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Una dobla almohade del siglo XIII en el yacimiento del Portalón de Cueva Mayor, Sierra de Atapuerca (Burgos)

Authors:
UNA DOBLA ALMOHADE DEL SIGLO XIII EN EL YACIMIENTO DEL
PORTALÓN DE CUEVA MAYOR, SIERRA DE ATAPUERCA (BURGOS).
A. PÉREZ-ROMERO
1
; J.M. CARRETERO
1,2
; L. JUEZ1; A.I. ORTEGA
1
; M.C.
ORTEGA
2
; J.L. ARSUAGA
2,3
.
(1) Laboratorio de Evolución Humana, Departamento Ciencias Históricas y Geografía, Edificio I+D+I,
Plaza de Misael Bañuelos s/n, 09001, Burgos
(2) Centro UCM-ISCIII de Investigación sobre Evolución y Comportamiento Humanos,
c/ Sinesio Delgado, 4. Pabellón 14, 28029 Madrid
(3) Departamento de Paleontología, Facultad de Ciencias Geológicas,
Universidad Complutense de Madrid, 28040 Madrid.
RESUMEN
Ante la escasez de monedas de oro de tipología almohade en territorio castellano,
consideramos de interés dar cuenta de la aparición de una dobla almohade en el
yacimiento del Portalón de Cueva Mayor, en la Sierra de Atapuerca (Burgos), hallazgo
atípico dado que no nos consta ningún antecedente de este tipo de monedas en la región
castellano-leonesa.
La aparición de esta moneda no parece estar en relacionado con la existencia, ni
en la cueva ni en las proximidades inmediatas, de un yacimiento almohade, pero puede
sumarse al conjunto de evidencias de la presencia de este movimiento islámico en
Burgos.
PALABRAS CLAVES: Dobla; Almohade; Portalón de Cueva Mayor; Sierra de Atapuerca.
ABSTRACT
Due to a shortage of gold coins of Almohad typology in the Castilian territory, we
consider of interest to account for the appearance of an Almohad coin in the Portalón of
Cueva Mayor site, in the Sierra de Atapuerca (Burgos), a quite atypical finding since, as
far as we know, there is no record of such a coins in the region of Castilla-Leon.
This finding does not appear to be related to the presence of an Almohad site
neither in the cave nor in the immediate vicinity, but is in addition to the entire evidence of
the presence of this Islamic movement in Burgos.
1
1.- EL PORTALÓN DE CUEVA MAYOR
1.1.-
CONTEXTO ARQUEOLÓGICO.
La Sierra de Atapuerca, se localiza a unos 15 Km al este de la ciudad de Burgos,
en el borde Nororiental de la Submeseta Norte de la Península Ibérica. Esta situación
geográfica le proporciona una magnifica posición estratégica, ya que por ella pasan las
vías de comunicación norte-sur que penetran hacia el interior Peninsular así como las que
se desarrollan este-oeste comunicando las cuencas de los ríos Duero y Ebro (Aguirre
1998; Arsuga el al. 1997; Carbonell et al. 1999.
Figura 1: Situación geográfica de la Sierra de Atapuerca y disposiciónde sus principales
yacimientos
Este enclave, mundialmente conocido por sus yacimientos Pleistocenos, encierra
n importante Karst en el que destaca el Sistema Cueva Mayor-Cueva del Silo (Martín
erino et al. 1981), cuya entrada es una gran sala, conocida como el “Portalón de Cueva
ayor”, donde se han sucedido diferentes ocupaciones a lo largo de la Prehistoria
ciente, la Protohistoria (Hierro I) y la Historia (periodo romano y medieval) (Carretero et
l. 2008; Juez 2005; Ortega et al. 2008; Pérez Romero 2009).
1.2.-
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Mayor (Ortega 2009). Estos descubrimientos motivaron la visita de otros investigadores
u
M
M
re
a
La primera referencia como yacimiento prehistórico corresponden a principios del
siglo XX con las visitas de J. Carballo (1910) y a H. Breuil y H. Obermaier (1913), quienes
indican la existencia de un sector de hábitat en el Portalón de entrada y la presencia de
faunas pleistocenas y de varias estaciones con arte rupestre en el interior de Cueva
2
de la Prehistoria como J. Martínez Santa-Olalla y el Padre Saturio en 1926, L.
Montenegro;M. Martínez (A.M.B. 1934) y F. Jordá (1965), cuyos muestreos aportaron
gran cantidad de materiales arqueológicos.
que puso de manifiesto la existencia de una
secuen
e Medio y Bronce Final. La secuencia se
completa con niveles tardoromanos y medievales (Apellániz y Domingo, 1987).
Figura 2.- Diferentes intervenciones llevadas a cabo en el yacimiento del Portalón.
En 1972 G. Clark (Clark 1979)
cia arqueológica que abarca desde momentos de ocupación del Eneolítico hasta el
mundo Romano, Esta interesante secuencia, junto al descubrimiento en noviembre de
1972 del yacimiento de la Galería del Sílex por parte del equipo espeleológico Edelweiss,
impulsó la realización de un proyecto de excavación dirigido por J. Mª Apellániz, con el fin
de conocer lo que él denominaba la cultura de la “Población de las Cavernas” en la
Prehistoria (Apellániz et al. 1983). Diez años de excavaciones permitieron conocer la
existencia de una serie de lechos que abarcan los periodos culturales de la Edad del
Bronce, destacando el conjunto del Bronc
3
1.3.- INTERVENCIONES ACTUALES
Con el fin de conocer mejor la secuencia y el potencial arqueopaleontológicos del
yacimie tro del
proyecto de Investigación de Atapuerca dirigido por Juan Luis Arsuaga. Desde el año
2001 los esfuerzos se concentraron en delimitar los límites in situ del yacimiento
(Carretero et al. 2008). Para ello procedimos a evacuar los sedimentos que colmataban
una antigua intervención minera puso al descubierto, además de una ingente cantidad de
ica que muestra dos grandes
z en 11 niveles (0-10), cuyas dataciones
procesos de acumulación
actividades humanas en es
descubiertas por los equipos
Mesolítico, Neolítico, Calcolít
Medieval (Carretero et al. 200
- La unidad inferior (n
os
vestigios de presencia humana, reduciéndose estos a escasos signos de industria lítica en
forma d
nto del Portalón se inició, en 2000, una nueva etapa de excavaciones den
materiales arqueológicos, una amplia secuencia estratigráf
unidades sedimentológicas divididas a su ve
radiométricas abarcan desde el 30.000 BP hasta el 2.000 BP (Carretero, et al. 2008;
Ortega et al. 2008; Ortega 2009).
de cronología holocena (niveles 0-9), se caracteriza por los
antrópica, consecuencia de la gran intensidad de las
te enclave. Esta unidad incluye a techo las secuencias
de Clark y Apellániz y muestra ocupaciones durante el
ico, Edad del Bronce, Edad del Hierro, época romana y
8; Juez 2005; Pérez-Romero 2009).
ivel 10), correspondiente al Pleistoceno Superior, presenta
dominio de los procesos naturales, con un registro paleontológico significativo y escas
- La unidad superior,
e pequeñas lascas.
La presencia de materiales procedentes de la Edad Media aparece registrada en el
Nivel 0: corresponde a los primeros 15 a 68 cm. del techo de la secuencia, que afecta a
un paquete de limos marrones con materia orgánica, carbones, restos de fauna y
cerámica a torno. Se trata de un nivel parcialmente alterado sin dataciones absolutas que
contiene materiales cerámicos relacionados con fases históricas de la Edad Media (hasta
estos
os con características muy generales (puntas, clavos, etc ) a
los que se añade, de forma mayoritaria un interesante conjunto cerámico. A grandes
momentos tan solo se han detectado fases de ocupación pertenecientes a
momentos pleno-bajo medievales –siglos XI-XV), Moderna y Contemporánea (Pérez-
Romero 2009). A grandes rasgos los materiales arqueológicos recuperados corresponden
a algunos elementos metálic
rasgo estas producciones cerámicas se caracterizan por:
- Nos encontramos ante un conjunto de funcionalidad doméstica, en el que el
predominio de la vajilla de cocina (ollas) es absoluto. Las formas predominantes son las
globulares, de diversos tamaños, con cuellos cortos y bordes abiertos/exvasados, los
cuales presentan, de forma mayoritaria, ranuras en el interior para poder encajar en ellos
una tapa.
4
- A esta serie le siguen en importancia los recipientes relacionados con la
contención de líquidos (jarras/cántaros) resultando la presencia de elementos de servicio
de mesa y multifuncionales los que presentan menor representación.
cuanto a la técnica de factura fueron elaboradas, en todos los casos, a torno
alto ya que los casos realizados a torneta son minoritarios.
o al negro, pasando
por ocres, marrones, rojizos y amarillentos, nos están hablando del control en el uso del
horno.
rio decorativo es muy poco variado, siendo el
recurso más empleado la incisión.
Figura 3.- Tipos cerámicos recuperados en el N-0 y GP1 del Portalón de Cueva Mayor.
- A grandes rasgos estas cerámicas se caracterizan por presentar un aspecto
arenoso con una fuerte carga de desengrasantes de cristales de calcita y/o cuarzo de
todos los calibres. (Pérez- Romero 2009).
- En
- Las cocciones predominantes son las reductoras. No obstante la variedad de los
tonos que pueden verse en las vajillas y que oscilan desde el gris clar
- Por último señalar que el reperto
5
Nivel 1.- Registra una ocupación romana con cerámicas comunes y Terra Sigillata
de tipologías tardorromanas e imperiales; el mentos metálicos y algunos fragmentos de
elementos constructivos (tegulas). Contamos con tres dataciones radiométricas 1980±40
PB, 2040±100 PB y 2050±100 PB.
Nivel 2.-
e
De este sector se han recuperado cerámicas correspondientes a la fase
cultur PB y
2490±40 PB.
por la colmatación de sedimentos a techo que llega a
individualizar el espacio, que en su día formaban uno único, en dos grandes bóvedas.
r la
al del Hierro I, así como fauna domestica. Contamos con dos fechas: 2510±40
Durante los años 2004-2005 se realizó una cata de control en el frente este del
Salón del Coro, también conocido como Galería Principal (GP1), con el fin de controlar la
continuidad hacia el oeste de la secuencia arqueológica del Portalón de Cueva Mayor, del
que en la actualidad está separada
Figura 4.-Planta del yacimiento del Portalón de Cueva Mayor y de Galería Principal (GP1)
La cata de control estratigráfico, se realizó en el sector que presentaba un frente
abrupto y vertical, producto de intervenciones pasadas, en donde se apreciaban las
marcas de piquetas. Este tramo presentaba unas cotas de 1.016 y 1.012, que podemos
correlacionar con las presentadas en la intervención central del Portalón, y sí completa
secuencia del espacio de ocupación durante la Prehistoria reciente y momentos
medievales.
6
Este punto se localiza en las proximidades de un saliente rocoso del techo,
pareciendo a techo un potente nivel de de limos finos de tonos oscuros con abundantes
carbon
ión que constituye el único ejemplar numismático recuperado en las distintas
intervenciones realizadas en el Portalón (Pérez Romero 2009). Este nivel se encuentra
claram
Figura 5.- Secuencia estratigráfica de la cata de control realizada en el frente Este del Salón del
Coro con indicación de dataciones radiométricas (Planimetría: A. I. Ortega/ R. Pérez)
a
es (Nivel 2), que se desarrolla en la vertical, ascendiendo por la pared del techo
unos dos metros, al constituir el saliente rocoso del techo un freno a la expansión de los
sedimentos. Entre los materiales recuperados en esta cata apareció, además de gran
cantidad de fragmentos cerámicos realizados tanto a mano como a torno de tipología
romana y medieval, una moneda de oro almohade (ATP 04 GP1 M.1) en perfecto estado
de conservac
ente depositado, aunque de forma discontinua sobre el depósito inferior (Nivel 3-4)
de la Edad del Bronce, relacionado altimétricamente con la base del saliente del techo en
este punto de conexión del Salón del Coro con el Portalón de Cueva Mayor (Ortega
2009).
De La cata de control realizada en Galería Principal (GP1) se cuenta con dos
fechas radiométricas 2510±40 PB y 2480±40 PB.
7
Nivel 3.
Figura 6.- Posición original de la Dobla
ATP 04 GP1 M.1en el nivel en que fue hallada.
- En este nivel se han documentado fragmentos de cerámica a mano
es al mundo cultural de Protocogotas. Las muestras recuperadas y datadas
itúan este nivel en el Bronce Medio con dos fechas de 3330±60/70 PB
Nivel 4
pertenecient
s
.- Entre los materiales que
bundantes fragmentos cerámicos hechos a mano, así como piezas de industria lítica y
s sita en el Bronce Antiguo con fechas que
tica. Presenta dataciones propias del Bronce
Antiguo que van del 3630±40 PB y 3760±40 PB.
ivel 6.-
se documentan en este nivel cabe destacar
a
ósea, junto a restos de fauna. La cronología no
van del 3490±40 PB y 3680±40 PB. domes
N
Donde sigue documentándose la presencia de abundantes restos
cerámicos y faunísticos. Presenta dataciones propias de la transición del Calcolítico al
Bronce Antiguo (3910±70 PB).
ivel 7/8N
.- Este nivel presenta una forma tumular, que alcanza una altura máxima
de 200 cm. en el perfil Sur acuñándose hacia el Norte. Dentro de esta estructura se
documentan restos humanos así como fragmentos de cerámica a mano y fauna. Destaca
la presencia en la base de esta estructura de dos ovejas en conexión anatómica que han
8
proporcionado una cronología de 4440±50 PB. Todos estos datos parecen indicar un uso
sepulcral de la cavidad en momentos calcolíticos.
Nivel 9
.- El registro arqueológico documentado en los perfiles consta de
fragmentos cerámicos realizados a mano, restos faunísticos e industria lítica y ósea. De
este nivel disponemos de cinco dataciones radiométricas, presentando su techo una fecha
de 4990±40 PB , en la mitad otra de5230±40 PB y en la base 6270±40 PB. Se tomaron
dos más en la parte central del perfil Norte que dieron un 6070±110 PB. Y un 6100±50 PB
que corresponden a momentos neolíticos, mientras que la datación de la base del perfil
norte se relaciona con una edad de 7790±40
Nivel 10
.- Representa a la unidad sedimentaria inferior que ha sido dividida a su
vez en 12 subniveles numerados de P1 a P12. Se documentan restos de macrofauna y
microfauna de ambientes fríos. El subnivel P8 ha proporcionado pequeñas lascas de silex
(BP2G)
1.
El Nivel 10 pertenece al Pleistoceno superior con una fecha de 16980±80 BP para
el subnivel
P1 y otra de 30300±190 BP para el subnivel P11.
1
Base Positiva de Segunda Generación.
0
-4
-9
-1
-2
-3
-5
-6
-7
-8
NIVEL 0
NIVEL 1/2
NIVEL 3/4
NIVEL
NIVEL
PERFIL SUR PERFIL NORTE
5
6
NIVEL 7/8
NIVEL 9
X-P1.2
X-P11.3
IX.2
IX.1
IX.3
IX.5
VII.1
V.4
V.3
V.2
VI.1
V.1
IV.2
IV.1
III.1
I.3
I.2
I.1*
I/II.1
III/IV.1
III/IV.2
IX.4
II.2
II.1
III.2
IX-6
V.5
COTA ARQUEOLOGICA
METROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR
1018.25
1013.25
1022.25
1021.25
1020.25
1019.25
-10
1017.25
1016.25
1015.25
1014.25
NIVEL 10
I/II.1. Beta-201763: 2490 ± 40 BP
I.3. Beta-153359: 2040 ± 100 BP
I.4. Beta-161192: 2050 ± 40 BP
III.1. Beta-153360: 3330 ± 70 BP
II.2. Beta-197388: 2510 ± 40 BP
I.2. Beta-212187: 1980 ± 40 BP
1012.25
V.5. Beta-184838: 3760 ± 40 BP
V.4. Beta-184839: 3740 ± 40 BP
IV.2. Beta-153361: 3680 ± 40 BP
V.1. Beta-153362: 3630 ± 40 BP
VI.1. Beta-153363: 3910 ± 70 BP
V.3. Beta-184843: 3700 ± 70 BP
III/IV.2. Beta-184840: 3560 ± 40 BP
III/IV.1. Beta-201761: 3330 ± 60 BP
IX.5.Beta-197387: 7790 ± 40 BP
IX.3. Beta-201762: 6070 ± 110 BP
IV.1. Beta-212188: 3490 ± 40 BP
IX.1. Beta-184841: 4990 ± 40 BP
IX.2. Beta-184842: 5230 ± 40 BP
X.P1.2. Beta-209452: 16980 ± 80 BP
VII.1 Beta-197389: 4440 ± 50 BP
X.P11.3 Beta-212190:30300 ± 190 BP
I.1. Beta-224081: 1000 ± 40 BP
II.1. Beta-222335: 2490 ± 40 BP
III.2. Beta-222336: 3560 ± 50 BP
IX.4.Beta-222339: 6100 ± 50 BP
IX.6. Beta-222340: 6270 ± 40 BP
V.2. Beta-224079: 3670 ± 40 BP
9
Figura 7.- Secuencia estratigráfica del perfil Norte y sur del Portalón de Cueva Mayor, con
indicación de dataciones radiométricas.
2.- LA DOBLA ALMOHADE DEL PORTALÓN DE CUEVA MAYOR
onsiguieron formar un imperio aún mayor que el de sus antecesores, los almorávides,
impuso
tante número de fuerzas militares, cuyo
2.1.- Introducción
La importancia y sobre todo el éxito en la aparición del dinero, o monetario
metálico, ha supuesto uno de los grandes temas de estudio de la arqueología, dado que
se convirtió en un elemento imprescindible de las relaciones humanas y de la vida
económica en general (Fournial, 1970; Pérez-Sindreu, 2002; García, 2005). El dinero ha
constituido un importante elemento de expansión de la producción y del consumo y fue la
base para la formación de los capitales que hicieron posible el progreso de la técnica y el
incremento de la productividad material. Por otra parte, la investigación numismática
sobrepasa la simple numeración o clasificación positiva de las piezas, entendiéndolas
como objetos fiscales o económicos, y estudiando su implicación en la sociedad, a la que
sirve y de la que es fruto (Teresa Campos 2000; Mozas Moreno 2003; Francisco 2002).
El imperio almohade
2 surgió en Marruecos en el siglo XII, a raíz de la reforma
religiosa inspirada por el teólogo bereber de la tribu de los Masmuda, Muhamad Ibn Tūart
(llamado después Al Mahdī
3) y de su principal seguidor, Abd al-Mu׳ min bn.΄Alī 4,
fundador de la dinastía mu׳minī (Peña y Vega 2006; Fierro 2003). Este imperio tuvo a su
frente a los califas de la dinastía mu´minī que alcanzaron altas cotas de dominio político,
económico, intelectual y artístico en el Mediterráneo Occidental (Vega y Peña 2003).
En 1145/540 H los almohades desembarcan en la Península Ibérica respondiendo
a la llamada de auxilio efectuada por los señores andalusíes almorávides para
contrarrestar el avance de los cristianos. Estos nuevos reformadores (los unitarios)
5,
c
ocupando gran parte de la Península Ibérica y Túnez. Este movimiento, que se
por la fuerza, necesitó emplear un impor
2
ohade” procede el árabe al-muwahhid (el que declara la unidad de Etimológicamente la palabra “alm Dios).
que significa «el bien dirigido» y que designa entre los musulmanes a un Mesías esperado para imponer el
en parte d
ideales que los anteriores, los almorávides. Su irrupción provocó cambios sustanciales en muchos aspectos del Occidente
eferente espiritual y cultural de Bagdad.
3
Título genérico
Islam, la justicia y la fraternidad.
4
En 1130 muere Ibn Tūart, fundador de la doctrina almohade. Su discípulo Abd al-Mu׳ min bn.΄Alī es proclamado soberano
el Magreb.
5
Los almohades, constituyeron un movimiento político-religioso procedente del norte de África aún mas intransigente en sus
islámico, comenzando por la ruptura en el r
10
reclutamiento, organización y sueldo, demandaría considerables medios económicos y
financieros, entre los cuales debió adoptarse la emisión de monedas (Fierro 2006).
Durante la presencia de los almohades en la Península, los reinos de Castilla y
León se encuentran todavía separados, por lo que los ejércitos cristianos son derrotados
en batallas como la de Cuenca (1177) y la de Alarcos (1195). Sin embargo, los cristianos
continuaran defendiendo sus territorios, hasta que a principios del siglo XIII, el
Rey Alfonso
VIII de Castilla
, con el apoyo del Papa Inocencio III , derrota a los almohades en Las Navas
de Tolosa (1212), lo que abre las puertas de Andalucía (Carmona 2008). A partir de esta
fecha
en los orígenes del movimiento Almohade y en el hecho de querer desligarse de todo lo
anterior. Por ello, no es extraño, que uno de los primeros pasos realizados para reafirmar
stituye un
se inicia una fase de decadencia de este imperio, debida tanto a los desastres
militares infringidos por los cristianos como a las rebeliones internas y al surgimiento de
otro movimiento político religioso en el norte de África, los Merinies
6. Estos últimos
declararán la guerra a los almohades, iniciándose tras ella la caída de la hegemonía
política y religiosa almohade hasta quedar reducidos a la zona de Magreb, despareciendo
definitivamente en 1269.
El siglo XIII, y centrándonos en la situación que vive el territorio que nos ocupa,
ésta marcado por la unión política de los Reinos de Castilla y León en la persona de
Fernando III (1217-1252) (Álvarez 1998). Este rey aprovechó las disputas surgidas entre
los almohades tras la derrota en Las Navas de Tolosa y la muerte de Abu Yucub Yusuf
para dirigir campañas de asedio a los territorios dominados por ellos, ocupando lugares
claves para la conquista del valle del Guadalquivir. Este asedio culminó en 1248 con la
caída de Sevilla, capital del imperio, finalizando la primera etapa expansiva del reino
castellano-leones.
Desde el punto de vista de la arqueología, la aparición de material numismático
dentro de una excavación es muy apreciada y valorada, ya que supone una importante
aportación cronológica a la hora de fechar la ocupación del enclave, y si además aparece
en un volumen importante, al estudio de los procesos económicos que la acompañan.
2.2.- ELEMENTOS PARA SU ANÁLISIS
El deterioro político y sobretodo religioso de la comunidad Almorávide, debió influir
esta separación fuera el cambio en la acuñación de monedas, ya que con
documento emanado del poder público, relacionado con su enfoque ideológico, político y
económico (Vega 2002, Fierro 2006).
6
Los Benimerines, Marinies o Merinies son los miembros de la dinastía bereber norteafricana que rigió el Magreb entre los
siglos XII-XV tras la caída y destrucción del imperio Almohade (Viquera Molins 1995).
11
Con la emisión de las nuevas monedas se trato de constituir uno de los vehículos
de difusión ideológica más importante (Cressier 2004). La reforma numismática
7
emprendida por los almohades, promovió nuevas formas, metrología y leyendas con las
que se pretendían transmitir sus mensajes tanto religiosos
8 como ideológicos9
centrándose, de forma primordial, en la vinculación de las leyendas políticas con la
justifica
árabe presenta una serie de particularidades (contenido, disposición
de sus leyendas, escritura, etc.) que la hacen diferente a otras monedas (Martín-Peñato,
1998).
2.2.a- La Forma:
El examen del monetario almohade confirma que ponían mucho celo en el diseño
s y en el proceso de acuñación (Vega y Peña
2003).
, dependiendo del momento en el que es acuñada
la moneda, está compuesto de una o dos líneas continuas muy finas y de igual grosor. El
cuadra
ción ideológica de la dinastía que las emita.
La reforma del sistema monetario llevada a cabo por los almohades -figurando la
introducción de la dobla a mediados del siglo XII como uno de los más significativos
(Kassis 1988 55-56)- marcará notablemente las emisiones monetales del S. XIII, tanto en
la zona del Al-andalus como en el Norte de África y en el resto de la península Ibérica
10:
La moneda
En el presente estudio se han utilizado los criterios establecidos por Fontenla
Ballesta (1997), Medina Gómez (1992) y Pérez Sindreu (2002).
de las formas, en la redacción de los texto
Lo primero a destacar fue la introducción del cuadrado
11 que constituye la nueva
forma implantada por los almohades, característica que las hace fácilmente
reconocibles
12. Este cambio se llevó a cabo sobre todo en las acuñaciones realizadas en
plata, ya que las de oro conservan la forma circular. No obstante, estas últimas presentan
un cuadrado inscrito en el cospel. Este
do queda limitado, a su vez, por otra gráfila circular externa de doble línea: una
7
La numismática constituyó un poderoso medio para transmitir el mensaje almohade, presentando unos rasgos
característicos que la distinguen de sistemas previos, y que tratan de ofrecer la plasmación de un conjunto de ideas muy
concreto.
8
Las monedas eran objetos sagrados por mostrar el nombre de Dios, de su profeta Mahoma o de diversos personajes
carismáticos, así como pasajes procedentes del Corán.
9
No podemos olvidar que las monedas constituían el principal medio de difusión de ideas con que contaban los titulares de
observaron además en el sistema
uista de Sevilla por Fernando III en noviembre de 1248, éste adoptó la dobla almohade
los estados, los cuales basaban su legitimidad en la combinación de factores religiosos y dinásticos (Vegas et al. 2002).
10
A raíz de su entrada en la Península se produjeron numerosos cambios que se
monetario cristiano. Tras la conq
como unidad monetaria de oro en su reino, aunque no existen pruebas de su acuñación por este monarca. Fue sin embargo
Alfonso X quien comenzó a labrarla, perdurando como unidad áurea castellana hasta los Reyes Católicos. Esto nos da idea
de la fiabilidad con que contaba esta moneda.
11
Abd al-Mu’min, para señalar que con él había concluido el ciclo de los tiempos y comenzado un nuevo orden duradero del
mundo, cambió la forma redonda de las monedas por la cuadrada, forma típica de las monedas almohades (Pérez Sineu,
2002)
12
Al fundador del movimiento almohade se le conoce como “el hombre del dírham cuadrado (Medina 1992).
12
continua y la otra circundante de puntos. Este tipo de representación permitió que la
leyenda central quedase inscrita dentro del cuadrado, quedando libres cuatro segmentos,
donde se insertarían las leyendas marginales.
ser equ
como
no de los aspectos más característicos de su amonedación, contando con varias
tores: para Bates (1982) los almohades emplearon el nuevo tipo
sus creencias disidentes (Vega Martín et al. 2002); Fontenla
ideas r
ico. Esto no significa que no hubiese
moned
- EL DINAR (del latín denarús), tiene el mismo origen etimológico que la palabra
g. el que acuñaron los almohades empezó pesando
a
El cambio en la forma provoco, también, cambios en el contenido. De este modo el
valor de las monedas dejo de figurar en las almohades, debido a que los cambios
realizados en la forma eliminaron la orla, lugar donde se grababa dicho valor, A esta razón
hay que añadir el hecho de que no consideraban necesario el que figurase este valor, al
ivalente la moneda al ponderal dineral, y por tanto innecesaria la indicación de su
valor.
Para terminar este apartado podemos señalar que no se cuenta con un
explicación clara y concluyente de por qué adoptaron los almohades el cuadrado
u
hipótesis de diferentes au
monetario para recalcar
Ballesta (1997) y Ariza Armada (1995) plantean que la forma cuadrada fue un elemento
deliberado de propaganda. Burckhartdt (1970), autoridad indiscutible en historia de las
eligiosas islámicas, pone de manifiesto que este en la forma debía señalar que
“con la aparición del mahdi Ibn Tūmart había concluido el ciclo de los tiempos y
comenzado un nuevo orden duradero en el mundo” (Burckhartdt 1970, p.177). A todas
estas se pueden añadir otras sin que ninguna elimine a las demás.
2.2.b- La Metrología.
Uno de los rasgos más destacados del sistema numismático almohade es que sólo
emitieron monedas de oro y plata (bimetálico). Con ello no hacían más que aplicar las
determinaciones del sistema canónico islám
as fraccionarias de cobre o feluses para las transacciones de baja cuantía, pero
estas quedaban fuera de los patrones canónicos islámicos (Vega y Peña 2003). La
veracidad de los pesos y medidas dentro de la religión islámica, constituyen un epígrafe
dentro de las obligaciones del dogma, como lo demuestran los versículos coránicos -
Corán 26, 181-182- donde quedan notificados.
dinero, ya que ambos derivan del denario romano. Su peso o unidad ponderal es el
miţqāl
13, es la moneda musulmana acuñada en oro que empezó a circular en el siglo VII
en Al-andalus, Su peso oscilaba según las épocas entre 3,85 g y 4,25 g. A diferencia del
esaba 4,24 dinar almorávide que p
2,27 g. Años más tarde, en época del califa almohade al-Mansur, se hizo una nuev
13
Miţqāl: nombre de la más antigua unidad ponderal árabe, sinónimo de Dīnar.
13
reforma
introductor de la gran
pieza de oro almohade. Para autores como Canto (1997) fue Abū Yusūf Ya،qūb, tercer
alifa de la dinastía mu΄minī, mientras que para otros investigadores, como Medina
mitida ya en tiempos de Abd al-Mu׳min bn.΄Alī (524-558
e plata que representaban un medio, un
cuarto y un octavo del dírhem (Vega
, llegando a pesar el doble, es decir 4,55g14, cambiando de esta forma el patrón
del peso (Fierro 2006). Este cambio se debió, según algunos autores, además de a
razones ideológicas, a la falta de suministro de oro por las rutas saharianas (Fontenla
1977)
15
Además del dinar de oro, los almohades y sus sucesores acuñaron la dobla
16 o
doble con un peso de 4,6 g (medio teórico)
17 de oro puro18 en módulo circular de unos 30
mm y con cuadrado inscrito. Se realizan además divisores de un medio, un tercio y un
cuarto de dinar con pesos proporcionalmente menores (Rodríguez 1982).
No existe un acuerdo generalizado sobre quien fue el califa
c
Gómez (1992), la dobla fue e
h./1130-1163 d.C.), primer califa de esta dinastía, acuñó una moneda diferente a la de sus
predecesores, introduciendo la forma cuadrada, recopilando los textos de las leyendas y
variando el estilo gráfico. Para Hazard “las reformas introducidas por Abd al-Mu׳min, y
mantenidas por sus herederos, habían de perdurar a lo largo de cuatro siglos” (Hazard
1959, p.67).
- EL DIRHAM, dírhem (del griego dracma), es la unidad monetaria de plata entre
los musulmanes y valía 1/10 del dinar de oro. Tanto los almorávides como los almohades
emitieron una serie de pequeñas monedas d
y Martín 2002) .
- FALS o FELUS. El derecho canónico islámico no permitía la acuñación de
moneda que no estuviese realizada en oro o en plata. No obstante, algunas dinastías
andalusís acuñaron monedas de cobre o Feluses, a imitación del follis bizantino, con el fin
14
Este dinar correspondía al peso establecido en la reforma de ´Abd al-Makil, en la cual el dinar equivalía al mitqāl de 4,25
grs. (Fierro 2006), equivalente A 21+3/4 quilates con una ley de 0,985. Su peso neto coincide con el dinar de la Meca.
15
La veracidad de los pesos está entre las obligaciones del dogma islámica, como lo demuestran los versículos 181 y 182
(azora 26), 7 al 9 (azora 55) y 1 al 3 (azora 83). Los dinares y los dirhems debían tener su peso justo, como la ley. La
asimilación formal de la moneda almohade al dineral parece querer evidenciar la aceptación plena y del mandato coránico
como la bondad del peso de la moneda almohade, equivalente al patrón o pieza de peso justo o legal. (Fontenla 1997)
16
No existe acuerdo a la hora de saber que califa almohade introdujo esta gran pieza de oro. Para autores como Medina
Gómez (1992, 405) fue Abū Yūsuf Ya،qūb (1135 d.C), el tercero de la dinastía el que la Sin embargo para otros como Prieto
Vives (1915, 12) la pieza fue instituida ya en tiempos del primer califa Abd al Mu´min (1130-1149 d.C/524-558 h.) (Vega et
al 2002).
17
Este peso era aproximadamente el peso teórico del dinar de la meca en tiempos del Profeta (4,55 grs. del sólido
bizantino), o mizcal sagrado de la Meca (Fontela, 1975).
, una
18
El valor intrínseco que posee una moneda es el que le corresponde por su contenido de metal fino. En teoría, el valor
intrínseco de una moneda debe ser igual al que le es asignado oficialmente, es decir, el valor nominal. Así, por ejemplo
moneda de oro cuyo contenido de fino fuese de 4,6 gramos (caso de la dobla) debía tener el mismo valor que un lingote de
oro de su mismo peso en el mercado. Pero sabemos que esta igualdad no se daba siempre en la práctica, debido a las
manipulaciones efectuadas en la ley y en el peso de las monedas. Estos procesos reciben el nombre de mutaciones
monetarias” (Pérez 2002).
14
de solv
El conjunto de los seguidores de Mahoma constituyen «la comunidad islámica» y
pertene
La mayoría de las leyendas del Corán representadas en las monedas hispano-
árabes
reforma llevada a cabo por Abd al-
Mu’min, hubo un cambio dentro del pensamiento religioso islámico, reflejado en las
inscripc
os que también quedarán plasmados en sus monedas.
2.3.- C
que las monedas constituyesen una fuente de información muy importante, no solo en lo
religioso sino en lo político y económico (Martín-Peñato 1998).
Una de las características más reseñables del monetario almohade es la ausencia
entar problemas prácticos por la falta de piezas fraccionarias en transacciones de
baja cuantía.
2.2.c-
Las leyendas religiosas.
cientes, por derecho propio, al pueblo o comunidad (ummah) de su profeta, se
rigen siempre por el Corán
19, libro sagrado, código religioso, civil y político, que determina
la regla de conducta de todo lo que acontece en sus vidas.
La religión islámica subordina todos los aspectos de la existencia a Dios, y todas
las cosas encuentran su unidad en El. Por ello, no debe extrañarnos que la moneda, algo
secular de origen meramente humano, se encuentre en la base de esta unión entre el
hombre y Dios, grabándose frases y versículos del Corán en ellas (Pérez Sindreu 2002).
nos hablan de un cambio o reforma realizada dentro del pensamiento religioso
islámico (Codera y Zaidin 1879; Pérez Sindreu 2002).
Tras la implantación de los almohades y de la
iones de sus monedas
20 variando el contenido de sus leyendas. En ellas se alude
a una legitimación de la dinastía por razones religiosas desligadas del islam ortodoxo.
Para ellos, el Mandi y sus sucesores, los califas, son representantes de Dios en la tierra y
no de su profeta Mahoma (Vega et al. 2002). Estos cambios religiosos causaran a su vez
cambios polític
aracterísticas de la moneda Almohade.
En lengua árabe las palabras ocupan un espacio muy reducido, lo que permitió
de las fechas de acuñación
21. Tradicionalmente en la numismática árabe la designación
e Dios.
La mayoría de las leyendas, que procedentes del Corán, van representadas en las monedas hispano-árabes, y
en fueron acuñadas, y eso no siempre………”.
19
El Corán se compone de ciento catorce suras (ordenadas según su longitud, siendo las últimas las más cortas), divididas
en versículos, donde Mahoma habla siempre en nombre d
20
observamos que la aplicación de unas u otras nos hablan que un cambio o reforma se ha realizado dentro del pensamiento
religioso islámico (Codera 1879).
21
Para Codera y Zaidin (1879) “….las monedas de los Almohades tienen menos importancia histórica que las anteriores,
por la circunstancia de que en ellas nunca consta el año de acuñación y pocas la ceca, poniendo sólo el nombre del
Príncipe o Príncipes por qui
15
del valor, ceca y año, constituyen una leyenda tipo, pero al cambiar la grafía de las
monedas (presencia del cuadrado central, leyendas genealógicas cada vez más largas,
etc.) no hay espacio para la grabación de la fecha. Este hecho dificultará el poder
estable
En cuanto a la escritura propia del momento almohade podemos señalar que se
produjo
mo grafía oficial el
carácter nasjí 22 o cursivo, con trazos curvos unidos entre sí, aunque el primero continuó
tilizándose. La interpretación mas generalizada del cambio en la escritura viene dada por
ento identificador marroquí, frente al
cúfico,
nte con la que el califato
mu´miní quiso presentarse” (Martínez Nuñez 2004).
cer precisiones cronológicas (Fontenla 2000), de manera que éstas se reducen por
lo general o bien al reinado de un califa en el caso de las acuñaciones en oro, o bien a las
fechas en las que se conquista o se pierde una ciudad, cuyo nombre aparece grabado en
la moneda (Fierro 2006).
Otra de las medidas de los almohades fue suprimir la referencia a la ceca, que
solo aparece en contadas ocasiones y con caracteres diminutos.
una variación pasándose de la caligrafía cúfica a la nasjí, siendo este uno de los
campos en el que la reforma se manifestó de forma más clara aunque, como ocurre en el
cambio en la forma, no se ha podido precisar con seguridad a que se debió.
Como hipótesis más generalizada señalaremos que el mundo árabe utilizaba
generalmente en sus inscripciones monetarias el cúfico, pero con la llegada de los
almohades el matiz más significativo fue la adopción generalizada co
u
el hecho de que el nasjí es considerado como el elem
asociado a la numismática de los almorávides, considerados como extranjeros
procedentes del Sahara. Por esta razón, para autores como Martínez Núñez el cambio de
grafía en la escritura es “la manifestación distintiva más evide
Figura 8.- Caracteres nasjí presentes en la dobla almohade del Portalón de Cueva Mayor.
22
Este sistema fue, el que dentro de los estilos cursivos ganó más prestigio a partir del siglo IV h. /X d.C. gracias a la
intervención de destacados calígrafos, convirtiéndose en la caligrafía mas destacada del Corán (Safadi 1978).
16
3.-
FIC
ón nos ajustarnos a las
normas habituales de descripción numismática.
periodo en el
cual vuelven a acuñarse, sobretodo en Ceuta, dinares de tipo almohade de muy buena
calidad
HA TÉCNICA
Para la descripción de la moneda procedente del Portal
En el caso de la dobla recuperada en el Portalón de Cueva Mayor, la mención en
la Leyenda marginal de al-Murtada Abu Hafs como emir de los creyentes, nos sitúa la
fecha de acuñación durante su reinado: 646-665 Héjira (1248-1266 d. C.),
y relativa abundancia en relación con el resurgimiento económico de la ciudad.
El diseño de esta pieza está dentro de los parámetros típicos de la dobla
Almohade: su forma es redonda y las leyendas están grabadas dentro de un cuadrado
circunscrito en el cospel redondo de la moneda. Su emisión está muy cuidada, como lo
demuestran su perfecta caligrafía cúfica, los datos metrológicos y la idéntica posición de
los ejes de los cuños.
Denominación del valor
Dobla
Metal
Oro
Peso en gramos
4, 350
Módulo en mm
30, 02
Posición de cuños
23
12 h
Gráfila
De puntos en AI y AII
Datación
646-665 Héjira (1248-1266 d. C.)
24
Emisor
Emir Abu Hafs ´Umar al-Murtada
Contexto Cultural
Almohade
Ceca:
Sin ceca
Estado de conservación
MBC
Conservado en
Museo Provincial de Burgos
Referencias catalográficas en los
atálogos numismáticos consultados
Vives 1893; Costas et al. 1980;
Rodríguez 1982; Medina 1992 c
El análisis de la composición de la moneda en un Microscopio Electrónico de
Barrido ambiental dotado de analizador elemental por dispersión de Rayos X revela un
contenido de oro del 93.4%. Cumple por tanto con las disposiciones del derecho canónico
islámico, en el que la acuñación de las monedas solo se realizaba en oro y plata. Esto es
uñación de moneda solo se justificaba como procedimiento para
debido a que “la ac
23
Hace referencia a un numeral que define la posición del eje vertical del reverso respecto del anverso sobre la esfera del
reloj.
24
En las monedas almohades no está presente la fecha de acuñación, pero sí se tiende a colocar, en las piezas de oro, el
nombre y los predecesores del gobernante que acuña la moneda, lo que sirve de información complementaria a la hora de
fecharlas.
17
satisfac
ito
que las divide en una zona central
concebirse como un solo texto continuado, formando una sola
et al. 2002) y su lectura se realiza siguiendo un orden
siempre primero eyendas religiosas seguidas de las
ógicas.
las normas convencionales al anverso de la moneda, la designaremos
a reverso IIA (segunda iremos dos leyendas
: la leyenda central (IC), en la que figura la “Profesión de fe musulmana”
1992) y la leyenda marginal (IM) u divide en 4
nte en la IIA distinguire C y una IIM (igualmente divida en
- Se comenzará siempre por la leyenda IC, inscrita dentro del cuadrado donde
figura
- Las primeras líneas de la IIC donde se menciona al Mahdi forman parte de la
profesión de fe iniciada en la IC. La lectura continúa por las líneas restantes de la IIC,
mo.
er la limosna legal (una suerte de impuestos basado en motivos religiosos) y esta
afectaba sólo al oro y la plata” (Cervera 2001).
3.1- Estructura de las leyendas
La forma que presentan las doblas de oro almohades las hace facilemte
reconocibles ya que presentan en cada una de sus caras o áreas un cuadrado inscr
y cuatro zonas marginales o segmentos, cada una de
la cuales presenta una inscripción o leyenda.
Para autores como Vega Martín la disposición que presentan las leyendas
en las monedas almohades se asemejan a una pirámide invertida. Las leyendas de las
áreas centrales deben
unidad mental (Vega
preestablecido, leyendo las l
geneal
Siguiendo
IA (primera área) y l área). En la IA distingu
principales
(Medina orla, que rodea el área central y se
segmentos. Igualme mos una II
cuatro segmentos).
Para la correcta lectura de las mo
siguientes normas:
nedas de oro de esta serie seguiremos las
la leyenda religiosa25 principal (PFM). En el caso de la dobla del Portalón esta
leyenda continúa en el las primeras líneas del la leyenda IIC donde se menciona al Mahdi
- La lectura continuará por los segmentos de IM, comenzando por el que se
encuentra encima de la leyenda central, que menciona siempre al Profeta. y se desarrolla
hacia la izquierda con la genealogía del Emir.
donde se continúa con la genealogía del Emir reinante, lo que demuestra su origen
legiti
25
Las leyendas religiosas son poco variadas, siendo las más habituales aquellas que reflejan la teología almohade.
18
- Finalmente, la leyenda IIM (segmentos marginales) también hacen alusión a la
genealogía del Emir gobernante y a su origen dinástico. Generalmente, en ella figuran los
ante, precedido de sus títulos.
(IA): ANVERSO O ÁREA PRIMERA DE ATP 04 GP1 M.1
Figura 9.- Anverso (IA)
nombres de los califas ascendientes del rein
19
20
ANVERSO (IA)
LEYENDA CE
(IC)
Bismi Allāh
26
al-rahman al-rahīm
27
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso.
là Allāh ׳alà Muhammad wa-ālihi
Bendiga Dios a Mahoma y a su familia
wa-al-hamdu lilāh wahdahu
28
y alabanza a Dios único.
lā ilāh illà Allāh
29
No hay dios sino Dios;
Muhamad rasūl Allāh
Mahoma, el enviado de Dios
NTRAL
sa
LEYENDA MARGINAL (IM)
(en 4 segmentos)
Amīr al-muminīn al-mu΄min/ bi Allāh al-Murtadā Hafs
Abū/ Abī al tāhir al-Amīr aben/ al-jalīfatain aben
Ibrāhīm
yentes, el que cree/ en Dios, al-
Murtada Hafs Abu/ hijo del Emir, el puro, Abu / Ibrahim,
hijo de los dos Califas.
El Emir de los cre
Área que contiene la profesión de fe musulmana en IC
Bismi Allāh es la fórmula fija con que se introducen los datos numismáticos no solo en las monedas del Califato de
órdoba sino en la generalidad de las monedas islámicas de oro que se acogen a este modelo estructural (Vega et al.2002)
Bismi Allāh al-rahman al-rahīm: esta frase es la que se utiliza en el comienzo de cada sura o capítulo del Corán, es por
nto la primera frase que aparece en él. Pero es también, según la mayor parte de los musulmanes, la primera frase que le
e revelada a Mahoma (Prieto 1915)
wa-al-hamdu lilāh wahdahu Adoptado por Ya،qūb como lema de la dinastía y encabezando siempre sus escritos
ontela 1197)
lā ilāha illà llāh: para el mundo musulmán esta expresión manifiesta que no hay otro ser o realidad que el ser absoluto o
realidad absoluta. Por tanto, todo es en esencia sagrado y nada es profano porque todas las cosas emanan de lo divino.
26
C
27
ta
fu
28
(F
29
la
IIA: REVERSO O SEGUNDA ÁREA DE ATP 04 GP1 M.1
Figura 10: Reverso (IIA)
ERSO (IIA)
REV
LEYENDA CENTRAL (IIC)
Imán del pueblo
de Dios,
al-jalīfa al-Imām
Abū Muhammad ´Abd al Mu´min,
30
Abū Muhammad ´Abd al Mu´min
aben ´Alī Amīr al-muminīn
hijo de ´Ali, Emir de los creyentes
al-Mahdī Imām al-umma
al-Mahdi,
al-qāim bi-amr Allāh
el establecido por orden
El Califa, el Imán,
LEYENDA MARGINAL (IIM)
Amīr al-muminīn/ Ya´qub Abu/ Yusuf/ al-jalīfa aben
(en 4 segmentos)
El Príncipe de los creyentes/ Abu Ya´qub/ Yusuf hijo del/
Príncipe de los creyentes.
30
La relación genealógica aumenta con los sucesivos emires. Con Abd al Mu´min, ocupa dos segmentos y tres líneas.
21
4.-
CONCLUSIÓNES
Como primera conclusión, después de examinar los estudios de un buen número
muchas
las leyendas como en las interpretaciones
ue será preciso ir rellenando con nuevos
mento histórico en que se emitió la
, y es un hecho constatable
con gran profusión. De la misma tipología
an cantidad en las colecciones del museo
la Moneda y en prácticamente todas las colecciones
No nos consta ningún antecedente de doblas almohades de oro halladas en la
región, convirtiéndose en un hallazgo arqueológico excepcional y siendo un testimonio de
las muchas y continuadas relaciones comerciales y polí as de la sociedad hispano-
árabe. No podemos olvidar que tanto el Camino de Santiago, como la primitiva calzada
romana Ab Asturica Burdigalam pasan por las inmediaciones del yacimiento.
Dadas las características propias del lugar donde ha sido encontrada – cueva – y
que está realizada en más probable es que se trate de un acto de
ocultación, incluso una ofrenda, sin ue pudiera ser una moneda
extraviada, como las que ha ros yacimientos, aunque en este
caso habría que explicar la la cueva por la persona que la
perdió.
En todo caso, la aparición de esta
en inmediaciones, ya que no hay restos de
ultura material que pueda bargo puede sumarse al conjunto de
evidencias de las influencias como la capilla de la
Asunción, en el ángulo nordeste del Monasterio de las Huelgas, que constituye un bello
ejemplo de estilo arquitectó a parte del palacio de estilo
Almohade sobre el que se erigió el
5.-
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos especialmente la ayuda prestada en la primera identificación de la
oneda a Marta Negro y Belén Castillo, conservadoras del Museo Arqueológico de
Burgos, a Adelaida Rodríguez, restauradora del mismo Museo. Así mismo, queremos
de especialistas en moneda almohade, este sistema presenta amén de
interpretaciones, -tanto en el sentido preciso de
religiosas y políticas-, muchos puntos oscuros q
estudios.
La acuñación de doblas almohades en el mo
recuperada en el Portalón es sorprendentemente cuantiosa
que circularon por todo el territorio peninsular
que la moneda del Portalón se conservan en gr
Arqueológico Nacional, en la casa de
numismáticas de los museos andaluces.
tic
oro, la explicación
descartar claro está q
bitualmente se localizan en ot
actividad realizada dentro de
moneda no
la cueva o en las
está en relación con la existencia de
un yacimiento almohade
c n ratificarlo. Sin em
de este movimiento islámico en Burgos,
nico almohade, y que formab
monasterio Cisterciense.
m
22
mostrar nuestro especial agradecimiento a Paula Grañeda Miñón del Departamento de
Numism
becas para la investigación concedidas por el Grupo Antolín, Iberdrola,
Fundación
ática del Museo Arqueológico Nacional por su inestimable colaboración a la hora
de catalogar esta moneda. No queremos acabar este artículo sin mencionar sin a
nuestros compañeros del LEH y el Centro Mixto UCM-ISCIII por su ayuda durante las
campañas de excavación. Estas investigaciones son llevadas a cabo gracias a la con
cesión de
ATA y el Proyecto de MEC CGL 2006-13532 C03-02
23
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... The Sierra de Atapuerca is well known for its Pleistocene sites (Arsuaga et al., 1997;Bermúdez de Castro et al., 1999), but it also provides a rich stratigraphic record from the Holocene (Clark et al., 1979;Apell aniz and Domingo, 1987;Carretero et al., 2008;P erez-Romero et al., 2010P erez-Romero et al., , 2013Verg es et al., 2002Verg es et al., , 2008. Among the Holocene archaeological sites found in the Cueva Mayor-Cueva del Silo karst system, the one located at its current entrance and known as El Portal on is of particular interest (Fig. S1). ...
... Among the Holocene archaeological sites found in the Cueva Mayor-Cueva del Silo karst system, the one located at its current entrance and known as El Portal on is of particular interest (Fig. S1). The relevance of this site is its prolonged human occupation, documented from the Paleolíthic to historic times (Clark et al., 1979;Carretero et al., 2008;P erez-Romero et al., 2010P erez-Romero et al., , 2013. El Portal on site alone currently surpasses 200 m 2 . ...
... The archaeological potential of the El Portal on has been acknowledged since the 19th century (Sampayo and Zuazn avar, 1868). During the 20th century, different studies have offered a partial glimpse into the site's immense archaeological potential (Carballo, 1910;Breuil and Obermaier, 1913;Clark et al., 1979;Mínguez, 2005;Alday et al., 2011;P erez-Romero et al., 2010P erez-Romero et al., , 2013. It was last excavated in 1989, until a new excavation was initiated in 2000 as part of a current research project on the Sierra de Atapuerca. ...
Article
This work presents the results from the excavation of a multiple burial in a pseudo-tumular structure constructed in the Cueva Mayor cave in the Sierra de Atapuerca (Burgos), specifically focusing on the entrance of this cave in an area known as El Portalón archaeological site. We recovered the skeletal remains of a minimum of eight individuals from several altered primary burials with bones showing different levels of associated grave goods and faunal remains. A series of radiocarbon dates obtained from seeds, human and animal bones, place these burials at the end of the fifth millennium BP. The domestic animals and ceramics suggest a complex and symbolic human–animal relationship. The information obtained from the site of El Portalón significantly broadens our understanding of funerary rituals during the Chalcolithic period.
... The site is located at the natural entrance to the karst system of the Sierra de Atapuerca. This Sierra is internationally well-known for its sites with evidence of Pleistocene hominins (Carbonell et al., 1995;Arsuaga et al., 1997;Bermúdez de Castro et al., 1999;Carbonell et al., 2008), but it also provides a rich stratigraphic sequence for the Holocene period (Clark et al., 1979;Apellániz and Domingo, 1987;Carretero et al., 2008;Pérez-Romero et al., 2010, 2017Vergés et al., 2002Vergés et al., , 2008. The stratigraphic sequence of El Portalón is more than 10 m deep (Carretero et al., 2008. ...
... Figure 1b-c) and contains stratigraphic units rich in archaeological evidence dating from the Mesolithic to the Middle Ages (from ca. 8000 yr cal BP to 796 yr cal BP; Clark et al., 1979;Carretero et al., 2008;Günther et al., 2015;Galindo-Pellicena et al., 2017;Pérez-Romero et al., 2010, 2017Rofes et al., 2021;Galindo-Pellicena et al., 2022). This indicates that El Portalón has been occupied by humans during a prolonged period. ...
Chapter
El Portalón de Cueva Mayor cave (Atapuerca, Spain) is a settlement site at the entrance of a natural cave. This Holocene archaeological site shows a record of a long archaeological sequence that includes a Chalcolithic occupation starting from 3090 to 2240 cal. BC 20. During this phase, different human activities have been identified: habitational floors and fireplaces, postholes and fumier layers. After a funerary use during the onset of the Chalcolithic (Pre-Bell Beaker, dating from 3090 to 2710 cal. BC 20) the cave was used for stabling and habitational purposes during the late Pre-Bell Beaker and Bell Beaker phases, where abundant archaeological material (pottery, lithics, bone and metal tools) was deposited. The archaeological remains demonstrate that the human groups that used the cave during this period developed a mixed economy, with farming and hunter-gatherer strategies. This cave shows a small amount of typical Bell Beaker pottery remains, which indicate a continuous use as a stabling and habitational area during the late Pre Bell Beaker and Bell-Beaker phases (dating from 3090 to 2240 cal. BC 20).
... The site is located at the natural entrance to the karst system of the Sierra de Atapuerca. This Sierra is internationally well-known for its sites with evidence of Pleistocene hominins (Carbonell et al., 1995;Arsuaga et al., 1997;Bermúdez de Castro et al., 1999;Carbonell et al., 2008), but it also provides a rich stratigraphic sequence for the Holocene period (Clark et al., 1979;Apellániz and Domingo, 1987;Carretero et al., 2008;Pérez-Romero et al., 2010Vergés et al., 2002Vergés et al., , 2008. The stratigraphic sequence of El Portalón is more than 10 m deep (Carretero et al., 2008. ...
... Amalia Pérez-Romero 1 , Marta Francés-Negro 1,2 , Eneko Iriarte 1 , María Á. Galindo-Pellicena 3,4,5 , Rebeca García 1 , Laura Rodríguez 1,6 , Juan Luis Arsuaga 3,7 , Alfonso Alday 8 and José M. Carretero 1 (from ca. 8000 yr cal BP to 796 yr cal BP; Clark et al., 1979;Carretero et al., 2008;Günther et al., 2015;Galindo-Pellicena et al., 2017;Pérez-Romero et al., 2010Rofes et al., 2021;Galindo-Pellicena et al., 2022). This indicates that El Portalón has been occupied by humans during a prolonged period. ...
... The site is located at the natural entrance to the karst system of the Sierra de Atapuerca. This Sierra is internationally well-known for its sites with evidence of Pleistocene hominins (Carbonell et al., 1995;Arsuaga et al., 1997;Bermúdez de Castro et al., 1999;Carbonell et al., 2008), but it also provides a rich stratigraphic sequence for the Holocene period (Clark et al., 1979;Apellániz and Domingo, 1987;Carretero et al., 2008;Pérez-Romero et al., 2010Vergés et al., 2002Vergés et al., , 2008. The stratigraphic sequence of El Portalón is more than 10 m deep (Carretero et al., 2008. ...
... Amalia Pérez-Romero 1 , Marta Francés-Negro 1,2 , Eneko Iriarte 1 , María Á. Galindo-Pellicena 3,4,5 , Rebeca García 1 , Laura Rodríguez 1,6 , Juan Luis Arsuaga 3,7 , Alfonso Alday 8 and José M. Carretero 1 (from ca. 8000 yr cal BP to 796 yr cal BP; Clark et al., 1979;Carretero et al., 2008;Günther et al., 2015;Galindo-Pellicena et al., 2017;Pérez-Romero et al., 2010Rofes et al., 2021;Galindo-Pellicena et al., 2022). This indicates that El Portalón has been occupied by humans during a prolonged period. ...
Article
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The aim of this paper is to explore the integration of the Bell Beaker phenomenon in a local context, in order to examine the mechanisms underlying its introduction and discuss possible factors related to it. As a case study, the authors use the Upper Rhône valley in southwestern Switzerland and focus specifically on the renowned Sion ‘Petit-Chasseur’ necropolis. Prehistoric populations repeatedly came to this megalithic site during the Final Neolithic (2900–2450 cal. BC), the Bell Beaker period (2450–2200 cal. BC), and the Early Bronze Age (2200–1600 cal. BC), offering ideal conditions to address the issues stated above. This multidisciplinary research focuses on pottery manufacturing processes through the chaîne opératoire approach, reconstructing each step from the raw material selection all the way to finishing treatments and firing. The analyses, both macro- and microscopic, carried out on the Bell Beaker pottery, led to the identification of an exogenous pottery tradition and of local raw material procurement sources. These results point towards a mobility of Bell Beaker potters, who exploited local raw materials but applied their own know-how. Probably specialised, these craftsmen/women were thus one of the factors active in the diffusion of the Bell Beaker phenomenon.
... El Portalón is located at the current entrance to the Cueva Mayor-Cueva del Silo karst system of the Sierra de Atapuerca (Burgos, Spain) ( Figure 1). The latter is internationally well-known for its Pleistocene hominin-bearing localities [20][21][22][23], but also provides a rich stratigraphic record from the Holocene [24][25][26][27][28][29][30][31]. The relevance of El Portalón relies on its long human occupation, documented from the Paleolithic to historic times (from ca. ...
... The relevance of El Portalón relies on its long human occupation, documented from the Paleolithic to historic times (from ca. 35,205 yr cal BP to 796 yr cal BP) [24,[26][27][28][29]. El Portalón site alone currently surpasses 200 m 2 . ...
Article
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The Chalcolithic levels of El Portalón de Cueva Mayor (Atapuerca, Burgos, Spain) offer a good opportunity to test whether the small-mammal contents of different archaeo-stratigraphical units may be useful to characterize them as independent entities. With that purpose, we studied representative samples of small-mammal remains from the two main contexts identified: the Early Chalcolithic (EC) funerary context and the Late Chalcolithic (LC) habitat/stabling context, with the latter comprising three different archaeological units according to their origin, namely prepared floors, activity floors and stabling surfaces or fumiers. Following the distribution of taxa in their respective contexts, we performed several statistical tests to check for significant discrepancies between archaeological units. The exclusive presence of certain taxa, together with the statistical difference in relative taxonomic ratios, points to the integrity and unpolluted condition of the EC context. The interspersed arrangement of the different LC context’s units made them prone to inter-pollution as they are not statistically different. The unexpected presence of Pliomys lenki and Chionomys nivalis in the prepared floors evidences their Upper Pleistocene allochthonous origin. The EC levels of El Portalón contribute the first Holocene records of nine taxa in the Sierra de Atapuerca. An environment dominated by woodland, shrubland and wet meadows, with moderate presence of grassland, inland wetlands and rocky areas, is inferred from the small-mammal association of the EC levels.
... • quatre échantillons, Artusia V; (Clark et al., 1979 ;Carretero et al., 2008 ;Perez-Romero et al., 2010. Il est connu depuis le XIXe siècle et des fouilles y ont été opérées tout au long du XXe siècle, jusqu'en 1989 (Breuil & Obermaier, 1913 ;Clark et al, 1979 ;Mínguez, 2005 ;Alday et al., 2011 ;Perez-Romero et al., 2010 ...
... • quatre échantillons, Artusia V; (Clark et al., 1979 ;Carretero et al., 2008 ;Perez-Romero et al., 2010. Il est connu depuis le XIXe siècle et des fouilles y ont été opérées tout au long du XXe siècle, jusqu'en 1989 (Breuil & Obermaier, 1913 ;Clark et al, 1979 ;Mínguez, 2005 ;Alday et al., 2011 ;Perez-Romero et al., 2010 ...
Thesis
La paléoparasitologie est l’étude des restes parasites en contexte archéologique. Le processus de néolithisation avec tout ce qu’il implique en termes de mutations socio-économiques a contribué à modifier nos relations vis-à-vis des parasitoses. La première transition épidémiologique de l’Homme aurait été induite par la mise en place et l’intensification des systèmes agro-pastoraux. Le regroupement des populations, la sédentarisation, la mise en présence sur le même espace de différentes espèces (animales et végétales, notamment allochtones), la déforestation, le parcage ou encore le stockage sont autant de comportements qui ont impacté les systèmes hôtes/parasites. Les gisements de notre corpus se sont focalisés sur le sud-ouest de la France et le nord-est de l’Espagne. Via l'analyse des œufs d’helminthes, la façon dont les systèmes parasites/hôtes/milieux se sont adaptés aux transformations socio-économiques des populations humaines, ainsi que les conséquences sanitaires sur les populations humaines de cette anthropisation ont pu être appréhendées. L’analyse chronologique et géographique des gisements européens ayant des biotopes différents provenant de ce corpus intégré a ceux disponibles dans la bibliographie a permis de préciser et de confronter l’ampleur et l’influence des populations humaines sur le système parasites/hôtes. Les gisements échantillonnés dans le cadre de cette étude provenaient de contextes très différents, concernant aussi bien la chronologie, la géologie, la taphonomie que le type d’utilisation. Les faciès les plus propices à la conservation des œufs d’helminthes ont donc pu être précisés.
... It is the current entrance to the Cueva Mayor-Cueva del Silo karstic system. Prolonged human occupation has been documented, ranging from the Late Pleistocene to the Medieval Age (Clark et al. 1979;Carretero et al. 2008;Pérez-Romero et al. 2010, 2015. The archaeo-stratigraphic sequence exceeds 10 m of depth and is divided into 11 stratigraphic units, which are in turn grouped into two sedimentary units: the Late Pleistocene (level 11 and level 10, which is the Pleistocene/Holocene transition) and the Holocene. ...
Article
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Evidence of dog consumption at the El Portalón de Cueva Mayor site (Sierra de Atapuerca, Spain) from the Holocene is revealed for the first time. The taxonomical and taphonomical studies of the animal bones from the El Portalón site have been carried out. The morphological and metrical analyses indicate that 130 dog bone remains have been identified from the El Portalón site, including from the Neolithic (NISP = 23), Chalcolithic (Pre-Bell Beaker Chalcolithic and Bell Beaker Chalcolithic) (26), Early Bronze Age, Middle Bronze Age and Late Bronze Age (81). The anthropic evidence encompasses cut marks, fresh bone fractures, human tooth marks and fire modifications, thus constituting clear evidence of cynophagy, at least in the Chalcolithic and Bronze Age levels in different contexts (habitat and funerary) from the El Portalón site (Atapuerca, Burgos). Furthermore, the fire alterations on two bone remains from the Neolithic suggest likely dog consumption due to the domestic character of the stratigraphical units where these bone remains were found. The taphonomic evidence suggests that domestic dogs were, at least occasionally, part of the diet of the humans who inhabited the El Portalón site, a fact that might be caused either by food shortages and hunger or as dog meat was considered as a delicacy.
... La Sierra de Atapuerca, bien conocida por sus yacimientos pleistocenos, presenta también un variado registro del Holoceno (Carretero et al. 2008;Alday et al. 2011Alday et al. , 2015Pérez Romero et al. 2010, 2013, 2015, 2016, 2017Vergés et al. 2002Vergés et al. , 2008 (Fig. 1). ...
Article
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Presentamos el hallazgo de un brazalete de oro encontrado en el sistema kárstico de Cueva Mayor-Cueva del Silo de la Sierra de Atapuerca (Burgos, España). Esta pieza excepcional, se caracteriza tecnológica, cronológica y culturalmente, así como su significado económico e ideológico en el contexto de la tecnología Villena/Estremoz (V/E) del Bronce final. El estudio se ha realizado mediante microscopía óptica (MO), y electrónica de barrido (MEB), y microanálisis elemental por dispersión de Rayos X (MEB-EDX). La presencia de este objeto de oro en la Meseta Norte y su paralelismo con otros ejemplos de la península ibérica confirmaría la conexión o intercambios tecnológicos, culturales y/o comerciales a larga distancia entre la vertiente atlántica y la mediterránea durante la Edad del Bronce.
... It is the current entrance of the Cueva Mayor-Cueva del Silo karst system. Prolonged human occupation has been documented ranging from Pleistocene to Historic ages (Clark, 1979;Carretero et al., 2008;P erez-Romero et al., 2010P erez-Romero et al., , 2013P erez-Romero et al., , 2015a). The stratigraphic sequence exceeds 10 m depth and is divided in 11 stratigraphic units grouped into two sedimentary units: Upper Pleistocene (level 11, and level 10 transitional Pleistocene/Holocene) and Holocene. ...
Article
The management of cattle livestock in a prehistoric society is relevant to approach to the subsistence strategies and the economy of their inhabitants. In this study, 667 bone remains of Bos taurus of Chalcolithic from El Portalón site have been identified. The kill-off pattern indicates a mixed exploitation, with calves slaughtered to obtain the meat (33%), adult cows for dairying and breeding and elderly bulls for traction (67%). The sex bias to adult females (11 remains of cows versus 7 of bulls) suggests that the society relied on dairy activities. Pathologies and lesions associated with draught or load have been identified on 8 bone remains indicating their use in work activities. These indicate the importance not only the husbandry but also the farming.
Article
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At the Holocene site of El Portalón at the Cueva Mayor in the karstic system of the Sierra de Atapuerca (Burgos, Spain), located in the northern plateau of the Iberian Peninsula, we found a Neolithic ceramic fragment with a very unique iconography, linking the inhabitants of this zone to populations in the peninsular Mediterranean and to other sedentary populations in Italy and Germany, which is a novel finding. Accordingly, we reflect on the creation of Early Neolithic symbolism in Europe and its cross-border circulation. Throughout their development, ramiform-anthropomorphic representations have been multiplied in very diverse designs and mediums, a fact that allows us to also reflect on a ceramic vessel found in another gallery at the Cueva Mayor, the Galería del Sílex, which possesses the same type of iconography. We suggest that the regional entities of the European Neolithic maintain strong alliances and a certain tendency towards symbolic globalization.
Article
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Informe sobre planteamiento, desarrollo, problemas y futuro del yacimiento arqueológico de "Cueva Mayor de Atapuerca
  • Inédito
Informe sobre planteamiento, desarrollo, problemas y futuro del yacimiento arqueológico de "Cueva Mayor de Atapuerca" (Ibeas de Juarros, Burgos) ". Inédito.
Estudios sobre Atapuerca (Burgos). II Los materiales de superficie del santuario de la Galería del Sílex
APELLÁNIZ, J. M. y DOMINGO, S. 1987 " Estudios sobre Atapuerca (Burgos). II Los materiales de superficie del santuario de la Galería del Sílex ". En CAD, 5.
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BURCKHARDT, T 1970 Die maurische Kultur in Spanien. Georg D. W. Callwey. Múnich. (La civilización hispano-árabe, traducción de Rosa Kuhne Brabant, Madrid.
Revisión del hallazgo de dirhenes califales de Marroquíes Altos (Jaén) En Arqueología y Territorio Medieval, 7
2000 Revisión del hallazgo de dirhenes califales de Marroquíes Altos (Jaén). En Arqueología y Territorio Medieval, 7. Evolution. 37 (Special).
Aninventory of cultural remains En Th Nort Meseta del Norte (Province of Burgos, North-Central Spain) Antropological
  • The North Burgos Archaeologicall Survey
  • Cervera Research
The North Burgos Archaeologicall Survey. Aninventory of cultural remains. En Th Nort Meseta del Norte (Province of Burgos, North-Central Spain). Antropological Research CERVERA, J. M. 2001 " Estudio ". At-Tataytulī, Alī b.´Isà: Mujtasar. Madrid.
Las monedas Hispano-Musulmanas y Cristianas. 711-1981
  • Cressier Madrid
1980 Las monedas Hispano-Musulmanas y Cristianas. 711-1981. Madrid, CRESSIER, P. 2004 " El patrimonio almohade de Almería arquitectónico y arqueológico AGUIRRE, E.
El califato almoh 2004 ade. Pensamiento religiosos y legitimación del poder a través de los textos epigráficos " . En Ultra mare: mélange de langue árabe et d´islamologie offerts á Aubert Martín
  • Martínez Nuñez
MARTÍNEZ NUÑEZ " El califato almoh 2004 ade. Pensamiento religiosos y legitimación del poder a través de los textos epigráficos ". En Ultra mare: mélange de langue árabe et d´islamologie offerts á Aubert Martín.Louvain-Dudley (MA).
) y con los yacimientos Pleistocenos que contiene
  • Rtega A I Juez
  • L Carretero
  • J M Arsuaga
009 La evolución geomorfológica del karst de la Sierra de Atapuerca (Burgos) y con los yacimientos Pleistocenos que contiene. Universidad de RTEGA A.I.; JUEZ, L.; CARRETERO, J.M.; ARSUAGA, J.L.; PÉREZ-GONZÁLEZ A.;