DataPDF Available

The effects of a motor program based in the biodanza in relation to emotional intelligence parameters in women

Authors:
  • Universidad de Huelva, Facultad de Educación, Psicología y Ciencias del Deporte

Abstract and Figures

This study analyzed the effects of regular practice of biodanza in the level of perceived emotional intelligence (IEP), in its dimensions of perception, understanding and emotional regulation, in 35 women of middle age of a medium-humble socioeconomic level. To this end we applied the TMMS-24 questionnaire. Biodanza program focused on emotions and basic lines of experience. The obtained results show a statistically significant increase in levels of IEP of the women in the experimental group, with respect to the control group, after the application of the motor based on the dance program, demonstrating higher values in the dimension of understanding of emotions.
Content may be subject to copyright.
13
© Copyright 2014: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia
Murcia (España)
ISSN edición impresa: 1578-8423
ISSN edición web (http://revistas.um.es/cpd): 1989-5879
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, 1, 13-22
Recibido: 12/05/2013
Aceptado: 105/12/2013
Dirección para correspondencia [Correspodence address]: Manuel
Tomás Abad Robles. Departamento de Educación Física, Música y Artes
Plásticas. Universidad de Huelva. E-mail: mtarobles@hotmail.com
Los efectos de un programa motor basado en la biodanza en
relación con parámetros de inteligencia emocional en mujeres
e eects of a motor program based in the biodanza in
relation to emotional intelligence parameters in women
Os efeitos de um programa motor baseado na Biodanza em relação
os parâmetros de inteligência emocional em mulheres
Manuel Tomás Abad Robles, Estefanía Castillo Viera, Ana Celia Orizia Pérez
Universidad de Huelva
Resumen: Este estudio ana lizó los efectos de la práct ica regular de biodanza
en el nivel de inteligencia emocional percibida (IEP), en sus dimensiones de
percepción, comprensión y regulación emocional, en 35 mujeres de media-
na edad de un nivel socioeconómico medio-bajo. Con este n se aplicó el
cuestionario TMMS-24. El programa de biodanza se centró en emociones
y líneas de vivencia básicas. Los resultados obtenidos revelan un aumento
estadísticamente signicativo de los niveles de IEP de las mujeres del grupo
experimental, respecto al grupo control, tras la aplicación del programa mo-
tor basado en la biodanza, evidenciándose mayores valores en la dimensión
de comprensión de las emociones.
Palabras clave: Inteligencia emocional percibida. Actividad física. Biodan-
za. Mujer.
Abstract: is study analyzed the eects of regular practice of biodanza in
the level of perceived emotional intelligence (IEP), in its dimensions of per-
ception, understanding and emotional regulation, in 35 women of middle
age of a medium-humble socioeconomic level. To this end we applied the
TMMS-24 questionnaire. Biodanza program focused on emotions and ba-
sic lines of experience. e obtained results show a statistically signicant
increase in levels of IEP of the women in the experimental group, with
respect to the control group, after the application of the motor based on the
dance program, demonstrating higher values in the dimension of unders-
tanding of emotions.
Key words: Perceived emotional intelligence. Physical activity. Biodanza.
Woman.
Resumo: Este estudo analisou os efeitos da prática regular de Biodanza
no nível de inteligência emocional percebida (IEP), em suas dimensões de
percepção, compreensão e regulação emocional, em 35 mulheres de meia-
idade de um nível socioeconômico médio humilde. Para este m, foi apli-
cou o questionário TMMS-24. A Biodanza programa focado em emoções e
linhas básicas de experiência. Os resultados obtidos mostram um aumento
estatisticamente signicativo nos níveis de IEP das mulheres no grupo ex-
perimental, no que diz respeito ao grupo de controlo, após a aplicação do
motor com base no programa de dança, demonstrando valores mais eleva-
dos na dimensão de compreensão das emoções.
Palavras chave: inteligência emocional percebida, atividade física. Biodan-
za. mulher
Introducción
En los últimos años, dentro de los estudios de corte psi-
cológico de las emociones, destacan las investigaciones re-
lacionadas con la inteligencia emocional, sobresaliendo las
aportaciones de Mayer y Salovey, y las de Goleman (Fernán-
dez-Berrocal y Ramos, 2005). La inteligencia emocional ha
sido estudiada por cientícos desde diversas perspectivas, no
existiendo consensos en cuanto a su denición, conceptua-
lización y valoración (Meyer y Fletcher, 2007), debido, fun-
damentalmente, a los postulados teóricos de los que parten
los diferentes modelos acerca de la inteligencia emocional
(Pena y Repetto, 2008). Por tanto, se torna bastante difícil
encontrar una única denición de inteligencia emocional.
Según Goleman (1995), la inteligencia emocional es una
meta-habilidad, puesto que comprende el conjunto de habi-
lidades que sirven para expresar y controlar los sentimientos
adecuadamente, tanto a nivel individual como social. Por
otra parte Mayer y Salovey (1997) nos dicen que la inteli-
gencia emocional consiste en la habilidad para manejar los
sentimientos y emociones, discriminar entre ellos y utilizar
estos conocimientos para dirigir los propios sentimientos.
Basándose en las aportaciones de Mayer y Salovey, Fernán-
dez-Berrocal y Ramos (2005) sintetizan los componentes de
la inteligencia emocional en tres: percepción, comprensión
y regulación emocional, entendidas desde la competencia
personal y social a la vez. Según estos autores, dichas habili-
dades están enlazadas de forma ascendente, por lo que, para
una adecuada regulación emocional, es necesaria una buena
comprensión de las emociones, y para alcanzar ésta, se re-
14 Manuel Tomás Abad Robles et al .
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
querirá una ecaz percepción emocional, lo cual no siempre
sucede a la inversa.
La biodanza, al igual que la danza, posibilita que el prac-
ticante se concentre en la actividad y en las emociones aso-
ciadas a la misma (Amado, Leo, Sánchez, Sánchez, y García,
2011). En este sentido, la biodanza se ha relacionado con la
expresión de las emociones, para lo cual se hace necesario
una adecuada percepción, comprensión y regulación emo-
cional, o lo que es lo mismo, el desarrollo de una apropiada
IEP (Fernández-Berrocal y Ramos, 2005). De esta manera,
la biodanza es entendida como “un sistema de integración
afectiva, renovación orgánica y reaprendizaje de las funciones
originarias de vida, basado en vivencias inducidas por la dan-
za, la música, el canto y situaciones de encuentro en grupo”
(Toro y Terrén, 2008, p. 18). La biodanza es un medio de
reducción del estrés (Cantos et al., 2008), una forma de prác-
tica corporal que benecia el encuentro con uno mismo, con
los demás y con el entorno (Castañeda, 2009) y un modo de
llegar al autoconocimiento personal a través de la liberación
de emociones, la expresión de sí mismo y las transformacio-
nes en la forma de pensar y sentir (Castañeda, 2004).
Las emociones tienen gran importancia en la vida de las
personas puesto que, tal como arma Aguado (2005), éstas
pueden generar un estado de bienestar cuando se expresan
adecuadamente, o bien provocar malestar al reprimirlas. La
inteligencia emocional ha sido estudiada, desde diferentes
perspectivas y contextos, en relación con la actividad física y
el deporte concluyéndose que ésta tiene efectos positivos en
el desarrollo de la inteligencia emocional y viceversa (Çoban,
Karademir, Açak, y Devecioglu, 2010; Crombie, Lombard, y
Noakes, 2009; González, 2011; Pasand, 2010; Shuk-Fong, Lu,
y Hsiu-Hua, 2009; Wengrower y Chaiklin, 2008), aunque
existe la necesidad de más investigaciones (Meyer y Fletcher,
2007). Por su parte, Toro (2007), Stuck y Villegas (2008)
y Villegas (2008), han mostrado en sus investigaciones que
la práctica de la biodanza puede tener efectos glutamínicos,
histamínicos, acetilcolinérgicos, endortínicos, dopamínicos,
noradrenérgicos y serotinérgicos, los cuales pueden activar los
circuitos neurológicos del sistema límbico-hipotalámico, que
pondrían en marcha a su vez las glándulas endocrinas asocia-
das, y, por tanto, también el sistema inmunológico, recupe-
rándose así el equilibrio psicosomático (Toro, 2007). Además,
también se ha relacionado la biodanza con la mejora de pará-
metros cardiovasculares (Bonetti, Cantos, Tavares, y Edinéia,
2010; Cantos, Da Silva, Da Silva, Waltrick, y Hermes, 2005).
Sin embargo, hemos de destacar el hecho de que no se han
encontrado investigaciones que analicen las relaciones entre
la biodanza y el desarrollo de la IEP.
En este sentido, nuestro estudio parte de la hipótesis ini-
cial de que la aplicación de un programa motor basado en la
biodanza será una herramienta útil y ecaz para el desarrollo
de la IEP, mediante su triple dimensión: percepción, com-
prensión y regulación de las emociones. De esta forma, los
objetivos de nuestra investigación son los siguientes: 1. Ana-
lizar el nivel de IEP de las mujeres de más de cuarenta años
que participan en un programa motor basado en la biodanza.
2. Estudiar si hay diferencias en las dimensiones de la IEP
(percepción, comprensión y regulación) antes y después de la
aplicación del programa.
Material y método
Participantes
La población del estudio estuvo constituida por mujeres ma-
yores de cuarenta años pertenecientes a la asociación “Mujeres
entre dos ríos” ubicada en el barrio de Triana de Sevilla. Esta
asociación tiene como objetivo principal ofrecer a las mujeres
un lugar donde acudir para el esparcimiento sociocultural y
para su formación a través de actividades de diversa índole:
culturales, deportivas, alfabetización, salud, entre otras. A la
asociación pertenecen 280 mujeres, de las que 180 participan
activamente en las actividades que se proponen. Las mujeres
de la asociación son mayores de 40 años, trabajadoras del ho-
gar, con interés por realizar actividades junto a otras personas,
y con un nivel socioeconómico medio/bajo. Previa invitación,
y una vez explicada detalladamente la investigación a llevar a
cabo y las implicaciones necesarias para participar en la mis-
ma, las mujeres de la muestra eligieron libremente participar
o no en el estudio. De esta forma, hablamos de un muestreo
accidental o casual (Bernardo y Calderero, 2000). La muestra
con la que trabajamos estuvo formada por 38 mujeres, de las
que 3 abandonaron por motivos desconocidos, con lo que
nalmente participaron 35. Las participantes fueron organi-
zadas en dos grupos: grupo experimental, compuesto por 18
mujeres (al principio 21) al que le fue aplicado un programa
motor basado en la biodanza; y grupo control, formado por
17 mujeres que no deseaban practicar biodanza, pero sí par-
ticipar en el estudio realizando un taller de lectura. La tabla
1 muestra las frecuencias y porcentajes de los grupos y las
edades de las mujeres participantes.
Los efectos de un programa motor basado en la biodanza en relación con parámetros de inteligencia emocional en mujeres 15
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
Tabla 1. Frecuencias y porcentajes de la distribución por rango de edad en los grupos de la muestra.
Mujeres grupo experimental F % Mujeres grupo control F %
40-50os 317% 40-50 a ños 16%
51-60 a ños 12 67% 51-60 a ños 11 65%
61-70 años 211% 61-70 años 423%
más de 71 años 1 5 % más de 71 años 1 6%
Instrumento
El instrumento utilizado fue el cuestionario Trait Meta-
Mood Scale-24 (TMMS-24), versión española simplicada
del TMMS-48 (Salovey, Mayer, Goldman, Turvey, y Palfai,
1995) propuesta, descrita y validada por Fernández-Berrocal,
Extremera y Ramos (2004), el cual evalúa el índice de IEP
en tres dimensiones: percepción, comprensión y regulación
emocional, y fue pasado al inicio (test) y al nal (retest) del
programa de intervención. El TMMS-24 evalúa las habilida-
des a través de las cuales podemos ser conscientes de nuestras
emociones, así como de nuestra capacidad para regularlas o el
índice de IEP (Fernández-Berrocal y Ramos, 2005). Siguien-
do a estos mismos autores, el cuestionario TMMS-24 valora
tres dimensiones clave de la inteligencia emocional (percep-
ción, comprensión y regulación emocional), organizadas en
ocho ítems cada una, a través de armaciones basadas en
una escala de cinco puntos (1. Nada de acuerdo, 2. Algo de
acuerdo, 3. Bastante de acuerdo, 4. Muy de acuerdo, y 5. To-
talmente de acuerdo). Para obtener la puntuación correspon-
diente a cada dimensión, se suman los ocho primeros ítems
de la escala para el factor percepción, los siguientes ocho para
la comprensión y los ocho últimos para la regulación. Con
esos datos se comparan las puntuaciones obtenidas con las es-
tipuladas, en nuestro caso para mujeres (tabla 2). Los valores
de consistencia interna (Alpha de Cronbach) del test en cada
dimensión fueron los siguientes: percepción: 0,910, compren-
sión: 0,955 y regulación: 0,916.
Tabla 2. Puntuaciones de corte según tres niveles, bajo, medio y alto, para cada
dimensión emocional para mujeres (Fernández-Berrocal y Ramos, 2005).
PERCEPCIÓN
Valoración Puntuaciones
Debe mejorar su percepción: presta poco atención < 24 Nivel bajo
Adecuada percepción 25 a 35 Nivel medio
Debe mejorar su percepción: presta demasiada atención > 36 Nivel alto
COMPRENSIÓN
Valoración Puntuaciones
Debe mejorar su comprensión < 23 Nivel bajo
Adecuada comprensión 24 a 34 Nivel medio
Excelente comprensión > 35 Nivel alto
REGULACIÓN
Valoración Puntuaciones
Debe mejorar su regulación < 23 Nivel bajo
Adecuada regulación 24 a 34 Nivel bajo
Excelente regulación > 35 Nivel alto
La variable dependiente de nuestro estudio fue la IEP, mien-
tras que la independiente consistió en un programa de inter-
vención basado en la biodanza, el cual se llevó a cabo durante
un período de diez semanas, con una sesión semanal de dos
horas de duración. Este programa tuvo las siguientes nalida-
des: trabajar mediante la biodanza distintos aspectos de la in-
teligencia emocional: percepción, comprensión y regulación
de las emociones, tanto individuales como colectivas; servirse
de la práctica de biodanza para conocer sus posibles impli-
caciones en el desarrollo emocional de las participantes en el
16 Manuel Tomás Abad Robles et al .
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
programa; al tratarse de principiantes, se intenta abordar las
seis emociones básicas: alegría, tristeza, sorpresa, miedo, ira
y aversión (Bisquerra, 2009), para conocer sus implicaciones
en el desarrollo emocional.
Los contenidos trabajados fueron los siguientes: la biodan-
za como técnica de crecimiento personal y cómo práctica de
actividad física; la percepción, comprensión y regulación de
las propias emociones; las emociones básicas: alegría, tristeza,
sorpresa, miedo, ira y asco (agrupadas al azar de dos en dos
dentro de cada nivel emocional); la expresión espontánea de
las emociones en el trabajo grupal; la relación e interacción
grupal; y las líneas de vivencia de la biodanza: vitalidad, afec-
tividad, creatividad, sexualidad y trascendencia. En la tabla 3
se muestra la distribución de los contenidos a lo largo de las
sesiones.
Tabla 3. Distribución de los contenidos a lo largo de las sesiones de trabajo.
Sesiones Emociones Nivel emocional Líneas de vivencia
1, 2 y 3 Alegría
Tri steza Percepción Vitalidad
Creatividad
Afectividad
Sexualidad
Trascendencia
4, 5 y 6 Sorpresa
Miedo Comprensión
7,8 y 9 Ira
Aversión Regulación
10 Trabajo de las emociones de forma general, a modo de síntesis nal
El método que se emplea para el trabajo de biodanza está
compuesto por dos elementos esenciales: los ejercicios de inte-
gración y la curva siológica. En cuanto a los primeros, éstos
se agrupan en cuatro categorías de integración: universo-mo-
tora, emotivo-motora, sensitivo-motora y cognitivo-motora,
cada una con unas características especícas, y con un tipo
de movimiento asociado. Los ejercicios que se plantearon en
este trabajo, teniendo en cuenta las sugerencias de Janoher
(2007), fueron entre trece y dieciséis por sesión y quedaron
agrupados de la siguiente manera:
• Ejercicios básicos de marcha: El caminar es el comien-
zo de la danza y además una preparación motora para
los ejercicios siguientes.
• Rondas: La clave de estos ejercicios es la de juntar y
unir al grupo, integrando a sus componentes y dando
la opción de ocupar un lugar que les permita ver y ser
vistos. Podemos diferenciar ruedas de apertura, de in-
tegración, de activación o nales con sentido de cierre.
• Ejercicios de ritmo: El ritmo es la expresión natural del
organismo, ya que tenemos varios ritmos siológicos
internos, el ritmo cardíaco, respiratorio o digestivo, di-
ferentes en cada persona. Las danzas rítmicas facilitan
la integración motriz de los participantes.
• Ejercicios que implican desplazamientos: Los desplaza-
mientos son ejercicios más complejos que los rítmicos
ya que requieren del movimiento en el espacio en per-
fecta coordinación con la melodía musical. Dentro de
este grupo de ejercicios podemos identicar múltiples
tipologías y maneras de practicarlas.
• Ejercicios de extensión: Los ejercicios de extensión sue-
len producir sensación de unidad de todo el cuerpo y
de control motor, y suelen emplearse en el nal de la
primera parte de la sesión.
• Ejercicios de expresividad: Son ejercicios encaminados
a desarrollar la expresión emocional de los participan-
tes y deben plantearse en la mitad o en la segunda parte
de la sesión. Suelen ser de los más complejos debido a
que integran patrones motores especícos, tocando el
mundo emocional de cada persona.
Respecto a las curvas siológicas, mayormente se utilizó
la adrenérgica, que parte de un nivel de activación elevado
para ir descendiendo poco a poco, y terminar nuevamente
en activación. Al nal de cada bloque trabajado se empleó
una sesión basada en la curva colinérgica, que al contrario
que la anterior, partía de ejercicios poco estimulantes para ir
activándose progresivamente, induciendo así la relajación de
las participantes. Además, cabe destacar que la curva sioló-
gica cuenta con diferentes fases, aunque las sesiones llevadas
a cabo se centraron en ejercicios de biodanza propios del ni-
vel 1 y 2, que corresponde al nivel adecuado para grupos de
principiantes.
Siguiendo a Janoher (2007) y Toro (2007) podemos ar-
mar que la ecacia de biodanza radica en la profunda inte-
gración entre la música, el movimiento y la propia vivencia-
experiencia en grupo. La música que se empleó se relacionó
directamente con cada una de las cinco líneas de vivencia,
según sus características, destacando en cada línea uno o más
de los principios organizativos de la música: ritmo: Se orga-
nizan en torno a él las líneas de vitalidad, sexualidad y creati-
vidad, siendo algunos de los ritmos musicales que se emplean
en ellas: la samba, la salsa, el vals o el jazz; melodía: Las líneas
Los efectos de un programa motor basado en la biodanza en relación con parámetros de inteligencia emocional en mujeres 17
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
que la desarrollan son la afectividad, la sexualidad y la crea-
tividad, empleándose estilos musicales como la bossa nova o
el bolero; y armonía: Se asocia a ésta la línea de vivencia de
trascendencia, empleándose estilos como la música clásica en
general, o algunos tipos de música electrónica.
Procedimiento
Para llevar a la práctica este programa se han sucedido una
serie de etapas que han hecho posible el buen funcionamien-
to del mismo, que son: contacto con el colectivo de estudio,
presentación del programa y determinación de la muestra,
desarrollo del programa de intervención basado en la bio-
danza y despedida y cierre del mismo. El primer paso para
la realización de este estudio, fue delimitar en qué contexto
poblacional queríamos trabajar y, posteriormente, contactar
con los posibles colectivos que encajasen con el perl deseado.
En nuestro caso se pretendió trabajar con mujeres de media-
na edad, y dado que ya se tenía contacto con la asociación
“Mujeres entre dos ríos”, se acudió directamente a ella. En este
primer contacto se presentó un resumen del trabajo que se
quería realizar con las mujeres, enumerando los elementos
más importantes y haciendo hincapié en los posibles bene-
cios para las mismas, así como en la importancia de la demos-
tración de la hipótesis inicial del estudio. Una vez presentado
y explicado el estudio que se pretendía realizar, se dejó tiem-
po suciente para que el equipo directivo de la asociación,
decidiera en asamblea dar el visto bueno al programa.
A continuación, tras la aceptación por parte del equipo
directivo de la asociación, se llevó a cabo la presentación del
programa y a la determinación de la muestra, se les hizo vi-
sionar una presentación en power point en la que se explicaba
detalladamente la esencia del proyecto de investigación, así
como las características fundamentales del programa de in-
tervención basado en la biodanza. También se proyectó un
vídeo de presentación de la biodanza de cinco minutos de du-
ración, para que comprendieran mejor lo que se pretendía tra-
bajar con ellas. Posteriormente, se les invitó a participar del
proyecto, tanto en el grupo practicante de biodanza como en
el grupo de control y se estableció la duración y continuidad
del mismo. Seguidamente se abrió una ronda de preguntas
para subsanar dudas sobre el programa y sobre la biodanza,
dado que es una actividad novedosa en España. Finalmen-
te se les preguntó quiénes estaban dispuestas a participar en
cada grupo de la muestra, explicitándoles las características
de pertenecer a uno u otro grupo, y el compromiso que se
debían asumir como miembros de cada uno. Se hizo hincapié
en que la participación era voluntaria y anónima, y en que se
respetaría la condencialidad de los datos. Como pautas de
compromiso para las participantes del grupo experimental se
incluyeron: la puntualidad, la continuidad y asistencia a las
sesiones, la disponibilidad para completar cuestionarios, a
como la participación activa en el programa.
Una vez organizados los grupos se mantuvo una reunión
con las mujeres que formaban el grupo experimental, para ex-
plicarles más detalladamente las características del programa
y responder a dudas concretas. En ese espacio se habló de las
características de los ejercicios de biodanza y de la intensidad,
de la vestimenta necesaria para la práctica, y se estableció el
día de la semana que se dedicaría a la práctica (lunes) y el
horario de las clases (19:00 a 21:00 h.). Finalmente se llevó
a cabo el programa descrito anteriormente y, por último, se
produjo la despedida y cierre del mismo, la cual consistió en
una reunión nal donde se habló del programa en general y
donde se intercambiaron las experiencias vividas, tanto indi-
vidual como grupalmente.
Análisis estadístico
Una vez tuvimos en nuestro poder los cuestionarios cumpli-
mentados se procedió al análisis de los datos con la ayuda
del programa informático SPSS versión 18.0. Se realizó un
análisis descriptivo de los datos procedentes del test-retest y
el cálculo de medias y desviaciones típicas para la valoración
de las diferencias entre las puntuaciones obtenidos en el test-
retest en cada una de las tres escalas del cuestionario. Además,
se llevó a cabo un análisis inferencial de los datos por medio
de pruebas paramétricas a través de la prueba t de Student
(para muestras relacionadas) con el propósito de analizar las
diferencias de las medias intragrupo antes y después de la
aplicación del programa motor basado en la biodanza, seg-
mentando la muestra por grupo. Con el objetivo de saber si
existían o no diferencias a priori entre los grupos, se reali
una t de Student para muestras independientes en el pre-test,
obteniendo que no existían diferencias. El nivel de signica-
ción elegido para todos los análisis fue alpha <0.05.
Resultados
Los resultados obtenidos en cada dimensión de la inteligen-
cia emocional (percepción, comprensión y regulación de las
emociones), fueron analizados siguiendo las pautas estable-
cidas por los autores de la escala (Fernández-Berrocal et al.,
2004). En la exposición de los datos el grupo experimental
se denominará GE y el grupo control GC, coincidiendo los
momentos uno y dos con las dos tomas de datos del estudio:
test-retest. En la tabla 4, podemos ver los datos obtenidos en
las tres dimensiones evaluadas.
18 Manuel Tomás Abad Robles et al .
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
Tabla 4. Distribución de los factores de la inteligencia emocional.
PERCEPCIÓN
VALORES E INDICADORES TEST RETEST
GE GC GE GC
< 24 Nivel bajo
Debe mejorar su percepción: presta poca atención 11 9 1 9
25 a 35 Nivel medio
Adecuada percepción 5 6 11 5
> 36 Nivel alto
Debe mejorar su percepción: presta demasiada atención 2 2 6 3
COMPRENSIÓN
VALORES E INDICADORES TEST RETEST
GE GC GE GC
< 23 Nivel bajo
Debe mejorar su comprensión 10 12 3 9
24 a 34 Nivel medio
Adecuada comprensión 5 4 7 7
> 35 Nivel alto
Excelente comprensión 3 1 8 1
REGULACIÓN
VALORES E INDICADORES TEST RETEST
GE GC GE GC
< 23 Nivel bajo
Debe mejorar su regulación 9 5 0 5
24 a 34 Nivel medio
Adecuada regulación 810 910
> 35 Nivel alto
Excelente regulación 1 2 9 2
En la tabla 4 observamos en la dimensión percepción, grupo
experimental, que un 27,8% de las mujeres inició el estudio
con una adecuada percepción, incrementándose al 61,1% en la
segunda toma de datos. Mientras, en el grupo control, se co-
menzó el estudio con un 35,3% de mujeres con adecuada per-
cepción emocional, descendiendo dicho porcentaje al 29,4% en
el retest. En cuanto a la dimensión comprensión de las emocio-
nes, en la primera toma de datos se inició con un 16,7% de las
mujeres del grupo experimental con una excelente compren-
sión, produciéndose un aumento considerable (44,4%) en el
retest, mientras en el grupo control se mantuvo el mismo valor
en ambas tomas (5,9%). Por último, tenemos que destacar, en
la dimensión de regulación emocional, que la mitad del grupo
experimental necesitaba mejorar dicha cualidad y al nal del
estudio todas habían mejorado considerablemente este aspec-
to, pasando, por tanto, de un 5,6% a un 50% de mujeres con
excelente regulación al nal del estudio. Para el grupo control,
sin embargo, la situación no se vio modicada tras la segunda
toma de datos, manteniéndose los mismos porcentajes.
Por otro lado, para cada grupo de la muestra se calcularon
las diferencias entre las puntuaciones obtenidas en del test y
en el retest en cada una de las tres escalas del cuestionario.
Las diferencias positivas indican ganancias y las negativas in-
dican pérdidas en las dimensiones de la IEP. En el caso de la
percepción emocional, el grupo experimental obtuvo valores
más altos (M = 6.5, DT. = ±7.4) que el grupo control (M
= .24, DT = ±1.7). En la dimensión comprensión emocional
también se hallaron valores más positivos a favor del grupo
experimental (M = 10.2, DT ±10.7) con respecto al grupo
control (M = .59, DT = ±1.9). Finalmente, para la regulación
de las emociones, se volvieron a obtener datos más elevados
en el grupo experimental (M = 9.3, DT = ±7.6) respecto al
grupo control (M = -.24, DT ±2.1). Los datos mostraron la
mayor ganancia obtenida por el grupo experimental en com-
paración con el grupo control. La gura 1 muestra los datos
hallados en relación con las ganancias logradas en cada una
de las dimensiones de la IEP.
Los efectos de un programa motor basado en la biodanza en relación con parámetros de inteligencia emocional en mujeres 19
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
Figura 1. Diferencias en las puntuaciones obtenidas en la percepción, comprensión y regulación emocional tras el
test-retest, en los dos grupos de la muestra.
Además, tras el análisis inferencial de los datos realizado a
través de pruebas paramétricas (prueba-t), se encontraron di-
ferencias estadísticamente signi cativas en las tres dimensio-
nes de la IEP: percepción (t=3.51, gl=18.9, p=.002), compren-
sión (t=3.74, gl=18.2, p<.001) y regulación emocional (t=5.17,
gl=19.7, p<.000), obteniendo los mejores valores el grupo ex-
perimental, en detrimento del de control.
Discusión
Los datos obtenidos muestran que los efectos de la práctica
de biodanza sobre el desarrollo de la inteligencia emocional
han sido positivos, ya que en las tres dimensiones de la IEP se
consiguen aumentos signi cativos entre el test y el retest. Así
mismo, cabe destacar que los mayores aumentos se producen
en la dimensión comprensión, seguida de la regulación y,  -
nalmente, por la percepción. Estos datos no se corresponden
totalmente con lo a rmado por Fernández-Berrocal y Ramos
(2005), quienes nos dicen que las tres dimensiones de la IEP
están enlazadas de forma que para una adecuada regulación
emocional es necesaria una buena comprensión emocional,
y a su vez, para una comprensión e caz requerimos de una
apropiada percepción emocional. Tampoco se corresponden
exactamente con lo expresado por González-Vélez (2010),
quien encontró que la percepción emocional tuvo un efecto
sobre la regulación emocional en deportistas españoles.
Si comparamos los datos obtenidos para las variables que
representan la diferencia de percepción, comprensión y regu-
lación en los dos momentos de la toma de datos, entre el gru-
po experimental y el de control, debemos destacar que existen
bastantes diferencias entre ambos. Mientras que en el grupo
experimental, en las tres cualidades, se han obtenido valores
positivos. No obstante, en el grupo control el panorama varía.
En dicho grupo sucede una doble situación. Por un lado, se
obtienen valores muy bajos de IEP, que denotan una escasa
diferencia entre el test y el retest. Por otra parte, se halló una
media negativa para la dimensión regulación que nos muestra
que en dicha cualidad hay diversos casos en los que las pun-
tuaciones alcanzadas en el retest, han sido menores a las del
test, generándose así una diferencia negativa.
Cabe mencionar también que, tanto para el grupo control
como para el grupo experimental, las mejores puntuaciones
se obtuvieron en la dimensión comprensión emocional, se-
guidas, en el caso del grupo experimental, de las de percep-
ción y de regulación, situación inversa a la del grupo control.
Esas diferencias en el grupo control podrían deberse a que di-
chas mujeres no están realizando un trabajo consciente sobre
sus estados emocionales, mientras que para el caso del grupo
experimental dichas variaciones se podrían explicar por al
trabajo de biodanza realizado, en el que se abordó conscien-
temente el desarrollo emocional. Además, tras la aplicación
de la prueba t (t de Student), se puede explicitar que dichos
20 Manuel Tomás Abad Robles et al.
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
análisis indican la existencia de diferencias estadísticamente
signicativas para las tres dimensiones de la IEP para el caso
del grupo experimental, mientras que en el grupo control
apenas se observan diferencias.
Los datos muestran que más del 80% de las mujeres que
practicaron biodanza alcanzaron los niveles medio y alto en
las tres dimensiones de la IEP en el retest, alcanzando, con-
cretamente en la regulación de las emociones, el máximo por-
centaje. En este sentido, Castañeda (2009), tras su estudio so-
bre la biodanza en relación con la promoción de salud en un
grupo de practicantes de dicha disciplina, encontró que los
participantes entienden la biodanza como una práctica que
genera bienestar y ayuda al mejoramiento de la calidad de
vida de las personas, ya que con una práctica regular se logra
el equilibrio corporal, la integración afectiva y la renovación
orgánica, además de disolver tensiones motoras crónicas, fa-
voreciendo el buen humor, hecho que refuerza la autoestima
y la valoración del propio cuerpo, estimulando el contacto
interpersonal.
Dado que no se han encontrado trabajos que contemplen
el estudio de la IEP en relación con la práctica de actividad
física o biodanza en mujeres o bien en adultos mediante el
empleo del TMMS-24 (Fernández-Berrocal et al., 2004),
los resultados obtenidos en el presente estudio no pueden
ser contrastados. No obstante, la inteligencia emocional ha
sido estudiada, desde diversas perspectivas y contextos, y en
relación con la actividad física y el deporte, concluyéndose
que ésta tiene efectos positivos en el desarrollo de la inteli-
gencia emocional y viceversa (Çoban et al., 2010; Crombie et
al., 2009; De Gracia y Marcó, 2000; González, 2011; Lima,
Fernández-Berrocal, Extremera, y Queirós, 2006; Márquez y
Tabernero, 1996; Pasand, 2010; Shuk-Fong et al., 2009), lo
cual puede ser congruente con los datos obtenidos en nuestro
estudio. Dicha consistencia podría ser originada por el hecho
de que, como argumenta Márquez (1995), los benecios psi-
cológicos de la actividad física incluyen cambios positivos en
los estados emocionales, en el bienestar, en la autoconanza,
en la alerta y claridad de pensamientos, que en denitiva tie-
nen que ver con ser emocionalmente inteligentes.
Conclusiones
A continuación se expondrán las principales conclusiones de
nuestro estudio, teniendo en cuenta los objetivos de nuestra
investigación: 1. Analizar el nivel de IEP de las mujeres de
más de cuarenta años que participan en un programa motor
basado en la biodanza. 2. Estudiar si hay diferencias en las di-
mensiones de la IEP (percepción, comprensión y regulación)
antes y después de la aplicación del programa.
En relación con el primer objetivo, los datos revelan una
relación directamente proporcional entre la práctica de bio-
danza y el aumento de los niveles de IEP. Con ello podemos
concluir que la práctica de biodanza de forma regular (al me-
nos en este contexto concreto), ha mejorado el grado de inte-
ligencia emocional de las practicantes. En cuanto al segundo
objetivo, la conclusión anterior se hace más sólida, ya que la
relación entre los datos obtenidos en los tres componentes en-
tre el test y el retest, no sólo es positiva, sino que, además, re-
vela grandes diferencias. Esto nos conduce a concluir, deni-
tivamente, que la práctica de biodanza de manera continuada
por parte de estas mujeres ha mejorado las tres dimensiones
de la IEP tras el estudio, muy especialmente la comprensión
de las propias emociones, lo cual nos lleva a deducir también
que aún queda mucho por hacer en relación con la mejora de
las dimensiones percepción y regulación emocional.
En denitiva, con todo ello se puede concluir que los re-
sultados obtenidos en el presente estudio conrman de mane-
ra sustancial la hipótesis inicial de que la práctica de biodanza,
de manera continuada, es una herramienta útil y ecaz para
conseguir que quienes la practican, sean personas emocional-
mente inteligentes, es decir, individuos con una adecuada ca-
pacidad de percibir, comprender y regular sus emociones, al
menos para el caso de la población estudiada.
La principal limitación que hemos encontrado en nuestro
estudio ha sido la de hacer que las mujeres participen en un
estudio en el que se les presenta una actividad nueva para
ellas. Por otro lado, somos conscientes de que los resultados
derivados de nuestro estudio no pueden ser generalizados a
otras poblaciones, debido a las características especícas de
las mujeres participantes y del contexto. No obstante, se
considera que este trabajo aporta claves importantes sobre la
relación entre la IEP y la biodanza, al menos como punto
de partida para nuevos estudios. En este sentido, las posibles
vías de continuidad podrían ser la ampliación del estudio con
una muestra de mayor tamaño para asegurarse de que los re-
sultados que se obtengan sean más consistentes, aplicarlo en
hombres, en otros colectivos y en otros contextos.
Referencias
1. Aguado, L. (2005). Emoción, afecto y motivación. Madrid: Alianza.
2. Amado, D., Leo, F. M., Sánchez, P. A., Sánchez, D., y García, T. (2011).
Interacción de la teoría de la autodeterminación en la uidez disposicional
en practicantes de danza. Cuadernos de Psicología del Deporte, 11(1), 7-17.
3. Bernardo, J., y Calderero, J. F. (2000). Aprendo a investigar en Educación.
Madrid: Rialp.
4. Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis.
5. Bonetti, A., Cantos, G. M., Tavares, J., y Edinéia, M. (2010). Activida-
des interdisciplinares e multiprossionais: Relatos de experiência com
participantes do programa de prevençao para doenças cardiovasculares.
Extensio: Revista electrônica de extensao, 7(10), 70-89.
6. Cantos, G. M., Da Silva, C. S., Da Silva, E., Balén, M. G., Hermes, E.
Los efectos de un programa motor basado en la biodanza en relación con parámetros de inteligencia emocional en mujeres 21
Cuadernos de Psicología del Deporte, vol. 14, n.º 1 (enero)
M., y Schütz, R. (2008). Avaliação do estado de estresse associado aos
parâmetros bioquímicos de pacientes com dislipidemia, considerando o
efeito terapêutico da biodanza. Revista Pensamento Biocêntrico, 1, 1-5.
7. Cantos, G. M., Da Silva, E., Da Silva, C. S., Waltrick, C. D., y Hermes,
E. M. (2005). Biodanza como nova abordagem terapêutica para pacien-
tes com problemas cardiovasculares. Revista Pensamento Biocêntrico, 2,
5-10.
8. Castañeda, G. M. (2004). Cuerpo y vivencia: un encuentro consigo
mismo. Un acercamiento desde la biodanza. Educación Física y Deporte,
23(2), 61-7 7.
9. Castañeda, G. M. (2009). La biodanza como práctica corporal en re-
lación con la promoción de la salud. Educación Física y Deporte, 28(2),
81-90.
10. Çoban, B., Karademir, T., Açak, M., y Devecioglu, S. (2010). e emo-
tional intelligence of students who are sitting a special-ability examina-
tion. Social Behavior & Personality, 38(8), 1123-113 4.
11. Crombie, D., Lombard, C., y Noa kes, T. (2009). Emotional Intelligence
Scores Predict Team Sports Performance in a National Cricket Compe-
tition. International Journal of Sports Science & Coaching, 4(2), 209-224.
12. De Gracia, M., y Marcó, M. (2000). Efectos psicológicos de la actividad
física en personas mayores. Psicothema, 12(2), 285-292.
13. Fernández-Berrocal, P., Extremera, N., y Ramos, N. (2004). Validity
and reliability of the spanish modied versión of the trait meta-mood
scale. Psychological Reports, 94, 751-755.
14. Fernández-Berrocal, P., y Ramos, N. (2005). Corazones inteligentes. Bar-
celona: Kairós.
15. Goleman, D. (1995). Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós.
16. González, J. (2011). Percepción del bienestar psicológico y competencia
emocional en niveles intermedios de la formación deportiva en depor-
tes de combate. E-balonmano.com: Journal of Sports Science / Revista de
Ciencias del Deporte, 7(Suppl .), 75-80.
17. González-Vélez, J. L. (2010). Inteligencia emocional y motivación en el
deporte (Tesis doctoral). Universidad de las Palmas de Gran Canaria.
Recuperada de Teseo. (https://www.educacion.gob.es/teseo/mostrarSe-
leccion.do)
18. Janoher, M. R. (2007). Y ahora ¿qué? Guía práctica para empezar a
facilitar Biodanza. Recuperado de http://www.biodanzaya.com/docu-
mentos.php
19. Lima, M., Fernández-Berrocal, P., Extremera, N., y Queirós, S. (2006).
Actividad física en la tercera edad: Análisis de sus relaciones con la in-
teligencia emocional percibida y los estilos de respuesta a la depresión.
Ansiedad y estrés, 12(2-3), 293-303.
20. Márquez, S. (1995). Benecios psicológicos de la actividad física. Revis-
ta de Psicología general y aplicada, 48(1), 185-206.
21. Márquez, S., y Tabernero, B. (1996). Efectos de un programa de gim-
nasia de mantenimiento sobre el perl de estados emocionales. Apunts
Educación Física y Deportes, 46, 19-25.
22. Mayer, J., y Salovey, P. (1997). “What is emotional intelligence?” En P.
Salovey y D. Sluyter (Eds.), Emotional Development and Emotional In-
telligence: Implications for Educators (pp. 3-31). New York: Basic Books.
23. Mayor, L. (1998). Emociones. En A. Puente (Ed.), Cognición y aprendi-
zaje. Fundamentos psicológicos. Madrid: Pirámide.
24. Meyer, B. B., y Fletcher, T. B. (2007). Emotional Intelligence: A eo-
retical Overview and Implications for Research and Professional Prac-
tice in Sport Psychology. Journal of Applied Sport Psychology, 19(1), 1-15.
25. Pasand, F. (2010). Emotional intelligence in athletes and non-athletes
and its relationship w ith demographic variables. British Journal of Sports
Medicine, 44(Suppl.), i56.
26. Pena, M., y Repetto, E. (2008). Estado de la investigación en España
sobre Inteligencia Emocional en el ámbito educativo. Revista Electróni-
ca de Investigación Psicoeducativa, 6(2), 400-420.
27. Salovey, P., Mayer, J. D., Goldman, S. L., Turvey, C., y Palfai, T. P.
(1995). Emotional attention, clarity, and repair: Exploring emotional
intelligence using the Trait Meta-Mood Scale. En J. W. Pennebaker
(Ed.), Emotion, Disclosure, & Health (pp. 125-151). Washington: Ame-
rican Psychological Association.
28. Shuk-Fong, G., Lu, F. J. H., y Hsiu-Hua, A. (2009). Exploring the
relationships of physical activity, emotional intelligence and health in
Taiwan college students. Journal of Exercise Science & Fitness, 7(1), 55 -
63.
29. Stück, M., y Villegas, A. (2008). ¿Danzar hacia la salud? Investigaciones
empíricas de Biodanza. Leipzig, Leipzig.
30. Toro, R. (2007). Biodanza. Santiago de Chile: Cuarto Propio.
31. Toro, V., y Terrén, R. (2008). Biodanza. Poética del encuentro. Buenos
Aires: Lumen.
32. Villegas, A. (2008). El camino danzado. Procesos y efectos de Biodanza.
Leipzig, Leipzig.
33. Wengrower, H., y Chaiklin, S. (2008). La vida es danza. El arte y la
ciencia de la Danza Movimiento Terapia. Barcelona: Gedisa.
ResearchGate has not been able to resolve any citations for this publication.
Article
Full-text available
The cardiovascular prevention is based on efforts to prevent or avoid new cardiovascular events. In 1997, a multidisciplinary and interdisciplinary group planned activities focused on awareness of patients for stress management and health promotion. The objective was to provide individuals with special needs, which mostly belonged to the university community, access to alternative practices different from those already available in the medical model and medical technology. It was offered the participants a set of alternative treatments that provided the integration and harmonization of the body as a whole, to integrate conventional medicine with other care models of health promotion. These alternative treatments were: Biodanza ®; and tree water activites (watsu, Halliwick and Biodanza ®), psychological attetion and nutritional education with community lunches and visits to the supermarket, and recreational experiences of the heart, in addition to cardiac monitoring and monthly lectures. The results showed the importance of patients become aware of how they were acting, and from this perception they might believe, plan and be responsible for positive changes in their daily attitudes, contributing to a better quality of life and psychological well-being. These different ways of handling this in different therapeutic groups strengthened the human values associated with the physical and emotional recovery of these patients, better integrating them with the world, with others and with himselves.
Book
Full-text available
Manual de iniciación a la investigación.
Article
In this work we examine the effects of an 8-months aerobic and no-aerobic exercise program on psychological well-being, perceived effort and enjoyment in an initially sedentary elderly sample (aged 61-77 yrs). Ss were assigned to 1 of 4 groups: an aerobic exercise training group (n=34), a non-aerobic (yoga) training group (n=30), a social activity control group (n=23), or a waiting list control group (n=20). The Subjective Exercise Experiences Scale (SEES; McAuley & Courneya, 1994) was used to evaluate the global psychological responses induced by the exercise, the Perceived Exertion Scale (RPE-Scale; Borg, 1982) was used to measure the perceived effort, and the Physical Activity Enjoyment Scale (PACES; Kendzierski & DeCarlo, 1991) was used to evaluate the degree of satisfaction of the exercise. Results showed increments in the psychological well-being and in the satisfaction in both exercise groups compared to the control groups. The aerobic activity training group showed significant higher scorings in the psychological well-being, sensation of fatigue and enjoyment than the no-aerobic activity group.
Chapter
In recent years, innovative schools have developed courses in what has been termed emotional literacy, emotional intelligence, or emotional competence. This volume evaluates these developments scientifically, pairing the perspectives of psychologists with those of educators who offer valuable commentary on the latest research. It is an authoritative study that describes the scientific basis for our knowledge about emotion as it relates specifically to children, the classroom environment, and emotional literacy. Key topics include: historical perspectives on emotional intelligence neurological bases for emotional development the development of social skills and childhood socialization of emotion. Experts in psychology and education have long viewed thinking and feeling as polar opposites reason on the one hand, and passion on the other. And emotion, often labeled as chaotic, haphazard, and immature, has not traditionally been seen as assisting reason. All that changed in 1990, when Peter Salovey and John D. Mayer coined the term emotional intelligence as a challenge to the belief that intelligence is not based on processing emotion-laden information. Salovey and Mayer defined emotional intelligence as the ability to monitor one’s own and others’ feelings and emotions, to discriminate among them, and to use motivated scientists, educators, parents, and many others to consider the ways in which emotions themselves comprise an intelligent system. With this groundbreaking volume, invited contributors present cutting-edge research on emotions and emotional development in a manner useful to educators, psychologists, and anyone interested in the unfolding of emotions during childhood. In recent years, innovative schools have developed courses in “emotional literacy” that making; these classes teach children how to understand and manage their feelings and how to get along with one another. Many such programs have achieved national prominence, and preliminary scientific evaluations have shown promising results. Until recently, however, there has been little contact between educators developing these types of programs and psychologists studying the neurological underpinnings and development of human emotions. This unique book links theory and practice by juxtaposing scientific explanations of emotion with short commentaries from educators who elaborate on how these advances can be put to use in the classroom. Accessible and enlightening, Emotional Development and Emotional Intelligence provides ample evidence about emotional intelligence as well as sound information on the potential efficacy of educational programs based on this idea.
Article
[Original String]: Mayer, J.D. and Salovey, P. (1997). “What is Emotional Intelligence?” In P. Salovey and D. Sluyter (Eds.), Emotional development and emotional intelligence: Implications for educators (pp. 3-31). New York: Basic , <p style=text-align: right;>‫اگر خوب خروجی نداد می‌شه از متن زیر استفاده کرد.
Article
The benefits of physical activity (PA) on health are well documented. However, inactivity among university students is prevalent. This study examined whether emotional intelligence (EI) was one of the possible underlying psychological mechanisms responsible for behavior change that may be associated with the low levels of effectiveness of PA interventions. The purposes of this study were: (1) to compare EI, health-related physical fitness (HRPF), and health-related quality of life (HRQL) for the different levels of PA in Taiwan col- lege students; (2) to explore the predictability of PA levels, HRQL, and HRPF towards EI. A total of 599 Taiwan college students were assessed utilizing HRPF measurement, and two questionnaires including the Bar-On Emotional Quotient Inventory (EQ-I) and the Medical Outcomes Study 36-item Short-Form Health Survey (MOS SF-36). College participants who reported a recommended level of PA scored significantly higher than their insufficient and inactive counterparts in EI, and some measures of HRQL and HRPF. The variables of "physical activity", "mental health", "gender", "social function", and "flexibility" were found to be the best linear combination to significantly (p < 0.05) predict the EI of Taiwan college students. It was concluded that participation in PA might be an effective way to improve the physical, psychological, as well as emotional health of college students. Thus, the importance of increasing exercise participation at the college level should be reinforced and implemented. The findings provide a basis for research aimed at determining the causal relationship between EI and PA. ( J Exerc Sci Fit  Vol 7  No 1  55-63  2009)
Article
The relationship between team emotional intelligence (Team EI) of six cricket teams and their sports performance in a South African national cricket competition over two consecutive seasons was investigated. Team EI was based on cricketers measured prior to the start of the competition in each season using the MSCEIT ability test and averaged over all games for that season. This was correlated with a team sports performance measure, the final log points standing for the team at the end of a competition. The results showed that Team EI was positively associated with the sports performance of the cricket teams. Further, Team EI was shown to be a significant predictor of sports performance, with 61% of the variation in the log points explained. This finding suggests that El may contribute to the success of teams participating in complex sports like cricket.
Article
Over the past five years, sport psychology researchers and practitioners have become increasingly vocal in their suggestions that emotional intelligence (EI) may be an important construct in the sport domain. Initial research in sport has been valuable for gaining preliminary insights, but use of disparate theoretical frameworks and assessment techniques confuses rather than clarifies potential links between EI and sport. Specifically, the use of different definitions, conceptualizations, and assessment inventories may yield different EI profiles of the same individual or team. This disparity has important implications for applied sport psychology, where there is a call for the use of theoretical paradigms, objective and subjective assessments, and empirical research to inform practice. The purposes of this paper, therefore, are to: (a) review EI models and assessment inventories; (b) review research on EI in business, health, and sport; and (c) identify directions for future research and professional practice in sport psychology.
Article
Participation in sports activities is one of the best ways physical and mental health (1, 2). The purpose of this study was evaluation emotional intelligence among athletes and non-athletes and its relationship with demographic variables that 240 participants (200 athletes and 40 non-athletes) using emotional intelligence scale (Bar-On) were evaluated. For analysis of data were used Pearson correlation, analysis of variance and t test. Results research indicates there was no significant difference between emotional intelligence scores of athletes and non-athletes. There are significant difference (p