ArticlePDF Available

Los grabados parietales paleolíticos del Abrigo de Cueto de la Mina (Posada de Llanes, Asturias)

Authors:
  • https://santamadavid.wixsite.com/wikilithics

Abstract and Figures

Una nueva lectura de los grabados paleolíticos del clásico abrigo asturiano añade más signos a los ya conocidos y, al mismo tiempo, proponemos una cronología más antigua que la genéricamente formulada hasta ahora.
Content may be subject to copyright.
1.- EL ABRIGO Y SU CONTEXTO ARQUEOLÓGICO
En las afueras de Posada de Llanes y al sur
del complejo cárstico conocido como La Llera se
formó el abrigo de Cueto de la Mina (original-
mente llamado El Cuetu la Mina) en la caliza de
montaña namuriense (Fig. 1y 2). Entre los ele-
mentos que definen el ambiente físico y biótico
del yacimiento se encuentra el río Calabres -que
MUNIBE (Antropologia-Arkeologia)
nº 61 29-42 SAN SEBASTIÁN 2010 ISSN 1132-2217
Recibido: 2010-02-25
Aceptado: 2010-10-30
Los grabados parietales paleolíticos del Abrigo de
Cueto de la Mina (Posada de Llanes, Asturias)
The Palaeolithic rock engravings from the Cueto de la
Mina Rock Shelter (Posada de Llanes, Asturias)
RESUMEN
Una nueva lectura de los grabados paleolíticos del clásico abrigo asturiano añade más signos a los ya conocidos y, al mismo tiempo, pro-
ponemos una cronología más antigua que la genéricamente formulada hasta ahora.
ABSTRACT
New readings of the Palaeolithic rock engravings from the classical asturian rock shelter add more signs to those known and, at the same time,
it is proposed an older chronology than that usually draw up till now.
LABURPENA
Asturiaseko aterpe ezaguneko paleolitoko grabatuen irakurketa berriak zantzu gehiago emango dizkigu; aldi berean, orain arte orokorrean
onartutakoa baino kronologia zaharragoa proposatzen dugu.
Marco DE LA RASILLA VIVES(1), Vicente RODRÍGUEZ OTERO(2)
David SANTAMARÍA ÁLVAREZ(1), Javier FORTEA PÉREZ(1)
PALABRAS CLAVES: Arte parietal, Paleolítico Superior, Cueto de la Mina, Asturias.
KEY WORDS: Rock art, Upper Palaeolithic, Cueto de la Mina, Asturias, Spain.
GAKO-HITZAK: Horma-artea. Goi Paleolito. Cueto de la Mina. Asturias.
(1) Área de Prehistoria. Departamento de Historia. Facultad de Gª e Historia. C/ Teniente Alfonso Martínez, s/n. Universidad de Oviedo. 33011.
Oviedo. España. mrasilla@uniovi.es
(2) Arqueólogo. C/ La Oliva, 10. 33300. Villaviciosa. Asturias. España.
Fig. 1. Localización del Abrigo de Cueto de la Mina y de los yacimientos citados en el texto.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 29
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
30 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
se sume el pie del yacimiento y resurge en la
Cueva de Fonfría vertiendo las aguas en la maris-
ma de Niembro-, la cercana costa, la franja preli-
toral y la sierra de Llabres (682 m), tras la cual se
perfila la Sierra del Cuera. El paisaje, muy antro-
pizado hoy, presenta zonas de pradera con alter-
nancia de áreas boscosas y el roquedal en las
cumbres de las sierras.
El abrigo está orientado al sur (180º) y se abre
en el reborde de una meseta a diez metros sobre el
curso actual del río Calabres y a treinta metros sobre
el nivel del mar. En la mitad derecha del abrigo hay
una pequeña covacha de cuatro metros de longitud
que continua por una estrecha gatera hoy colmata-
da, y en la mitad izquierda se encuentra un antiguo
sumidero relleno de material revuelto. También
abundan en la superficie del abrigo o semiente-
rrados varios restos del derrumbe de la visera y,
tras las campañas arqueológicas de los años
ochenta, se ha hallado en la zona central una cavi-
dad a un nivel inferior que corresponde a un con-
ducto antiguo del mismo sistema cárstico (Fig. 3).
El Conde de la Vega del Sella descubrió el
yacimiento en noviembre de1914 y lo excavó en
diciembre de 1914 y en el verano de 1915 (Vega
del Sella, 1916, 1917; Obermaier, 1916, 1925). A
fines de los años cincuenta F. Jordá realizó una
limpieza del testigo occidental (Jordá, 1957), y
posteriormente fueron estudiados los materiales
arqueológicos depositados en el Museo Nacional
de Ciencias Naturales y el arte parietal por un
nutrido conjunto de investigadores (Barandiarán,
1972, 1988; Chapa, 1975; Clark, 1976; Utrilla,
1981; González Morales, 1980, 1981; Bernaldo
de Quirós, 1982; Castaños, 1982; Straus, 1983;
Corchón, 1986; Arias, 1986, Rasilla, 1989;
González Sainz, 1989; Adán, 1997); a lo que se
añade la memoria de licenciatura inédita titulada
El Conde de la Vega del Sella: su obra científica
realizada en 1974 por M. C. Márquez Uría.
Fig. 2. Planta del abrigo según Vega del Sella (1916). La cruz marca la
posición de los grabados.
Fig. 3. Planimetría y secciones del abrigo.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 30
Finalmente, entre 1981 y 1986 se realizaron
nuevas excavaciones arqueológicas para con-
trastar y contextualizar la secuencia intacta del
yacimiento (Rasilla y Hoyos, 1988; Rasilla, 1990,
Llana
et alii
, 1990; Hoyos y Rasilla, 1994; Hoyos,
1994, 1995; Rasilla
et alii
, 2003; Rasilla y
Santamaría, 2006) (Fig. 4). Por otro lado, convie-
ne dejar constancia de la obvia relación de Cueto
de la Mina con la vecina Cueva de La Riera (Vega
del Sella, 1930; Mallo y Suárez, 1972-73; Gómez-
Tabanera, 1976; Straus y Clark, 1986).
La secuencia estratigráfica definida por Vega
del Sella (1916), de casi tres metros de potencia,
constaba de Auriñaciense -hoy Gravetiense- (niv.
H y G), Solutrense Antiguo -hoy Medio- (niv. F),
Solutrense Superior (niv. E), Magdaleniense
Inferior (niv. D), Magdaleniense Medio (niv. C),
Magdaleniense Superior (niv. B), algunos restos
azilienses y asturienses (niv. A) y otros post-pale-
olíticos (Fig. 5). Por su parte, en las últimas exca-
vaciones (1981-1986) sólo se hallaron restos per-
tenecientes al Solutrense superior (nivel V = E) y
al Gravetiense (nivel VII = H), pero no han apare-
cido los restantes niveles a causa de su erosión
en la parte sur del yacimiento (Rasilla y Hoyos,
1988) (Fig. 6).
31
LOS GRABADOS PARIETALES PALEOLÍTICOS DEL ABRIGO DE CUETO DE LA MINA (POSADA DE LLANES, ASTURIAS)
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
Fig. 4. Organización y desarrollo de las excavaciones arqueológicas
entre 1981-1986.
Fig. 5. Estratigrafía según Vega del Sella (1916).
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 31
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
32 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
2 Esa datación no es coherente con la estratigrafía ni con los otros
resultados. Se envió otra muestra para datar por 14CAMS, proce-
dente de un hueso publicado por Vega del Sella (1916: 27, nº 3)
como perteneciente al nivel F, pero no tenía colágeno.
Fig. 6. Estratigrafía según las excavaciones arqueológicas de 1981-1986.
Nivel Mat. Lab. Datac. BP Ads. Cult. Bibliografía
B (exc. 1914-15) Asta OXA 969 11.630±120 Magd. Sup. Barandiarán, 1988
B (exc. 1914-15) Asta OXA 996 11.650±190 Magd. Sup. Barandiarán, 1988
V (exc. 1981-86) Hueso Ua-3586 19.100±205 Solut. Sup. Hoyos y Rasilla, 1994
F (exc. 1914-15)2Hueso Ua-3588 17.545±205 Solut. Medio Hoyos y Rasilla, 1994
VII (exc. 1981-86) Hueso Ua-3587 26.470±520 Gravetiense Hoyos y Rasilla, 1994
Tabla 1: Las dataciones radiocarbónicas obtenidas hasta la fecha.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 32
2.- LOS GRABADOS PARIETALES: DESCRIP-
CIÓN Y ATRIBUCIÓN CRONO-CULTURAL
2.1. Descripción de los grabados
Los grabados se realizaron en la pared este
del covacho (Fig. 7) mediante poco más de una
treintena de incisiones de trazo simple relativa-
mente profundo en la mayoría de los casos, y
excepcionalmente somero, de sección en V, con
aspecto fusiforme. La pared a la que nos referi-
mos es un lienzo calizo bastante uniforme y con
un ligero buzamiento, de modo que estamos ante
un soporte que, a modo de atril, permite una eje-
cución relativamente cómoda y una visión cabal
de sus contenidos (Fig. 8 y 9).
Técnicamente los grabados son por lo común
más estrechos y superficiales que los grabados
exteriores de la cuenca media del Nalón (Fortea,
1989, 1994, 2005-06). En general son trazos linea-
les casi siempre hechos de arriba abajo y en su
mayoría con un ligero tendido hacia la izquierda lo
que puede evidenciar la lateralidad -diestra- del
(de los) quien (quienes) los ejecutara; además
algunos contienen unos trazos convergentes que
generan motivos en ángulo con el vértice hacia
abajo, además de un único signo cerrado que
forma un triángulo (Fig. 9 y 10). Tanto el triángulo
como el resto de los grabados ocupan una posi-
ción central en el conjunto del soporte (Fig. 8 y 11).
33
LOS GRABADOS PARIETALES PALEOLÍTICOS DEL ABRIGO DE CUETO DE LA MINA (POSADA DE LLANES, ASTURIAS)
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
Fig. 7. Particular del covacho: los grabados se encuentran en la pared
derecha. Visualización de la línea del relleno máximo.
Fig. 8. Vista general del panel donde se encuentran los grabados.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 33
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
Hay evidencias de superposición en unas
cuantas líneas que afectan exclusivamente al
triángulo: en concreto las cuatro que están en su
mitad izquierda y la solitaria que está en parte
derecha (Fig. 11. A). En todos los casos ésas
están por encima del mismo.
Además, las líneas de trazo más profundo, una
media docena, están casi todas vinculadas al signo
triangular: ¿producto quizá de varios repasos, de
cuyo sentido da debida cuenta la bibliografía?
También llama la atención el que los dos vértices
superiores del triángulo estén limitados, posterior-
mente, por sendas líneas verticales (Fig. 11. A).
2.2. El estilo, la cronología y la atribución cultural
Según Vega del Sella (1916:56) “...
Al extraer
la capa de la superficie del interior de la cueva,
aparecieron en la pared de la derecha, y cerca de
la entrada, unos signos en forma de rayas pro-
fundamente incisas; [...]. Este rayado especial se
hallaba situado a unos 50 cm. de la superficie del
nivel B, en el mismo horizonte en que fueron
encontrados los bastones perforados; altura que
correspondería a un hombre que los hubiese tra-
zado en cuclillas”.
Las representaciones pertenecen a lo que
hoy se denomina “grabado exterior”, pues sobre
34 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
Fig. 9. Particular de los grabados.
Fig. 10. Detalle del triángulo y líneas anexas.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 34
ellos incide directa o indirectamente la luz solar
(Fortea, 1994); pero en el pretérito la visera fue
más extensa dada la presencia de grandes blo-
ques de derrumbe en el suelo actual y, por tanto,
la luz tuvo mayores niveles de penumbra.
Además, los grabados estaban cubiertos al
menos por el nivel B (Magdaleniense Superior) y
el nivel A (Asturiense y Aziliense) (Vega del Sella,
1916: 14) (Fig. 5 y 7), subrayándose una cuestión
que no por insólita deja de ser recurrente en
Asturias: que ésta es la tercera estación, junto a El
Conde y La Viña, con grabados recubiertos por
estratigrafía paleolítica, lo que obviamente auten-
tifica la antigüedad y autoría de los mismos.
La valoración de los grabados hecha por
Vega del Sella (1916: 56) varió a lo largo del pro-
ceso de excavación, pues si en un primer
momento supuso
“...que se trataba de incisiones
que pudieron haber servido para pulimentar agu-
jas o la extremidad de los punzones,
[después
consideró que el]
bastón perforado hallado con
posterioridad
[en el nivel B-Magdaleniense
Superior. Véase la figura 17, pág. 54],
presenta,
asimismo, a ambos lados de la base, un sistema
de líneas análogo, y como el de la pared, profun-
damente grabado; esta coincidencia se presta a
singulares conjeturas....”
.
La falta de paralelismos y la idea que del arte
había entre 1914 y 1916, unido a la abundancia
de material óseo en los niveles E, D, C y B, hizo
que el Conde propusiera al inicio una explicación
que luego, tras un análisis más reposado, modifi-
có en función de la posición de los grabados res-
pecto a la estratigrafía del yacimiento, y de la
relación que estableció con el material óseo del
nivel en el que se incluían. De modo que apuntó
una cronología magdaleniense para los mismos
(Vega del Sella, 1916:56-58), forzando de paso el
campo manual de quien los ejecutara.
González Morales (1980: 270) asume la indu-
dable autoría paleolítica de los grabados al estar
cubiertos por la estratigrafía, pero manifiesta la
dificultad de asignarles una cronología precisa
pues apunta que
“… grabados de esta clase han
35
LOS GRABADOS PARIETALES PALEOLÍTICOS DEL ABRIGO DE CUETO DE LA MINA (POSADA DE LLANES, ASTURIAS)
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
Fig. 11. Lectura de los grabados parietales y relación de los mismos con la línea de relleno máximo.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 35
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
sido frecuentemente atribuidos a momentos ini-
ciales del Paleolítico Superior por numerosos
autores, pero los elementos de analogía, ya seña-
lados por Vega del Sella, con la decoración mobi-
liar del nivel Magdaleniense Superior que los
recubría debe ser tenida en cuenta”
.
Arias y Pérez (1994: 74) proponen por
“… su
paralelismo con algunos santuarios de la cuenca
del Nalón datados estratigráficamente (El Conde
y, sobre todo, La Viña)… que los grabados exte-
riores del oriente de Asturias
[Samoreli, Cueto de
la Mina, La Cuevona y El Covarón]
sean también
testimonios de los inicios del arte rupestre regio-
nal, y de que se pueda apuntar para ellos una
datación en el paleolítico superior antiguo (Würm
III)”
. No están de acuerdo, sin embargo, con el
nivel asignado habitualmente para la cubrición de
los grabados (el nivel Magdaleniense Superior B),
sino que según ellos los cubriría el nivel A (que
correspondería al Asturiense/Aziliense)3.
Remitimos, por un lado, al artículo de Fortea
(1994) para conocer el estado de la cuestión
sobre los lugares con arte parietal exterior cantá-
brico y, por otro lado, concentramos nuestro
ámbito de análisis e interpretación a los yaci-
mientos que contienen trazos lineales,
“a veces
sugeridores de vagas formas geométricas”
(Fortea, 1994:204).
Podemos convenir que las representaciones
exteriores de yacimientos tales como Cueto de la
Mina, Samoreli, El Covarón (González Morales,
1980; Arias y Pérez, 1994), La Cuevona (González
y Márquez, 1983), Soberaos, Peña del Alba, Falo
y Berodia (Rodríguez, 1991; Fortea, 2005), tienen
un “estilo” que los asemeja sobremanera; pudién-
dose aludir incluso a la vecindad territorial y sus
posibles consecuencias interpretativas (véase
Fortea, 2005-06: 50-51, y la referencia a García
Díez, 2001). Sin menoscabo, ciertamente, de las
amplias perduraciones temporales de este tipo de
grabados y de que pudieran compartir dicho “esti-
lo”, o al menos de que tengan paralelos formales,
con los grabados (o algunos) de las estaciones
asturianas de Las Caldas y la Lluera I y II, de las
cántabras de Chufín –vestíbulo-, El Perro, San
Carlos, Las Brujas, Linar, Mirón, La Luz y de la viz-
caína Venta de la Perra (Fig. 1).
La investigación, por obvias razones, ha sido
cauta a la hora de hacer una asignación crono-
cultural y, en general, las propuestas circunscri-
ben los grabados de Cueto de la Mina al mundo
del Magdaleniense Superior. Sin duda, no son
posteriores al episodio cultural del nivel que los
cubría (bien sea magdalenense o asturiense) ni
anteriores a la aparición del arte parietal asturia-
no, pero no se puede descartar a priori una cro-
nología más antigua que la generalmente pro-
puesta, porque técnicamente el tipo de grabado
alude a un mundo graveto-solutrense, aunque
éste pueda también alcanzar el magdaleniense.
Así pues, además del recurso al estilo, una de
las claves estaría en analizar el campo manual,
sólo según los datos aportados por Vega del Sella
(1916) por ser hoy inviable una aproximación rea-
lista dadas las manipulaciones efectuadas en el
depósito; y sobre todo porque, como se ha
expuesto anteriormente, hay desacuerdo sobre
qué nivel cubría los grabados: para unos es el
nivel B y para otros es el nivel A.
Los datos, gráficos y escritos, proporciona-
dos por Vega del Sella (1916: 13-17 y figs. 6ª y 7ª)
que interesan aquí se resumen como sigue:
1. En la 1ª sección (una zanja en dirección E-
W a la entrada de la cueva) el nivel que estaba en
contacto con la caliza del fondo del covacho era
el atribuido al Solutrense Superior (nivel E), e,
indefectiblemente, los grabados estaban recu-
biertos por depósito arqueológico prehistórico.
2. Según la figura 6ª (pág. 13) los grabados
están, de acuerdo con la escala, a 2 m sobre el
suelo del covacho. Si sumamos las potencias de
los niveles presentes en la 1ª sección éstos alcan-
zan también los 2 m, o bien los 2,20 m según tome-
mos las máximas (60 cm) o las mínimas (50 cm) de
los niveles E y B. Atendiendo a esa información, en
el primer caso habría coincidencia entre el techo
de la serie deposicional del covacho y la posición
de los grabados, y en el segundo habría unos 20
cm de depósito por encima de los grabados.
3. Sin embargo, hay que tener en cuenta dos
cuestiones muy importantes: en primer lugar, el
Conde dice que los grabados se hallaron al extraer
la capa de la superficie del interior del covacho y,
36 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
3 Hay también una referencia al arte de esta estación en Lasheras
et alii
(2003: 78 y 79), pero algunos datos de Cueto de la Mina y de La
Riera están entremezclados, probablemente como consecuencia de errores informáticos.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 36
en segundo lugar, que estaban a 50 cm por deba-
jo del techo de un nivel arqueológico (por ahora da
igual cuál pudiera ser, el A o el B). Si fuera el techo
del nivel A entonces hay un error de imprenta en la
página 56 y estaría correcta la escala de la figura 6ª;
y si fuera el techo del nivel B hay una contradicción
con la escala y con la cruz que marca la posición
de los grabados en la citada figura (Fig. 2).
No obstante, en ambos casos hay que tomar
en consideración varios asuntosde especial rele-
vancia: la posición del relleno máximo en el cova-
cho (Fig. 7 y 11), la distancia entre el relleno máxi-
mo y el grabado más alto (±20 cm ) (Fig. 8 y 11),
la diferencia de altura (±43 cm) entre el grabado
más alto y el más bajo (Fig. 9 y 11), y que la geo-
metría del depósito no era igual en el centro de la
entrada que en los laterales, ni al comienzo o al
interior del covacho dado que, como refiere el
propio Conde, los niveles se acuñaban. Luego la
información métrica general dada por la escala
en la figura 6ª procede con toda probabilidad de
una zona que necesariamente no tiene porqué
corresponderse con la del lateral donde se
encuentran los grabados.
Además, de lo expuesto por Vega del Sella
(1916:56) se deduce que: tras extraer la capa de
la superficie del interior de la cueva (es decir el
nivel A, véase la fig. 7ª pág. 15) aparecieron los
grabados y que éstos estaban situados en el
mismo horizonte en que fueron encontrados los
bastones perforados (es decir el nivel B). Otro
tanto sucede con la afirmación del Conde de que
la posición de los grabados estaría a una altura
que correspondería a una persona que los hubie-
se trazado en cuclillas. En efecto, esa posición
cobra sentido si los grabados estuvieran hacia el
muro del nivel B y la persona que grabase estu-
viera apoyada en el suelo del covacho.
En las figuras 12 y 13 se muestran sendos
croquis con la situación de los grabados en fun-
ción de las diferentes consideraciones antes
expuestas: es decir, que los grabados estuvieran
a 50 cm por debajo de la superficie del nivel B
(Hipótesis 1) como indica Vega del Sella, que
estuvieran a 50 cm por debajo de la superficie del
nivel A (Hipótesis 2) atendiendo en parte a la pro-
puesta de Arias y Suárez o, finalmente, la preco-
nizada por ésos autores en la que los grabados
37
LOS GRABADOS PARIETALES PALEOLÍTICOS DEL ABRIGO DE CUETO DE LA MINA (POSADA DE LLANES, ASTURIAS)
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
Fig. 12. Croquis de
la ubicación de los
grabados y de las
hipótesis según las
potencias mínimas
de los niveles E y B.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 37
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
comenzarían a techo de la serie (Hipótesis 3).
Ahora bien, esa última hipótesis debe desdoblar-
se en dos: hipótesis 3A -sin tener en cuenta los
±20 cm que hay entre el relleno máximo y el pri-
mer grabado, e hipótesis 3B -teniendo en cuenta
esos centímetros aludidos.
Los resultados permiten hacer las siguientes
valoraciones respecto a lo expresado por Vega
del Sella (Fig. 12 y 13):
A. Utilizando las potencias mínimas en los
niveles B y E.
- Hipótesis 1. Esta hipótesis es conforme con
que se hubiera levantado ya la capa superficial
del covacho (nivel A), y la persona que grabase
tendría que estar en cuclillas; pero la ubicación
de los grabados no coincide con el nivel en el que
aparece el bastón perforado con una decoración
similar ya que comenzaría en el techo del nivel C.
- Hipótesis 2. En este caso es conforme con
que se hubiera levantado ya la capa superficial
del covacho (nivel A), con que la ubicación de los
grabados coincide (totalmente) con el nivel en el
que aparece el bastón perforado con una deco-
ración similar, y la persona que grabase tendría
que estar en posición ligeramente flexionada.
- Hipótesis 3. Aquí sólo es conforme con que
se hubiera levantado ya la capa superficial del
covacho (nivel A), pero no atiende a la distancia
existente entre la línea de relleno máximo y el
comienzo de los grabados (±20 cm por debajo) y
nunca pudo hacerse de cuclillas.
B. Utilizando las potencias máximas en los
niveles B y E.
- Hipótesis 1. Esta hipótesis es conforme con
que se hubiera levantado ya la capa superficial
del covacho (nivel A), con que la ubicación de los
grabados coincide (pero sólo en una mínima
parte) con el nivel en el que aparece el bastón
perforado con una decoración similar, y la perso-
na que grabase tendría que estar en cuclillas.
38 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
Fig. 13. Croquis de
la ubicación de los
grabados y de las
hipótesis según las
potencias máximas
de los niveles E y B.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 38
- Hipótesis 2. En este caso es conforme con
que se hubiera levantado ya la capa superficial
del covacho (nivel A), con que la ubicación de los
grabados coincide (totalmente) con el nivel en el
que aparece el bastón perforado con una deco-
ración similar, aunque en este caso la persona
que grabase estaría perfectamente de pie.
- Hipótesis 3. Aquí sólo es conforme con que
se hubiera levantado ya la capa superficial del
covacho (nivel A), pero no atiende a la distancia
existente entre la línea de relleno máximo y el
comienzo de los grabados (±20 cm por debajo) y
nunca pudo hacerse de cuclillas.
Parece claro que podemos descartar la terce-
ra hipótesis en cualquiera de los casos analiza-
dos, y de las otras en la primera opción la hipóte-
sis 2 coincide plenamente con lo dicho por Vega
del Sella, mientras que en la segunda opción tanto
la hipótesis 1 como la hipótesis 2 son coincidentes
pero tienen alguna disconformidad, de mayor o
menor peso según demos prioridad a la corres-
pondencia entre nivel y posición de los grabados,
o a la postura de la persona ejecutante.
Es cierto por otra parte que según los gráficos
y las escalas existentes en la publicación la
opción de potencias mínimas es con la que en
principio deberíamos trabajar; y reiteramos que la
geometría del depósito no era igual en el centro
de la entrada que en los laterales y, por tanto, un
leve buzamiento de los niveles haría viable, por
ejemplo, la hipótesis 2 de la opción potencias
máximas al coincidir la ubicación de los graba-
dos con el nivel B.
La falta de precisión en los comentarios del
Conde, hecho insólito en él, pudo deberse al ini-
cial desinterés con que se tomó el hallazgo de
esos grabados y es la causa última de las dudas
que se presentan en la actualidad, porque muy
probablemente sus conclusiones al respecto se
hicieron después de haberse levantado el depó-
sito arqueológico de la 1º sección y, quizá, tenien-
do una visión no muy detallada de lo que sucedió
en los días de la excavación coincidentes con el
descubrimiento de los citados grabados.
No es fácil decidirse por una u otra posibilidad
al tener que modificar o reinterpretar algunas las
cuestiones presentadas por Vega del Sella, lo que
trastocaría la versión original y la realidad del fenó-
meno, pero al margen de cuál sea la opción e hipó-
tesis correctas, y suprimida la tercera hipótesis, sí
podemos atender al campo manual y tratar de
acotar quiénes pudieron haber realizado los gra-
bados. En las opciones o hipótesis que quedan
hay que descartar con seguridad a los grupos
humanos relacionados con los niveles asturiense,
aziliense, magdaleniense superior, medio e inferior
(niveles A, B, C y D) al estar cubiertos por sedi-
mentos (no obstante, en el caso de nivel D eso no
ocurre en todas las opciones) (Fig. 12 y 13).
De modo que el campo manual más apto
para la elaboración de los grabados se corres-
pondería con el Solutrense superior, el Solutrense
medio o el Gravetiense. Por otro lado, el triángulo4
es un tema del programa graveto-solutrense, el
cual constituye aquí el eje central de la composi-
ción –en posición y tamaño- y es lo que primero
se hace, salvando las líneas exógenas alrededor
del mismo, ya que tiene varias líneas superpues-
tas que, además, son las de trazo más profundo;
lo cual implica una diacronía cuyo lapso temporal
es difícil precisar.
Asimismo, a nuestro juicio es difícil establecer
un paralelismo artístico y cultural entre el bastón
citado por Vega del Sella (1916: 56-58 y fig. 17) y
los grabados de la entrada al covacho (Fig. 14).
El primero sí presenta un sistema de decoración
típicamente magdaleniense superior cantábrico,
mediante una secuencia rítmica de líneas cortas,
de longitud aproximada y seriada(Corchón, 1986:
380); mientras que en el panel los trazos son lar-
gos y están enmarañados, entre otras cosas por-
que el mensaje es también distinto. Sí es cierto
que en ambos casos estamos ante grabados de
cierta profundidad y de tipo fusiforme, pero eso
es todo. Esa circunstancia tiene, como es obvio,
proyección temporal, pues una vez roto el nexo
que sustentaba el edificio cronológico, es obvio
que claramente estamos ante una diacronía entre
los signos de la pared y el nivel al que se le supo-
ne pertenecen.
También es complicado asumir el paralelismo
con los grabados datados estratigráficamente en
las cuevas de El Conde y la Viña, incluidos en el
39
LOS GRABADOS PARIETALES PALEOLÍTICOS DEL ABRIGO DE CUETO DE LA MINA (POSADA DE LLANES, ASTURIAS)
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
4 Dicho signo es similar al hallado en una plaqueta procedente del nivel 2 (Solutrense superior) de la Cueva del Buxu (Menéndez y Ocio,
1997: 177, Fig. 3d, 181; Menéndez, 1999: 265, Fig. 4e) y se agradece la colaboración a Mario Menéndez. También es similar a los existen-
tes en el vestíbulo (en una roca que está en el suelo) de la cueva cántabra de Chufín (Fortea, 1989:197).
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 39
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
primer horizonte del Nalón, porque ésos se realiza-
ron durante el Auriñaciense (Fortea, 2000-2001), y
en Cueto de la Mina la evidencia arqueológica más
antigua es del Gravetiense; a la vez que desde un
punto de vista temático y formal las representacio-
nes icónicas de Cueto de La Mina evocan, como
ya se ha dicho, el ‘programa’ graveto-solutrense.
En el estado actual de conocimiento, en
Asturias, mientras no aparezcan otras evidencias
con referencias estratigráficas claras, el mundo
de las representaciones icónicas comienza en el
Gravetiense (Fortea, 1994). Representaciones en
las que se mantiene por un lado, lo viejo, como
herencia auriñaciense (los signos cerrados) y por
otro, incorpora lo nuevo: es decir, la forma sintéti-
ca de la presencia icono-animal y repetitiva
mediante, podríamos decir, una suerte de “estar-
cido fisonómico” (Fortea, 1994).
Asimismo, los signos de referencia (signos
cerrados), una vez que ya han abandonado el
soporte rocoso del suelo, acaban conformando en
algunos sitios, dentro de ese segundo horizonte
artístico, lo que Jordá definió en su día como “san-
tuarios monotemáticos”. Y aunque en algunos
yacimientos dichos “santuarios” están dentro de
conjuntos mayores, como el Camarín de Tito
Bustillo o la Galería de los Tectiformes de El Buxu,
o bien están en las cercanías de otros grandes
conjuntos, como la cueva de La Lluera II, no es
menos cierto que en otros casos los signos cerra-
dos aparecen, a fecha de hoy, solos: Tebellín,
Herrerías y Cueto de la Mina, por ejemplo.
Todas esas circunstancias, temáticas, técni-
cas y compositivas, unido al hecho de que la ocu-
pación estratigráfica más antigua documentada
en Cueto de la Mina nos lleva por dos veces
(niveles G y H-VII), pese a las discordancias ero-
sivas presentes en la serie, al gravetiense, nos
hacen pensar que dichos grabados correspon-
den precisamente a ese momento, lo que ade-
más puede explicar algunas de las superposicio-
nes y repasos que se aprecian en el soporte.
Por último, hemos optado por referirnos al
signo como una figura geométrica –triángulo- sin
darle ninguna connotación, pero podría aludirse a
una vulva. Además, y superpuestas al triángulo en
su lado izquierdo, hay tres líneas más profundas
que podrían también sugerir la parte comprendida
entre el tórax y las rodillas –más la línea central
¿vulva?- de una figura femenina (Fig. 11. B), repre-
40 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
Fig. 14. Comparativa entre los grabados del bastón perforado del nivel B (Magdaleniense Superior. Vega del Sella, 1916) y los grabados parietales.
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 40
sentando, a detalle ampliado, la parte que más
interesa destacar en dicho programa iconográfico.
3.- CONSIDERACIONES FINALES
La falta de costumbre, la rareza y la inicial dis-
tracción respecto a su carácter (técnico, en vez
de artístico), han dificultado la asignación crono-
lógica y cultural de lo representado en el abrigo.
Con todo, si atendemos a lo comúnmente acep-
tado los grabados no pueden pertenecer al
Magdaleniense superior, al estar recubiertos por
ése nivel, ni es posible establecer como nexo cro-
nológico correlación alguna entre el arte mueble
de dicho nivel y la representación parietal.
A partir de ahí, el campo manual, el tema y el
estilo nos han permitido adscribir las representa-
ciones al programa cultural graveto-solutrense
que, además, son tecno-complejos que están
presentes en la secuencia arqueológica del yaci-
miento; a la vez que se incorporan unas figuras
singulares, y sus posibles derivaciones simbóli-
cas, a la iconografía paleolítica cantábrica. Con
todo, tratando de afinar más la asignación crono-
lógica y cultural consideramos que hay argumen-
tos para adscribir los grabados de Cueto de la
Mina al Gravetiense.
4.- BIBLIOGRAFÍA
ADÁN, G.
1997
De la caza al útil: la industria ósea del Tardiglaciar en
Asturias.
Consejería del Cultura. Principado de Asturias.
Oviedo.
ARIAS, P.
1986 La cerámica prehistórica del abrigo de Cueto de la Mina
(Asturias).
Boletín del Real Instituto de Estudios
Asturianos
119, 805-832.
ARIAS, P. y PÉREZ, C.
1994 Las pinturas rupestres paleolíticas de El Covarón (Parres,
Llanes, Asturias).
Zephyrus
XLVI, 37-75.
BARANDIARÁN, I.
1972
Arte mueble del Paleolítico Cantábrico
. Monografías
Arqueológicas, XIV. Universidad de Zaragoza. Zaragoza.
1988 Datation C14 de l’art mobilier magdalénien cantabrique.
Préhistoire Ariégeoise
XLIII, 63-84.
BERNALDO DE QUIRÓS, F.
1982
Los inicios del paleolítico Superior Cantábrico
. Centro de
Investigación y Museo de Altamira. Monografía, 8.
Ministerio de Cultura. Madrid.
CASTAÑOS, P.
1982 Estudio de los macromamíferos del yacimiento prehistó-
rico de “Cueto de la Mina” (Asturias).
Boletín del Instituto
de Estudios Asturianos
105-106, 43-86.
CHAPA, T.
1975
Magdaleniense medio y superior de Cueto de la Mina
(Asturias). Boletín del Instituto de Estudios Asturianos
85,
755-780.
CLARK, G. A.
1976
El Asturiense Cantábrico.
Bibliotheca Praehistorica
Hispana, 13. CSIC. Madrid.
CORCHÓN, M.S.
1986
Arte mueble del paleolítico cantábrico
. Centro de
Investigación y Museo de Altamira. Monog.16. Ministerio
de Cultura. Madrid.
FORTEA, J.
1989 Cuevas de la Lluera. Avance al estudio de sus artes
parietales. En González Morales, M. R. (coord.).
Cien
años después de Sautuola
. Diputación de Cantabria
y Consejería de Cultura, 187-202.
1994 Los santuarios exteriores en el Paleolítico cantábrico.
Complutum
5, 203-220.
2000-2001 Los comienzos del arte paleolítico en Asturias,
aportaciones desde una arqueología contextual
no postestilística.
Zephyrus
LII-LIV, 177-216.
2005 Iberian Palaeolithic Rock Art.
Coalition
10, 8-14.
2005-2006 Los grabados exteriores de Santo Adriano (Tuñón.
Santo Adriano. Asturias).
Munibe
57, 3, 23-52.
GÓMEZ-TABANERA, J. M.
1976 Revisión estratigráfica de la Cueva de la Riera (Llanes,
Asturias).
Boletín del Instituto de Estudios Asturianos
88-
89, 855-910.
GONZÁLEZ MORALES, M. R.
1980 Grabados exteriores lineales de surco profundo en
cavernas de Llanes (Asturias): Cueto de la Mina,
Samoreli y El Covarón.
Altamira Symposium
. Ministerio
de Cultura. Madrid, 267-275.
1981
El Asturiense y otras culturas locales
. Centro de
Investigación y Museo de Altamira. Monografía, 7.
Ministerio de Cultura. Madrid.
GONZÁLEZ MORALES, M.R. y MÁRQUEZ URÍA, M. C.
1983 Grabados lineales exteriores de La Cuevona
(Ribadesella, Asturias).
Ars Praehistorica
II, 185-190.
GONZÁLEZ SAINZ, C.
1989
El Magdaleniense Superior-Final de la Región
Cantábrica
. Ed. Tantín / Universidad de Cantabria.
Santander.
HOYOS, M.
1994 Características sedimentokársticas y paleoclimáticas de
los interestadios de Laugerie y Lascaux en la Cornisa
Cantábrica.
Férvedes
1, 21-37.
41
LOS GRABADOS PARIETALES PALEOLÍTICOS DEL ABRIGO DE CUETO DE LA MINA (POSADA DE LLANES, ASTURIAS)
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 41
Munibe Antropologia-Arkeologia 61, 2010
pp.29-42
S. C. Aranzadi. Z. E. Donostia/San Sebastián
ISSN 1132-2217
HOYOS, M.
1995 Cronoestratigrafía del Tardiglaciar en la región
Cantábrica. En A. Moure y C. González Sainz (Eds.).
El
final del Paleolítico Cantábrico
. Universidad de
Cantabria, 15-75.
HOYOS, M. y RASILLA, M. de la.
1994 Dataciones C14 del Paleolítico Superior del abrigo de
Cueto de la Mina (Posada de Llanes, Asturias).
Trabajos
de Prehistoria
51, 2, 143-147.
JORDÁ, F.
1957 Prehistoria de la Región Cantábrica.
V Congreso Int. Del
INQUA: El Cuaternario de la Región Cantábrica
. Guía de
la excursión nº 2. Excma. Diputación Prov. De Asturias.
Oviedo, 57-69.
LASHERAS, J. A.; MONTES, R.; RASINES, P. y MUÑOZ, E.
2003 Catálogo de la Cornisa Cantábrica y Navarra. En V.V.A.A.
Catálogo del Arte Prehistórico de la Península Ibérica y
de la España Insular. Arte Paleolítico. Cornisa
Cantábrica, Aragón, Comunidad Valenciana y Murcia
.
Real Academia de Cultura Valenciana. Valencia. 2 Vols.
Serie Arqueológica 20.
LLANA, C., VILLAR, R. y RASILLA, M. de la.
1990 La colección de Cueto de la Mina del Museo Arqueoloxico
de San Antón (A Coruña).
Gallaecia
12, 51-63.
MALLO, M. y SUÁREZ, J. M.
1972-73 Las pinturas de las cuevas de La Riera y de Balmori.
Zephyrus
XXIII-XXIV, 31-37.
MENÉNDEZ, M.
1999 Tectiformes y otros signos parietales en la Cueva del
Buxu. De Oriente a Occidente. Homenaje al Dr. Emilio
Olávarri. Universidad Pontificia de Salamanca, 247-265.
MENÉNDEZ, M. y OCIO, P.
1997 Novedades en el arte mueble y su relación con el arte
rupestre en la Cueva de El Buxu (Asturias).
II Congreso
de Arqueología Peninsular
(Zamora, 1996), 173-184.
OBERMAIER, H.
1916
El Hombre Fósil.
Comisión de Investigaciones
Paleontológicas y Prehistóricas. Junta para Ampliación
de Estudios. Memoria nº 9. Madrid.
1925
El Hombre Fósil
. Comisión de Investigaciones
Paleontológicas y Prehistóricas. Junta para Ampliación
de Estudios. Memoria nº 9. Madrid.
RASILLA, M. de la.
1989 Secuencia y crono-estratigrafía del Solutrense
Cantábrico. T
rabajos de Prehistoria
46, 35-46.
1990 Cueto de la Mina. Campañas 1981-1986.
Excavaciones
Arqueológicas en Asturias 1983-1986
1, 79-86.
RASILLA, M. de la y HOYOS, M.
1988 Nuevos datos sobre el yacimiento de Cueto de la Mina
(Posada de Llanes, Asturias).
Noticiario Arqueológico
Hispánico
30, 9-20.
RASILLA, M. de la; HOYOS, M.; CASTAÑOS, P.; CASTRO, D.;
MECO, J.; RODRÍGUEZ, V.; LLANA, C.; SEJAS, G.; ADÁN, G.;
LÓPEZ, M.; CASTELLANO, S.; SANTAMARÍA, D.
2003 The Rock Shelter of Cueto de la Mina.
Hugo Obermaier-
Gesellschaft. 45Th Annual Congress
. Santander (22-26
abril de 2003). Field Trips Guidebook. Universidad de
Cantabria, 108-112.
RASILLA, M. de la y SANTAMARÍA, D.
2006 El Gravetiense del Abrigo de Cueto de la Mina (Posada
de Llanes, Asturias). J. M. Maillo y E. Baquedano (Eds.).
Miscelánea en Homenaje a Victoria Cabrera. Zona
Arqueológica
, 7, Vol. 1, 422-439.
RODRÍGUEZ OTERO, V.
1991
Informe sobre la prospección arqueológica y sondeos en
el Concejo de Cabrales desde el 27 de noviembre de
1990 al 27 de enero de 1991
. Inédito. Consejería de
Cultura. Principado de Asturias.
STRAUS, L.G.
1983
El Solutrense Vasco-Cantábrico: Una nueva perspectiva.
Centro de Investigación y Museo de Altamira.
Monografía, 10. Ministerio de Cultura. Madrid.
STRAUS, L.G. y CLARK, G. (Eds.)
1986
La Riera Cave
. Anthropological Research Papers, 36.
Arizona State University. Arizona.
UTRILLA, P.
1981
El Magdaleniense Inferior y Medio en la Costa
Cantábrica
. Centro de Investigación y Museo de
Altamira. Monografía, 4. Ministerio de Cultura. Madrid.
VEGA DEL SELLA, Conde de la.
1916
Paleolítico de Cueto de la Mina (Asturias)
. Comisión de
Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas,
Memoria, 13. JAE. MNCN. Madrid.
1917 Avance al estudio del Paleolítico Superior en la Región
Asturiana.
Asociación Española para el Progreso de las
Ciencias.
Congreso de Valladolid. Tomo VI, 139-160.
1930
Las Cuevas de La Riera y Balmori (Asturias).
Comisión
de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas,
Memoria, 38. JAE. MNCN. Madrid.
42 MARCO DE LA RASILLA VIVES, VICENTE RODRÍGUEZ OTERO, DAVID SANTAMARÍA ÁLVAREZ y JAVIER FORTEA PÉREZ
arqueo61art03.qxd:munibepajaros2008.qxd 23/1/11 19:04 Página 42
... To date, the simultaneous presence of these two different types of engravings has only been documented at La Viña, so it must be considered a unicum (González-Pumariega, 2014; González-Pumariega Solís et al., 2017a, b. Another uncommon feature is that the engravings were partially covered by the Palaeolithic archaeological layers, an occurrence which is rarely observed (e.g., in Iberian peninsula Beltrán Martínez, 2002;Villaverde Bonilla, 2005;Fortea and Rasilla, 2000;Rasilla Vives et al., 2010;García Díez et al., 2012;Ripoll López et al., 2012;Aubry et al., 2014). Information retrieved from the archaeological and stratigraphic contexts and the calculations for the manual range indicate that the termini ante quem for the Second Graphical Horizon is the Middle Magdalenian and the termini a quo are Gravettian and Solutrean periods. ...
Article
Full-text available
The Palaeolithic rock engravings that are located along the Nalón river basin in Northern Spain (central area of Asturias) have been studied from various perspectives (morphology, depth, style, manual range), but no use-wear studies on the stone tools used to produce such engravings have ever been undertaken. This paper aims to explore a new approach to this type of incisions based on use-wear analysis of experimental lithic tools used to engrave limestone blocks and slabs. Our results show that the use-wear traces generated by engraving limestone are well-developed and can be defined with specific criteria. The principal objective of this study was to provide the first experimental reference collection of use-wear resulting from engraving limestone using flint and quartzite experimental tools to compare with the traces that appear on tools in the archaeological record in contexts with parietal and portable art and, more specifically, to add a new approach to the multidisciplinary study of the La Viña rock shelter.
... En El Quintanal (Balmori), Tres Calambres (Macizo de La Llera), Cardoveganes I (Macizo de La Llera) y El Covarón (Parres) pese a albergar representaciones de animales (Blas Cortina, 2014: 134), únicamente en el caso del primer sitio arqueológico señalado, y con justificadas reservas (Pumariega, 2008: 53), y del último, se conservan équidos (Blas Cortina, 2014: 146-147), sin despieces ventrales "en M". En Samoreli (Rales), Balmori (Balmori), Cueva Tempranas (Posada de Llanes), Cueto la Mina (Posada de Llanes) (De la Rasilla et alii, 2010), La Riera (Macizo de La Llera), Mazaculos I y II (Ribadedeva) (González-Pumariega, 2008: 51-52), El Trebellín (Macizo de La Llera) o en Las Herrerías (Llanes), aun conociéndose evidencias gráficas Paleolíticas, no han sido documentadas unidades figurativas de équidos. ...
Article
Full-text available
This work presents a quantitative, morphological and typological study, both individually and grouped, of the 49 known peninsular representations of Upper Palaeolithic equids on rock surfaces, both painted and/or engraved, with a ventral quartering “in M”. For this purpose, all 1104 documented units of this animal, in the 252 examined sites, were scrutinized, in caves and rock shelters, and also those that we-re engraved on slate surfaces in the open-air. It is in this open-air environment where the numerically most relevant location is found, the Siega Verde site, in the Province of Salamanca. With this analysis we reach some relevant conclusions, of a chronological, distributive and formal character, on a conventionalism in equid representation which is not only important in group graphic transmission but is, essentially, a deliberate naturalistic reflection.
... Son profundas incisiones realizadas en el exterior, junto al área de habitación, que pudieron estar coloreadas y probablemente testimoniaban la propiedad o derecho de uso del sitio, significado que en otras áreas se ha atribuido a las representaciones de manos. Una docena de yacimientos cantábricos con ocupaciones tempranas exhiben tales grabados anicónicos, cuya realización se amplia al Gravetiense (Rasilla et al. 2010) y se extiende hasta Italia, tanto en yacimientos auriñacienses (Cavillon) como del Paleolítico superior avanzado (Leonardi 1988). En el caso cantábrico, a este horizonte descrito le sigue otro "icónico", igualmente exterior, formado por caballos, uros y, sobre todo, ciervas trilineales, en un diseño simple, muy característico y de gran belleza (Viña, Lluera, Torneiros, Chufín, Hornos de la Peña, Venta la Perra…). ...
Article
Full-text available
La capacidad de simbolización es un proceso evolutivo con diferentes etapas. La elaboración de un método psicobiológico de análisis y de un modelo interpretativo permite determinar los marcadores arqueológicos de este proceso y ordenarlos en el tiempo y en el espacio. Así, proponemos un desarrollo en fases a lo largo del Paleolítico europeo, con grandes diferencias regionales, hasta la extensión continental del modelo en su más alto grado durante el Gravetiense, con la aparición de los comportamientos religiosos generalizados.
Article
During the past three years, as part of a doctoral thesis research project, several caves containing Paleolithic art in eastern Asturias (Cantabrian Coast of northern Spain) have been explored and examined, resulting in new findings. The main objective of our work was to determine the value, as ethnic or territorial markers, of certain signs represented on the cave walls. Certain types of ideomorphs, due to their formal configuration, uniqueness, and geographic concentration, may take on that role. The preliminary results are set forth in this article, along with the systematization of some graphic expressions and our observations on certain patterns and behaviors of the pre-Magdalenian period.
Article
The origins and expansion of Gravettian industries in Western Europe have recently been considered a cultural mosaic phenomena marked by regional technological facies. Probably associated with climatic oscillations, the development of these facies is likely related to sociocultural patterns and human adaptations to different ecological niches. Thereby, changes of subsistence strategies and mobility patterns are also reflected by technological and typological adaptations and innovations within the lithic assemblages. With the Iberian Peninsula being an important ecological niche for studying these phenomena , we conducted a comparative analysis of two occupations to test human ecological and lithic technological adaptations during the early Gravettian in Iberia: Cueto de la Mina on the northern Iberian Atlantic coast and Vale Boi on the western Portuguese Atlantic coast. Results show that these occupations exhibit major technological differences, but also strong similarities in the case of typological innovation/ adaptation, possibly related to local resource accessibility (e.g. high-quality raw material). Based on these observations, the study provides further information concerning possible connections throughout the Iberian Atlantic coastline during an early Gravettian timeframe.
Bibliotheca Praehistorica Hispana, 13
  • Cantábrico El Asturiense
El Asturiense Cantábrico. Bibliotheca Praehistorica Hispana, 13. CSIC. Madrid.
Avance al estudio de sus artes parietales
  • La Cuevas De
  • Lluera
Cuevas de la Lluera. Avance al estudio de sus artes parietales. En González Morales, M. R. (coord.). Cien años después de Sautuola. Diputación de Cantabria y Consejería de Cultura, 187-202.
Los comienzos del arte paleolítico en Asturias, aportaciones desde una arqueología contextual no postestilística
2000-2001 Los comienzos del arte paleolítico en Asturias, aportaciones desde una arqueología contextual no postestilística. Zephyrus LII-LIV, 177-216.
Los grabados exteriores de Santo Adriano
2005-2006 Los grabados exteriores de Santo Adriano (Tuñón. Santo Adriano. Asturias). Munibe 57, 3, 23-52.
Boletín del Instituto de Estudios Asturianos 8889
  • Revisión Estratigráfica De La Cueva De La Riera
Revisión estratigráfica de la Cueva de la Riera (Llanes, Asturias). Boletín del Instituto de Estudios Asturianos 8889, 855-910.
V Congreso Int. Del INQUA: El Cuaternario de la Región Cantábrica. Guía de la excursión nº 2
  • Prehistoria De La Región
  • Cantábrica
Prehistoria de la Región Cantábrica. V Congreso Int. Del INQUA: El Cuaternario de la Región Cantábrica. Guía de la excursión nº 2. Excma. Diputación Prov. De Asturias. Oviedo, 57-69.
Catálogo del Arte Prehistórico de la Península Ibérica y de la España Insular. Arte Paleolítico. Cornisa Cantábrica
  • Catálogo De La Cornisa Cantábrica Y Navarra
  • V V A A En
Catálogo de la Cornisa Cantábrica y Navarra. En V.V.A.A. Catálogo del Arte Prehistórico de la Península Ibérica y de la España Insular. Arte Paleolítico. Cornisa Cantábrica, Aragón, Comunidad Valenciana y Murcia. Real Academia de Cultura Valenciana. Valencia. 2 Vols. Serie Arqueológica 20.
Campañas 1981-1986. Excavaciones Arqueológicas en Asturias
  • Cueto De
  • La Mina
Cueto de la Mina. Campañas 1981-1986. Excavaciones Arqueológicas en Asturias 1983-1986 1, 79-86.
Noticiario Arqueológico Hispánico
  • Mina Nuevos Datos Sobre El Yacimiento De Cueto De La
Nuevos datos sobre el yacimiento de Cueto de la Mina (Posada de Llanes, Asturias). Noticiario Arqueológico Hispánico 30, 9-20.
Anthropological Research Papers, 36
  • La Riera Cave
La Riera Cave. Anthropological Research Papers, 36. Arizona State University. Arizona.