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originales
Modification of attitudes regarding AIDS among nursing students.
Findings of a pedagogic experiment
Lidia Fernández Donaire, Pilar Fernández Narváez y Joaquín Tomás-Sábado
Escola Universitària d'Infermeria Gimbernat. Sant Cugat del Vallès. Barcelona
Correspondencia:
Lidia Fernández Donaire
Escola Universitària d'Infermeria Gimbernat
Avinguda de la Generalitat, s,n.
08170 Sant Cugat del Vallès (Barcelona)
Telf.: 935893727 Fax: 935891466
E-mail: lidia.fernandez@cesc.es
El objetivo de este trabajo fue comprobar si una
intervención pedagógica fundamentada en una
metodología activa, que incluye el trabajo cooperativo
y el fomento de la discusión, era capaz de modificar
en sentido positivo la actitud de los estudiantes ante
el VIH/SIDA.
Participaron en el estudio un total de 80 estudiantes
de enfermería, divididos en dos grupos; el primero de
ellos, formado por 39 estudiantes, constituía el grupo
de intervención, donde se llevó a cabo la experiencia
pedagógica. El segundo grupo, de 41 sujetos, constituyó
el grupo control. Todos los estudiantes respondieron a
la Escala de Actitud ante el Sida para Enfermería (EASE)
antes y después de la intervención.
Los resultados muestran que se produjo un aumento
positivo de la actitud ante el Sida estadísticamente
significativo en el grupo de intervención, después de
haber pasado por el período de formación. Por el
contrario, en el grupo control, no se observaron
diferencias significativas entre las dos medidas.
Estos resultados confirman la eficacia de la
metodología pedagógica utilizada en el cambio positivo
de las actitudes de los estudiantes ante cuestiones que,
como el Sida, están mediatizadas por el cont
exto social
y cultural y que son determinantes en la calidad de su
futuro trabajo como profesionales de la salud.
Palabras Clave: VIH/SIDA, Actitudes, Estudiantes de enfermería,
Metodología pedagógica
The aim of this work was to verify whether a pedagogic
intervention based on the use of active methodology,
including both cooperative work and stimulus of
discussion, was capable of modifying the students'
attitude regarding HIV/AIDS.
To this end, 80 nursing students were divided in two
groups. The first (39 students) was the intervention
group where the pedagogic experiment was performed.
The second group (41 subjects) was used as a control.
All students answered the AIDS Attitude Scale for
Nursing (EASE) protocol at the beginning and end
of the pedagogic trial.
An analysis of the results demonstrates that a
statistically significant positive change in the students'
attitude is registered in the intervention group after
having finished the training period, compared to
the results obtained at the beginning of the trial.
In contrast, no significant differences were observed
between the results determined in the two tests for
students in the control group.
T
hese findings confirm the effectiveness of the
pedagogic methodology used to effect a positive
change in student attitudes regarding topics such
as AI
DS; an area that is oft
en subject to a social
and cultural bias that can affect the quality of an
individual's future work as a health-care professional.
Key Words: HIV/AIDS, Attitudes, Nursing Students, Pedagogic
Methodology
Modificación de actitudes ante el Sida
en estudiantes de enfermería.
Resultados de una experiencia pedagógica.
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Fernández Donaire, L. Modificación de actitudes ante el Sida en estudiantes de enfermería.
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INTRODUCCIÓN
Desde que en el año 1981 se conoció el primer
caso del Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida
(SIDA) más de 25 millones de personas han falleci-
do en el mundo como consecuencia de la enferme-
dad. Pese a que han pasado más de dos décadas, la
pandemia ha continuado su imparable expansión y
el número de casos nuevos sigue aumentando de
forma amenazadora.
Existen datos alarmantes que hacen reflexionar
respecto al manejo de esta pandemia: 42 millones de
personas viven actualmente con SIDA, de las cuales
un alto porcentaje pertenecen al África subsaharia-
na. Desde el año 2002 se han producido en el mundo
5 millones de nuevas infecciones, de las cuales un
70% se han dado en el continente africano, donde ha
causado 2,4 millones de muertes y ha provocado un
descenso de la esperanza de vida de los 62 a los 47
años
1
considerándose que la enfermedad puede aca-
bar con toda una generación. Esta pesimista ten-
dencia ya se está observando también en zonas geo-
gráficas de Asia y Europa del Este
2
.
Algunas de las causas identificadas que han favo-
recido la expansión del SIDA en estos países son la
pobreza, el escaso desarrollo tecnológico y la inesta-
bilidad política, económica y social; factores que, en
conjunto, ponen de manifiesto las crueles diferen-
cias entre el mundo industrializado y el llamado
Tercer Mundo
3
Ante la magnitud del problema, el
SIDA se ha convertido también en un tema habi-
tualmente presente en los foros internacionales.
Desde el final de la Guerra Fría, el tono de las rela-
ciones internacionales ha evolucionado, de un dis-
curso definido en términos básicamente de confron
-
tación armamentística, al tratamiento de aspectos
económicos y sociales focalizados en la intervención
de la comunidad internacional hacia diferentes pro-
blemáticas sociales, incluyendo la pandemia del
SIDA
4
.
A lo largo de todo este tiempo que nuestra socie-
dad lleva conviviendo con el VIH/SIDA, se han pro-
ducido diferentes cambios en su consideración, pro-
nóstico y también en las actitudes hacia la enferme-
dad y hacia las personas que la padecen.
Aunque la
posibilidad de disponer de una vacuna eficaz es
todavía incierta
5
, el desarrollo de los tratamientos
clínicos para los pacientes con VIH ha evolucionado
de forma espectacular, lo que ha supuesto variacio-
nes trascendentales en el pronóstico de la enferme-
dad, en su evolución y en la utilización de los recur-
sos sanitarios
6,7
. No obstante, a pesar de los avances
clínicos, el SIDA es todavía un estigma en nuestra
sociedad, vinculado a contextos de pobreza, margi-
nación y promiscuidad sexual. Algunos estudios han
evidenciado que esta consideración negativa de la
enfermedad constituye una barrera para la promo-
ción y mantenimiento de la salud de las personas
afectadas
8
, en cuanto que generan actitudes que
dificultan el acceso a los cuidados, la adhesión al
tratamiento y el soporte social
9
.
En consecuencia, se hace evidente la necesidad de
contar con profesionales sanitarios capaces de pro-
porcionar cuidados de calidad a las personas afecta-
das por la enfermedad, lo que implica, además de
unos conocimientos y habilidades en constante
actualización
10
, unas actitudes positivas que permi-
tan enfrentarse a los diferentes y complejos aspec-
tos de la enfermedad desde una perspectiva abierta,
tolerante y libre de prejuicios. En este contexto des-
empeñan un papel fundamental los profesionales de
enfermería, dado que se constituyen como los prin-
cipales agentes directos de provisión de cuidados y
educación para la salud en nuestro sistema sanita-
rio
11,12
.
Se ha comprobado que un gran número de enfer-
meras dedicadas al cuidado de pacientes con SIDA
presentan un grado elevado de temor a contraer la
enfermedad
13
, lo que se asocia directamente, en la
mayoría de los casos, con conocimientos deficientes
sobre la misma y sobre el modo de manejarla
14,15
.
Este conocimiento insuficiente de las características
y mecanismos de contagio de la enfermedad, provo-
ca que algunas enfermeras sugieran, por ejemplo,
que todos los pacientes ingresados deberían ser
sometidos a un test rutinario en busca del VIH y
que aquellos que son seropositivos deberían estar
claramente identificados
1
1
; otras profesionales,
incluso, llegan a considerar de forma seria la posibi
-
lidad de abandonar su profesión por el miedo irra-
cional a contraer la enfermedad
16
.
Desde la perspectiva docente, resulta evidente
que la gestión de actitudes en torno al SIDA requie-
re acciones multidireccionales, que incluyan una
formación previa que no se limite a la mera trans-
misión unidireccional de conocimientos, tal y como
se contempla desde el modelo educativo tradicio
-
nal
17
.
Así, la exclusividad del enfoque expositivo
debe dar paso a metodologías más activas y reflexi-
vas, que faciliten la implicación directa de los estu-
diantes y les estimule a desarrollar procesos de ela
-
boración que pongan en juego no sólo los conoci-
mientos adquiridos, sino también las actitudes
latentes
18
. No obstante, la formación en actitudes de
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Educación Médica. Volumen 9, Número 2, Junio 2006
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44
los estudiantes es un proceso complejo y delicado, en
el que entran en juego subjetividades y valores per-
sonales, y que requiere una dirección clara en la
provisión de pautas para la modificación de creen-
cias erróneas, facilitando posteriormente la oportu-
nidad de una implicación afectiva del estudiante a
través de estrategias adecuadas que permitan el
cambio actitudinal
19
.
Para conseguir estos objetivos se han propuesto
diferentes estrategias didácticas. Una de las más
utilizadas y que ha demostrado mayor eficacia en la
motivación de los estudiantes es el aprendizaje coo-
perativo, que hace referencia a una metodología
pedagógica que parte de la organización de la clase
en pequeños grupos donde los alumnos trabajan
conjuntamente, de forma coordinada entre sí, para
resolver tareas académicas y profundizar en su pro-
pio aprendizaje
20
. Los objetivos de los participantes
se hallan estrechamente vinculados, de tal manera
que cada uno de ellos sólo puede alcanzar sus obje-
tivos si lo hacen los demás miembros del grupo
21
.
Diversas investigaciones
22-24
ponen de manifiesto
las ventajas del trabajo en grupo respecto a estrate-
gias de trabajo individuales. Prioritariamente, los
métodos cooperativos incrementan el éxito en aspec-
tos como el rendimiento intelectual, permitiendo el
desarrollo de habilidades cognitivas de alto nivel. Así
mismo, fomentan una mayor implicación y compro-
miso del estudiante, que demuestra un grado de res-
ponsabilidad y motivación más elevado
25
. Por otra
parte, cabe destacar la influencia del trabajo coope-
rativo en la generación de actitudes más positivas
hacia la materia de estudio
26
y en el desarrollo moral
de los estudiantes, constatándose una reducción en
la manifestación de prejuicios y estereotipos
27
.
La eficacia del método cooperativo se puede ver
optimizada mediante la utilización de otras estrate-
gias que potencien el posicionamiento personal del
estudiante en su proceso de aprendizaje, así como
ante las diferentes dimensiones que presenta la
materia objeto de estudio. Un ejemplo son las inter-
venciones pedagógicas que utilizan la discusión y el
diálogo como eje vertebrador, con el objetivo de faci-
litar el aprendizaje a través del aumento de la moti
-
vación de los estudiantes, fomentando la tolerancia
hacia los demás y la aceptación de ideas ajenas
28
.
Bajo esta perspectiva, se diseñó una propuesta
formativa para abordar el tema del SIDA desde una
dimensión metodológica activa, fundamentada en la
elección del trabajo cooperativo asociado a la discu-
sión como elementos generadores de conocimiento,
motivación y cambio de actitudes de los estudiantes.
De esta manera se pretende impulsar el desarrollo
de las actitudes necesarias para la gestión de cuida-
dos de la máxima calidad a la persona afectada de
VIH/SIDA.
En definitiva, el objetivo de este trabajo fue com-
probar que la utilización de una metodología activa,
que incluya estrategias didácticas que ponen el
énfasis en la participación y reflexión del estudian-
te, facilita el cambio actitudinal ante un fenómeno
de gran impacto personal y social, como es el caso
del SIDA. Para ello, se evaluó la actitud ante el
SIDA de los estudiantes mediante la Escala de
Actitud ante el SIDA para Enfermería (EASE) antes
y después de la implementación pedagógica, en un
grupo de intervención y en un grupo control, com-
parando el cambio producido en ambos grupos.
MÉTODO
Sujetos. Participaron un total de 80 estudiantes
de 2º curso de Enfermería matriculados en la asig-
natura Enfermería Medico-Quirúrgica Adulto-I. El
total de la muestra se distribuyó en dos grupos; el
primero de ellos, grupo de intervención, en el que se
aplicó el programa formativo descrito, estaba for-
mado por 39 estudiantes del turno de mañana. El
grupo control estaba constituido por 41 estudiantes
del turno de tarde en los que la intervención peda-
gógica no estaba prevista hasta el 2º semestre del
curso.
Instrumento. Para valorar la actitud ante el SIDA
de los estudiantes se utilizó la Escala de Actitud ante
el SIDA para Enfermería (EASE), construida y vali-
dada por Tomás-Sábado
29
. La EASE es una escala
tipo Likert de 21 ítems con cinco opciones de res-
puesta cada uno de ellos. Estas opciones van desde el
total acuerdo al total desacuerdo con el reactivo pro-
puesto. La puntuación asignada a cada ítem, en fun
-
ción de su direccionalidad es de 5 a 1 (5 para el total
acuerdo y 1 para el total desacuerdo) para los ítems
Nº 3, 5, 7, 8, 11, 14, 15 y 21; y de 1 a 5 (1 para el total
acuerdo y 5 para el total desacuerdo) para los ítems
Nº 1, 2, 4, 6, 9, 10, 12, 13, 16, 17, 18, 19 y 20. Los dos
extremos de puntuación de la escala están constitui
-
dos por una puntuación máxima de 105, que indica
las actitudes más positivas; y una puntuación míni-
ma de 21, que indica las actitudes más negativas y
prejuiciosas. En el anexo figuran los enunciados de
los 21 ítems de la EASE.
Procedimiento. El estudio se realizó durante el
primer trimestre del curso 2004-05 en la Escuela
Universitaria de Enfermería Gimbernat, adscrita a
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Fernández Donaire, L. Modificación de actitudes ante el Sida en estudiantes de enfermería.
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la Universidad Autónoma de Barcelona, ajustándo-
se a un diseño cuasiexperimental de dos grupos no
ramdomizados. Para estimar la significación de las
diferencias de las puntuaciones pre y post-interven-
ción se utilizó la prueba no paramétrica de Wilconox
para muestras relacionadas. Los datos fueron tabu-
lados y analizados mediante el paquete estadístico
SPSS 12.0 para Windows.
Descripción de la intervención
La intervención pedagógica se desarrolló a lo
largo de un período de 30 días que incluyó 3 sesio-
nes expositivas de conocimientos sobre el SIDA, una
tutoría mínima obligatoria para cada grupo coope
-
rativo y una sesión final en formato simposium en la
que se expusieron los trabajos generados a partir de
los cuales se estableció la discusión.
En la primera sesión se proporcionaron las ins-
trucciones para llevar a cabo la actividad adjuntan-
do el soporte documental necesario. Los estudiantes
se constituyeron en grupos de trabajo de 5-6 compo-
nentes para investigar y trabajar de forma coopera-
tiva un aspecto concreto del SIDA sobre el que dese-
aban profundizar según sus intereses personales.
La elección del tema de trabajo se realizó a partir de
una lista proporcionada por el docente con el objeti-
vo de que los aspectos a trabajar resultaran intere-
santes y pertinentes.
Para garantizar que el proceso de trabajo coope-
rativo se realizara eficazmente, se establecieron
unas pautas de trabajo que incluyeron tutorías de
seguimiento del trabajo que realizaba cada grupo.
Cada grupo desarrolló el tema elegido elaborando
una presentación oral que se expuso al resto de gru-
pos durante una sesión en formato simposium. A
partir de las intervenciones de todos los grupos se
inició un proceso de discusión, moderado por el
docente, en el que los estudiantes tuvieron la opor-
tunidad de aclarar dudas, exponer sus preocupacio-
nes y confrontar sus puntos de vista de una forma
respetuosa y madura.
RESULTADOS
Los 39 alumnos del grupo de intervención tenían
una edad media de 22,67 (DT = 5,49) años, con un
rango de 18 a 37. En cuanto al grupo control, la
edad media fue de 23,56 (DT = 7,06) y el rango de 19
a 43 años.
La tabla 1 contiene las puntuaciones medias y
desviaciones típicas (DT) de ambos grupos, antes y
después de la intervención, así como los valores de
la Z de Wilcoxon y su significación (p). Como puede
observarse, el grupo control apenas sufre variación
en la puntuación media, siendo la diferencia no sig-
nificativa (p>0,05). Por el contrario, el grupo de
intervención ha aumentado su puntuación media
post-intervención en 4,40 puntos, resultando la dife-
rencia estadísticamente significativa con un nivel
de significación de 0,01.
Para poder realizar un análisis pormenorizado de
las diferencias entre ambos grupos, se calcularon
las puntuaciones de cada ítem de la escala y la sig-
nificación de las diferencias antes y después de la
intervención. La tabla dos contiene medias, desvia-
ciones típicas, valores de la Z de Wilcoxon y su sig-
nificación para los 21 ítems de la EASE. Se observa
que en el grupo de intervención aparecen diferen-
cias estadísticamente significativas (p<0.01) en tres
de los ítems (ítems 2, 4 y 12), en los tres casos con
una mayor puntuación después de la intervención.
Por su parte, en el grupo control, aparecen diferen-
cias estadísticamente significativas en cinco de los
ítems, aunque en cuatro de ellos (ítem 1, 12, 18 y 21)
estas diferencias suponen un descenso de la pun
-
tuación en la medición postest.
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Educación Médica. Volumen 9, Número 2, Junio 2006
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46
DISCUSIÓN
Las actitudes de los profesionales de enfermería
constituyen un elemento de suma importancia en la
gestión y provisión de cuidados, sobre todo ante fenó
-
menos de un impacto tan evidente como el SIDA. Es
evidente que la formación actitudinal en enfermería
no se puede posponer a las experiencias formativas
de postgrado o a la adquisición de experiencia profe
-
sional, sino que debe enfatizarse dentro de los pro-
gramas académicos de la diplomatura, utilizando
para ello las estrategias más adecuadas. En esta
línea, el objetivo de este trabajo fue comprobar si una
intervención pedagógica de naturaleza activa contri
-
buía a modificar en sentido positivo las actitudes
ante el SIDA de los estudiantes de enfermería.
Los resultados obtenidos en nuestro estudio ponen
de manifiesto un aumento significativo de las pun
-
tuaciones de la escala EASE en los estudiantes que
han participado en el programa docente, lo que puede
interpretarse en el sentido de que se ha producido
una modificación positiva de la actitud hacia el
VIH/SIDA
en este grupo de estudiantes.
Así mismo,
el hecho de que las puntuaciones postest del grupo de
intervención sean sensiblemente superiores a las
obtenidas en otros trabajos que también utilizaron la
EASE en muestras de estudiantes
11,12
y profesionales
de enfermería
14
apoya la hipótesis planteada.
En general, estos resultados concuerdan con los
obtenidos por otros autores que, han demostrado la
eficacia en la modificación de actitudes de las meto-
dologías docentes enmarcadas dentro de paradigmas
activos, caracterizadas por la implicación del estu
-
diante en su propio proceso de aprendizaje
30,33
, lo que
implica el uso de procesos experienciales y crítico-
reflexivos que permitan el posicionamiento personal
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Educación Médica 2006; 9(2): 84-90 89
47
del estudiante ante las diferentes dimensiones de las
cuestiones tratadas durante su proceso formativo.
Los aspectos experienciales de las metodologías
pedagógicas activas tiene especial interés, en cuanto
proporcionan un acercamiento a la realidad particu-
larmente eficaz en la modificación de actitudes,
aspecto que ha sido también ampliamente contras-
tado en la literatura científica
12,34,35
.
Por otra parte, a partir del análisis de los cambios
producidos a nivel de ítems particulares, se observa
que el cambio más significativo se ha producido en
ítems cuyo enunciado está relacionado con el dere-
cho de los enfermos a no ser discriminados o a poder
decidir sobre tener o no descendencia. Cabe desta
-
car que ambos temas fueron ampliamente debatidos
por los estudiantes durante la sesión de discusión,
confrontándose los diferentes puntos de vista y posi-
cionamientos personales. Parece ser que estos
aspectos relacionados con dilemas de naturaleza
bioética provocaron un mayor interés en el grupo de
estudiantes que aquellos que pueden indicar estere-
otipos, prejuicios personales o medidas exageradas
de precaución. Esta preferencia posiblemente gene-
ró el incremento del espacio de reflexión y debate
en torno a estos temas facilitando la puesta en
común de pensamientos e ideas personales que
fomentarían el cambio actitudinal.
Es evidente que ante cuestiones, como el Sida, que
presentan tan importantes componentes ideológicos,
el simple aumento de información y conocimientos no
siempre comporta un cambio sustancial de la actitud
personal hacia la enfermedad y hacia las personas
afectadas por ella
36,37
, de manera que es responsabili-
dad de los docentes investigar y poner en práctica pro-
gramas formativos adecuados para conseguir estos
objetivos. No podemos olvidar que estos estudiantes,
en su futuro como profesionales de enfermería, con
toda seguridad van a mantener contacto frecuente con
pacientes seropositivos y enfermos de Sida, por lo que
es esencial que, además de poseer conocimientos pre-
cisos sobre la enfermedad y mecanismos de contagio,
la actitud que mantengan ante estas personas esté
absolutamente libre de prejuicios y estereotipos que
puedan afectar a la calidad de sus cuidados.
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1. El SIDA no afecta a las parejas heterosexuales
2. Los fetos contagiados con el virus del SIDA deberían abortarse
3. No existe ningún peligro en el hecho de que los portadores del virus del SIDA utilicen restaurantes y bares públicos
4. No debe permitirse que las mujeres seropositivas queden embarazadas
5. El SIDA es un problema de todos
6. La atención continuada a un enfermo de SI
D
A es sinónimo de contag
io
7. El portador del virus del SIDA tiene derecho a que se guarde el secreto médico de su diagnóstico
8. En las actividades cotidianas no hay ningún riesgo de transmisión del virus del SIDA
9. Los enfermos de SIDA deben ser aislados del resto de enfermos
10. El seropositivo debe ser identificado como tal
1
1. Ser por
tador del virus del SIDA no debe ser obstáculo para acceder a la educación y el empleo
12. Deberían crearse hospitales específicos para enfermos de SIDA y portadores
1
3. El SIDA es la mayor plaga de nuestro tiempo
14. El enfermo de SIDA debe ser considerado una víctima del sistema social
1
5. El ser por
tador del virus del SI
DA no debería ser impedimento para poder adoptar un niño
16. En el hospital, un portador del virus del SIDA no debería compartir habitación con una persona no infectada
1
7
. No me resultaría ag
radable trabajar con un compañero por
tador del virus del SI
D
A
18. Los niños portadores del virus del SIDA deberían acudir a clases especiales
19. Como medida de precaución debemos evitar el contacto con los enfermos de SIDA y portadores
2
0. Siempre que toquemos a un enfermo de SI
D
A debemos utilizar guantes
21. La prueba del SIDA debe ser voluntaria y anónima
Anexo. Items de la Escala de Actitud ante el SIDA para Enfermería
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