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Las plantaciones de teca en América Latina: Mitos y realidades

Authors:
Las plantaciones de teca
en América Latina:
Mitos y realidades
CATIE (Centro Agronómico Tropical de
Investigación y Enseñanza) es un centro regional
dedicado a la investigación y la enseñanza de
posgrado en agricultura, manejo, conservación
y uso sostenible de los recursos naturales. Sus
miembros son el Instituto Interamericano de
Cooperación para la Agricultura (IICA), Belice,
Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador,
Guatemala, Honduras, México, Nicaragua,
Panamá, Paraguay, República Dominicana,
Venezuela, España y el Estado de Acre en Brasil.
Las plantaciones de teca en América Latina:
Mitos y realidades
Editores
Ronnie de Camino
Jean Pierre Morales
Sede Central, CATIE 7170
Cartago, Turrialba, 30501
Costa Rica
www.catie.ac.cr
Las plantaciones de
teca en América Latina:
Mitos y realidades
Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE)
División de Investigación y Desarrollo
Turrialba, Costa Rica, 2013
Editores
Ronnie de Camino
Jean Pierre Morales
Serie Técnica
Informe Técnico no. 397
ii
ISBN 978-9977-57-620-6
CATIE no asume la responsabilidad por las opiniones y armaciones expresadas por los autores en
las páginas de este documento. Las ideas de los autores no reejan necesariamente el punto de
vista de la institución. Se autoriza la reproducción parcial o total de la información contenida en este
documento, siempre y cuando se cite la fuente.
© Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, CATIE, 2013
Créditos
Producción general: Lorena Orozco Vílchez
Corrección de estilo: Elizabeth Mora Lobo
Diagramación: Silvia Francis Salazar, Ocina de Comunicación e Incidencia
Fotografía de la portada: Programa Bosques-CATIE
Revisores: Walter Kollert y Eduardo Mansur, FAO
Fotos portadas de capítulos:
Capítulos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 19, 20: Proyecto CATIE-Finnfor
Capítulo 8: Marcela Arguedas
Capítulo 16: Raúl Aguirre
Capítulo 17: Folkert Kottman
Capítulo 18: Juan Carlos Salazar
La elaboración de este documento y su publicación han sido nanciados por la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
iii
Contenido
Autores ..................................................................................................... v
Prólogo ................................................................................................... xv
Primera Parte
El contexto de las plantaciones de teca en América
Latina y el mundo .................................................................................... 1
Capítulo 1
Introducción ............................................................................................... 4
Capítulo 2
La teca y su importancia económica a nivel mundial ................................ 8
Capítulo 3
La teca en América Latina .......................................................................30
Segunda Parte
Aspectos técnicos de las inversiones de teca
en América Latina .................................................................................. 43
Capítulo 4
Tecnologías disponibles para el cultivo de teca ......................................46
Capítulo 5
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca .......................................54
Capítulo 6
Mejoramiento genético de la teca en América Latina .............................. 86
Capítulo 7
Modelos de crecimiento y rendimiento .................................................. 114
Capítulo 8
Principales riesgos tosanitarios en las plantaciones de teca ..............134
Capítulo 9
Condiciones habilitadoras y barreras para el cultivo de la
teca en América Latina .........................................................................158
iv
Capítulo 10
Argumentos ambientalistas en relación con las plantaciones de teca .. 180
Tercera Parte
Aspectos económicos de las inversiones en plantaciones
de teca .................................................................................................. 199
Capítulo 11
Rentabilidad de las inversiones de teca ................................................ 202
Capítulo 12
Comercialización de la teca...................................................................226
Capítulo 13
Esquemas de manejo y productividad de inversiones en
plantaciones de teca..............................................................................246
Capítulo 14
Modalidades utilizadas por los intermediarios para la promoción de
inversiones de teca con énfasis en las formas de propiedad ................264
Capítulo 15
Vericación, certicación y responsabilidad social corporativa .............296
Cuarta Parte
Análisis de casos ................................................................................313
Capítulo 16
La producción de teca en Bolivia...........................................................316
Capítulo 17
PanAmerican Woods S.A. Costa Rica ..................................................330
Capítulo 18
Plantaciones de teca en Ecuador ..........................................................344
Capítulo 19
Plantaciones de teca en Panamá ..........................................................362
Capítulo 20
Las plantaciones de teca en América Latina: ¿Comprar estrellas
y cosechar espejismos o un recurso emergente? ................................. 382
v
Los autores1
Alfredo Alvarado Hernández, Ing. Agrónomo, M.Sc. y Ph.D. con énfasis en clasificación,
pedología, manejo y conservación de suelos tropicales. Por más de 30 años ha trabajado
en las áreas de docencia universitaria principalmente en la Universidad de Costa Rica
y el CATIE, combinando esta actividad en programas internacionales de la AECI y
bilaterales con varias universidades de América Latina. Administrativamente, ha sido
Director del Centro y del Instituto de Investigaciones Agronómicas de la Universidad
de Costa Rica y asesor de varias instituciones internacionales como el IICA, BM, FAO
y otras. Ha sido consultor a corto y largo plazo en el área de escogencia de tierras para
uso forestal durante los últimos 15 años. Fue miembro fundador y primer presidente
de la Asociación Costarricense del Suelo, presidente y miembro honorario de la
Asociación Latinoamericana de la Ciencia del Suelo y es miembro activo y fundador
de la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica. Su labor científica se refleja en
170 publicaciones nacionales e internacionales.
Marcela Arguedas Gamboa, Ingeniera Forestal y máster en Ciencias Forestales
con énfasis en Protección Forestal. Se ha desempeñado siempre como académica e
investigadora de la Escuela de Ingeniería Forestal del Instituto Tecnológico de Costa
Rica, donde ha sido también directora del Centro de Investigación en Integración Bosque
Industria (CIIBI) y de KURÚ: Revista Forestal (Revista Forestal Mesoamericana
KURÚ) y presidenta del directorio de la Asamblea Institucional Representativa
(AIR). Ha sido representante por Latinoamérica de grupos de trabajo de IUFRO y
de la ISTF. En el campo de la sanidad forestal ha participado en numerosos proyectos
de investigación y generado más de cien publicaciones científicas, técnicas y didácticas.
Adicionalmente, se ha desempeñado como consultora especializada para instituciones
estatales, organizaciones no gubernamentales y empresas privadas en América Tropical,
con gran experiencia en el manejo de problemas fitosanitarios de teca.
Jeimmy Avendaño Reyes, Ingeniera Forestal con Maestría en Manejo y Conservación
de Bosques Tropicales y Biodiversidad, y con Especialización en Derecho Ambiental.
Trabajó por casi cinco años en la elaboración de planes de manejo ambiental para
la zona del Chocó Biogeográfico con comunidades indígenas y afrocolombianas, lo
cual la llevó a participar como coordinadora de campo de la tercera prueba piloto
del inventario forestal nacional con el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia
y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Con esta última
1 En orden alfabético por apellido
vi
Institución, junto con Conservación Internacional y el Banco Mundial, trabajó como
consultora del Proyecto INAP, desarrollando los trabajos para el monitoreo del ciclo
del carbono en ecosistemas de alta montaña. Tiene experiencia en la dirección de
trabajos de tesis de pregrado de ingeniería forestal cuyo tema central es la construcción
de ecuaciones alométricas para la estimación de biomasa aérea en dos especies nativas
de especial importancia en los bosques de galería de Colombia. Se desempeña como
profesora de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, sede Bogotá. Actualmente
desarrolla las actividades técnicas del proyecto “Honda Carbono Neutro” con la
empresa Acción Verde S.A.S., proyecto que busca neutralizar las emisiones de CO2
durante los primeros 30.000 km de recorrido de cada uno de los vehículos de la marca
“Honda”, verificados por la PricewaterhouseCoopers.
KuIbhushan Balooni is Professor in the Faculty of Economics at the Indian Institute
of Management Kozhikode. In the past, he has been associated with Institute of
Rural Management, Anand and Indian Institute of Forest Management, Bhopal. He
has also been a visiting scholar to the National University of Singapore, University
of Copenhagen, University of Tokyo and Wageningen University. He undertakes
interdisciplinary research on environment, resources, development and policy
in South and Southeast Asia. Within this broad area, he has been focusing on:
decentralized governance; sustainability of local institutions and conservation; forest-
based livelihoods and poverty alleviation; common property; community-based
management; and institutional and policy aspects of commercial tree plantations. His
work has appeared in Agricultural Water Management, Conservation and Society,
Ecology and Society, Geoforum, International Journal of the Commons, Journal of
Forestry, Unasylva and World Development among other journals.
Ronnie de Camino Velozo, Ingeniero Forestal y Dr. rer. nat en Manejo y Economía
Forestal, Director de la Cátedra Latinoamericana de Gestión Forestal Territorial de
CATIE. Fue Director de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad Austral
de Chile, Gerente de Planificación e Investigaciones de la Compañía Nacional
de Reforestación de Venezuela, Jefe del Área Forestal y Agroforestal de CATIE,
experto en Recursos Naturales en un proyecto de GTZ en el IICA y Profesor de la
Universidad para la Paz de Naciones Unidas. Ha estado relacionado con actividades
de manejo de bosques naturales en Brasil y reforestación, con entidades estatales
en Venezuela y Costa Rica, a lo largo de muchos años. Se ha desempeñado como
auditor de certificación FSC; las empresas con las que ha estado relacionado han sido
certificadas. Ha realizado investigación en la planificación y economía del manejo de
bosques naturales y plantaciones.
vii
Philip Cannon, Patologo Forestal Region 5 (California, Hawai’i, Islas Pacificas) del
Servicio Forestal de los EEUU. Fue Encargado de la Productividad de Bosques para
la empresa Boise Cascade; profesor de Manejo Forestal en Alabama A&M; Jefe del
Área Forestal y Agroforestal y Líder del Proyecto Madeleña en el CATIE; Geneticista
en el Instituto de Investigación Forestal de Nueva Zelandia; Consultor con USAID en
Ecuador y con la FAO en Perú, Birmania, Tanzania y Italia; e Investigador Forestal con
Carton de Colombia. Cuenta con experiencia en 36 países casi siempre relacionado
con el mejoramiento de la salud y tasas de crecimiento de plantaciones forestales y
bosques naturales.
Carlos Julio Castaño Ceballos, es Ingeniero Forestal de la Universidad Nacional de
Colombia. Su crecimiento profesional se ha consolidado desde su cargo mediante
gestión e implementación de proyectos forestales comerciales de los cuales ha
hecho parte en fases de planificación y desarrollo para diferentes e importantes
empresas forestales del Colombia. Se ha desempeñado como Gerente de Servicio
Forestal Limitada, empresa de la cual fue fundador; Gerente de Servicios Forestales
en Silvotecnia S.A. y en la actualidad tiene bajo su responsabilidad la Gerencia de
Consultoría y Management de patrimonio de la misma empresa, la cual está integrada
por capitales y socios de nacionalidad sueca, suiza y colombiana, en donde también
hace parte del grupo accionista y desde donde se impulsa contundentemente la
inversión de capitales nacionales y extranjeros en el sector forestal comercial
colombiano. Su experiencia y conocimiento específicos, están relacionados con el
manejo silvicultural integral de plantaciones forestales de especies como teca, acacia,
pinos y en la actualidad con fuerte dedicación dirigida a proyectos de gran magnitud
con especies de Eucalyptus. Ha realizado numerosos cursos y giras de formación en
diferentes áreas de la silvicultura y otros tópicos relacionados con empresarismo
forestal en países como Costa Rica, Bolivia, Panamá, Chile y Brasil. Desde su empresa
ha coordinado y contribuido en consultorías para instituciones de gran renombre en
el mundo forestal, tales como CATIE, Poyry, Arauco, Latin Forest, Cotopaxi, Timber
Capital, The Forest Company, entre otras. Participó como expositor en la conferencia
mundial de Teca (2011) realizada en Costa Rica.
Diego Dipieri, se despeña como Director de Operaciones de Brinkman & Asociados
Reforestadores de Centro América; tiene amplia experiencia sobre el manejo de
operaciones forestales en bosques boreales y del trópico. Su especialidad se enfoca en
la gerencia y ejecución de proyectos forestales. Actualmente está a cargo de más de 400
colaboradores quienes brindan servicios silviculturales, cosecha y comercialización,
vivero, agroforestería con cacao y plátano en Costa Rica, Panamá y Nicaragua. Es
viii
parte de la junta directiva de la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de
Panamá (ANARAP) y Fundación Natura en Panamá.
Ronald Guerrero Aguilar, Ingeniero Forestal, consultor forestal. Fue Gerente de
Operaciones de Norteak Maderas en Nicaragua, Gerente de Mercadeo&Ventas de
Maderas Preciosas Costa Rica S.A., Gerente General de Maderas Preciosas de Costa
Rica y Maderas Preciosas de Nicaragua S.A. por 20 años. Expositor en el Congreso
Latinoamericano de Teca (OLAT) en el 2011 en Costa Rica y 2012 en Brasil. Ha
realizado consultorías a nivel nacional a diversas empresas privadas relacionadas
con la planificación del uso de la tierra y la ejecución de proyectos agroforestales
en Limón, Alajuela y Guanacaste; y consultorías internacionales en establecimiento,
manejo y aprovechamiento de plantaciones forestales de teca a empresas privadas en
República Dominicana, México, Panamá. Realizó también consultorías a entidades
internacionales como la UICN y el CATIE en manejo de recursos naturales. Trabajo
en la administración pública en el Ministerio de Planificación Nacional e impartió
clases de administración forestal en la Universidad Nacional Autónoma, Costa Rica.
Clementino Herrera Cerrud, Ingeniero Forestal, con una maestría en Silvicultura
de la Academia Forestal en San Petersburgo, Rusia y otra en Ciencias Forestales
de la Georg August Universitaet von Goettingen, República Federal de Alemania.
En la actualidad se desempeña como Gerente de Operaciones de la empresa
Brinkman & Asociados Reforestadores de Centro América, en Panamá. Fue Jefe
de la División de Mantenimiento de Plantaciones Forestales en la empresa Forests
For Friends Panamá, Inc. Ha sido asesor técnico en el establecimiento y manejo de
plantaciones forestales para inversionistas privados. Punto focal del área forestal
en el equipo negociador que representaba a Panamá ante la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Ha estado a cargo de la Dirección
Nacional de Desarrollo y Administración Forestal, en la Autoridad Nacional del
Ambiente de Panamá, así como también ha sido Director Ejecutivo Regional de
la Autoridad Nacional del Ambiente. Ha trabajado durante la mayor parte de su
carrera profesional en los ámbitos del establecimiento, mantenimiento y manejo de
plantaciones forestales de alto valor. También tiene experiencia en las metodologías
y procedimientos relacionados con la certificación forestal y la mitigación del cambio
climático a través de la fijación de carbono en plantaciones forestales.
Justine Kent, Economista con una maestría en el tema forestal de la Universidad de
Minnesota y un B.A. en economía de Mount Holyoke College. Ha trabajado para
proyectos forestales y agrícolas de conservación y desarrollo en América Central y Sur
ix
América durante once años para organizaciones como el CATIE, la UICN, CIFOR,
Rainforest Alliance, e IFPRI.
Raymond M. Keogh, forestry graduate of University College Dublin (M. Ag. Sc. For.).
Currently he is Technical Director of Tectona G Capital Ltd (investment management
company based in Ireland) as well as Director of PlanTeak (Ireland) Ltd. He was
Head of the International Teak Unit (Coillte Consult Ltd) for several years. Also:
founding member of OLAT and TEAK 21 (formerly TEAK 2000). He is best known
for his international work with teak having operated as a consultant for development
agencies (FAO, GTZ, CDC, DFID), the World Bank, NGOs and the private and public
sectors in about 20 countries in the tropics. His area of specialisation included: forestry
extension, research (growth and yield) and training coordination. In recent years he
has turned his attention to the development of the teak sector.
Folkert Kottman, Ingeniero Forestal, Gerente de Operaciones de PanAmerican
Woods plantaciones en Costa Rica desde el 2000. Ha realizado consultarías en manejo
forestal de plantaciones de teca en Panamá y Ecuador.
Ricardo Luján Ferrer, Ingeniero Forestal con Maestría en Agroforestería y Silvicultura.
En la actualidad se desempeña como Director Forestal de la empresa Brinkman &
Asociados Reforestadores de Centro América con proyectos forestales principalmente en
Panamá, Costa Rica, Nicaragua y en años anteriores en Honduras y Belice. Ha trabajado
en investigación y docencia en la Escuela de Ingeniería Forestal del Instituto Tecnológico
de Costa Rica, así como en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza
(CATIE). Es miembro (secretario) de la Cámara Costarricense Forestal (CCF). Los
principales proyectos de diseño, asesoría y ejecución incluyen: reforestación con especies
de alto valor, agroforestería (principalmente con cacao), manejo de bosques naturales,
restauración de bosques tropicales, viveros forestales, mejoramiento genético de especies
forestales, certificación forestal (FSC) y proyectos relacionados con la mitigación del
cambio climático mediante la reforestación.
Rafael Mata, Ingeniero Agrónomo, especialista en suelos. Con estudios realizados en
Fitotecnia, Facultad de Agronomía, Universidad de Costa Rica. Master en Ciencias con
Especialidad en Cultivos y Suelos Tropicales, Programa de Posgrado UCR - CATIE.
Especialista en Levantamiento de Suelos, Centro Interamericano de Fotointerpretación,
Bogotá, Colombia. Profesor de la Escuela de Agronomía, Facultad de Ciencias
Agroalimentarias, UCR., en las áreas de Edafología, Agropedología, Taxonomía de Suelos
y Mapeo de Suelos desde 1987 hasta el presente (2013). Profesor titular del curso Génesis y
x
Clasificación de Suelos en sus versiones de grado (Bachillerato y Licenciatura) y posgrado
(Maestría). Coordinador del Laboratorio de Recursos Naturales, CIA-UCR.2006-2012).
Consultor nacional para elaboración y revisión de estudios de clasificación de suelos y
tierras en cultivos como banano, café, palma y teca. Con publicaciones en el campo de la
ciencia del suelo a nivel local e internacional.
Fernando Montenegro Sánchez, Ingeniero Forestal, silvicultor e investigador en
ciencias aplicadas, Cursos Manejo y Planeamiento forestal Oxford University, CATIE,
CAMCORE, Profesor part time de materias en Posgrado en Universidad Técnica de
Quevedo, Gerente de Producción en cajonera PILPILCO, Jefe de Área en CONAF
Chile, Gerente de Abastecimiento Maderero en Plywood Ecuatoriana, Mejorador en
cruzamientos controlados en conejos de raza, Director Ejecutivo en Fundación Forestal
JM Durini, Ecuador, múltiples ensayos en I&D, domesticación, adaptación y asociaciones
de especies, delegado al Panel de Experto ITTO, Director en proyectos ITTO, ejecutor
responsable de certificar predios bajo FSC, Director iniciativa nacional FSC CEFOVE
en Ecuador, Conferencista en manejo forestal sostenible en bosque nativo, plantaciones
forestales, manejo forestal, mejoramiento genético, trabajos de MFS con etnias Chachi, y
empresarios. Se desempeña como Gerente de NeoFORESTS SA realizando consultorías
nacionales y regionales, laboratorio de biotecnología y cloning de teca.
Olivier Monteuuis, Scientist (Ph.D) with more than 30 yrs of experience in basic and
practical research on tree improvement and propagation including biotechnologies.
Specialized in true-to-type cloning of mature selected trees of temperate and tropical
species, with special mention for teak. Project leader of the Cirad-Foret/Yayasan Sabah
Group partnership from 1991 to 1997. Senior expert based in Cirad headquarters,
Montpellier, France, since then with frequent oversea missions in South-East Asia,
Africa and Latin America, mostly on teak.
Jean Morales Aymerich, Economista con una maestría en Socioeconomía Ambiental con
una especialización en prácticas del desarrollo del CATIE. En la actualidad se desempeña
como investigador en la Cátedra Latinoamericana de Gestión Forestal Territorial, donde
está involucrado en las líneas de investigación que están relacionadas con el sector
forestal, especialmente involucrado en la evaluación financiera de proyectos forestales
y en temas de gobernanza forestal. Anteriormente se desempeñó como economista en
el departamento de Análisis de Políticas de Endeudamiento, una dependencia de la
Tesorería Nacional y en el CONAFIN, una entidad adscrita al Ministerio de Hacienda de
Costa Rica relacionado con la evaluación de las propuestas de inversión pública.
xi
Roger Moya Roque, Ingeniero en maderas y Master y Doctor en tecnología de la madera
de la Universidad de Concepción (Chile) y Universidad de Sao Paulo (Brasil). Es
investigador de la Escuela de Ingeniería Forestal del Instituto Tecnológico de Costa Rica
en temas relacionado con anatomía, secado y procesamiento de madera, así mismo como
investigador en la utilización de la biomasa. Ha estado relacionado con investigaciones
relacionadas a madera de plantaciones forestales y estudio de las maderas de bosque
natural en peligro de extinción. Ha estado involucrado en una serie de consultorías
nacionales e internacionales en el campo de la madera. Actualmente cuenta con cerca
de 50 publicaciones en revistas indexadas en ISI y cuenta con la publicación de 3 libros.
Olman Murillo Gamboa, Ingeniero Forestal costarricense y Dr. en Mejoramiento
Genético Forestal. Profesor Catedrático e Investigador de la Escuela de Ingeniería
Forestal del Instituto Tecnológico de Costa Rica desde 1983, Fundador y Director actual
de la Cooperativa Internacional de Mejoramiento Genético Forestal GENFORES.
Fue Director de la Escuela de Ingeniería Forestal del Instituto Tecnológico de Costa
Rica. Ha sido profesor invitado y director de tesis de posgrado en varias universidades
latinoamericanas. Asesor en mejoramiento genético y manejo de plantaciones de especies
tropicales en empresas reforestadoras de América Latina, consultor en recursos genéticos
forestales para la FAO y varias instituciones costarricenses y de América Latina, así como
para la promoción de programas nacionales de mejoramiento genético en Colombia y
Ecuador. Ha desarrollado software especializado en mejoramiento genético, así como
metodologías y software en calidad, inventarios y valuación de plantaciones forestales. Su
investigación se concentra en mejoramiento genético y silvicultura intensiva de especies
nativas tropicales de alto valor, con más de 170 publicaciones científicas.
Yadid Ordoñez Sierra, Ingeniera Forestal con Maestría en Manejo y Conservación
de Bosques Tropicales y Biodiversidad con énfasis en Manejo de Bosques Tropicales.
Auditora en Certificación de Manejo Forestal bajo los estándares del FSC en Sur y
Centroamérica. Fue Coordinadora Regional de Bosque Natural para el Proyecto
Bosques y Manejo Forestal en Centroamérica, en el Centro Agronómico Tropical de
Investigación y Enseñanza – CATIE. Por muchos años se ha desempeñado como asesora
en proyectos relacionados al manejo y conservación de bosques tropicales y procesos
de desarrollo forestal comunitario en Sur y Centroamérica con pequeñas, medianas
y grandes empresas del sector forestal. Ha realizado investigación en monitoreo
ecológico en bosques húmedos tropicales, bosques de alto valor de conservación
(BAVC) y ha facilitado ciclos de Aprendizaje y Gestión del Conocimiento en Manejo
de Recursos Naturales y Forestería Comunitaria en América Latina.
xii
Luis Fernando Sage Mora, Ph D. Economista agroforestal. Desde 1985 Empresario
Gerente de sus empresas Eca Forestal S.A. y Consultora y Ejecutora S.A. Se ha dedicado
a la ejecución y administración de proyectos agroforestales. Actualmente ejecuta un
proyecto industrial forestal en 2400 ha plantadas en Guanacaste y la zona norte de
Costa Rica. Consultor nacional e internacional con especialidad en financiamiento de
proyectos agroforestales y economía forestal. Profesor del curso Economía e inversiones
de la tierra, los bosques y los sistemas agroforestales en CATIE.
Juan Carlos Salazar, Ing. Agrónomo. Operador forestal acreditado por el “Programa
de Incentivos para la Forestación con fines Comerciales” de la Subsecretaría Forestal
- MAGAP. Asesor técnico de proyectos productivos de la Agencia de Desarrollo de la
Provincia de Manabí. Fue Coordinador Técnico de Proyectos Forestales Comunitarios
y Privados del Gobierno Provincial de Manabí, Cederena Regional Costa, Fundación
Futuro y NIDESMA. Consultor en Proyectos Productivos y de Reforestación
Comunitaria en FUNDES y SDS. Docente en la Universidad Estatal del Sur de
Manabí - Paralelos San Vicente.
Eduardo Sandoval, Ingeniero Forestal, egresado de la Universidad Gabriel René
Moreno (UAGRM) (Santa Cruz, Bolivia) en 1994. Hizo una maestría en Manejo de
Bosques y Conservación de la Biodiversidad en 1998-1999 en el CATIE, Costa Rica. En
2005-2008 hizo su doctorado en Economía Forestal y de los RRNN en la Universidad
de Copenhague, Dinamarca. Es docente de la carrera de Ingeniería Forestal de la
UAGRM desde 1995. Ha publicado 13 trabajos entre artículos y libros mayormente en
la temática de plantaciones forestales. Ha trabajado en la Superintendencia Forestal,
el Centro de Investigación Agrícola Tropical, en el Proyecto Searpi/FAO, Chemonic
Internacional, entre otros. Es auditor líder FSC para Rain Forest Alliance lo que lo ha
llevado a realizar auditorías a empresas forestales certificadas en México, Argentina,
Chile, Uruguay, Venezuela y Ecuador, además de Bolivia. Actualmente está dedicado
a la construcción de casas prefabricadas de madera mediante su empresa.
Juan Solera, Ingeniero Industrial con una maestría en Administración Industrial de la
Universidad de Purdue. Tiene más de 15 años de experiencia en posiciones gerenciales
en empresa procesadoras de madera, los últimos 10 años como gerente de la empresa
Panamerican Woods Industry, ubicada en Costa Rica, fabricante de pisos de madera
de teca que son exportados a varios países de EEUU y Europa. Ha sido consultor
internacional en temas relacionados con desarrollo de plantaciones y evaluaciones
de procesos productivos; presidente de la Cámara Costarricense Forestal entre 2008
xiii
y 2012; miembro de la junta directiva de la Oficina Nacional Forestal y de la Oficina
Nacional Forestal entre el 2009 y el 2013. Ha tenido participación activa y directa en
el desarrollo de política forestal y fomento a las plantaciones forestales. A partir del
2012, es Director Regional de la empresa SCS Global Services; ha estado ligado con
los temas de certificación forestal voluntaria y el desarrollo de proyectos de carbono
forestal en la región latinoamericana.
Hessel van Straten, Economista. Ha desempeñado varias posiciones en Shell
Internacional; lideró el proceso de inversión en plantaciones de teca en Brasil manejados
por Floresteca; Director Ejecutivo de la Compañía Holandesa de capital privado que
posee la mayoría de la acciones de PAW una empresa forestal en Costa Rica; Director
ejecutivo de PAW, la mayor empresa exportadora de madera de teca certificada FSC;
vicepresidente de PanAmerican Woods Industry, la mayor exportadora de piso de teca
en América Central; Gerente de Tropi Maderas y de Tropi teca, plantaciones de teca
en Ecuador; Director ejecutivo y presidente de PRC, empresa que gestiona 5.000 ha.
de plantaciones de teca en Panamá; Presidente de PanAmerican Woods Real Estate,
empresa desarrolladora en el tema de bienes raíces.
Álvaro Vallejo, Ingeniero forestal con maestría en manejo y conservación de bosques
y biodiversidad; consultor en temas de carbono forestal (MDL, VCS, REDD+, PV,
GS) y manejo de plantaciones forestales en Carbon Decisions International. Trabajó
también para el Banco Mundial, como consultor en monitoreo de proyectos de
carbono forestal; como investigador forestal para CATIE y como director de las áreas
de investigación, mejoramiento genético y modelación de crecimiento de plantaciones
forestales en Monterrey Forestal Ltda, Colombia. También estuvo a cargo de organizar
e impartir cursos de manejo de plantaciones forestales y de diseño de proyectos de
carbono en varios países de África, América Latina y Asia. Ha desarrollado varios
softwares para el manejo de plantaciones forestales, modelación del crecimiento de
plantaciones y del ciclo de carbono en ecosistemas y paisajes forestales, entre los que
se destacan Silvia (Sistema de Manejo Forestal), Minga (Base de datos y modelos de
crecimiento de especies forestales tropicales), CO2Fix y CO2Land.
Braulio Vílchez Alvarado, Biólogo. Trabajó en la Cátedra de Anatomía Vegetal de
la Universidad de Costa Rica; fue profesor de la Escuela de Biología y de Diseño
Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR). Actualmente se desempeña
como investigador y autor de múltiples publicaciones en el área de la ecología forestal
y es profesor de la Escuela de Ingeniería Forestal del ITCR. Ha estado relacionado
xiv
con diversas actividades de conservación y manejo de recursos naturales en América
Central; secretario de la Convención Internacional para el Trasiego de Especies
(CITES) en Costa Rica, profesor e investigador en la Estación Biológica La Selva-
Costa Rica, coordinador del Comité de Representantes de Instituciones Costarricenses
de la Organización para Estudios Tropicales (OET), miembro de la junta directiva de
la OET. Es el director de la Revista Forestal Mesoamericana y miembro del Comité
Editorial de la Revista de Biología Tropical.
Mike Wingfield has a Ph.D. in Plant Pathology/ Entomology from the University of
Minnesota and is a Professor/ Director of the Forestry and Agricultural Biotechnology
Institute (FABI), at the University of Pretoria in South Africa. He has worked for
more than 30 years on pests and diseases of trees, especially those grown as non-
natives in plantations of Africa, South and Central America and Asia. He has advised
industrial corporations and institutions in the field of tree health in these regions and
has contributed to the education of more than 60 Ph.D. students from many different
countries world-wide. He has been awarded honorary Doctor of Sciences degrees from
the University of British Colombia (Canada) and North Carolina State University for
his contributions to forestry research and education.
Jeff Wright has a PhD from Oxford University following earlier degrees from
Clemson University and Texas A&M University. Jeff is recognized as a world leader
in the development of forest plantations for financially successful processing into
products such as pulp, paper and lumber as well as carbon and bio-energy. His
previous employment includes Sappi in South Africa, Smurfit Latin America in
Colombia, Venezuela and Mexico as well as Rayonier. Jeff has worked in more than
40 countries and is currently Manager, Sales and Product Development for ArborGen
Inc. , where his work includes developing forest bio-energy plantations in the southern
United States. Jeff Wright began working with eucalypt plantations in 1978. He has
managed eucalypt nursery, clonal, research, wood quality and silvicutural efforts in
South Africa, Swaziland, Colombia, Venezuela and Mexico as well as consulting on
eucalypt plantations in more than 20 other countries. He is the author or co-author of
more than 20 publications in referred journals on eucalypts most recently as Adjunct
Faculty, Department of Biomaterials, North Carolina State University.
xv
Prólogo
Los bosques naturales y las plantaciones de teca son un recurso forestal clave en las
áreas tropicales, cuyo correcto manejo depende del conocimiento a disposición de
los gestores. Para ello, este libro es una extraordinaria contribución. El conjunto de
información recopilada, la calidad de los autores y de los textos mismos, la amplitud e
imparcialidad del análisis y el coraje con que afronta temas delicados, incluyendo las
inversiones –buenas y malas–en el cultivo de teca, convierten este libro en un marco
histórico y en una herramienta fundamental para todos los interesados en el desarrollo
sostenible de plantaciones forestales en las regiones tropicales.
Los bosques plantados de teca han atraído importantes inversiones del sector privado
en África, Asia y América Latina. Al nivel mundial, la teca es, tal vez, la madera tropical
de calidad que más se planta. Aunque representa todavía una pequeña proporción de
la producción mundial de madera el aporte estimado de la teca en el mercado, en
comparación con la producción global de madera tropical en rollo, es inferior al 2% su
aporte en términos de valor comercializado es muy significativo, especialmente para
algunos países tropicales.
A escala global casi no se dispone de información sobre los recursos forestales por
especies. Para contribuir a cubrir ese vacío, la FAO ha hecho un enorme esfuerzo por
mejorar las estadísticas disponibles. Una evaluación de los recursos y mercados de teca
se llevó a cabo en 2011 en 69 países, 38 de los cuales proporcionaron datos sobre la
especie. El área de bosques plantados de teca reportada por estos países se estima en
4,3millones de hectáreas: 83% está en Asia, 11% en África y apenas el 6% en América
tropical. En comparación con encuestas anteriores, el área plantada de teca aumentó
considerablemente en África (Benín, Ghana, República Unida de Tanzania), en América
Central (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá), en América del Sur
(Ecuador, Brasil) y en Asia (India, Indonesia, República Democrática Popular de Laos).
Teniendo en cuenta que faltan datos de 22 países en donde crece la teca, la cifra disponible
de plantaciones de teca muy probablemente subestima el área real de estos bosques.
Se estima que los bosques nativos de teca cubren 29 millones de hectáreas en India,
RDP de Laos, Myanmar y Tailandia. Casi la mitad del total está en Myanmar. Como
nos enseña este libro, el bosque natural manejado abastece apenas una cuarta parte
del mercado, y la tendencia es a que tal proporción se reduzca significativamente en
el futuro.
xvi
Las tasas de crecimiento de teca plantada que se han reportado son tendenciosas,
como nos revela esta publicación. Algunas fuentes estiman tasas de crecimiento
superiores a 20 m3/ha/año que distorsionan las expectativas de resultados a partir de
plantaciones de teca. El rendimiento de la especie depende de la calidad de las plantas,
de las condiciones del medio y de la aplicación de buenas prácticas de manejo forestal.
Bajo tales condiciones, y como lo demuestran los casos analizados, los resultados serán
seguramente positivos y promisorios.
El mercado global de la teca ha sido y seguirá siendo dominado por las tendencias
del mercado asiático. Asia posee más del 90% de los recursos mundiales, y solo la
India maneja el 38% de los bosques de teca plantados en el mundo. La alta demanda
internacional de madera de teca se ha ampliado para incluir trozas de diámetro
pequeño y de crecimiento rápido producidos en plantaciones de América Latina y
África.
En América Latina, el incremento potencial de la plantación de teca es muy grande,
siempre y cuando se observen los importantes cambios que se proponen en este libro
a nivel de políticas de promoción del cultivo con la participación de las comunidades
locales. Asimismo, no se deben alimentar expectativas poco realistas en cuanto a su
productividad potencial.
Este libro es, sin duda, una contribución importante a los varios esfuerzos en marcha.
Los reconoce, recaba la información existente, analiza y propone medidas que, a largo
plazo, pueden garantizar el incremento de la producción sostenible de teca en un
contexto de paisaje, con beneficios sociales, ambientales y económicos.
Quisiera expresar mi felicitación al CATIE y al grupo de autores del libro por
su contribución al conocimiento sobre el manejo sostenible y la economía de las
plantaciones de teca. Como se menciona en uno de sus capítulos, este libro contextualiza
el cultivo de la teca en América Latina y permite a la sociedad reconocer y beneficiarse
de este importante árbol y de su cultivo.
Eduardo Rojas-Briales
Subdirector General, Responsable del Departamento Forestal de la FAO
1
Primera Parte
El contexto de las plantaciones de teca
en América Latina y el mundo
Capítulo 1
Introducción
4
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Capítulo 1
Introducción
Ronnie de Camino
Este libro tiene la intención de hacernos poner los pies sobre la tierra en cuanto
a la realidad de los bosques de teca en el mundo y, especialmente, en América
Latina. El libro se divide en cuatro partes:
Primera Parte, que incluye los capítulos 1 al 3 en la que se da una visión general de
las plantaciones de teca en el mundo y en América Latina.
Segunda Parte, de los capítulos 4 al 10, en la que se definen los aspectos técnicos de las
inversiones de teca.
Tercera parte, de los capítulos 11 al 15, en la que se describen los aspectos económicos
de las inversiones de teca.
Cuarta parte, del capítulo 16 al 19, en la que se presentan cuatro estudios de caso.
Finalmente hay un capítulo de conclusiones, el capítulo 20, que resume analíticamente
todo el libro.
Sin duda, la teca es un importante recurso mundial de maderas duras de calidad y de
alta demanda en el mercado. Sin embargo, con los bosques de teca hay dos realidades
muy diferentes. La primera tiene que ver con los bosques naturales de teca que, como
los describe Keogh en el Capítulo 2, cubren una superficie de 27 millones de hectáreas
que constituyen el 0,7% de los bosques del mundo; de ellos, sólo la teca de Myammar
está disponible para el mercado (el 0,3% de los bosques del mundo). Es decir que si
bien se trata de un recurso importante por el valor de su madera, no representa sino
una parte ínfima tanto en superficie como dentro del comercio mundial.
La segunda realidad de la teca en el mundo tiene que ver con la cantidad creciente
de plantaciones en diferentes regiones. No obstante, todavía siguen siendo muy poco
representativas: solo un 1,1% de las plantaciones del mundo son de teca y solo un 1,7%
5
Introducción Capítulo 1
de las plantaciones de América Latina. Nuevamente, se trata de un recurso marginal
que apenas aparece en las estadísticas.
¿Por qué, entonces, se le da tanta importancia a la reforestación con teca a nivel
internacional? Una posible respuesta tiene que ver con que la teca sea un recurso
“emergente”; es decir, un recurso que está creciendo a una tasa creciente. Esta es casi
la única especie de maderas duras tropicales que se está plantando en alguna cantidad
y, además, esa cantidad va en incremento. También, la teca tiene ventajas sobre otras
especies finas tropicales y templadas, pues su tasa de crecimiento es mucho más alta y, por
lo tanto, ofrece una mejor probabilidad de abastecer un mercado que entra en escasez.
También hay que destacar que, en el caso de América Latina, quienes están invirtiendo
en plantaciones de teca no son inversionistas forestales tradicionales, interesados en
montar una operación a largo plazo sobre la cual crear una industria forestal estable.
El 54% de las inversiones en teca en América Latina son de tipo corporativo, y no
precisamente hechas por corporaciones forestales, sino por fondos de inversión.
Recientemente se han invertido un par de miles de millones de dólares en plantaciones
de teca, y el internet está lleno de ofertas de negocios de reforestación con la especie.
En estas palabras introductorias debe entonces quedar en claro que:
a) Las plantaciones de teca constituyen un recurso emergente al que le falta aún
mucho camino por recorrer para llegar a ser un recurso importante desde un
punto de vista social y privado.
b) Las plantaciones de teca son sólo una ínfima proporción de las plantaciones
mundiales y, aunque probablemente crecerán en importancia, nunca
alcanzarán una proporción importante del total de plantaciones del mundo,
tanto por una eventual saturación del mercado, como por la disponibilidad
limitada de sitios aptos para que el cultivo de teca pueda competir con los
usos alternativos de la tierra.
c) Por el momento, las plantaciones de teca significan un negocio de
inversionistas, muchos de ellos especulativos, y no tanto un negocio forestal.
Esta es quizá una oportunidad para que se logre un equilibrio en la forma
como se toman las decisiones de inversión y se garantice un apoyo decidido
a la ciencia y la técnica, con cifras realistas de rendimientos, costos e ingresos.
Hasta el momento los técnicos han tenido poco que decir en las decisiones
fundamentales que acompañan una inversión.
6
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
En los siguientes dos capítulos se ofrece una visión general de las plantaciones de
teca en el mundo y en América Latina. La preparación de ambos capítulos supuso
dificultades importantes, pues el sector forestal en general carece de estadísticas
adecuadas y confiables para especies en particular. FAO ha hecho un enorme
esfuerzo por mejorar las estadísticas forestales; ya empiezan a aparecer estadísticas
con frecuencia predecible y con una metodología única, lo que significa un progreso
grande. En teca, FAO también está haciendo esfuerzos, pero es el momento de que
organizaciones como Teaknet, una red mundial de productores de teca, y OLAT, la
Organización Latinoamericana de Teca, empiecen a contribuir con la recolección de
datos que beneficiarán a productores y consumidores.
Capítulo 2
La teca y su importancia
económica a nivel mundial
8
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Capítulo 2
La teca y su importancia económica
a nivel mundial
Raymond M. Keogh
Este capítulo busca demostrar que la demanda por teca y otras maderas duras tropicales
muy probablemente sobrepasará la oferta sostenible, a menos que se creen nuevas
fuentes de producción (nuevas plantaciones). En consecuencia, las plantaciones que
todavía no se han instalado –que vendrán a satisfacer buena parte de la demanda
futura, tanto interna como internacional significan una gran oportunidad para los
inversionistas. América Latina está particularmente bien equipada para desarrollar
nuevas fuentes de abastecimiento. Sin nuevas plantaciones, el mundo dependerá de
la explotación continua de bosques naturales, o tendrá que aceptar que las maderas
duras tropicales ya no son más una opción de uso. El déficit actual y futuro entre la
demanda y la producción sostenible se le conoce como “la crisis de las maderas duras
tropicales” (Recuadro 2.1).
Recuadro 2.1
La crisis de las maderas duras tropicales
Las inversiones en teca se entienden mejor en el contexto de los mercados de madera de alta
calidad (Keogh 2009). La oferta anual de maderas duras de alto valor ronda los 90 millones
de metros cúbicos; la mayor parte de esta madera proviene de bosques naturales y con
frecuencia provoca la deforestación y degradación de esos bosques, lo que la convierte en una
producción no sostenible. Solo una pequeña proporción de los bosques naturales (alrededor
de 10 millones ha) han sido certicados. La escala de deforestación anual que signica la
provisión de maderas duras tropicales (unas 13 millones ha) es equivalente al tamaño de
un país como Bangladesh, y esto se ha venido dando desde hace más de 15 años. Tales
prácticas, inevitablemente, hacen que se establezcan restricciones a medida que los recursos
se acaban o se vuelven menos accesibles. La naturaleza poco sostenible de la oferta ha
generado la crisis de las maderas duras tropicales. Para resolverla, el abastecimiento futuro
de madera debe provenir de bosques naturales manejados y, en forma complementaria, de
plantaciones de maderas duras.
9
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
Según Sutton (1999), el consumo per cápita de madera a nivel mundial era de 0,65 m3/persona
en 1970, pero bajó a 0,58 en 1996 y a 0,54 en el 2004, y probablemente continuará a la
baja. Sin embargo, las preocupaciones cada vez mayores en cuanto al cambio climático, y
el creciente interés entre los actores por impulsar acciones positivas, el uso de mecanismos
reguladores y de incentivos por bajas emisiones y por el uso de tecnologías limpias –o los
castigos a quienes incumplan– ayudarán a mejorar los efectos negativos de las actividades
comerciales en el cambio climático. Si los precios comienzan a reejar todos los costos de
producción, incluyendo las externalidades por gases con efecto invernadero, los consumidores
y las empresas comerciales se cambiarán a productos más baratos y de valor en el mercado
de carbono, como la madera (Stern 2007). En este caso, el consumo de teca probablemente
se incrementará, particularmente debido a su uso como madera de larga duración.
Fuente: Basado en Keogh 2009.
Cultivo de la teca
La madera de teca ha gozado de una excelente demanda durante siglos debido a la
calidad del duramen. Muchas especies arbóreas de maderas duras tropicales también
tienen muy buen mercado, pero con pocas excepciones –como en el caso de la teca,
son difíciles de cultivar en plantaciones. Por maderas duras de alto valor se entiende
aquellas maderas empleadas en usos de primera línea, como la construcción de barcos
y terrazas, decoración de interiores, paneles, muebles de jardín y de interiores, y
tallado. Las especies en esta categoría se conocen como maderas de lujo, maderas de
ebanistería o maderas especiales.
Entre las maderas duras de alto valor preferidas por los inversionistas y productores
están las caobas (Meliaceae), que, sin embargo, sufren de serios ataques de insectos
al tronco principal, lo que reduce la productividad del cultivo. Otras especies, como
cocobolo (rosewood) (Dalbergia), no tienen las altas tasas de crecimiento de teca
y caoba. Además, muchas especies se encuentran en entornos forestales altamente
competitivos, con gran variedad de especies de diferentes edades. Algunas de ellas son
tolerantes a la sombra, por lo que crecen dentro de aperturas pequeñas en bosques
maduros. Este tipo de especies no son apropiadas para plantaciones puras, ni crecen
bien en ambientes abiertos cuando son jóvenes. Los intentos por cultivarlas en
condiciones artificiales con frecuencia acaban en clorosis, debilitamiento y ataques de
insectos, muchas veces con consecuencias fatales. Otra explicación para este problema
es el desconocimiento de las características ecológicas más importantes de estas
especies (Odoom 2001).
10
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
La teca es la especie de madera tropical de calidad más cultivada en el mundo1. Sus
cualidades ambientales son aceptables y, aunque se cultiva como especie exótica en
muchos países, no es invasora (no amenaza a los ecosistemas locales). Además, junto
con Gmelina y varias especies de pino, aparece en rodales puros en el bosque natural.
Si se cultiva mediante buenas prácticas de manejo, la amenaza de erosión del suelo
es mínima. Su manejo silvicultural es bien entendido. Entre las razones por las cuales
es bastante usada en plantaciones están: es de fácil propagación, establecimiento y
manejo y su madera es de excelente calidad. La reputación de la teca se debe a las
propiedades de su madera: fuerte, liviana, durable, estabilidad dimensional; no se
corroe en contacto con metales; buena trabajabilidad y dureza; resistente a las termitas,
productos químicos, hongos y la intemperie.
La teca se emplea en una gran variedad de usos tradicionales y actuales; entre ellos,
muebles de calidad, elementos estructurales, carpintería, chapas, pisos y usos marinos.
Tradicionalmente se ha usado en la fabricación de puentes y embarcaderos. Es muy
apreciada para la construcción de embarcaciones; es apropiada para la talla y se
conserva bien en contacto con el suelo. Puesto que el agua no la afecta, se utiliza
en ambientes húmedos (saunas y otros). Su gran resistencia a los químicos hace que
sea ideal para muebles de laboratorio. Los productos fabricados con madera de teca
almacenan carbono por largo tiempo.
Las propiedades de la madera de teca corresponden al duramen (madera interna de
color más intenso). Estas propiedades son las que sostendrán a la teca como una de las
principales especies tropicales de madera dura de alto valor, en este siglo.
Inversión institucional y expansión de la teca
La mayor diversidad genética de teca se encuentra en los bosques naturales de
la India. A fines del siglo XVIII, William Roxburgh, responsable de los Jardines
Botánicos de Calcuta, coleccionó, propagó y distribuyó teca de diferentes partes del
subcontinente, con el fin de establecer ensayos de cultivo (Desmond 1992). Desde
entonces, la India ha estado comprometida con las tecnologías de mejoramiento de
la teca. No es coincidencia que este haya sido el primer país donde se cultivó la teca
en plantaciones comerciales, por medio de técnicas modernas. Las plantaciones se
iniciaron en 1842 en Nilambur, estado de Kerala, donde se sigue cultivando en la
actualidad (Bebarta 1999).
1 Nota de los editores. Sin embargo, la especie representa una pequeña fracción del área total reforestada en el
mundo, y los bosques siguen siendo los proveedores principales de maderas duras, tanto en el mercado interno como
internacional.
11
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
Debido a lo valioso de la madera de teca, las plantaciones de la especie se popularizaron
rápidamente en los países tropicales en donde ocurría de manera natural. El proceso
moderno de exportación de semilla desde Asia fue particularmente activo en las
últimas décadas del siglo XIX, cuando los jardines botánicos alrededor del mundo
se convirtieron en los centros de distribución, propagación y experimentación con
teca. Con la llegada del siglo XX, los servicios forestales coloniales (británico, francés
y alemán) empezaron a establecer parcelas experimentales y, de esta forma, se
materializaron las plantaciones en Oceanía, África y América Latina.
Las plantaciones abastecen ahora la mayor parte (más del 80%) de la teca que se
comercializa, aunque la naturaleza del recurso está cambiando rápidamente. Con el
advenimiento de los procesos independentistas, los servicios forestales coloniales se
convirtieron en los servicios forestales de gobiernos soberanos, responsables por el
desarrollo de las plantaciones. Indonesia, con alrededor de un millón de hectáreas
de teca, proveyó –y todavía provee la mayor parte del volumen comercial. Las
plantaciones establecidas en África (Benín, Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Sudán)
se han convertido en fuentes importantes de teca para el mercado internacional
(Cuadro 2.2).
Sin embargo, muchas plantaciones gubernamentales enfrentan problemas de
sostenibilidad. Desde la década de 1970, la inversión en el manejo de plantaciones
industriales de especies madereras ha ido decreciendo, para ser sustituida por
desarrollos comunitarios y esquemas agroforestales. Las agencias de cooperación no
reconocían la necesidad de invertir en maderas duras de calidad. Además, los gobiernos,
si bien responsables por sus plantaciones de teca, no hacían mayores inversiones en
su mantenimiento. Con el cambio de énfasis hacia la forestería social, muchas de las
plantaciones fueron descuidadas o abandonadas.
En el vacío dejado por los gobiernos y agencias de cooperación, la responsabilidad
por la inversión a nivel industrial pasó al sector privado que, a finales de la década de
1980, tomó conciencia de la crisis de las maderas duras tropicales y de la posibilidad de
hacer negocios lucrativos con las plantaciones de teca. En consecuencia, se desarrolló
un fuerte sector detallista en el mercado internacional. En el 2005, la Autoridad de los
Mercados Financieros de Holanda (AFM, por sus siglas en inglés) calculó que el valor
de las inversiones minoristas en toda Holanda, las cuales empezaron a fines de la década
de 1980, oscilaba entre €650 millones y €1,35 miles de millones. AFM calculaba también
que la cantidad invertida se incrementaba en unos €200 millones al año (AFM 2005).
12
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Desafortunadamente, en una industria tan poco regulada y olvidada por las autoridades
y organizaciones de desarrollo, aparecieron varios esquemas fraudulentos que
fracasaron. Algunos de ellos prometían retornos espectaculares a los inversionistas,
basados en exageradas tasas de crecimiento y precios que solo aplicaban a teca de
máxima calidad proveniente de bosque natural. En esta misma obra (Capítulo 14) se
ofrece información detallada sobre esos esquemas (Scholtens y Spierdijk 2007).
Sin inversiones del sector gubernamental, por una parte, y la reticencia de las agencias
de cooperación a comprometerse con el manejo comercial de maderas duras y los
problemas del sector detallista, por la otra, las mejores oportunidades para nuevas
inversiones en teca parecieran ser los esquemas impulsados por inversionistas
institucionales y, quizás, un limitado número de entidades minoristas que busca
diversificar sus portafolios mediante la inversión en esquemas de mediano y largo plazo,
con liquidez limitada y tasas internas de retorno del 10% sobre la inflación. La teca es
un activo que ha empezado a llamar la atención de inversionistas institucionales por
su baja correlación con la renta variable, estabilidad probada de los precios a lo largo
del tiempo, bajos riesgos de producción y un escenario optimista de la demanda. Es
un activo tangible con precios altos al alza que contribuye a la preservación del capital
(los árboles de teca pueden mantenerse en las plantaciones durante los períodos de
estrés económico). Por ejemplo, en contraste con otras especies, los precios de la teca
se vieron menos afectados durante el caos financiero que afectó a Asia en 1997 (UN-
ECE 2000) y se recuperaron relativamente rápido de la recesión económica mundial
del 20082.
Los productores en pequeña escala (comunidades o pequeños finqueros) también
pudieran aprovecharse de la situación de crisis pero, para ello, deben superar algunos
problemas propios de las empresas pequeñas (p.e., capital adecuado, material de calidad
para plantación, mejoramiento del flujo de caja mediante la combinación de cultivos,
selección de terrenos adecuados, buenas prácticas de manejo, una compensación
equitativa para sus productos en el mercado). Una forma de superar tales desafíos
es mediante la interconexión de esquemas de inversión en gran y pequeña escala
para el beneficio mutuo (Keogh 2011). Las nuevas inversiones comerciales en teca
muy probablemente continuarán en América Latina, donde varios países gozan de la
confianza de los inversionistas y prometen como áreas de expansión de plantaciones
de teca, a pesar de que los precios de la tierra son altos y hay una fuerte competencia
de cultivos alternativos.
2 Análisis de los precios de la teca en troza procedente de Myanmar hecho por el autor para la Organización
Internacional de Maderas Tropicales. ITTO Market Information Service reports Sep. 1997 – March 2010.
13
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
Tamaño e importancia económica de la teca en los países
productores y consumidores
A continuación se examinan brevemente las fuentes de abastecimiento de madera
de teca, entre las que se incluyen bosques naturales y plantaciones. Los datos
existentes deben examinarse con cuidado, pues muchos de ellos están desactualizados
o incompletos, o no son confiables, o son imprecisos o inconsistentes. Por ejemplo,
diversas fuentes bibliográficas aseguran que la teca en Indonesia cubre desde 0,6 a 1,4
millones ha, o desde 1 a 4 millones ha en la India, ya que el dato más alto incluye las
plantaciones de bosques seminaturales. De igual manera, los estimados de producción
anual de teca en el mundo varía de 3 a 30 millones m3. En consecuencia, el trabajo
con los datos existentes puede ser engañoso y conducente a conclusiones erróneas, a
menos que se adopte un enfoque cauteloso al analizar la información. En este trabajo,
he usado estimaciones conservadoras y he destacado los problemas principales que la
información tiene, siempre que fue posible.
Área de bosques naturales de teca
La teca es nativa de cuatro países en Asia: India, Myanmar (Burma), Tailandia y Laos.
La extensión total de los bosques naturales de teca se detalla en el Cuadro 2.1. Como
antes se dijo, la madera de teca proveniente de bosque natural en el mercado proviene
exclusivamente de Myanmar, que tiene alrededor de 16 millones ha bajo esta especie.
Área de plantaciones de teca
La teca representa el 74% del área plantada con maderas duras tropicales de alto
valor, lo que significa que es la especie cultivada más importante en esta categoría.
Otras especies son cocobolo (rosewood) (Dalbergia), que cubre alrededor del 21% y
las caobas y otras especies, que cubren el área restante. No se cuenta con datos exactos
del área bajo plantaciones de teca. Lo mejor que puede decirse es que el área actual
en los principales países que albergan plantaciones de teca va de 2,3 millones de ha
hasta 6,4 millones ha (Keogh 2009). Si no se consideran las plantaciones de bosques
seminaturales productivos en la India, el área bajo plantación ronda los 3 millones ha
(Cuadro 2.2).
14
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Cuadro 2.1. Extensión bajo bosques naturales de
teca en el mundo, a inicios de 1990
País Área (ha)
India 8.900.000
Laos 16.000
Myanmar 16.517.700
Tailandia 2.500.000
Total 27.933.700
Cuadro 2.2. Área bajo plantaciones de teca en
el mundo
Continente Área (ha)*1
Asia 2.684.000**
África 290.210
América Latina 142.440**
Total 3.116.650
Fuente: Gyi y Tint (1998)*El autor revisó estimaciones de más de 380 áreas plantadas desde 1870 a la fecha en 93
territorios e islas.
**El área en Asia llega a 4.954.000 ha si se incluyen las plantaciones de bosques seminaturales productivos de la India.
Abastecimiento
Es necesario dividir el volumen cosechado de teca en sus componentes comercial y no
comercial, para asegurar una distinción entre madera para el mercado internacional
o mercados domésticos superiores, y la madera que se usa o se vende localmente –
que por lo general no se distingue de especies de menor calidad. Los estimados en
el Cuadro 2.2 se basan en supuestos de producción total anual y en estimados de la
producción comercial de teca. Estos datos son más ilustrativos que precisos3.
La madera comercial de teca se origina en los bosques naturales de Myanmar y en
plantaciones internacionales de calidad superior. Myanmar abastece aproximadamente
0,5 millón m3. El total de madera comercial de teca proveniente de plantaciones llega
a unos 2,5 millones m3 anuales (Cuadro 2.3), para un gran total de unos 3 millones m3.
Aproximadamente 0,5 millón m3 provienen de plantaciones de gran potencial y altos
insumos que cubren unas 0,2 millones ha y se basan, principalmente, en esquemas
de inversión interna. Muchas de esas plantaciones, o fincas de teca, establecidas para
producir madera comercial, han sido certificadas por FSC. Estas fincas se han venido
estableciendo desde fines de la década de 1980 en América Latina, principalmente.
Si bien su rendimiento actual, en términos de producción global es pequeño, con el
tiempo serán fuentes importantes de madera de calidad certificada.
La producción promedio anual de teca en plantaciones con bajos insumos y potencial
variable se calcula en unos 5-6 millones m3, de los cuales alrededor de 2 millones m3
son de madera comercial (Cuadro 2.3). No se debe despreciar el valor del volumen
3 Este es el caso general en cuanto a los datos de área y volumen que se ofrecen en este libro, ya que no se cuenta
con estadísticas ociales.
15
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
no comercial, que normalmente consiste en pequeños diámetros, pues, como antes se
mencionó, es diferente de la teca comercial. Muchas de las plantaciones que producen
teca no comercial han sido establecidas en sitios pobres, con material genético inferior
y son mal manejadas. Por ejemplo, algunas plantaciones de pequeños productores son
abandonadas y, entonces, el crecimiento se estanca. Además, con frecuencia se cortan
los mejores árboles en algún momento del turno, lo que hace que la plantación no
alcance su rendimiento potencial. También es común que este tipo de plantaciones se
talen con anticipación en respuesta a la demanda constante por teca. De hecho, hay
muchas plantaciones manejadas de manera poco apropiada.
Cuadro 2.3. Suministro actual de teca al mercado internacional
Fuente Área mill. ha Producción mill. m3Comercial mill. m3
Bosque natural
(Myanmar) 16,5 0,5 0,5
Plantaciones con altos
insumos y de gran
potencial (high-input;
high-potential)
0,2 2,0 0,5
Plantaciones con
bajos insumos y
potencial variable
2,8 5,6 2,0
Total 19,5 8,1 3,0
Fuentes: Las estimaciones de volúmenes comerciales de Asia se basan en Keogh (2009) y se complementan con la producción
en África y América Latina de al menos 0,4 millones m3 (Figura 2.1.). El volumen total (comercial y no comercial) se basa en
un incremento medio supuesto de 2 m3/ha/año; a esto debe agregarse el volumen de raleos en bosque natural de la India
(actualmente existe veda a la tala rasa). El área bajo plantaciones con altos insumos es difícil de determinar con exactitud,
aunque se calcula en varios cientos de miles de hectáreas. No se incluye el rendimiento de plantaciones productivas
seminaturales en India.
Estas observaciones acerca del mal manejo de la teca traen a colación una pregunta
importante: ¿Se está manejando de manera sostenible el recurso teca como un todo?
Desafortunadamente, las estadísticas actuales no permiten determinar si hay una
degradación neta del recurso y, si así fuera, en qué medida. No obstante, la literatura
sugiere que hay razones reales para preocuparse tanto por los bosques naturales de
teca como por las plantaciones bajo manejo.
En buena medida, la teca utilizada en el mundo provenía, casi exclusivamente, de bosques
naturales y plantaciones cultivadas en Indonesia. Los servicios forestales estatales y
empresas eran los principales responsables por el manejo y el aprovechamiento de los
16
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
bosques de teca para el abastecimiento de madera a los mercados. Esta situación empezó
a cambiar a partir de 1980. Los países con bosques nativos de teca, incluyendo la India,
Tailandia y Laos, han agotado sus existencias por encima del punto de comercialización
sostenible. Una buena parte de los bosques nativos de teca en la India están seriamente
degradados. La tala ilegal es un problema, particularmente en los lugares en donde la
gente está muy cerca de los bosques. La incapacidad de los bosques para regenerarse
de manera natural debido a factores adversos, como la interferencia humana, el
pastoreo y los incendios forestales, significa que no están en condiciones que aseguren
su sostenibilidad a largo plazo (Bebarta 1999). En Laos, tanto los árboles como el área
total han sufrido degradación, por lo que se prohibió la corta de teca desde 1989 (U Sein
Maung Wint 1995). En Tailandia, los bosques de teca han sido tan sobre-explotados que
la tala y las concesiones están completamente prohibidas desde 1983 (U Sein Maung
Wint 1995). En la India, se estableció una veda total al aprovechamiento de bosques
de teca en 1987 (Subramanian et ál. 1999). Como resultado, el único país que todavía
explota bosques nativos de teca es Myanmar.
Sin embargo, hay signos que demuestran que los bosques de Myanmar no se están
manejando de manera sostenible. Por ejemplo, es evidente que la producción potencial
total se está reduciendo: la corta anual permisible en este momento es de 400.000 m3, en
tanto que antes de 1996 era de 600.000 m3. Asimismo, la cantidad de grados de madera
que se ofrecen en el comercio oficial del mercado de Yangon se está reduciendo. Ya
no se encuentran trozas para contrachapado de calidad superior, y los volúmenes
de segunda y tercera calidad se están reduciendo. Entre el 2000 y 2004 empezaron a
aparecer nuevas categorías de madera aserrada de inferior calidad, lo que confirma
la disminución de la calidad de los productos. También es necesario reconocer la
magnitud del comercio ilegal. Cada año se extraen más de 100.000 toneladas de madera
ilegal en los estados de Kachin y Shan, en la parte norte del país, la cual se vende de
contrabando en China (ITTO 2006a). Según Saw Eh Dah (2005)… “La extensión de
los bosques de teca se reduce, baja la calidad y los rendimientos disminuyen”.
Un patrón similar se observa con las plantaciones de teca en muchas partes del mundo.
Por ejemplo, en la década de 1990, las exportaciones de teca de Costa de Marfil
destinadas a satisfacer la demanda de la India se incrementaron a más de 120.000
m3 de madera en rollo, a mediados de la década. Poco tiempo después, Maldonado y
Louppe (2000) advertían que la explotación ya excedía la capacidad productiva de las
plantaciones del país. En Indonesia, la excesiva tala ilegal y la ocupación de la tierra
para actividades agrícolas ha hecho que se reduzcan seriamente las reservas en pie en
17
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
todos los grupos etarios (Siswamartana 2005). Estas observaciones sugieren que una
buena proporción de las plantaciones de teca están siendo explotadas y no manejadas
de manera sostenible. En resumen, pareciera que… “tanto los bosques nativos de teca
como las plantaciones están siendo explotados de manera insostenible y son parte de
la crisis de maderas duras tropicales, antes que una protección contra ella” (Keogh
2009). Desde el punto de vista de los inversionistas, esto significa que hay muy poca
probabilidad de que las nuevas plantaciones generen un sobre-abastecimiento de teca
a corto o mediano plazo.
Demanda actual y futura
Varias preguntas importantes surgen alrededor de la demanda actual y futura de teca.
Primera: ¿Los 3 millones m3 que actualmente llegan al mercado representan la demanda
comercial total, o el mercado podría absorber un mayor volumen? En otras palabras,
¿existe una demanda latente insatisfecha? La percepción general es que el mercado
podría absorber un volumen mayor de teca de calidad. En palabras de U Sein Maung
Wint (1995) “… el mercado de la teca es muy grande, por lo que no habría problema
para vender trozas y madera aserrada”. En todo caso, es muy poco probable que la teca
pierda mercado: es más probable que el mercado pierda teca. Este tipo de comentarios
sugieren que hay una demanda latente insatisfecha, aunque difícil de cuantificar.
Hay una pregunta más relevante, desde el punto de vista de los inversionistas: ¿La
demanda por teca continuará en los niveles actuales, aumentará o disminuirá? El
futuro a largo plazo de la demanda por teca se entiende mejor en el contexto general
de la oferta y demanda por maderas duras tropicales de calidad superior, entre las que
la teca es el número uno. En términos generales, la teca satisface solo una pequeña
parte de la demanda total por maderas duras tropicales de alto valor (unos 3 millones
m3 de un total de 90 millones m3). La mayor parte de las maderas duras provienen
de fuentes no sostenibles; entonces, para asegurar un futuro sostenible, deben ser
sustituidas por maderas provenientes de fuentes alternativas o, como antes se dijo, el
mundo tendrá que aceptar que las maderas duras tropicales ya no son más una opción
de uso. La pregunta clave para la teca es: ¿Puede esta especie convertirse en sustituta
de las maderas duras tropicales de alto valor y satisfacer al menos parte del déficit
esperado (100 millones m3 para el 2050, suponiendo una producción de 36 millones
m3/año en bosques naturales)?
Se dice que las plantaciones de madera de baja densidad, como las coníferas, o materias
primas como metales, plástico, ladrillo, concreto, etc., satisfarán la demanda una vez
18
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
que se agoten las fuentes de madera dura de calidad superior, a medida que los niveles
de deforestación se reduzcan –lo que se espera que ocurra entre el 2012 y el 2025
(Moutinho y Schwartzman 2005). Los sustitutos, se espera, reducirán la necesidad de
productos provenientes de plantaciones y bosques naturales manejados.
El supuesto de que la crisis de maderas duras tropicales simplemente desaparecerá
gracias a la sustitución de materiales es simplista y limitado, ya que las medidas de
mitigación del cambio climático y la necesidad de conservar energía impondrán
restricciones a la sustitución de madera dura. Tiene más sentido pensar en la
sustitución de maderas duras obtenidas de manera no sostenible, por plantaciones
de especies similares, como la teca. Lo que también debe tomarse en cuenta es la
energía y los insumos tóxicos que requieren los materiales industriales para imitar
la madera de especies, como la teca, con resistencia natural (no tóxica) a las termitas
y hongos. Para imitar la teca, la mayoría de las especies duras y todas las suaves
requieren una gran cantidad de energía e insumos químicos –en este último caso,
el producto se vuelve tóxico y pierde compatibilidad con el ambiente. En cuanto a
los materiales alternativos, también hay que considerar implicaciones tributarias
por posibles impuestos por contaminación a los materiales que requieren grandes
cantidades de energía en su proceso productivo. En otras palabras, la teca tendría un
papel importante, particularmente en las primeras etapas del proceso de sustitución
de maderas duras no sostenibles y, además, es la especie ideal para introducir una
mayor variedad y diversidad en las plantaciones.
El déficit total estimado de maderas duras tropicales de calidad superior al 2050
será de 100 millones m3 (equivalente a un área de 10 millones ha que produzcan
10 m3/ha/año). Pienso que, en una fase inicial digamos, los primeros cinco años se
pudiera establecer una parte (alrededor del 10% del macro-objetivo, o un millón
de hectáreas) con teca, principalmente, dando énfasis a la calidad de la madera
así como a los impactos sociales y ambientales de las nuevas plantaciones (Keogh
2009b). A lo largo de todo el periodo, se tendrían 200.000 ha/año. En otras palabras,
hay mucho espacio para la expansión de las plantaciones de teca de calidad superior,
tanto para mantener la sostenibilidad del recurso existente como para sustituir las
especies duras tropicales producidas de manera no sostenible.
19
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
El mercado internacional y la decisión de inversión
El mercado indio
La India es uno de los principales consumidores de madera en la región Asia-Pacífico,
y es en la actualidad la dinamo del mercado internacional de teca. De hecho, es el
principal mercado para la teca de América Latina. Una representación esquemática
muestra los principales flujos de la teca en el mercado internacional en décadas
recientes (Figura 2.1), aunque puede haber cambios temporales debido a la crisis
económica mundial. Como se ve, la teca representa una pequeña proporción del
consumo de madera en el mundo. El flujo de trozas a la India (2009-2010) representa
alrededor de medio millón de metros cúbicos: 0,1 mill. m3 proviene de los bosques
naturales de Myanmar y el restante 0,4 mill. m3 de África, América Latina y Oceanía
(ITTO 2010). Cerca del 65% de la importación total de trozas se recibe en el puerto
de Kandla, en el noroeste del país, y buena parte proviene de África y América Latina
(Cuadro 2.4). Casi toda la teca exportada de Indonesia a la India llega como productos
finales, debido a la prohibición de exportar madera rolliza.
Los motores principales de la demanda en la India son la reducción del producto
nacional y la popularidad de la especie en los grandes centros de consumo urbano
como Bangalore, Chennai, Hyderabad, Calcuta, Ahmedabad y Mumbai. La teca es
favorita para la fabricación de elementos estructurales en la construcción comercial
y de casas de habitación. Entre 1991-92, la especie representaba el 7% de la madera
rolliza importada, porcentaje que subió a 16% en 1996-97 y a 17% entre el 2001-02
(Muthoo 2004). La demanda creciente de la población urbana –con estándares de vida
más altos y, más recientemente, una rupia fuerte han mantenido las importaciones de
teca al alza. El vacío entre oferta y demanda también ha hecho que se incremente el
uso de las plantaciones nacionales de teca y los árboles fuera del bosque. No obstante,
la teca importada es valorada como de mejor calidad que el material de plantaciones
locales (Muthoo 2004, Bebarta 1999).
La teca proveniente de los bosques naturales de Myanmar es la más costosa en el
mercado indio, preferida por los grupos con altos ingresos cada vez más numerosos.
En todas las categorías de ingresos hay voluntad de pagar por productos de maderas
tropicales de alto precio, antes que emplear sustitutos más baratos. Los grupos de
ingresos medios y bajos prefieren la teca africana porque su precio es más competitivo.
Sin embargo, a pesar de su popularidad, hay límites a la capacidad de pago a medida
que los precios aumentan. La madera contrachapada (plywood), fabricada con
20
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
maderas baratas, se ha convertido en el producto de madera preferido en algunas
zonas, para la fabricación de muebles o partes de muebles debido al costo cada vez
más alto de la teca (Muthoo 2004).
Figura 2.1. Representación esquemática de los ujos de madera de teca en el mercado mundial
Cuadro 2.4. Volúmenes de teca en troza desembarcados en el puerto de Kandla, India (2009-2010)
América Latina África Asia
País Volumen m3País Volumen m3País Volumen m3
Brasil 1.031 Benín 17.930 Myanmar 30.528
Costa Rica 13.334 Costa de Marl 84.759 Islas Solomón 6.600
Ecuador 43.943 Ghana 65.040 Otros 4.005
El Salvador 4.253 Guinea 1.418
Guatemala 4.344 Nigeria 8.919
Panamá 13.353 Sudán 7.989
Uruguay 2.254 Tanzania 10.761
Total 82.512 Togo 6.511 Total 41.133
Fuente: ITTO (2010) periodo abril 2009 a marzo 2010.
Quizás, la pregunta más importante para los inversionistas es: ¿Continuará la India
siendo la dinamo que moverá el futuro mercado de la teca? Dada su posición como
Mercado de la teca: la perspectiva global
(m3 000s) (%)
3,412,945
135,828
90,000
3,000
100,000
3,980
0,026
0,001
(m3 000s)
2,500
500
(125,000 m3madera rolliza)
Plantaciones de teca en el mundo
Bosques naturales de teca (AAC)
Consumo de madera
Maderas tropicales
Maderas duras trop. de calidad
Teca (comercial)
Consumo de madera
Abastecimiento de teca Importaciones
26%
8%
2%
2%
2%
100%
(400,000 m3madera rolliza)
Indonesia
África
América Latina
Oceanía
Poco
Poco
Poco
Poco
Poco
India
60%
Tailandia
Singapur
China
Japón
Europa
Australia
Corea
Malasia
Medio Este
Paquistán
Veda comercial contra Myanmar
Año
USA
Europa
Agosto 2003
Marzo 2008
21
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
economía BRIC4, no hay una razón aparente para que no lo sea. Sin embargo, aunque en
la década de 1950 la India era el principal comprador de teca de Myanmar, entre 1960 y
bien entrada la década de 1970, la compra se redujo sustancialmente (U Tin et ál. 2001).
No hay garantía de que la historia no se repita. Además, sería un error imaginar que los
patrones de mercado permanecerán inmutables a mediano y largo plazo.
Al tratar de predecir la estructura de los mercados futuros, deben considerarse varios
aspectos; entre ellos, el crecimiento de la demanda doméstica, el establecimiento de
nuevas tendencias de mercado (p.e., en años recientes, China y Vietnam han empezado
a adquirir relevancia en el negocio de la importación de teca); el papel del tráfico ilegal
de teca; la influencia de las vedas impuestas por Europa y EE.UU. a la compra directa
de teca de Myanmar (en vigor desde 2003 y 2008, respectivamente). Desde el punto
de vista del inversionista, no es razonable producir un producto para un mercado en
particular. Es mejor manejar la teca con el fin de obtener un producto de calidad
superior. Aceptable en cualquier mercado que aparezca, ya sea de manera espontánea
o mediante un mercadeo proactivo. En otras palabras, es importante garantizar la
máxima flexibilidad al momento de vender el producto final.
A continuación se analiza cómo puede un inversionista identificar un buen esquema
de inversión que le asegure la necesaria flexibilidad de mercado.
La decisión de inversión
El propósito de este segmento no es ofrecer datos absolutos, sino ayudar al inversionista
a determinar qué debe mirar en un esquema en particular. Los factores claves que
determinan la rentabilidad de cualquier inversión en teca son los siguientes: un sitio
de alta productividad (en cuanto al crecimiento), el uso de las mejores prácticas de
manejo (en cuanto a la calidad), retornos aceptables basados en calidad y precio,
costos relativamente bajos y un eficaz manejo del riesgo (Keogh 2009a). Al examinar
una inversión potencial en teca, los posibles inversionistas deben prestar atención a
lo siguiente:
En cuanto al crecimiento esperado
• Que se establezca con precisión el volumen esperado.
• Que se emplee un método científico y transparente para la selección
del sitio, con cálculos correlacionados de la productividad a partir de
información local verificable.
4 BRIC es el acrónimo del grupo formado por Brasil, Rusia, India y China, los cuales muestran un fuerte desarrollo
económico en épocas recientes.
22
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
• Que se emplee material genético superior para el establecimiento de la
plantación, compatible con el sitio.
• Que las normas silviculturales empleadas respondan a los estándares más
altos de la práctica forestal.
• Que se considere una auditoría por un tercero independiente, para
asegurar que las metas de crecimiento se están monitoreado y se están
alcanzando.
En cuanto a los precios
• Que se de una clara definición de precios y se indique si se basan en
precios actuales o precios futuros que incluyen la inflación.
• Que se ofrezca una exposición clara de los supuestos de precios para cada
etapa y segmento del cultivo a lo largo de toda la rotación.
• Que aparezcan datos precisos sobre el precio de referencia.
• Cuando los precios se basan en el valor de la cadena, que se indique el
punto exacto de la cadena.
En cuanto a los costos
• Que se ofrezca una lista completa y clara de costos detallados,
incluyendo impuestos y tarifas.
• Que se den datos precisos sobre los costos de referencia.
• Otras características cruciales para un buen esquema de inversión son
las siguientes:
o Que se demuestre el cumplimiento de las leyes internacionales y
del país en el que se desarrolla el esquema.
o Que se tenga la posibilidad de acceder a un esquema de
certificación forestal que incluya el componente ambiental, social
y de manejo, y que goce de amplio reconocimiento internacional.
• En el caso de la cadena de valor, que se tome en cuenta la influencia de
cambios en la moneda de referencia, costos de transporte, precios del
petróleo, etc.
En cuanto al manejo eciente del riesgo, debe considerarse lo siguiente
• Principales riesgos de inversión
o Riesgos del país (política, impuestos, debilidad de la moneda)
o Riesgos del mercado (mercados cíclicos, calidad, etc.)
o Riesgos del manejo
23
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
• Riesgos específicos de las plantaciones de teca
o Incendios
o Clima
o Insectos
o Enfermedades
o Daño causado por animales
o Inundaciones
o Erosión causada por los ríos
o Tormentas eléctricas
o Robo
Una inversión en teca debe considerar todos los aspectos mencionados, de manera
adecuada y transparente. Muchos de estos asuntos se discuten en otros capítulos de
este libro; en este capítulo se consideran únicamente los de importancia particular para
los inversionistas. Por ejemplo, muchos inversionistas poco familiarizados con la teca se
preocupan mucho por los incendios. La teca es una especie resistente al fuego, por lo
que es poco probable que muera como consecuencia de eventuales incendios. De hecho,
en el pasado se usó el fuego para alentar la regeneración en plantaciones pobres de uno
o dos años de edad. (Esta práctica ya no es recomendada en la actualidad). Se aplicaba
fuego al cultivo hasta quemar completamente todo el crecimiento sobre el suelo. Los
nutrientes liberados por el fuego servían de fuente de energía a las raíces, que producían
plantas vigorosas que, en poco tiempo, sobrepasaban el crecimiento que hubieran
alcanzado sin el fuego. En la actualidad, se sabe que el fuego puede provocar pérdida
de nutrientes y daños a la corteza por donde pueden ingresar hongos que infectan la
madera y provocan daños mayores. En buenos sitios, la corteza de la teca tiende a ser
bastante gruesa y protege contra la formación de lesiones, aun ante el fuego.
Otros asuntos que preocupan a los inversionistas son las enfermedades y los ataques
de insectos. La teca es una especie relativamente libre de enfermedades, y las
enfermedades e insectos que atacan los árboles (hongos, defoliadores) normalmente
dañan partes del cultivo o retrasan el crecimiento; casi nunca se da una pérdida total
de la inversión5. De igual manera, las inundaciones, erosión, tormentas, robo, etc.
pueden causar daños o pérdidas de pequeñas partes del cultivo. De hecho, la buena
selección del sitio y un buen manejo pueden minimizar los efectos de estos problemas.
Un ejemplo extremo: para evitar el riesgo de vientos devastadores, ¡no plante dentro
de la zona de huracanes!
5 Ver Capítulo 8.
24
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
El tema del aseguramiento a la inversión es una pregunta recurrente entre los
inversionistas potenciales. Muchas empresas aseguradoras son reacias a asegurar
proyectos forestales, o bien cobran primas exorbitantes. Un método que podría
satisfacer al inversionista es plantar el 1-2% del cultivo en un área apropiada pero
lejana de las plantaciones principales y ofrecerla como incentivo de manejo si el cultivo
permanece en buen estado a lo largo de toda la rotación, o como compensación a los
inversionistas en donde ocurren daños. Una mayor proporción de pérdida (> 2%) es
muy poco probable en donde se usen buenas prácticas de manejo.
Los retornos de la inversión son, desde el punto de vista del inversionista, la motivación
subyacente. Encontrar el mejor comprador para la cosecha de teca, particularmente
la tala final, es uno de los pasos más importantes de todo el proceso de inversión, ya
que alrededor del 70% de todos los ingresos dependen de los retornos que se generan
con la cosecha final. Por esta razón, hay que hacer un especial esfuerzo en ventas
y mercadeo para obtener el mejor retorno posible para el inversionista. La meta
es conseguir el mejor comprador –y no uno bastante bueno, o el más conveniente.
También es importante programar la cosecha de manera que coincida con las alzas del
mercado, y evitar las bajas o desplomes. La empresa productora debe tener un buen
conocimiento de los precios internacionales de la teca, conocer cómo se comportan y
tener una idea clara de la relación precio-calidad.
Hay que tener criterios para determinar cuándo, a lo largo de la cadena de valor, es el
mejor momento para realizar la venta, desde el punto de vista de la inversión. La ‘cadena
de valor’ describe la gama completa de actividades que se deben ejecutar para lograr un
producto o servicio, desde la concepción del proyecto, pasando por una serie de fases de
producción (que incluyen la transformación física y los insumos de varios servicios de
producción), envío al consumidor final y eliminación después del uso6. Cualquier estudio
de cadenas de valor debe abarcar el proceso completo, aunque en relación con árboles y
madera, seis son los puntos más importantes que deben considerarse:
• En pie (árboles en la plantación)
• En patio de acopio (trozas)
• Llegada al aserradero (trozas)
• Conversión en aserradero (madera aserrada, chapas, etc.)
• FOB (free on board) en puerto; madera rolliza o aserrada
• CIF (cost including freight); madera rolliza o aserrada en el país de destino
6 http://www.globalvaluechains.org/docs/VchNov01.pdf
25
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
Otro aspecto que requiere una consideración cuidadosa es la selección del punto de
venta y la forma en que se venderá la teca7. Debe tomarse en cuenta la inversión
necesaria para llevar el producto hasta ese punto, así como la rentabilidad de opciones
comparativas, antes de tomar una decisión final.
En América Latina, los agentes, corredores e intermediarios indios manejan la oferta
de casi toda la teca que se exporta a la India. Por lo general, los productores –en
particular los pequeños tienen poca influencia en la venta a lo largo de la cadena
de valor. Esto, sin embargo, pudiera cambiar si los productores se organizan en
asociaciones o cooperativas, o si productores privados y comunitarios unen esfuerzos
en iniciativas de beneficio mutuo (Keogh 2011). Una asociación de este tipo se
formó recientemente en América Latina (conocida como OLAT) para ayudar a los
productores de la región a solucionar problemas y optimizar beneficios relacionados
con el punto de venta.
En el Cuadro 2.5 se detalla el consumo total de maderas duras tropicales entre el
2010 y el 2050, suponiendo un consumo anual de 0,54 m3/persona y una tendencia de
población en línea con la media propuesta en la base de datos internacionales de la
Oficina de Censos de los Estados Unidos (US-CBI 2008).
Cuadro 2.5. Consumo probable de maderas duras tropicales de alto valor entre el 2010 y el 2050
Año Población (en
miles)
Consumo de madera
(miles m3)
Madera dura de alto valor (miles m3)
2010 6.866.880 3.399.425 97.885
2020 7.659.292 4.126.324 109.180
2030 8.373.134 4.510.895 119.356
2040 9.003.223 4.850.346 128.337
2050 9.538.988 5.138.981 135.974
Fuentes: Datos de población basados en información de la Ocina de Censos de los Estados Unidos, Base Internacional de
Datos (US-CBI 2008). Consumo total de madera calculado en 0,54 m3/persona. Sutton (1999) supuso que el consumo anual per
cápita de madera en el mundo se estabilizaría en 0,60 m3/persona hacia mediados del siglo XXI. El estimado de 0,54 m3/persona
que se usa en este texto es, entonces, bastante conservador. Se supone que las maderas tropicales representan el 3,5% del
consumo total de madera. Se supone que las maderas duras de calidad superior representan el 75% de las maderas tropicales.
7 El punto de venta, en cadenas de valor, se entiende como el punto entre el cultivo en pie y el usuario nal.
26
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
En este escenario, la demanda por maderas tropicales se incrementará a más de
135 millones m3/año, durante ese periodo. La solución más realista para enfrentar
la escasez es crear un esquema de producción de maderas duras en plantaciones y
bosques naturales manejados. La Organización Internacional de Maderas Tropicales
(OIMT) calcula que se están manejado de manera sostenible alrededor de 25 millones
ha de bosque productivo, lo cual representa un incremento de unas 1,5 millones ha al
año desde 1988, cuando no se daba prácticamente ningún manejo sostenible (ITTO
2006). Si la tasa de incremento continúa a este ritmo, para el 2050 habrá 66 millones ha
adicionales bajo manejo sostenible, para un gran total de 91 millones ha. Suponiendo
que se trata de bosques con producción relativamente alta, el resultado comercial
sería de alrededor de 91 millones m3/año.
Sin embargo, teniendo en cuenta que el manejo forestal sostenible se encuentra
prácticamente en pañales, que los niveles de rendimiento y los ciclos de corta son
inciertos y que el manejo forestal sostenible en gran escala tiene que vencer dificultades
formidables, es razonable adoptar un punto de vista conservador en cuanto a las
futuras áreas de producción sostenible.
El área total certificada por manejo forestal sostenible en bosques naturales tropicales
no es mayor de 10,5 millones ha. Si se acepta solo lo certificado como manejo realmente
sostenible, para el 2050 el área certificada llegaría a 36 millones ha, suponiendo que se
mantenga la tasa de crecimiento que se viene dando desde 1988. La producción total
comercial proveniente de bosques certificados será, entonces, de 36 millones m3/año
en el 2050.
Según los escenarios evaluados, la extensión total de bosque natural tropical bajo
manejo sostenible en el 2050 oscilará entre 91 millones ha (cuestionable desde
el punto de vista del manejo) y 36 millones ha (más realista), que producirían un
volumen total entre 36 y 91 millones m3. Para compensar la diferencia (y alcanzar la
meta de 135 millones m3/año) se necesitaría una extensión de entre 4 y 10 millones
ha de plantaciones de maderas duras tropicales (que producirían, en promedio, 10
m3/ha/año). Esta macro-meta para el establecimiento de plantaciones es alcanzable.
Las estimaciones ofrecidas brindan una idea de la magnitud del problema y su solución.
Es probable que la demanda predicha cambie a medida que se modifican factores
como el incremento probable de la población humana y los niveles de consumo. Sin
embargo, dentro de límites razonables de cambio, el escenario general se mantiene.
27
La teca y su impotancia económica a nivel mundial Capítulo 2
Una cosa es clara: en este momento no se cuenta con una extensión de plantaciones
de maderas duras tropicales de calidad superior, por lo que deben establecerse en los
años venideros si se quiere satisfacer la demanda a largo plazo y sobre una base de
sostenibilidad.
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Capítulo 3
La teca en América Latina
30
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Capítulo 3
La teca en América Latina
Ronnie de Camino
Jean Pierre Morales Aymerich
Introducción
La teca es una de las especies con la más larga tradición de manejo y dispersión e
introducción fuera de su zona de distribución natural. Adicionalmente, es una de las
maderas más estudiadas, como lo demuestran los más de 4000 títulos en la literatura
sobre el tema (Tewari 1992).
En el mundo en general el desarrollo del cultivo de la teca se ha promovido por alguna
de las siguientes razones (Nair y Souvannavong 2000):
• La caída de la oferta de madera tropical de los bosques ha originado que la
madera de plantaciones deba cubrir la demanda.
• El cultivo de la teca se ha convertido en una actividad atractiva para el sector
privado y los agricultores.
• La peculiaridad que tiene la especie de adaptarse a zonas diferentes a sus
condiciones ecológicas naturales y el avance tecnológico en su gestión, hacen
que la teca se haya extendido en muchas regiones del mundo.
• El crecimiento del comercio internacional de productos de la madera y el
surgimiento de nuevos centros de consumo.
• El avance tecnológico en el proceso de los productos de la madera genera
nuevas oportunidades.
• La creciente relevancia, a nivel mundial, de los servicios ecosistémicos que los
bosques proveen y su gestión sostenible.
Uno de los efectos de la introducción de la teca a América Latina son las modificaciones
que la especie va sufriendo para adaptarse a las nuevas condiciones (Muniswami 1977).
Al cultivarse en una nueva zona, el árbol enfrenta condiciones climáticas diversas y
otros factores que cambian de un sitio a otro, como el tipo de suelo o agentes patógenos.
La siembra y el desarrollado de la teca en ecotipos diferentes han originado un proceso
evolutivo de la especie para adaptarse a las condiciones de América Latina.
31
La teca en América Latina Capítulo 3
Un primer efecto de esta adaptación es la variación dentro de las poblaciones. Tal
variación depende, en buena medida, de la procedencia las semillas para los programas
de siembra, ya que los resultados en la calidad y en la velocidad de crecimiento de las
plantaciones dependen de la semilla empleada. La primera semilla que se introdujo
en América (1913 Trinidad) provenía de Birmania; dicha selección descendía de los
mejores árboles de la zona (Marshal 1939, Beard 1943, Lamb 1957). Sin embargo,
algunas selecciones de inferior calidad y procedentes de la India llegaron al Caribe
(Beard 1943).
Sin duda, queda un importante trabajo de selección de procedencias de teca en
sus lugares de origen para ampliar la base genética y lograr mejores rendimientos
en buenos sitios, ampliar el abanico de suelos en los que puede cultivarse la teca y
determinar su capacidad de adaptación al cambio climático. Se trata de lograr una
mejor correspondencia procedencia/sitio, especialmente ahora que se ha incrementado
la intensidad de la reforestación con teca en toda América Latina y el Caribe y que,
además, se ha popularizado entre los reforestadores el uso de la tecnología para la
producción de plantas clonales.
Evolución de la reforestación con teca en la región ALC
El arranque de la reforestación comercial en la región de América Latina y el Caribe
(ALC) fue lento, quizás debido a que aún había abundancia de especies duras
tropicales de alto valor, como la caoba y el cedro, en la Selva maya (Belice, México,
Guatemala) y en América del Sur (Brasil, Bolivia y Perú, especialmente). Antes de que
se descubriera el potencial de la teca como actividad de inversión y se incrementara
la demanda en Asia debido a las restricciones allí impuestas al aprovechamiento de
los bosques naturales de la especie, en América Latina la presencia de la especie era
insignificante (Cuadro 3.1).
32
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Cuadro 3.1. Hectáreas cultivadas de teca en países latinoamericanos en la década de 1970
País Área Referencia
Belice 30 Servicio Forestal 1978
Colombia 560 Sanin 1975
Costa Rica 300 Keogh et al. 1978
Cuba 200 Cozzo 1976
El Salvador 230 Keogh 1977
Nicaragua 60 Ortega 1977
Puerto Rico 800 Morales 1977
Trinidad 9700* 1978
Venezuela 560 Mendoza 1978
Panamá, Honduras y otros 1000** 1978
Total estimado 13.440***
*Se estima un incremento del área plantada de 1200 ha, equivalente a 500 ha por año desde el 1972 cuando habían 8500 ha
(Dardaine 1972).
**De los datos disponibles, se consideraron las plantaciones de United Fruit Company, con 960 ha en Honduras en 1953 (Chable
1967). En Panamá 650 ha en 1969 (Kadambi 1972). No obstante las estimaciones son conjeturas del autor ya que se dio un
proceso de corta que redujo la extensión bajo plantaciones.
***Esta estimación no representa la situación de un único año; sin embargo, es una aproximación bastante aceptable para 1978.
Fuente: Tomado de Keogh (1980)
El cuadro anterior puede ayudar al lector a comprender los procesos de introducción
de la especie en la región. Básicamente, en esos años se introducían nuevas especies
con dos objetivos: para investigación y para el desarrollo de plantaciones para producir
madera. Se puede decir que el proceso de evolución de la teca en América Latina es
de más de 100 años desde su introducción, y si aceptamos que el período de rotación
de la especie es de 20 años en promedio, se podría pensar que al menos en algunos
de los países de la región ya se han dado dos o más rotaciones completas que han
dejado aprendizajes y lecciones valiosas. Así, ya se conoce sobre temas como material
genético, gestión, investigación y reflexión, lo que hace prever que el potencial de la
especie como actividad económica rentable está presente.
Desde las 13 mil ha plantadas en los primeros 100 años desde su introducción (un
promedio de 13 ha/año), en las décadas de 1990 y 2000 el incremento de las plantaciones
de teca fue meteórico en ALC (Cuadro 3.2). Para 1995 ya se contaba con un total de
33 mil ha, con un promedio de plantaciones de 1156 ha/año, y para el 2010, el total
ascendía a 243 mil ha, con un promedio de 13.983 ha/año.
33
La teca en América Latina Capítulo 3
En el mundo hay unas 264 millones ha de bosques plantados (FAO 2010), de los
cuales 3,59 millones ha son de teca; es decir, el 1,36% (Kollert 2011). Un 7% de las
plantaciones de teca están en ALC, mientras que el 80% están en Asia y el 13% en
África. En América Latina, la mayoría de las plantaciones de teca son propiedad
privada (corporaciones y pequeños propietarios), a diferencia de las plantaciones en
Asia, África y el Caribe, donde son propiedad estatal (Kollert 2011).
El Cuadro 3.2 muestra cómo han evolucionado las plantaciones de teca en ALC. Ante
la ausencia de estadísticas precisas a nivel de especie en los datos sobre plantaciones
forestales, la información resumida en el cuadro proviene de diversas fuentes: una
encuesta hecha para FAO por Kollert (2011), la ponencia presentada por Kent y
Rodríguez ante la Conferencia Mundial de Teca 2011 y, para el 2010, estimaciones
preliminares basadas en consultas a los países. Estos resultados son útiles para evaluar
la situación actual y tendencias en los países de la región. Una de las dificultades
estadísticas (no técnicas) es que hay muchas superficies plantadas con teca por parte
de pequeños propietarios, difíciles de ubicar y reacios a informar.
Cuadro 3.2. Plantaciones de teca en América Latina entre 1995 y 2010
País Supercie 1995 (ha) Supercie 2010 (ha)
Argentina -10.000
Brasil - 65.000
Colombia 1.710 -
Perú -150
Ecuador 1.000 45.000
Cuba - 6.280
Trinidad y Tobago 7.500 9.000
Belice 500 100-
Jamaica 60 40
Costa Rica 14.040 31.500
El Salvador 2.010 9.760
Guatemala 1.710 3.000
Nicaragua 630 7.960
Panamá 3.900 55.000
Total 33.060 242.790
34
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
Si se compara la superficie plantada con teca (242 mil ha) con la superficie total de
plantaciones al año 2010 (14,4 millones ha), se puede apreciar que la teca constituye
una pequeña fracción de la reforestación en la región ALC (el 1,8% del total). La tasa
de reforestación anual con teca en los últimos 32 años en la región fue de tan solo 7168
ha, pero en los últimos 15 años se dio un incremento a 14 mil ha/año. Todavía el grueso
de la economía de las plantaciones en ALC, están orientadas a especies de crecimiento
rápido para transformación industrial (pulpa, papel, tableros) y sólo una fracción a
especies valiosas tropicales.
El país con mayor potencial de convertirse en líder de área plantada es Brasil por su
extensión territorial, pues aunque en muchas áreas hay factores biofísicos limitantes
que pueden afectar el crecimiento de la especie, siempre existirá una superficie apta.
Colombia, Perú y Ecuador también presentan un potencial interesante, por sus
condiciones climáticas y existencia de suelos apropiados. De ellos, Colombia y Perú
aún no han empezado a reforestar con la especie a mayor escala. Bolivia también
ofrece condiciones de sitio aptas en vastas áreas del departamento de Santa Cruz, pero
tiene la limitante de los altos costos de transporte de madera a puerto de exportación.
En Centroamérica, Costa Rica ha sido el país que ha liderado el desarrollo de las
plantaciones; sin embargo, Panamá es ahora el que tiene la mayor extensión plantada,
debido a sus políticas de atracción de inversionistas como el otorgamiento de visas
de residencia para quienes inviertan en plantaciones. En el caso de Nicaragua, si bien
tiene la extensión territorial necesaria, las condiciones políticas no son atractivas para
los inversionistas. Guatemala también ha incrementado sus plantaciones de teca; en
el norte del país, en el departamento de Petén, hay desarrollos recientes que aún no
están registrados en las estadísticas.
Potencial de las plantaciones de teca en América Latina
Tradicionalmente, las especies de madera dura han sido cortadas a una tasa mayor que
la permitida por su recuperación natural. América no ha escapado a esta tendencia.
Para muchas de las especies, no se ha estudiado a profundidad su silvicultura y
buena parte de ellas presentan problemas de regeneración o, más bien, problemas
de sobreexplotación. Una de ellas es la caoba (Swietenia macrophylla King). En
Centroamérica, por ejemplo, debido a la sobreexplotación, ya no existen bases
para un manejo sostenible de la especie (Calvo 2000). En Perú, la caoba y el cedro
se encuentran registrados en los Apéndices II y III, respectivamente de la CITES;
35
La teca en América Latina Capítulo 3
su aprovechamiento y comercio se encuentran controlados para no llegar al peligro
de extinción. Así, en el año 1997 se cortaron 89 mil m3 de madera, pero en el 2008,
únicamente 4,8 mil m3. Eso muestra la reducción dramática de la oferta en uno de
los principales países productores. En toda América Latina, no hay prácticamente
oferta de madera proveniente de plantaciones de caoba (Luna 2010), tanto por la baja
velocidad de crecimiento como por problemas fitosanitarios de la especie.
Ante este panorama, es muy probable que los inventarios de madera duras se agoten a
un paso más rápido que los procesos de regeneración. Esta situación, en consecuencia,
va a generar un aumento en la presión sobre los bosques remanentes y en la madera
de plantaciones. Así las cosas, los inversionistas y las personas involucradas con el
sector forestal, tanto demandantes como oferentes, ven en la teca una especie ideal
para sustituir o bajar la presión sobre la madera del bosque, ya que esta es una especie
excelente para plantaciones en las zonas tropicales y subtropicales (Keogh 1980).
Cualquier cifra que se dé, sobre el potencial de América latina para plantar teca es
especulativa pues, por el momento, no hay estudios ni generales ni por país, sobre las
superficies de sitios adecuados para las exigencias de la especie. En el Capítulo 5 se
trata el tema del sitio y el crecimiento de la teca; allí se ofrecen pautas para enfrentar
el problema que significa la falta de información relativa al potencial de la especie en
la región. Sin embargo, podemos también asegurar que, sin duda alguna, hay capacidad
para mucho más de las 242 mil ha que actualmente están plantadas y también para
reforestar mucho más que las 14 mil ha/año que se plantan actualmente.
Hay varias consideraciones que se deben tomar en cuenta:
1. La región es abundante en tierras de vocación forestal que carecen de bosques,
dada las altas tasas de deforestación de América Latina. Se requiere de un estudio
específico de sitios en cada país, para determinar el potencial para plantar teca
–que, sin lugar a dudas, es varias veces mayor que las superficies actualmente
plantadas.
2. En la mayoría de los países donde se planta actualmente teca, la proporción de
la especie dentro del total plantado es mínima. Países como Brasil, Colombia,
Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, podrían plantar la especie, si hubieran
condiciones generales que hicieran atractiva la actividad para los reforestadores
nacionales y para fondos de inversión extranjeros.
3. En muchos de los países que actualmente plantan teca hay sistemas de incentivos
36
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
para reforestación. Estos incentivos son más o menos accesibles, de mayor o
menor cobertura financiera, requieren más o menos trámites y, si bien muchos
de ellos necesitan serias revisiones, han llevado a reforestar casi 15 millones
ha en ALC, lo que significa un capital importante para los respectivos países.
Inicialmente los incentivos para la reforestación favorecieron a los propietarios
grandes y a las empresas y personas que tributaron montos substanciales. Con
el correr del tiempo, estos incentivos se democratizaron para dar acceso a
pequeños propietarios y comunidades. Es lo que ha sucedido en Costa Rica, en
donde se evolucionó de los Certificados de Abono Forestal, a los Certificados de
Abono Forestal por Adelantado para comunidades y asociaciones de pequeños
propietarios. Algo parecido sucedió recientemente en Guatemala, donde se creó el
sistema de incentivos Pinfor, que se amplió al Pinpep para pequeños propietarios
y ocupantes de tierras. En el caso de Brasil, el sistema de incentivos duró por
muchos años, basado en las exenciones tributarias. Actualmente hay créditos del
sistema bancario para reforestación, pues la actividad se ha demostrado rentable
y ha cerrado su ciclo.
4. Los incentivos para reforestar son parte de programas nacionales de desarrollo
forestal, que incluyen la reforestación como una acción importante. Muchos
países están adelantando planes forestales que incluyen un incremento de
las superficies plantadas con fines productivos. Si estos planes se cumplen, la
superficie total plantada en ALC crecería sustancialmente y probablemente
también la superficie plantada con teca (Recuadro 3.1).
Recuadro 3.1
Ejemplos del potencial y necesidad de reforestación en América Latina
Los ejemplos que se muestran a continuación indican que en los países que plantan teca, o
que tienen potencial para ello, hay grandes áreas que pudieran ser reforestadas. Una buena
proporción de esos terrenos tienen condiciones de sitio apropiadas para el cultivo de la teca.
México tiene 11 millones ha reforestables, de las cuales 6 millones ha están en el trópico
húmedo. Las perspectivas serían plantar un total de 500 mil ha en los próximos 15 años
(Prodefo 2005).
Centroamérica en general cuenta con al menos dos millones de hectáreas fuera de las áreas
protegidas que podrían ser convertidas en plantaciones para mitigación del cambio climático.
37
La teca en América Latina Capítulo 3
Dentro de estas se incluyen entre 300 y 600 mil ha que pudieran integrarse a las zonas de
agricultura y ganadería (CATIE 2008).
Costa Rica sufre una crisis de abastecimiento de madera debido a la reducción de la corta
en bosques naturales como resultado de una veda institucional y a la corta sin reemplazo
de plantaciones forestales, incluidas las plantaciones de teca de pequeños propietarios.
Las estimaciones basadas en la demanda de madera de plantaciones y en la disponibilidad
de tierras (aunque a un costo alto, que eventualmente sólo podría pagar el cultivo de teca)
demuestran que existe un potencial de plantaciones de al menos 12 mil ha/año durante los
próximos 15 años (de Camino y Detlefsen 2008).
Perú posee 67 millones de hectáreas de bosques naturales, alrededor de 8 millones ha
con potencial de reforestación y forestación, que se consideran aptas para someterlas a
propuestas para mecanismos de desarrollo limpio (FONAM 2012). En este contexto, el Plan
Nacional de Reforestación pretende, al 2024, reforestar una supercie total de 864.500 ha con
plantaciones forestales y agroforestales industriales, a un ritmo anual promedio de 104.500
ha. Esto implica que hay tierras disponibles y preocupación del gobierno (Minag/Inrena/
Pronamachcs/Fondebosque/ BSD/IIAP 2005).
Brasil cuenta con una nueva ley que permite a los agricultores inscribirse en programas de
reforestación que emplean satélites para la supervisión. Un funcionario del Gobierno estimó
el año pasado que 24 millones ha, casi el tamaño del Reino Unido, serán reforestadas
como resultado del nuevo código (SwissInfo 2012). No entraremos aquí en la discusión del
signicado de la ley sobre la recuperación de las áreas deforestadas en general pero, en
todo caso, se obliga especícamente a los agricultores y ganaderos a recuperar parte de
los “pasivos ambientales” que incurrieron en el pasado al convertir bosques naturales en
pastizales y cultivos agrícolas.
5. En los países de ALC que plantan teca, el índice de percepción de corrupción
fluctúa entre 54 (Costa Rica) y 29 (Nicaragua), mientras que los que plantan
teca en el conjunto de África y Asia, el mismo fluctúa entre 45 (Ghana) y 17
(Myanmar) (TI 2012). Pareciera que, si bien en los tres continentes hay mucha
corrupción, en América Latina hay condiciones más favorables desde el punto
de vista institucional. Sin embargo, no debe olvidarse que no son sólo los países
los que tienen poco prestigio por el grado de corrupción. También las compañías
madereras, y ahora muchos inversionistas forestales, han perdido prestigio por
negocios fraudulentos de reforestación, precisamente con teca.
38
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
6. Asia tiene una ventaja clara sobre América Latina, por su cercanía a los mercados
más importantes de madera de teca en el mundo, especialmente India, Vietnam
y China. Si bien los dos últimos no son grandes consumidores de teca, importan
para procesar en productos acabados (muebles y decking) y los reexportan a
Europa y EE.UU.
7. A pesar de que la teca todavía no ha alcanzado grandes volúmenes de producción,
es sin duda la única madera dura fina que constituye un recurso forestal
emergente. Esta es una oportunidad para ALC por las condiciones favorables de
crecimiento de teca y la disponibilidad de tierras. En general, las rotaciones para
teca en ALC son más bajas que en Asia.
Podríamos decir, entonces, que la madera de teca proveniente de plantaciones tiene
un gran potencial en el mercado, ya que existe una alta demanda en países de gran
crecimiento económico y poblacional, como la India, China y Vietnam. Asimismo, los
países de Europa, ya sea por corrientes conservacionistas o por la calidad de la madera,
son consumidores a tomar en cuenta, sobre todo para la madera certificada. En cuanto
a la certificación, hay países que, como resultado de tratados de comercio bilaterales
o multilaterales y otros compromisos de índole ambiental, se han comprometido a
consumir únicamente madera proveniente de plantaciones certificadas.
No obstante, se debe tener en cuenta que este producto, como cualquier otro, tiene
sustitutos. En el sector construcción se pueden mencionar, el concreto, los metales y
los plásticos, como materiales que han desplazado a la madera de partes del proceso
de construcción, acabados y elementos estructurales. Lo mismo sucede con la industria
de muebles, donde se pueden ver sustitutos a los muebles que tradicionalmente se
fabricaban solamente de madera. Aparte de la competencia con otros productos, otro
factor a tomar en cuenta es la inestabilidad macroeconómica mundial, que puede
deprimir la demanda por productos como la madera de teca.
Hay varios aspectos que deben tomarse en cuenta en el desarrollo de proyectos de
reforestación con teca en América Latina:
- El precio de la tierra en la mayoría de países de la región es un factor determinante
en las inversiones del sector forestal y su expansión. A medida que las poblaciones
crecen, aumenta la extensión de las ciudades y, en consecuencia, la competencia
por las tierras productivas para destinarlas a usos habitacionales.
- El alza aún mayor en el precio de la tierra en zonas de atracción turística ha
39
La teca en América Latina Capítulo 3
hecho que –como en el caso de Costa Rica la tierra se comercialice en metros
cuadrados y no en hectáreas.
- Los marcos jurídicos que no promueven la actividad (eliminación de incentivos,
o incentivos inadecuados para la actividad) o la regulan en exceso.
- La percepción de la sociedad civil sobre las plantaciones forestales y los productos
de madera, como actividades con un fuerte impacto ambiental.
- No hay suficiente difusión de información para eliminar las malas prácticas y
minimizar estafas.
- La competitividad del sector forestal en la mayoría de los países es baja; para
mejorarla se ha estado promoviendo la creación de clusters forestales, no siempre
con éxito.
Un punto que se menciona y analiza en varios de los capítulos de este libro es la
necesidad de rescatar la reputación de las inversiones en plantaciones y generar mayor
información para inversionistas, políticos y consumidores para clarificar los mitos que
existen alrededor de la actividad.
En conclusión, la teca como recurso emergente tiene grandes oportunidades en América
Latina. Si se emprenden acciones especiales de fomento y promoción, la región podría
transformarse en uno de los principales plantadores y productores de teca a mediano
plazo. Pero ello debe ir acompañado de políticas específicas que persigan ese objetivo
y del fortalecimiento de las organizaciones nacionales y regionales de productores.
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40
Primera Parte El contexto de las plantaciones de teca en América Latina y el mundo
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La teca en América Latina Capítulo 3
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Segunda Parte
Aspectos técnicos de las inversiones de
teca en América Latina
Capítulo 1
Presentación
Capítulo 4
Tecnologías disponibles
para el cultivo de teca
46
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
Capítulo 4
Tecnologías disponibles
para el cultivo de teca
Fernando Montenegro
Folkert Kotman
Ronnie de Camino
El desarrollo de la carrera forestal en todos los países de América Latina tiene un peso
creciente en las actividades comerciales, productivas, de investigación y desarrollo. Esto
ha facilitado la obtención de conocimiento y la producción de tecnologías apropiadas
para diferentes condiciones de la región. La globalización de las comunicaciones y el
creciente intercambio de conocimientos y experiencias se ha “democratizado” y se
han facilitado el intercambio científico y tecnológico sobre el cultivo de las especies
forestales, como opción de uso valedera de las tierras. Las contribuciones en ciencia,
tecnología y práctica forestal de algunas plantaciones forestales en Brasil y Chile han
mostrado caminos y orientaciones para la acción muy promisorias.
Especies forestales nativas, como Cordia alliodora, Swietenia macrophylla, Alnus
catapa, Jacaranda copaia, Cupressus spp. y exóticas adaptadas como Pinus radiata y
Eucalyptus spp. son parte del paisaje. Las experiencias de países como Chile, Brasil,
Uruguay y Argentina son emblemáticas del desarrollo forestal; sin embargo, son
cada vez más los países que han hecho sustanciales avances; entre ellos se mencionan
Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá y México. Estas experiencias
han promovido el negocio forestal a nivel continental.
La teca es una especie exótica y adaptada con éxito en la región tropical mediante el
uso de importantes desarrollos tecnológicos que han sido empleados por una buena
proporción de los plantadores. En los capítulos de esta segunda parte se destacan
algunos de esos procesos; entre ellos, se evalúan en detalle los siguientes.
47
Tecnologías disponibles para el cultivo de teca Capítulo 4
Recolección de semillas
Esta actividad ha evolucionado desde la colecta de las semillas de teca en el piso y al
bulto hasta las colectas individuo por individuo, para seleccionar fenotipos específicos
de árboles semilleros. En la región existen varios huertos semilleros, tanto de familias
de polinización abierta como clonales, y también áreas productoras de semillas. La
importancia de usar material genético de calidad para la plantación es ampliamente
reconocida por los plantadores de la región, pues la genética juega un papel muy
importante en el resultado total de un proyecto de reforestación. La mayor parte
de los proyectos de reforestación privados y públicos están más y más dispuestos a
invertir en semillas de huertos semilleros de buena calidad, puesto que el costo de
las semillas es una inversión menor comparada con otros costos, como la tierra y el
mantenimiento de las plantaciones.
Almacenamiento de semillas
La semilla de teca tiene una nuez dura que permite su almacenaje por cierto tiempo;
sin embargo, es frecuente encontrar bancos de semillas o de germoplasma climatizados
que amplían significativamente la viabilidad de las semillas. Las semillas de teca
pueden ser almacenadas en condiciones secas sin control de temperatura durante
el primer año posterior a su recolección. Sin embargo, la experiencia señala que
los niveles de germinación se reducen si la semilla se almacena en esas condiciones
por períodos más largos. Por esa razón, para guardar semillas por largos períodos se
requieren condiciones de almacenamiento con temperaturas entre 0 y 5°C y contenido
de humedad por debajo del 50%.
Viveros
La forma tradicional de producción de plantas de teca en América Latina es mediante
el uso de bolsas plásticas, aunque también se producen a raíz desnuda y a tocón o
seudoestaca. Tareas como la homogeneización de sustratos, facilidad de riego, control
de malezas y fertilización han sido posibles con la incorporación de contenedores
rígidos con cavidades de tamaños diversos en donde se siembran las semillas de
forma manual o mecanizada. Igualmente, se han utilizado contenedores hechos de
musgos o turba (jiffies). Se han desarrollado novedosas técnicas de multiplicación de
mini-estacas o micro-estacas que utilizan ambientes controlados para estimular el
enraizamiento y luego su traspaso a contenedores de diferente tipo.
48
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
Elección del sitio
Este aspecto es importante en el negocio forestal. El concepto de sitio involucra
aspectos de lugar, suelo, clima, etc. El lugar debe estar dentro de rangos que permitan
que la autoecología de la especie exprese su potencial. Fuera de esos rangos, las
plantaciones no son comercialmente productivas. El suelo es un aspecto importante
para el crecimiento del cultivo; en particular, variables como el pH, presencia de
aluminio, disponibilidad de macro y micro nutrientes son claves para la selección
de los sitios adecuados; la génesis de los suelos determina también su potencial. El
régimen de lluvias es importante, tanto por la cantidad de precipitación como por su
distribución. La temperatura en climas tropicales tiende a ser temperada y calurosa.
El hábitat natural extenso de la teca en India y el sureste asiático entre 10°N y 25°N
resulta en procedencias que crecen en una gran variedad de condiciones de sitio en
relación a tipo de suelo y clima. Pero en general, para que la teca desarrolle todo su
potencial, requiere de suelos profundos, fértiles y bien drenados ya que la especie no
tolera inundaciones y crece en un pH cercano a la neutralidad, con precipitación sobre
1500 mm y al menos tres meses de estación seca.
Plantación
Las técnicas de plantación han evolucionado bastante. Si bien se sigue plantando de
forma manual, la mecanización ha permitido una mejor preparación del suelo que
ofrece un creciente mejor ambiente para el establecimiento y el desarrollo inicial de
las plantas. Además de romper las capas compactas que limitan la penetración de
raíces, se mejora la capacidad de drenaje, siempre y cuando no se emplee maquinaria
pesada en condiciones de suelos húmedos. En ocasiones, las labores de preparación del
suelo, incluida la eliminación total o parcial de malezas competidoras, se separan de las
labores de plantación que incluyen o no fertilización de arranque. Las actividades de
preparación del suelo disminuyen las pérdidas durante los primeros meses y durante
la primera estación seca después del establecimiento de la plantación; así se reducen
e incluso se evitan los replantes. La fertilización adiciona elementos al momento
de la plantación; sin embargo, ensayos de fertilización ex post han demostrado los
beneficios de usar fertilizantes de liberación lenta con mezclas específicas de nutrientes
y elementos que favorecen al árbol recién plantado por un período extendido. En
general, la fertilización de establecimiento de plantaciones de teca en ALC consiste
en una dosis estándar de una mezcla de fertilizante granulado al fondo del hueco de
plantación. Sin embargo, más y más proyectos ajustan las dosis y la forma de aplicación
a las características locales del suelo, con el fin de corregir el déficit de nutrientes. En
49
Tecnologías disponibles para el cultivo de teca Capítulo 4
sitios con estaciones secas largas, las plantaciones deben establecerse al principio de
la temporada de lluvias para contar con suficientes meses con lluvia que aseguren una
alta tasa de supervivencia durante el primer año. Cuando se trata de superficies de
plantación muy grandes, las empresas han optado por la segunda mitad de la estación
seca, usando riego y polímeros (hidrogel) que absorben y liberan agua que aseguran
un período máximo extendido de estación húmeda para las plantas recién instaladas.
Manejo de plantaciones
Las actividades culturales que se realizan para mantener el buen estado de salud
y crecimiento, así como el ambiente para el buen desarrollo de los árboles es lo que
se entiende por manejo de la plantación. Entre esas actividades se incluye el control
de malezas, podas tempranas, podas asociadas al crecimiento, regímenes de raleos
para reducir la densidad según objetivo y edad de rotación. También se incluyen las
mediciones forestales de superficies, individuos y parámetros que informan sobre el
estado del crecimiento y salud de los bosques, la protección biótica y física y, en particular,
el manejo del fuego. Todas ellas son actividades usuales en un cultivo forestal.
El manejo de las plantaciones de teca ha tenido cambios dramáticos en las últimas
décadas. En Asia, por ejemplo, el periodo de rotación era hasta de 80 años con el
objetivo de producir madera de calidad similar a la de los bosques naturales. La
mayoría de las plantaciones se establecían en tierras del Estado y por parte del Estado,
con costos económicos bajos o absorbidos por el aparato estatal. En las últimas
décadas del siglo XX, cuando se incrementó significativamente el establecimiento de
plantaciones de teca, se hizo evidente que, debido a la necesidad de obtener una tasa
atractiva de retorno de las inversiones (compra de tierra, plantación y costos iniciales
de mantenimiento), los largos períodos de rotación no eran una opción viable. En la
actualidad, los períodos de rotación son de 15 a 25 años para obtener unos 200 árboles
por hectárea. Con el cambio de un modelo de largo plazo y bajo costo a uno intensivo,
de plantaciones industriales, con una rotación corta, muchos de los procedimientos
tradicionales de manejo debieron ser alterados. La investigación en preparación del
suelo antes de la plantación, programas de fertilización, raleos y podas, entre otros
temas, debieron acelerarse para ajustarse al nuevo estilo de manejo.
Mejoramiento genético
Las actividades destinadas a evaluar los rasgos de los árboles en plantaciones con el
fin de seleccionar material para que los futuros cultivos o plantaciones sean mejores
50
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
que sus progenitores es lo que se conoce como mejoramiento genético. La selección es
la herramienta básica para identificar los mejores individuos fenotípicamente: salud,
vigor, (eventual) resistencia a patógenos y plagas, desempeño, características físicas
mecánicas y químicas de la madera. La selección de individuos, colectas de semillas
individuales, reproducción asexual del progenitor, huertos semilleros por semillas y
clones (injertados, enraizados), polinización abierta y polinización controlada, semillas
con pedigrí, pruebas de progenies en sitios, clones y pruebas de adaptación de clones x
sitio son actividades que permiten mejorar sustancialmente un cultivo.
Reproducción asexual
Hay un grupo de técnicas de reproducción asexual muy antiguas que son válidas hoy,
como la multiplicación por acodos aéreos, injertos, enraizamiento de estacas. Todas
ellas permiten la multiplicación del mismo material genético –y fenotipo del individuo
original u orteto. El cultivo in vitro de porciones vegetales o explantes colocados en
ambientes asépticos permite rejuvenecer los materiales de origen y multiplicarlos con
beneficios del cultivo aséptico sobre el material.
Reproducción clonal
Los proyectos de mayor tamaño y experiencia han desarrollado programas de
selección de material vegetativo procedente de estacas de árboles cuidadosamente
seleccionados, que se almacenan en huertos clonales. A partir de ellos, se reproducen
cientos de estacas que luego se enraízan y se trasladan a envases apropiados para su
transporte posterior a los lugares de reforestación. Los árboles a partir de los cuales se
extraen estacan siguen estrictos protocolos de selección según características deseadas
por las empresas. Ya muchos proyectos tienen una buena base de clones seleccionados,
los cuales se van remplazando por otros nuevos, según su desempeño en el campo.
Hay empresas que reforestan un 100% de sus nuevas superficies o de superficies en
segunda rotación a partir de clones.
Sanidad vegetal
Es un tema creciente en importancia, toda vez que los cultivos forestales usan
materiales selectos, posiblemente con una base genética más estrecha en lo local,
pero no necesariamente en el panorama general. Ya se están desarrollando estudios
sobre resistencia de razas, ecotipos o individuos a patógenos, incluso de inoculación y
respuesta.
51
Tecnologías disponibles para el cultivo de teca Capítulo 4
Los inventarios y el crecimiento
Ya pasó la época de estimar los posibles rendimientos de un plan de manejo de
plantaciones de teca a partir de modelos generales de crecimiento basados en índices
de sitio también generales. Actualmente, las empresas más avanzadas tienen sistemas
de inventarios continuos que les permiten controlar el crecimiento cada año, antes de
las intervenciones que implican extracción de madera. Ello ha llevado también a la
construcción de modelos de crecimiento adaptados totalmente al proyecto específico
y sus sitios particulares, que pueden, rodal por rodal, captar diferencias de rendimiento,
clasificación de los productos y valor de la producción.
Hacia la silvicultura de precisión1
El manejo de las plantaciones de teca va avanzado poco a poco al campo de la
denominada “silvicultura de precisión” (SP), pero aún falta mucho para llegar allí. Las
empresas industriales de gran tamaño que producen madera para pulpa, papel, tableros
y madera aserrada en gran escala, están avanzado más en ese camino, y la tecnología
del manejo de teca no debe quedarse atrás. Se trata de llevar la silvicultura a sitios
precisos, rodal por rodal, e incluso árbol por árbol si fuera necesario. La silvicultura
utiliza métodos avanzados de tecnología de la información, incluyendo el GPS como
herramienta de bolsillo de cada trabajador forestal, mapas digitales de las áreas de
intervención, la tecnología LIDAR (detección de luz y alcance), sensores remotos y
modelos digitales de terreno, estimaciones de altura de árbol y rodal, densidad de rodal,
volumen por árbol y diseño de carreteras. También se incluye en la SP los llamados
exploradores TC, basados en rayos X que permiten analizar estructuras internas de
los árboles, como defectos, densidad de la madera, nudos y así optimizar el uso de
las trozas. Además, se podrían instalar microchips en los árboles y en las trozas que
transmitirían información tanto del bosque, como de la cadena de producción desde la
troza al producto final. La sumatoria de las tecnologías silvícolas y la imaginería digital
podría significar un salto cualitativo importante en el manejo forestal de la teca.
Plantar teca: un proceso que requiere experiencia y conocimiento
cientíco
Cuando se inicia un proyecto de reforestación con teca, hay que considerar mucho más
que las cifras de costos y precios y las corridas de programas de cómputo para calcular
1 Mayor detalle en Sarre, A. 2001. En búsqueda de la precisión. OIMT Actualidad Forestal Tropical 12 9/3, y también en
Proceedings of the second international precision forestry symposium. 2003. University of Washington;FERIC Canada;
IUFRO, USDAFS; PNW Research Station. 174 p.
52
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
las tasas internas de retorno, el valor presente neto y las relaciones beneficio-costo. Se
trata de tener conocimientos en ciencias forestales y estar dispuestos a gerenciar un
negocio de mediano a largo plazo. Muchas veces, los proyectos de teca se inician con
promotores que no conocen la biología, la ecología, la silvicultura y la aplicación de la
tecnología operacional. El negocio de la teca no es uno de buenos vendedores, ni de
economistas que hagan cálculos, sino de equipos técnicos que saben escoger semillas,
clones, hacer viveros, plantar, hacer silvicultura, medir crecimientos y dominar las
operaciones de extracción.
Capítulo 5
Condiciones de sitio y la
silvicultura de la teca
54
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
Capítulo 5
Condiciones de sitio y la
silvicultura de la teca
Alfredo Alvarado
Rafael Mata
Introducción
Durante la segunda mitad del siglo XX, la forestería de plantación tuvo un impulso
relevante en las regiones neotropicales. Como parte de este nuevo enfoque, varios
aspectos del manejo del bosque tuvieron que ser replanteados, incluyendo la escogencia
de sitios para plantar, ya que los objetivos de la nueva empresa eran diferentes a los
de manejar (extraer) madera del bosque natural. A partir de ese momento, surgió una
serie de externalidades al sector forestal, tanto desde el punto de vista científico-social
(p.e., movimientos ambientalistas, creación de parques y reservas nacionales), como
económico-político (p.e., operaciones de venta de propiedades, fijación de carbono).
Cualquiera que fuera la situación, ni los especialistas forestales ni los nuevos
empresarios tenían conocimiento edáfico suficiente como para manejar los sistemas
de producción que tenían al frente. Para el caso, ni siquiera las empresas agrícolas
de la época manejaban los conceptos de escogencia de sitios. Uno de los primeros en
tratar de paliar el problema fue Western (1978), con su libro “Soil survey contracts and
quality control”; En la actualidad, Alvarado y Raigosa (2012) han tratado de resumir
los conceptos de sitio, suelo y tierra, con el fin de facilitar la información tanto a los
especialistas forestales como a los nuevos empresarios interesados en la silvicultura de
plantaciones forestales.
Entre los factores que determinan la escogencia de un sitio están desde la herencia
de la tierra y la poca capacidad de inversión del propietario hasta las inversiones de
ahorrantes interesados en el lucro económico o el mejoramiento ambiental, empresarios
que invierten en gran escala para producir madera (asociada a procesamiento) o para
renegociar la tierra plantada. En la búsqueda de terrenos para el establecimiento de
plantaciones forestales, otro criterio que se debe contemplar es la cantidad de árboles
remanentes en los potreros (los cuales habrá que remover a un costo determinado),
55
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
así como la ocurrencia de áreas significativas cubiertas de bosque que no pueden
plantarse por regulaciones ambientales (especies protegidas, orillas de cursos de agua
y nacientes, áreas con pendientes muy fuertes).
Los aspectos técnicos del terreno pueden afectar positiva o negativamente el
desarrollo de las plantaciones. Debe recordarse que aun escogiendo los mejores sitios
para plantar teca, el resultado final puede ser que las plantaciones no crezcan como se
espera debido a errores silviculturales como la utilización de material genético de mala
calidad, la siembra tardía o temprana para el sitio, el inadecuado control de malezas y
los años y tipo de uso anterior del terreno.
Una vez seleccionado el sitio adecuadamente, los pasos siguientes serían la preparación,
establecimiento y mantenimiento. Asimismo, se deben ir elaborando índices de sitio
con los datos que se vayan tomando en el desarrollo de la plantación, con el fin de
lograr una gestión eficiente del sitio forestal.
Curvas e índices de sitio
Para comprender en qué consisten las curvas de sitio y los índices de sitio es bueno tener
claros ciertos conceptos relacionados, ya que lo que define un sitio es su combinación
de factores bióticos y abióticos (Clutter et ál. 1983, NIFA 2012). Uno de esos conceptos
es el sitio, entendido como la combinación de factores ambientales como clima, suelos
(con todas sus características y elementos), pendiente, relieve y elevación. Todos estos
factores determinan no solo las especies forestales que pueden crecer, sino también
cuán rápido y qué tan bien.
Otro concepto es el de calidad de sitio forestal, que se define como la interacción de los
factores que conforman el sitio (factores bióticos y abióticos) y determina la máxima
producción de madera o biomasa que es posible cosechar en un tiempo dado en un
sitio en particular. Según sea la calidad del sitio, así será el crecimiento y rendimiento
en productos de una determinada especie en ese sitio.
El índice de sitio se construye a partir de la altura que alcanzan los árboles dominantes
a una edad determinada. La altura dominante identifica los 100 árboles más altos en
una hectárea a una edad base; se asume que los árboles dominantes representan la
capacidad máxima de un sitio para una especie en particular.
56
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
A partir de las curvas e índices de sitio es posible determinar la productividad de las
fincas en donde se está plantando, con el propósito de definir el tipo de manejo que
se debe aplicar en cada área plantada. Asimismo, conocer el índice de sitio facilita
las proyecciones para tener una idea más precisa de lo que se puede obtener a la
edad de rotación y ajustar los esfuerzos para maximizar el objetivo de producción. En
este sentido, la clasificación de los sitios es importante para la definición de metas de
producción y el turno de corta, con el fin de tener una base para la elaboración de los
cuadros de rendimiento. En síntesis, estos factores constituyen insumos básicos para
la gestión y planificación de las funciones en la unidad forestal (Alder 1980), ya que
permite separar los rodales según su calidad para la especie y diferenciar el manejo
forestal según las necesidades de cada rodal en particular.
Una vez seleccionada y ajustada la ecuación para el cálculo, es posible clasificar las
plantaciones forestales. La forma de clasificación más común es la de categorías calidad:
alta (I), media (II) y baja (III). Dicha categorización es definida estadísticamente por
la desviación estándar y el promedio de las observaciones utilizadas en la construcción
de la ecuación para el índice. La clasificación de sitios en estas categorías permite
tomar decisiones silviculturales adecuadas para cada calidad de sitio (Ferreira 1995).
Escogencia del sitio
En condiciones naturales, la teca se encuentra en sitios con las siguientes condiciones:
temperatura entre 21-28°C, precipitación entre 1000-1800 mm/año (Flinta 1960), con
una estación seca marcada de tres a siete meses de duración, en altitudes de 600-
1200 msnm (Briscoe 1995). El mejor desarrollo de la especie se da en suelos franco-
arenosos a arcillosos, fértiles, drenados y profundos (Lamprecht 1990).
Al seleccionar un sitio para la plantación de teca se deben considerar diferentes niveles
de caracterización, desde muy generales (reconocimiento) hasta muy detallados; por
supuesto, a medida que aumenta el nivel de detalle, aumentan también los costos.
Cuando una empresa inicia actividades en una región nueva y en gran escala, se deben
utilizar herramientas de posicionamiento geográfico que permitan sobreponer capas
de factores que limiten el desarrollo de la operación forestal con la especie que se
desea explotar. Así, se consideran factores como cantidad y distribución de lluvia,
temperatura media anual y estacional, relieve, suelos, estacionalidad de los vientos, etc.
Estas capas se sobreponen para descartar áreas que no cumplen con los requisitos de
la especie. Una vez seleccionadas las grandes zonas potenciales y antes de adquirir los
57
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
terrenos para plantar necesariamente deben hacerse estudios detallados para calcular
el área plantable y los requerimientos de equipo y maquinaria necesarios para llevar
a cabo la operación.
Todas esas tareas implican una inversión que, en relación con el total de la operación, no
es significativa, pero debe hacerse para evitar sorpresas muy costosas posteriormente.
El dejar de hacer esta inversión porque no se presupuestó, se consideró muy elevada o
innecesaria, o el director de operaciones “tenía suficiente experiencia” son errores de
falta de prolijidad y de responsabilidad, que cuando llega el momento del fracaso se
penalizan caro. La ausencia de estudios de suelos es una de las causas que han llevado
al fracaso a varias empresas en sus intentos por sembrar teca en América Central.
Algunos trabajos recientes sobre metodologías para escoger tierras para cultivar teca
incluyen los de Serigatto (2003), Thiele (2008) y Ombina (2008)1.
Thiele (2008) menciona que las variables fisiográficas y climáticas correlacionan mejor
con la calidad de los sitios para teca que las variables químicas y físicas de los suelos
de Costa Rica. Desde el punto de vista de sustrato, la teca prefiere suelos fértiles de
origen aluvial, en los cuales las principales determinantes de productividad son el pH,
el contenido de N, la humedad del suelo, el drenaje, la textura, la saturación de bases
y la profundidad efectiva (Gangopadhyay et ál. 1987, Kumar 2005). En este sentido,
la teca prefiere suelos moderadamente profundos (>90 cm), bien drenados, de textura
media, estructura granular a bloque subangular, en regiones de temperatura media y
pendientes suaves (Drechsel y Zech 1994, Jha 1999). Deben evitarse los suelos mal
drenados (en particular vertisoles de depresión con problemas de anegamiento por
períodos prolongados), con alto contenido de arcilla, poco profundos (entisoles con
afloramiento rocoso o roca a poca profundidad), las cimas de pendientes muy secas
o muy ventosas donde los árboles se vuelcan y pierden la copa, lo que a su vez causa
un bajo aprovechamiento del agua y una disminución importante del volumen final.
También deben evitarse las áreas en donde la lluvia se concentra en períodos muy
cortos, o con un “veranillo” largo durante la estación de lluvias; si este es el caso, la
especie tiende a botar las hojas dos veces al año con el consecuente gasto energético.
Los sitios con niveles de acidez del suelo y del subsuelo muy elevados, en particular
pendientes en las cuales aflora el horizonte B ácido, tampoco son convenientes, así
como los sitios muy secos con suelos arenosos. Para lograr la máxima eficiencia, se
deben evitar los suelos anegados, con una profundidad menor a 2 m, en pendientes
1 Nota de los editores. Con frecuencia, el productor ya tiene un terreno en el que desea plantar teca. Si el sitio no
corresponde a las exigencias de la especie, se tendrán crecimientos pobres y alto riesgo tosanitario, ya que una
especie en sitios marginales sufre de estrés permanente y se debilita ante amenazas de plagas y enfermedades.
58
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
mayores al 6%, ya que estos factores suelen restringir el crecimiento y desarrollo de
la teca.
Para las condiciones de Costa Rica (Vallejos 1996), Panamá (Mollinedo 2003) y
Guatemala (Vaides 2004), se han desarrollado clases de sitio para teca (Cuadro 5.1).
En el caso de Guanacaste, Costa Rica, Bermejo et ál. (2004) produjo modelos de
crecimiento y rendimiento para teca que confirman lo encontrado por Vallejos (1996)
e introdujo la nomenclatura de calidad de sitio 23, 21 y 19, para referirse a la altura
promedio alcanzada por los árboles a la edad de 10 años (IS10).
Cuadro 5.1. Valores promedio de las variables de crecimiento de teca por clase de productividad en
varios países de Centro América.
Clase de
productividad
IS10
(m)
IMA dap
(cm/año)
IMA Htot
(m/año)
IMA AB
(m2/ha/año)
IMA vol
(m3/ha/año)
Guatemala (Vaides 2004)
Baja 11,38 1,60 1,30 0,75 2,33
Media 17,19 2,29 2,04 1,66 7,07
Alta 18,40 2,78 2,48 2,51 14,36
Excelente 26,43 3,48 3,09 3,95 29,36
Costa Rica (Vallejos 1996)
Baja 15,38 2,23 2,03 1,61 8,05
Media 18,63 2,76 2,75 2,27 14,88
Alta 21,37 3.,31 3,57 3,17 21,66
Excelente ≥21,38 ≥3,32 ≥3,58 ≥3,18 ≥21,67
Panamá (Mollinedo 2003)
Baja 13,43 1,99 1,81 0,47 3,44
Media 15,38 2,77 2,73 0,70 7,06
Alta 17,14 3,67 3,72 0,95 11,93
Aunque los valores de correlación entre las variables ambientales y el índice de sitio
para teca no son altos (r=60%), varios autores han desarrollado ecuaciones de
regresión lineal múltiple para condiciones de clima tropical estacionalmente seco en
América Central (Vásquez y Ugalde 1995, Vallejos 1996, Montero 1999, Mollinedo
2003). En general, se confirma que en este tipo de ambiente, la teca crece más conforme
aumenta la precipitación pluvial en suelos con alto contenido de Ca intercambiable; en
59
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
este último caso, existe un límite superior del contenido de Ca intercambiable donde
la relación del Ca con otros cationes se vuelve adversa. Por otra parte, el crecimiento
de la teca también se ve afectado en forma negativa con incrementos en el déficit
hídrico, la temperatura media anual y el porcentaje de saturación de acidez del suelo
(Alvarado y Fallas 2004), según las ecuaciones que se presentan a continuación:
IS10 teca = 2,206+ 0,007 PPT + 0,176 Ca (Vásquez y Ugalde 1995)
IS10 teca = 109,416 – 1,709 DEFHID + 1,095 PPT – 3,211 TMA (Montero 1999)
IS10 teca = 19,874 – 0,192 SATAC – 0,150 SATCa + 3,238 Ca/Mg (Mollinedo 2003)
IS10 teca = altura promedio alcanzada por los árboles a la edad de 10 años, PPT = precipitación,
Ca = contenido de calcio intercambiable, DEFHID = número de meses secos, TMA = temperatura
media anual en °C, SATAC = Saturación de acidez, SATCa = Saturación de calcio.
Preparación del terreno de la plantación
En general, las fincas disponibles en la región centroamericana no tienen el total del
área en condiciones óptimas para la siembra de teca; asimismo, hay regulaciones que
impiden modificar las áreas de bosque o las riberas de río. Esto adquiere relevancia
económica ya que si se compra un terreno con un 60% de área útil, el costo real de
terreno útil es un 40% mayor al precio pagado por hectárea2.
En muchas ocasiones, las plantaciones de teca se establecen en suelos compactados por
pisoteo de ganado, lo que causa episaturación (exceso de agua desde la superficie del
suelo hacia abajo). Entonces, es necesario drenar, subsolar hasta 60 cm de profundidad
y rastrillar el suelo en la faja donde se plantarán los árboles (para disminuir las
eventuales pérdidas de suelo por erosión, no se debe trabajar todo el terreno).
Si los suelos son bien estructurados y tienen un horizonte A de buen espesor, las labores
con equipo mecánico son mínimas; por el contrario, cuando los terrenos tienen suelos
degradados y ácidos (oxisoles, ultisoles e inceptisoles), se debe aplicar cal y fósforo al
voleo en la banda de plantación, antes de subsolar y rastrillar el suelo, de manera que
el producto se incorpore hasta la profundidad deseada. En esta fase de preparación del
2 Nota de los editores. Al calcular el crecimiento esperado hay que tener en cuenta que: a) no toda la supercie
de la propiedad puede ser plantada; b) lo reforestable no necesariamente puede plantarse todo con teca; c) en lo
plantable con teca, hay diferentes niveles de calidad del sitio. El rendimiento, entonces, es un promedio de todas estas
consideraciones.
60
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
suelo se deben realizar análisis físicos y químicos para definir el plan de fertilización que
debe aplicarse al trasplante para enmendar las limitaciones en contenidos de Ca, Mg,
P, K y acidez. En este tipo de suelo, se han encontrado deficiencias de P y K en África
Occidental (Zech y Kaupenjohann 1990) y en Guanacaste, Costa Rica (Portuguez
2012). En Guatemala, los suelos derivados de calizas presentan mucha pedregosidad y
deficiencias de micronutrientes, lo que obliga a romper la capa pedregosa y aplicar los
elementos que limiten el crecimiento normal de la plantación.
Los suelos depresionales con arcillas esmectíticas (vertisoles) no son aconsejables
para plantar teca por su susceptibilidad a permanecer encharcados una buena parte
del año. Sin embargo, si se decidiera plantarlos, es necesario planear un buen sistema
de drenaje y confeccionar lomillos en donde se siembran las plántulas; obviamente,
todo esto incrementa los costos.
El efecto de trabajar el suelo hasta 10 cm de profundidad alrededor de los árboles
tiene implicaciones sobre el crecimiento inicial de la teca con distanciamientos de
siembra 0, 30, 45 y 60 cm (Singh 1997). Este autor encontró incrementos en altura
durante el primer año, del orden de 105,2, 150,7, 150,2 y 190,7 cm para cada tratamiento
respectivamente.
Control de malezas
Según Ladrach (2010), en los inicios de la actividad forestal muchos profesionales
pensaban que la vegetación como pastos y otras malezas protegían al árbol en
crecimiento. En realidad, las raíces superficiales de los árboles en crecimiento compiten
por humedad y nutrientes con las raíces profundas de las malezas y pastos mejorados
(muy comunes en América Latina).
Un control efectivo de las malezas y pastos es el control químico (glifosato, un herbicida
sistémico). Este procedimiento es el más efectivo y económico ya que cuando se hace
solo la remoción de la hierba de la superficie ya sea cortándola o arrancándola se elimina
el problema superficialmente, pero las raíces profundas hacen que el pasto vuelva a
crecer.
Para que el herbicida tenga un efecto mejor y más duradero se debe aplicar antes de
la plantación y unos 2-3 meses después, con el fin de dejar que los árboles superen
rápidamente la altura de las malezas. El glifosato debe aplicarse sobre los brotes del pasto.
61
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
Densidad de la plantación y el espaciamiento
Existen diferentes métodos para la reproducción de teca. En los primeros años de
introducción de la teca se usaron seudoestacas, pero tienen el inconveniente de que
muchas veces las raíces quedan expuestas y pueden ser atacadas por hongos; bajo estas
condiciones, en Cuba muchos árboles de teca tienden a morir después de los 10 años
de edad por infestación de termitas desde la base del tronco. Posteriormente, se pasó
al uso de siembra directa de semillas y producción de plántulas en diferentes tipos
de envases, como bolsas, envases plásticos recuperables de los cuales se desprende
la planta completa al momento de la siembra, o envases de turba protegidos por una
malla de material degradable (jiffies). Con la producción en envases se logran tallos
principales y con poca ramificación.
En cuanto a la densidad de siembra y al espaciamiento para plantar teca, hay algunos
métodos para determinar la densidad adecuada del rodal, el área basal, el índice de
espaciamiento relativo, el índice de densidad y el factor de competición de copas. Por
lo general, la densidad fluctúa entre 1000 y 1100 árboles por hectárea para facilitar el
control de la competencia por pastos y malezas, aunque la competencia entre árboles
favorece el desarrollo de troncos rectos sin ramificaciones ni tendencia a bifurcarse
(Zobel y Sprague 1993).
Lo habitual en plantaciones forestales de carácter comercial son los espaciamientos
de 3 m x 3 m, 3,5 m x 2,8 m o 4 m x 2,5 m. No obstante, por muchos años se plantó a 3
x 3 m para una densidad de siembra de 1111 árboles, pues se asumía que el individuo
necesita 9 m2 para crecer. Con el mejoramiento genético y el aumento de la calidad
de las semillas, así como ensayos de densidad y espaciamiento, ahora se trabaja con
densidades de 600 a 800 árboles por hectárea.
Podas y raleos
Las podas y raleos son necesarios para mejorar la calidad de la madera y obtener
un mayor valor en el mercado por madera de calidad. Las podas de formación son
importantes desde el punto de vista de la calidad de la madera, ya que con esta actividad
se reduce la cantidad de nudos muertos producto de las bifurcaciones en las primeras
etapas de desarrollo del árbol. Con ello se logra minimizar la aparición de marcas
(nudos) en las trozas de valor comercial. La teca tiene la tendencia a bifurcarse; por
eso, con la poda de formación se busca dejar un solo tallo.
62
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
La poda de calidad es especialmente importante en el caso de la teca, cuyo producto
de venta es la madera sólida, libre de nudos. El procedimiento consiste en eliminar las
ramas inferiores en los troncos. Una estrategia para minimizar el costo de la operación
es hacerla coincidir con los raleos, siempre que sea posible, lo que depende del
crecimiento de los árboles. En la teca, la primera poda de calidad se realiza alrededor
de los cuatro años de edad.
Con los raleos se busca mejorar el diámetro y la altura de la troza comercial. Existen dos
tipos de raleos: el raleo sistemático que busca la eliminación de los individuos a partir
de las variables que inciden en el desarrollo de la actividad (ecológicas, financieras, de
crecimiento y rendimiento) y del producto final esperado. El raleo selectivo toma en
cuenta las mismas variables, pero su objetivo es mantener los individuos de la mejor
calidad. En el primer tipo simplemente se sigue un protocolo; para el segundo se debe
tener personal bien entrenado para que realice la selección.
Los raleos se deben programar a lo largo de toda la rotación; si se espera cosechar a
los 20 años, el primer raleo se hace a los cuatro años, el segundo a los 12 y a los 18 o
20 años se aprovecha la plantación. Cuando el periodo de rotación es de 25 años se
recomienda un raleo adicional a los 15 o 18 años.
Entre los factores que se deben tomar en cuenta en la decisión de cuándo ralear están
los datos de crecimiento de las parcelas de medición, la competencia entre individuos
por luz, la distribución espacial del dosel y el desarrollo de la copa (Suri 1975). Mientras
el rodal madura, el uso del dosel por parte de los individuos es menos eficiente; este es
un indicador de que los raleos deben intensificarse (Larson y Zaman 1985).
Respuesta a la fertilización
La respuesta a la fertilización de la teca en plantación depende de la calidad del sitio.
Como en cualquier otro tipo de operación forestal, si el sitio tiene una fertilidad
de suelo elevada, la posibilidad de respuesta a la adición de fertilizantes es baja y
viceversa. En sitios de fertilidad alta, el crecimiento inicial de la teca es tan rápido
que los árboles tienden a agobiarse, lo que obliga a utilizar un tutor o sistema de
amarre para evitar que el fuste se doble o se quiebre. También se pudiera adicionar
fertilizantes altos en P y K, pero bajos en N, para fortalecer el engrosamiento del
tallo y mantener su elongación. La baja respuesta de la teca a la fertilización puede
relacionarse con una alta presencia de malezas (gramíneas). Además, la fertilización
63
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
la hace más susceptible al ataque de herbívoros debido a la mejora en la palatabilidad
de las hojas (Kumar 2005).
La respuesta de la teca a la aplicación de varios elementos combinados (NPK) en
vivero (Nwoboshi 1975, Sundralingam 1982, Chaves y Fonseca 1991, Tewari 1999), al
momento del trasplante (Kishore 1987, Raigosa et ál. 1995, Singh 1997, Fonseca 2000,
Bheemaiah 2004) y en el campo (Patel 1991, Prasad et ál. 1986, Montero 1995, Mothes
et ál. 1991, Torres et ál. 1993) ha sido ampliamente documentada. De la misma manera,
se ha comprobado el efecto benéfico de la adición de riego y fertilizante (fertirriego)
en plantaciones jóvenes de clima monzónico de la India (Mutanal y Prabhakar 2001,
Bheemaiah 2004, Koppad y Rao 2005). A pesar de que la utilización de aguas servidas
favorece el crecimiento en altura, diámetro y volumen en plantaciones jóvenes, con
el tiempo se puede presentar un aumento de la mortalidad de los árboles debido a
intoxicación, probablemente con metales pesados (Gogate et ál. 1995).
Fertilización en vivero
Un factor importante en los programas de silvicultura intensiva de plantaciones es
que las plántulas que se produzcan en viveros sean de calidad óptima, para lo que
se requiere de sustratos con buena fertilidad. Diferentes estudios (Nwoboshi 1975,
Sundralingam 1982, Tewari 1999) demuestran que la fertilización con N, P y K en
viveros de teca brinda los mejores resultados para producir plantas de buen color y
vigor, acelerar su crecimiento y disminuir la incidencia de enfermedades en el vivero.
Fernando (1966) encontró que la adición de N-inorgánico mejora el crecimiento de las
plántulas a los dos meses de aplicado el tratamiento, en comparación con N-orgánico
(122 vs. 61 cm altura promedio). La adición de N es más relevante que P y K para el
crecimiento en vivero.
Para asegurar las buenas características físicas de los sustratos, se recomienda utilizar
una mezcla de suelo negro con arena y materia orgánica (Chaves y Fonseca 1991,
Tewari 1999) y más recientemente jiffies o sustratos a base de musgo. En el caso de
suelos ácidos en los cuales nunca se ha sembrado teca con anterioridad, debe pensarse
en la posibilidad de inocular con micorrizas las plántulas en el vivero, así como encalar
el sitio definitivo de plantación para asegurar una buena micorrización (Verma y
Jamaluddin 1995, Raman et ál.1997, Kelly et ál. 2004, Alvarado et ál. 2004).
64
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
En un ensayo de invernadero se empleó como suelo el horizonte superior de un latosol
amarillo oscuro encalado y fertilizado y como tratamientos la adición de 0, 40, 80, 120
y 160 mg/dm3 de K. Freiberger et ál. (2010) encontraron que la adición de K afectó la
acumulación de materia seca en hojas y raíces y la masa seca total de las plántulas de
teca; los valores máximos se dieron con las dosis estimadas de 88, 92 y 89 mg/dm3. En el
mismo ensayo, también encontraron que la fertilización con K afectó la acumulación
de N, Ca, Mg, K y S, así como la concentración de K, Ca y Mg en las hojas de las
plántulas de teca. Las mayores acumulaciones de N, Ca y S se dieron con las dosis de
104, 57 y 78 mg/dm3 de K, respectivamente.
Fertilización al trasplante
Fonseca (2000) informa de una única aplicación de fertilizante al trasplante, a una
distancia de 10 cm de la base del tallo. Se emplearon 25 kg N/ha como 15-15-15, 50 kg
N/ha como 12-24-12, 18-15-6-2 o 15-15-15; 100 kg N/ha como urea y 50 kg P/ha como
10-30-10 en plantaciones de teca en Nandayure y Hojancha, Costa Rica. Se encontró
que la variable ‘supervivencia’ no se vio afectada por los tratamientos, mientras que
la adición de los tratamientos con mayor contenido de N o las combinaciones N-P
produjeron el mayor incremento en altura y diámetro de los árboles. Este efecto
tendió a desaparecer después de 54 meses de aplicado el fertilizante, por lo que se
recomienda aplicar fertilizante al menos una vez por año hasta el cierre del dosel. En
la misma región (bosque tropical estacionalmente seco), se acostumbra aplicar una
fórmula como 10-30-10 o 12-24-12 al inicio de las lluvias, con un complemento de N
durante el pico de máxima precipitación hasta que cierre el dosel (3-4 años) como
mejor alternativa.
La adición de 30 g N + 6 g P + 3 g K por árbol fue el mejor tratamiento en plantaciones
de teca de seis meses de edad en Kerala, India, con incrementos en altura del 80%
sobre el testigo sin fertilizante (Singh 1997). Abod y Siddiqui (2002) compararon la
adición de 0, 160 y 320 g N por plántula; 0, 240 y 480 g P2O5 por plántula y con una base
de 320 g K2O por plántula al trasplante en un suelo franco arenoso en un lugar con una
precipitación mensual promedio de 136 mm. Se encontró una respuesta significativa
a la adición de todos los niveles comparados y su interacción, sobre todas la variables
estimadas (altura, diámetro, producción de materia seca). El efecto de los fertilizantes
se notó a partir del quinto mes después de la aplicación de los tratamientos y las dosis
más altas comparadas fueron los mejores tratamientos (320 g N y 480 g P2O5 por
plántula con la base de 320 g K2O por plántula).
65
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
En algunos casos, cuando se presentan deficiencias de elementos menores, la adición
de pequeñas cantidades de fertilizante puede ayudar a solventar el problema. Las
deficiencias de N, S y B pueden corregirse con aplicaciones al trasplante de 30 kg/ha de
sulfato de amonio y 1 kg/ha de borato de sodio. Cuando la fertilidad natural del suelo
es alta y las otras condiciones de crecimiento de la especie son óptimas, se recomienda
emplear fertilizante al trasplante con fórmulas bajas en N y altas en P, de manera que
se reduzca el problema del volcamiento de los árboles.
Fertilización de mantenimiento de la plantación
Se ha encontrado respuesta a la fertilización en plantaciones de teca de 2-5 años en
Panamá (Montero 1995), de 2, 7 y 12 años en Venezuela (Mothes et ál. 1991, Torres
et ál. 1993) y de 10 y 20 años en la India (Patel 1991, Prasad et ál. 1986). Sin embargo,
según Hernández et ál. (1990), en plantaciones de cinco años en El Salvador no hubo
respuesta a la aplicación de niveles crecientes de fertilizante. Los mismos autores
encontraron que la fertilización aumenta el diámetro y la altura de los árboles de
teca, particularmente en suelos distróficos, debido a una mejoría en las condiciones
nutricionales que se refleja en aumentos de las concentraciones foliares de elementos
deficientes y a un cierre más rápido de la copa de los árboles, con lo cual se suprime
el crecimiento de malezas (en particular gramíneas) y se reduce la competencia por
nutrimentos.
En el caso de la aplicación de fertilizantes al inicio de la plantación, Singh (1997)
encontró que diez meses después de la aplicación, la adición de nutrimentos había
mejorado en un 60% el crecimiento sobre el tratamiento testigo. Con la adición de 30 g
N + 6 g P + 3 g K por árbol se logró un crecimiento máximo de 78,4 cm en plantaciones
de teca en Kerala, India.
Raigosa et ál. (1995) en Guanacaste, Costa Rica, compararon la adición al trasplante y
al fondo del hoyo de estiércol, ceniza, KCl y NPK. Se encontró que la mejor respuesta
en altura se dio con los tratamientos con ceniza debido a su alto contenido de elementos
menores. Los mejores tratamientos fueron 1,2 kg de ceniza por árbol más 100 g de NPK
10-30-10 por árbol y, en segundo lugar, el tratamiento de 1,2 kg de estiércol por árbol
con 1,2 kg de ceniza por árbol. La supervivencia no mostró diferencias significativas
con la aplicación del fertilizante.
66
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
En Panamá, Montero (1995) encontró que la mejor respuesta a la fertilización con
NPK 12-24-12 en dosis de 84,9, 169,8 y 254,7 g por árbol, se obtuvo con la dosis más
alta, tanto en altura, diámetro y supervivencia, como en incremento medio en altura e
incremento corriente.
La respuesta de la teca a la fertilización en el campo es muy variada. Por ejemplo, el
resultado de la adición de fosforita parcialmente acidulada (fertilizante de solubilidad
lenta) en Venezuela a plantaciones de teca de 8 y 13 años de edad no fue significativo
debido a los bajos requerimientos de la especie por este elemento durante ese
momento de su desarrollo (Torres et ál. 1993). El resultado de la adición conjunta de
N, P y K en la India a plantaciones de 10 y 20 años de edad fue significativo (Prasad
et ál. 1986); la especie respondió tanto en altura como en diámetro y volumen a la
aplicación anual de N (0, 150 y 300 kg/ha) y P (0, 75 y 150 kg/ha) con una base de 50
kg K/ha (el N se dividió en dos porciones al año y el P y K en una sola aplicación)
durante cinco años. Los mejores tratamientos fueron la adición de 150-75, 150-150 y
300-150 kg/ha de N-P. Koppad y Rao (2005) compararon el efecto de varios métodos
de conservación de la humedad del suelo, así como la adición de fertilizante químico,
orgánico y residuo de hojas sobre la absorción de NPK en plantaciones de teca de dos
años de edad en la India. Se encontró que ninguno de los tratamientos de humedad
afectó la concentración foliar de P, mientras que los contenidos y la absorción total de
N y K se vieron afectados significativamente.
En un trabajo sobre fertilización en ultisoles de la zona norte de Costa Rica, Fallas
(2012) encontró que la adición de diferentes niveles de N (0, 80, 160 y 220 g árbol),
de P (0, 100, 200 y 300 g árbol) y K (0, 80, 160 y 220 g árbol) en forma individual
con una base de los otros dos nutrimentos para cubrir su posible deficiencia causó
un incremento en volumen comercial altamente significativo. El ensayo se evaluó en
fincas con edades iniciales de 0,79; 3,04; 6,02; 9,93 años, todas ubicadas en un radio de
2 km de distancia unas de las otras. El efecto se midió durante dos años después de
aplicados los tratamientos. A partir de la mejor respuesta en volumen para cada una
de las edades comparadas se confeccionó una curva de “mejor respuesta”, la cual se
comparó contra los rendimientos de volumen obtenido de las parcelas de medición
permanente más cercanas (Figura 5.1). El autor calcula que la ganancia neta producto
de la venta de madera en un turno de 20 años a US$150 m3 sería de US$16.000/ha3.
3 Nota de los editores. El interés central de la fertilización es asegurar una plantación inicial homogénea, una plantación
vigorosa, menos susceptible a plagas y enfermedades y, eventualmente, un incremento del crecimiento en volumen. En
ese último caso es necesario hacer los análisis económicos correspondientes para tener respuestas prácticas desde el
punto de vista nanciero.
67
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
Figura 5.1. Curvas de mejor ajuste para los incrementos en madera al aplicar o no los fertilizantes
Consideraciones sobre suelos para técnicos
Requerimientos nutricionales
La cantidad de nutrimentos que un árbol de teca absorbe por año se estima por medio
de curvas de absorción, en las cuales se miden dos componentes: la concentración
de los diferentes nutrimentos en los tejidos y la biomasa seca de dichos tejidos.
La multiplicación de los dos componentes representa la cantidad de nutrimentos
absorbida por el árbol. La cantidad absorbida por año de edad se calcula por medio
de las mejores ecuaciones de ajuste que se encuentren al correlacionar la cantidad
absorbida de nutrimentos con la edad de los árboles. El Cuadro 5.2 ofrece una tabla
de absorción de nutrimentos por árbol de teca para la región de Guanacaste, Costa
Rica; con los valores de esta tabla se puede calcular la cantidad de nutrimentos en la
biomasa aérea por unidad de superficie, con solo multiplicar los valores por el número
de árboles en el área.
68
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
Cuadro 5.2. Cantidad total absorbida de macro y micronutrimentos por árbol de teca en función de su
edad en Guanacaste, Costa Rica
Edad
(años)
Ca N KPMg SFe Zn B Mn Cu
(kg/árbol) (g/árbol)
1 0,09 0,06 0,06 0,08 0,01 0,01 0,51 0,04 0,05 0,11 0,03
20,19 0,16 0,12 0,05 0,03 0,01 1,56 0,15 0,16 0,25 0,07
30,29 0,27 0,19 0,03 0,05 0,02 2,99 0,35 0,29 0,40 0,12
4 0,41 0,38 0,26 0,02 0,07 0,02 4,76 0,62 0,45 0,56 0,17
50,54 0,49 0,33 0,03 0,09 0,03 6,83 0,97 0,63 0,73 0,23
60,68 0,61 0,40 0,05 0,11 0,04 9,16 1,40 0,84 0,90 0,29
70,83 0,73 0,47 0,08 0,14 0,05 11,75 1,90 1,06 1,07 0,35
80,98 0,86 0,54 0,12 0,17 0,07 14,57 2,49 1,30 1,25 0,42
91,15 0,99 0,62 0,17 0,20 0,08 17,62 3,15 1,56 1,43 0,49
10 1,33 1,13 0,70 0,23 0,23 0,09 20,88 3,89 1,83 1,61 0,56
11 1,52 1,27 0,78 0,31 0,26 0,11 24,35 4,71 2,12 1,80 0,63
12 1,72 1,41 0,86 0,40 0,30 0,12 28,02 5,60 2,42 1,99 0,71
13 1,92 1,56 0,95 0,50 0,34 0,13 31,88 6,58 2,74 2,19 0,79
14 2,14 1,71 1,04 0,61 0,38 0,15 35,93 7,63 3,07 2,38 0,86
15 2,37 1,86 1,13 0,74 0,42 0,17 40,16 8,76 3,41 2,58 0,94
16 2,61 2,02 1,22 0,88 0,46 0,18 44,56 9,97 3,77 2,78 1,03
17 2,86 2,18 1,31 1,03 0,51 0,20 49,14 11,25 4,13 2,98 1,11
18 3,11 2,35 1,40 1,19 0,56 0,22 53,89 12,62 4,51 3,18 1,19
19 3,38 2,52 1,50 1,36 0,61 0,24 58,80 14,06 4,90 3,39 1,28
20 3,66 2,70 1,60 1,54 0,66 0,26 63,87 15,58 5,30 3,60 1,37
La teca en Costa Rica absorbe los macronutrimentos en el orden Ca>N>K>P>Mg>S,
mientras que bajo condiciones de África, los nutrimentos que más requiere la especie
son N> P>K>Ca>Mg>S (Drechsel y Zech 1994). Esto demuestra la influencia del sitio
sobre la absorción de nutrimentos de la especie. En el caso de los micronutrimentos, el
orden de absorción en Costa Rica es Fe>>Zn>B>Mn>Cu, sin valores de comparación
en África. La mayoría de los nutrimentos absorbidos por la teca en Costa Rica los
suple el ecosistema, ya que lo que se adiciona como fertilizante es muy poco; esto
pudiera causar problemas de agotamiento del suelo, ya que se mina el sistema por
extracción de madera (Poels 1994).
69
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
Datos recolectados por Kumar (2005) en plantaciones de 20 años en India indican
que con el aprovechamiento de madera en plantaciones de 30 años se extraen 247, 41,
170, 632 y 198 kg/ha de N, P, K, Ca y Mg, respectivamente, y que las tasas de absorción
anual de N, P y K son de 264, 17 y 132 kg/ha, respectivamente. Fernández-Moya et ál.
(2011) encontraron valores de absorción similares en plantaciones de teca en Panamá
y Costa Rica, al igual que Nwoboshi (1984) en la biomasa aérea de plantaciones de
crecimiento lento entre 1 y 15 años de edad en Nigeria.
Reciclaje de nutrimentos
La adición de residuos al suelo en plantaciones de teca suele darse de manera
permanente en pocas cantidades, o en gran cantidad una vez al año, cuando se pierde
el follaje durante la época seca, durante el turno de corta, al limpiar el sotobosque
antes de la cosecha y como residuos de cosecha propiamente dichos. En general, la
adición de residuos en plantaciones de teca aumenta con la edad, hasta que cierra la
copa de la plantación; a partir de ese momento, más del 90% de los residuos que caen
de los árboles se mineralizan en un período de menos de seis meses (Egunjobi 1974),
aunque algunos nutrimentos pueden ser translocados del subsuelo a la superficie vía
absorción/deposición de residuos. La poca adición de residuos orgánicos (5,5 a 12,1,
con un promedio de 7,7 t/ha/año en plantaciones entre 15 y 56 años), y la consecuente
reducción en liberalización de nutrimentos por mineralización pueden llevar a la
degradación del sitio en plantaciones de teca (Kumar 2005).
Boley et ál. (2009) encontraron en plantaciones de teca en Costa Rica una disminución
del contenido de materia orgánica del suelo, en relación al bosque natural y plantaciones
mixtas de otras especies. Dichos autores mencionan que la misma tendencia se ha
encontrado en países asiáticos. Según Amponsah y Meyer (2000) y Chaubey et ál.
(1988), bajo bosques naturales puede encontrarse una mayor cantidad de nutrimentos
que bajo plantaciones de teca del mismo lugar debido a la adición de residuos del
sotobosque en el primer caso, y una mayor pérdida de nutrimentos por lavado y
mineralización, en el segundo caso. Sin embargo, para Nath et ál. (1988), la adición de
residuos en plantaciones de teca causa un aumento de la saturación de bases y del pH
del suelo en plantaciones de 14 años y más aún en las de 28 años4.
4 Nota de los editores. En las comparaciones de usos del suelo, lo lógico es comparar una plantación, no con el ideal
del bosque nativo, sino por el uso alternativo (normalmente, la agricultura y la ganadería). Sin embargo, las cifras
presentadas en este capítulo son una referencia importante; valdría la pena pensar en prácticas que reduzcan la
diferencia con el bosque nativo.
70
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
Estas adiciones son relevantes pues incorporan nutrimentos de liberación lenta a la
plantación, con lo que disminuye la necesidad de aplicar fertilizantes durante el período
de descomposición de los residuos. Los cambios edáficos atribuidos a la liberación de
nutrimentos, producto de la biodegradación de la hojarasca sobre el horizonte A, en
plantaciones de teca de 2, 7 y 12 años de edad implican aumentos de Mg, N, materia
orgánica, capacidad de intercambio catiónico y pH y una disminución del contenido
de P (Márquez et ál. 1993). Sin embargo, a menudo debe adicionarse N al ecosistema
para favorecer la mineralización de los residuos y evitar la retención de nutrimentos
en la biomasa de los organismos descomponedores.
Bajo condiciones no disturbadas, más del 70% del N requerido por una plantación
establecida puede ser suministrado por mineralización de residuos y N atmosférico.
No obstante, esta cantidad se puede reducir al 15% cuando ocurren incendios
regularmente, lo que fuerza al sistema a ceder parte del N de reserva en el suelo. En
zonas con período seco definido, es común que la teca pierda el follaje; las hojas se
amarillan y caen en secuencia temporal desde la parte baja del árbol hacia arriba.
Probablemente esto se deba al déficit de humedad, pero también por una merma en la
adición de N en el agua de lluvia.
Niveles y síntomas de deciencia foliar
Una de las posibles causas del bajo rendimiento de una plantación es la deficiencia
nutricional, la cual puede estimarse por medio de un análisis foliar. El tejido que más
se recomienda para hacer este análisis es el segundo par de hojas maduras (a veces
un grupo de 3 hojas) que se distinguen de las hojas jóvenes por su superficie glabrosa,
de la parte iluminada de la copa, de árboles sanos que no estén fructificando (Brunck
1987).
Jayamadhavan et ál. (2000) realizaron un estudio en plantaciones de teca de diez años
de edad en el clima monzónico de la India. Los autores midieron la variación en la
concentración de N, P y K, en función de la hora de muestreo, la edad de la hoja,
la posición de las hojas en la copa, clase diamétrica y la variación anual. El estudio
concluye que para una plantación de esta edad, el muestreo foliar debe realizarse
entre las 09:00 y 11:00 horas, cuando es mayor la concentración de los tres elementos
analizados y menor su coeficiente de variación. Además, afirman que, preferiblemente,
se debe evaluar la segunda hoja desde la terminal de la rama, del tercio inferior de la
copa (no hubo diferencias significativas en la concentración por efecto de luminosidad)
y de la clase diamétrica mayor. En las condiciones del estudio, el mes en el que se dan
71
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
las mayores concentraciones foliares es junio durante la época lluviosa. Drechsel y
Zech (1994), encontraron que las concentraciones foliares de N y P en árboles de
teca decrecen durante los primeros 4 a 6 años, mientras que la concentración de otros
elementos como K, Mg, Zn y Cu permanecen relativamente estables. Es necesario
desarrollar protocolos de muestreo foliar para plantaciones de edades entre 6 meses
y 3 años de edad, cuando todavía no se ha desarrollado una copa que cierre el dosel.
Una vez que se determina el mejor tejido a muestrear y la mejor época para realizar
el muestreo, se puede hacer la comparación de valores entre sitios y árboles con
diferentes condiciones nutricionales para determinar los niveles de insuficiencia,
suficiencia y exceso. En el Cuadro 5.3 se resumen compilaciones realizadas en África
(Drechsel y Zech 1991) y en Australia (Boardman et ál. 1997).
Cuadro 5.3. Interpretación de niveles foliares de nutrimentos en plantaciones de teca
Elemento Deciente Marginal Adecuado Alto
N (%) <1,20 1,20-1,51 1,52-2,78
P (%) <0,10 0,10-0,13 0,14-0,25 0,40
K (%) <0,50 0,50-0,79 0,80-2,32 2,33
S (%) <0,08 0,08-0,10 0,11-0,23
Ca (%) <0,55 0,55-.0,1 0,72-2,20
Mg (%) <0,10 0,10-0,19 0,20-0,37
Cu (mg/kg) 10-25
Zn (mg/kg) 11-19 20-50
Mn (mg/kg) <30 30-49 50-112
Fe (mg/kg) 58-390 391-1074
Al (mg/kg) 85-320 340-480
B (mg/kg) 15-45
Fuente: Adaptado de Drechsel y Zech (1991) y Boardman et ál. (1997).
Los síntomas de deficiencia foliar se utilizan tardíamente para determinar los
elementos que limitan el crecimiento de las plántulas en el vivero o de los árboles en
plantación. Bebarta (1999) menciona que la deficiencia de algunos elementos produce
72
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
síntomas visuales en la teca. La deficiencia de N, por ejemplo, se reconoce porque las
hojas se vuelven verde amarillentas, pequeñas y poco gruesas; la deficiencia de P hace
que las hojas se tornen verde oscuro, con manchas púrpura en las puntas de las hojas
y en algunos tallos jóvenes; la deficiencia de K causa que la corteza en la parte inferior
del tallo sea muy corrugada y con márgenes corchosos, las puntas y márgenes de la
corteza se secan y se tuercen hacia adentro.
En suelos ácidos de África Occidental, Zech y Kaupenjohann (1990) encontraron
que a menudo hay deficiencia de K (0,06-0,07%) en las hojas de la parte superior
de la copa; en estas condiciones se puede dar la muerte descendente de los árboles,
acompañada de necrosis intervenales y de los bordes de las hojas.
A nivel de plantación, no se han encontrado en la literatura trabajos que describan
los síntomas de deficiencia foliar en la teca. A nivel de invernadero, Nwoboshi (1975)
describió los síntomas de deficiencia de N, P, K, Ca y Mg en plántulas de teca y Sujatha
(2005, 2008) la Fe, Cu, Zn, Mn, Mo y B. Los problemas de deficiencia de los elementos
comparados son fácilmente corregibles con la aplicación foliar de soluciones al 0,3%
de FeSO4, caldo bordelés al 0,1%, ZnSO4 0,1%, MnSO4 0,1%, MoO3 0,1% y ácido
bórico 0,05%, en el momento en que se descubra la carencia (Sujatha 2008).
Corrección de acidez del suelo
Entre las propiedades físico-químicas del suelo, ninguna es más importante para la
teca que la reacción del suelo (pH), en la medida en que afecta su crecimiento y su
relación directa con la saturación de bases, la saturación de Ca y la saturación de
acidez o de Al intercambiable (Bebarta 1999). Según Zech y Drechsel (1991), la teca
presenta un crecimiento pobre cuando el pH en CaCl2 es menor a 4,3, mientras que
cuando es mayor a 4,7 el crecimiento es bueno. En estas condiciones, los suelos tienen
valores de Ca intercambiable bajos, por lo que es conveniente dejar en el campo la
corteza de la madera (rica en este elemento) para reducir las posibilidades de inducir
deficiencias de Ca después de la primera corta de la plantación.
En la Figura 5.2 se muestra el crecimiento de la teca en suelos con pH inferior a 6 en
Costa Rica (Alvarado y Fallas 2004). Como se ve, al pasar del 1 al 5,8% de saturación
de Al en el suelo (dato relativo a la suma de cationes en el ecosistema, % Sat. Ac. =
(Ac./(Ca+Mg+K+Ac.)*100), el incremento medio anual de la altura de los árboles se
reduce de casi 3,9 a 1,5 m/año. Con la ecuación Y= 4,62-0,55X, se encuentra que con un
5,8% de saturación de Al los árboles tendrían una tasa de crecimiento de 1,45 m/año (o
73
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
su equivalente a 14,5 m a los 10 años de edad), valor considerado como de sitio medio a
bajo por Vaidez (2004) y Vallejo (1996). Con un valor de 4% de saturación de aluminio,
la tasa de crecimiento sería de 2,42 m/año (o su equivalente a 24,2 m a los 10 años de
edad), valor considerado como de sitio alto a excelente por los mismos autores. Así, el
nivel crítico tentativo de saturación de acidez para la teca podría fijarse en un 4%, lo
que significa que con este valor se maximizan los rendimientos, según lo encontrado
en la práctica en Guatemala y Costa Rica. Si se emplea como parámetro el contenido
de Al intercambiable (valor absoluto del parámetro en el suelo) en plantaciones de
teca en Brasil (Oliveira 2003) y Panamá (Mollinedo et ál. 2005), donde se considera
que valores altos de Al intercambiable entre 460-1.200 kg/ha, se recomienda mantener
el nivel de saturación de Al por debajo del 8%. Estas condiciones son comunes en
el trópico húmedo, donde se recomienda hacer aplicaciones de cal y yeso en banda
e incorporada, con una fórmula completa alta en P a la siembra y cada 6-8 meses
aplicaciones complementarias con fórmulas como la 15-15-15 y suplementos con
elementos menores, según sea necesario.
De acuerdo con Alvarado y Fallas (2004), el valor de 67,6% de saturación de Ca en
el suelo es el nivel crítico para esta especie (Figura 5.3). Este hecho se corrobora con
lo encontrado por Vallejos (1996) y Montero (1999), en el sentido de que a mayor
cantidad de Ca intercambiable en el suelo, mayor es el crecimiento de la plantación. El
alto requerimiento de la teca por Ca y el hecho de que las fórmulas de requerimiento de
encalado solo consideran la necesidad de cal para neutralizar la acidez intercambiable,
hacen que en suelos distróficos deba sumarse al menos un 20-30% de cal a la cantidad
recomendable para suplir las necesidades del elemento por los árboles de teca. Esta
aplicación debe hacerse en la segunda y subsecuentes aplicaciones de la enmienda,
necesarias en cualquier plan de encalado.
74
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
Incremento medio anual en altura (m) Incremento medio anual en altura (m)
Cuando
Y=-10,
Cuand
o
Cuand
o
Y= 4,6
2
Cuand
o
Saturación
d
o X> 67,6
42-0,18X
o
X<67,6
Saturaci
ó
o
X< 5,8
2
-0,55X
o
X >5,8
d
e acidez (%)
ó
n de calcio ( %
%
)
0
1
2
3
4
5
05 10 15 20 25 30
0
1
2
3
4
5
050 60 70 80 90
Figura 5.2. Relación entre el incremento medio anual en la altura y la saturación de acidez en el suelo
para 14 plantaciones de teca en Costa Rica con un pH del suelo en agua <6,0
Fuente: Tomado de Alvarado y Fallas (2004).
Incremento medio anual en altura (m) Incremento medio anual en altura (m)
Cuando
Y=-10,
Cuand
o
Cuand
o
Y= 4,6
2
Cuand
o
Saturación
d
o X> 67,6
42-0,18X
o
X<67,6
Saturaci
ó
o
X< 5,8
2
-0,55X
o
X >5,8
d
e acidez (%)
ó
n de calcio ( %
%
)
0
1
2
3
4
5
05 10 15 20 25 30
0
1
2
3
4
5
050 60 70 80 90
Figura 5.3. Relación entre el incremento medio anual en la altura y la saturación con calcio en el suelo
para 14 plantaciones de teca en Costa Rica con un pH del suelo en agua <6,0
Fuente: Tomado de Alvarado y Fallas (2004).
Saturación de Calcio (%)
75
Condiciones de sitio y la silvicultura de la teca Capítulo 5
En plantaciones comerciales, el encalado se realiza con maquinaria y se emplean
productos que tengan el mejor poder relativo de neutralización total. Si por alguna
razón no se aplicó la cal antes de la siembra, esta puede hacerse en forma manual
alrededor de los árboles.
Aunque algunos géneros de micorrizas vesículo-arbusculares (VAM) confieren a
las plantas que colonizan mayor tolerancia a la acidez o la concentración de Al en
el suelo, estas dos variables también pueden afectar en forma negativa el grado de
infección del hongo (Kelly et ál. 2004). Este hecho ha sido demostrado por varios
autores para el caso de la teca (Verma y Jamaluddin 1995, Raman et ál.1997, Alvarado
et ál. 2004), lo que redunda en un mal crecimiento de las plantaciones en suelos ácidos
(Alvarado et ál. 2004). En los estudios mencionados se identificaron 16 hongos VAM,
pero las especies más frecuentemente asociadas a la teca son Glomus etunicatum
y Acaulospora scrobiculata (Verma y Jamaluddin 1995) y Glomus fasciculatum y
Glomus masseae (Raman et ál. 1997). Gadea et ál. (2004) encontraron un incremento
del número de hojas, altura y el diámetro a la base del cuello, a los 100 días de aplicar
VAM a plántulas de teca.
Pérdida de nutrimentos por la erosión del suelo
Las plantaciones de teca en Java no solo se hicieron por su fina madera, sino también para
reforestar lomeríos y protegerlos contra la erosión y evitar daños por sedimentación en las
planicies bajas de producción agrícola (Ladrach 2005). En Darjeeeling, India se estudió
el efecto de la teca sobre las propiedades del suelo, y se establecieron comparaciones con
lo que sucede en plantaciones de caucho y bosque natural, sin que se lograra encontrar
diferencia alguna entre las características del suelo y entre los tipos de vegetación, excepto
que en las plantaciones de teca el contenido de Ca aumentó (Krisnakumar et ál. 1991).
Un efecto similar se encontró en Costa Rica, donde los suelos bajo cobertura de teca
tienen más K y Mg en el horizonte B y más Ca en el horizonte O/A que los suelos bajo
cobertura de bosque natural o pastos (Boley et ál. 2009).
Sin embargo, otros autores han encontrado que la especie en plantación es erosiva, lo
que se atribuye al tamaño de sus hojas, alta densidad de plantación (lo que implica alta
interceptación de luz), poco crecimiento de sotobosque a menudo atribuible al efecto
alelopático de exudados de sus hojas y pérdida de materia orgánica del suelo, raleos
poco intensivos o tardíos y quemas (Bell 1973, Wolterson 1979, Ramnarine 2001,
Boley et ál. 2009). En general, el incremento de las tasas de erosión en plantaciones
forestales también se atribuye a la compactación del suelo durante el proceso de
76
Segunda Parte Aspectos técnicos de las inversiones de teca en América Latina
extracción de la madera, el cual causa un aumento de la densidad aparente a poca
profundidad, una reducción de la infiltración promedio en estado de equilibrio y,
por ende, un incremento de la escorrentía (Malmer y Grip 1990). Sin embargo, en
relación con la siembra de cultivos agrícolas o de pasturas, la reforestación con teca en
terrenos degradados, aumenta la infiltración en equilibrio (2,86, 2,59 y 5,76 cm/hora,
respectivamente), debido a un aumento de la retención de humedad del suelo y a una
reducción de la densidad aparente y de la tasa de escorrentía (Mapa 1995).
La información recopilada por Bell (1973) muestra que las pérdidas de suelo por
erosión en Trinidad siempre fueron mayores en plantaciones de teca que en los bosques
naturales de la misma región, con variaciones importantes debidas a la cantidad y
erosividad de la lluvia caída en diferentes años. En este caso, las altas tasas de erosión
se atribuyen más que todo a deficiencias en el manejo silvicultural de las plantaciones.
En cuanto a las pérdidas de suelo en plantaciones de teca, en Trinidad fueron del orden
de 5,6 t/ha/año, y hasta 12 t/ha/año en Tailandia, las cuales pueden reducirse en más del
100% cuando se intercala la plantación con vetiver5.
Arce (2003) en Guanacaste, Costa Rica, encontró una tasa de erosión de 106 t/ha/
año, asociada a pérdidas significativas de Ca, Mg, P, Fe, Mn y Cu. Con el fin de reducir
la pérdida de suelo por erosión en plantaciones de teca en Guanacaste, Costa Rica,
Santamaría (1992) y Edwards (1993) compararon el empleo de barreras vivas, barreras
muertas, la combinación de ambas y de acequias de ladera combinadas con barreras
vivas, en pendientes de 20-40 y 40-60%. Los autores no encontraron diferencias
significativas debidas a tratamiento o grado de pendiente.
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5 Nota de los editores. Nuevamente hacemos énfasis en que, en la comparación de cultivos, siempre debe tomarse
como referencia el cultivo alternativo, y no el cultivo ideal. En este caso, la comparación legítima sería con agricultura
y ganadería.
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