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Educación inicial en América Latina: Situaciones y retos. Caso panameño.

Authors:

Abstract

Este artículo1 expone algunas de las controversias y puntos de discusión en la Educación inicial con el propósito de contribuir a su reflexión y análisis. El interés parte de la vinculación que tiene la autora con una modalidad de educación inicial no convencional2. De manera explícita se considera que es necesario apoyar acciones que beneficien a la niñez, la mujer y las familias respetando sus prácticas culturales. Se aboga porque se respeten y apoyen acciones que distintas organizaciones sociales realizan en favor de la niñez
Educación
Universidad de Costa Rica
revedu@gmail.com
ISSN (Versión impresa): 0379-7082
COSTA RICA
2004
Teresita Cordero Cordero
EDUCACIÓN INICIAL EN AMÉRICA LATINA: SITUACIONES Y RETOS. CASO
PANAMEÑO.
Educación, , año/vol. 28, número 001
Universidad de Costa Rica
Ciudad Universitaria Rod, Costa Rica
pp. 39-53
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Revista Educación 28(1): 39-53, 2004
1. Introducción
América Latina desde los años se-
tenta se ha caracterizado por la diversidad
de experiencias de educación preescolar,
así como; por el surgimiento de diferentes
actores sociales que las han impulsado3.
La incorporación de las mujeres a la
fuerza laboral necesitó resolver el cuidado
y la atención a la niñez tempranamente.
En este sentido, Chavarría4(1993) argu-
menta que la presencia femenina en el
campo laboral no ha significado mejores
condiciones de vida para ellas, ni para sus
familias. En el enfoque anterior, se en-
cuentran pocos estudios que retomen de
manera integral el tema de la niñez, fami-
lia, mujeres y contexto social5.
El modelo educativo se ha caracteri-
zado por responder a las demandas del
sistema económico propiciando la tecnifi-
cación y masificación de los servicios y de-
jando de lado aspectos integrales del desa-
rrollo humano (Rogoff, 2002). Esto tiene
como consecuencia directa que no siempre
se toman en cuenta las necesidades de dis-
tintos grupos humanos, ni sus identidades
particulares, ni se respetan las prácticas
culturales existentes (Cordero, 2003).
Las sociedades actuales la Educa-
ción6se constituye en un valor humano
fundamental que empieza a partir del na-
cimiento (acuerdos en Jomtien en el año de
1990, Foro Mundial de Educación 2000).
EDUCACIÓN INICIAL EN AMÉRICA LATINA:
SITUACIONES Y RETOS. CASO PANAMEÑO
Teresita Cordero Cordero
Resumen: Este artículo1expone algunas de las con-
troversias y puntos de discusión en la Educación ini-
cial con el propósito de contribuir a su reflexión y aná-
lisis. El interés parte de la vinculación que tiene la
autora con una modalidad de educación inicial no
convencional2. De manera explícita se considera que
es necesario apoyar acciones que beneficien a la niñez,
la mujer y las familias respetando sus prácticas cul-
turales. Se aboga porque se respeten y apoyen acciones
que distintas organizaciones sociales realizan en fa-
vor de la niñez.
Palabras clave: Educación Inicial, Políticas, Con-
troversias.
Recibido 30-VI-2003 • Aceptado 12-VIII-2003
40 Revista Educación 28(1), 2004
En este sentido, la educación inicial toma
un papel preponderante en los ámbitos ofi-
ciales. Por ejemplo, los Estados latinoame-
ricanos (presionados también por los orga-
nismos internacionales) incluyen dentro
de sus propuestas educativas la obligato-
riedad de la etapa preescolar. Esta situa-
ción es consonante con el énfasis dado a la
educación básica7cuyo objetivo es capaci-
tar a la población para el mundo laboral.
El panorama de la educación parvu-
laria en la actualidad esta envuelto por
ambas circunstancias; por un lado, la coe-
xistencia de diversas experiencias y por
otro la participación directa de los gobier-
nos8. Se considera que hay una serie de de-
bates y controversias, algunos de los cua-
les ya se habían expuesto en la década del
ochenta9. Peralta (1996) planea que las
discusiones dadas en los últimos tiempos10
están atravesadas por la implementación
y confrontación del tipo de programas que
se ejecuta, los cuales oscilan entre opcio-
nes oficiales (formales o no) y experiencias
no convencionales.
Entre los temas que surgen en la
discusión están la cobertura de los progra-
mas; la edad de ingreso; la participación
de las familias, los profesionales y las co-
munidades; el financiamiento; los grupos
beneficiarios (pobres); la calidad de los
servicios y las coordinaciones entre los
programas (Peralta, 1996).
2. Puntos de discusión
2.1 Financiamiento para la
inversión en capital humano
Durante los años setenta y ochenta
los Estados nacionales no mostraron interés
por financiar la educación preescolar, aspec-
to que se diferencia radicalmente de la déca-
da de los noventa. En la década de los años
ochenta más bien hubo una disminución de
los presupuestos a la Educación establecién-
dose un deterioro en los espacios educativos
públicos del América Latina (CIID, 1997).
Independiente del cambio realizado
hacia la educación como fuente de desarro-
llo social y económico11, el tema del costo
beneficio de los programas es y ha sido
una preocupación constante para los go-
biernos. Lira (1994) comenta que cada vez
es más importante conocer el costo de los
programas para justificar su implementa-
ción en relación con la demanda liberal de
disminuir el aparato estatal y apoyar con
ello al sector privado.
Los Estados Nacionales tienen el ob-
jetivo de crear programas de educación
inicial de bajo costo. Esto cuestiona si efec-
tivamente hay un interés por resolver las
necesidades de la niñez o sencillamente
cumplir con los compromisos adquiridos,
sin garantizar equidad ni calidad.
En esta línea se argumenta que mu-
chos de los programas formales son de un
alto costo de inversión y operación econó-
mica, con una pedagogía desvinculada de
la realidad y con una ausencia de la par-
ticipación de los padres (Córmack y Fuji-
moto-Gómez, 1993; Chavarría, 1991).
Críticas que en lugar de mejorar lo que ya
existe, más bien se ha convertido en un
terreno propicio para eliminar opciones
que venían dando respuesta a sectores so-
ciales vulnerables12.
Los gobiernos de turno tratan de re-
ducir los presupuestos y disminuir su par-
ticipación en los servicios que tradicional-
mente ofrecían (educación, salud y otros),
impulsando la privatización de éstos en
consonancia con el modelo económico del
“libre mercado” (Gutiérrez, 1997; Vargas,
1996, Wing-Ching, 1998). Las metas edu-
cativas buscan desarrollar ciertas compe-
tencias básicas vinculadas con la creación
de seres económicamente productivos que
permitan la ganancia, la acumulación de
capital y la práctica del consumo. Pero
¿dónde quedan las aspiraciones para el de-
sarrollo humano integral y los valores hu-
manistas que sirvieron de inspiración a la
Educación?
Por ello Lira (1994) llama la atención,
para que se incluyan otros indicadores que
41
midan el éxito de los programas de educa-
ción temprana tomando en cuenta la par-
ticipación de los diferentes agentes edu-
cativos y la forma en que propician los
procesos de aprendizaje. Esta es una tarea
compleja que requiere valorar la diversi-
dad cultural, así como comprender la his-
toricidad de los sectores sociales.
2.2 El tema de la pobreza
y la relación con la educación
inicial
La pobreza se constituye en uno de
los argumentos más fuertes para impulsar
acciones en el campo educativo. La educa-
ción preescolar es uno de ellos, ya que se
plantea que el paso por el parvulario ayu-
da a los niños y las niñas a tener mejores
recursos para enfrentar la educación pri-
maria y con ello el futuro de las poblacio-
nes13 mejorará. Sin embargo, la pobreza
tiene múltiples causas y no basta con asis-
tir a la escuela para conseguir fuentes de
empleo y vivir dignamente.
El desarrollo infantil y la vida de
amplios sectores sociales se ve dramática-
mente afectado por la condiciones de po-
breza. Los índices de desigualdad social en
América Latina superan a otros países in-
cluso aquellos que se consideran en vías en
desarrollo. La brecha entre los ricos y po-
bres es cada vez mayor, afectando la reali-
dad psicosocial de la región, trayendo el
descrédito y la incredulidad hacia el siste-
ma político y económico (Flores-Estrada,
2000; Marchetti, 1997).
Arancibia (1998) revisa la relación
entre el rendimiento escolar y la pobreza.
Explica e insiste, en que no es posible con-
siderar variables aisladas para explicar el
fracaso escolar, por el contrario plantea
que hay una dinámica social con multipli-
cidad de causas que inciden en los proble-
mas de la enseñanza primaria. No obstan-
te, tal cual se menciona en varios estudios,
la asistencia al preescolar es una práctica
positiva y significativa para mejorar la
enseñanza formal. Sin embargo, ello no
garantiza mejorías en la calidad de la
educación.
El sistema educativo formal tal como
lo explica el documento del Centro Interna-
cional de Investigación CIID (1997), en
Centroamérica, se tiene que mejorar el de-
teriorado sistema escolar, reflejado en las
tasas de deserción y repitencia; luchar con-
tra la permanencia del analfabetismo14 y
los niveles educativos bajos en la población
y mejorar asimismo la calidad de la educa-
ción. En este sentido, algunos autores in-
sisten en que la inversión en educación ini-
cial disminuye la deserción y el fracaso es-
colar, elimina la extra edad en el sistema
formal, aumentando la eficiencia de la so-
ciedad y la economía en general (Van Der
Gaga, 2001; Londoño, 1998; Myers, 1998).
Obviamente la ejecución de acciones inte-
grales15 requiere enfrentar la complejidad
de la realidad educativa que por supuesto
no se resuelve solo con incluir al preescolar.
En este proceso uno de los mayores
peligros que tiene en este momento la edu-
cación inicial es perder la riqueza y flexibi-
lidad que la ha caracterizado y que se con-
vierta en una extensión de la enseñanza
formal acarreando todos los problemas que
el sistema ya tiene (Myers, 1995; Ugalde,
199516) sin crear la diferencia y más bien
obstaculizar los procesos que se intentan
impulsar. Sería ingenuo pensar que la ins-
tauración del preescolar cambiaría la con-
dición de pobreza de las poblaciones las
cuales requieren cambios en el sistema
económico y como la existencia del empleo
digno junto con servicios de calidad en
educación y salud.
En otra línea, Latorre (1983) critica
la visión determinista que se tiene hacia
la población pobre y señala que dichos
grupos son heterogéneos. Expone que se
ha caracterizado a los grupos humanos
empobrecidos económicamente con con-
ductas de resignación, conformismo y con
una nula visión hacia el futuro; viviendo
a partir de lo inmediato como una única
opción para enfrentar el mundo17. Esta
Revista Educación 28(1), 2004
42 Revista Educación 28(1), 2004
visión es contraria18 a aquella que presen-
ta a las personas empobrecidas con incon-
formidad hacia su realidad; con conductas
que demuestran una percepción correcta
de su realidad, lo que los lleva a desarro-
llar previsiones oportunas para el futuro.
Concluye esta autora que solamente un
30% de esta población presenta las caracte-
rísticas negativas anteriormente citadas.
Es necesario enfatizar que una pers-
pectiva prejuiciosa y descontextualizada
de la realidad puede generar actitudes ne-
gativas hacia los alumnos provenientes de
los sectores pobres afectando el fracaso es-
colar, la segregación social y la repitencia.
Lamentablemente se ha homologado de-
privación económica con “deprivación cul-
tural” peligroso prejuicio y estereotipo que
de plano coloca a los infantes en franca
desventaja y evidencia el etnocentrismo
cultural de la supremacía de unas prácti-
cas culturales sobre otras (Rogoff, 2002).
En Costa Rica, Brenes (1995), por
ejemplo, argumenta la implementación de
una educación compensatoria para los ni-
ños y niñas pobres cuya visión parece res-
ponder a lo expuesto, privación económica
es igual a la privación cultural. Este tipo
de ideas puede ser contraproducente y
pierde de vista lo que realmente acontece
en la vida de dichos infantes.
“Esta explicación tiene la desventaja de que en lugar
de explicar y promover una reflexión-acción en torno
a esta observación, incita generalmente a la adjudi-
cación de una etiqueta poco útil y a la aplicación de
soluciones superficiales, basadas en diagnósticos in-
completos” (Chavarría y Pérez, 1995 pp. 35).
Londoño (1998) trae a colación los
problemas de analfabetismo y baja escola-
ridad que tienen dichos sectores, déficit
que tiene mucha más relación con la ofer-
ta educativa que con la participación de
los alumnos. Entre las dificultades que
presentan las instituciones educativas pa-
ra enfrentar la pobreza está el tipo de re-
lación que establecen con las poblaciones.
Se explica que se oscilan entre el paterna-
lismo (las poblaciones son consideradas
incapaces para resolver sus problemáti-
cas) y la autogestión (participación que
apuntan a desarrollos autónomos y comu-
nitarios) con gran cantidad de matices que
han generado respuestas diversas las cua-
les no siempre logran una respuesta inte-
gral a pesar de sus buenas intenciones.
2.3 Participación de la familia
en la educación inicial
El tema de la participación de la fa-
milia en los procesos de educación inicial,
es uno de los puntos más importantes y
controversiales que hay. La educación co-
mo concepto amplio y abierto a la vida de
los seres humanos es una experiencia que
está en prácticamente todos los espacios y
campos de acción de las personas y no es
exclusivo de la escuela.
Desde los programas formales el pe-
so del proceso educativo recae en la perso-
na encargada o encargado, que por lo ge-
neral, es una profesional de la educación
preescolar o una persona de la comunidad
que cumple con el rol de autoridad centra-
lizada. Desde este punto de vista, el tema
de la formación de maestras y maestros se
convierte en prioritario para producir un
cambio que incluya a las familias de ma-
nera respetuosa y oportuna19.
Por otra parte es interesante señalar
que las demandas que se le hacen a la
maestra y maestro del preescolar esta lle-
na de grandes exigencias, siendo una de
ellas la de involucrar a los padres. El rol
del docente está lleno de obligaciones y de-
mandas20 a veces imposibles de realizar
por una persona. La pregunta que surge es
cómo la docente asume este encargo en su
trabajo cotidiano.
Desde esta visión, la madre, el padre
y otros familiares son figuras importantes
pero no partícipes del desarrollo integral
de los hijos e hijas dentro del salón escolar.
Esto da como resultado una participación
familiar y comunal periférica. En ocasio-
nes la presencia de figuras significativas
43
para el niño o la niña se interpretan como
fuentes de distracción y, ¿por qué no decir-
lo?, “estorbos”. Hernández (2000) demues-
tra que uno de las primeras prácticas de
iniciación en la escuela es la de imponer
una barrera simbólica que excluye la par-
ticipación familiar. Y cuando se incorpora
a las familias, especialmente madres, se
asumen como ayudantes que tienen que
cumplir con los encargos de la Escuela.
Por lo general el sistema educativo
formal, tal cual se ha institucionalizado,
enfoca de manera directa solamente al es-
tudiante sin tomar en cuenta el contexto en
que éste se desenvuelve, la familia a la cual
pertenece y las prácticas culturales que
realiza. El modelo centrado en la maestra o
maestro excluye a otros de la posibilidad de
participar en el proceso de enseñanza-
aprendizaje perdiendo recursos fundamen-
tales que podrían integrarse de manera
creativa y provechosa en el proceso.
Las dinámicas de relación escolar
han reforzado la auto-imagen de las fami-
lias, los cuales se llegan a convencer que
ellas son incapaces de realizar acciones
educativas con sus hijos e hijas, perdiendo
desde nuestro punto de vista un potencial
enorme que podría beneficiar a la niñez.
Los niños y niñas son vistos como recepto-
res pasivos y periféricos que vienen va-
cíos. Las familias por su parte, respetan el
“pacto” social implícito que se gesta con la
escuela al depositar a sus hijos e hijas en
manos de las maestras y maestros sin más
criterio.
Esta dinámica de separación de es-
pacios entre lo educativo, familiar, recrea-
tivo y comunitario, está auto-“alimenta-
da” por los actores involucrados y es refor-
zada socialmente. Quizá esta sea una de
las “murallas” más difíciles de derribar a
la hora de buscar una participación activa
y protagónica por parte de las madres y
padres. De esta manera las personas que
provienen de los sectores populares, sin
educación formal posiblemente sean las
que más acepten la autoridad escolar. Por
su parte, los docentes tampoco han sido
formados para contemplar la integración de
las familias en tareas escolares conjuntas.
El Centro de Investigación y Desa-
rrollo de la Educación (CIDE) en Chile vie-
ne tratando de hacer un proceso de transfe-
rencia del programa Padres e hijos a la en-
señanza formal. La idea principal es lograr
que las instituciones de educación parvula-
ria puedan introducir la participación de
las familias. Romero (1996), Bertrán (1996)
y Fuenzalida y Jiménez (1994) concluyen
que el principal reto para lograr lo propues-
to es cambiar y revisar las prácticas insti-
tucionales. Por otra parte demuestran los
prejuicios que tienen los profesionales de
preescolar para trabajar con las madres de
los sectores populares, requiriendo tiempo
para la transferencia efectiva del programa
Padres e hijos (PHH).
“En el ámbito de instituciones de Educación Formal
(Jardines Infantiles y Centros Abiertos), dicha coordi-
nación requirió de ciertos esfuerzos ya que la aplica-
ción del Programa introduce un tipo de relación que
no estaba incorporado en la rutina institucional... A
nivel Estatal (Municipalidad: equipo UNICEF/equipo
CIDE) la coordinación fue más compleja debido a que
ambas presentan lógicas de funcionamiento distin-
tas.” (Bertrán, 1996, p. 17).
Desde los programas no convencio-
nales de educación inicial la familia21 tie-
ne un papel preponderante en el proceso.
En este sentido, valdría la pena aprender
de éstas; por esta razón, la Fundación Ber-
nard Van Leer (Misle, 1994), entre otros,
viene diciendo que para lograr resultados
efectivos y perdurables, es fundamental la
incorporación de la familia y la comunidad
en la educación infantil temprana (citado
también en Latorre, 1983). Asimismo, más
recientemente Córmack y Fujimoto-Gó-
mez (1993), mencionan cómo en Colombia,
Perú, Venezuela, Panamá, Chile, Trinidad
y Tobago los programas funcionan por la
participación de las madres.
“Los hallazgos indican que cuando las madres se in-
corporan como para-profesionales al interior de las
salas de clases, los niños obtienen los mayores logros
en cuanto a desarrollo cognitivo y socio-emocional, al
Revista Educación 28(1), 2004
44 Revista Educación 28(1), 2004
mismo tiempo que las madres exhiben importantes
avances en sus conocimientos y actitudes relaciona-
das con la crianza de los hijos” (Rodríguez, et al.,
1984, citado por Córmack y Fujimoto-Gómez, 1993,
pp. 42-43).
Rogoff; Matusov & White, (1996) y
Rogoff & Toma (1997) plantean la existen-
cia de diferentes estilos de aprendizaje en
la educación occidental que responden al
modelo centrado en el adulto, el cual no
permite la incorporación de otros agentes
educativos y conceptúa a los infantes como
receptáculos que hay que llenar. En este
sentido, este grupo de investigadores re-
porta experiencias de trabajo en una es-
cuela pública en Salt Lake City Estados
Unidos, donde las familias están incorpo-
radas al trabajo con los niños y las niñas
bajo la perspectiva comunidad de aprendi-
ces (Rogoff; Turknis & Bartlett, 2001). A
su vez reportan que realizar un cambio re-
quiere de años de trabajo para romper con
los esquemas incorporados.
2.4 La calidad
en la educación inicial
Fujimoto-Gómez (2000), Peralta
(2000), Myers (1995) y otros coinciden que
el tema de la calidad es uno de los retos
mayores que tiene la educación en Améri-
ca Latina y la educación inicial no esta
exenta de esta valoración. Muchos de los
trabajos abogan porque se estudien las
prácticas que se realizan en el aula, el ho-
gar o en el salón comunal.
Myers (1995) critica los indicadores
utilizados para evaluar la calidad de las
experiencias de educación inicial, los cua-
les toman en cuenta solamente el local, los
materiales y en especial si el programa tie-
ne a una profesional a cargo de la atención
de los niños y niñas. Se insiste en el uso de
otros criterios, entre los cuales están cono-
cer cómo se establecen las metas y objeti-
vos y si los mismos son compartidos por to-
dos los agentes involucrados, profesores,
padres de familia, los niños y las niñas.
Conocer la participación de los agentes
educativos: “presencia constante de
adultos sensibles, saludables, compro-
metidos, cariñosos y responsables con
conciencia acerca de la forma en que se
desarrollan los niños (con conocimientos
adquiridos a través de la experiencia y la
capacitación) que interactúan con los ni-
ños en forma coherente, respetuosa y no
amenazante” (Myers, 1995, recuadro #3,
p. 16). Comprender si los planes de estu-
dios, son integradores. Evaluar el am-
biente físico, esperando que el local sea
seguro, limpio y ventilado así como ade-
cuado para jugar. Interesarse por los me-
canismos de evaluación, con una pers-
pectiva crítica que pueda determinar si
responden a las necesidades de la pobla-
ción. Revisar la proporción niños /adul-
tos, con el objetivo de valorar las interac-
ciones frecuentes y personalizadas hacia
los infantes. Considerar los procesos de
capacitación y supervisión que realizan,
necesarios para el crecimiento del perso-
nal de quienes tienen a cargo los progra-
mas. Valorar si hay un liderazgo educa-
cional de parte de los actores a cargo. No
dejar de lado la participación de los pa-
dres y de la comunidad. Y conocer los re-
cursos con los que se cuenta.
Considera Myers (1995) que los es-
tudios que toman en cuenta los anteriores
indicadores son programas de mala cali-
dad, afirmación contundente que nos debe
llevar a la reflexión.
“...se estimaría que la mayoría de los programas son
de mala calidad. Amenudo, los programas señalan
los objetivos con claridad pero no necesariamente
son compartidos porque son impuestos por una bu-
rocracia central. Los agentes educacionales suelen
carecer de la motivación necesaria y no están bien
capacitados, son insensibles, etc. No es poco común
encontrar una elevada tasa de rotación entre los
agentes educacionales. Con frecuencia, los planes
de estudio son integradores, activos y significativos
solamente en el enunciado pero no en la práctica. La
proporción entre niños y adultos en los programas
preescolares latinoamericanos generalmente es de
más de 20 niños por adulto, llegando a menudo a ci-
fras mayores que esa. Los ambientes de aprendizaje
suelen ser improvisados, carentes de las instalaciones
45
sanitarias necesarias y sin las garantías de seguri-
dad adecuadas. La supervisión suele ser equivalente
a la inspección: rara vez está asociada con una capa-
citación en el sitio de trabajo de los adultos que tra-
bajan directamente con los niños. Casi no hay aplica-
ción sistemática de métodos validados de evaluación
del modo de adaptar las actividades educacionales.
La participación de los padres es débil, en el mejor de
los casos, o puede ser inexistente en los programas
preescolares a gran escala“. (Myers, 1995, p. 17, sec-
ción Calidad).
A partir de lo anterior surge la si-
guiente pregunta, ¿si la calidad de los pro-
gramas desarrollados es mala, qué pasará
con el desarrollo infantil de los niños y las
niñas que la reciben? ¿Qué interés real tie-
nen los gobiernos en relación con la cali-
dad? ¿Estarán los Estados dispuestos a in-
vertir y generar una política integral o só-
lo piensan cumplir con las promesas de la
cobertura? Vista así la situación, parece
que se seguirán perpetuando las condicio-
nes de pobreza de los sectores sociales más
vulnerables manteniendo de este modo las
desigualdades.
Desde nuestro punto de vista, el he-
cho de que los criterios para evaluar la ca-
lidad de los servicios enfatizan en el local,
los materiales y la presencia de profesio-
nales coloca de plano a otros programas
en desventaja, manteniendo la idea de
que son experiencias de otra categoría.
Tema que es importante retomar y tener
presente en las deliberaciones que se den
en la región.
La paradoja es cómo dar una res-
puesta digna a la niñez, si los gobiernos
están preocupados por establecer progra-
mas al menor costo económico posible y
con la mayor cobertura (Lira, 1994). El
cuestionamiento que se desprende se da
en función de la seriedad de las políticas,
del respeto y compromiso ante el desarro-
llo de programas autóctonos y propios y
del reconocimiento del valor social y edu-
cativo a respuestas diversas y diferentes.
Esto requiere una nueva modalidad de
relación entre los representantes de los
Estados y las organizaciones de la socie-
dad civil.
2.5 Puntos de tensión:
captar o coordinar
En Panamá la Iglesia Católica a tra-
vés del programa Toda Madre es Maestra
y Todo Padre es Maestro, denominada
Jardines de Párvulos de la Iglesia Católi-
ca (JAPAIC) y Organización de las Ma-
dres-maestras (OMMA), ha ofrecido una
respuesta a la necesidad de educación
preescolar demostrando tener un impacto
importante en la realidad del pueblo pa-
nameño. Esta es una experiencia que esta
liderada por grupos de familias que de
manera voluntaria y colectiva realizan el
trabajo con la niñez. El trabajo data desde
1972, ha logrado expandirse, con 250 cen-
tros, en zonas campesinas, marginales de
la ciudad e indígenas tanto en Panamá co-
mo en otros países centroamericanos (Cos-
ta Rica, Honduras).
En el año 1996, el gobierno paname-
ño, alejado de la coordinación con organi-
zaciones de la sociedad civil, se endeuda
para implementar un programa de educa-
ción temprana, con semejanzas sospecho-
sas con el programa de las Madres-maes-
tras. Esta situación ha generado tensiones
que se agudizan en las comunidades,
creando momentos difíciles para los pobla-
dores. La impresión que da es que se ope-
ra desde el desconocimiento, la descalifica-
ción y sobre la dificultad de coordinación
con los programas existentes que le roban
el protagonismo a las instituciones oficia-
les de educación.
“En los últimos cuatro años, se ha buscado con insis-
tencia a las Madres-maestras de más experiencia, pa-
ra que cambiaran la mística de trabajo. Se han dado
intentos de apropiarse de los locales, que fueron tra-
bajados con grandes sacrificios y por muchos años. Se
ha visitado a las familias, para que cambiaran a los
CEFACEI. Anuncios anónimos de que los JAPAIC no
seguirían funcionando. Ofrecimientos de dinero de
B/4.00 por niño o niña que lograran matricular, como
si los niños y las niñas, fueran simples objetos de cál-
culos económicos. Invitaciones personales a talleres
de capacitación, ignorando a la organización y a las
animadoras en las diferentes provincias” (JAPAIC-
OMMA, 22-Setiembre 200022).
Revista Educación 28(1), 2004
46 Revista Educación 28(1), 2004
Lira (1994), explica que una vez
estudiadas las experiencias de educación
inicial alternativas, los gobiernos se han
visto impulsados a introducir la atención
infantil como parte de sus políticas de de-
sarrollo global, considerando tres modelos
no formales, a los cuales se han abocado a
desarrollar:
“Todos consideran entregar al niño atención educati-
va, apoyo alimentario y control de la salud; los niños
están por lo general a cargo de una persona de la co-
munidad (madre voluntaria, animadora, etc.), capaci-
tada y supervisada por algún profesional que apoya a
varios animadores. Se distinguen en el lugar de fun-
cionamiento: hogares de personas de la comunidad (5
a 10 niños), o en centros comunitarios (20-30 niños) o,
en el caso de comunidades rurales, el domicilio del ni-
ño (programa desarrollado a través de visitas domici-
liarias y reuniones periódicas). (Lira 1994, p. 11).
En el caso panameño, y de acuerdo
a información presentada en el simposio
Mundial realizado en Chile año 2000, el
gobierno de ese país se comprometió pa-
ra el año 2003 a establecer 600 Centros
familiares de educación inicial (CEFA-
CEI) en todo su territorio, especialmente
en las zonas rurales y urbanas margina-
les, amparados a un empréstito de 58
millones de dólares provenientes del
Banco Mundial23.
Llama la atención que en el informe
panameño presentado por Herrera (2000),
no menciona en ningún momento, las
otras alternativas de educación no conven-
cional que co-existen en este país, como es
la experiencia organizativa de los Jardines
de Párvulos de la Iglesia Católica de Pana-
má, avalados desde hace más de veinte
años por el propio gobierno. La omisión no
parece ser ingenua y las consecuencias son
evidentes, una desesperada y compulsiva
conducta para cumplir con la meta espera-
da, producto de los compromisos que el
país tiene con el Banco Mundial a raíz del
préstamo millonario.
En el año 200024, se nos informa có-
mo el Ministerio de Educación de Panamá
solicita a la Organización de las Madres-
maestras las estadísticas del programa, se
descubre que la persona encargada en di-
cho ministerio, no sabía que los JAPAIC-
OMMA no cobran dinero por los servicios
que ofrecen, esto causa sorpresa y asombro,
lo que evidencia el desconocimiento que se
tiene de la propia realidad educativa por
parte de los funcionarios de tal ministerio.
Tensiones como éstas irrumpen en
las comunidades, con una fuerza desigual,
trayendo como consecuencia retrocesos en
el desarrollo comunitario. Se crean roces y
divisiones internas, irrespetando los es-
fuerzos de los grupos organizados y des-
truyendo años de trabajo. Córmack y Fuji-
moto-Gómez (1993) ya mencionaban cómo
en algunos países del área, los programas
están fragmentados, desconectados entre
sí, ocasionando duplicidad de esfuerzos y
una mayor inversión, lo que va en detri-
mento de los servicios que se puedan brin-
dar. De igual manera, hay oportunismos
de parte de las instituciones para captar
en las comunidades a las participantes de
programas no oficiales, cuyos objetivos son
responder a las demandas de los progra-
mas gubernamentales, sin entender las
consecuencias negativas para la organiza-
ción comunitaria.
Los desencuentros, desconocimien-
tos y descoordinaciones, obedecen a prácti-
cas gubernamentales sustentadas en la
burocratización de los sistemas institucio-
nalizados, los que están atravesados por el
clientelismo político y la falta de segui-
miento a los programas, los cuales cam-
bian con cada gobierno de turno.
3. Conclusiones generales
La educación inicial es uno de los ám-
bitos educativos que está en constante mo-
vimiento. Desde los años sesenta las inicia-
tivas del preescolar toman fuerza en la vida
comunitaria y en los movimientos sociales.
Las mujeres responsables tradicionalmente
de la crianza infantil lideran actividades or-
ganizativas que buscan responder a las ne-
cesidades de cuidado y atención a la niñez.
47
América Latina ha demostrado te-
ner una gran capacidad para desarrollar
opciones de educación inicial, las cuales
tienen mucho que aportar a la educación
de la niñez temprana. Justamente las ten-
siones y controversias se crean por el de-
sencuentro entre los programas de educa-
ción formal y no convencional. En este
sentido se ha creado la clasificación de
primera y segunda categoría (Peralta,
2000). Argumento que se esgrimió por
Chang (1992) cuando se refirió a la expe-
riencia de las Madres-maestras en Panamá.
En los sectores sociales con mayores
recursos, las guarderías y centros parvula-
rios privados parecen ser una opción apre-
ciada para introducir a los infantes a la
educación occidental. Sin embargo, los
grupos vulnerables de la población están a
merced de las políticas públicas cambian-
tes que no garantizan calidad de los servi-
cios. Un ejemplo de ello es la crisis que tie-
nen las guarderías del Ministerio de Salud
en el momento actual. Los CEN-CINAI es-
tán sin presupuesto óptimo para cubrir el
trabajo y en la actualidad tienen proble-
mas en la cobertura. Esta situación surge
a raíz de varios factores, por una parte la
implementación del preescolar y el pre-
kinder en las escuelas formales, por otra el
desfinanciamiento y desmantelamiento
que ha sufrido el Estado producto de la re-
ducción del gasto público con la consecuen-
te transferencia de los costos a los usua-
rios de los servicios.
Existe definitivamente un campo de
acción que se refiere a problemas de orden
práctico que corresponden a ineficiencia
del sector público, que entre otros ejecutan
programas más de corte político partidista
y de corta data. Un ejemplo demostrativo
son los resultados de las evaluaciones que
se han hecho al programa de los Hogares
Comunitarios en Costa Rica desde la Uni-
versidad de Costa Rica25 y la investigación
de Chavarría y Pérez (1995) que también
plantea críticas a las modalidades de edu-
cación inicial en el sector público. Esto
crea las condiciones para la privatización
de los servicios lo que produce una mayor
brecha entre los ricos y pobres.
Ello nos lleva a plantear el reto para
responder algunas de las siguientes pre-
guntas. ¿Cómo lograr acciones dentro de la
educación inicial que sean integrales, efec-
tivas y humanas? ¿Cuál es la agenda polí-
tica latinoamericana en la educación
preescolar que tenemos que sustentar y
sostener a través del tiempo? ¿Cómo eli-
minar la situación de desigualdad e ine-
quidad, sin caer en el paternalismo y
clientelismo político, más bien potencian-
do la autogestión de los pueblos? ¿Cómo
ofrecer opciones educativas oportunas pa-
ra los distintos sectores sociales valorando
los recursos culturales de los pobladores?
¿Cuál concepción de desarrollo humano
vamos a defender y promocionar? ¿Cómo
valorar los esfuerzos realizados y más bien
coordinar recursos para beneficio de las
poblaciones que asumen papeles protagó-
nicos en sus comunidades?
Se vuelve una tarea prioritaria el
efectivo diálogo y la comunicación entre los
programas de educación inicial existentes
y el fortalecimiento justificado y respetuo-
so de prácticas sociales no convencionales
y diferentes a las oficiales.
Evitar la tentación de imponer un
modelo formal o programa único a la diver-
sidad de condiciones es otro de los retos ac-
tuales, que está lejos de ser resuelto. La
negociación con varios actores sociales es
una tarea apremiante, precisamente por la
forma en que nace la educación inicial y
por la importancia que tiene en la vida de
los niños y las niñas, sus familias y las co-
munidades de origen.
Uno de los vacíos en el campo son los
estudios que den cuenta de una mayor sis-
tematización de las experiencias tanto for-
males como no convencionales. De tal ma-
nera se requieren descripciones en proceso
y análisis epistémicos y conceptuales que
permitan comprender la riqueza y diversi-
dad de la educación temprana y que resca-
te desde la cultura las prácticas de aten-
ción infantil organizada.
Revista Educación 28(1), 2004
48 Revista Educación 28(1), 2004
Por esta razón, no se puede pensar
en una réplica de programas de una mane-
ra mecánica, paternalista y asistencial.
Los Estados tienen que comprometerse a
responder con el tema del financiamiento
y la calidad; el desarrollo humano inte-
gral; la lucha contra las desigualdades so-
ciales y la búsqueda de la equidad.
Notas
1. Este documento es posible por el trabajo rea-
lizado por la autora, en el contexto de los cur-
sos y proyecto de tesis en el Doctorado en
Educación de la Universidad de Costa Rica y
en el proyecto de investigación # 724-A2-319
inscrito en el IIMEC, UCR.
2. Jardines de Párvulos de la Iglesia Católica en
Panamá y Organización de Madres-maestras
(JAPAIC-OMMA) con una trayectoria de más
de treinta años.
3. Se sugiere revisar el trabajo de Córmark & Fu-
jimoto-Gómez (1993). Los actores sociales dan
cuenta de Organizaciones no gubernamentales
(ONG), grupos de Iglesias, universidades, co-
munidades así como los gobiernos (vinculados
con la salud, el trabajo y la educación).
4. El trabajo de Chavarría (1993) es el único es-
tudio que se encontró críticamente relacio-
nando el tema de las mujeres y la atención in-
fantil.
5. La infancia no se da en un vacío sino que sur-
ge y se desarrolla en un contexto familiar y
social que le permite justamente al infante
constituirse como un ser en el mundo. Si solo
se enfoca a la niñez estamos descuidando el
desarrollo humano de manera integral.
6. Educación desde una concepción amplia y tal
cual se sustenta en este trabajo incluye a las
prácticas culturales y de socialización que las
personas tenemos a través de toda la vida y
no solo las experiencias que el sistema escolar
ofrece.
7. La educación básica incluye la educación ini-
cial, la primaria y parte de la secundaria. La
discusión de fondo está en la ejecución de los
presupuestos educativos que tiende a dejar de
lado el apoyo económico tradicionalmente
otorgado a la Educación Superior.
8. Participación que es controversial de acuerdo
a cómo se plantea en algunos apartados de es-
te trabajo.
9. El documento de CIID (1983) es un buen re-
gistro de cómo los planteamientos han estado
en discusión desde hace mucho tiempo.
10. Ella especifica su argumentación sobre los úl-
timos congresos que hasta ese momento se
habían realizado en América Latina, de nues-
tra parte consideramos que el señalamiento
sigue vigente.
11. El cambio fundamental de concepción, sobre
todo en los organismos financieros internacio-
nales, ha sido que se pasa de considerar la
Educación como un gasto para ser entendido
como una inversión en el capital cultural.
12. Un ejemplo en Costa Rica es el programa del
Ministerio de Salud de los CEN-CINAI, los
cuales se han venido desfinanciando poco a
poco.
13. No se puede pensar que por sí sola la educa-
ción es suficiente para mejorar las condicio-
nes de vida, existen otros factores y condicio-
nes que tienen que existir para que efectiva-
mente exista un ascenso social.
14. El analfabetismo fue una de las metas pro-
puestas por la UNESCO en los años setenta
para llegar a erradicarla (CCI, 1979), “... la
conferencia comprobó con pesar que aunque
la matrícula total aumentó desde 1966, el nú-
mero de jóvenes y adultos analfabetos conti-
núa siendo muy elevado” (p. 25). En 1991, es-
ta misma revista, informa que las metas para
el año dos mil serán difíciles de cumplir y ano-
ta que parte del problema son los excluidos de
la enseñanza primaria, en nuestra región, ha-
bían 8 millones de personas fuera, aproxima-
damente un 18%.
15. Acciones integrales, significa considerar, los
contextos reales de las comunidades, en el
marco de la globalización y de las economías
neoliberales que afectan directamente a las
poblaciones. Los condicionantes materiales de
las poblaciones, en aspectos físicos, infraes-
tructuras y organizacionales evidencian la de-
sigualdad social, que cobra cifras alarmantes
en América Latina (Londoño, 1998). Paralela-
mente se tendrían que establecer acciones
efectivas para el empleo, la resolución de ne-
cesidades básicas como la vivienda, la salud,
la recreación y la educación. Así como una
49
coordinación entre las comunidades y el go-
bierno, con el objetivo de potenciar la organi-
zación, a partir de la realidad sociocultural
particular, hace que la tarea sea mucho más
compleja y que salga de las paredes de la es-
cuela formal.
16. Ugalde (1995), Costa Rica compara las formas
de enseñanza-aprendizaje entre el preescolar
y la escuela, la autora encuentra que existen
fortalezas que no se continúan en el sistema
formal y que hay actividades de la escuela que
no se realizan en el preescolar. Ella llega a re-
comendar, entonces que en el nivel preescolar
se trabajen las competencias de expresión
oral, hábitos y decodificación de signos que
ayudaría al éxito escolar futuro. Mientras que
a los docentes de la primaria, les sugiere reto-
mar el juego infantil como una dimensión de
aprendizaje y tener una perspectiva centrada
en el desarrollo de cada niño y niña.
17. Latorre (1983) cita el trabajo de: Martinic,
Sergio; (1979); La familia marginal urbana;
Chile: Centro de Investigación y Desarrollo de
la Educación (CIDE).
18. Latorre (1983) cita el trabajo de: Cortázar, Re-
né; (1977); Necesidades básicas y extrema po-
breza; Chile: Corporación de Investigaciones
económicas para América Latina (CIEPLAN).
19. Es necesario trabajar mucho más en un cam-
bio que rompa con el centralismo y el autori-
tarismo del rol docente para que se pueda
efectivamente crear un diálogo y una incorpo-
ración de las familias de los infantes en las es-
cuelas. Esto implica propiciar mejores educa-
dores investigadores de la vida comunitaria
con el objetivo de aprovechar los recursos de
identidad de los lugares. Desde tal punto de
vista, se requiere construir comunidades de
aprendices (Rogoff, 2002 y Rogoff, 1994) don-
de no haya una jefatura que utilice a las fami-
lias como sus ayudantes.
20. Un ejemplo concreto se puede encontrar en
las propuestas presentadas en la Universidad
de Costa Rica, en el II Simposio de Educación
Preescolar en Costa Rica, donde el perfil pro-
fesional de las maestras de preescolar, parten
de amplias exigencias en cuanto a la realiza-
ción de actividades y responsabilidades, así
como actitudes ideales, que en ocasiones sue-
len ser difíciles de conseguir, precisamente
por las propias condiciones que enmarca el
sistema en las aulas y qué no decir de las con-
diciones laborales que tiene el gremio (Alva-
rez y otras, 1995).
21. Entendida en su más amplio sentido, perso-
nas que se colaboran entre sí y se apoyan pa-
ra resolver necesidades de todo tipo, una de
ellas las de tipo afectivo.
22. Comunicado de agosto y septiembre del 2000,
enviadas por la Organización de las Madres-
maestras a las Madres-maestras y Padres-
maestros participantes.
23. PNUD; Informe del Estado de la Región, Par-
te II, capítulo 6, (1999).
24. Noviembre 2000.
25. Ver las siguientes referencias: Arce y otras
(1994); Araya y otras (1999); Benavides y So-
to (1999); Gutiérrez y otras (1999); Ortiz
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... The existence of a diverse array of formal and informal programmes and the lack of sufficient information have interfered with efforts to implement policies designed to improve the quality of preschool education. It is often the case that the conditions under which initiatives are developed in terms of physical, human and pedagogical resources result in limited and poorly targeted outcomes (Cordero, 2004;siteal, 2009). In fact, the evidence points to a failure to attract highly qualified human capital to this sector, largely because of the low wages received by preschool teachers (Mizala and Ñopo, 2012). ...
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This article provides evidence regarding differences in the performance on academic tests in secondary school between students who had attended preschool and those who had not. A non-parametric method based on the generation of counterfactuals to decompose gaps between observable and unobservable factors is used to analyse data gathered by the Programme for International Student Assessment (PISA) between 2009 and 2012 for a number of Latin American countries. This analysis reveals the existence of socioeconomic segregation in terms of access; considerable score differentials (conditional on the controls used), which increase in line with the length of time spent in early childhood education; and significant differences across countries with regard to those differentials, which also tend to be greater in the case of reading test scores than in mathematics test scores.
... La actual diversidad de programas formales e informales, así como la ausencia de información, restringen la implementación de políticas de calidad en educación preescolar. Frecuentemente, las condiciones en que se desarrollan las propuestas en términos de recursos físicos, humanos y pedagógicos, derivan en resultados limitados y de escasa pertinencia (Cordero, 2004;). De hecho, existe evidencia acerca de la insu ciente atracción de capital humano altamente cali cado hacia este sector, lo que responde en gran medida a la baja remuneración que perciben los docentes de nivel preescolar (Mizala y Ñopo, 2012). ...
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En este artículo se provee de evidencia sobre la existencia de diferencias en el rendimiento en pruebas académicas en la enseñanza media entre quienes asistieron al nivel inicial y quienes no lo hicieron. A partir de datos del Programa para la Evaluación Interna cional de Alumnos (pisa) de 2009 a 2012 respecto de varios países latinoamericanos, se utiliza un método no paramétrico basado en la generación de contrafactuales que descompone las brechas entre factores observables y no observables. Se encuentra segregación por nivel socioeconómico en el acceso; brechas de puntajes considerables —condicionales a los controles utilizados— y más amplias mientras más tiempo se permanece en educación inicial; y diferencias importantes en las brechas entre países. En general, las brechas halladas son mayores en Lectura que en Matemáticas
... Las tareas de aprendizaje no sólo se realizan en los centros de enseñanza, sino en todas las acciones de la vida diaria, en la familia, en el trabajo o en las relaciones con los demás. Una de las razones de la falta de eficacia de las reformas educativas se ubica en la no consideración de los aspectos integrales del desarrollo humano (Cordero, 2004). Ignorar las identidades particulares de los distintos grupos de individuos, las necesidades de los mismos o las prácticas culturales existentes tiene como consecuencia que las mejoras en educación, realizadas en determinados países, estén lejos de ser alcanzadas por los estudiantes en situación de pobreza, caracterizados por vivir en ambientes familiares sin estímulo afectivo, lúdico e intelectual y con niveles precarios en su calidad de vida (Rivero, 2000). ...
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This article offers a detailed analysis of the current situation of education in the Republic of Panama. In the first part the authors contrast several indicators of the educational system in their country with other Latinamerican countries. In the second one they give an in–depth outlook of the training situation of the Panamanian population and the advances that have been achieved during the last decade. It is important to emphasize that the existing studies about the actual situation of education in Panama have been until now very limited, and this, together with the novelty of the data that were gathered, makes the present research different. The main discoveries show that the educational levels have been improving, although the results still do not have the wished impact on particular population groups, and particularly amongst Indigenous people.
... El sistema social capitalista, en nombre de la globalización 8 , viene estableciendo políticas públicas de corte similar en todos los países del área, cuyos programas se implementan a partir de "modelos" estandarizados, bajo el principio de la replicabilidad, sin entender las maravillosas particularidades de los seres humanos. Cordero, (2004) lo ha planteado con respecto a una serie de ideas sobre las políticas de educación inicial, ejemplificado en el caso de las Madres-maestras 9 en Panamá y la pugna con el gobierno de dicho país. ...
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Resumen: El presente artículo plantea la discusión sobre una serie de acciones que se dan en el marco institucional e investigativo, relacionados con los estudios sobre la crianza infantil y el programa de los Hogares Comunitarios en Costa Rica. Estos abordajes no cumplen con una perspectiva integradora y menos involucran procesos de desarrollo humano sostenible. Para ello se apela al cambio de prácticas y de enfoques conceptuales. Se señalan limitaciones sobre las prácticas institucionales, así como se numera una serie de posibles acciones alternativas. Es un trabajo que cuestiona, no las intenciones, pero sí las prácticas institucionalizadas, lo que nos lleva a impulsar la creación de alternativas críticas, tarea que demanda de la acción conjunta. Por tal razón, el trabajo está abierto al debate.Abstract:The present article expounds the discussion of a series of actions that take place in the institutional and research framework related to studies on child rearing and the Community Homes Program in Costa Rica. These approaches do not posses an integrative perspective and do not involve sustainable human development processes. To address these problems, this work proposes a change in practices and of conceptual focus. It therefore points out limitations in the institutional practices and enumerates a series of possible alternative suggestions. This work questions not the intensions but rather the institutionalized practices, which requires the creation of critical alternatives, a task that demands joint actions. This work is open to debate and discussion.
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El siguiente documento presenta el análisis de la información de cuarenta y seis autobiografías, pequeñas historias o referencias de mujeres participantes en la organización de Madres-Maestras (OMMA) procedentes de tres países centroamericanos. Es el resultado de una investigación realizada desde la Universidad de Costa Rica en el Instituto de Investigación (INIE) por tal razón se incluye el marco referencial, la metodología empleada y los resultados. Se finaliza con una reflexión de la experiencia de las mujeres y la importancia de la organización comunitaria para la apertura de oportunidades que esta agrupación ha desarrollado en el contexto de mujeres pobres.
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La investigación buscó comprender la filosofía en acción de las prácticas pedagógicas que realizan las Madres-maestras, en tres centros infantiles de la organización de los Jardines de Párvulos de la Iglesia Católica y Organización de las Madres-maestras (JAPAIC-OMMA), en Panamá. Desde una visión pragmática de la realidad, se entiende filosofía en acción, como las teorías, las ideas y las concepciones implícitas y explícitas, así como, las actividades socio-culturales que se llevan a cabo en los grupos de estudio. Las familias participantes son las protagonistas de la experiencia y no participan profesionales de la educación. No se cuenta con financiamiento externo y el trabajo es voluntario y colectivo. El trabajo recopila la información utilizando diferentes técnicas cuantitativas así como cualitativas. Se sistematiza sobre las condiciones sociales, culturales y materiales de las y los participantes, así como sobre las prácticas pedagógicas de los tres jardines escogidos. El sistema educativo formal influye en el tipo de actividades que realizan, no obstante, la estructura organizativa en el espacio del jardín es diferente, creando otra modalidad de enseñanza-aprendizaje. La forma de organización interna propicia la interdependencia y se convierte en un espacio efectivo para la participación y la enseñanza guiada. Los equipos de trabajo se enriquecen al compartir y poner en común los recursos materiales, alimentos, juegos, cantos, los conflictos y las actividades cotidianas, en un ambiente, por lo general, agradable y afectuoso, cuyos valores permiten crear redes de apoyo solidario.
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Resumen: El proyecto de Trabajo Comunal Universitario en la Universidad de Costa Rica- Sede del Pacífico de la provincia de Puntarenas se denomina “Gestión ambiental a nivel comunal” contribuyendo con una formación crítica sobre la problemática de ambiente. Una de las actividades más significativas de este TCU está contenida en talleres educo-ambientales de reutilización de desechos impartidos en las diversas escuelas primarias y jardines de niños de los distritos de Barranca, Chacarita y Puntarenas. En este artículo se analizan los resultados obtenidos mediante una encuesta realizada a maestros y directores de escuela sobre la percepción de prácticas administrativas o de liderazgo existentes en esas instituciones educativas. Los resultados aportan aspectos importantes para reflexionar sobre la realización de estudios más profundos en el futuro.Abstract: The project student University Work Community at the University of Costa Rica (TCU), in the Campus of the Pacific Branch Puntarenas’s county is denominated “Environmental administration at Community Level”, contributing with a critical formation on the environmental problem. One of the most significant activities in this TCU is contained in educative workshops of reusing waste given at the diverse primary schools and children's of the districts of Barranca, Chacarita and Puntarenas. In this article the results are analyzed through a survey carried out by teachers and school principals has more than enough perception of administrative practice’s or of existent leadership in those educational institutions. The results will contribute important aspects in the future to carry out deeper studies.
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La presente investigación fue concebida para describir y analizar, en su conjunto, algunas tendencias de los sistemas costarricenses de atención al niño en edad preescolar, como contribución a las luchas por mejorar las condiciones de atención. Valga señalar que las directrices psicológicas y sociales cobran gran importancia para instrumentar estas luchas. En este proceso de investigación se estudian y se analizan tres grandes temas: a. La necesidad de que la educación preescolar tome conciencia de los "roles" cambiantes de la mujer en nuestras sociedades, y de este modo sirva realmente como instrumento de transformación humana y social. b. La necesidad histórica de romper con estructuras predeterminadas de atención para buscar, activamente, soluciones creativas en este campo. c. La necesidad de incorporar al niño y a sus padres en una educación problemtizadora, es decir, que les permita tomar parte, colectivamente, de su vocación ontológica e histórica de humanizarse. Surge la presente, de este modo, de una concepción de análisis histórico del carácter progresivo del desarrollo social que es, a la vez, conciencia de la responsabilidad del requerimiento histórico que nos compete asumir: un papel activo en este quehacer participando con conciencia alerta, corazón abierto y acción certera en esta labor.
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El interés de este ensayo es sustentar críticas que se hacen al sistema escolar formalizado, y evidenciar prácticas de aprendizaje que la niñez adquiere en sus hogares. Las investigaciones referidas trabajaron con grupos culturalmente diferenciados, los cuales, tienen formas de enseñanza-aprendizaje particulares que no necesariamente se integran en la vida escolar; así se presenta el tema dentro de un proceso de continuidad-discontinuidad entre la vida familiar y la socialización escolar. De igual manera, se argumenta la dificultad que tiene el sistema educativo formal para integrar actividades culturales distintas, y se señalan formas de aprendizaje institucionalizadas de la escuela centrada en la figura del maestro. También se indican puntos de discusión que requieren atención de todos los participantes del proceso educativo, y se menciona la necesidad de que la escuela cambie e integre a las familias como actores; al tiempo que se crítica la rigidez de nuestras escuelas y el desconocimiento y desvalorización que se hace de los recursos sociales del mundo cultural, social y personal de los involucrados.
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En este articulo se describen e interpretan como rituales de iniciacion un conjunto de procesos conducentes al ingreso y permanencia en el sistema escolar de poblaciones infantiles de muy diversos origenes culturales. Estas experiencias de ingreso y socializacion en el sistema escolar fueron abordadas etnograficamente en una escuela de un poblado liniero del litoral Caribe costarricense.
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This article focuses on the interpersonal processes of coordinating shared thinking in group activities. We examine variations in several sociocultural settings in how children and adults build on each other's ideas in shared endeavors. First we contrast two models of instruction. One involves participants’ building on ideas in shared endeavors, based on the theoretical perspective that learning entails transformation of participation in sociocultural activities. The other mode] of instruction, in which teachers transmit information and test for its receipt, is based on the theoretical perspective that learning occurs through transmission of information from an expert. We discuss this contrast using observations made in several different communities and institutions. These include observations of toddlers and caregivers in a Mayan and a middle‐class European‐American community in terms of their provision of lessons and alert participation in a group, and observations in elementary school classrooms in Japan and in the U.S. of children building on each other's thinking with the aid and involvement of their teachers.
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Estudio sobre el desarrollo de los seres humanos, visto como procesos culturales que ocurren a través de la participación del sujeto, junto a otros miembros de su comunidad, en la construcción y reconstrucción de prácticas culturales que han sido heredadas de generaciones anteriores. Temas clásicos del desarrollo humano como la crianza, la interdependencia y la autonomía, las transiciones a lo largo del ciclo vital, el desarrollo cognoscitivo, el aprendizaje, los roles de género o las relaciones sociales son examinados desde una perspectiva cultural, que reúne ideas de la psicología evolutiva, la antropología, la educación y la historia.
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The idea of a community of learners is based on the premise that learning occurs as people participate in shared endeavors with others, with all playing active but often asymmetrical roles in sociocultural activity. This contrasts with models of learning that are based on one‐sided notions of learning— either that it occurs through transmission of knowledge from experts or acquisition of knowledge by novices, with the learner or the others (respectively) in a passive role. In this paper, I develop the distinction between the community of learners and one‐sided approaches from the perspective of a theory of learning as participation, and use two lines of research to illustrate the transitions in perspective necessary to understand the idea of communities of learners. One line of research examines differing models of teaching and learning employed by caregivers and toddlers from Guatemalan Mayan and middle‐class European‐American families; the other line of research involves a study of how middle‐class parents make a transition from their own schooling background to participate in instruction in a public US elementary school.
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En: Revista iberoamericana de educación Madrid 2000, n. 21, enero-abril ; p. 17-39 Este artículo, basado en una ponencia presentada a la Reunión Regional de 'Educación Para Todos', celebrada en Santo Domingo del 10 al 12 de febrero de 2000, realiza primero un análisis detallado de la situación de la atención a la primera infancia en América latina y el Caribe durante la década de los 90, y de las aportaciones de los gobiernos, de la sociedad civil y de los organismos internacionales. En un segundo momento dicho análisis le sirve al autor para proponer orientaciones sobre las posibilidades de intervención en la atención a la primera infancia en los próximos años en la región. ciertamente, algunas de las ideas derevadas del estudio de los informes nacionales preparados al efecto aprotan nuevas perspectivas para la acció: invrsión en programas de calidad específicos para cada caso, mejoras en la capacitación de los profesionles y fórmulas de participación conjunta de gobiernos, sociedad civil y organismos internacionles, son defendidas por el autor desde el prisma de la realidad regional, p. 38-39
Programa Padres e Hijos, una experiencia educativa de colaboración entre el Jardín Infantil y la familia . Chile: Documentos completos internet Red Educación REDuc
  • Angélica Fuenzalida
  • Mercedes Jiménez
Fuenzalida, Angélica y Jiménez, Mercedes. Programa Padres e Hijos, una experiencia educativa de colaboración entre el Jardín Infantil y la familia. Chile: Documentos completos internet Red Educación REDuc. http://www.reduc.cl/ homereduc.nsf/?open 1994.