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Semiótica Multimodal de las Experiencias Espirituales: La Representación de Creencias, Metáforas y Acciones

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Los textos islámicos enseñan que cualquier manera de hablar de Dios no es sino una metáfora, es decir, una manera de hablar acerca de Dios de tal modo que el ser humano pueda comprender fácilmente (cf. Bausani, 1980: 16-17). En este sentido, se trata de metáforas conceptuales tal como son explicadas por la Lingüística Cognitiva: cuando el Qur´an, o la Biblia, u otros textos sagrados hablan de la Divinidad en términos humanos, usan metáforas, y se recurre esencialmente a la metáfora conceptual de alto nivel ABSTRACTO ES CONCRETO. ¿Cómo se relacionan los creyentes y practicantes de hoy, y no solamente los teólogos, con ciertas metáforas transmitidas por su fe?, y ¿qué pueden decirnos dichas metáforas sobre los conceptos que los individuos tienen sobre sí mismos? Por otra parte, ¿de qué manera mantiene el creyente una representación viable de sí mismo y del mundo que le rodea a pesar de los aspectos aparentemente contradictorios de sus representaciones? En este artículo intento mostrar que la Lingüística Cognitiva puede ofrecer una nueva perspectiva en el tratamiento de estas cuestiones, y que las metáforas que se refieren a los conceptos “más significativos”, como el concepto de persona y el de lo transcendente, están profunda y firmemente enraizadas en nuestro sistema conceptual individual, poniendo en evidencia asociaciones metafóricas y metonímicas que a menudo no son del todo evidentes.
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Semiótica Multimodal de las Experiencias Espirituales:
La Representación de Creencias, Metáforas y Acciones
VITO EVOLA
Académico Visitante, Dep. Lingüística, Universidad de California, Berkeley evola@berkeley.edu
Dep. Ciencias Lingüísticas y Filológicas, Universidad de Palermo, Italia evola@unipa.it
1. INTRODUCCIÓN
Los textos islámicos enseñan que cualquier manera de hablar de Dios no es sino una
metáfora, es decir, una manera de hablar acerca de Dios de tal modo que el ser humano pueda
comprender fácilmente (cf. Bausani, 1980: 16-17). En este sentido, se trata de metáforas
conceptuales tal como son explicadas por la Lingüística Cognitiva: cuando el Qur´an, o la
Biblia, u otros textos sagrados hablan de la Divinidad en términos humanos, usan metáforas, y
se recurre esencialmente a la metáfora conceptual de alto nivel ABSTRACTO ES CONCRETO.
¿mo se relacionan los creyentes y practicantes de hoy, y no solamente los teólogos,
con ciertas metáforas transmitidas por su fe?, y ¿qué pueden decirnos dichas metáforas sobre
los conceptos que los individuos tienen sobre mismos? Por otra parte, ¿de qué manera
mantiene el creyente una representación viable de mismo y del mundo que le rodea a pesar
de los aspectos aparentemente contradictorios de sus representaciones?
En este artículo intento mostrar que la Lingüística Cognitiva puede ofrecer una nueva
perspectiva en el tratamiento de estas cuestiones, y que las metáforas que se refieren a los
conceptos “más significativos”, como el concepto de persona y el de lo transcendente, están
profunda y firmemente enraizadas en nuestro sistema conceptual individual, poniendo en
evidencia asociaciones metafóricas y metonímicas que a menudo no son del todo evidentes.
2. METÁFORAS SOBRE DIOS EN TEXTOS SAGRADOS
DesCamp y Sweetser (2005) analizan un total de 44 metáforas contenidas en las
escrituras hebreas y 50 en las escrituras cristianas, por ejemplo DIOS ES PADRE, DIOS ES
PASTOR, ROCA, etc. Sus análisis apuntan hacia metáforas relacionales entre Dios y los
humanos, por ejemplo Padre-niño, Señor-servidor, etc, que muestran una relación de amor
bidireccional, con poder asimétrico pero amor simétrico (p. 233).
En Evola (2004, 2005) he propuesto que una metáfora conceptual muy frecuente en la
Biblia es la de DIOS ES AMANTE. Esta metáfora informa el Cantar de los Cantares, así como el
Salmo 45. En esta metáfora, Dios y el devoto son vistos como AMADO y AMANTE,
produciendo una simetría, aunque ilusoria o temporal, para el devoto. Esto no significa que
esta metáfora concreta sea aceptable para todos los creyentes o que la tengan presente
mentalmente. De hecho, cada individuo muestra sus preferencias en la manera como se
representa a Dios y esas preferencias vienen motivadas por las experiencias de su propia vida.
En cualquier caso, parece bastante sorprendente que se recurra en alguna medida al erotismo
para hablar sobre Dios.
¿Por qué no es contradictorio que un sistema religioso, cuyas leyes sobre la sexualidad
son tan rigurosas y los castigos correspondientes tan severos, llegue a admitir descripciones
más o menos explícitas de esos actos para hablar sobre lo Sublime?, es más ¿por qué razón se
les ocurre a las personas hablar sobre Dios y lo divino en términos de un dominio fuente
humano? ¿Por qué no usar otros dominios no humanos, como por ejemplo la indumentaria o
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los objetos mecánicos, sobre todo teniendo en cuenta que tantos sistemas religiosos proben
representar a Dios, y en particular representarlo mediante forma humana?
3. DIOS CREADO A IMAGEN Y SEMEJANZA DEL HOMBRE
La agencia divina suele concebirse en los términos del objeto más complejo que el
hombre conoce y que no es otro que él mismo. Las personas saben mucho sobre mismas,
mucho más que sobre otras cosas del mundo, y así el ser humano aparece como la fuente de
información más accesible para generar inferencias. Dios fue creado a la imagen del hombre
y, al parecer, la atribución de mente a los seres sobrenaturales es considerado un universal
antropológico (Boyer 2001: 143-144), lo cual sitúa al hombre mucho más cerca de lo divino
que de lo animal en la Gran cadena de los seres”.
No obstante, un Dios de forma humana es, en palabras de Barrett, teológicamente
correcto” (1999). “Dios” presenta un buen número de cualidades humanas. Aun así, es preciso
admitir que “dioses humanizados” como Jesús de Nazaret o avatares como Krishna, no son
del todo como el resto de los humanos. El Dios presentado en la Biblia o en el Quran tiene
una mano poderosa, y Sus ojos lo ven todo, pero se trata de metáforas de Su omnipotencia y
de Su omnisciencia. En cierto sentido, el creyente debe jugar con dos espacios mentales
diferentes (Fauconnier y Turner 2002; Fauconnier 1985): uno es un Dios humano, con el que
puede relacionarse, el otro, que se construye sobre el primero, es un Dios sobrenatural, que va
mucho más allá de lo que el creyente es capaz de concebir. El creyente se debate
constantemente entre conocer y no ser capaz de conocer. Sólo puede entender la idea de Dios,
a pesar de Sus cualidades infinitas, en términos de lo humano y considerándolo una “persona
- aunque la Perfección Última de Humanidad.
4. LAS METÁFORAS MEDIANTE LAS QUE REZAMOS (Y VIVIMOS)
4.1. Estudio de caso
En este apartado describo mi estudio sobre mo las personas representan sus
experiencias espirituales mediante el habla, la gestualidad y el dibujo (coloreado). Presento el
caso de uno de mis informantes, Edward, un predicador cristiano de calle que se llama a
mismo “astol de Cristo”. Por esta razón centraré aquí mi atención en el lenguaje cristiano y
bíblico, análogo en muchos aspectos al lenguaje propio de otros sistemas religiosos teístas. Al
hablar de su vida personal menciona a menudo su sufrimiento inmerecido. Su esperanza, a la
que identifica con su fe, es que aln día las cosas irán mejor, si no en este mundo en el
próximo. Entre los sufrimientos vividos relata la falta de un padre verdadero - el suyo no era
un mal hombre, pero abusaba de las drogas y fue finalmente separado de su hijo.
Comparo esta entrevista con las realizadas a otros dos informantes, otro predicador
cristiano de calle y un satanista.
4.2. DIOS ES ARRIBA/ LO MALO ES ABAJO
Probablemente, la metáfora más frecuente en las representaciones y el pensamiento
religiosos y espirituales sea LO BUENO ES ARRIBA / LO MALO ES ABAJO, que podría considerarse
una extensión del esquema imagístico MÁS ES ARRIBA / MENOS ES ABAJO. Como sucede de
hecho en muchas culturas, también existe la idea de que MÁS ES MEJOR, por tanto DIOS ES
ARRIBA. En realidad, esta metáfora es qui la que se presenta con más profusión y
3
consistencia en mis datos, relacionada también con DIOS ES BUENO (y por tanto ARRIBA). El
Padre Nuestro está arriba en el cielo, y las personas que tienen experiencias fuera del
cuerpo dicen que ven cosas mientras flotan pacíficamente por encima del mundo real. La
mayoría de personas señalarán deícticamente “arriba” para hacer referencia a Dios, y hacia
abajo” para indicar el diablo, y en la Carta de San Pablo a los Corintios éste advierte: el que
piensa estar firme, mire que no caiga(1 Cor. 10:12). Los arquitectos de la Europa medieval
jugaron con esta metáfora conceptual al construir las iglesias góticas con tejados estilizados y
puntiagudos. La iglesia, primero como edificación y después extendida metonímicamente a
aquellos que rezan en su interior, es el locus al que los creyentes pueden acudir a “elevar” sus
almas para “alcanzar el cielo” (Evola 2008: 69).
Durante mi investigación constaté que se recurre a esta metáfora sistemáticamente en el
habla, la gestualidad y los dibujos. Por ejemplo, incluso al dibujar el paraíso (ya de por un
espacio de arriba”) los entrevistados situaban a Dios en la parte superior del dibujo, y a veces
a la derecha, de acuerdo con la idea LO BUENO ES A LA DERECHA/ LO MALO ES A LA IZQUIERDA
tal y como se describe en Casasanto (en imprenta).
Este hecho nos ofrece clara evidencia de que al igual que sucede con cualquier tipo de
experiencia s o menos común, la percepción humana se basa en la experiencia corporal de
la especie, es decir, está siempre „corporeizada‟ (embodied). Además, el hombre mantiene los
habitus (en el sentido de Bourdieu) a través de los cuales la sociedad y la cultura se imprimen
en el individuo, no sólo mediante bitos mentales, sino también corporales incluyendo la
gestualidad.
4.3. CONTABILIDAD MORAL
Lakoff y Johnson (1999) sostienen que buena parte de nuestro razonamiento moral se
basa en metáforas del tipo CONTABILIDAD MORAL. Nuestra concepción de la contabilidad se
“lamina” (laminate) con la metáfora EL BIENESTAR ES RIQUEZA. Esto se halla conceptualmente
en la base de la noción católica de las indulgencias y de muchas representaciones del paraíso:
si rezas o haces algo especial, is más rápidamente al cielo.
Cuando solicité a mi informante que dibujara su visión del paraíso (fig. 1) se dispuso a
proyectar (mapping) en su idea del más allá todos los bienes de los que carecía en este mundo
conceptualizando así el BIENESTAR en términos de RIQUEZA. En su dibujo, su “parcela del
paraíso comprendía una casa sobre una extensión de terreno junto a un río y cascadas de
agua. Lo interesante es que en el dibujo la casa les pertenecía a él y a su mujer (a pesar del
hecho de que en este mundo no tiene
compañera), y su casa tenía una chimenea y
un garaje en el que guardar sus numerosos
vehículos. Su visión del paraíso se construía
así mediante la proyección de una vida
terrenal holgada ecomicamente y estable,
trasladada al “más allá”.
Del mismo modo que en la Tierra uno
debe buscar la manera de ganarse una casa,
lo mismo puede decirse sobre el paraíso.
Haciendo buenas acciones en este mundo o,
como dice Edward, doing the right thing
haciendo lo correcto”, uno es recompensado,
y el sufrimiento en la Tierra es una forma de
inversión para la vida después de la muerte.
Figura 1: “¿Cómo crees que es el paraíso?” Esta
representación no es otra cosa que la proyección de
una vida con riqueza y estabilidad en la tierra
transpuesta al paraíso con Dios supervisando todo.
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4.4. Gestos sobre LO BUENO y LO MALO
Según Edward, la gente debe escoger entre hacer “lo correcto the right thingo hacer
las cosas del diablo the devil thing”. Su gestualidad co-verbal revela mucho más de lo que
dice. Refleja corporalmente (embodies) la metáfora LO BUENO (DIOS) ES ARRIBA / LO MALO ES
ABAJO, sobre todo en la palabra “bueno, correcto right al mover decididamente su mano
derecha hacia arriba. The devil thing no es lo correcto, así pues es excluido y apartado,
mientras que “lo bueno” es algo en lo que él se incluye.
Comparen lo que acabo de exponer con los datos obtenidos de un sujeto satanista (fig.
2) que, mediante su gestualidad co-verbal, excluye toda asociación con Dios, y considera su
condición como algo menos abstracto y más real, y por tanto positivo.
El gesto que hace Edward al referirse a “lo correcto” (fig. 2, a la izquierda) está en
relación metonímica con otras instancias del mismo gesto a lo largo de la entrevista, y aunque
al principio pueda parecer idiosincrático en realidad no lo es. Su gesto evoca el hecho de estar
sosteniendo algo, y de hecho, la primera vez que lo realifue en referencia a la Biblia a los
tres minutos del comienzo de la entrevista. Emplea este mismo “gesto de la Biblia cuatro
veces en 33 segundos y en todos los casos con diferente “significado”. Además, cuando habla
sobre la plegaria, utiliza el esquema de la CONTABILIDAD MORAL (fig. 3).
Desde el punto de vista semiótico, el signo es el mismo pero difiere en cuanto a lo que
representa. Estas asociaciones son contingentes y no necesarias. Son el resultado de la
experiencia de Edward y de la interacción con su propio mundo. Los individuos no-cristianos
negarían estas asociaciones, y quizás algunos otros cristianos estarían dispuestos a discutir
con él. Lo interesante en cualquier caso es que Edward no manifestó estas asociaciones de
forma consciente o intencional, sino que más bien sus gestos, al reflejar corporalmente
(embody) su sistema de creencias, abrían una ventana para observar su sistema conceptual.
Figura 2: Gestos relativos a lo que es “bueno” y “malo” -
Polaridad de diferencias entre un individuo cristiano y un individuo satanista
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Figura 4: Extensiones metafóricas y metonímicas del “Gesto de la Biblia”de Edward
4.5. Un Dios, Dos Padres: EL PADRE ESTRICTO vs. EL PADRE PROTECTOR
Una metáfora conceptual fundamental en el cristianismo es la de DIOS ES PADRE, y un
padre puede ser o bien “estrictoo bien protector y educador (Lakoff 1996).
Padre Estricto
Padre Protector
Relación jerárquica
Comunicación bidireccional
Poder/Autoridad
Empatía/responsabilidad
Recompensa/castigo
Ganancia o pérdida personal
Edward describe a su padre terrenal como una buena persona pero mal padre, y describe
lingüísticamente a Dios el Padre en términos negativos. Comparemos estos datos con otro de
mis informantes cristianos, “Mama”. Mama es una mujer afroamericana, de poco más de 60
os y que dirige un centro de ayuda en California para los “sin techo”. De niña no contó con
la presencia de su madre y habla de su padre como un hombre adicto al alcohol y que tenía
otras mujeres y familias. Aun así, su padre estaba muy atento a sus necesidades y ella sentía
un gran afecto por él. Cuando el padre murió, Mama se quedó sola y sin hogar y empezó a
robar, a tomar drogas y a llevar una vida sexual promiscua. Pero siempre sintió la presencia de
Dios en su vida, guiándola y protegiéndola. Para Mama, Dios es como un padre y en muchos
Figura 3: Polisemia gestual - el mismo signo, diferentes significados.
.
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sentidos, como su padre real. Durante la entrevista se hizo evidente que es capaz de ir más allá
de los defectos de su padre, recordando ante todo cómo la guiaba y protegía, y hasta qué
punto era un auténtico „padre protector. A causa de la combinación y fusión (blend) de los
dos planos conceptuales, su visión de DIOS y PADRE es análoga. En el sistema conceptual
religioso de Mama, su padre terrenal se proyecta (maps) en su Padre celestial.
Por otra parte, el sistema conceptual de Edward ofrece un ejemplo del modelo del
PADRE ESTRICTO. Lo significativo es que proyecta la relación de Dios el Padre y Dios el Hijo
en su propia relación con su padre. Estos conceptos juegan un papel cognitivo especial en los
creyentes ya que adquieren una gran relevancia en sus vidas cotidianas y no sólo en sus
sistemas conceptuales, sino a un nivel más profundo, en sus sistemas de creencias.
5. DOMINIOS-FUENTES INCOMPATIBLES
Puesto que durante la entrevista Mama mostró un buen conocimiento de la Biblia, le
solicité que hablara sobre el Cantar de los Cantares y que expresara sus ideas sobre las
imágenes del amante y el amado. Cuando pregunté a Mama si podía concebir a Dios como
amante o amado, o incluso como marido, me acusó de blasfemia a causa de la
incompatibilidad de dominios que su sistema conceptual hallaba en este sentido. Al margen de
las metáforas del tipo DIOS ES SEÑOR, CREADOR y PADRE, las otras presentadas le parecieron
igualmente poco plausibles.
Del mismo modo, Edward también rechazó metáforas alternativas para Dios más allá
de la de DIOS ES PADRE. Al preguntarle si Dios es madre expresó que sólo aceptaría la idea en
tanto que Dios es Creador, y añade pero hasta ese punto... ¡noo...! - but as far as anything
like that… nah!”. Al sondear su reacción ante la idea de Dios como amante o amado
respondió sin pensar “¡no lo es! - he’s not!”. Sus respuestas al preguntarle si Dios podía ser
concebido como médico se encuentran en la figura 5.
Edward intenta elaborar la metáfora DIOS ES UN MÉDICO, pero al ser su metáfora
principal tan dominante en él, funde (blends) los dos dominios-fuente y acaba incluso
revirtiendo a DIOS ES PADRE, un padre severo y despiadado, como el suyo propio, un auténtico
meanie mezquino”.
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6. DIBUJOS
La descripción verbal que
Edward había ofrecido acerca de
Dios el Padre era coherente con la
manera con que sus gestos co-
verbales dibujaban en el espacio las
imágenes que ahora así mismo
refleja sobre el papel (fig. 6). Dios
no está situado en el preciso centro
de la hoja pero en el suelo. Lo
más destacable es que al dibujar a
Dios el Padre, empezó a esbozar el
cuerpo y dejó la cabeza y la cara
para el final, las partes más
identificables con la imagen de una
persona.
En segundo lugar le pedí que se dibujara a mismo. Empe dibujando una gran
cabeza sin cuerpo en el centro de la página. Le añadió una barba, mientras que Dios el Padre
no la tenía en su primer dibujo, y lo que resulta inusual teniendo en cuenta que en el
imaginario occidental Dios el Padre es representado con barba. Seguidamente le pedí que
dibujara a Dios en la misma hoja. Lo representó pero no como una persona (a diferencia del
primer dibujo), lo cual habría sido más relacional. En su lugar, Dios es una bola amorfa en la
parte superior derecha, e inmediatamente después, dibuja una nea divisoria entre Dios y él
mismo.
Al tener que describir su situación personal respecto a su creencia en Dios, se muestra
como aquellos que luchan contra un Dios exigente y severo del que les gustaría deshacerse si
no estuvieran convencidos de su existencia y poder” (Rizzuto 1979: 91).
7. CONCLUSIONES
La imagen que las personas tienen de sí mismas y del mundo que les rodea está
profundamente enraizada en sus sistemas conceptuales, creados a su vez por las experiencias
vividas y las interacciones que sus cuerpos mantienen con el mundo. Al expresar sus
conceptos religiosos y espirituales, el ser humano revela mucha información acerca de su
conocimiento sobre sí mismo, sobre su mundo y sobre la manera en que interactúa con él.
Cuanto s arraigado es un marco mental, menos plasticidad presenta. Esto es
confirmado por la neurociencia, que afirma que es difícil desactivar y reconstruir ciertas
estructuras sinápticas del cerebro. Cuando se introduce un nuevo marco o metáfora
conceptual, nuestra forma básica de ver las cosas suele ser incompatible con estos o en el
mejor de los casos se filtra a través de los mismos, ya sea en forma lingüística, gestual o
gráfica. La evidencia mostrada aquí es compatible con los datos obtenidos de otra docena de
informantes que se definen a sí mismos como judíos, musulmanes, monotstas, paganos,
seguidores del New Age, del Reiki, no sólo cristianos. Una metáfora conceptual no da paso a
otra de forma inmediata, y de acuerdo con estudios psicoanaticos (cf. Casonato 2003 inter
alia), es posible sustituir metáforas conceptuales y marcos mentales, pero no sin un
esfuerzo considerable. Considero que el dominio fuente primario de nuestra metáfora
conceptual habitual motivará siempre cualquier otra proyección “laminada” (laminated
Figura 6: Haz un dibujo de Dios. Haz un dibujo de ti mismo.
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mapping) o mezclaje (blend), sobre todo en el caso de conceptos especialmente significativos
como el de „persona‟ o los sistemas de creencias.
Por otra parte, la dimensión estrictamente lingüística no provee de toda la información
necesaria. Las metáforas conceptuales dicen mucho acerca de la manera como pensamos que
funciona el mundo, pero es preciso integrar otros elementos en las redes de integración
conceptual. Se ha comprobado que los estudios sobre gestualidad son otro instrumento
extremadamente útil, y que pueden serlo para áreas tales como el análisis del discurso, el
psicoanálisis y ciertos tipos de terapias de apoyo y orientación, por mencionar sólo algunos
casos. Habla, gestos y dibujos, cada modalidad semiótica presenta sus propios potenciales y
limitaciones característicos, pero al ser integrados pueden delinear una imagen más completa
de lo que estamos buscando, ya sea el concepto de una persona sobre Dios o sobre sí misma.
Me gustaría agradecerle a la Prof. Eve Sweetser y el Grupo de Gestos en Berkeley, así como al Prof. Antonino
Di Sparti, por compartir sus pensamientos con respecto al análisis de los gestos, y a Alex Bratkievich, Carlos
Rodriguez Arza y Alicia Fuentes-Calle por sus ayudas en terminar la versión en castellano de este trabajo.
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8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Barrett, J. L. 1999. “Theological correctness: Cognitive constraint and the study of religion.”
Method & Theory in the Study of Religion 11: 325-339.
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Boyer, P. 2001. Religion Explained: The Evolutionary Origins of Religious Thought. New
York: Basic Books.
Casasanto, D. (en imprenta). “Embodiment of Abstract Concepts: Good and bad in right and
left handers”.
Casonato, M. 2003. Immaginazione e metafora: Psicodinamica, psicopatologia, psicoterapia.
Roma: Laterza.
DesCamp, M. T., y E. E. Sweetser. 2005. “Metaphors for God: Why and How Do Our
Choices Matter for Humans? The Application of Contemporary Cognitive Linguistics
Research to the Debate on God and Metaphor. Pastoral Psychology, 53 (3).
Evola, V. 2004. “Blending the Erotic and Divine in Mystical Literature.” Proceedings for the
Language, Culture and Cognition Conference. University of Portsmouth.
Evola, V. 2005. “Cognitive Semiotics and On-Line Reading of Religious Texts. A
Hermeneutic Model of Sacred Literature and Everyday Revelation.” Consciousness,
Literature and the Arts, 6 (2).
Evola, V. 2008. “La metafora come carrefour cognitivo del pensiero e del linguaggio”. In
Casadio, Claudia (ed.) (2008). Vie della metafora: linguistica, filosofia, psicologia.
Chieti: Editore Prime Vie Sulmona. 55-80.
Fauconnier, G. 1985. Mental Spaces. Cambridge, Mass.: MIT Press.
Fauconnier, G. y M. Turner. 2002. The Way We Think. New York: Basic Books.
Lakoff, G. 1996. Moral Politics. New York: Basic Press.
Lakoff, G. y M. Johnson. 2003 (1980). Metaphors We Live By. Chicago: University of
Chicago Press.
Lakoff, G. y M. Johnson. 1999. Philosophy in the Flesh: The Embodied Mind and Its
Challenge to Western Thought. New York: Basic Books.
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Chapter
Full-text available
Nell’ultimo trentennio, le scienze cognitive hanno proposto una teoria alternativa a quelle che intendevano la metafora come strumento linguistico, cioè che il processo metaforico si potesse ridurre al livello letterale, semantico o pragmatico. Secondo la teoria della metafora concettuale, la metafora è un modo di rappresentare ed organizzare il nostro mondo, piuttosto che uno strumento semplicemente decorativo del linguaggio avente un ruolo puramente comunicativo. Questo shift paradigmatico ha influenzato anche altri aspetti delle scienze cognitive. In questo contributo si vuole delineare lo stato attuale della teoria esposta da Lakoff e Johnson e la maturazione del pensiero rispetto alla prima pubblicazione di Metaphors We Live By (1980/1998). Dopo avere illustrato i principi teorici, si daranno degli esempi di metafore culturali e multimodali e si puntualizzerà il ruolo analogo, ma distinto, alla metafora che la metonimia copre nell’ambito dei nostri sistemi concettuali.
Article
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Why do some people have life-changing experiences when reading sacred texts, and what makes them so differently significant readings as opposed to reading the newspaper or any kind of book? Exploring a set of metaphors used in the literature of mysticism, and in particular in the canonical literature of world religions, I use the instruments provided by conceptual integration and empirical data of the neurosciences to offer a hermeneutic model of the higher level understanding construed during on-line reading by devotees of their respective sacred literature. Constructivists of the past two decades have considered the mystical experience as a form of "reconditioning of consciousness," (the concepts condition a priori the experience), arguing that there are no pure (i.e. unmediated) experiences. I believe cognitive science helps prove that the description of the experience is contingent and not necessary; the language used in devotional literature to describe mystical experience influences the way of living the experience, but it is also motivated by its representing reality. Ultimately I will look at the model of erotic relationship in mystical literature and how it serves as evidence of non-reductive physicalism, seeing the human being as a multilevel psychosomatic unity.
Book
The now-classic Metaphors We Live By changed our understanding of metaphor and its role in language and the mind. Metaphor, the authors explain, is a fundamental mechanism of mind, one that allows us to use what we know about our physical and social experience to provide understanding of countless other subjects. Because such metaphors structure our most basic understandings of our experience, they are "metaphors we live by"--metaphors that can shape our perceptions and actions without our ever noticing them. In this updated edition of Lakoff and Johnson's influential book, the authors supply an afterword surveying how their theory of metaphor has developed within the cognitive sciences to become central to the contemporary understanding of how we think and how we express our thoughts in language.
Book
George Lakoff and Mark Johnson take on the daunting task of rebuilding Western philosophy in alignment with three fundamental lessons from cognitive science: The mind is inherently embodied, thought is mostly unconscious, and abstract concepts are largely metaphorical. Why so daunting? "Cognitive science--the empirical study of the mind--calls upon us to create a new, empirically responsible philosophy, a philosophy consistent with empirical discoveries about the nature of mind," they write. "A serious appreciation of cognitive science requires us to rethink philosophy from the beginning, in a way that would put it more in touch with the reality of how we think." In other words, no Platonic forms, no Cartesian mind-body duality, no Kantian pure logic. Even Noam Chomsky's generative linguistics is revealed under scrutiny to have substantial problems. Parts of Philosophy in the Flesh retrace the ground covered in the authors' earlier Metaphors We Live By , which revealed how we deal with abstract concepts through metaphor. (The previous sentence, for example, relies on the metaphors "Knowledge is a place" and "Knowing is seeing" to make its point.) Here they reveal the metaphorical underpinnings of basic philosophical concepts like time, causality--even morality--demonstrating how these metaphors are rooted in our embodied experiences. They repropose philosophy as an attempt to perfect such conceptual metaphors so that we can understand how our thought processes shape our experience; they even make a tentative effort toward rescuing spirituality from the heavy blows dealt by the disproving of the disembodied mind or "soul" by reimagining "transcendence" as "imaginative empathetic projection." Their source list is helpfully arranged by subject matter, making it easier to follow up on their citations. If you enjoyed the mental workout from Steven Pinker's How the Mind Works , Lakoff and Johnson will, to pursue the "Learning is exercise" metaphor, take you to the next level of training. --Ron Hogan Two leading thinkers offer a blueprint for a new philosophy. "Their ambition is massive, their argument important.…The authors engage in a sort of metaphorical genome project, attempting to delineate the genetic code of human thought." -The New York Times Book Review "This book will be an instant academic best-seller." -Mark Turner, University of Maryland This is philosophy as it has never been seen before. Lakoff and Johnson show that a philosophy responsible to the science of the mind offers a radically new and detailed understandings of what a person is. After first describing the philosophical stance that must follow from taking cognitive science seriously, they re-examine the basic concepts of the mind, time, causation, morality, and the self; then they rethink a host of philosophical traditions, from the classical Greeks through Kantian morality through modern analytical philosophy.
Article
In both natural and religious thinking, people have ntultiple versions of the same concepts that may be contradictory. In the domain of religious concepts, these ntultiple levels of representation in single individuals may be termed "Theological Correctness." Versions of religioiis concepts range front fairly simple or concrete to very complex and abstract. Selection of the, concept to be used in any given context is largely dependent on the cognitive processing demands of the task. In tasks in which there is great derrtand to draw quick and rich inferences, a basic concept comprised largely of intuitive knowledge, is used. In tasks in which there is less demand, as when one is slowly and carefully riflecting on one's knowledge, more complicated, intuition violating theoretical concepts may be drawn upon. In the domain of religious concepts these concepts closely match traditional theology and so may be termed theological concepts. Implications for data gathering and theorizing in the study of religion are discussed. Finally, these observations suggest the. importance of insights from cognitive sciertce, for the study of religion.
Article
This article explores and critiques conservative and liberal theological understandings of metaphor in light of the contemporary research in cognitive linguistics. This assessment is followed by a cognitive examination of the biblical metaphors for God, their unconscious entailments, an assessment of why certain metaphors are more effective than others, and a short discussion of the implications of this effectiveness.
Article
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