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Abstract

Resumen Fundamento: La dieta mediterránea ha sido propuesta como modelo de patrón dietético para la prevención de la cardiopatía isquémica. El proyecto SUN ("Seguimiento Universidad de Navarra") es un estudio epidemiológico prospectivo de cohortes, que se inició en el año 2000 y que va dirigido a identificar determinantes dietéticos y no dietéticos implicados en estas enfermedades. La viabilidad del proyecto, se comprobó con un estudio piloto en dos fases. Métodos: La primera fase del estudio piloto contó con la participa-ción de voluntarios en los que se valoraron las exposiciones dietéti-cas y no dietéticas mediante un cuestionario autoadministrado y por entrevista personal. Para la segunda fase, se seleccionó una muestra aleatoria de 600 graduados y se les envió el cuestionario por correo. Para estimar la variabilidad inter-sujetos se calcularon los percentiles 10, 25, 50, 75 y 90 de consumo para los principales alimentos y nutrientes considerados. Resultados: Los participantes entendieron y respondieron adecua-damente los cuestionarios. El tiempo medio empleado en contestar el cuestionario fue de 55,0 minutos (IC 95%=50,7-59,3). Se encon-tró una amplia variabilidad inter-sujetos entre los percentiles 10 y 90 en el consumo de los principales alimentos que pueden conside-rarse indicadores de la dieta mediterránea, como son el aceite de oliva, las frutas, las verduras y el vino. Conclusiones: La submuestra presentó una participación relativa-mente aceptable. Se halló un patrón de dieta mediterránea con una variabilidad inter-sujetos suficientemente amplia como para poder encontrar asociaciones entre el consumo de alimentos y la incidencia de las principales enfermedades cardiovasculares. Summary Background: The Mediterranean diet has been postulated as a model for the prevention of coronary heart disease. The SUN project ("Se-guimiento Universidad de Navarra") is an epidemiological prospective cohort study of University of Navarre alumni started in 2000 with the main objective of identifying dietary and non-dietary determinants of these disorders. The feasibility of the project was verified in a two-phase pilot study. Method: Volunteers participated in the first phase of the pilot study. Dietary and non-dietary exposures were measured using self-administered questionnaires and interview. A random sample of 600 graduates was selected for the second phase of the pilot study. The selected alumni received a questionnaire by mail. The 10th, 25th, 50th, 75th and 90th percentiles were calculated for the consumption of each food item or nutrient to estimate the inter-subject variability. Results: The participants understood and answered the questionnaires properly. The mean time spent in completing the questionnaire was 55 minutes (95% CI: 50.7-59.3). A wide inter-subject variability was found in the consumption of food items considered as more representative of the Mediterranean diet (olive oil, fruits, vegetables and wine) with major differences between the 10th and 90th percentile. A Mediterranean diet pattern was found with a wide inter-subject variability. Conclusions: The response rate was acceptable. This finding is likely to ensure the identification of associations between the consumption of given food items and the occurrence of the main outcomes we are targeting.
Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular: resultados del estudio piloto del proyecto SUN
REV MED UNIV NAVARRA/VOL. 46, Nº3, 2002, 9-16 9
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TRABAJOS ORIGINALES REV MED UNIV NAVARRA/VOL 46, Nº 3, 2002, 9-16
Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular: resultados
del estudio piloto del proyecto SUN
A. Sánchez-Villegas, J. De Irala, M.A. Martínez-González. Miembros del equipo investigador
del proyecto SUN*
Unidad de Epidemiología y Salud Pública. Facultad de Medicina. Universidad de Navarra
Correspondencia
Dr. Miguel Angel Martínez-González
Unidad de Epidemiología y Salud Pública. Facultad de Medicina. Universidad de Navarra
Campus Universitario. 31080 Pamplona
(mamartinez@unav.es)
Resumen
Fundamento: La dieta mediterránea ha sido propuesta como modelo
de patrón dietético para la prevención de la cardiopatía isquémica. El
proyecto SUN (“Seguimiento Universidad de Navarra”) es un estudio
epidemiológico prospectivo de cohortes, que se inició en el año 2000
y que va dirigido a identificar determinantes dietéticos y no dietéticos
implicados en estas enfermedades. La viabilidad del proyecto, se
comprobó con un estudio piloto en dos fases.
Métodos: La primera fase del estudio piloto contó con la participa-
ción de voluntarios en los que se valoraron las exposiciones dietéti-
cas y no dietéticas mediante un cuestionario autoadministrado y por
entrevista personal. Para la segunda fase, se seleccionó una muestra
aleatoria de 600 graduados y se les envió el cuestionario por correo.
Para estimar la variabilidad inter-sujetos se calcularon los percentiles
10, 25, 50, 75 y 90 de consumo para los principales alimentos y
nutrientes considerados.
Resultados: Los participantes entendieron y respondieron adecua-
damente los cuestionarios. El tiempo medio empleado en contestar el
cuestionario fue de 55,0 minutos (IC 95%=50,7-59,3). Se encon-
tró una amplia variabilidad inter-sujetos entre los percentiles 10 y
90 en el consumo de los principales alimentos que pueden conside-
rarse indicadores de la dieta mediterránea, como son el aceite de
oliva, las frutas, las verduras y el vino.
Conclusiones: La submuestra presentó una participación relativa-
mente aceptable. Se halló un patrón de dieta mediterránea con una
variabilidad inter-sujetos suficientemente amplia como para poder
encontrar asociaciones entre el consumo de alimentos y la incidencia
de las principales enfermedades cardiovasculares.
Palabras clave: Dieta mediterránea. Cardiopatía isquémica. Dia-
betes. Hipertensión.
Summary
Background: The Mediterranean diet has been postulated as a model
for the prevention of coronary heart disease. The SUN project (“Se-
guimiento Universidad de Navarra”) is an epidemiological
prospective cohort study of University of Navarre alumni started in
2000 with the main objective of identifying dietary and non-dietary
determinants of these disorders. The feasibility of the project was
verified in a two-phase pilot study.
Method: Volunteers participated in the first phase of the pilot study.
Dietary and non-dietary exposures were measured using self-
administered questionnaires and interview. A random sample of
600 graduates was selected for the second phase of the pilot study.
The selected alumni received a questionnaire by mail. The 10th,
25th, 50th, 75th and 90th percentiles were calculated for the
consumption of each food item or nutrient to estimate the inter-
subject variability.
Results: The participants understood and answered the questionnaires
properly. The mean time spent in completing the questionnaire was
55 minutes (95% CI: 50.7-59.3). A wide inter-subject variability
was found in the consumption of food items considered as more
representative of the Mediterranean diet (olive oil, fruits, vegetables
and wine) with major differences between the 10th and 90th percentile.
A Mediterranean diet pattern was found with a wide inter-subject
variability.
Conclusions: The response rate was acceptable. This finding is likely
to ensure the identification of associations between the consumption
of given food items and the occurrence of the main outcomes we are
targeting.
Key words: Mediterranean diet. Coronary heart disease. Dia-
betes. Hypertension.
*I. Aguinaga1, C. de la Fuente1, C. Rubio1, A. Martí del Moral2, J.A. Martínez2, M. Delgado-Rodríguez3, J. Gómez-Aracena4, F. Guillén5
1Unidad de Epidemiología y Salud Pública. Universidad de Navarra. 2Departamento de Fisiología y Nutrición. Universidad de Navarra. 3Departamento de Medicina
Preventiva y Salud Pública. Universidad de Jaén. 4Departamento de Medicina Preventiva. Universidad de Málaga. 5Departamento de Ciencias de la Salud.
Universidad Pública de Navarra
Sánchez-Villegas A, De Irala J, Martínez-González MA. Miembros del equipo investigador del proyecto SUN
10 REV MED UNIV NAVARRA/VOL. 46, Nº3, 2002, 9-16 114
Introducción
La dieta mediterránea ha sido considerada como factor
protector frente a la cardiopatía isquémica1,2 y pudiera tam-
bién ofrecer protección frente a la diabetes3,4 y la hiperten-
sión5.
Aunque existen estudios epidemiológicos basados en gran-
des cohortes con decenas de miles de participantes en EEUU6-
8 y en los países del norte de Europa9 que han valorado detallada-
mente la relación entre dieta y enfermedades cardiovasculares,
son escasos los estudios prospectivos de esa amplitud sobre
sujetos inicialmente sanos que residan en la región mediterrá-
nea10. Varios estudios de pequeñas cohortes11-14 han relaciona-
do de forma específica algunas características de la dieta medi-
terránea con una baja mortalidad pero sin considerar la
incidencia de cardiopatía isquémica, sino solo la mortalidad por
cualquier causa en personas ancianas. El patrón dietético defi-
nido “a priori” que reflejaba la típica dieta mediterránea mostró
en general un efecto favorable sobre la supervivencia sin reali-
zar un análisis específico de incidencia de enfermedad coronaria
ni tampoco de mortalidad por causa cardiovascular. Estos estu-
dios, además, incluyeron solo cohortes de ancianos, pero no
estudiaron individuos en edades medias de la vida.
Es necesaria la puesta en marcha de cohortes similares a
las desarrolladas en EEUU pero realizadas en los países del sur
de Europa. El estudio EPIC se inició en 1995 en nueve países
europeos. Se trata de una cohorte sobre dieta y cáncer. Sin
embargo, no está específicamente diseñado para valorar el efecto
de la dieta mediterránea sobre la enfermedad cardiovascular.
En el estudio EPIC, el seguimiento de los sujetos se basa en
registros de cáncer lo que dificulta la identificación de casos
incidentes de enfermedad coronaria o diabetes15. Aunque en la
actualidad existe un seguimiento de sujetos en el EPIC para
valorar las muertes por enfermedad cardiovascular, sólo consi-
deran casos fatales y siguen un diseño de casos y controles
anidados (EPIC-Heart)16.
El proyecto SUN (“Seguimiento Universidad de Navarra”)
es un estudio prospectivo de cohortes dirigido a identificar los
determinantes dietéticos y no dietéticos de la hipertensión, la
diabetes y la cardiopatía isquémica. El estudio está diseñado
con la intención de incluir a varias decenas de miles de partici-
pantes que recibirán cuestionarios por correo sobre las exposi-
ciones mencionadas anteriormente cada 2 años.
El reclutamiento de la cohorte ya se inició a principios
del 2000 y continua en la actualidad. Hasta principios del
2002 se han recibido unas 10.000 aceptaciones (cuestiona-
rios contestados y remitidos a nuestro departamento) y segui-
mos recibiendo más aceptaciones en la actualidad. En este
artículo se reflejan los principales resultados de las dos fases
del estudio piloto que precedieron al reclutamiento de la cohorte
definitiva.
Los objetivos específicos del estudio piloto incluyen:
1.Estimar la proporción de respuesta.
2.Evaluar la comprensión del cuestionario y obtener infor-
mación preliminar sobre el perfil dietético de los partici-
pantes, evaluando especialmente la variabilidad en el
consumo de los componentes propios del patrón dietéti-
co mediterráneo.
Sujetos y Métodos
El primer paso del estudio piloto contó, entre diciembre y
enero de 1999, con la participación de 206 voluntarios, en los
que se valoraron las exposiciones dietéticas y no dietéticas tan-
to a través de un cuestionario como por entrevista. El cuestio-
nario está compuesto de dos partes, la primera sobre estilos de
vida y la segunda sobre hábitos alimentarios. El cuestionario
semicuantitativo de frecuencia de alimentos se inspira en otro
que fue desarrollado, validado, probado y refinado por el Depar-
tamento de Nutrición de la Harvard School of Public Health
hace más de veinte años17 y que fue traducido, adaptado y
validado en España por Martín-Moreno y colaboradores18.
Los 206 cuestionarios fueron respondidos por personas
mayores de 25 años y con estudios universitarios. Con todos
ellos se mantuvo además una entrevista personal para valorar la
claridad y comprensión de las preguntas.
Se contabilizó, en todos los casos, el tiempo utilizado en
contestar el cuestionario. Los entrevistadores recogieron por
escrito todas las sugerencias y dificultades que se planteaban
los participantes al responderlo. Una vez analizados todos los
comentarios por el equipo investigador, se modificaron y corri-
gieron los items que no habían sido entendidos adecuadamente
por los sujetos o que habían presentado alguna dificultad. Una
vez efectuadas estas correcciones se elaboró una segunda ver-
sión del cuestionario para ser utilizado en la segunda fase del
estudio piloto.
En la segunda fase del estudio piloto, se seleccionó una
muestra aleatoria de 600 graduados universitarios (300 de
Pamplona y 300 del resto de España) utilizando como marco
muestral la base de datos de la Agrupación de Graduados de la
Universidad de Navarra. Esta Agrupación ha desarrollado una
infraestructura administrativa para mantener actualizadas las
direcciones postales de los antiguos alumnos, lo que facilitará
enormemente el seguimiento de los graduados que decidan
participar en la cohorte y reducirá los costes del estudio.
Esta segunda fase de estudio piloto comenzó en febrero de
1999 con el primer envío de cuestionarios a la submuestra de
600 graduados. El envío incluía una carta de invitación a parti-
cipar en el estudio, un cuestionario y un sobre de franqueo en
destino con tres direcciones para ser rellenadas por los sujetos
(domicilio particular, dirección del lugar de trabajo y dirección
de un familiar). En julio se realizó un segundo envío a todos
aquellos graduados que no habían contestado todavía. Para
ambos envíos se calculó la secuencia temporal de las respues-
tas utilizando porcentajes acumulados y empleando la semana
como unidad de tiempo.
Se analizaron separadamente y de forma conjunta las princi-
pales características de todos los sujetos incluidos en las dos
etapas del estudio piloto. Se describió la distribución de algunas
variables tales como sexo, edad, hábito tabáquico, índice de masa
corporal (IMC: peso en kg dividido por la talla en m elevada al
cuadrado) y nivel de actividad física durante el tiempo libre.
El nivel de actividad física durante el tiempo libre fue me-
dido derivando la estimación individual de METS-horas/semana
(equivalentes metabólicos). Un MET-hora se define como la
energía gastada por un sujeto en reposo durante una hora y es
independiente del peso corporal19. Se calculó el número de
METS correspondientes para cada actividad como el gasto ener-
Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular: resultados del estudio piloto del proyecto SUN
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gético medio de una actividad respecto al gasto en reposo. A
continuación, se multiplicó el número de METS de cada activi-
dad por el tiempo de dedicación semanal a dicha actividad.
Sumando todas las actividades realizadas por el sujeto, se obtu-
vo el valor total de METS-hora semanales20.
La ingesta dietética a largo plazo se valoró con un cuestio-
nario semi-cuantitativo de frecuencia consumo de alimentos18.
La versión actual del cuestionario cubre 136 items. Además,
contiene una sección de preguntas abiertas sobre los patrones
de consumo que son más típicos de la dieta mediterránea y
algunas cuestiones sobre actitudes y prácticas frente a los ali-
mentos y la salud.
Los datos dietéticos y no dietéticos se introducen directa-
mente en una base de datos mediante lectura óptica automáti-
ca, tras un breve proceso manual de codificación y verificación.
Con la ayuda de una dietista especializada, se desarrolló un
programa “ad hoc” para la transformación de alimentos a
nutrientes usando las tablas de composición de alimentos más
recientes disponibles en España21,22. Las cantidades de cada
nutriente fueron calculadas como: frecuencia x cantidad de
nutriente x porción comestible, donde la unidad de frecuencia
correspondía a “una vez al día”23. El cuestionario cuenta con las
siguientes nueve categorías de frecuencia de consumo: nunca o
casi nunca, 1-3 veces/mes, 1 vez/sem, 2-4 veces/sem, 5-6 ve-
ces/sem, 1 vez/día, 2-3 veces/día, 4-6 veces/día y >6 veces/día.
Se halló el consumo total de vino, frutas, verduras y aceite
de oliva. Se calculó el porcentaje de energía aportado por cada
uno de los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas,
grasas y alcohol) y además el cociente entre los ácidos grasos
monoinsaturados/ ácidos grasos saturados en cada sexo. Se
calcularon los percentiles 10, 25, 50, 75 y 90 de consumo
para cada uno de los nutrientes y alimentos de interés, separa-
damente para hombres y mujeres.
De cada una de las variables de interés se halló su coefi-
ciente de variación. El coeficiente de variación es un estadísti-
co empleado para estimar la variabilidad en los valores de una
variable y comparar la dispersión de diversas variables entre sí.
Utilizando el coeficiente de variación, las unidades de medida
de las variables no influyen en la determinación de la variabili-
dad de los datos.
Resultados
Un total de 206 personas mayores de 25 años y con estu-
dios universitarios, participaron en la primera etapa del estudio
piloto. El tiempo medio empleado en contestar el cuestionario
fue de 55,0 minutos (IC 95%=50,7-59,3), El percentil 10 fue
de 30 minutos y el percentil 90 de 90 minutos.
A través de entrevista personal se recopilaron por escrito
las dudas y sugerencias de los participantes y se introdujeron
cambios en el cuestionario inicial tras un consenso en el equipo
investigador. Tras el primer estudio piloto se añadieron opcio-
nes en algunas de las preguntas y se cambió la redacción de
otras para mejorar el entendimiento del cuestionario. El cues-
tionario semicuantitativo de frecuencia de alimentos se mantu-
vo prácticamente íntegro. Únicamente se incluyó algún item
que no aparecía en el cuestionario original, como por ejemplo
el consumo de leche semidesnatada (solo existían las opciones
entera/desnatada), de kiwi o de agua embotellada.
En la segunda etapa del estudio piloto, 127 graduados de
los 600 a los que se les envió el cuestionario respondieron
enviándonos un cuestionario válidamente cumplimentado, 66
respondieron tras el primer envío y 61 tras el segundo. La pro-
porción de respuesta fue de un 11% para el primer envío y 15
de los 600 envíos fueron devueltos por error o desconocimiento
de las direcciones de sus destinatarios.
En el segundo envío se remitieron 519 cuestionarios (a
todo aquel graduado que no había respondido tras el primer
envío y del cual se conocía su dirección). La proporción de
respuesta fue del 11,8%.
Así, se obtuvieron finalmente 127 cuestionarios válida-
mente cumplimentados sobre 585 que llegaron a sus destinata-
rios. Por lo tanto, en total, la proporción acumulada de partici-
pación después de dos envíos fue del 21,7%. La tendencia
temporal en la recepción de cuestionarios se describe en las
Figuras 1 y 2, considerando como 100% el total de cuestiona-
rios válidos que finalmente se recibieron. Aproximadamente,
Figura 1. Patrón temporal de las respuestas. Porcentaje acumulado
para la recepción de respuestas del primer envío, según el tiempo
transcurrido desde el envío postal, respecto al total de cuestionarios
finalmente respondidos
Figura 2. Patrón temporal de las respuestas. Porcentaje acumulado
para la recepción de respuestas del segundo envío, según el tiempo
transcurrido desde el envío postal, respecto al total de cuestionarios
finalmente respondidos
A. Primer envío: iniciado en febrero 1999 (n=66)
B. Segundo envío: iniciado en julio 1999 (n=61)
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Sánchez-Villegas A, De Irala J, Martínez-González MA. Miembros del equipo investigador del proyecto SUN
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para la tercera semana, se recibieron el 50% del total de cues-
tionarios que finalmente se contestaron, tanto en el caso del
primer envío como del segundo.
Para valorar el contenido de los cuestionarios respondi-
dos, se realizaron tres análisis. El primero incluyó sólo a los
206 participantes que no sólo contestaron el cuestionario sino
a los que también se les realizó una valoración mediante en-
trevista; el segundo consideró a los graduados que quisieron
participar en el estudio y en el tercero se consideró conjunta-
mente los datos de los participantes incluidos en la primera y
en la segunda etapa del estudio piloto. En la primera fase del
estudio piloto el 53% fueron hombres y el 47% mujeres. En la
segunda, hubo un 42% y 58% de hombres y mujeres respec-
tivamente. En la muestra total, un 49% fueron varones y un
51% mujeres.
Con respecto al hábito tabáquico, en la primera fase del
estudio piloto, un 20% de los varones y de las mujeres fumaban
en ese momento, mientras que un 34% y un 15% respectiva-
mente, eran exfumadores. La segunda fase contó con un 30% y
un 31% respectivamente de fumadores y un 27% y un 16% de
exfumadores. La muestra total (unidas las dos fases del estudio
piloto) se compuso de un 24% de hombres y un 25% de muje-
res fumadoras y de un 31% y un 16% respectivamente de
exfumadores.
La distribución de la edad, índice de masa corporal y pre-
valencia de actividad física durante el tiempo libre (expresada
en METS-horas/semana) se describen en la Tabla 1. Los hom-
bres del piloto 1 y del piloto 2 tuvieron una edad media superior
que las mujeres, 50 y 38 años en el caso de los hombres y 47
y 34 años de edad en el caso de las mujeres. El índice de masa
corporal medio para los hombres del primer piloto fue de 25,7
Kg/m2 y para las mujeres 23,2 Kg/m2. En el segundo estudio
piloto, la media del índice de masa corporal fue de 25,5 Kg/m2
para los hombres y de 21,6 Kg/m2 para las mujeres.
La distribución del consumo de grupos específicos de ali-
mentos se recoge en la Tabla 2 mostrando la media, coeficien-
te de variación, así como los percentiles 10, 25, 50, 75 y 90.
Se observó un elevado consumo de verduras, frutas y aceite de
oliva. La media de consumo de verduras hallada conjuntamente
para los dos estudios piloto fue de 527 g/día para los hombres
y 635 g/día para las mujeres. El consumo medio de frutas fue
de 349 y 421 g/día respectivamente. El consumo diario de
aceite de oliva fue elevado tanto en la primera etapa del estudio
piloto, como en la segunda, como en la distribución conjunta
de ambas. La media en el conjunto fue para hombres de 14 g/
día y para mujeres de 17 g/día. El consumo diario de vino resul-
tó moderado. Aunque la media de consumo tanto en hombres
como mujeres fue muy elevada (65 g/día en hombres y 31 g/día
Tabla 1. Distribución de la edad, índice de masa corporal y prevalencia de actividad física en el tiempo libre
Piloto 1
Hombres (N=105) Mujeres (N=94)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Edad (años) 50 37 23 28 54 64 70 47 40 23 26 49 62 75
Indice de masa 25,7 12 22,0 23,6 25,2 27,8 30,0 23,2 15 19,0 20,2 23,0 25,4 27,7
corporal (Kg/m2)
Actividad física
en el tiempo libre
(METS-horas/sem) 51 106 214 33 70 100 41 101 212 32 59 89
Piloto 2
Hombres (N=53) Mujeres (N=74)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Edad (años) 38 27 25 30 38 43 53 34 28 24 27 31 41 50
Indice de masa 25,5 11 22,3 23,4 25,4 26,9 28,6 21,6 11 18,9 19,9 20,8 23,3 25,2
corporal (Kg/m2)
Actividad física 46 93 321 34 63 114 54 117 314 34 71 151
en el tiempo libre
(METS-horas/sem)
Piloto 1 y 2
Hombres (N=158) Mujeres (N=168)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Edad (años) 46 37 24 29 48 60 67 41 40 23 27 38 51 64
Indice de masa 25,6 12 22,1 23,5 25,3 27,5 29,4 22,5 14 19,0 20,0 22,1 24,6 26,7
corporal (Kg/m2)
Actividad física 49 103 315 33 70 99 47 112 212 33 64 94
en el tiempo libre
(METS-horas/sem)
116
Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular: resultados del estudio piloto del proyecto SUN
REV MED UNIV NAVARRA/VOL. 46, Nº3, 2002, 9-16 13
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en mujeres), la mediana en hombres fue más baja con valores
de 14 g/día en hombres y de 7 g/día en mujeres. Deben desta-
carse los elevados coeficientes de variación encontrados para el
consumo de los principales componentes de la dieta mediterrá-
nea. El coeficiente de variación del consumo de vino fue del
167% entre los hombres y del 200% entre las mujeres inclui-
das en los dos estudios piloto.
La distribución del porcentaje energético aportado por cada
macronutriente y por el alcohol se recoge en la Tabla 3. El
porcentaje energético aportado por los hidratos de carbono en
el conjunto de los estudio piloto fue del 45% en los hombres y
del 47% en las mujeres. Las proteínas aportaron el 19 y el 20%
respectivamente. La aportación de las grasas a la ingesta ener-
gética total fue del 32% para los hombres y del 33% para las
mujeres.
Discusión
La proporción global de respuesta tras dos envíos postales
en la segunda etapa del estudio piloto fue de un 21,7%. Esta
proporción es baja, pero sugiere que es factible la puesta en
marcha del estudio SUN (Seguimiento Universidad de Nava-
rra). La baja participación probablemente se deba a la larga
extensión del cuestionario pero se ha recomendado que los cues-
tionarios basales de un estudio de cohortes sean largos, exten-
sos y conlleven cierta dificultad, de modo que los participantes
se autoseleccionen y sólo entren en la cohorte aquellos que por
ser más colaboradores den más garantías de seguir contestan-
do futuros cuestionarios. Dado que el número de graduados a
los que se invita a participar es aproximadamente de 100.000,
el número de participantes que se obtendría estaría en torno a
los 22.000. Al no pretender el estudio hacer estimación alguna
de prevalencia, la tasa de respuesta o proporción de participa-
ción no introduce un sesgo. De hecho es preferible en estudios
de cohortes, limitar la participación a aquellas personas que,
por ser más colaboradoras, aseguran un mejor seguimiento a
largo plazo10. De todos modos, es preciso tener en cuenta que
la proporción de participación probablemente aumentará a
medida que se hace promoción y se va anunciando el estudio.
No obstante, para hacer factible un reclutamiento de un mayor
número de participantes, se decidió, tras completar el estudio
piloto, enviar dos cuestionarios a cada graduado cuando se ini-
ció la fase definitiva del reclutamiento. Un cuestionario estaba
dirigido a ser contestado por el graduado y otro destinado a su
cónyuge, o a un amigo o familiar. En el caso de los graduados
en Medicina, Farmacia o Enfermería, además, se decidió suge-
rirles que colaborasen reclutando también a las personas que
atienden, siempre que tuviesen estudios universitarios, para poder
Tabla 2. Distribución del consumo de verduras, frutas, aceite de oliva, vino y razón de ácidos grasos
Piloto 1
Hombres (N=105) Mujeres (N=94)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Verduras (g/día) 636 70 243 381 552 776 1043 669 51 268 431 599 867 1125
Frutas (g/día) 363 77 89 158 263 518 786 451 81 99 225 405 600 735
Aceite de oliva (g/día) 13 89 1 4 10 25 25 14 84 1 8 10 25 25
Vino total (g/día) 62 163 0 0 14 79 250 31 189 0 0 7 43 100
Ratio lípidos 1,30 26 0,94 1,10 1,21 1,46 1,86 1,32 26 0,95 1,06 1,24 1,53 1,71
monoins./saturados
Piloto 2
Hombres (N=53) Mujeres (N=74)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Verduras (g/día) 464 64 149 274 380 625 842 658 54 308 435 588 790 1225
Frutas (g/día) 304 139 51 106 239 331 568 359 77 72 152 279 499 736
Aceite de oliva (g/día) 17 81 4 8 10 25 45 21 76 410 25 25 50
Vino total (g/día) 71 173 0 7 32 84 257 36 204 0 0 14 43 94
Ratio lípidos 1,40 32 0,96 1,09 1,28 1,51 2,05 1,44 26 1,02 1,19 1,36 1,67 1,90
monoins./saturados
Piloto 1 y 2
Hombres (N=158) Mujeres (N=168)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Verduras (g/día) 527 71 176 292 452 668 904 635 54 253 408 580 794 1116
Frutas (g/día) 349 95 70 156 258 441 761 421 80 85 205 373 573 736
Aceite de oliva (g/día) 14 87 1 7 10 25 25 17 83 110 10 25 28
Vino total (g/día) 65 167 0 0 14 79 250 31 200 0 0 7 43 100
Ratio lípidos 1,33 28 0,94 1,10 1,23 1,48 1,87 1,37 26 0,96 1,12 1,33 1,59 1,84
monoins./saturados
117
Sánchez-Villegas A, De Irala J, Martínez-González MA. Miembros del equipo investigador del proyecto SUN
14 REV MED UNIV NAVARRA/VOL. 46, Nº3, 2002, 9-16 114
aumentar así el tamaño de muestra. Estas personas recibirían
un cuestionario y un sobre de franqueo en destino, donde indi-
carán tres direcciones de contacto, lo que será muy importante
para poder mantener el contacto en envíos posteriores.
El estudio SUN es una cohorte que presenta 3 ventajas
importantes al incluir graduados universitarios.
La primera es que los individuos universitarios están mejor
capacitados para resolver y contestar sin problemas un cuestio-
nario de este tipo, esto facilita la adquisición a bajo coste de
datos de buena calidad.
La segunda es evitar la aparición de un sesgo de confusión
por la variable nivel de estudios utilizando el clásico procedi-
miento de restricción en la fase de diseño. El nivel educativo
puede actuar como factor de confusión a la hora de valorar el
riesgo de aparición de cardiopatía isquémica, hipertensión y
diabetes frente a diferentes exposiciones dietéticas, ya que está
simultáneamente asociado tanto a la cardiopatía isquémica (y
otras enfermedades cardiovasculares)24,25 como a los hábitos
alimentarios26,27. Si únicamente se reclutan individuos de nivel
universitario, el riesgo de que esté presente este sesgo disminu-
ye sustancialmente, aunque nunca puede excluirse del todo cierta
confusión residual.
La tercera ventaja es la existencia en la universidad de
reuniones periódicas y publicaciones para los graduados así como
de una infraestructura administrativa (Agrupación de Gradua-
dos, Alumni Navarrenses) que facilita la actualización continua
Tabla 3. Porcentaje de energía (%E) aportada por cada macronutriente y por el alcohol
Piloto 1
Hombres (N=105) Mujeres (N=94)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Hidratos de carbono (%E) 45 17 36 39 46 51 53 47 18 38 41 47 53 59
Proteínas (%E) 19 19 15 16 19 22 24 20 21 14 17 19 22 26
Grasa (%E) 33 19 25 29 33 37 41 32 24 21 27 32 37 43
AG monoinsaturados (%E) 15 22 11 13 15 17 19 15 27 10 12 15 18 21
AG poliinsaturados (%E) 636 3 4 5 7 9 5 37 3 4 5 6 8
AG saturados (%E) 13 28 910 12 15 17 12 31 8 9 12 14 16
Alcohol (%E) 3118 0 0 2 4 9 1 162 0 0 0 2 3
Energía 2541 36 1504 1909 2419 3164 3847 2282 34 1353 1780 2198 2746 3440
Energía total 2609 34 1566 1995 2435 3208 3990 2310 34 1359 1795 2267 2766 3445
(incluyendo alcohol)
Piloto 2
Hombres (N=53) Mujeres (N=74)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Hidratos de carbono (%E) 47 20 37 42 46 52 57 47 15 39 42 48 652 57
Proteínas (%E) 18 23 13 15 18 21 23 19 19 15 16 19 22 24
Grasa (%E) 32 22 23 27 32 37 41 33 20 24 28 34 38 42
AG monoinsaturados (%E) 15 26 11 12 15 17 22 16 24 12 13 16 19 22
AG poliinsaturados (%E) 534 4 4 5 6 7 5 2 3 4 5 6 8
AG saturados (%E) 12 31 8 9 12 14 18 12 24 810 11 13 15
Alcohol (%E) 3112 0 0 2 4 10 2137 0 0 1 2 4
Energía 2536 35 1597 2019 1393 2885 3439 2438 31 1530 1968 2387 2781 3301
Energía total 2620 34 1719 2032 2479 2996 3532 2477 31 1550 1967 2459 2817 3339
(incluyendo alcohol)
Piloto 1 y 2
Hombres (N=158) Mujeres (N=168)
Percentiles Percentiles
Media CV(%) 10 25 50 75 90 Media CV(%) 10 25 50 75 90
Hidratos de carbono (%E) 45 18 36 39 46 51 55 47 16 38 41 47 52 57
Proteínas (%E) 19 21 15 16 19 21 23 20 19 15 17 19 22 25
Grasa (%E) 33 20 24 29 33 37 41 33 22 22 28 33 38 43
AG monoinsaturados (%E) 15 23 11 13 15 17 19 16 26 10 13 15 18 21
AG poliinsaturados (%E) 535 3 4 5 6 8 5 37 3 4 5 6 8
AG saturados (%E) 12 28 810 12 14 17 12 28 810 11 14 15
Alcohol (%E) 3116 0 1 2 4 9 1 144 0 0 1 2 3
Energía 2539 35 1578 1929 2406 2993 3806 2350 32 1443 1848 2305 2767 3335
Energía total
(incluyendo alcohol) 2612 34 1663 2005 2450 3079 3817 2383 32 1457 1889 2327 2800 3379
118
Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular: resultados del estudio piloto del proyecto SUN
REV MED UNIV NAVARRA/VOL. 46, Nº3, 2002, 9-16 15
113
de las base de datos de todos los antiguos alumnos de la univer-
sidad y permitiría la localización de un graduado en el futuro,
por medios independientes de la propia cohorte.
La contrapartida de utilizar la restricción a graduados uni-
versitarios de Navarra es que se puede limitar la heterogenei-
dad o variabilidad en la exposición y esto dificultaría el hallazgo
de exposiciones10,28. Sin embargo, los resultados obtenidos en
el estudio piloto confirmaron que la muestra, no solo se adapta
al patrón de dieta mediterránea pues se observó un alto consu-
mo de frutas y verduras y otros alimentos típicos de este patrón,
sino que existía una amplia variabilidad en la ingesta de nutrientes
como se aprecia al observar la distribución en percentiles y en
los valores de los coeficientes de variación de cada una de las
variables. La capacidad de un estudio epidemiológico analítico
para encontrar una asociación entre un determinado nutriente o
alimento y un efecto, depende mucho de la variabilidad
intersujetos en el consumo de dicho nutriente o alimento en la
población que se estudia. Esta amplia variabilidad inter-sujetos
aumenta la capacidad de encontrar asociaciones en epidemiología
analítica28. En nuestra muestra, la gran diferencia encontrada
de consumo de los principales elementos integrantes de la die-
ta mediterránea entre el percentil 10 y el 90 y los elevados
valores de los coeficientes de variación, nos permitirán encon-
trar asociaciones con más facilidad. En cambio, la falta de
heterogeneidad en la ingesta dietética no permitiría la identifi-
cación de asociaciones entre exposiciones dietéticas y posibles
desenlaces en el estudio prospectivo que se está iniciando.
La ingesta diaria de aceite de oliva fue elevada tanto en la
primera etapa del estudio piloto, como en la segunda, como en
la distribución conjunta de ambas. La media en el conjunto
para hombres y para mujeres es bastante superior a la hallada
en las cohortes americanas que más han contribuido a la
epidemiología nutricional29,30.
El consumo diario de vino resultó moderado. Aunque la
media de ingesta tanto en hombres como mujeres rebasó la
cantidad diaria considerada como óptima, la mediana en hom-
bres y mujeres fue sustancialmente inferior. Esta diferencia en-
tre media y mediana refleja la influencia de unos pocos valores
extremadamente altos.
En conclusión, la submuestra de graduados de la Universi-
dad de Navarra presentó una proporción de participación baja
pero relativamente aceptable para un diseño de cohortes; res-
pondió correctamente a los cuestionarios y resultó adecuada
por su variabilidad en las exposiciones para explorar los efectos
relacionados con el patrón de dieta mediterránea.
Estos hallazgos dan confianza en la factibilidad del proyec-
to y, de hecho, el reclutamiento de participantes se inició en
diciembre del 99. A fecha de junio de 2002 se habían reclutado
más de 13.000 participantes.
Agradecimientos
El estudio SUN está siendo posible gracias a las ayudas
económicas de diversas entidades financiadoras. En primer lu-
gar, se agradece la financiación recibida de las ayudas a la
Investigación del Departamento de Salud del Gobierno de Na-
varra (Expediente 24/1999) y del FIS (Expediente 01/0619)
que han constituido las principales fuentes de financiación del
proyecto. También hemos recibido ayudas para este proyecto
del Banco de Santander-Central-Hispano, del Plan de Inves-
tigación de la Universidad de Navarra (PIUNA), de los cur-
sos de postgrado a distancia de la Facultad de Farmacia de
la Universidad de Navarra, de las Facultades de Medicina y
Farmacia de la Universidad de Navarra y de la Asociación
de Amigos de la Universidad de Navarra que ha becado a
Almudena Sánchez Villegas para la realización de su tesis
doctoral en este proyecto. Agradecemos además se colabo-
ración a la Agrupación de Graduados de la Universidad de
Navarra (Alumni Navarrenses) y a todas las personas que
han aceptado participar en el estudio y han cumplimentado
los cuestionarios.
Financiado en parte por los Departamentos de Educación
y Cultura y de Salud del Gobierno de Navarra (Resolución 103/
2001 y Resolución 36/2001).
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Jenkins DJ, et al. Dietary fiber, glycemic load, and risk of NIDDM
in men. Diab Care 1997;20:545-50.
120
... Of the 2.8% (238/8532) of invited graduates who agreed to participate in this pilot cohort study, 59.7% (142/238) responded to the baseline survey. This is considerably lower than the response rate for, for instance, the pilot SUN study (11%) [13] and the Australian arm of the World Health Organization's World Mental Health Surveys International College Student initiative (7%) [14]. Although the overall recruitment and response rates are disappointing, they are perhaps unsurprising given the general decline in survey participation observed in recent decades [15][16][17]. ...
Article
Background Emerging adulthood is a distinct segment of an individual’s life course. The defining features of this transitional period include identity exploration, instability, future possibilities, self-focus, and feeling in-between, all of which are thought to affect quality of life, health, and well-being. A longitudinal cohort study with a comprehensive set of measures would be a valuable resource for improving the understanding of the multifaceted elements and unique challenges that contribute to the health and well-being of emerging adults. Objective The main aim of this pilot study was to evaluate the feasibility and acceptability of recruiting university graduates to establish a longitudinal cohort study to inform the understanding of emerging adulthood. Methods This pilot study was conducted among graduates at a large university. It involved collecting web-based survey data at baseline (ie, graduation) and 12 months post baseline, and linking survey responses to health records from administrative data collections. The feasibility outcome measures of interest included the recruitment rate, response rate, retention rate, data linkage opt-out rate, and availability of linked health records. Descriptive statistics were used to evaluate the representativeness of the sample, completeness of the survey responses, and data linkage characteristics. Results Only 2.8% of invited graduates (238/8532) agreed to participate in this pilot cohort study, of whom 59.7% (142/238) responded to the baseline survey. The retention rate between the baseline and follow-up surveys was 69.7% (99/142). The completeness of the surveys was excellent, with the proportion of answered questions in each survey domain ranging from 87.3% to 100% in both the baseline and follow-up surveys. The data linkage opt-out rate was 32.4% (77/238). Conclusions The overall recruitment rate was poor, while the completeness of survey responses among respondents ranged from good to excellent. There was reasonable acceptability for conducting data linkage of health records from administrative data collections and survey responses. This pilot study offers insights and recommendations for future research aiming to establish a longitudinal cohort study to investigate health and well-being in emerging adults. Trial Registration Australian New Zealand Clinical Trials Registry number ACTRN12618001364268; https://tinyurl.com/teec8wh International Registered Report Identifier (IRRID) RR2-10.2196/16108
... Participants were interviewed by a trained nutritionist who administered an ad-hoc frequency recall questionnaire on alcoholic beverage consumption based on the SUN Study Questionnaire [26], which was based on the validated PREDIMED food frequency questionnaire [27]. The correlation coefficients for alcoholic drinks food group assessed by the self-administered FFQ and four 3-day dietary records was good (r = 0.70). ...
Article
The scientific evidence available on the association between moderate alcohol intake and levels of blood cardiometabolic markers is still inconsistent and difficult to interpret for future disease prevention. However, we hypothesize that moderate consumption of alcohol is associated with lower levels of inflammation markers and higher levels of protective cardiometabolic markers. Thus, this work aimed to examine the associations of moderate alcohol intake and the type of alcoholic beverage with metabolic and inflammatory biomarkers. An observational, cross-sectional study including 143 apparently healthy adults 55 years of age and older was performed. Interviewer-administered questionnaires were used to collect information on alcoholic beverage intake frequency, food frequency, physical activity, socioeconomic status, diseases and medications, and other health-related habits. Three groups were established prior to recruitment: (1) abstainers and occasional consumers (ABS, n = 54); (2) beer consumers (BEER ≥80% of total alcohol intake; n = 40), and (3) mixed beverage consumers (MIXED; n = 49). Univariate analysis of variance models, adjusted for confounding factors and covariables, were performed. High-density lipoprotein cholesterol (HDL-c) and sP-selectin were significantly higher in the MIXED group than in the ABS group, and adiponectin was higher in the MIXED group compared to the BEER group. All alcohol consumers also had higher mean platelet volume values compared to ABS. In linear regression analyses, HDL-c, sP-selectin, and adiponectin were positively associated with wine intake (g/d) (P <.001, P =.014, and P =.017, respectively); and mean platelet volume, with beer intake (P =.017). In conclusion, this cross-sectional study showed that moderate alcohol intake is associated with higher levels of HDL-c and adiponectin compared to those in abstainers, which are mainly explained by wine intake.
... This is consistent with an exclusion threshold for heavy drinking among the sample according to the WHO [21] and other published studies on moderate alcohol intake [15]. In order to assess participant's alcohol consumption, they were interviewed by a trained nutritionist with an ad hoc frequency recall questionnaire specific for alcoholic drinks and dealcoholized beer based on the SUN Study Questionnaire [28]. The questionnaire included wine, beer, champagne, cider, liquors, spirits and all the mixtures, and the volunteers were requested to base their estimates in the last year period. ...
Article
Full-text available
Purpose This work was aimed to study the relationships of moderate alcohol intake and the type of beverages consumed with health behaviors and quality of life in elderly people. Methods In this observational study, 231 subjects (55–85 years) voluntarily answering to advertisements were enrolled and divided in three study groups: abstainers and occasional consumers (ABS; n = 98), moderate drinkers of beer (BEER; n = 63) and moderate drinkers of all sorts of alcoholic beverages (MIXED; n = 70). Variables assessed included physical activity, activities of daily living, Mediterranean diet-adherence score, tobacco consumption, quality of sleep, body composition, medication and perception of health through the SF-36 questionnaire. Their relationship with alcohol consumption was assessed through general linear models including confounding variables (age, sex, chronic disease prevalence and socioeconomic status). ABS were also compared to moderate drinkers (MOD = BEER + MIXED). Results The mean daily alcohol consumption in each group was (mean ± SD): ABS: 0.7 ± 1.1; BEER: 12.7 ± 8.1; MIXED: 13.9 ± 10.2 g/day. MOD and MIXED showed significantly higher physical activity (metabolic standard units; METs) than ABS (p = 0.023 and p = 0.004, respectively). MOD spent significantly less time doing housework activities than ABS (p = 0.032). Daily grams of alcohol consumption were significantly associated with METs (B = 21.727, p = 0.023). Specifically, wine consumption (g/day) was associated with METs (B = 46.196, p = <0.001) and showed borderline significant relationships with mental health (B = 0.245, p = 0.062) and vitality perception (B = 0.266, p = 0.054). Conclusion Moderate alcohol consumption, and in particular wine consumption, is associated with a more active lifestyle and better perception of own health in the Spanish elderly subjects studied.
... En un estudio epidemiológico prospectivo de cohortes se halló un patrón de dieta mediterránea con una variabilidad inter-sujetos suficientemente amplia como para poder encontrar asociaciones entre el consumo de alimentos y la incidencia de las ECV. Los principales alimentos que pueden considerarse indicadores de la dieta mediterránea son el aceite de oliva, las frutas, las verduras y el vino [52]. ...
Article
Full-text available
El aceite de aguacate, por su composición de ácidos grasos, cumple con las recomendaciones nutricionales que se enfocan a reducir la cantidad de grasa saturada en la dieta. Se caracteriza por contener una baja proporción de ácidos grasos saturados (entre un 10 y 19 por ciento, depende de la variedad y el estado de madurez), una elevada cantidad de ácido oleico (puede llegar hasta un 80 por ciento), un nivel aceptable de ácidos grasos poliinsaturados (11-15 por ciento) y nada de colesterol. Se ha demostrado que las dietas enriquecidas con aceite de aguacate son tan efectivas como aquellas que contienen aceite de maíz, aceite de soya o de girasol, para reducir colesterol total, colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) y triglicéridos del plasma, tanto en individuos hipercolesterolémicos como con diabetes mellitus tipo 2, lo cual se refleja en una disminución de los riesgos cardiovasculares. El consumo de aceite de aguacate también eleva el porcentaje de colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad) del plasma, en modelos animales. Además, el aceite de aguacate posee un grado de aterogenicidad comparable al aceite de maíz o de oliva. La efectividad del aceite de aguacate en reducir colesterol total y colesterol LDL del plasma y su bajo nivel de aterogenicidad, indican que éste puede tener un papel benéfico dentro de una dieta nutritiva
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Objective: The objective of this study was to assess the as- sociation between employment, educational level, marital sta- tus, and smoking in a large cohort of Spanish university gra- duates (3- and 5-year degrees), with a predominance of health professionals. Methods: A cross-sectional analysis of the baseline data of the first 7,508 participants in the follow-up study of the Uni- versity of Navarre (SUN Project) was performed. The subjects were classified according to their smoking status. Independent variables were: employment, marital status, highest educatio- nal level attained, number of children, alcohol consumption (g/day), body mass index, and age. In the multivariate analy- sis, 3 non-conditional logistic regression models were built using the following outcomes: a) smokers vs never-smokers plus ex- smokers; b) smokers vs never-smokers; c) smokers of 15 or more cigarettes a day vs smokers of less than 15 cigarettes a day plus never-smokers and ex-smokers. Results: Among men, no association was found between em- ployment and smoking status in any of the comparisons. In contrast, among women, being a nurse was associated with a higher prevalence of smoking. The prevalence of current smo- kers among nurses was 48.5%. Female students were also more likely to smoke and had a higher risk of being heavy smo- kers (OR = 1.81; 95% CI, 1.28-2.57). A lower prevalence of smoking was found among participants of both sexes who had completed a doctorate.
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The objective of this study was to assess the association between employment, educational level, marital status, and smoking in a large cohort of Spanish university graduates (3- and 5-year degrees), with a predominance of health professionals. A cross-sectional analysis of the baseline data of the first 7,508 participants in the follow-up study of the University of Navarre (SUN Project) was performed. The subjects were classified according to their smoking status. Independent variables were: employment, marital status, highest educational level attained, number of children, alcohol consumption (g/day), body mass index, and age. In the multivariate analysis, 3 non-conditional logistic regression models were built using the following outcomes: a) smokers vs never-smokers plus ex-smokers; b) smokers vs never-smokers; c) smokers of 15 or more cigarettes a day vs smokers of less than 15 cigarettes a day plus never-smokers and ex-smokers. Among men, no association was found between employment and smoking status in any of the comparisons. In contrast, among women, being a nurse was associated with a higher prevalence of smoking. The prevalence of current smokers among nurses was 48.5%. Female students were also more likely to smoke and had a higher risk of being heavy smokers (OR = 1.81; 95% CI, 1.28-2.57). A lower prevalence of smoking was found among participants of both sexes who had completed a doctorate. Among a large Spanish collective with higher education, the prevalence of smoking was higher in women with a shorter college degree. The prevalence of smoking among nurses was higher than the average among women graduates, which is a cause for concern.
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Cohort study (the SUN project) to identify dietary determinants of hypertension, diabetes, obesity and coronary heart disease (CHD), among other conditions. The SUN project is a Mediterranean dynamic prospective follow-up (cohort) study assessing participants every 2 years. The recruitment started in 2000 and it is permanently open (this is a dynamic cohort). A preliminary case-control study of myocardial infarction was also conducted, selecting incident cases of myocardial infarction and matched hospital controls. The SUN study is conducted in Spain with university graduates, most of them being former students of the University of Navarra. The case-control study was conducted in three tertiary hospitals in the city of Pamplona (Spain). The case-control study included 171 cases and 171 controls. We have currently enrolled more than 17,500 participants in the SUN cohort. Approximately 7500 of them were enrolled less than 2 years ago, and have not received yet the invitation to complete the 2-year follow-up assessment. The follow-up rate for the first 10,000 participants approaches 90%. The case-control study found inverse associations between olive oil (or adherence to a Mediterranean food pattern) and myocardial infarction. In the SUN cohort, after 28.5 months of follow-up a higher adherence to a Mediterranean food pattern rich in olive oil was associated with a reduced risk of hypertension, though the results were statistically significant only among men. The SUN study and the accompanying case-control study support the benefits of a Mediterranean diet and olive oil against CHD and hypertension.
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Objective: To examine prospectively the relationship between glycemic diets, low fiber intake, and risk of non-insulin-dependent diabetes mellitus. Design: Cohort study. Setting: In 1986, a total of 65173 US women 40 to 65 years of age and free from diagnosed cardiovascular disease, cancer, and diabetes completed a detailed dietary questionnaire from which we calculated usual intake of total and specific sources of dietary fiber, dietary glycemic index, and glycemic load. Main outcome measure: Non-insulin-dependent diabetes mellitus. Results: During 6 years of follow-up, 915 incident cases of diabetes were documented. The dietary glycemic index was positively associated with risk of diabetes after adjustment for age, body mass index, smoking, physical activity, family history of diabetes, alcohol and cereal fiber intake, and total energy intake. Comparing the highest with the lowest quintile, the relative risk (RR) of diabetes was 1.37 (95% confidence interval [CI], 1.09-1.71, P trend=.005). The glycemic load (an indicator of a global dietary insulin demand) was also positively associated with diabetes (RR= 1.47; 95% CI, 1.16-1.86, P trend=.003). Cereal fiber intake was inversely associated with risk of diabetes when comparing the extreme quintiles (RR=0.72, 95% CI, 0.58-0.90, P trend=.001). The combination of a high glycemic load and a low cereal fiber intake further increased the risk of diabetes (RR=2.50, 95% CI, 1.14-5.51) when compared with a low glycemic load and high cereal fiber intake. Conclusions: Our results support the hypothesis that diets with a high glycemic load and a low cereal fiber content increase risk of diabetes in women. Further, they suggest that grains should be consumed in a minimally refined form to reduce the incidence of diabetes.
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Objective. —To examine prospectively the relationship between glycemic diets, low fiber intake, and risk of non—insulin-dependent diabetes mellitus.Desing. —Cohort study.Setting. —In 1986, a total of 65173 US women 40 to 65 years of age and free from diagnosed cardiovascular disease, cancer, and diabetes completed a detailed dietary questionnaire from which we calculated usual intake of total and specific sources of dietary fiber, dietary glycemic index, and glycemic load.Main Outcome Measure. —Non—insulin-dependent diabetes mellitus.Results. —During 6 years of follow-up, 915 incident cases of diabetes were documented. The dietary glycemic index was positively associated with risk of diabetes after adjustment for age, body mass index, smoking, physical activity, family history of diabetes, alcohol and cereal fiber intake, and total energy intake. Comparing the highest with the lowest quintile, the relative risk (RR) of diabetes was 1.37 (95% confidence interval [CI], 1.09-1.71, Ptrend=.005). The glycemic load (an indicator of a global dietary insulin demand) was also positively associated with diabetes (RR=1.47; 95% CI, 1.16-1.86, Ptrend=.003). Cereal fiber intake was inversely associated with risk of diabetes when comparing the extreme quintiles (RR=0.72,95% CI, 0.58-0.90, Ptrend=.001). The combination of a high glycemic load and a low cereal fiber intake further increased the risk of diabetes (RR=2.50, 95% CI, 1.14-5.51) when compared with a low glycemic load and high cereal fiber intake.Conclusions. —Our results support the hypothesis that diets with a high glycemic load and a low cereal fiber content increase risk of diabetes in women. Further, they suggest that grains should be consumed in a minimally refined form to reduce the incidence of diabetes.
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The aim of this study was to evaluate the reproducibility and validity of a 61-item semiquantitative food frequency questionnaire used in a large prospective study among women. This form was administered twice to 173 participants at an interval of approximately one year (1980-1981), and four one-week diet records for each subject were collected during that period. Intraclass correlation coefficients for nutrient intakes estimated by the one-week diet records (range = 0.41 for total vitamin A without supplements to 0.79 for vitamin B6 with supplements) were similar to those computed from the questionnaire (range = 0.49 for total vitamin A without supplements to 0.71 for sucrose), indicating that these methods were generally comparable with respect to reproducibility. With the exception of sucrose and total carbohydrate, nutrient intakes from the diet records tended to correlate more strongly with those computed from the questionnaire after adjustment for total caloric intake. Correlation coefficients between the mean calorie-adjusted intakes from the four one-week diet records and those from the questionnaire completed after the diet records ranged from 0.36 for vitamin A without supplements to 0.75 for vitamin C with supplements. Overall, 48% of subjects in the lowest quintile of calorie-adjusted intake computed from the diet records were also in the lowest questionnaire quintile, and 74% were in the lowest one of two questionnaire quintiles. Similarly, 49% of those in the highest diet record quintile were also in the highest questionnaire quintile, and 77% were in the highest one or two questionnaire quintiles. These data indicate that a simple self-administered dietary questionnaire can provide useful information about individual nutrient intakes over a one-year period.
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To examine the independent associations of vigorous (> or = 6 resting metabolic rate [MET] score) and nonvigorous (< 6 MET score) physical activity with longevity. Prospective cohort study, following up men from 1962 or 1966 through 1988. Subjects were Harvard University alumni, without self-reported, physician-diagnosed cardiovascular disease, cancer, or chronic obstructive pulmonary disease (n = 17,321). Men with a mean age of 46 years reported their physical activities on questionnaires at baseline. All-cause mortality (3728 deaths). Total energy expenditure and energy expenditure from vigorous activities, but not energy expenditure from nonvigorous activities, related inversely to mortality. After adjustment for potential confounders, the relative risks of dying associated with increasing quintiles of total energy expenditure were 1.00 (referent), 0.94, 0.95, 0.91 and 0.91, respectively (P [trend] < .05). The relative risks of dying associated with less than 630, 630 to less than 1680, 1680 to less than 3150, 3150 to less than 6300, and 6300 or more kJ/wk expended on vigorous activities were 1.00 (referent), 0.88, 0.92, 0.87, and 0.87, respectively (P [trend] = .007). Corresponding relative risks for energy expended on nonvigorous activities were 1.00 (referent), 0.89, 1.00, 0.98, and 0.92, respectively (P [trend] = .36). Analyses of vigorous and nonvigorous activities were mutually adjusted. Among men who reported only vigorous activities (259 deaths), we observed decreasing age-standardized mortality rates with increasing activity (P = .05); among men who reported only nonvigorous activities (380 deaths), no trend was apparent (P = .99). These data demonstrate a graded inverse relationship between total physical activity and mortality. Furthermore, vigorous activities but not nonvigorous activities were associated with longevity. These findings pertain only to all-cause mortality; nonvigorous exercise has been shown to benefit other aspects of health.
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A coding scheme is presented for classifying physical activity by rate of energy expenditure, i.e., by intensity. Energy cost was established by a review of published and unpublished data. This coding scheme employs five digits that classify activity by purpose (i.e., sports, occupation, self-care), the specific type of activity, and its intensity as the ratio of work metabolic rate to resting metabolic rate (METs). Energy expenditure in kilocalories or kilocalories per kilogram body weight can be estimated for all activities, specific activities, or activity types. General use of this coding system would enhance the comparability of results across studies using self reports of physical activity.
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To create a suitable instrument to estimate intakes of total calories, protein, carbohydrate, fats (saturated, mono and polyunsaturated), alcohol, cholesterol, fibre, vitamin A and vitamin C in epidemiological studies conducted in Spain, a food frequency questionnaire was developed and tested. In particular, the questionnaire was designed to be used in a large population-based case-control study of dietary factors in relation to breast and colorectal cancer among women from different Spanish regions. After identifying the most important food sources of the relevant nutrients in the study population, the final version of the questionnaire asked about consumption of 118 food items. Its reproducibility and validity were tested among 147 Spanish women aged 18-74 years. These subjects were asked to complete the questionnaire before and after completing four 4-day food records. The records were obtained at 3-month intervals designed to represent daily and seasonal changes (between 1990 and 1991). Using the information available from standard Spanish food composition tables, an ad hoc computer program was created to translate food consumption into nutrient intake. The reproducibility of the questionnaire was assessed by means of estimating correlations between nutrient scores measured with the same instrument twice, with a period of 1 year between estimates. Pearson correlation coefficients ranged from 0.51 for saturated fat to 0.88 for alcohol. In the validity study, correlation coefficients between diet records and the first and second questionnaires ranged between r = 0.20 for vitamin A and r = 0.88 for alcohol.(ABSTRACT TRUNCATED AT 250 WORDS)