineros (1948) y reanudación del
1
Galería de desagüe que acabó conectando el drenaje del Jaroso con la cala del Peñón Cortado
10
1958 desagüe.
Descenso del nivel piezométrico en El Arteal, hasta la cota 200 m bajo
el nivel del mar (1955).
1958 Paralización definitiva del desagüe
2009 Nivel piezométrico próximo a la cota del nivel del mar.
Tabla 3.- Producción aproximada del distrito de Sierra Almagrera durante el siglo XX.
(*): Extracción de mineral por empresas privadas antes de la Guerra Civil.
(**):Extracción de mineral y procesamiento de escombreras por M.A.S.A. (Minas de Almagrera S.A.).
(***): Procesamiento de escombreras por Española del Zinc y otros.
SD: sin datos
Periodo Producción de mineral(t) Producción de
concentrados (t)
1920-1936 24000 * SD
1952-1957 791000 ** 12456
1969-1991 3100000 *** 55000
Los residuos de fundición que se observan en los alrededores de los antiguos establecimientos,
proceden mayoritariamente de la gran actividad desarrollada durante el sigo XIX, y principios
del sigo XX en 17 fábricas, que unidas a las existentes en las proximidades de Águilas,
beneficiaron durante muchos años las menas extraídas de Sierra Almagrera y Las Herrerías.
Aunque la mayor parte de los escoriales son modernos, la actividad de beneficio se desarrol
ampliamente en la antigüedad, habiéndose localizado grandes depósitos de escorias en Las
Herrerías y en el Bco. Francés (Sierra Almagrera), cuando se reemprende la actividad minera del
sector en 1839, como consecuencia del descubrimiento del filón del Jaroso (Tapia, 1987;
Ezquerra del Bayo, 1844).
En cuanto a la cantidad total de mineral extraído, los datos disponibles no permiten un cálculo
preciso, sin embargo a partir de los datos de las fundiciones, aduana de Garrucha, y de las leyes
medias del "todo uno" explotado durante la segunda mitad del siglo XIX, se podría estimar una
extracción de minerales plumbo-argentíferos del orden de 2,1 10
6
tm, durante el periodo 1850-
1912 para todo este distrito. El promedio anual obtenido superaría las 30000 t, valor superior al
conocido, pero verosímil dadas las ocultaciones habituales (Souviron, 1898) y la probable
inclusión del plomo producido en el yacimiento de Bédar, en las estadísticas de producción y
exportación de la aduana de Garrucha. En cuanto a la producción de plata, los datos históricos
nos dan valores, probablemente, muy alejados de la realidad, ya que si se tiene en cuenta el
contenido medio en plata del Pb metálico, que era del orden de 4 kg/t (INI, 1952), cabe pensar
en una producción para todo el periodo de 3000 t de Ag, tan sólo en Sierra Almagrera.
3. MARCO FÍSICO:GEOLOGÍA E HIDROGEOLOGÍA
Sierra Almagrera se sitúa en el seno de las Cordilleras Béticas, y está asociada a las llamadas
Zonas Internas o Dominio de Alborán, constituidas mayoritariamente por rocas paleozoicas y
11
mesozoicas afectadas por el metamorfismo. En sus bordes W y NW afloran los materiales
sedimentarios de la depresión de Vera, que está conformada por una potente cuenca
sedimentaria rellenada por sedimentos neógenos y cuaternarios, que continúa por el Norte hasta
entroncar con la cubeta sedimentaria de Pulpí (Fig. 6). En esta región también existen diversos
afloramientos de rocas volcánicas, de edad Mioceno Superior, incluidas tanto entre las rocas del
basamento bético, como entre las rocas sedimentarias que rellenan las cuencas (Barragán, 1993).
El núcleo fundamental de Sierra Almagrera está constituido por el conjunto litológico inferior
del dominio bético, llamado Complejo Nevado-Filábride (Booth-Rea et al., 2004). Sobre este
complejo se sitúa el llamado Complejo Alpujárride, que aflora junto a Villaricos y en la
Sierra de los Pinos y Sierra del Aguilón, que son la continuación natural de Sierra Almagrera
hacia el Norte. Estos materiales son, fundamentalmente, esquistos negros y cuarcitas con
potencias superiores a los 800 m, metavulcanitas intercaladas y mármoles micáceos negros
situados en la parte más alta de la serie. Este conjunto metamórfico se asimila a la unidad
Nevado-Filábride del “lomo de Bas” o unidad “Calar Alto”. La edad atribuida al conjunto es
Paleozoico, siendo los mármoles del Devónico Medio (Barragán, 1993).
Los materiales del Complejo Alpujárride en esta zona están constituidos por filitas y
esquistos grafitosos, presentando potencias mucho menores que los del Complejo Nevado-
Filábride, subyacente.
Discordantes sobre los anteriores se sitúan los materiales sedimentarios neógenos que rodean
Sierra Almagrera, presentándose en dos secuencias características:
a) Secuencia transgresiva de margas limoso-arenosas:
Se sitúa discordantemente sobre la formación descrita anteriormente (discordancia erosiva) y
también sobre materiales metamórficos. Está formada por margas limoso-arenosas de tonos
amarillentos en superficie y azulados en corte fresco. Se trata de la “Formación Cuevas de
Völk”, ampliamente desarrollada en esta zona, y sobre la que se ubicaría la mayor parte de la
instalación proyectada. En los bordes de la cuenca está formada por conglomerados litorales,
calcarenitas y calciruditas bioclásticas. Se le atribuye una edad Messiniense terminal-
Plioceno Inferior.
b) Secuencia Regresiva:
Está formada por un sistema de lóbulos deltaicos progradantes, con facies que corresponden a
conglomerados homométricos, de cantos redondeados en capas fuertemente inclinadas (25-
30º), de orden decimétrico a métrico. Progradan hacia el centro de la cuenca a arenas
conglomeráticas y a margas de fondo de cuenca, idénticas a las de la secuencia anterior.
Corresponde a la “Formación Espíritu Santo” y se data como Plioceno. La interrupción del
funcionamiento del sistema deltaico asociado a esta secuencia, y que se produce con la
retirada del mar, queda reflejada en la aparición de facies calcacareníticas, lumaquelas de
bivalvos, bioconcentraciones de Ostreas, etc.
La mayor parte de los depósitos sedimentarios que limitan Sierra Almagrera son depósitos
aluviales cuaternarios, formados por bloques, cantos, gravas y arenas resultantes de la erosión
de los relieves circundantes. Ocupan las ramblas y lechos de los ríos actuales y también
pequeñas terrazas irregularmente distribuidas, asociadas al río Almanzora y a las ramblas que
desembocan en él, como la Rambla de Canalejas.
12
En cuanto a la estructura actual de los materiales, ésta parece controlada por una serie de
fracturas posteriores a la disposición de los mantos, y que en este sector son un sistema de
fracturas de dirección N 65 E, y otro de dirección N 15-20 E, paralelo al desgarre de Terrenos
y a la falla de Palomares. Condicionado por los sistemas de fracturación, el vulcanismo
neógeno aflora en Sierra Almagrera (Cala Panizo, Pozo del Esparto) y en áreas cercanas (isla
Negra y de Terreros), así como en varias zonas de la Cuenca de Vera y Depresión de Pulpí
(Cerro Colorado, Alifraga, Guazamara, etc.).
Desde un punto de vista hidrogeológico, Sierra Almagrera se comporta como un medio poco
permeable, aunque el conjunto de fracturas que afectan a los materiales metamórficos
(esquistos y filitas) permiten el flujo de agua subtyerránea, que fue preciso controlar durante
la vida activa de las minas. En algunos casos, las fracturas que existen en la Sierra y que
constituyen, cuando están rellenas por sulfuros, los filones explotados, presentaban la
existencia de los llamados “soplados”. Dichos “soplados” eran oquedades relativamente
grandes, abiertas dentro de la caja del filón, por donde encuentran fácil y abundante
circulación las aguas que invaden todos los huecos de la formación rocosa (Gómez Iribarne,
1908).
(a)
13
(b)
Figura 6.- Mapa geológico sintético de Sierra Almagrera y situación de los principales
campos filonianos.
(a)
(0): Depósitos aluviales cuaternarios.
(1): Depósitos cuaternarios.
(2): Rocas volcánicas neógenas.
(3): Depósitos sedimentarios neógenos.
(4): Rocas metamórficas de los complejos Nevado-Filábride y Alpujárride.
(b)
(5): Principales fracturas.
A: Filones del Arteal-Ramo de Flores.
B: Barranco del Jaroso.
C: Barranco Francés.
D: Minas de Fe-Ba.
E: Indicios de Au-Ag de Cala Cristal.
14
De hecho, el conjunto de la Sierra se comporta como un sistema únicamente permeable por
fracturación, constituyendo el conjunto de fracturas y fisuras un medio interconectado que
permite un flujo importante de agua subterránea, buena parte de la cual es de origen termal,
tal y como se verá a continuación. En ese sentido, para poder trabajar en los filones más
profundos era preciso extraer un caudal de agua superior a los 3000 m
3
/día, y cuya
temperatura va en aumento conforme se desciende en profundidad. A pesar de que los
medios fracturados suelen ser fuertemente heterogéneos y presentan valores relativamente
bajos de conductividad hidráulica y transmisividad, los valores proporcionados por datos
históricos de caudales de bombeo y descensos de nivel piezométrico, medidos en varios
puntos, permiten estimar una transmisividad macroscópica comprendidad entre 162 y 659
m
2
/día.
En cuanto al origen de las aguas termales, los datos existentes no son definitivos al respecto,
habiendo existido un gran polémica durante muchos años (Souviron, 1898, Gómez Iribarne,
1908). En cualquier caso, se han podido recopilar dos analisis históricos fiables de las aguas
termales, que han sido comparados con dos análisis recientes del agua de mar en Calapanizo
y del agua subterránea de un sondeo realizado en las proximidades de Villaricos. Los datos
hidrogeoquímicos (Tabla 4) indican que las aguas termales además de presentar temperaturas
superiores a los 50º C, son de carácter clorurado sódico-cálcico, a diferencia del agua del mar
y del sondeo próximo a la costa. Otras características interesantes de las aguas termales de la
Sierra, son la presencia de elevadas concentraciones de algunos metales como Li, Fe y Mn, y
unas relaciones iónicas diferentes a las del agua marina.
Fig. 7.- Diagrama de Piper de las aguas subterráneas de Sierra Almagrera y del agua de
mar.
La representación gráfica de las cuatro muestras estudiadas en un diagrama triangular o de
“Piper” (Fig. 7), sugiere una posible influencia del agua marina en la composición del agua
termal, de manera que ésta podría ser una mezcla de las aguas frías procedentes de la
precipitación y/o de los acuíferos colindantes con una elevada salinidad y en menor
15
proporción de agua de mar, calentadas por el foco térmico, y con una proporción creciente de
sales en función de la temperatura alcanzada y del tiempo medio de tránsito por el medio
rocoso.
En relación con el sistema geotermal que se desarrolla bajo Sierra Almagrera, los datos
históricos (De Sierra, 1928) indican que dicho sistema proporcionaba un fluido muy salino
(residuo seco: 30 g/l), y cuya temperatura alcanzaba los 55
o
C a profundidades próximas a los
200 bajo el nivel del mar. Por otro lado, Los trabajos de Maldonado y Rozicky (1986) indican la
existencia de un campo geotérmico de baja entalpía, y los perfiles geotérmicos elaborados
muestran una evolución de la temperatura en profundidad muy distinta de la existente en campos
geotermales muy activos (Fig.8), pudiendo evaluarse el gradiente hidrotermal en 9
o
C/100 m. El
funcionamiento del sistema, en régimen influenciado, en función de los datos existentes, se
podría explicar por la infiltración dominante de agua marina desde el borde de S. Almagrera
hacia un hipotético foco térmico situado a unos 500-1000 m de profundidad bajo el nivel del
mar, y un ascenso de las aguas termales por la red de fracturación de las rocas metamórficas
(Navarro y Virto, 1994b).
En el caso de un sistema no influenciado, como ocurre en la actualidad, la infiltración de agua
marina debe ser poco importante en relación al efecto que provocaban los pozos de desagüe de
las minas en funcionamiento, lo que explicaría el elevado contenido salino que presentaban
dichas aguas. Por otro lado, la recarga al sistema por infiltración de agua de lluvia debe ser
escasa, dada la magnitud de la evapotranspiración en esta zona del levante almeriense.
Fig. 8.-
Esquema del sistema geotérmico de Sierra Almagrera.
(a): Esquema geológico general
(b): Esquema aproximado del flujo subterráneo
(c)
Registro térmico de Sierra Almagrera (fue
16
Esquema del sistema geotérmico de Sierra Almagrera.
(a): Esquema geológico general
(b): Esquema aproximado del flujo subterráneo
Registro térmico de Sierra Almagrera (fue
nte: Maldonado y Rozycki, 1986).
nte: Maldonado y Rozycki, 1986).
17
Muestra Cl SO4 HCO3
CO3
NO3
Na Mg Ca K pH
PO4
SiO2
Temp
Fe Mn Cu
Zn Cr
Cd Pb
As
Soplado 35744.5 948.4 63.1
0.0 20513
576.7 8584
50.5 43000
Encarnación 2265.0 1987.0 294.0
15.0 0.0 1122 244.9 502.0 77.0 7.2 4.2 10.1 29.3 170 1350 240 1260 30 670
Sondeo(1) 13400.0 2070.0 207.0
0.0 8.8 8697 2080 420.0 341.0 6.8 9.1 19.8 4000 2800 120 130
0.5
0.01 22 33
Mar (2) 19900.0 2750.0 120.0
0.0 8.8 12917
3060 520.0 474.0 8.2 15.3 19.8 10 0.1 150 80
0.5
0.01 4 3
Tabla 4.- Principales datos hidrogeoquímicos de las aguas subterráneas de Sierra Almagrera. Valores en mg/L, excepto Fe, Mn, Cu, Zn, Cr, Cd, Pb y
As (µg/L).
(1): Sondeo próximo a Villaricos.
(2): Agua del mar en Calapanizo (Cuevas del Almanzora).
18
4. EL DESAGÜE DE BRANDT Y BRANDAU
El todavía visible desagüe de Brandt y Brandau (Fig. 9) se empezó a construir en 1894 a
partir de dos pozos (Encarnación y Jaulas) situados a 19 m de distancia, aproximadamente,
y emplazados sobre los sedimentos neógenos en el paraje del Arteal, al pie de la Sierra y a
diferencia de lo que había sucedido con los anteriores desagües (pozo Constancia en
barranco del Jaroso y pozo San Juan en el barranco Francés).
El plan general del desagüe consistía en los dos pozos anteriormente citados, de forma que
el pozo Encarnación comunicaba con la galería de aguas que drenaba el agua de la Sierra,
y el pozo Jaulas comunicaba con la sala de máquinas. Dicha sala o “anchurón” de
máquinas se abrió a 120 m de profundidad, consistiendo en un cilindro horizontal de 6 m
de diámetrop y 17 de longitud, revestido de un anillo de mampostería de 0.6 m de espesor.
Dicho “anchurón” se hallaba dividido horizontalmente por un piso, sobre el que
descansaban las máquinas y bombas del desagüe, hallándose ocupada la bóveda inferior
con los cimientos, tuberías de vapor y agua, válvulas y demás accesorios (Souviron, 1898).
Para captar el agua subterránea se construyó una galería de desagüe de dirección W-E, que
cortaba distintas fracturas o “soplados”, obligando a la perforación de un pozo de
ventilación, llamado pozo “Lumbrera”, a unos 180 m, aproximadamente, del inicio de la
galería (Fig. 10). La presencia de una fractura o “quebrada” muy rica en agua y situada a
unos 405 m de la entrada de la galería impidió la progresión de la misma hacia el interior
de la Sierra, quedando finalmente con dicha longitud.
Posteriormente (Noviembre de 1903), se hizo cargo del desagüe la Compañía Minera e
Industrial para España, constituida en Bruselas, cuando las aguas subterráneas se situaban
a unos 95 m de profundidad bajo el nivel del mar, medidos en el pozo Casualidad, situado
a unos 400 m del pozo Encarnación. El objetivo de este nuevo intento de desagüe se
centraba en alcanzar un nivel del agua situado a unos 220 m bajo el nivel del mar, para lo
cual se reprofundizaron los pozos Encarnación y Jaulas, que inicialmente tenían sus
calderas a 139 y 130 m de la superficie, hasta los 257 y 250 m, respectivamente, y que
correspondían a los 227 y 220 m bajo el nivel del mar. Se trata de dos pozos circulares de
3.2 m de diámetro (Figs. 9 y 10), a los que se unión el pozo Ana, gemelo del Encarnación
y que también se reprofundizó hasta los 250 m, empleándose para la ventilación y la salida
del escape de vapor de las máquinas (Gómez Iribarne, 1908). Con esta nueva
configuración del sistema de desagüe, se construyó un nuevo “anchurón” para las
máquinas a 220 m bajo el nivel del mar y al Oeste del pozo Encarnación, así como unas
nuevas galerías de dedsagüe en dirección a la Sierra, situadas, también, a 220 m bajo el
nivel del mar (Fig. 10).
19
Figura 9.- Vistas actuales de los pozos Encarnación y Jaulas, así como de las
instalaciones anexas .
Dichas galerías de desagüe, en número de dos y paralelas, distaban 8 m entre sí en sentido
horizontal y 2.5 m en sentido vertical, penetrando 332 m en la Sierra, en dirección Este,
aproximadamente. En el interior de las galería existían diversos diques con compuertas de
hierro, capaces de resistir una presión de 30 atm, y con la finalidad de controlar posibles
avenidas repentinas de agua y pudiesen provocar la rápida inundación de las instalaciones.
Durante la construcción de las últimas galerías se atravesaron diversas fracturas (falla del
pozo Luchana en Fig. 10) y fisuras, sin que llegara a cortarse ningún filón mineralizado de
importancia, lo que podría indicar que los filones explotables se sitúan en áreas muy
localizadas, tal y como se desprende de la situación de las principales minas.
Todos estos trabajos finalizaron en marzo de 1906, procediéndose a un nuevo periodo de
desagüe, gracias a las instalaciones de calderas ubicadas en la superficie (8 calderas
horizontales de 8.8 m de longitud) y tres máquinas verticales “Compound” instaladas en
los anchurones. Cada máquina de bombeo movía un volante de 2.4 m con un peso de 3000
kg y que transmitía su movimeinto a la bomba centrífuga correspondiente. Las bombas
centrífugas eran de ruedas séxtuples con paletas curvas de 0.02 m de anchura y 0.35 m de
diámetro, moviéndose a 1500 rpm, y con capacidad para elevar 50 L/s de agua a una altura
de 250 m. Para evitar la acción corrosiva de las aguas termales, las bombas estaban
construidas de bronce fosforoso y con ejes de acero protegidos por un revestimiento del
mismo material (Gómez Iribarne, 1908). El agua se elevaba a la superficie mediante una
tubería de hierro fundido de 0.35 m de diámetro, instalada en el pozo Jaulas, desde donde
era conducida hasta la rambla de canalejas y mediante un canalillo hasta et río Almanzora,
cerca de Villaricos.
Con este nuevo sistema de bombeo se consiguió un descenso de los niveles de agua
subterránea en el Arteal desde los 95.08 m bajo el nivel del mar (16-03-03) hasta los
146.15 m bajo el nivel del mar (31-12-08), habiéndose extraido un total de 7235904 m
3
de
agua, en dicho periodo. Esta instalación funcionó hasta 1912, cuando otra vez se paraliza el
desagüe, a causa de las dificultades económicas que atravesaba la empresa desaguadora
20
(Sánchez Picón, 1983). Con posterioridad a la paralización del desagüe de 1912, se hacen
cargo del mismo distintas empresas privadas (Tabla 2), substituyéndose las antiguas
calderas de vapor por motores eléctricos de 240-300 kw a 5000 volt y contratándose,
inicialmente, la energía eléctrica a la compañía Hidroeléctrica de Bayarque y
construyéndose, posteriormente, una central con motores Diesel (De Sierra, 1927). El nivel
más profundo de las aguas, antes de la Guerra Civil, se consigue en 1935, cuando la
empresa del desagüe (Empresas Eléctricas e Industriales S.A.) alcanzó los 158.81 m bajo
el nivel del mar.
Figura 10.- Esquema del sistema de desagüe de Brandt y Brandau.
5. EL DESAGÜE DE MINAS DE ALMAGRERA S.A. (M.A.S.A.)
El Instituto Nacional de Industria (INI) constituyó el 8 de Noviembre de 1945 la empresa
mixta: “Minas de Almagrera S.A.”, cuyo capital en 1955 llegó a alcanzar los 150 millones
de pta, y cuya finalidad inmediata fue la investigación, explotación y necesario desagüe del
coto miknero de Sierra Almagrera (INI, 1952). A partir de una serie de estudios
preliminares, MASA estimó unas reservas de Pb, hasta los 400 m de profundidad bajo el
nivel del mar, del orden de 360000 t de concentrados de plomo, con una concentración del
metal del 68% y un contenido medio en Ag de 4kg/t. Al mismo tiempo, y por iniciativa de
la empresa, se constituyó nuevamente el 18 de Junio de 1948 el Sindicato de Mineros,
contratándose a MASA el nuevo desagüe de la Sierra.
Para ello se empleó otra vez el antiguo pozo Encarnación, equipándose con cuatro grupos
motobomba con una capacidad conjunta de extracción de 260 L/s y una potencia instalada
de 1090 CV. También se aprovecharon dos grupos antiguos con una capacidad individual
de bombeo de 40 L/s y 200 CV de potencia. Este sistema permitía el bombeo de 16000-
17000 m
3
/día de agua, llegándose a extraer 9 millones de m
3
y alcanzándose bajo el Arteal
21
un nivel de las aguas situado a 200.96 m bajo el nivel del mar. También en este periodo se
construyó el famoso socavón de Sta. Bárbara de 4123 m de longitud, el conjunto de 212
viviendas conocidas como “Korea” y dos centrales térmicas en el Arteal y Villaricos con
una potencia conjunta de 1900 kw, llegándose a un total de 1154 personas empleadas en
las diversas instalaciones de MASA en 1954.
Sin embargo, nunca llegaron a construirse las instalaciones de desagüe proyectadas a 330 y
400 m bajo el nivel del mar, y que eran necesarias para poder obtener las 360000 t de
concentrados de Pb, previstas en los estudios iniciales. De hecho, la explotación
subterránea de las minas se abandonó en 1957
2
, y en 1958 cierra MASA sus instalaciones
de Sierra Almagrera, suspendiéndose definitivamente el desagüe. Desde entonces y hasta
la actualidad (2010), los niveles piezométricos han ido ascendiendo paulatinamente, hasta
acercarse a niveles próximos al del mar y ocupando buena parte de las labores mineras
que durante tantos años fueron objeto de una constante lucha por mantenerse libres del
agua subterránea.
En cuanto a la actividad minera, propiamente dicha, ésta prosiguió a partir de 1969 y hasta
1991, cuando diversas empresas privadas procedieron al beneficio de las antiguas
escombreras, incluyendo su tratamiento por flotación en la planta del Arteal. También, en
la década de 1980 la conocida y desaparecida emprera minera “Peñarrollarehabilitó la
galería del “socavón” o Sta. Bárbara y estudió la posibilidad de explotar los altos
contenidos en Li que presentan las aguas termales, aunque finalmente no se llegó a
materializar ningún proyecto industrial.
En el momento presente, buena parte de estas instalaciones sufren un importante proceso
de degradación, en ocasiones acelerado por los explotadores agrícolas que sin ningún
reparo destruyen instalaciones centenarias y cultivan sobre suelos contaminados. Por ello
se hace necesaria la protección efectiva de un patrimonio único, en algunos casos, y que
recuerda un brillante pasado industrial y el tenaz esfuerzo, técnico y humano, de varias
generaciones de mineros almerienses.
6. CONCLUSIONES
En las antiguas minas de Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora), el coste económico
asociado al objetivo de mantener secas las labores y el continuo descenso de los precios
del plomo y de la plata desde finales del siglo XIX, llevó a la paralización de los
trabajos subterráneos en 1957, después de un amplio periodo en el que se pusieron en
marcha distintos sistemas de desagüe. Entre ellos, es preciso destacar el sistema de
pozos y galerías implantado por Brant y Brandau en 1903, el cual constituyó un avance
tecnológico en su época, y de hecho, con algunas modificaciones ulteriores, funcionó
desde 1948 hasta 1958, a cargo de la empresa pública “Minas de Almagrera, S.A.”
(MASA), en el último periodo de explotación subterránea de los filones.
2
El abandono de la explotación pudo deberse a la caida en los precios del Pb y Ag, a la exigua potencia
de las mineralizaciones de galena en profundidad (2 cm) y al empobrecimiento de los filones con la
profundidad que pasaban a estar constituidos de forma dominante por calcopirita, pirita y siderita, tal y
como ha sucedido en yacimientos similares.
22
En cuanto al origen de las aguas extraidas por los sucesivos desagües mineros, los datos
existentes no son definitivos al respecto, habiendo existido un gran polémica durante
muchos años (Souviron, 1898, Gómez Iribarne, 1908). En cualquier caso, los datos
hidrogeoquímicos existentes, indican que las aguas termales además de presentar
temperaturas superiores a los 50º C, son de carácter clorurado sódico-cálcico, a
diferencia del agua del mar. Otras características interesantes de las aguas termales de la
Sierra, son la presencia de elevadas concentraciones de algunos metales como Li, Fe y
Mn, y unas relaciones iónicas diferentes a las del agua marina. No obstante, los diveros
estudios realizados sugieren una posible influencia del agua marina en la composición
del agua termal, de manera que ésta podría ser una mezcla de las aguas frías procedentes
de la precipitación y/o de los acuíferos colindantes y de agua de mar calentadas por el
foco térmico, y con una proporción creciente de sales en función de la temperatura
alcanzada y del tiempo medio de tránsito por el medio rocoso.
Dado el importante proceso de degradación de las instalaciones mineras de desagüe,
parece necesaria la protección efectiva de un patrimonio único, en algunos casos, y que
recuerda un brillante pasado industrial y el tenaz esfuerzo, técnico y humano, de varias
generaciones de mineros almerienses.
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... Como resultado de toda esta actividad llegaron a abrirse hasta 1700 pozos mineros y a registrarse más de 200 sociedades, muchas de las cuales nunca llegaron a extraer ningún mineral. Un hecho significativo que refleja la potencia del fenómeno minero de Sierra Almagrera, es que a mediados del siglo XIX, algunas de las acciones más cotizadas de la Bolsa de Madrid correspondían a la mina Carmen (Navarro, 2010). ...
... En una primera fase, y hasta la década de 1880, los distintos sistemas de desagüe, los nuevos descubrimientos y la introducción de maquinaria moderna de extracción, consiguen que la producción minera se mantenga, más o menos, estable, llegándose a cifras notables en relación con la producción nacional (Fig. 2). No obstante, a partir de 1886 el problema del desagüe y la existencia de un "minifundio" minero generalizado, que impide racionalizar los costes de producción, provocan una serie de crisis, acentuadas por la progresiva bajada del precio del plomo y de la plata, que acompañarán a la minería de Sierra Almagrera hasta 1936 (Navarro, 2010). ...
... Con posterioridad a la paralización del desagüe de 1912, se hacen cargo del mismo distintas empresas privadas (Tabla 1), substituyéndose las antiguas calderas de vapor por motores eléctricos de 240-300 kw a 5000 volt y contratándose, inicialmente, la energía eléctrica a la compañía Hidroeléctrica de Bayarque y construyéndose, posteriormente, una central con motores Diesel (De Sierra, 1927). El nivel más profundo de las aguas, antes de la Guerra Civil, se consigue en 1935, cuando la empresa del desagüe (Empresas Eléctricas e Industriales S.A.) alcanzó los 158.81m bajo el nivel del mar (Navarro, 2010). ...
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The mine drainage of Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora, Almería) operated from the mid-nineteenth century until 1958, allowing the exploitation of Pb-Ag mines that came to be of great importance in the Spanish mining. Among the facilities built include those of Brandt and Brandau, which constituted a technological milestone at the end of the 19th century. The characteristics of the thermal waters that fed the drainage system, as well as its possible origin and use, have been analyzed. The characteristics of the geothermal fluids would allow the production of electricity and / or the use of them in a spa or similar installation.
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Martinez-Frias, J.; Garcia-Guinea, J.; Lopez-Ruiz, J.; Lopez-Garcia, J.A.; Benito-Garcia, R. (1989) Las mineralizaciones epitermales de Sierra Almagrera y de la cuenca de Herrerías, Cordilleras Béticas. Boletin de la Sociedad Española de Mineralogía 12, 261-271. RESUMEN.- The mineral parageneses, textrures, geothermometry and geochemical data from the vein and stratabound mineralizacions in Sierra Almagrera and Herrerías basin, indicate that both deposits are of epithermal type. The responsible fluids semm to be related to the former shoshonitic magmas also responsible of the neigbouring volcanic outcrops.
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La génesis de yacimientos epitermales de ambiente "Hot Spring", tanto continentales como submarinos, parece asociada a la existencia de sistemas convectivos de flujo, en los cuales se mezclan aguas calientes cloruradas de origen magmá¬tico y ricas en metales, con aguas meteóricas y el posible aporte de aguas marinas. Los sistemas de flujo que explican este tipo de mineralizacio-nes parecen idénticos a los sistemas geotermales actuales, distin-guiéndose únicamente por el elevado tiempo de funciona¬miento del sistema, el necesario aporte de metales y la existencia de zonas de descarga localizadas que posibiliten la acumulación del flujo másico y por tanto la formación de un yacimiento mineral. En el sector Almagrera-Herrerías (Cordilleras Béticas) existen varios yacimientos de metales preciosos y metales base cuya génesis se asocia a sistemas epitermales de tipo "hot spring", y de ambiente tanto submarino (Herrerías) como subaéreo (Valle del Azogue), estando además relacionados con sistemas geoter-males aún en funcionamiento y que se caracterizan por la emisión de gases (Hg y Ra) y la circulación de aguas a tempe¬raturas próximas a los 60oC. La modelización matemática de los sistemas de flujo subterrá-neo actuales, introduciendo las modificaciones geoestructura-les y topográficas precisas, para intentar reproducir el ambiente geológico que dió lugar a las mineralizaciones epi¬termales conocidas, permite profundizar en la génesis de los yacimientos y puede también ayudar a la localización de nuevas mineraliza-ciones. Para ello se ha elaborado un modelo numérico de simulación que contempla el flujo subterráneo y el transporte de calor, en un medio poroso y fisurado. Las ecuaciones abordan un problema acoplado, relativamente complejo, en régimen bidimensional, para cuya resolución se emplean la ecuación de flujo en régimen estacionario, la ecuación de conducción-difusión para el transporte convectivo de calor, y la ecuación de estado para analizar las variacio¬nes de densidad. Los resultados obtenidos muestran la relación entre el campo de temperatura originado por un foco térmico superficial, el flujo subterráneo y la posibilidad de acumulación de substan-cias.
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La intensa actividad minera desarrollada en el sector de Sierra Almagrera - Las Herrerías durante el período 1839-1991, ha generado un importante volumen de residuos, entre los que destacan fangos de flotación, escoria de fundición, y diversas escombreras que han contaminado los suelos y sedimentos del Valle Bajo y Delta del río Almanzora. El muestreo de suelos y sedimentos ha demostrado la existencia de una importante contaminación por Ag, As, Ba, Sb, Zn y Pb, que afecta a la zona más superficial de los suelos próximos a los focos de contaminación, a los sedimentos fluviales y a los sedimentos marinos someros. La movilización inicial de los contaminantes parece controlada por la acción del viento y la escorrentía superficial, produciéndose además una intensa atenuación en la zona no saturada del acuífero del Delta del río Almanzora. Las posibles medidas de remediación deberían centrarse en la inmovilización de los depósitos de fangos de flotación y los producidos por otros métodos de concentración, así como en la creación de barreras impermeables y/o reactivas que impidan el transporte de los contaminantes por el efecto de la escorrentía superficial o la infiltración.
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We studied the mobility of silver, heavy metals and europium in waste from the Las Herrerías mine in Almería (SE Spain). The most abundant primary mineral phases in the mine wastes are hematite, hydrohematite, barite, quartz, muscovite, anorthite, calcite and phillipsite. The minor phase consisted of primary minerals including ankerite, cinnabar, digenite, magnesite, stannite, siderite and jamesonite, and secondary minerals such as glauberite, szomolnokite, thenardite and uklonscovite. The soils show high concentrations of Ag (mean 21.6mgkg–1), Ba (mean 2.5%), Fe (mean 114,000mgkg–1), Sb (mean 342.5mgkg–1), Pb (mean 1,229.8mgkg–1), Zn (mean 493mgkg–1), Mn (mean 4,321.1mgkg–1), Cd (mean 1.2mgkg–1) and Eu (mean 4.0mgkg–1). The column experiments showed mobilization of Ag, Al, Ba, Cu, Cd, Eu, Fe, Mn, Ni, Sb, Pb and Zn, and the inverse modelling showed that the dissolution of hematite, hausmannite, pyrolusite and anglesite can largely account for the mobilization of Fe, Mn and Pb in the leaching experiment. The mobility of silver may be caused by the presence of kongsbergite and chlorargyrite in the waste, while the mobility of Eu seems to be determined by Eu(OH)3, which controls the solubility of Eu in the pH–Eh conditions of the experiments. The mineralogy, pH, Eh and geochemical composition of the mine wastes may explain the possible mobilization of heavy metals and metalloids. However, the absence of contaminants in the groundwater may be caused by the carbonate-rich environment of “host-rocks” that limits their mobility.
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Smelting slags associated with base-metal vein deposits of the Sierra Almagrera area (SE Spain) show high concentrations of Ag (<5–180 ppm), As (12–750 ppm), Cu (45–183 ppm), Fe (3.2–29.8%), Pb (511–2150 ppm), Sb (22–620 ppm) and Zn (639–8600 ppm). The slags are mainly composed of quartz, fayalite, barite, melilite, celsian, pyrrhotite, magnetite, galena and Zn–Pb–Fe alloys. No glassy phases were detected. The following weathering-related secondary phases were found: jarosite–natrojarosite, cotunnite, cerussite, goethite, ferrihydrite, chalcanthite, copiapite, goslarite, halotrichite and szomolnokite. The weathering of slag dumps near the Mediterranean shoreline has contaminated the soils and groundwater, which has caused concentrations in groundwater to increase to 0.64 mg/L Cu, 40 mg/L Fe, 0.6 mg/L Mn, 7.6 mg/L Zn, 5.1 mg/L Pb and 19 μg/L As. The results of laboratory leach tests showed major solubilization of Al (0.89–12.6 mg/L), Cu (>2.0 mg/L), Fe (0.22–9.8 mg/L), Mn (0.85–40.2 mg/L), Ni (0.092–2.7 mg/L), Pb (>2.0 mg/L) and Zn (>2.5 mg/L), and mobilization of Ag (0.2–31 μg/L), As (5.2–31 μg/L), Cd (1.3–36.8 μg/L) and Hg (0.2–7 μg/L). The leachates were modeled using the numerical code PHREEQC. The results suggested the dissolution of fayalite, ferrihydrite, jarosite, pyrrhotite, goethite, anglesite, goslarite, chalcanthite and cotunnite. The presence of secondary phases in the slag dumps and contaminated soils may indicate the mobilization of metals and metalloids, and help to explain the sources of groundwater contamination.
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The Sierra Almagrera and Herrerias district which present ore bodies of Pb and Fe-Cu sulphides, and also complex sulphides of Pb, Sb, Ag, Fe and Cu, have been exploited since the Bronze Age (Argaric culture). The most active exploitation period was between 1838 and 1934. Near this complex mineralization associated with veins of barite, siderite and other oxidized species, fold-bearing quartz veins were found with concentrations as high as 6 ppm in the most favourable areas. Multivariate statistical analysis of the geochemical results points to a geochemical zonation associated with Tertiary volcanism. -from English summary
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The Palomares Fault Zone (PFZ) is one of the main sinistral strike-slip faults in the Betics (SE Spain), with approximately 16 km of north–south displacement. The PFZ initiated during the Tortonian–Messinian as a transfer structure linking areas subject to NW/SE shortening. During the Plio-Quaternary the fault zone lengthened cutting previous fold structures and widened towards the east displacing the active mountain front to the western border of Sierra Almagrera–Sierra Almenara. These Sierras, which show moderate uplift rates of 0.05–0.15 m/ka, formed in response to the oblique-slip regime of the PFZ. The drainage system in the vicinity of the PFZ is asymmetric with respect to a main axial valley that runs parallel to the PFZ on the downthrown fault block. In this block, the drainage density is lower and the streams are longer than in the uplifted block. Furthermore, west of the main axial valley the streams describe eastward directed deflections, indicating the progressive eastward migration of the main axial valley during the Pleistocene. The drainage system on the uplifted ranges shows a consequent pattern, indicating recent uplift and folding under NNW/SSE convergence. Recent activity along segments of the PFZ has increased topographical gradients, favouring dissection of previous streams by headward erosion of streams transverse to the active fault segments.
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El autor estudia las distintas fases de la economía almeriense basada en la exportación, cual son la barrilla, el cobre, la uva y el hierro para terminar concluyendo que un modelo económico extrovertido dependiente del mercado exterior, no ha servido para provocar un desarrollo de la región pese a la abundancia de sus recursos naturales. Univ. de Granada, Departamento de Historia Contemporánea