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Homeopatía: ¿Un enfoque preventivo de la medicina?

Authors:
  • School of Medicine University of Sao Paulo

Abstract and Figures

Aplicando el principio de similitud terapéutica, la Homeopatía busca estimular al organismo para que reaccione en contra de su propia perturbación. Para que los medicamentos homeopáticos puedan despertar respuestas homeostáticas efica-ces deben ser individualizados, esto significa que deben ser elegidos en función de su similitud con el conjunto de síntomas característicos de los pacientes. De esta manera, teniendo el propósito de disminuir la susceptibilidad individual que predis-pone a la enfermedad, los medicamentos homeopáticos curan y generan efectos preventivos en muchas enfermedades humanas. Por otra parte, los medicamentos homeopáticos pueden tener indicaciones específicas en el tratamiento y prevención de enfermedades epidémicas, con la condición de que también se elijan de acuerdo con el conjunto particular de sínto-mas peculiares de una epidemia determinada, a saber, el llamado "genio epidémi-co", como lo muestran varios ejemplos históricos. En este trabajo se analiza la ac-tualización de las bases epistemológicas de la Homeopatía de Hahnemann desde el enfoque médico preventivo, las evidencias científicas que apoyan su aplicación clínica y los requisitos mínimos para emplearla tanto terapéutica como preventiva-mente en las epidemias.
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Homeopatía: ¿Un Enfoque Preventivo de la Medicina?
*Homeopatía: ¿Un Enfoque
Preventivo de la Medicina?
Resumen
Abstract
Aplicando el principio de similitud terapéutica, la Homeopatía busca estimular al
organismo para que reaccione en contra de su propia perturbación. Para que los
medicamentos homeopáticos puedan despertar respuestas homeostáticas eca-
ces deben ser individualizados, esto signica que deben ser elegidos en función de
su similitud con el conjunto de síntomas característicos de los pacientes. De esta
manera, teniendo el propósito de disminuir la susceptibilidad individual que predis-
pone a la enfermedad, los medicamentos homeopáticos curan y generan efectos
preventivos en muchas enfermedades humanas.
Por otra parte, los medicamentos homeopáticos pueden tener indicaciones
especícas en el tratamiento y prevención de enfermedades epidémicas, con la
condición de que también se elijan de acuerdo con el conjunto particular de sínto-
mas peculiares de una epidemia determinada, a saber, el llamado “genio epidémi-
co”, como lo muestran varios ejemplos históricos. En este trabajo se analiza la ac-
tualización de las bases epistemológicas de la Homeopatía de Hahnemann desde
el enfoque médico preventivo, las evidencias cientícas que apoyan su aplicación
clínica y los requisitos mínimos para emplearla tanto terapéutica como preventiva-
mente en las epidemias.
By applying the principle of therapeutic similarity, homeopathy seeks to stimulate the
organism to react against its own disturbs. For homeopathic medicines to awaken
effective homeostasis responses they must be individualized, this means that it
must be chosen according to their similarity to the set of characteristic symptoms in
patients. In this way, by aiming at decreasing individual susceptibility predisposing
to disease, homeopathic medicines have healing and preventive effects in many
**Marcus Zulian Teixeira
*Este artículo es una traducción
de un trabajo publicado original-
mente en el Interna tional Jour-
nal of High Dilution Research;
sus datos de referencia son:
“Teixeira MZ. Homeopathy: a
preventive approach to medi-
cine? Int J High Dilution Re-
search 2009; 8(29): 155-172”.
Disponible en http://www.feg.
unesp.br/~ojs/index.php/ijhdr/
article/view/360
**Escuela de Medicina de la
Universidad de Sao Paulo
(FMUSP), Sao Paulo, Brasil.
Artículo de revisión
Recibido: junio, 2013. Aceptado: agosto, 2013
www.latindex.unam.mx www.periodica.unam.mx
PALABRAS CLAVE:
Homeopatía, Promoción
de la salud, Prevención
de enfermedades,
Control y prevención,
Enfermedades
colectivas, Genio
epidémico, Isoterapia,
Vacunación.
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Marcus Zulian Teixeira
Introducción
En los últimos tiempos, alrededor de la mitad de la
población mundial ha recurrido con mayor frecuencia
al uso de la medicina complementaria y alternativa
(MCA), en particular a la acupuntura, la Homeopatía
y la toterapia, con altos niveles de satisfacción, des-
pertando un interés creciente entre los médicos. Las
principales razones de esta tendencia se reeren a
la búsqueda de enfoques terapéuticos que prioricen
la relación médico-paciente, la valoración de los in-
dividuos en su totalidad (cuerpo-mente-espíritu) y la
menor incidencia de efectos secundarios1, 2.
Al igual que otros métodos de prevención
(higiene, nurtición, deporte, etcétera) que tratan de
mantener en equilibrio las funciones de homeostasis
del organismo como una medida de fomento a la sa-
lud, los tratamientos homeopáticos, cuando son indi-
vidualizados, además de ser terapéuticos pueden ser
clasicados como herramientas prolácticas frente a
la enfermedad.
Al tener un abordaje que abarca diferentes
tipos de sensibilidades humanas (mental, emocional,
ambiental, alimentaria, siológica, etcétera) para la
comprensión del origen de la enfermedad y la toma
de decisiones terapéuticas, la Homeopatía busca
disminuir estas idiosincrasias bio-psico-sociales-am-
bientales que inuyen en la predisposición y la pro-
gresión de enfermedades, lo que le otorga un ángulo
cada vez más valorado por la siopatología moderna.
Independientemente de este carácter pro-
láctico intrínseco en la dinámica de integración que
abarca el binomio paciente-enfermedad de forma
individualizada, la Homeopatía puede contribuir al
tratamiento especíco de las epidemias modernas,
como lo ha hecho en el pasado, siempre y cuando los
supuestos teórico-prácticos postulados por Samuel
Hahnemann se sigan. Con el n de sistematizar algu-
nas de las características de la racionalidad médica
homeopática y su aplicación en la práctica clínica pre-
ventiva, abordaré las premisas epistemológicas que
le dan a la Homeopatía hahnemanniana un enfoque
preventivo en la medicina, así como las evidencias
cientícas que apoyan algunas de sus indicaciones y
método de aplicación tanto terapéutica como prolác-
ticamente en las enfermedades epidémicas.
Por otra parte, después de sugerir un con-
senso doctrinal, también discutiré algunas propues-
tas para emplear, en las enfermedades epidémicas,
ciertos medicamentos homeopáticos que no tienen
las características epistemológicas de la Homeopatía
hahnemanniana ni presentan la evidencia cientíca,
con el n de estimular la reexión y sugerir posibles
diseños experimentales que pudieran respaldar las
armaciones de este tipo de prácticas heterodoxas.
Método
Este estudio se basa en los escritos de Hahnemann,
con el n de discutir las principales características
epistemológicas de la Homeopatía que guían el tra-
tamiento de enfermedades; el análisis es más pro-
fundo en el caso particular de las enfermedades epi-
démicas, a la vez que ilustra su aplicación clínica con
los informes sobre los tratamientos de las epidemias
que asolaron a Europa en el pasado.
human illnesses. On the other hand, homeopathic medicines may have specic
indications in the treatment and prevention of epidemic diseases provided they are
also chosen according to the particular set of symptoms peculiar to a given epidemic,
viz. the so-called “epidemic genius”, as historical examples show. This update
paper discusses the epistemological foundations of Hahnemann‟s homeopathy
as a preventive medical approach, the scientic evidences supporting its clinical
application and the minimum requirements to employ it both therapeutically and
preventively in epidemics.
KEYWORDS:
Homeopathy, Promotion
of health, Prevention of
diseases, Prevention
and control, Collective
diseases, Epidemic
genius, Isotherapy,
Vaccination.
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Homeopatía: ¿Un Enfoque Preventivo de la Medicina?
En una segunda parte, he tratado de am-
pliar el debate sobre posibles enfoques terapéuticos
mediante una revisión de los escritos de algunos
autores clásicos en Homeopatía. Después, hice una
búsqueda en bases de datos como Lilacs y Medline
utilizando palabras clave (en inglés) como “Homeo-
patía” (Homeopathy), “ensayo clínico” (clinical trial),
“epidemia” (epidemic disease), “genio epidémico”
(epidemic genius) e “isopatía” (isopathy) para selec-
cionar sólo aquellos estudios cientícos que incluían
grupos control y resultados estadísticamente signi-
cativos. Por último, reproduje esta misma búsqueda
en Google para localizar estudios seleccionados que
fueron publicados en revistas cientícas del pasado y
que, por tanto, no estaban disponibles en las últimas
bases de datos.
Premisas epistemológicas
del modelo homeopático
Fundada en 1796 por el médico alemán Samuel Hah-
nemann, la Homeopatía es un método terapéutico
que busca estimular al organismo para que reaccione
en contra de sus propias alteraciones y que, actual-
mente, también incorpora información de la medicina
moderna para ampliar la comprensión de la etiología
de las enfermedades humanas. Las bases teórico-
prácticas del modelo homeopático fueron sistemati-
zadas por Hahnemann en el Organon de la Medici-
na3, cuya primera edición fue publicada en 1810. A
continuación presentamos el contenido de varios de
sus capítulos para familiarizar al lector con el marco
epistemológico de la Homeopatía.
La Homeopatía entiende al ser humano
como una entidad compleja y le atribuye al cuerpo
biológico un indisociable carácter orgánico y vital; en
él, los pensamientos y sentimientos interactúan con
las funciones siológicas y con la vitalidad orgánica
para preservar el estado de salud y para hacer a la
individualidad más o menos susceptibles a los agen-
tes patógenos.
“Es únicamente la energía vital morbosamente afec-
tada la que produce la enfermedad, por lo que los fe-
nómenos morbosos accesibles a nuestros sentidos
expresan al mismo tiempo todo el cambio interior, es
decir, todo el trastorno morboso del dinamismo inter-
no, en una palabra, que revelan toda la enfermedad y,
en consecuencia, también, la desaparición bajo trata-
miento de todos los fenómenos mórbidos y de todas las
alteraciones mórbidas que dieren de las operaciones
vitales sanas, sin duda afecta y necesariamente implica
la restauración de la integridad de la fuerza vital y, por
lo tanto, la vuelta al estado de salud de todo el organis-
mo.” (Organon de la Medicina, §12)4.
Como resultado de esta concepción vitalis-
ta de la enfermedad humana, donde el desequilibrio
orgánico fundamental se traduce en un conjunto de
signos y síntomas maniestos, la semiología ho-
meopática valora múltiples características en los pa-
cientes y dibuja un cuadro sintomático que abarca
las características de diferentes áreas (física, psico-
lógica, social y espiritual) para llegar a un diagnósti-
co individualizado de los medicamentos. Cuando un
medicamento homeopático es bien elegido, provoca
una sensación de bienestar general (física, psicológi-
ca, social y espiritual) y previene la manifestación de
enfermedades.
“No hay nada patológico en el interior del cuerpo ni tam-
poco alteración morbosa visible susceptible de curarse,
que no se dé a conocer por sí misma a la observación
correcta del médico por medio de signos y de síntomas,
esta disposición está en perfecta armonía con la innita
bondad del Sabio conservador de la vida humana.” (Or-
ganon de la Medicina, §14)5.
El tratamiento homeopático se basa en cua-
tro pilares: el principio de similitud terapéutica, la ex-
perimentación de medicamentos en las personas sa-
nas, el uso de medicamentos diluidos y agitados (las
llamadas “potencias” o “dinamizaciones”), así como
la prescripción de sustancias simples (medicamentos
individuales).
De acuerdo con el principio de similitud o se-
mejanza terapéutica (similia similibus curentur), las
sustancias que causan síntomas en individuos sanos
se pueden utilizar para curar síntomas similares en
individuos enfermos con el n de estimular una reac-
ción del organismo (vital o de la homeostasis) en con-
tra de su propia alteración. Hahnemann fundamentó
tales fenómenos en lo que hoy se conoce como la
siología de la reacción paradójica del organismo,
lo que provoca una respuesta siológica opuesta al
principal efecto de las drogas, un fenómeno que ac-
tualmente cuenta con el apoyo de evidencias cientí-
cas para el efecto rebote de las drogas modernas6-9.
“Todo agente que obra sobre la vida, todo medicamen-
to, desarmoniza más o menos la fuerza vital y produce
cierta alteración en la salud del individuo por un periodo
más o menos largo o corto. Esto recibe el nombre de
acción primaria. [... ]A esta acción, nuestra fuerza vi-
tal intenta oponer su propia energía. Esta reacción de
resistencia es ciertamente una acción automática de
nuestra fuerza vital de conservación y lleva el nombre
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Marcus Zulian Teixeira
de acción secundaria o reacción.” (Organon de la Me-
dicina, §63)10.
Con el n de identicar los efectos que las
drogas causan a los seres humanos y ser capaz de
aplicar el principio de similitud terapéutica en la prác-
tica, Hahnemann probó éstas en individuos sanos si-
guiendo un protocolo especíco, por medio de lo cual
compiló así todos los síntomas provocados en los ex-
perimentadores en la materia médica homeopática.
“Deben conocerse todos los efectos patogenésicos de
los diversos medicamentos; es decir, primero deben
haberse observado tanto como sea posible todos los
síntomas morbosos y alteraciones del estado de salud
que cada uno de ellos es capaz de desarrollar especí-
camente en el individuo sano, antes de poder elegir y
tener la esperanza de encontrar entre ellos el remedio
homeopático más apropiado para la mayor parte de las
enfermedades naturales.” (Organon de la Medicina,
§106)11.
Aparentemente, con el n de evitar las agra-
vaciones que la prescripción de medicamentos ca-
paces de provocar síntomas similares podrían des-
pertar en pacientes, Hahnemann comenzó a utilizar
los llamados “medicamentos dinamizados” (medica-
mentos que diluyó y agitó en serie) y notó que este
tipo de “farmacotécnica” (sic), además de despertar
los poderes intrínsecos de los fármacos, también ac-
tuaba sobre las características más peculiares de los
pacientes sin los efectos secundarios que tendrían
dosis más fuertes. La investigación moderna ha tra-
tado de comprender este fenómeno que permite a las
altas diluciones transmitir la “información sutil” de las
drogas12-14.
“El método homeopático, por un procedimiento que le
es propio y que nadie antes había ensayado, desarrolla
las virtudes medicinales dinámicas de sustancias puras,
a un grado hasta ahora desconocido, conriéndoles a
todas, con tanta más razón, una acción profundamente
ecaz y terapéutica, aun en aquellas que en estado cru-
do no daban señales de presentar la menor virtud medi-
cinal sobre el cuerpo humano. Este curioso cambio en
las cualidades de las sustancias naturales por efecto
mecánico sobre sus partículas más pequeñas, por tritu-
ración y sucusión, desarrolla el poder dinámico latente,
hasta entonces desconocido, como si hubiese perma-
necido oculto o adormecido. Este poder tiene inuencia
sobre el principio vital y modica el estado de salud de
la vida animal.” (Organon de la Medicina, §269)15.
Como la experimentación en individuos sa-
nos siempre se llevó a cabo por Hahnemann con
sustancias simples, y siendo imposible de acuerdo
a él predecir los efectos de las mezclas no probados
previamente, la prescripción de medicamentos indi-
viduales se convirtió en un requisito esencial para la
seguridad y la ecacia del tratamiento homeopático.
“En ningún caso en tratamiento es necesario, y por con-
siguiente no está permitido, administrar a un enfermo
más de un medicamento solo y simple, cada vez. No
se concibe que pueda existir siquiera la mínima duda
acerca de qué sea más conforme con la naturaleza y
más racional, si prescribir un medicamento bien co-
nocido, solo y simple cada vez en una enfermedad, o
mezclar varios diferentes. La Homeopatía, que es el
verdadero arte de curar simple y llanamente, prohíbe
rotundamente dar a un enfermo al mismo tiempo dos
sustancias medicinales diferentes,” (Organon de la Me-
dicina, §273)16.
Para mostrar la ecacia clínica, Hahnemann
estableció que estos medicamentos simples deben
prescribirse individualmente, es decir, se debe tomar
en cuenta la totalidad de los síntomas característicos
de los pacientes. De esta manera, los síntomas men-
tales y emocionales son de suma importancia, coinci-
diendo así con la medicina psicosomática moderna.
“No obstante, si entre los síntomas del remedio elegi-
do no hay alguno que se asemeje exactamente a los
síntomas distintivos (característicos), peculiares, ex-
traordinarios del caso patológico, y si el remedio sólo
corresponde a la enfermedad en su estado general,
vagamente descrito y denido (náusea, debilidad, dolor
de cabeza, etcétera), y entre los medicamentos conoci-
dos no hay uno más homeopáticamente apropiado, en
ese caso el médico no puede esperar ningún resultado
favorable inminente del empleo de este medicamento
no homeopático.” (Organon de la Medicina, §165)17.
“Por lo tanto, nunca se curará conforme a la naturale-
za, es decir, de un modo homeopático, mientras que en
cada caso individual de enfermedad, aún cuando sea
aguda, no se atienda simultáneamente con los otros
síntomas, los que se relacionan al cambio mental y
anímico, y no se elija para aliviar al paciente un medi-
camento capaz de producir por sí mismo no solamen-
te síntomas semejantes a los de la enfermedad, sino
también un estado anímico semejante” (Organon de la
Medicina, §213)18.
De esta manera, el equilibrio de las funcio-
nes de homeostasis, orgánicas y mentales, a través
de la aplicación del principio de la similitud terapéuti-
ca, promueve la salud humana y, por sí misma, es un
recurso preventivo contra la enfermedad.
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Homeopatía: ¿Un Enfoque Preventivo de la Medicina?
Evidencias cientícas
sobre la ecacia clínica de
la Homeopatía
Debido a las características singulares que hacen de
la Homeopatía una terapéutica individual por exce-
lencia, es fácil anticipar los obstáculos que esto ge-
nerará en el diseño de ensayos clínicos controlados
(ECA), de acuerdo a las normas de los métodos cien-
tícos clásicos19.
Un primer metaanálisis llevado a cabo por
Kleijnen y colaboradores20 en 1991, tuvo la nalidad
de analizar la calidad metodológica de 107 ECA ho-
meopáticos; concluyó que sólo 22 estudios (20%)
habían sido satisfactorios (puntuación mínima de
55/100), y dentro de ellos, sólo 15 (68%) habían de-
mostrado la ecacia del tratamiento homeopático en
comparación con el placebo. Estos resultados per-
mitieron a los autores concluir que aunque había
evidencia positiva, ésta era insuciente para obtener
conclusiones denitivas.
Del mismo modo, en 1997, Linde y colabo-
radores21 publicaron una revisión sistemática de 89
ECA homeopáticos, concluyendo que los resultados
del tratamiento homeopático no eran atribuibles al
efecto placebo (efectos 2.45 veces mayores que el
placebo).
Como se discutió anteriormente, para que el
tratamiento homeopático logre una ecacia clínica,
la individualización de los medicamentos de acuerdo
con la totalidad de los síntomas característicos de los
pacientes debe de ser una condición sine qua non en
el diseño de ensayos clínicos epistemológicamente
adecuados. Es decir, para una misma enfermedad
cada paciente podría recibir un solo medicamento di-
ferente, ya que no existen medicamentos especícos
para condiciones clínicas especícas.
Los metaanálisis de ensayos clínicos que
desatendieron la individualización terapéutica22-24 y
prescribieron un único medicamento para varios pa-
cientes que padecían una misma enfermedad, no de-
mostraron resultados signicativos.
Tratando de evaluar la ecacia de la Homeo-
patía en los estudios que priorizaron la individualiza-
ción terapéutica como el estándar de oro en la epide-
miología de la clínica homeopática, un metaanálisis
de 32 ECA homeopáticos con calidad metodológica
variable sugirió que el tratamiento homeopático indi-
vidualizado era más ecaz que el placebo25.
Revisando ECA homeopáticos, Jonas y cola-
boradores26 informaron que los estudios clínicos y de
laboratorio habían mostrado resultados que impug-
naban la racionalidad de la medicina convencional.
Este equipo destacó que las tres revisiones sistemá-
ticas antes mencionadas27-29 emplearon métodos de
evaluación coherentes con la Homeopatía y mostra-
ron que había mejores efectos de ésta en compara-
ción con el placebo.
Asimismo, al descartar los metaanálisis con
metodología cuestionable o que ignoraron la especi-
cidad del modelo homeopático, destacaron los que
llegaron a la conclusión sobre la ecacia del trata-
miento con Homeopatía en casos de alergia30 y dia-
rrea infantil31. Más aún, al discutir la falta de pruebas
concluyentes para evaluar el tratamiento homeopáti-
co en otras condiciones clínicas, hicieron hincapié en
el derecho de la Homeopatía a tener oportunidades
equitativas para demostrar su valor a través de los
principios basados en evidencia.
También algunos ECA aislados han demos-
trado la ecacia del tratamiento homeopático indivi-
dualizado en migraña32, bromialgia33 y trastorno por
décit de atención e hiperactividad34.
Por lo tanto, desde el punto de vista de un
abordaje y enfoque terapéutico individual, la Homeo-
patía puede añadir ecacia, eciencia y seguridad a
la medicina convencional, tanto en el aspecto curati-
vo como en las acciones de prevención, con efectos
secundarios mínimos y bajo costo35, 36. Sin embargo,
se necesitan más investigaciones para dilucidar el
mecanismo de acción de los medicamentos ho-
meopáticos y para ampliar las evidencias sobre su
ecacia en otras condiciones clínicas.
Directrices para el
tratamiento homeopático
de las enfermedades
epidémicas
a) Samuel Hahnemann
Al igual que en las enfermedades agudas y crónicas,
Hahnemann estableció directrices individualizadas,
semiológicas y terapéuticas para abordar las enfer-
medades epidémicas. Así como cada uno de los pa-
cientes individuales presentan un conjunto de signos
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Marcus Zulian Teixeira
y síntomas característicos que distinguen a cada uno
del resto de los pacientes que sufren de la misma
enfermedad aguda o crónica, cada enfermedad epi-
démica “es un fenómeno de carácter único” que debe
distinguirse de los brotes anteriores. Con esta adver-
tencia, Hahnemann criticó la aplicación de la infor-
mación obtenida de brotes anteriores para los futuros
sin un “examen cuidadoso de la imagen pura de la
enfermedad que esta prevaleciendo”.
“Al investigar la totalidad de los síntomas de las enferme-
dades epidémicas y esporádicas, no tiene ninguna impor-
tancia el hecho de que haya o no aparecido antes en el
mundo algo semejante con el mismo nombre o con otro.
La novedad o peculiaridad de una enfermedad de esta
clase no inuye ni en el método de examen, ni en el trata-
miento, puesto que el médico debe de considerar la ima-
gen pura de cada enfermedad reinante como si fuera algo
nuevo o desconocido e investigarla a cabalidad, si desea
ser un verdadero médico consistente, que jamás sustitu-
ye la observación minuciosa por conjeturas, que nunca da
por supuesto que la enfermedad ya era antes de él total
o parcialmente conocida, sino que siempre debe exami-
narla cuidadosamente en todas sus expresiones. Este
modo de proceder es indispensable en tales casos, pues
un cuidadoso examen demostrará que cada enfermedad
epidémica reinante es en muchas aspectos un fenómeno
de carácter único, diriendo grandemente de todas las epi-
demias anteriores, a las cuales se les ha aplicado ciertos
nombres falsos, con excepción de las epidemias que re-
sultan de un principio contagioso que permanece siempre
el mismo, como es el caso de la viruela, el sarampión, et-
cétera.” (Organon de la Medicina, §100)37.
Como en todas las enfermedades colectivas,
la imagen del cuadro patológico surge después de
observar un número considerable de pacientes. Hah-
nemann sugirió observar varios casos con el n de
dibujar “una imagen completa de la enfermedad”, “la
totalidad de los signos y síntomas característicos” o
el “genio epidémico”, de acuerdo con la connotación
homeopática de este término.
“Puede suceder que, en el primer caso de una enfermedad
epidémica que se le presenta al médico, de momento no
obtenga imagen de su cuadro completo, pues sólo por me-
dio de una observación precisa de varios casos de cada
una de estas enfermedades colectivas, puede convertirse
en experto en la totalidad de sus signos y síntomas. No
obstante, el médico que observe cuidadosamente puede,
con el examen del primero o segundo enfermo, llegar a
estar muy cerca del verdadero cuadro de la enfermedad,
apropiarse de su imagen característica y, por tanto, encon-
trar el remedio homeopático apropiado y tener éxito.” (Or-
ganon de la Medicina, §101)38.
Durante la búsqueda del genio epidémico —
que permitirá identicar, a través de la similitud, el re-
medio más adecuado entre las sustancias probadas—,
el “cuadro característico de la epidemia” se obtendrá
de la totalidad de los signos y síntomas más peculia-
res, raros y poco comunes. El remedio individualizado
podrá entonces prescribirse terapéuticamente a todos
los pacientes afectados en un mismo brote.
“Por el hecho de escribir los síntomas de varios casos
de esta clase, el modelo del cuadro de la enfermedad
se hace cada vez más completo; no más extenso ni
elocuente, sino más signicativo (característico) e in-
cluyendo más particularidades de esta enfermedad
colectiva. Por una parte, los síntomas generales (por
ejemplo: pérdida del apetito, insomnio, etcétera) que-
dan perfectamente denidos en cuanto a sus peculia-
ridades y por otra, los síntomas más notables y espe-
ciales que son peculiares a pocas enfermedades y de
aparición más rara, al menos en la misma combinación,
se hacen prominentes y constituyen lo que es caracte-
rístico de la enfermedad epidémica. Todos aquellos a
los que ha atacado al mismo tiempo, indudablemente
la contraen de una sola y misma fuente, de aquí que
tengan la misma enfermedad; pero la magnitud de una
enfermedad epidémica y la totalidad de sus síntomas
(cuyo conocimiento, que es esencial para permitirnos
elegir el remedio homeopático más conveniente para
este conjunto de síntomas, se obtiene con el examen
completo del cuadro morboso ) no puede conocerse
en un solo paciente sino que debe ser perfectamente
deducida (abstraída) y descubierta por los sufrimientos
de varios enfermos de constituciones diferentes.” (Or-
ganon de la Medicina, §102)39.
Reexionando sobre la naturaleza y el trata-
miento de las epidemias de ebre intermitente, Hah-
nemann insistió en la necesidad de individualizar el
remedio homeopático “especíco” para las manifes-
taciones clínicas en curso de acuerdo con la totalidad
de los síntomas comunes a todos. Manteniendo la
coherencia en el pensamiento, Hahnemann enfati-
zó la premisa epistemológica de emplear sustancias
simples e individuales evitando medios complejos en
la individualización del remedio homeopático.
“Las ebres intermitentes epidémicas, en lugares donde
no son endémicas, son de la naturaleza de las enferme-
dades crónicas compuestas de un paroxismo agudo ais-
lado. Cada epidemia aislada tiene un carácter uniforme y
peculiar, común a todos los individuos atacados. Cuando
este carácter se encuentra en la totalidad de los síntomas
comunes a todos, nos guía hacia el descubrimiento del
remedio homeopático (especíco) apropiado en todos
los casos, y es casi universalmente útil en los pacientes
que gozaban de salud mediana antes de presentarse la
epidemia, es decir, que no eran enfermos crónicos por el
desarrollo de la Psora.” (Organon de la Medicina, §241)40.
Además de indicar los remedios homeopáti-
cos como medio terapéutico en los casos maniestos
de enfermedades epidémicas, Hahnemann señaló
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Homeopatía: ¿Un Enfoque Preventivo de la Medicina?
también la posibilidad de usar la Homeopatía indivi-
dualizada como proláctica.
“Un notable ejemplo para corroborar esto es el que tuvo
lugar antes del año 1801, cuando la escarlatina lisa de
Sydenham prevalecía epidémicamente entre los niños
de tiempo en tiempo, y atacaba sin excepción a todos
los que habían escapado de una epidemia anterior. Me
tocó presenciar una así en Königslutter, donde, por el
contrario, todos los niños que tomaron oportunamen-
te una pequeña dosis de Belladonna, permanecieron
inmunes a esta enfermedad infantil muy infecciosa. Si
los medicamentos pueden proteger contra una enfer-
medad que se ha encarnizado por todos lados, deben
poseer un poder superlativo de afectar nuestra fuerza
vital.” (Organon de la Medicina, nota al §33)41.
“Posteriormente a 1801, los médicos confundieron
una especie de púrpura miliar (Roodvonk), que venía
de occidente, con la ebre escarlatina, a pesar de que
presentaban síntomas totalmente diferentes y a pesar
de que ésta última encontraba en Belladona su remedio
proláctico y curativo, y aquélla en Acónito, que era ge-
neralmente esporádica, mientras que la primera invaria-
blemente epidémica. Últimamente pareciera como si las
dos se unieran ocasionalmente para formar una ebre
eruptiva de naturaleza peculiar, para la cual ni el uno ni
el otro remedio solos les son completamente homeopáti-
cos”. (Organon de la Medicina, nota al §73)42.
A pesar de reconocer el benecio de la va-
cunación contra la viruela —introducido por Edward
Jenner en 1796, después de la cuidadosa observa-
ción y descripción de una serie de 27 casos vacuna-
dos—, Hahnemann criticó el uso indiscriminado de
las altas diluciones de piezas o productos secunda-
rios de un agente patógeno o patógenos (nosodes
o bioterápicos) como medios prolácticos o de tra-
tamiento isopático (principio de identidad: aequalia
aequalibus curentur), sin previa experimentación pa-
togénica en individuos sanos y sin la aplicación de la
individualización de la semejanza sintomática.
“Se intentó crear un tercer modo de curar por medio de
la llamada isopatía, es decir, curar una enfermedad con
el mismo principio (miasma) que la produce[...]. Intentar
curar por medio de la misma potencia morbíco (per
idem) contradice todo entendimiento humano normal y
por lo tanto, toda experiencia. Los que primero dieron a
conocer la isopatía, probablemente pensaron en el be-
necio que la humanidad recibió por la vacuna de la vi-
ruela bovina, que protege al individuo vacunado de una
futura infección variólica humana y, al mismo tiempo,
de antemano curado de ésta. Pero la viruela bovina y
la humana sólo son muy semejantes y de ninguna ma-
nera la misma enfermedad. Diere en muchas de sus
manifestaciones, principalmente en el curso más rápido
y en la benignidad de la viruela bovina, y sobre todo
en que ésta nunca es contagiosa al hombre por mera
proximidad. La vacunación puso n a todas las epide-
mias de la mortífera y temida viruela, a tal grado que la
generación actual ya no posee una clara concepción de
aquellas remotas plagas espantosas de viruela. Ade-
más, de esta manera, algunas enfermedades propias
de los animales pueden darnos remedios y potencias
medicamentosas para importantes enfermedades hu-
manas muy semejantes y afortunadamente aumentar
así nuestra provisión de remedios homeopáticos. Sin
embargo, para utilizar una materia mórbida humana
(un Psorinum tomado de la sarna humana) como un
remedio para la misma sarna o para las consecuencias
dañosas que nacen de allí ¡es ir demasiado lejos! No
puede resultar de esto nada más que perjuicio y agra-
vación de la enfermedad”. (Organon de la Medicina,
nota al §56)43.
Hay que recordar que, para que cualquier
sustancia (simple o compleja) sea clasicada como
un medicamento homeopático y sea capaz de utili-
zarse terapéutica o preventivamente de una forma
segura y ecaz, de acuerdo con el principio de la
similitud, debe someterse a la experimentación en
seres humanos para que los síntomas patogénicos
sean revelados y descritos. De esta manera, cual-
quier producto o subproducto de origen animal se
puede utilizar homeopáticamente, siempre y cuando
se halla sometido a experimentación previa patogé-
nica y se halla recetado de acuerdo a la similitud de
los síntomas característicos.
Por lo tanto, vale la pena destacar que los
tratamientos o medicamentos isopáticos (que se
usan de acuerdo con el principio de identidad, re-
chazando ensayos patogénicos anteriores, de forma
análoga a la vacunación moderna e inmunoterapia)
no pertenecen al marco epistemológico de la Homeo-
patía clásica hahnemanniana, y no pueden calicar-
se como “homeopáticos”.
b) James Tyler Kent
Con fundamento en las premisas de Hahnemann,
Kent describió en la tercera lección de sus Lecciones
sobre la Filosofía Homeopática un protocolo semio-
lógico para diagnosticar el grupo de medicamentos
del genio epidémico44. Lo que propuso fue observar
cuidadosamente a 20 pacientes afectados por una
enfermedad epidémica, registrar todos los síntomas
de una forma esquemática (clasicación repertorio)
para que al presentarse colectivamente “se generara
una imagen, como si un hombre hubiera manifestado
todos los síntomas”. Al colocar antes de cada sínto-
ma el número de pacientes que los presentaron, el
homeópata podrá “conocer las características esen-
ciales de la epidemia” (la naturaleza de la enferme-
dad) a través de la totalidad de los síntomas comu-
nes (patognomónicos) y característicos (síntomas
peculiares).
14
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Marcus Zulian Teixeira
Con la ayuda de un repertorio homeopático, el
médico seleccionará 6 o 7 medicamentos que cubran
la totalidad sintomática de la epidemia dada (grupo de
medicamentos del genio epidémico) deniendo la ima-
gen individual de cada remedio a través del estudio de la
materia médica homeopática. A continuación, partiendo
de lo general a lo particular —pues “no hay otra forma
de proceder en la Homeopatía”—, el médico adaptará
a las características de cada paciente las particularida-
des de cada remedio seleccionado (individualización),
ya que incluso entre los miembros de una misma familia
se verá “una pequeña diferencia en cada caso”. Cuando
ninguno de los medicamentos sea útil, “el médico de-
berá volver a su anamnesis inicial para ver cuál de los
otros medicamentos podría ser adecuado”. Kent hizo
hincapié en que la aplicación del genio epidémico en
la elección de los remedios homeopáticos requiere un
trabajo duro, y que este método tiene resultados espec-
taculares.
“[...]Cada medicamento tiene en sí mismo un cierto esta-
do de peculiaridades que lo identica como un medica-
mento individual, y el paciente tiene también un cierto es-
tado de peculiaridades que lo identica como un paciente
en particular, por lo que el remedio está instalado en el
paciente. No se debe dar un medicamento porque está
en la lista, sino entender que la lista sólo ha sido hecha
como un medio para facilitar el estudio de la epidemia.
Las cosas sólo se pueden hacer fácilmente por una can-
tidad inmensa de trabajo duro, y si se hace el trabajo pe-
sado en el inicio de una epidemia, la prescripción de los
casos podrá ser rápida, y se encontrarán los medicamen-
tos necesarios para detener los casos de enfermedad,
hacer que los casos graves sean simples, simplicar la
escarlatina de tal manera que sería imposible clasicarla
como tal, detener el curso de la tifoidea en una semana, y
curar las ebres remitentes en un día.” (Lecciones sobre
la Filosofía Homeopática, Lección III)45.
Evidencias de la
ecacia de la Homeopatía
en las enfermedades
epidémicas
Hay varios estudios publicados en la literatura sobre
el uso de los medicamentos homeopáticos en el tra-
tamiento y la prevención de las enfermedades epi-
démicas; la mayoría de ellos son informes de casos
curados o inmunizados con el uso de medicamentos
del genio epidémico46-49.
En un escrito menor denominado Algunos
tipos de ebres continuas y remitentes50, publicado
en 1798 en el Hufelands Journal der practischen Arz-
neykunde, Hahnemann describió el uso de Ignatia
amara en el tratamiento de la ebre continua y es-
porádica en niños, en enero de 1797, presentando
los siguientes síntomas característicos: en lugar del
calor de la piel, los escalofríos constantes y el gran
cansancio, la frente estaba cubierta por sudor frío,
había debilidad de la memoria y la respiración era
excesivamente corta y espasmódica.
Dos meses más tarde, una ebre parecida
afectaba una vez más a otros niños, pero presen-
taba diferentes síntomas característicos: inmovilidad
de las pupilas; dolor opresivo alrededor del ombligo,
estupor, disminución de la fuerza, alivio gracias a la
transpiración, etcétera. Esta vez el remedio curativo
fue Opium. Y, nalmente, Camphora fue el recurso
utilizado el siguiente mes, en una epidemia de in-
uenza que se agravaba por el uso de Opium debido
a un conjunto diferente de síntomas peculiares. Con
estos ejemplos, Hahnemann puso de relieve la im-
portancia de la individualización de los medicamen-
tos, de acuerdo con los síntomas característicos de
cada epidemia similar (o etapa de epidemia).
En otro escrito menor, Cura y prevención de
la ebre escarlatina51, Hahnemann describió el uso
de Atropa belladona en la prevención y el tratamiento
de la fase inicial de una epidemia en Königslutter, en
1799. El medicamento fue elegido de acuerdo con
el genio epidémico de la etapa inicial de la enferme-
dad. Hahnemann explicó: “un remedio que es capaz
de eliminar de forma rápida una enfermedad en su
inicio, debe ser su mejor prevención”. Aquí también
se detalló el uso de Opium e Ipeca en el tratamiento
de dos condiciones correspondientes a la etapa de
pleno desarrollo de la enfermedad, prescritos por sí
solos o en alternancia, de acuerdo con el estado de
cada paciente individual y el conjunto de síntomas de
cada manifestación de enfermedad.
“Por mi parte, cuando revisé los casos de la enfer-
medad completamente desarrollada (donde no había
duda de la prevención o la supresión de su inicio), me
di cuenta de que tenía que luchar contra dos estados
diferentes del cuerpo que a veces se alternaban rápi-
damente, cada uno de los cuales se componían de ti-
pos diferentes de síntomas”. También mencionó el uso
de Matricaria chamomilla para lo que describió como
“piel insana” y tos sofocante, ambas características que
pueden aparecer en el curso de la escarlatina.
Cabe destacar que en el tratamiento de cual-
quier epidemia, Hahnemann prescribió remedios
15
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Homeopatía: ¿Un Enfoque Preventivo de la Medicina?
diferentes, de una manera individualizada y en dis-
tintos momentos, sin mezclar medicamentos en una
misma receta (“complejos homeopáticos”).
Otros médicos reportaron altos niveles de pro-
tección tras la prescripción de Belladona a los niños ex-
puestos a una epidemia similar en la década de 1820.
Dudgeon52-54 rerió que 10 médicos convencionales la
emplearon como prolaxis en 1,646 niños, y los sínto-
mas solamente aparecieron en 123 (7.5%) de ellos —
un notable grado de protección para una epidemia que
afectó al 90% de la población expuesta en esa fecha.
Una revisión del uso proláctico de Belladona en la es-
carlatina, publicado en el Hufelands Journal en 182655,
hizo que el gobierno prusiano hiciera obligatorio su uso
durante una epidemia en 183856-58. Estos datos mues-
tran que los médicos convencionales contemporáneos
utilizaron Belladona como “proláctica especíca” en
contra la escarlatina, pero contraviniendo la indicación
de Hahnemann, ya que no se individualizaron los sínto-
mas característicos de cada brote.
En Causa y prevención del cólera asiático59,
Hahnemann describió el uso de Camphora, Cuprum
metallicum y Veratrum album como medicamentos
homeopáticos para el genio epidémico de cada etapa
de la enfermedad (prescribiéndolos de forma indivi-
dualizada, de acuerdo a la similitud a los síntomas de
cada etapa de la enfermedad), durante la prevención
y el tratamiento de una epidemia de cólera asiático
(1831) en cierta zona de Alemania. Él proponía a
Cuprum como proláctico, a Camphora para el tra-
tamiento de las etapas iniciales, y a Cuprum o Vera-
trum para las etapas posteriores (individual o de for-
ma alternativa, según lo indicado por los síntomas).
En una revisión histórica60, Shalts dijo que durante
esta epidemia (1831-1832) la tasa de mortalidad en
los hospitales homeopáticos europeos era de 7.1%,
mientras que con el tratamiento convencional había
una variación de entre 40% y 80%.
Después de estudiar sistemáticamente los sín-
tomas que afectaron a los pacientes durante la epidemia
de cólera de 1846, Clemens von Bönninghausen61 su-
girió a practicantes laicos que usaran Camphora como
remedio único del genio epidémico para el tratamiento
de los pacientes afectados: “Sólo el uso de este medica-
mento puede y debe ser conado a las manos de perso-
nal no médico”. Según Hoover62 y Sheperd63, la tasa de
mortalidad durante esa epidemia fue de entre 5% y 16%
entre los pacientes tratados con Homeopatía, y de 54%
a 90% en los pacientes tratados convencionalmente. La
Homeopatía se utilizó una vez más en la epidemia de
1854, en Londres64-68, con una reducción signicativa de
las tasas de mortalidad.
En la lección XI de sus escritos, Kent descri-
bió el tratamiento de algunos casos epidémicos de
diarrea infantil con Podophyllum 30c, de acuerdo a la
similitud de los síntomas patogénicos y del genio de
la epidemia. “Las curaciones eran casi instantáneas,
parecía que no habría más heces después de la pri-
mera dosis de medicina”, a pesar de que no siempre
se utilizaron dosis únicas69.
Es importante mencionar que un metaanálisis
de tres ECA de Homeopatía en epidemias de diarrea
infantil70 demostró que el tratamiento homeopático in-
dividualizado es signicativamente más ecaz que el
placebo. Por otra parte, un ECA realizado por los mis-
mos autores71 demostró que el tratamiento homeopá-
tico no individualizado (complejo o con asociación de
cinco medicamentos homeopáticos de uso común en
el tratamiento de la diarrea infantil), desechando los
síntomas del genio epidémico, no mostró respuesta
signicativa en comparación con el placebo.
En un escrito menor llamado El tratamiento
del tifo o ebre de los hospitales, actualmente reinan-
te72, Hahnemann describió el uso de Bryonia alba,
Hyosciamus niger o Rhus toxicodendron como me-
dicamentos homeopáticos para el genio epidémico
(prescrito solo, o en alternancia, según los síntomas
en cada etapa de la enfermedad) en el tratamiento
de una epidemia de tifus en 1813. “De 183 casos tra-
tados por mí en Leipzig, ninguno murió, lo que creó
una gran expectación entre los rusos, que entonces
gobernaban en Dresde, pero este conocimiento fue
relegado al olvido por las autoridades médicas”73.
Una grave epidemia de difteria fue tratada
exitosamente con Homeopatía individualizada. Los
registros de 1862 a 1864 en el condado de Broome,
Nueva York74, informan que la tasa de mortalidad en
ese entonces fue del 84% para el tratamiento conven-
cional, y del 16% para la el tratamiento homeopático.
En 1918, al comienzo de la pandemia de gripe
española que infectó al 20% de la población mundial y
mató a millones de personas, los médicos homeópatas
se reunieron en la Sociedad Homeopática Británica de
Londres para encontrar los posibles medicamentos del
genio epidémico, con base en las observaciones de una
serie de casos y sus síntomas característicos. Las dis-
cusiones y conclusiones se publicaron en una revista
cientíca contemporánea, en donde se recomendó un
tratamiento individualizado de los focos epidémicos en
las diferentes áreas y países75. Varios medicamentos
se utilizaron en el tratamiento de dicha epidemia, como:
Arsenicum álbum, Bryonia alba, Baptisia tinctoria, Eu-
patorium perfoliatum y Gelsemium sempervirens, todos
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Marcus Zulian Teixeira
ellos de acuerdo con el genio de la epidemia observado
en las diferentes etapas de la enfermedad, horas y lu-
gares76-78. En estimaciones publicadas en el Diario del
Instituto Estadounidense de Homeopatía, en 192179,
McCann señaló que 26 mil casos tratados con Homeo-
patía en Ohio presentaron una tasa de mortalidad de
1%, contra el 28% que se presentó en 24 mil casos con
tratamiento convencional. Tasas similares se observa-
ron en Filadela, por Pearson, en relación a 26 mil 795
casos tratados con Homeopatía.
Una revisión sistemática de tres ECA (n =
2.265) con el uso del Oscilococcinum (nosode prepara-
do a partir de un autolisado de corazón y el hígado de
pato salvaje infectado, un vector de virus de la inuenza
aviario) como “preventivo especíco” contra los síndro-
mes parecidos a la gripe y en donde se hizo caso omiso
del requisito de la similitud entre el cuadro patogénico y
los síntomas de los pacientes, no mostró efectos signi-
cativos en comparación con el placebo80.
Durante una epidemia de conjuntivitis en Pitts-
burgh, Pensilvania81 un ECA se llevó a cabo para eva-
luar la ecacia de la Eufrasia ofcinalis 30cH, elegido
con base en el genio epidémico de brotes anteriores
para la prevención de la enfermedad, desestimando
una vez más la totalidad sintomática de la epidemia
en curso. El grupo tratado incluyó a 658 alumnos que
tomaron el remedio homeopático durante tres días
consecutivos. El grupo de control estaba compuesto
por 648 alumnos que tomaron el placebo con el mis-
mo sistema de dosicación. No encontraron diferencia
estadísticamente signicativa en la incidencia ni en la
gravedad de la enfermedad entre los dos grupos.
En otra epidemia de queratoconjuntivitis en
Cuba, en 199582, 108 pacientes fueron distribuidos en
un diseño aleatorizado, uno con tratamiento homeopá-
tico (n = 48) y otro con tratamiento convencional (n =
50), se usó Pulsatilla nigricans 6cH como la medicina
homeopática para el genio epidémico del brote en cur-
so. El tratamiento homeopático fue signicativamente
más ecaz que el convencional en la obtención de
mejora de los síntomas en menos de 72 horas.
En 1830, Constantino Hering fue aparente-
mente el primero en considerar el uso de elementos
de animales o productos de ellos diluidos y agitados
(nosodes o bioterápicos), sin experimentación pato-
génica anterior o la aplicación de la similitud de los
síntomas característicos en el tratamiento y preven-
ción de enfermedades infecciosas causadas por el
mismo agente etiológico (isopatía o isoterapia). Sin
embargo, otros seguidores de Hahnemann (Timothy
F. Allen, John H. Clarke, James T. Kent, etcétera) que
también mencionaron la posibilidad de utilizar biote-
rápicos como prolácticos, nunca incorporaron iso-
patía en su práctica clínica83.
La noción del uso universal e indiscrimina-
do de la prolaxis con “isopáticos” (la cual no puede
ser calicada como “homeopática”) comenzó a ex-
tenderse por Arthur Grimmer y Dorothy Shepherd84.
Actualmente existe un gran número de bioterápicos
diluidos y agitados, preparados a partir de partes de
subproductos de la enfermedad o su agente etiológi-
co, los cuales se administran sin tener en cuenta la
similitud de los síntomas (experimentación patogéni-
ca), y son comúnmente prescritos para la prevención
de casi todas las enfermedades endémicas y epidé-
micas actuales (tabla 1), sin evidencia cientíca algu-
na que apoyen su ecacia y seguridad en los seres
humanos85,86.
Tabla 1. Indicación de
nosodes para la preven-
ción de las enfermedades
endémicas y epidémicas.
Material Original87
Expectoración de pacientes con tosferina.
Seudomembrana de difteria.
Lisado de la descamación de pacientes con escarlatina.
Cultivo de dos variedades de virus de la gripe atenuadas,
suministradas por el Instituto Pasteur, Francia.
Lisado del cultivo de Neisseria meningitidis A y C,
inactivado por calor a 120º C.
Secreción orofaríngea de pacientes con sarampión.
Toxina del tétanos.
Cultivo a partir de Mycobacterium tuberculosis.
Fluido de vesícula de pacientes con viruela.
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LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Homeopatía: ¿Un Enfoque Preventivo de la Medicina?
Además de la falta de estudios clínicos con-
trolados que conrmen la ecacia y seguridad de los
llamados “isoprolácticos dinamizados” (errónea-
mente conocidos como “homeoprolaxis”), no existen
estudios experimentales que apoyen la actividad in-
munoproláctica de este método, como por ejemplo,
la producción de anticuerpos contra la enfermedad.
A pesar de la promoción del uso mundial de estos
“isoprolácticos dinamizados”, Golden reporta tasas
de efectos adversos de más del 10% en los niños
sometidos a este método, similares a los de una va-
cunación convencional88, 89.
Reproduciendo el estudio realizado por Cha-
vanon, en 1932, Patterson y Boyd90 vericaron resul-
tados negativos en la prueba de Schick (cambio in-
munológico en la producción de anticuerpos contra la
difteria) en el 60% (20/33) de los niños que tomaron
Diphtherinum nosode, mientras que la vacunación
moderna da tasa de protección del 95 %91.
En un modelo experimental, Jonas92 probó la
acción isoproláctica de un nosode para la tularemia
preparado a partir de tejidos infectados por Francisce-
lla tularensis, en comparación con la vacunación con-
vencional y placebo en ratas (n = 142) contaminadas
con la bacteria. Considerando que la vacunación con-
vencional suministra una protección del 100% contra
la muerte, el nosode mostró solamente un 22% en
comparación con el placebo.
Los ensayos clínicos controlados en anima-
les93, 94 no han podido conrmar la ecacia de la iso-
prolaxis dinamizada en comparación con el placebo,
lo que fortalece los argumentos en contra de la vali-
dez de este enfoque en los seres humanos.
Discusión
Mediante el empleo de un enfoque integral para el
diagnóstico y el tratamiento de las alteraciones or-
gánicas, la Homeopatía puede actuar de forma pre-
ventiva en una amplia gama de enfermedades agu-
das y crónicas, mucho antes de su aparición clínica.
Para ello, los medicamentos homeopáticos deben
estimular una reacción homeostática del organismo
contra las diferentes idiosincrasias que predisponen
a la enfermedad. En este contexto, la aplicación de
similitud terapéutica de acuerdo con la totalidad de
los síntomas característicos de cada paciente es una
condición inmutable (medicina individualizada).
En el caso de epidemias que, debido a la
virulencia de sus agentes etiológicos despiertan
síntomas comunes a la mayoría de los individuos
susceptibles, los remedios individualizados (genio
epidémico) deben tener similitud con el conjunto de
síntomas que muestran los pacientes afectados en
las diferentes etapas o fases de cada brote epidémi-
co. De acuerdo con el enfoque de Hahnemann, y res-
petando la afección individual, estos medicamentos
pueden recetarse solos, en sucesión o alternancia,
pero nunca en asociación (complejos homeopáticos).
Datos históricos sugieren que la recomenda-
ción de la Sociedad Homeopática Británica durante la
pandemia de la gripe española de 191895 debería servir
como modelo para el enfoque semiológico en cualquier
epidemia moderna, a través de estudios exhaustivos
de los síntomas característicos manifestados por los
múltiples pacientes en los diferentes estadios de la en-
fermedad. En consonancia, con respecto a la reciente
pandemia de gripe porcina (inuenza H1N1, 2009), la
Liga Medicorum Homoeopathica Internationalis (LMHI)
diseñó un protocolo electrónico para recabar los signos
y síntomas observados en los pacientes, así como los
informes de casos tratados en todo el mundo con el n
de sugerir el o los medicamentos del genio epidémico
en las diferentes etapas de la enfermedad y las diferen-
tes áreas del mundo96.
Así pues, luego de denir la medicina individua-
lizada (genio epidémico) para las diferentes etapas de
una epidemia determinada, y de acuerdo con el estado
de la semiología homeopática indicado por Hahnemann,
la aplicación a gran escala en la prevención y el trata-
miento debe ser objeto de seguimiento a través de estu-
dios experimentales y observacionales diseñados ade-
cuadamente97, para que los resultados que se desean
analizar cumplan con los principios de la epidemiología
clínica moderna y eviten tanto los errores sistemáticos
(sesgos) como los efectos del azar que contaminan los
resultados aislados. A pesar de las evidencias de siglos
pasados descritas en este documento, la mayoría de los
intentos en este ámbito sólo se exhiben como informes
de resultados de “serie de casos tratados”, con un bajo
nivel de importancia cientíca, lo que hace imposible in-
ferir conclusiones denitivas.
Entre los intentos realizados en Brasil, sólo
Marino98, 99 en su tesis de maestría, al evaluar la acción
del tratamiento único e individualizado con Eupatorium
perfoliatum en la prevención del dengue durante la
epidemia de 2001 en San José del Río Negro, Sao
Paulo, incluyó un grupo control y un análisis estadísti-
co, y demostró una caída en la incidencia de la enfer-
medad después de la intervención homeopática.
18
LA HOMEOPATÍA DE MÉXICO. Volumen 82, número 687, noviembre-diciembre 2013, p. 7-21.
Marcus Zulian Teixeira
Estos mismos criterios metodológicos deben
reproducirse en el diseño de proyectos de investiga-
ción que emplean isoprolaxia dinamizada, ya que
como se mencionó antes, este método ha sido am-
pliamente publicitado como preventivo contra las en-
fermedades epidémicas, pero sin contar con apoyo
alguno en la epistemología homeopática haneman-
niana y sin haber mostrado evidencia cientíca sobre
sus benecios y sus riesgos.
Conclusiones
Además de su reconocida aplicación en las enfermeda-
des crónicas, la Homeopatía individualizada también
puede actuar terapéuticamente o como coadyuvante
en casos agudos100, 101, incluidas las enfermedades
epidémicas. Para alcanzar estos objetivos, la Homeo-
patía cuenta con una semiología y una metodología
terapéutica que no puede desestimarse.
Desafortunadamente, en los últimos años se
han realizado una serie de propuestas en Brasil para la
prolaxis y/o el tratamiento de epidemias de dengue e
inuenza, mismas que no cumplen con la epistemolo-
gía homeopática hahnemanniana; en su lugar indican
el uso de complejos homeopáticos (combinaciones
de medicamentos homeopáticos y/o medicamentos
isopáticos que menosprecian la experimentación pa-
togénica anterior y la individualización de acuerdo con
las características de la totalidad sintomática de cada
etapa de la epidemia en curso) en toda la población
de una zona determinada, sin llevar a cabo protocolos
de investigación estructurados capaces de evaluar la
ecacia y seguridad de tales prácticas102-104.
La distribución indiscriminada de medicamen-
tos homeopáticos que prometen inmunizar a la pobla-
ción contra una epidemia dada, sin datos sobre su e-
cacia o sus posibles efectos secundarios, representa
un riesgo para la salud pública, ya que puede llevar a
las personas a ignorar o relajar las medidas higiénicas
y prolácticas que han demostrado su ecacia, por el
hecho de sentirse “protegidas” por la Homeopatía105-107.
En el caso de los isoprolácticos dinamiza-
dos, que desestiman la experimentación patogénica y
el principio de similitud —principales pilares de la prác-
tica homeopática racional—, el problema es aún más
grave por la irresponsable sugerencia de reemplazar
los programas ociales de vacunación con “esquemas
de vacunaciones isopáticas”108, 109, sin que exista evi-
dencia cientíca alguna de ecacia o seguridad. Los
impulsores de esta idea transgreden los principios
bioéticos de benecencia y no malecencia.
Criticado por el mismo Samuel Hahnemann
en el siglo XIX, tal empirismo se hace más grave en
nuestros días, en los que el método cientíco es ac-
cesible y puede ser aplicado por todos. Sin embargo,
algunos médicos homeópatas, envueltos por el oscu-
rantismo contracultural, basan su práctica sólo en su
“experiencia personal”, rechazando el avance positi-
vo de la ciencia actual y los conocimientos esenciales
para el desarrollo de la propia ciencia homeopática.
Con el n de mejorar el modelo homeopáti-
co, es necesaria una postura imparcial, libre de los
prejuicios de los profesores, de los investigadores y
de los médicos en general, de tal manera que la Ho-
meopatía racional y cientíca pueda tener un espacio
para proponer, discutir y aplicar proyectos de investi-
gación en diversos campos de la medicina.
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108. Shepherd D. Op cit.
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... Publicado originalmente no periódico International Journal of High Dilution Research [59] e, recentemente, em La Homeopatía de México [60], essa revisão tece críticas ao uso indiscriminado de nosódios para prevenir doenças epidêmicas (isoprofilaxia), por não apresentar comprovação científica que ateste sua eficácia e segurança. Repudiando a conduta de terapeutas homeopatas que sugerem a aplicação desta "imunização isopática" como substituto regular da imunização clássica (calendário vacinal), infringindo os princípios bioéticos da beneficência e da não maleficência, esse material foi alvo de crítica dos defensores dessa prática [61], permitindo a ampliação da discussão sobre o tema em uma nova e recente revisão [62]. ...
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Founded in 1936 to divulgate studies on homeopathy and related fields, Revista de Homeopatia, edited by the São Paulo Medical Homeopathic Association, is one of the oldest homeopathic scientific publications in the world, and is currently included in several databases and digital libraries. Initially published in printed format, starting 2008 it became an open-access electronic journal “to facilitate the access to this ield of medical-scientific studies”. Based on that same ideal, I recently made a collection of articles ublished in this journal, as well as in Revista de Homeopatia, edited by the Brazilian Medical Homeopathic Association, available online. To facilitate the initial immersion in the wide-scoped content of these “Homeopathic studies, in this article I present a synthesis of the results and conclusions of articles published over 20 years, with some additional reflections on the relevance of those publications for my clinical practice, as well as for the elaboration of other varieties of scientific productions. RESUMO: Inaugurada em 1936, com o intuito de difundir estudos relacionados à homeopatia e áreas afins, a Revista de Homeopatia da Associação Paulista de Homeopatia (APH) é uma das mais antigas publicações científicas homeopáticas, estando incluída em diversos bancos de dados e bibliotecas virtuais. Inicialmente editada na forma impressa, passou a ser disponibilizada na forma online por acesso aberto a partir de 2008, facilitando o “acesso ao saber construído nesta área de estudos médicos científicos”. Compartilhando esse mesmo ideal, disponibilizei recentemente, em formato digital de livre acesso, uma coletânea de artigos publicados na forma impressa da revista, juntamente com estudos publicados na Revista de Homeopatia da Associação Médica Homeopática Brasileira (AMHB). Objetivando facilitar o contato de todos ao vasto conteúdo destes “Estudos homeopáticos”, elaborei neste artigo uma síntese dos resultados e conclusões destes 20 anos de publicações na Revista de Homeopatia (São Paulo), acrescentando algumas reflexões sobre a importância das mesmas na minha prática clínica e na elaboração de outras produções científicas.
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Resumo: Na última década, a demanda da população mundial por práticas não-convencionais em saúde aumentou substancialmente, exigindo cada vez mais do médico noções básicas das diversas terapêuticas vigentes, a fim de que possa orientar os pacientes que, sob seus cuidados, desejem utilizar tratamentos distintos dos que está habituado a empregar. Desta forma, compete às escolas de medicina propiciarem aos graduandos e pós-graduandos o conhecimento das evidências científicas, dos pressupostos teóricos e das abordagens clínicas e terapêuticas empregadas por estas distintas formas de tratamento. Com o intuito de fomentar a discussão sobre o ensino de práticas médicas não-convencionais (homeopatia e acupuntura) nas faculdades de medicina brasileira, apresentamos esta revisão sobre o assunto, enfocando o interesse da população e da classe médica (estudantes, residentes e especialistas) nestas terapêuticas, a importância e as iniciativas brasileiras e de outros países no ensino na graduação, na pós-graduação e na residência, e as perspectivas para o futuro da educação médica em práticas não-convencionais em saúde.
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Homeopathy has contributed throughout history to the control and eradication of epidemic diseases. Facing the challenge of controlling an outbreak of dengue, the Secretary of Health of the county of Macaé, Rio de Janeiro, Brazil, in early 2007 carried out a "Homeopathy Campaign against Dengue". 156,000 doses of homeopathic remedy were freely distributed in April and May 2007 to asymptomatic patients and 129 doses to symptomatic patients treated in outpatient clinics, according to the notion of "epidemic genus". The remedy used was a homeopathic complex against dengue containing Phosphorus 30cH, Crotalus horridus 30cH and Eupatorium perfoliatum 30cH. The incidence of the disease in the first three months of 2008 fell 93% by comparison to the corresponding period in 2007, whereas in the rest of the State of Rio de Janeiro there was an increase of 128%. While confounding factors were not controlled for, these results suggest that homeopathy may be an effective adjunct in Dengue outbreak prevention.
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Considering that in the homeopathic conception, the binomial health-disease encompasses several aspects of human individuality, choice of the medication should include the patient's psychic, emotional, general and physical characteristics. In this process of "individualization of medication", understanding the human complexity demands time and dedication to finding the satisfactory reply after a variable number of attempts. Acting as coadjutant to other medical practices, the homeopath should be aware that he may only interrupt administration of the allopathic drugs necessary for maintenance of the patient's integrity when he is assured of the substitutive action of the homoeopathic medication chosen. This way, the Hippocratic aphorism primo non nocere will be fulfilled. RESUMO: Em vista do binômio saúde-doença da concepção homeopática abranger aspectos diversos da individualidade humana, a escolha do medicamento deve englobar as características psíquicas, emocionais, gerais e físicas do paciente. Neste processo de “individualização do medicamento”, o entendimento da complexidade humana exige tempo e dedicação, encontrando a resposta satisfatória após um conjunto variável de atuações. Atuando de forma coadjuvante às demais práticas médicas, o médico homeopata deve ter consciência de que poderá suspender os medicamentos alopáticos necessários à manutenção da integridade do paciente tão somente quando tiver certeza da ação substitutiva do medicamento homeopático escolhido. Deste modo, estará cumprindo o aforismo hipocrático primo non nocere.