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¿Nada o un poco?¿Mucho o demasiado? La impulsividad como marcador de gravedad en niveles problemático y no problemático de uso de alcohol e internet

Authors:

Abstract

This study aims to explore the relationship between impulsivity traits and perceived negative consequences of alcohol consumption and Internet use. More specifically, impulsivity traits – positive and negative urgency, sensation seeking, lack of premeditation, and lack of perseverance – in (1) the occurrence of initial negative consequences linked to use, and (2) the transition from consequences possibly indicating a problematic behavior to consequences very likely indicating a clinical problem. For this, 709 firstyear college students were assessed using the UPPS-P impulsive behavior scale, and the Multicage CAD-4 scale for addictive behaviors. Logistic regressions were used to discriminate (a) between individuals with a 0-score and individuals with a 1-score in the Multicage scales (low severity range), and (b) between individuals with a 2-score and individuals with 3/4-score (high severity range), separately for alcohol and Internet use. For alcohol use, positive urgency and lack of premeditation marked the transition from 0 to 1 scores, whereas negative urgency marked the transition from 2 to 3/4 scores. For Internet use, however, none of the UPPS-P dimensions significantly marked the transition from 0 to 1 (occurrence of initial negative consequences), and positive urgency marked the transition from 2 to 3/4 (from possible to very likely problematic behavior). Negative urgency arises as a pathologization marker for alcohol abuse, whereas changes in non-clinical levels are linked to impulsivity elicited by appetitive emotions. Impulsivity does not seem to play any role in low severity levels of Internet use, and positive urgency marks the transition between high severity scores. These differential patterns are indicative of different etiological paths for excessive Internet use and substance abuse.
ADICCIONES, 2014 · VOL. 26 NÚM. 2 · PÁGS. 000-000
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original adicciones vol. 26, nº 2 · 2014
This study aims to explore the relationship between impulsivity traits and
perceived negative consequences of alcohol consumption and Internet
use. More specically, impulsivity traits – positive and negative urgency,
sensation seeking, lack of premeditation, and lack of perseverance – in (1)
the occurrence of initial negative consequences linked to use, and (2) the
transition from consequences possibly indicating a problematic behavior
to consequences very likely indicating a clinical problem. For this, 709 rst-
year college students were assessed using the UPPS-P impulsive behavior
scale, and the Multicage CAD-4 scale for addictive behaviors. Logistic
regressions were used to discriminate (a) between individuals with a 0-score
and individuals with a 1-score in the Multicage scales (low severity range),
and (b) between individuals with a 2-score and individuals with 3/4-score
(high severity range), separately for alcohol and Internet use. For alcohol
use, positive urgency and lack of premeditation marked the transition
from 0 to 1 scores, whereas negative urgency marked the transition from 2
to 3/4 scores. For Internet use, however, none of the UPPS-P dimensions
signicantly marked the transition from 0 to 1 (occurrence of initial
negative consequences), and positive urgency marked the transition from
2 to 3/4 (from possible to very likely problematic behavior). Negative
urgency arises as a pathologization marker for alcohol abuse, whereas
changes in non-clinical levels are linked to impulsivity elicited by appetitive
emotions. Impulsivity does not seem to play any role in low severity levels
of Internet use, and positive urgency marks the transition between high
severity scores. These differential patterns are indicative of different
etiological paths for excessive Internet use and substance abuse.
Key Words: Excessive Internet use, Alcohol, Impulsivity, UPPS-P,
Multicage.
Abstract
Recibido: diciembre 2013; Aceptado: febrero 2013
Enviar correspondencia a:
Juan Francisco Navas. Grupo de Investigación Aprendizaje, Emoción y Decisión. Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento,
Universidad de Granada, 18071, Granada, España. E-mail: jfnavas@ugr.es
¿’Nada’ o ‘un poco’? ¿’Mucho’ o ‘demasiado’?” La impulsividad
como marcador de gravedad en niveles problemático
y no problemático de uso de alcohol e Internet
¿’Nothing’ or ‘just a bit’? ¿’Much’ or ‘too much’? Impulsivity
traits as markers of severity transitions within non-problematic
and problematic ranges of alcohol and Internet use
J F N; A T; A C; J C. P
Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada
Este estudio pretende explorar la relación entre impulsividad y
consecuencias negativas percibidas del consumo de alcohol y del uso de
Internet. Especícamente si las dimensiones de impulsividad – urgencia
positiva y negativa, falta de premeditación, falta de perseverancia y
búsqueda de sensaciones – están asociadas a (1) la aparición de las primeras
consecuencias negativas, y a (2) la transición entre un malestar indicativo
de un posible problema y otro indicativo de un muy probable problema,
en el consumo de alcohol y uso de Internet. Para ello, 709 universitarios
de primer año fueron evaluados mediante cuestionarios de impulsividad
(UPPS–P) y consecuencias negativas percibidas de conductas adictivas
(Multicage CAD–4). Utilizando análisis de regresión logística se comprobó
que, en el caso del alcohol, la urgencia positiva y la falta de premeditación
distinguían entre participantes con puntuación Multicage 0 (ningún
problema) y 1 (aparición inicial de consecuencias negativas), mientras
que la urgencia negativa lo hacía entre puntuaciones 2 y 3/4 (transición
entre un posible y un muy probable problema clínico). Respecto al uso
de Internet, ninguna dimensión resultó predictiva de la aparición de las
primeras consecuencias negativas, y la urgencia positiva marcó la transición
hacia un muy probable problema clínico. La urgencia negativa aparece
pues como un indicador de patologización del consumo de alcohol. Por su
parte, el uso en niveles subclínicos parece relacionarse con la impulsividad
elicitada por emociones positivas. Para Internet no se observó este patrón,
lo que puede indicar diferencias en la etiología del uso abusivo de Internet
respecto al consumo de sustancias.
Palabras Clave: uso excesivo de Internet, alcohol, impulsividad,
UPPS-P, Multicage.
Resumen
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2
¿’Nada’ o ‘un poco’? ¿’Mucho’ o ‘demasiado’?” La impulsividad como marcador de gravedad en niveles
problemático y no problemático de uso de alcohol e Internet
La impulsividad es bien conocida por ser un indica-
dor de vulnerabilidad y de patologización del abu-
so de sustancias (Billieux, Van der Linden y Ces-
chi, 2007; Perry y Carroll, 2008; Potenza y Taylor,
2009; Verdejo-García, Lawrence y Clark, 2008) – incluyendo
el alcohol (Curcio y George, 2011; Dick et al., 2010)– y del
juego (Billieux et al., 2012; Maccallum, Blaszczynski, Ladou-
ceur y Nower, 2007), a niveles clínicos y no clínicos. Al mis-
mo tiempo, se señala su relación con conductas potencial-
mente adictivas como el uso excesivo del móvil e Internet, el
gasto compulsivo (Billieaux, Gay, Rochat y Van der Linden,
2010), el sexo de riesgo (Charnigo et al., 2013) y otras con-
ductas problemáticas como los episodios de comida com-
pulsiva y de ira descontrolada (Dawe, Gullo y Loxton, 2004;
Ramírez y Andreu, 2006).
Sin embargo, el constructo impulsividad (ver Dalley, Eve-
ritt y Robbins, 2011) no es un constructo unitario, sino que
está compuesto por varias dimensiones. Uno de los modelos
más reconocidos es el modelo UPPS, propuesto inicialmen-
te por Whiteside y Lynam (2001), y ampliado posteriormen-
te (como UPPS-P) por Cyders et al. (2007). Cada dimen-
sión en este modelo ha sido empíricamente asociada con
diferentes parámetros de conductas adictivas. La urgencia
positiva hace referencia a la tendencia a sucumbir a impul-
sos fuertes bajo la inuencia de emociones positivas, y se ha
vinculado al uso recreativo de alcohol y drogas y a la implica-
ción en conductas sexuales de riesgo (Verdejo-García et al.,
2010; Zapolsky, Cyders y Smith, 2009). La urgencia negativa,
o tendencia a actuar precipitadamente en presencia de esta-
dos afectivos negativos, se ha asociado al craving de tabaco,
a la gravedad de adicción a estimulantes, al juego patológi-
co, a compras compulsivas, al uso abusivo de Internet y a
conductas sexuales de riesgo (Anestis, Selby, Fink y Joiner,
2007; Verdejo-García, Perales y Pérez-García, 2007). La falta
de perseverancia (la incapacidad para mantenerse implicado
en tareas que pueden ser largas, aburridas o difíciles) y la
falta de premeditación (tendencia a actuar sin tener en cuenta
las consecuencias potenciales de los actos) se han relacio-
nado con el uso problemático de sustancias alcohol, cocaí-
na y metanfetaminas (Verdejo-García, Bechara, Recknor y
Pérez-García, 2007) –. Por último, la búsqueda de sensaciones,
que se puede denir como la propensión a participar en
actividades nuevas, excitantes y/o peligrosas, se ha asociado
con la frecuencia en el uso de drogas, alcohol y juego (Smi-
th et al., 2007; Whiteside y Lynam, 2009).
La mayor parte de los estudios anteriormente menciona-
dos utilizan modelos lineales para predecir la gravedad de
estas conductas a partir de las dimensiones de impulsividad,
o bien realizan comparaciones entre grupos clínicos y con-
troles sanos. Sin embargo, existe evidencia preliminar de
que el papel de la impulsividad en las conductas adictivas
podría variar dependiendo del rango de gravedad en el que
nos situemos: en el rango bajo de uso –relacionado con el uso
recreativo– o en los en el rango alto –relacionado con el uso
problemático. Así, la impulsividad inducida por emociones
positivas (búsqueda de sensaciones y urgencia positiva) pa-
rece tener un valor predictivo mayor en el uso recreativo
que en el problemático, para una variedad de conductas. En
ese sentido apuntan los estudios realizados con muestras no
clínicas (Cheetham, Allen, Yücel y Lubman, 2010; Cyders,
Flory, Rainer y Smith, 2009; Cyders et al., 2007; Verdejo-Gar-
cía et al., 2007; Verdejo-García et al., 2010). Por otra parte,
la transición del uso recreativo de drogas, juego y otras con-
ductas potencialmente adictivas al uso patológico o proble-
mático (patologización) parece estar relacionado en mayor
medida con las emociones negativas, y más concretamen-
te con la impulsividad provocada por dichas emociones, o
urgencia negativa (Dalley et al., 2011; El-Guebaly, Mudry,
Zohar, Tavares y Potenza, 2011; Everitt y Robbins, 2005; Ro-
bbins, Curran y De Wit, 2012; Torres et al., 2013).
Nuestro objetivo es comprobar si las distintas dimensio-
nes de impulsividad participan de manera desigual en las
diferencias interindividuales de gravedad en los rangos alto
y bajo, en relación al consumo de alcohol y al uso de Inter-
net. Para ello, en el presente trabajo utilizamos una metodo-
logía transversal para discriminar por una parte, (1) entre
los sujetos que nunca han experimentado malestar o conse-
cuencias negativas detectables y los que han experimentado
molestias mínimamente detectables pero no clínicas (rango bajo
de gravedad); y, por otra, (2) entre los que experimentan
malestar o consecuencias negativas con implicaciones clíni-
cas, ya sea por un posible uso problemático o por un muy
probable uso problemático (rango alto de gravedad).
En primer lugar, cabría esperar que las dimensiones de
impulsividad urgencia positiva y búsqueda de sensaciones
aparezcan como factores asociados a las diferencias interin-
dividuales dentro del rango bajo de gravedad para el uso
de alcohol, en consonancia con los estudios que identican
estos factores como determinantes de su uso recreativo (Cy-
ders et al., 2009; Stautz y Cooper, 2013). En el rango alto,
por el contrario, esperamos encontrar diferencias que im-
pliquen principalmente a la urgencia negativa, en concor-
dancia con los estudios que asocian este factor a la pato-
logización de los trastornos adictivos (Cyders et al., 2009;
Dir, Karyady y Cyders, 2013; Smith et al., 2007). Respecto de
la falta de premeditación y la falta de perseverancia, como
se ha comentado anteriormente, existen datos preliminares
sobre su relación con conductas potencialmente adictivas,
pero no existe evidencia clara de su posible implicación en
las transiciones entre grados de gravedad en los rangos alto
y bajo (de forma diferencial). Cualquier resultado en este
sentido deberá interpretarse como evidencia novedosa.
En segundo lugar, el hecho de haber caracterizado a los
participantes no sólo en consumo de alcohol, sino también
en uso de Internet, nos permitía comprobar si la posible
asociación entre impulsividad y consumo de alcohol mues-
tra un patrón parecido a la asociación entre impulsividad y
uso de Internet. Cualquier diferencia observada entre am-
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Juan Francisco Navas, Ana Torres, Antonio Cándido, José C. Perales
bas conductas podría señalar diferencias en el curso de la
adicción al alcohol y la supuesta adicción a Internet. En este
sentido, el presente estudio podría contribuir a arrojar luz
sobre la inclusión de estas conductas potencialmente adicti-
vas dentro de la categoría de adicciones.
Métodos
Participantes
En el presente estudio se utilizó una muestra formada
por 709 estudiantes de primer año, pertenecientes a las fa-
cultades de Ciencias Económicas y Empresariales, Ciencias
del Deporte, Ciencias de la Salud, Psicología y Trabajo So-
cial de la Universidad de Granada (63.75% mujeres, edad
media 20.00 años, DT=4.95 años). La participación fue vo-
luntaria y el procedimiento contó con la autorización del
Comité Ético de la Universidad de Granada.
Instrumentos
La versión española de la escala breve de impulsividad
UPPS-P (Cándido, Orduña, Perales, Verdejo-García y Bi-
llieux, 2012). Es una escala diseñada para medir 5 dimen-
siones de impulsividad: urgencia positiva y negativa, falta
de premeditación, falta de perseverancia y búsqueda de
sensaciones, para la que se han demostrado propiedades de
validez convergente, abilidad y consistencia interna acep-
tables (con un α de Cronbach de entre .61 y .81 para las
cinco dimensiones; Cándido et al., 2012), similares a la de
la escala original en inglés. Está formada por 20 ítems pun-
tuados sobre una escala tipo Likert de 4 puntos, donde 1
signica completamente de acuerdo y 4 completamente en
desacuerdo.
Multicage CAD-4. Es un instrumento de cribado formado
por 32 items dicotómicos Sí/No. Evalúa malestar y conse-
cuencias negativas atribuibles a ocho comportamientos de
riesgo: uso de alcohol, juego de azar, uso de sustancias, in-
gesta incontrolada de comida, uso de Internet, uso de vi-
deojuegos, gasto excesivo y conductas sexuales; y cuenta con
buenas propiedades psicométricas (Pedrero et al., 2007).
En el presente estudio, sólo se consideraron las puntuacio-
nes relativas al uso de Internet y al consumo de alcohol
1
.
Cada uno de los potenciales problemas evaluados se
explora mediante cuatro preguntas, referidas a la autoper-
1 Este estudio pertenece a un programa más amplio sobre las
características del uso abusivo de Internet y sus similitudes y dife-
rencias con las adicciones universalmente aceptadas como tales. El
tamaño de la muestra utilizada aquí se calculó para arrojar, tras
el correspondiente cribado, un número suciente de participantes
que pudieran considerarse usuarios abusivos de Internet (con y sin
consumo concomitante abusivo de alcohol), de cara a un posterior
diseño cuasi-experimental (en preparación). El resto de conductas
potencialmente abusivas tienen porcentajes de incidencia consi-
derablemente menores, por lo que la limitación del análisis a las
dimensiones de alcohol e Internet debe considerarse una decisión
tomada a priori.
cepción del problema, la percepción por parte de convivientes,
sentimientos de culpa asociados y signos de abstinencia o incapa-
cidad para controlar la conducta. Ninguna o una respuesta
armativa indica inexistencia del problema; dos respuestas
armativas señalan la posible existencia del problema; tres
respuestas positivas indican la muy probable existencia del
problema; y cuatro respuestas armativas sugieren la segura
existencia del problema. Tiene una sensibilidad diagnós-
tica para un punto de corte situado en dos o más respues-
tas armativas por encima del 92 % para los trastornos por
uso de sustancias, incluido el alcohol. En caso de dos o más
respuestas armativas por escala, se considera puntuación
criterio de comportamiento problema.
Procedimiento
Los participantes cumplimentaron los cuestionarios en
sesiones de evaluación grupal llevadas a cabo en aulas de
sus respectivas facultades antes del inicio de sus clases ha-
bituales. Las instrucciones fueron dadas por dos psicólogos
con un Máster en neurociencias. Junto a los cuestionarios se
recogieron las variables sociodemográcas de edad, sexo y
años de escolarización.
44 de los 709 individuos fueron reevaluados para un es-
tudio separado (en preparación) donde se incluyeron varias
pruebas neuropsicológicas y de personalidad y dos cuestio-
narios para la evaluación independiente de la gravedad de
uso de alcohol e Internet (AUDIT: Contel, Gual y Colom,
1999; y CERI: Beranuy, Chamarro, Graner y Carbonell,
2009). Estos sujetos fueron seleccionados por el hecho de
puntuar 0 en Multicage/alcohol y 0 en Multicage/Internet
(n=20), 0 en Multicage/Alcohol y 3/4 en Multicage/Inter-
net (n=10), o 3/4 tanto en Multicage/Alcohol como Multi-
cage/Internet (n=14) (dicho de otro modo, por puntuar en
los extremos de uso de internet, con o sin abuso concomi-
tante de alcohol). En el presente estudio, los datos de esos
tres grupos en AUDIT y CERI se utilizaron únicamente de
forma complementaria, para reforzar la validez diagnóstica
y de constructo de las escalas clave del Multicage.
Análisis estadísticos
Los análisis previos incluyeron (1) un conteo de frecuen-
cias de casos para cada valor de las escalas Multicage/Inter-
net y alcohol, (2) un análisis de correlaciones entre las pun-
tuaciones Multicage de interés y la edad y (3) un contraste
sobre diferencia de medias (F), para comprobar posibles
diferencias entre hombres y mujeres en las puntuaciones de
Internet y alcohol del Multiage. También se facilitan (4) los
estadísticos descriptivos referidos a los cuestionarios CERI y
AUDIT en el grupo de participantes reevaluados.
Los análisis principales incluyeron cuatro análisis de re-
gresión logística binaria condicional (hacia delante) para
Multicage alcohol e Internet. En el primer análisis se utiliza-
ron las cinco dimensiones de impulsividad, con el sexo y la
edad como factores de control, para predecir la pertenen-
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¿’Nada’ o ‘un poco’? ¿’Mucho’ o ‘demasiado’?” La impulsividad como marcador de gravedad en niveles
problemático y no problemático de uso de alcohol e Internet
cia de los individuos al grupo con puntuación 0 o al grupo
con puntuación 1 en Multicage/alcohol. El mismo análisis
se repitió para el Multicage/Internet. Un tercer análisis del
mismo tipo se utilizó para predecir la pertenencia de los
individuos al grupo con puntuación 2 o al grupo con pun-
tuación 3/4, en Multicage/alcohol. Este análisis se repitió
para el Multicage/Internet.
Resultados
Resultados descriptivos
Las frecuencias en cada una de las posibles puntuacio-
nes del Multicage/alcohol (0-4) fueron 337 (47.60%), 162
(22.88%), 109 (15.40%), 85 (12.01%) y 15 (2.12%), res-
pectivamente. Para el uso de Internet, las frecuencias co-
rrespondientes fueron 245 (34.70%), 180 (25.50%), 139
(19.70%), 85 (12.04%), y 57 (8.07%). Esto es, como era de
esperar, el número de observaciones decreció progresiva-
mente conforme la gravedad se incrementaba.
Es importante tener en cuenta que los análisis de regre-
sión (siguiente sección) se utilizaron para predecir la per-
tenencia, primero, al grupo sin problemas asociados al uso
(Multicage igual a 0) o al grupo con problemas mínima-
mente detectables pero no clínicos (Multicage igual a 1). El
número de individuos en estas dos categorías fue de 337 y
162 en el caso de alcohol, y 245 y 180 en el caso de Internet.
Y segundo, al grupo con problemas moderados (Multicage
igual a 2) o al grupo con problemas graves o muy graves
(Multicage igual a 3/4). El número de participantes en estas
dos categorías fue de 109 y 100 (85 en la categoría 3 y 15 en
la categoría 4) en el caso de alcohol, y 139 y 144 (87 en la ca-
tegoría 3 y 54 en la categoría 4) en el caso de Internet. Estas
frecuencias arrojan tamaños muestrales sucientes para los
análisis que se plantean.
Se observó una asociación entre sexo y la puntuación
Multicage/alcohol, con una media (error típico) de 1.21
(.07) y .85 (.05), en dicha puntuación para hombres y mu-
jeres respectivamente, F(1, 706) = 15.96, MCE = 1.27, p<.01.
No se observó, sin embargo, dependencia del sexo para el
uso de Internet (F<1). También se encontró una correlación
inversa signicativa entre la edad y los problemas asociados
al uso de Internet, r =-.17, p<.01, y entre las puntuaciones
Multicage de alcohol e Internet, r=.24, p<.01. No resultó sig-
nicativa la correlación entre la edad y la puntuación Multi-
cage para el uso de alcohol, r=-.05, p=.21. Dada la existencia
de una asociación parcial de sexo y edad con las variables
dependientes de interés, estos factores se incluirán como
variables de control en todos los análisis de regresión sub-
siguientes.
Por otra parte, como se ha comentado en la sección de
procedimiento, 44 de los 709 estudiantes que participaron
en este estudio fueron reevaluados varios meses después
con una batería más completa, incluyendo cuestionarios de
gravedad de uso de alcohol (AUDIT, Contel et al., 1999) y
de uso de Internet (CERI, Beranuy et al., 2009), para un
estudio cuyos resultados se reportarán por separado. Los
dos subgrupos con puntuación 0 en Multicage alcohol que
fueron evaluados con el AUDIT puntuaron en promedio
3.05 (ET=.97) y 4.40 (1.38), mientras que el subgrupo con
puntuación 3/4 en Multicage/Alcohol puntuó 9.43 (1.16)
en el AUDIT. Por otra parte, los dos subgrupos que puntua-
ron 3/4 en Multicage/Internet, en la evaluación con CERI
puntuaron 31.10 (2.67) y 37.00 (3.21), mientras que el sub-
grupo que puntuó 0 en Multicage/Internet, puntuó 16.74
(1.44) en CERI.
Predicción de ausencia o presencia mínimamente
detectable de problemas asociados al consumo de
alcohol
Se realizó un análisis de regresión logística binaria con-
dicional hacia delante con el sexo, la edad y las cinco di-
mensiones de impulsividad del UPPS-P como variables
independientes, para intentar discriminar entre aquellos
individuos que puntuaban 0 en el Multicage/alcohol y los
que puntuaron 1. La mejor solución apareció tras el cuarto
paso, introduciéndose las variables en el siguiente orden:
urgencia positiva, falta de premeditación, sexo y edad. Una
mayor urgencia positiva, una mayor falta de premeditación
y el sexo masculino predecían la pertenencia al grupo Multi-
cage/alcohol=1. Una mayor edad, por el contrario predecía
la pertenencia al grupo Multicage/alcohol=0. Los estadísti-
cos y parámetros correspondientes al modelo de regresión
resultante se presentan en el panel superior de la Tabla 1.
Predicción de problemas posiblemente clínicos o
problemas muy probablemente clínicos asociados
al consumo de alcohol.
Repetimos el mismo análisis de regresión logística binaria
condicional hacia delante utilizando para discriminar entre
aquellos individuos que puntuaban 2 y los que puntuaban
3/4 en el Multicage/alcohol. La mejor solución apareció
tras un solo paso en el que se introdujo la urgencia negativa,
con una mayor urgencia negativa prediciendo la pertenen-
cia al grupo 3/4. Los estadísticos y parámetros correspon-
dientes al modelo de regresión resultante se presentan en el
segundo panel de la Tabla 1.
Predicción de ausencia o presencia mínimamen-
te detectable de problemas asociados al uso de
Internet
Se realizó el mismo análisis, para discriminar entre aque-
llos individuos que puntuaban 0 en el Multicage/Internet
y los que puntuaron 1. La mejor solución apareció tras un
solo paso en el que se introdujo la edad. Una mayor edad
predecía la pertenencia al grupo Multicage/Internet=0. Los
estadísticos y parámetros correspondientes al modelo de
regresión resultante se presentan en el tercer panel de la
Tabla 1.
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Juan Francisco Navas, Ana Torres, Antonio Cándido, José C. Perales
Discriminación entre problemas posiblemente
clínicos y problemas muy probablemente clínicos
asociados al uso de Internet.
Por último, repetimos el mismo análisis de regresión lo-
gística binaria condicional hacia delante, utilizando como
variable dependiente situarse en el valor 2 o en los valores
3/4 del Multicage/Internet. La mejor solución apareció tras
un solo paso en el que se introdujo la urgencia positiva. Una
mayor urgencia positiva predecía la pertenencia al grupo
de Multicage/Internet=3/4. Los estadísticos y parámetros
correspondientes al modelo de regresión resultante se pre-
sentan en el panel inferior de la Tabla 1.
A la vista de los datos de frecuencia reportados anterior-
mente, sin embargo, cabría argumentar que la transición
entre 2 y 3/4 en el Multicage/alcohol y la misma transición
en Multicage/Internet no son realmente comparables. Esa
posibilidad está justicada si consideramos el número de ca-
sos en las categorías altas de ambas subescalas. Como puede
observarse solamente 15 individuos puntúan 4 en Multica-
ge/alcohol, mientras que en el Multicage/Internet un total
de 57 sujetos puntúan en el mismo extremo de la escala. Si,
por ejemplo, consideráramos sujetos estadísticamente anó-
malos a todos los que puntúen 1.65 desviaciones típicas por
encima de la media
2
, el punto de corte sería una puntuación
Multicage de 2.86 para alcohol y 3.46 para Internet. Esto
es, consideraríamos anómalos aquellos que puntúan 3/4
(>2.86) en el caso del alcohol pero solo a los que puntúan
4 (>3.46) en el caso de Internet. Siguiendo un criterio pu-
ramente estadístico, por tanto, la transición equivalente al
paso de 2 a 3 en el caso del alcohol sería al paso entre 3 y 4
en el caso de Internet. Por tanto, realizamos un nuevo aná-
lisis de regresión logística binaria condicional hacia delan-
te con las mismas variables independientes anteriormente
mencionadas para discriminar entre la puntuación 3 y la 4
2 Considerando anómalas únicamente las puntuaciones extrema-
damente altas (a la derecha de la distribución) una puntuación
típica de 1.65 (1.65 desviaciones típicas a la derecha de la media)
dejaría por encima del corte a un 5% de la población teórica, que
es el porcentaje habitualmente considerado como anómalo, si-
guiendo un criterio puramente estadístico.
Tabla 1
Resultados de los análisis de regresión logística hacia delante utilizando edad, sexo, urgencia positiva (Urg +), urgencia negativa
(Urg -), falta de premeditación (prem), falta de perseverancia y búsqueda de sensaciones como predictores. Se reportan los
parámetros de regresión B y Exp (B), el estadístico de Wald, la significatividad (p) y el incremento del estadístico -2 x logaritmo
de la verosimilitud (D -2LL) para cada una de las variables incluidas en cada uno de los modelos. Para cada modelo, se reportan
los estadísticos -2LL para el primer (1) y el último (fin) paso, el número de iteraciones para el modelo final, la c2 del modelo y su
significatividad (p), y el porcentaje de casos correctamente clasificados.
Variables Resumen
B Exp (B) Wald D-2LL p -2LL (1) -2LL
(fin) Iter. R2-N c2 % p
Modelo de regresión 1 (Alcohol 0 vs 1)
Sexo -.55 .58 7.04 7.03 <.01
Edad -.07 .94 5.39 7.33 <.01
Urg+ .13 1.13 8.72 8.95 <.01
Prem .14 1.15 9.93 10.12 <.01
Constante -1.43 .24 3.56 .06
     612.87 588.60 5 .11 40.47 68.50 <.01
Modelo de regresión 2 (Alcohol 2 vs 3/4)
Urg - .13 1.14 5.59 5.80 .02
Constante -1.39 .25 5.94 .02
     283.55 285.55 3 .04 5.79 54.10 .02
Modelo de regresión 3 (Internet 1 vs 2)
Edad -.06 .94 7.71 9.94 <.01
Constante .91 2.49 4.21 .04
     570.91 570.91 4 .03 9.89 57.70 <.01
Modelo de regresión 4 (Internet 2 vs 3/4)
Urg + .12 1.12 4.78 4.90 .03
Constante -1.17 .31 4.35 .04
     385.98 385.98 3 .02 4.90 55.70 .03
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¿’Nada’ o ‘un poco’? ¿’Mucho’ o ‘demasiado’?” La impulsividad como marcador de gravedad en niveles
problemático y no problemático de uso de alcohol e Internet
del Multicage/Internet. Dicho análisis no arrojó ningún fac-
tor signicativo [c
2
(7)=7.07, p<.42, para el modelo comple-
to de siete factores]. Asumiendo la falta de potencia de este
análisis por la reducción del tamaño muestral, el factor que
quedo más cerca de la signicatividad fue la falta de per-
severancia (p<.08) seguido de la urgencia positiva (p<.09),
la urgencia negativa quedó muy lejos de la signicatividad
(p=.19).
Discusión
El resultado más importante del presente estudio es la
constatación de que las dimensiones de impulsividad pre-
sentes en la aparición de los primeros signos de malestar
subjetivo o consecuencias negativas percibidas asociadas a
conductas adictivas (cambios en el rango bajo de gravedad)
son distintas de las que indican cambios en el rango alto de
gravedad.
En el caso del alcohol nuestra hipótesis de partida era que
existiría una implicación de dimensiones de impulsividad
más relacionadas con emociones y motivadores positivos en
la aparición de los primeros signos de malestar y consecuen-
cias negativas (cambios en el rango bajo de gravedad). Esta
hipótesis se ha visto corroborada por los resultados sólo en
parte. Mientras que la urgencia positiva sí que maniesta
una clara implicación en la aparición de estos primeros sig-
nos, no ocurre lo mismo con la búsqueda de sensaciones. La
búsqueda de sensaciones se ha asociado a parámetros cuan-
titativos del consumo de alcohol en bebedores no clínicos
(Cyders et al. 2009). Por tanto, cabe la posibilidad de que la
búsqueda de sensaciones tenga un papel predictivo especí-
co para dichas variables, y no tenga ese mismo papel en la
aparición de consecuencias negativas o malestar, por sutiles
que éstas sean. Esta posibilidad, por tanto, permanece abier-
ta a la investigación.
Aunque no hipotetizamos a priori la implicación de la
falta de premeditación en el consumo de alcohol en el ran-
go bajo de gravedad, ésta no es del todo sorprendente. En
un estudio reciente de Adams, Kaiser, Lynam, Charnigo y
Milich (2012) se muestra la existencia de dos vías hacia la
escalada en el consumo de alcohol. En la primera el consu-
mo viene provocado por motivos placenteros (enhancement),
mientras que en la segunda el consumo sería una vía de es-
cape de emociones negativas (coping). A la vez se observó
una relación entre la falta de premeditación y el consumo
de alcohol en la primera de estas vías, pero no en la segun-
da. Por otra parte, los estudios básicos de personalidad han
mostrado la existencia de relación entre la falta de preme-
ditación y dimensiones relacionadas con motivos apetitivos
(e.g. extraversión; Dewitte y Schouwenburg, 2002), pero no
con dimensiones relacionadas con consecuencias aversivas
(e.g. neuroticismo; Dewitte et al., 2002; De Fruyt, McCrae,
Szirmák y Nagy, 2004). Reinterpretando las dos vías del mo-
delo de Adams y colaboradores (2012) como dos fases en la
escalada de consumo, lo anterior es coherente con nuestra
hipótesis general de que las variaciones en consumo no pro-
blemático (a diferencia de lo que ocurre en el rango alto de
gravedad o consumo problemático) están relacionadas con
emociones y motivos apetitivos.
Por otra parte, hipotetizamos que la urgencia negativa,
elicitada por emociones aversivas, estaría implicada en la
transición a niveles de malestar y consecuencias indeseables
en el rango más alto de gravedad para el consumo de al-
cohol. Esta hipótesis sí queda refrendada por nuestros da-
tos, en los que la urgencia negativa aparece como el único
marcador signicativo del incremento de gravedad dentro
del rango alto (de un posible a un probable/muy probable uso
problemático de alcohol). Este resultado, de nuevo, es com-
patible con el modelo de doble vía planteada por Adams
et al. (2012), en el que la urgencia negativa aparece clara y
especícamente vinculada a los motivos de afrontamiento
de emociones negativas (coping).
En el caso de Internet, la aparición de las primeras moles-
tias no viene marcada por una elevación de ninguna de las
dimensiones de impulsividad aquí consideradas, mientras
que los cambios en el rango alto vienen indicados sólo por la
urgencia positiva. En este sentido, y en relación con el obje-
tivo secundario que nos habíamos planteado (si los cambios
en gravedad del uso de Internet muestran similitudes con
los cambios en gravedad del uso de una sustancia adictiva
como es el alcohol), cabe señalar que ambas conductas si-
guen un patrón muy diferente. El uso excesivo de Internet
carece de algunas de las características comunes y consis-
tentemente identicadas en las adicciones a sustancias (in-
cluido el alcohol) y al juego; a saber, la implicación de las
dimensiones de impulsividad relacionadas con emociones
positivas en el consumo en el rango bajo de gravedad, y de
la urgencia negativa en los incrementos de gravedad en el
rango alto (o patologización).
En la actualidad, existe una importante controversia –aún
no resuelta– sobre las similitudes y diferencias que existen
entre el abuso de sustancias y otras conductas potencialmen-
te adictivas que no implican consumo de sustancias, como
el juego de azar problemático y el uso excesivo de Internet
(Ross, Sharp, Vuchinich y Spurrett, 2008
;
Kuss, 2012; Kuss,
Grifth y Binder, 2013). En este contexto, nuestros resul-
tados podrían utilizarse como un argumento indirecto en
contra de la inclusión del uso abusivo de Internet en la ca-
tegoría de adicciones. Ello no implica que el uso abusivo de
Internet no pueda llegar a convertirse en un problema gra-
ve, merecedor de atención clínica, sino que pone en duda
la conveniencia de establecer un paralelismo estricto entre
el curso del abuso de Internet y el de las adicciones propia-
mente dichas.
Por último, es también importante especicar qué signi-
cado tienen las dos transiciones que hemos considerado
relevantes en el rango bajo (de 0 a 1) y alto (de 2 a 3/4) de
gravedad. La selección de estas dos transiciones no es casual,
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Juan Francisco Navas, Ana Torres, Antonio Cándido, José C. Perales
y está basada en la justicación de la validez de contructo
del Multicage CAD-4. Por una parte, la puntuación 0 indica
no consciencia de problema alguno asociado al uso, mien-
tras que 1 sería el nivel de malestar percibido mínimamente
detectable, y por tanto estamos ante una transición cuali-
tativa importante. Ambas puntuaciones, además, estarían
por debajo del nivel de corte establecido por los autores en
una puntuación de 2 o más, de cara a considerar el pro-
blema como merecedor de intervención terapéutica (esto
es, como uso problemático, independientemente de que se
cumplan los criterios diagnósticos establecidos por el DSM).
La transición entre 2 y 3/4 es algo más ambigua, pues-
to que se trata de una transición cuantitativa y de tipo pro-
babilístico (de un posible comportamiento problemático
a un muy probable comportamiento problemático). En
cualquier caso, cumple la condición establecida de ser una
transición que tiene lugar por encima del punto de corte
previamente establecido como indicativo de la necesidad
de una intervención terapéutica. Cabría aún discutir si la
transición entre 2 y 3/4 es comparable para las dos subesca-
las (Internet y alcohol), pero los análisis complementarios
realizados (ver último párrafo de la sección de métodos) de-
muestran que establecer el punto de corte con un criterio
estrictamente estadístico no cambia las implicaciones de los
resultados.
Obviamente, no corresponde a este trabajo soportar la
validez diagnóstica y de constructo de los instrumentos uti-
lizados. Aún así, los datos obtenidos con el grupo de indivi-
duos reevaluados apoyan rmemente dicha validez. En caso
del cuestionario AUDIT, 9 es el mejor punto de corte para
comportamiento de riesgo, y 10 es el mejor punto de corte
para el diagnóstico de dependencia al alcohol (Contel et
al., 1999). Extrapolando los datos del grupo de individuos
reevaluados resulta que el subgrupo con Multicage/alcohol
3/4 está, en promedio, entre estos dos puntos de corte (jus-
to por encima del corte para conducta de riesgo y justo por
debajo del corte para diagnóstico de adicción al alcohol).
Por otra, parte, en el caso del CERI, según el estudio de
Beranuy et al. (2009), la puntuación media para jóvenes es
de 21.98 y la desviación típica de 5.56. Esto es, los indivi-
duos que se sitúan en las puntuaciones 3/4 de Multicage/
Internet en el presente estudio están en torno a dos des-
viaciones típicas por encima de la media correspondiente
a su grupo de edad en el CERI. En resumen, por tanto, las
puntuaciones de CERI y AUDIT del grupo de individuos re-
evaluados refuerza la interpretación que hemos hecho de
las dos subescalas clave (alcohol e Internet) del Multicage.
Entre las limitaciones de este estudio cabe mencionar
(1) que los resultados provienen de un estudio transversal,
lo que no nos permite realizar aseveraciones de naturaleza
causal. Para poder establecer este tipo de relaciones habría
que realizar un estudio longitudinal y, por tanto, hasta este
punto sólo podemos hablar de factores indicadores de dife-
rencias entre individuos. (2) Otra limitación viene dada por
la desproporción entre hombres y mujeres en la muestra uti-
lizada. Dado que parece existir una vinculación entre la gra-
vedad del consumo de alcohol y el sexo (y a pesar de que he-
mos controlado dicha variable en los análisis de regresión),
una mayor proporción de hombres habría probablemente
implicado la presencia de un mayor número de participan-
tes en los niveles altos de gravedad, lo que podría afectar a
la potencia de los resultados. (3) El Multicage es un instru-
mento de percepción subjetiva de los problemas asociados a
las conductas adictivas y, por tanto, debe tomarse como un
indicador de los parámetros objetivos del uso/consumo, o
su relevancia clínica. Aunque la literatura provee datos que
indican una buena validez diagnóstica, este estudio debería
complementarse con futuros trabajos en los que la gravedad
se evaluara a través de medidas comportamentales objetivas.
(4) Por último, aunque el valor predictivo de las variables
identicadas como relevantes es alto desde el punto de vista
de su signicatividad estadística, su capacidad explicativa es
modesta. El porcentaje de varianza explicada por los mode-
los de regresión nales oscila entre el 2 y el 11%. Aunque
esto modula la importancia de la impulsividad como indi-
cador de conductas potencialmente adictivas, permite tam-
bién valorar en su justa medida los resultados de estudios
anteriores en los que se utilizan únicamente grupos con
puntuaciones extremas.
Comentarios finales
La urgencia positiva y la falta de premeditación permi-
ten discriminar entre aquellos individuos que no perciben
malestar o consecuencias negativas asociados al uso de alco-
hol y los que perciben un nivel mínimamente detectable de
tales signos. La urgencia negativa, sin embargo es el único
rasgo de impulsividad que discrimina entre sujetos con ni-
veles de gravedad mayores o menores dentro del rango más
alto de la misma. En el caso de Internet el uso mínimamente
problemático correlaciona inversamente con la edad, mien-
tras que la urgencia positiva sería la dimensión implicada en
el uso potencialmente problemático.
Desde el punto de vista aplicado, nuestros resultados
permiten reconsiderar el uso de las emociones como ele-
mento de prevención y terapia. Claramente, para el caso del
alcohol, la prevención debería ir de la mano de la toma de
conciencia del papel que las emociones positivas tienen en
la impulsividad y debería orientarse hacia el encauzamiento
de esas emociones hacia actividades alternativas al consumo.
En el caso de la rehabilitación, por el contrario, la interven-
ción dirigida al afrontamiento de las emociones negativas
parece relevante para corregir las conductas impulsivas y
prevenir la recaída. En el caso del uso abusivo de Internet,
los datos son menos claros, pero nos alertan del riesgo de
establecer paralelismos precipitados entre conductas que
pueden ser etiológicamente muy distintas.
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¿’Nada’ o ‘un poco’? ¿’Mucho’ o ‘demasiado’?” La impulsividad como marcador de gravedad en niveles
problemático y no problemático de uso de alcohol e Internet
Conflicto de intereses
Los autores no tienen conictos de intereses que declarar.
Reconocimientos
Este estudio ha sido nanciado por un proyecto del Mi-
nisterio de Ciencia e Innovación (MICINN; ref PSI2009-
13133), para el segundo y cuarto autores, y por un proyecto
de Excelencia de la Junta de Andalucía (ref. PO9-SEJ-4752),
para el tercer autor.
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... La impulsividad es un rasgo de personalidad relevante en el estudio de las adicciones y se entiende como la tendencia a la acción sin realizar una previa valoración consciente de las consecuencias (De Sola et al., 2013;Limonero et al., 2013), frecuentemente relacionada con la búsqueda de sensaciones y la necesidad de experimentar variadas conductas de riesgo (Arunogiri et al., 2019;Gámez y Villa, 2015;Gutiérrez et al., 2013). En diferentes estudios la impulsividad es considerada un indicador para predecir el inicio y la gravedad del consumo de drogas (Gámez y Villa, 2015;Pérez-Fuentes et al., 2015), donde a mayor impulsividad mayores consecuencias negativas relacionadas a la conducta adictiva (Navas et al., 2014). ...
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El objetivo de la presente investigación fue comparar los niveles de la relación padres-hijos, monitoreo parental e impulsividad entre adolescentes estudiantes sin consumo de drogas y adolescentes usuarios de drogas en tratamiento. El estudio tuvo un diseño comparativo y de corte transversal y participaron 90 adolescentes, 45 usuarios de drogas con edad promedio de 15.40 años (DE = .539) y 45 estudiantes con edad promedio de 15.26 años (DE = 1.07). Se aplicaron tres escalas estandarizadas en adolescentes mexicanos: relación con padre y madre, monitoreo paterno e impulsividad. Para el análisis de datos se utilizó la t de Student para muestras independientes. Se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las dimensiones comunicación paterna (t= 5.21, p= .000), comunicación materna (t= 4.66, p= .000), control paterno (t= 6.98, p= .000), control materno (t= 7.78, p= .000), monitoreo paterno (t= 6.20, p= .000), monitoreo materno (t= 7.54, p= .000) e impulsividad (t= -4.755, p= .000). En los jóvenes que consumen drogas se encontró mayor impulsividad, bajo nivel de monitoreo paterno y menores puntajes en comunicación y control del padre y la madre. A diferencia de otros estudios en esta investigación no se encontró una diferencia en la dimensión de afecto tanto paterno como materno.
... Se trata de un cuestionario conformado por 20 ítems, divididos en 5 escalas, que permite detectar conductas problemáticas respecto al uso de internet, móvil, videojuegos, mensajería instantánea y redes sociales (Tabla 2). Sus orígenes se sitúan en el MULTICAGE-CAD-4, un cuestionario de cribado de conductas compulsivas (Pedrero-Pérez et al., 2007) aplicado en ámbitos como la atención primaria (Garrido-Elustondo et al., 2016), las adicciones comportamentales (Estévez et al., 2015) o las adicciones a sustancias (Navas et al., 2014). En el MULTICAGE-TIC, cada escala se vincula a una TIC, compuesta cada escala por cuatro preguntas asociadas a cada conducta problema: A) valoración de exceso temporal respecto a su utilización; B) valoración respecto a un uso excesivo por parte de otros agentes; C) reconocimiento de dificultad para no realizar la conducta; D) reconocimiento de dificultad para dejar de realizar voluntariamente la conducta. ...
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Resumen Los dispositivos móviles se están convirtiendo en una herramienta imprescindible en el día a día y en las relaciones entre el alumnado en los últimos años, gracias a sus usos y potencialidades. A pesar de ello, el uso excesivo e inadecuado puede conducir a síndromes de dependencia en algunos casos, un factor que se puede elevar debido a la situación de aislamiento provocada por la COVID-19. Este estudio pretende analizar el uso y abuso de las TIC en profesionales de la educación en formación, antes y después del confinamiento. Se ha utilizado un diseño longitudinal de panel con medidas pre-test y post-test, aplicando el instrumento validado MULTICAGE-TIC en una muestra de 147 estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad de Málaga. Los resultados reflejan un aumento significativo en todas TIC analizadas (internet, móvil, videojuegos, mensajería instantánea y redes sociales), pasando de conductas no problemáticas o consideradas de riesgo antes del confinamiento, a un uso abusivo tras el mismo en todas las escalas salvo en los videojuegos, que reflejan un uso problemático. El estudio refleja que la pandemia y las restricciones de movilidad e interacción social han incidido en el aumento del uso problemático de las TIC.
... Asimismo, se han hallado puntuaciones más elevadas en la búsqueda de novedades y se estima que los problemas psiquiátricos previos (tdah, fobia social) también suponen un factor de riesgo (Estévez et al., 2009). Existen evidencias del papel regulador de la impulsividad mediados por la búsqueda de sensaciones (Marco & Chóliz, 2012;Puerta-Cortés & Carbonell, 2014), así como marcador de gravedad en los niveles de uso desadaptativo y no desadaptativo del uso de internet en jóvenes, el indicador de urgencia está negativamente asociado a la transición hacia un problema clínico (Navas, Torres, Ortiz & Perales, 2014). En concreto, la impulsividad disfuncional se considera un marcador de vulnerabilidad para el desarrollo de trastornos adictivos tales como el uso disfuncional de internet (Maccallum, Blaszczynski, Ladouceur & Nover, 2007;Meerkerk, van den Eijnden, Franken & Garretsen, 2010). ...
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Dado el gran auge del uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) por parte del colectivo juvenil resulta de interés el análisis de los patrones disfuncionales y de su potencialidad adictiva. El objetivo de este trabajo consiste en explorar las relaciones entre el uso problemático de internet y factores de riesgo como la impulsividad, así como analizar las diferencias en conflictos intra e interpersonales asociados en función del género y la edad. Han participado 240 adolescentes y jóvenes (124 mujeres y 116 hombres) con edades comprendidas entre los 15 y 22 años (X= 18.075; DT= 2.36), estudiantes del Principado de Asturias (España). En relación con la posible existencia de usos problemáticos de internet resulta atribuible al 11.25% de los adolescentes frente a un 88.75% que muestran un uso controlado. Respecto a las diferencias en función del género y de la edad no han resultado significativas. Se ha hallado que la baja autoestima y la impulsividad cognitiva y no planeada predicen con mayor probabilidad el uso desadaptativo de internet. Presentar mayor propensión a tomar decisiones rápidas, así como mostrar más interés en las tomas de decisiones presentes que futuras, aumentan las probabilidades de puntuar más alto en conflictos interpersonales asociados al uso problemático de internet. Se discuten las implicaciones de tales hallazgos.Palabras clave: uso problemático, Internet, autoestima, impulsividad, adolescentes.
... La posibilidad que ofrece el CAGE para medir diferentes tipos de adicciones, farmacológicas y no farmacológicas, pudo comprobarse cuando Pedrero et al. (2007) desarrollaron sobre la base de sus ítems, un cuestionario para adultos denominado MULTICAGE CAD 4. Este posee adecuadas propiedades psicométricas y mide 8 dimensiones: abuso/dependencia de alcohol, juego patológico, adicción a sustancias, trastornos de la alimentación, adicción a Internet, adicción a videojuegos, gasto compulsivo y adicción al sexo. El instrumento fue utilizado posteriormente en estudios con muestras de adultos, para la detección precoz de conductas adictivas (Rodríguez, Pedrero, Fernández, Gallardo, & Sanz, 2009), detección de trastornos en el control de impulsos en pacientes con trastornos de personalidad (Martínez-González, Becoña-Iglesias, & Munera-Ramos, 2013), y para el estudio de sujetos con problemas de adicción y uso problemático del internet (Navas, Torres, Cándido, & Perales, 2014;Pedrero, 2010). ...
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El propósito del presente estudio fue desarrollar un instrumento que evalúe en adolescentes la adicción a internet y a los videojuegos. La muestra estuvo compuesta por 354 adolescentes (M = 13.75, DE = 1.89). El análisis factorial confirmatorio mostró índices de ajuste aceptables (CFI = 0.918, IFI = 0.922, NFI = 0.883, RMSEA = 0.059), el alfa Cronbach fue de 0.73. De acuerdo a los resultados, el instrumento es fiable y válido para evaluar la adicción a internet y adicción a los videojuegos en adolescentes.
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El modelo de formación de hábitos de la adicción implica la transición desde una fase inicial en la que la corteza prefrontal deja de controlar el comportamiento, a una fase en la que el control se transfiere al estriado dorsal, pasando al consumo compulsivo. Este modelo, ampliamente apoyado por la evidencia empírica, implica que cada sujeto se encuentra en un determinado punto del continuo de impulsividad-compulsividad. Mediante dos cuestionarios recomendados en el marco del Proyecto de criterios de dominio de investigación (RDoC), que miden la impulsividad y la compulsividad, se intentó ratificar la existencia de ese eje bipolar, aplicado al abuso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Los resultados de este estudio encuentran apoyo empírico para la existencia de este eje. El abuso de las TIC parece tener muchos más componentes compulsivos que impulsivos, excepto en el caso de los videojuegos, poco relacionados con ambos conceptos. Estos resultados tienen importantes implicaciones clínicas, en la medida en que existen enfoques terapéuticos muy diferentes para la impulsividad que para la conducta compulsiva.
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The habit formation model to explain addiction involves the transition from an initial phase in which the prefrontal cortex ceases to control the behavior, to a phase in which control is transferred to the dorsal striatum, progressing towards compulsive consumption. This model, widely supported by empirical evidence, implies that each subject is at a certain point in the impulsivity-compulsivity continuum. Using two questionnaires recommended within the framework of the Research Domain Criteria Project which measure impulsivity and compulsivity, an attempt was made to confirm the existence of such a bipolar axis, applied to the abuse of information and communication technologies (ICT). The results of this study provide empirical support for the existence of this axis. The abuse of ICT seems to have many more compulsive components than impulsive ones, except in the case of video games, which are little related to both concepts. These results have important clinical implications since there are very different therapeutic approaches for impulsivity and compulsive behavior.
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Co-occurrence of drug misuse with other dysregulated behaviors is common. This study was aimed at exploring the associations between the risk of presenting a clinically relevant condition involving non-substance-related addictive or dysregulated behaviors (as measured by the MultiCAGE CAD-4 screening), and cannabis abuse/dependence (CAST/SDS) scores, and the role of gender therein. Participants were recruited using stratified probabilistic sampling at the University of Granada. Mann-Whitney's U tests were used to compare male and female students in SDS and CAST scores. Associations between gender and MultiCAGE scores were estimated using the γ ordinal correlation index, and tested with χ2. For each MultiCAGE dimension, a Poisson-family mixed-effects model was built with either SDS or CAST as the main input variable, while controlling for nicotine and alcohol dependence, and relevant sociodemographic variables. Incidence rate ratios (IRR) were computed for SDS/CAST effects, and the significance threshold was family-wise Bonferroni-corrected. Gender differences were significant for cannabis dependence/abuse and all MultiCAGE scores for non-substance-related conditions, with males showing higher risk scores for excessive gambling, excessive internet use, excessive video gaming, and hypersexuality, and females presenting higher scores in dysregulated eating and compulsive buying. Cannabis dependence and abuse were significantly associated with a higher risk of problematic video gaming. These associations were mostly driven by males. Importantly, although risk of problematic video gaming was specifically associated with cannabis abuse/dependence, there was only a weak non-significant association between problematic video gaming and alcohol use scores. Risk of alcohol use problems, in turn, was strongly associated with all other non-substance-related problems (problematic gambling, excessive Internet use, dysregulated eating, compulsive buying, and hypersexuality). These differential associations can cast light on the etiological similarities and dissimilarities between problematic substance use and putative addictive behaviors not involving drugs.
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Se investigó la relación entre adicción a redes sociales e impulsividad en una muestra de 566 estudiantes universitarios de la ciudad del Cusco, a quienes se aplicó el Cuestionario de Adicción a Redes Sociales (ARS) y la Escala de Conducta Impulsiva UPPS-P. Utilizando el coeficiente de correlación de Spearman, se encontró evidencias de que la adicción a las redes sociales y la impulsividad se correlacionan significativamente; especialmente obsesión por las redes sociales con falta de premeditación (correlación positiva) y urgencia negativa (correlación negativa). Los mayores puntajes tanto en adicción a redes sociales como en impulsividad son de varones y los más jóvenes. Los hallazgos muestran también que el factor búsqueda de sensaciones presenta una relación positiva con la conducta de uso de las redes sociales, esto podría constituir un predictor del factor de riesgo. Palabras clave: Adicción a redes sociales, impulsividad, estudiantes universitarios.
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Compulsiveness has been considered one of the core characteristics of addictive behaviours. One of the abusive behaviours that has acquired importance in recent times involves the use of mobile phones. The aim of this study is to obtain a version of the Obsessive-Compulsive Drug-Use Scale (OCDUS) to study the compulsivity associated with mobile phone abuse, its basic psychometric properties and the results of its application. The OCDUS-ICT was created and administered over the Internet, through instant messaging programs, social networks and e-mail, and anonymous and voluntary participation was requested. Additionally, MULTICAGE-ICT and the Inventory of Prefrontal Symptoms were administered. A sample of n=748 subjects, 33% males and 94% born and resident in Spain was obtained. The test obtained adequate values of internal consistency, applying different estimators. Confirmatory factor analysis of the theoretical scales yielded adequate fit indices. Obsessive-compulsive components were observed to become stronger as mobile phone use increased and approached abuse levels. OCDUS-ICT scales showed large correlations with prefrontal malfunction symptoms, especially Thoughts-Interference (r>0.80). In conclusion, OCDUS-ICT explores with psychometric accuracy the obsessive-compulsive components of mobile use/abuse, which are closely related to malfunctions in daily life attributable to the prefrontal cortex. If impulsivity has so far been the focus in the study of mobile phone abuse, the data from the present study suggest that greater attention should be paid to compulsivity as a factor in maintaining abuse.
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Abstract Abuse of information and communication technologies (ICTs) can be linked to a malfunction of the prefrontal cortex. Loss of control over the use behavior of these technologies can be reflected in failures in everyday activities. Adolescents make up a particularly vulnerable population, as they are in a critical phase of brain development. A descriptive observational multicenter cross-sectional study was designed in public, subsidized and private schools in the city of Madrid, obtaining a representative sample (n= 2,341) of the population enrolled in the last year of obligatory secondary education, stratified by level of district development and school financing. The prevalence observed for the problematic use of ICT ranges from 18.2% for video games to 36.5% for the Internet. There is a linear relationship between ICT abuse and daily symptoms of prefrontal malfunction. Although it was not possible to determine whether prefrontal dysfunction is a cause or consequence of ICT abuse, the data suggest that it is closely linked to a loss of behavioral control. Resumen El abuso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) puede estar relacionado con un mal funcionamiento de la corteza prefrontal. La pérdida de control sobre la conducta de uso de estas tecnologías puede reflejarse en fallos en actividades cotidianas. Los adolescentes configuran una población especialmente vulnerable, al encontrarse en una fase crítica del desarrollo cerebral. Se diseñó un estudio observacional descriptivo transversal multicéntrico en centros educativos públicos, concertados y privados de la ciudad de Madrid, obteniéndose una muestra representativa (n= 2.341) de la población escolarizada en el último año de educación secundaria obligatoria, estratificando por nivel de desarrollo del distrito y financiación del centro educativo. La prevalencia observada para el uso problemático de las TIC oscila entre el 18,2% para videojuegos y el 36,5% para Internet. Se observa una relación lineal entre el abuso de las TIC y síntomas cotidianos de mal funcionamiento prefrontal. Sin que pueda determinarse si la disfunción prefrontal es causa o consecuencia del abuso de las TIC, los datos sugieren que está estrechamente vinculada a la pérdida de control comportamental. PALABRAS CLAVE: nuevas tecnologías, adicción, adolescencia, síntomas prefrontales, control emocional.
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Se construyeron dos cuestionarios para evaluar el uso adictivo de Internet y del móvil que se aplicaron a una muestra de 1.879 estudiantes. Los resultados apoyan un modelo de dos factores, con una aceptable consistencia interna e indicios de validez convergente y discriminante. El Cuestionario de Experiencias Relacionadas con Internet evaluó conflictos intra e interpersonales relacionados con el uso de Internet. El Cuestionario de Experiencias Relacionadas con Móvil evaluó dos factores: primero, conflictos relacionados con el abuso del móvil, y segundo, problemas debido al uso emocional y comunicacional. Nuestros resultados indican que el móvil no produce el mismo grado de adicción; más bien se puede hablar de uso problemático. Los hombres presentaron un uso más adictivo de Internet, mientras las mujeres se caracterizaron por usar el móvil como medio para expresar y comunicar las emociones. Parece que el uso de ambas tecnologías es más problemático en la adolescencia y se normaliza con la edad, hacia un uso más profesional, menos lúdico y con menos consecuencias negativas.
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This reprinted article originally appeared in Experimental and Clinical Psychopharmacology , 2003, Vol. 11, (No. 3), 210–217. (The following abstract of the original article appeared in record 2003-05958-006 .) The present study explores the relation among 4 personality traits associated with impulsive behavior and alcohol abuse. Personality traits were measured using the 4 subscales of the UPPS Impulsive Behavior Scale (UPPS; S. P. Whiteside & D. R. Lynam, 2001). The UPPS and measures of psychopathology were administered to clinical samples of alcohol abusers high in antisocial personality traits (AAPD), alcohol abusers low in antisocial personality traits (AA), and a control group (total N = 60). Separate analyses of variance indicated that AAPDs had significant elevations on all 4 UPPS scales, whereas the AAs and controls differed only on the Urgency subscale. However, when controlling for psychopathology, group differences on the UPPS scales disappeared. The results suggest that personality traits related to impulsive behavior are not directly related to alcohol abuse but rather are associated with the elevated levels of psychopathology found in a subtype of alcohol abusers.
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Background and objectiveRepeated consultations for non-specific discomforts could hide addictive behaviours with or without substances. These disorders are related to bad quality of life and usually coexist with other psychopathologic conditions. Some simple instruments for preliminary screening exist, such as the CAGE one for alcohol abuse, which has proven to be the most useful. The purpose of present paper is to evaluate the psychometric properties of a questionnaire, based on the CAGE structure, to detect the presence of these behaviours in a fast and reliable manner during consultation.
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Impulsivity is tightly linked to addiction. However, there are several pathways by means of which impulsive individuals are more prone to become addicts, or to suffer an addiction more intensely and for a longer period. One of those pathways involves an inadequate appraisal or regulation of positive and negative emotions, leading to lack of control over hazardous behaviors, and inappropriate decisions. In the present work, we assessed cocaine-dependent individuals (CDI; n = 20), pathological gamblers (PG; n = 21), and healthy controls (HC; n = 23) in trait impulsivity measures (UPPS-P model's dimensions), and decision-making tasks (Go/No-go; delay-discounting task). During the Go/No-go task, electroencephalographic (EEG) activity was recorded, and Go/No-go stimuli-evoked potentials (ERP) were extracted. Theory-driven ERP analyses focused on the No-go > Go difference in the N2 ERP. Our results show that negative urgency is one of the several psychological features that distinguish addicts from HC. Nevertheless, among the dimensions of trait impulsivity, negative urgency is unique at independently covarying with gambling over-pathologization in the PG sample. Cocaine-dependent individuals performed more poorly than gamblers in the Go/No-go task, and showed abnormal Go/No-go stimuli-evoked potentials. The difference between the No-go stimulus-evoked N2, and the Go one was attenuated by severity and intensity of chronic cocaine use. Emotional dimensions of impulsivity, however, did not influence Go/No-go performance.
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The last decade has witnessed a large increase in research on the newly emerging mental health problem of Internet addiction. Rather than looking at Internet addiction per se, this study focused on particular activities on the Internet that might be potentially addictive and linked them to personality traits that might predispose individuals to Internet addiction. The aims of this study were (i) to assess the prevalence of clinically significant levels of Internet addiction, and to (ii) discern the interplay between personality traits and specific Internet uses in increasing the risk for Internet addiction. This cross-sectional online survey used data from 2257 students of an English university. Results indicated that 3.2% of the students were classified as being addicted to the Internet. The included personality traits and uses of online activities explained 21.5% of the variance in Internet addiction. A combination of online shopping and neuroticism decreased the risk for Internet addiction, whereas a combination of online gaming and openness to experience increased it. In addition to this, frequent usage of online shopping and social online activities, high neuroticism and low agreeableness significantly increased the chances of being addicted to the Internet. Findings and their implications are discussed. http://dx.doi.org/10.1016/j.chb.2012.12.024
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There are well-established links between impulsivity and alcohol use in humans and other model organisms; however, the etiological nature of these associations remains unclear. This is likely due, in part, to the heterogeneous nature of the construct of impulsivity. Many different measures of impulsivity have been employed in human studies, using both questionnaire and laboratory-based tasks. Animal studies also use multiple tasks to assess the construct of impulsivity. In both human and animal studies, different measures of impulsivity often show little correlation and are differentially related to outcome, suggesting that the impulsivity construct may actually consist of a number of more homogeneous (and potentially more meaningful) subfacets. Here, we provide an overview of the different measures of impulsivity used across human and animal studies, evidence that the construct of impulsivity may be better studied in the context of more meaningful subfacets, and recommendations for how research in this direction may provide for better consilience between human and animal studies of the connection between impulsivity and alcohol use.
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AIM: Validation of the AUDIT questionnaire (in Catalan and Spanish) for early diagnosis of risk consumption and alcohol related problems in Primary Health Care. METHODOLOGY: A full examination of 409 subjects was carried out: AUDIT, DSM- 3-R criteria and Laboratory parameters. RESULTS: No differen- ces were found between the Catalan and Spanish versions but there were between the male and female population. To detect risk consumption, 9 was the best cut-off point among males but it was not possible to find a clear cut-off point for females. As for ADS diagnosis, 10 was the cut-off point among males, and 10 or 11 indistinctly among females. CONCLUSION: The AUDIT can be considered a good instrument for determining risk consumption and ADS. However, some details, as the lack of a cut-off point among females needs further research.
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Heightened impulsivity has been identified as a risk marker for excessive and problematic alcohol use, particularly during adolescence when impulsive behaviour is elevated and alcohol use is often initiated. Recent advances in personality theory indicate that impulsivity comprises several discrete traits which may influence alcohol use through different pathways. This review used meta-analysis to assess the degree to which the impulsivity-related traits of lack of premeditation, lack of perseverance, sensation seeking, negative urgency, positive urgency, and reward sensitivity are associated with alcohol consumption and problematic alcohol use in adolescent samples. All traits were positively associated with both alcohol outcomes. Sensation seeking and positive urgency showed the largest associations with alcohol consumption. Positive and negative urgency showed the largest associations with problematic alcohol use, although this was limited to older adolescent samples. A number of demographic and methodological variables were assessed as potential moderators of these associations. Results indicate that excessive alcohol consumption during adolescence may be driven in part by the desire to seek novel and exciting experiences. Problematic use, specifically amongst older adolescents, may be a consequence of a tendency to act rashly when in a heightened positive or negative mood.