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En este artículo se analiza un problema que resulta crucial para el desarrollo económico de México: el bajo crecimiento económico y la consecuente imposibilidad para generar los empleos necesarios. Se supone, en base a la teoría del crecimiento kaldoriana, que dicha problemática es resultado de errores de política económica, básicamente el abandono de la política industrial activa orientada al cambio estructural y desarrollo económico. Se proporciona evidencia que da cuenta de la alta correlación entre el bajo crecimiento económico y el bajo crecimiento del producto manufacturero, resultado que es compatible con los hallazgos de otros investigadores. De haberse implementado una política industrial activa, la tasa de crecimiento del sector manufacturero sería mayor a la observada y ello contribuiría a un mejor desempeño económico global. Por su importancia, el artículo expone las razones
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Revista Problemas del Desarrollo, 170 (43), julio-septiembre 2012
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1 Los autores agradecen la evaluación y comentarios realizados por tres dictaminadores anónimos.
** Profesor-investigador de El Colegio de la Frontera Norte, Miembro del  nivel II. Correo electrónico:
calderon@colef.mx
*** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México, Correo electrónico isaac.
sanchezuacj.mx. Candidato a Investigador Nacional del Sistema Nacional de Ivestigadores (SNI).
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    M1
Cuauhtémoc Calderón** e Isaac Sánchez***
Fecha de recepción: 4 de septiembre de 2011. Fecha de aceptación: 28 de febrero de 2012.
Resumen
En este artículo se analiza un problema que resulta crucial para el desarrollo económi-
co de México: el bajo crecimiento económico y la consecuente imposibilidad para ge-
nerar los empleos necesarios. Se supone, en base a la teoría del crecimiento kaldoriana,
que dicha problemática es resultado de errores de política económica, básicamente el
abandono de la política industrial activa orientada al cambio estructural y desarrollo
económico. Se proporciona evidencia que da cuenta de la alta correlación entre el bajo
crecimiento económico y el bajo crecimiento del producto manufacturero, resultado
que es compatible con los hallazgos de otros investigadores. De haberse implementado
una política industrial activa, la tasa de crecimiento del sector manufacturero sería ma-
yor a la observada y ello contribuiría a un mejor desempeño económico global. Por su
importancia, el artículo expone las razones por las cuales se abandonó esta clase de polí-
tica industrial y sugiere retomarla.
Palabras clave: bajo crecimiento, empleo, política industrial, México.
E G  I P  M
Abstract
is paper analyzes a problem that proves crucial for the economic development of
Mexico: slow economic growth and the subsequent inability to generate necessary
employment. On the basis on Kaldorian growth theory, it is supposed that this problem
is the result of economic policy errors, in essence the abandonment of active industrial
policy in favor of structural change and economic development. Evidence is provided
which highlights the high correlation between slow economic growth and slow growth
in manufacturing output, a result consistent with the ndings of other researchers.
Having implemented an active industrial policy, the growth rate in the manufacturing
sector would prove greater than that observed and would improve global economic
development. Given the importance of this type of industrial policy, this paper outlines
the reasons why the policy was abandoned and suggests that it be reinstated.
Key Words: slow growth, employment, industrial policy, Mexico
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Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
CRoissanCe éConomique et politique industRielle au mexique
Résumé
Dans cet article, il est procédé à l’analyse d’un problème qui s’avère crucial pour
le développement économique du Mexique : la faible croissance économique et
l’impossibilité de générer les emplois nécessaires qui en découle. Il est supposé, en
se basant sur la théorie kaldorienne de la croissance, que cette problématique résulte
d’erreurs de politique économique, fondamentalement de l’abandon de la politique
industrielle active orientée vers le changement structurel et le développement
économique. Il est fourni une preuve de la forte corrélation entre la faible croissance
économique et la faible croissance de la production manufacturière, ce qui est
conciliable avec ce qu’ont mis à jour d’autres chercheurs. Si une politique industrielle
active avait été menée, le taux de croissance du secteur manufacturier serait plus élevé
que celui observé et cela contribuerait à de meilleures performances économiques
globales. Compte tenu de leur importance, l’article expose les raisons pour lesquelles
ce type de politique industrielle a été abandonnée, et il suggère d’y revenir.
Mots clés : faible croissance, emploi, politique industrielle, Mexique.
CResCimento eConómiCo e polítiCa industRial no méxiCo
Resumo
Nste artigo se discute uma questão que é crucial para o desenvolvimento económico
do México: o baixo nível de crescimento económico e a consequente incapacidade
de gerar os empregos necessários. Presume-se, com base numa teoria kaldoriana do
crescimento, que este problema é resultado de erros da política económica, basicamente
o abandono da política industrial ativa, orientada para promover a transformação
estrutural e o desenvolvimento económico. No artigo se fornece provas de que dão
conta da alta correlação existente entre o baixo crescimento econômico e o baixo
crescimento da produção manufatureira, resultado que é coerente com os resultados
de outros pesquisadores. Caso fosse implementada uma política industrial ativa, a
taxa de crescimento do setor manufatureiro seria maior do que aquela observada e isto
contribuiria para um melhor desempenho económico global.
Devido à sua importância, o artigo discute as razões pelas quais se abandonou este
tipo de política industrial e sugere que estas sejam retomadas.
Palavras-chave: baixo crescimento, emprego, política industrial, México.
墨西哥的经济低增长、就业或失业与产业政策
摘要
本文讨论了对墨西哥经济发展至关重要的一个问题:经济低增长导致的后
果是无法提供所需要的就业机会。根据卡尔多的增长理论,可以假定这个
问题的产生是经济政策失误的结果,即基本上是放弃了实现结构变化和经
济发展的积极的工业政策。证据表明,考虑到经济低增长和制造业低增
长之间的相关关系,与他人的研究发现也是高度一致的。若要实施积极的
工业政策,制造业的增长率将大于观测值,这将有助于全球经济更好的改
善。考虑到它的重要性,本文解释了放弃这种产业政策的理由,并建议重
新启用这项政策。
关键词:低增长,就业,工业政策,墨西哥
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Crecimiento económico y política industrial en México
intRoduCCión
México en su historia económica moderna ha atravesado por diferentes fases de
alto y bajo crecimiento.2 Particularmente de 1982 a la fecha, la economía mexi-
cana ha presentado un muy bajo crecimiento. El crecimiento ha sido insucien-
te como para generar el número de empleos que requiere una población que
cada año va en aumento. Sin crecimiento económico y empleo no se generan las
condiciones necesarias para superar los obstáculos que impiden alcanzar el de-
sarrollo económico del país.
La constante del periodo 1982-2010 es una tasa de crecimiento económico
promedio del  per cápita por debajo de 1.0%, y más recientemente (1993 a
2011) una estabilidad macroeconómica decepcionante, ya que aunque se ha re-
ducido la tasa de inación, se ha mantenido un décit moderado en las nanzas
públicas y controlado el décit externo, existe un agudo problema de desem-
pleo y crisis macroeconómicas recurrentes (en 1982, 1986, 1995, 2001 y 2009).
En vista de lo anterior, el objetivo general de este artículo consiste en poner
en evidencia que el crecimiento económico en México ha sido sumamente bajo
desde la década de los ochenta a la fecha. Lo que obedece, principalmente, a las
políticas neoliberales impuestas por el actual modelo económico, derivado de las
reformas del consenso de Washington, que trajeron consigo un crecimiento in-
suciente del sector industrial manufacturero. Con el artículo se pretende con-
tribuir a la literatura y debate sobre el bajo crecimiento económico en México.
Se estructuró en cuatro partes; en la primera se presenta el marco teórico que
sirve como referencia en la explicación de la etapa actual de bajo crecimiento y se
dan sumariamente las explicaciones que ofrece la teoría kaldoriana. En la segunda
parte se hace una revisión de la literatura que permite contrastar la hipótesis soste-
nida en este trabajo de investigación respecto a otros trabajos, lo que permite rea-
lizar un diagnóstico más amplio del problema. En la tercera parte se demuestra la
2 De acuerdo con Esquivel (2010), la economía mexicana ha transitado por cuatro etapas
al menos; la primera comienza con la recuperación de los estragos causados por la Gran
Depresión y culmina alrededor de 1970; durante este periodo la economía se caracterizó por
un rápido crecimiento acompañado de una relativa estabilidad de precios. La segunda eta-
pa transcurrió entre 1970 y 1982, época en la que se continuó creciendo pero a costa de una
mayor inestabilidad macroeconómica. Durante la tercera etapa, de 1982 a 1994, el país cur-
só un importante periodo de ajuste económico, choques externos negativos y varias reformas
económicas. Por último de 1995 a la fecha, la economía ha regresado lentamente a la estabi-
lidad macroeconómica, aunque con un crecimiento económico relativamente bajo. También
revisó a Moreno-Brid y Ros (2009), para una caracterización y explicación alternativa de las
etapas de la economía mexicana.
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Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
existencia del bajo crecimiento económico, tanto en términos de producto per cá-
pita y de empleo; además de exponerse la fuerte correlación que exhibe con la in-
suciencia dinámica manufacturera.3 En la cuarta parte se analiza la inexistencia
actual de una política industrial activa implementada por el Estado, tema preocu-
pante a la luz de la información mostrada en las secciones anteriores.
Bajo CReCimiento e industRias manufaCtuReRas
La búsqueda del progreso económico ha sido una preocupación constante de los
economistas, y fue Smith (2004) quien sentó las bases para las modernas apor-
taciones en la materia. Para este autor, la principal fuente de la riqueza de las na-
ciones y regiones se encuentra en la división del trabajo, especialmente en las
actividades manufactureras, dado que genera una mayor especialización en los
trabajadores y fomenta la inventiva e imaginación, lo que produce un mayor
rendimiento por unidad de trabajo (productividad).
La división del trabajo es la causa de los aumentos en la productividad y por
tanto es un factor crucial del mayor o menor crecimiento económico. Dado que
Smith entendía que las relaciones de causalidad son bastante complejas, supo-
nía que a su vez la división del trabajo tenía su origen en la extensión del merca-
do, ya que entre más grande sea el mercado (demanda) mayor será la extensión
en la cual la diferenciación y especialización son llevadas a cabo y con ello se da
una mayor productividad. De esta forma, la división del trabajo en las manu-
facturas es una consecuencia de la extensión del mercado, pero la extensión del
mercado resulta de una mayor división del trabajo.
Es en las manufacturas donde se genera tal clase de círculos virtuosos para
la economía; para Smith sólo en ellas se presentan rendimientos crecientes a es-
cala, es decir, cada que se aumentan los insumos productivos, la producción se
incrementa en una proporción mayor. Los casos de China y la mayoría de paí-
ses asiáticos (Taiwán, Singapur, Malasia, Japón, Hong Kong) ofrecen evidencia
aplastante en torno a la importancia que tienen los procesos industrial-manu-
factureros para una economía emergente. A pesar de que ciertos trabajos de cor-
te sociológico han puesto en duda las ideas de Smith con base en la aparición de
las modernas actividades de servicios.4
3 El término hace referencia al bajo crecimiento observado de la industria manufacturera.
4 Los servicios modernos en las ramas de transportes y telecomunicaciones casi siempre están
asociados a un proceso manufacturero; aun en la era de la información siguen siendo las ac-
tividades manufactureras el motor del crecimiento económico, aunque debe reconocerse la
importancia creciente de algunos servicios –principalmente los vinculados a la informática.
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Crecimiento económico y política industrial en México
Las ideas de Smith serían ampliadas y mejoradas muchos años más tarde por
Young (1928) y otros economistas del desarrollo,5 para quienes la industria se
constituía en el motor del crecimiento económico, ya sea por la existencia de
rendimientos crecientes a escala o bien por sus encadenamientos productivos
con el resto de sectores de actividad económica. En especial, Prebisch (1957) su-
ponía que la industrialización era clave para superar las relaciones de dependen-
cia existentes entre el centro y la periferia, ya que la elaboración de productos
manufacturados por parte de los países periféricos –América Latina–, ayudaría a
mejorar la relación de términos de intercambio y con ello a superar la restricción
al crecimiento como consecuencia de la balanza de pagos casi siempre decita-
ria. Para dicho autor, era necesario incorporar el progreso técnico en la industria
y aprovechar sus frutos para nuevos procesos de ese tipo, lo que provoca un pro-
ceso acumulativo, dinámico y expansivo.
Para mediados de los sesenta, Kaldor (1966) estableció con claridad a través
de tres leyes la importancia que tiene la industria manufacturera para el progre-
so económico. La primera de estas leyes indica que el crecimiento del producto
total se encuentra determinado por el crecimiento de las manufacturas; de for-
ma explícita Kaldor consideraba que las manufacturas representan el motor del
crecimiento económico y con ello estableció, al igual que los economistas del
desarrollo, que las actividades en las cuales se especializa un país o región son de-
terminantes del éxito o fracaso económico.
Bajo el enfoque kaldoriano, las manufacturas, por sus fuertes efectos de en-
cadenamiento hacia adelante y hacia atrás, se constituyen en el núcleo o pro-
cesador central de una economía, no así en el único sector de interés. Las
manufacturas y su crecimiento son responsables del crecimiento de la produc-
ción global.
La industrialización está íntimamente ligada al cambio estructural y desarro-
llo económico de los países; ella es portadora del progreso social en todos los ór-
denes (Martínez del Campo, 1985:15).6
5 Véase Toner (1999) y Ros (2004) para una presentación amplia de las ideas de los economis-
tas del desarrollo.
6 Esta ley ha sido vericada en innumerables investigaciones. En el plano internacional destaca
el trabajo de Wells y irlwall (2003); ellos demuestran la importancia del sector manufactu-
rero en una muestra de países africanos. La relevancia de las manufacturas para el crecimien-
to económico en México se demuestra en los trabajos de Ocegueda (2003); Díaz-Bautista
(2003); Loría (2009) y Sánchez (2010); este último utiliza tanto series de tiempo, como pa-
nel de datos para demostrar que en México las manufacturas son el motor del crecimiento
económico.
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Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
La segunda ley o ley Verdoorn-Kaldor señala que un rápido crecimiento del
producto industrial manufacturero, a través de los rendimientos crecientes a es-
cala, conducirá a un rápido crecimiento de la productividad laboral industrial;
así la productividad y el progreso técnico son endógenos. La productividad no
causa en primera instancia una mayor producción, más bien una mayor deman-
da por producto y una mayor producción para satisfacerla terminan incremen-
tando a la larga la productividad y por ende la competitividad.7
El crecimiento para Kaldor es resultado de un proceso complejo de acción
entre aumentos en la demanda inducidos por incrementos en la oferta, y de in-
crementos en la oferta generados como respuesta a los aumentos de la deman-
da. Desde el punto de vista de la demanda, los determinantes del crecimiento
del producto manufacturero son al menos cuatro: el consumo, la inversión in-
terna, la inversión externa y las exportaciones netas. Por el lado de la oferta exis-
ten dos tipos de restricciones: de insumos o de trabajo; Kaldor reconoció que el
proceso de crecimiento económico es el resultado de una compleja interacción
entre la oferta y la demanda, pero que en los países en vías de desarrollo los fac-
tores de demanda actuaban antes que los de la oferta.
De acuerdo con la estimación tradicional de la ley Verdoorn los cambios en
la productividad laboral manufacturera son dependientes de los cambios en la
producción manufacturera. La evidencia empírica sugiere que el coeciente de
dicha relación es alrededor de un valor de 0.5, con lo que un incremento de la
producción manufacturera del 10% termina incrementando la productividad
laboral en 5%; dicho coeciente aporta información respecto a los rendimien-
tos a escala.
Kaldor (1966), en el espíritu de Young (1928), concebía los rendimientos
a escala como un fenómeno macroeconómico, relacionado con la interacción
entre la elasticidad de la demanda y oferta por bienes manufacturados. Es esta
fuerte y poderosa interacción la que da cuenta de la relación positiva entre el
crecimiento del producto manufacturero y la productividad laboral (irlwall,
1983: 346).8
La tercera ley de Kaldor propone que el crecimiento de la productividad
agregada está positivamente relacionado con el crecimiento del producto
7 Un excelente resumen de la ley Verdoorn-Kaldor aparece en Bairam (1987). El nombre obe-
dece a que la idea fue originalmente planteada por Verdoorn (1949) y retomada por Kaldor
(1966).
8 Algunos trabajos que han evaluado esta ley para el caso mexicano son Ocegueda (2003),
Calderón y Martínez (2005), Calderón (2008), Sánchez y Campos (2010) y Sánchez (2010).
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Crecimiento económico y política industrial en México
manufacturero y negativamente relacionado con el crecimiento del empleo
no manufacturero. La lógica de esta relación es que un rápido crecimiento
de las manufacturas incrementará la productividad manufacturera (y de aquí la
productividad agregada) a través de la ley Verdoorn-Kaldor.
De hecho, con un excedente laboral en la agricultura y el sector servicios, un
rápido crecimiento de las manufacturas aumentará el crecimiento de la produc-
tividad en este sector por los incrementos de las transferencias sectoriales de tra-
bajo desde el resto de la economía a las manufacturas (como consecuencia del
subempleo o desempleo disfrazado). Como el trabajo se mueve de la agricultu-
ra, donde la productividad marginal de trabajo es reducida, hacia las manufac-
turas donde ésta es alta, la productividad termina por incrementarse. De aquí se
tiene que una rápida tasa de declive del empleo no manufacturero incrementa-
rá el crecimiento de la productividad no manufacturera.
Como resultado de los rendimientos crecientes en las manufacturas y del
crecimiento de la productividad inducida en los sectores no manufactureros, se
tiene que una rápida tasa de crecimiento del producto manufacturero conduci-
rá a aumentar la tasa de crecimiento de la productividad de toda la economía.
Uniendo todas las proposiciones, se puede concluir que una rápida tasa de
crecimiento del producto industrial manufacturero tenderá a establecer un pro-
ceso acumulativo o círculo virtuoso del crecimiento a través del enlace entre el
crecimiento del producto y la productividad manufacturera. En caso contra-
rio se establece un círculo vicioso de estancamiento o bajas tasas de crecimien-
to económico.
algunas expliCaCiones soBRe el Bajo
CReCimiento eConómiCo en méxiCo
El problema del bajo crecimiento económico en México ha sido objeto de múl-
tiples interpretaciones, algunas de las cuales se exponen a continuación con la
intención de destacar la contribución de la presente investigación.
Para Guillén (2000), la causa principal detrás del estancamiento se encuentra
en las políticas que denomina neoliberales, las cuales siguen al pie de la letra los
dictados del Consenso de Washington, sin considerar las particularidades y retos
de la economía mexicana; en su opinión, tales políticas son de carácter procícli-
co, con lo que lejos de corregir el problema del bajo ritmo de crecimiento ter-
minan profundizándolo. Siguiendo una línea de argumentación similar, Calva
(2001) considera que la causa del problema se encuentra en la dependencia de
la economía mexicana respecto al ciclo económico estadounidense, sumada a
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Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
la estrategia macroeconómica recurrentemente aplicada en México desde tiem-
pos de Salinas, que erige la estabilización de los precios en objetivo prioritario
a ultranza.
Por otra parte, Fuji (2000) concluye que la causa básica del estancamiento
proviene del sector externo. En los últimos 25 años, toda fase de crecimiento ha
generado de modo sistemático un décit en la balanza en cuenta corriente, que
a la postre es imposible nanciar con el ingreso de capitales. La alta elasticidad
de las importaciones, rasgo tradicional de la economía, creció a raíz de la aper-
tura externa. Ello se debió a que la industrialización por sustitución de importa-
ciones redundó en una base industrial considerable, pero que en gran parte no
podía competir con los productos importados, por lo que sobrevivía al amparo
de la protección. El acelerado desmantelamiento de ésta no permitió que la ma-
yoría de las empresas industriales se pusiera en posición de afrontar las nuevas
condiciones de mercado. Así, los productos importados se apoderaron del mer-
cado de bienes de consumo y, en particular, de intermedios y el de bienes de ca-
pital. Esta situación contribuyó a debilitar los encadenamientos entre las ramas
de la manufactura, por lo que el crecimiento de la industria pasó a repercutir
cada vez más directamente y en forma más que proporcional, en las importacio-
nes manufactureras. Esto ha ocurrido tanto en las ramas exportadoras como en
las orientadas al mercado interno. Para Huerta (2004), no se cuenta con el -
nanciamiento interno para el crecimiento y los ujos externos se reducen al de-
jar de ofrecer la economía condiciones de rentabilidad. A lo que se suman las
políticas monetarias y scales de carácter restrictivo. De acuerdo con Perrotini
(2004), el régimen de inversión productiva insuciente que prevalece desde la
crisis de deuda externa, las políticas de ajuste, estabilización macroeconómica y
cambio estructural en combinación con los vacíos institucionales de la econo-
mía mexicana, propiciaron un ambiente macroeconómico adverso para la inver-
sión productiva y, por tanto, una reducción de la tasa de acumulación de capital.
La resultante pérdida de empleo y producto es la inevitable contraparte del éxi-
to de las políticas anti-inacionarias.
Bajo un enfoque ortodoxo, Martínez et al. (2004) concluyen que la liberali-
zación y el crecimiento han generado un mayor crecimiento e inversión; no obs-
tante, la falta de reformas estructurales y la prolongada escasez de crédito han
creado cuellos de botella que han bloqueado el mayor crecimiento y han llevado
a la disminución reciente del crecimiento de las exportaciones.
Por su parte, Villarreal (2005) considera que al agotarse el modelo de indus-
trialización por sustitución de importaciones el gobierno instrumentó un mode-
lo de Apertura, Liberalización, Privatización y Estabilización (), que junto
con un tipo de cambio real apreciado y políticas contraccionistas exacerbó el
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Crecimiento económico y política industrial en México
desequilibrio externo de la economía mexicana, que presiona a la baja la tasa de
crecimiento económico.
Ros (2008) indica que el determinante del lento crecimiento de la economía
mexicana es una baja tasa de inversión y cuatro factores la limitan: la reducida
inversión pública, un tipo de cambio real apreciado desde 1990, el desman-
telamiento de la política industrial durante el periodo de reforma y la falta de
nanciación bancaria. Ibarra (2008) apoya esta hipótesis al sostener que la des-
aceleración en el crecimiento se debe a la atonía de la inversión, como conse-
cuencia de un tipo de cambio real sobrevaluado durante la desinación, lo que
se agrava por la merma a largo plazo de la razón /capital.
De María y Campos et al. (2009) arman, con base en un exhaustivo análi-
sis histórico-estadístico, que el estancamiento prevaleciente obedece a las bajas
tasas promedio de inversión y empleo en la economía nacional y en particular
en el sector productivo; así como al comportamiento que tuvieron diversas po-
líticas clave como son la scal, monetaria, de tipo de cambio, nanciera y de
apertura exterior, en el marco de un modelo que privilegia la estabilidad ma-
croeconómica y los equilibrios scales. Pero también a la ausencia de estrategias
y políticas apropiadas en las esferas sectorial (agropecuario, manufacturas y ser-
vicios) y regional.
Para Esquivel (2010), el establecimiento de reglas de conducción y compor-
tamiento de la política macroeconómica ha ayudado a reducir la volatilidad y la
inestabilidad macroeconómica, pero a costa de un menor crecimiento. La vincu-
lación de la economía mexicana a la norteamericana, así como las políticas mo-
netarias y scales procíclicas están dejando que el crecimiento de la producción
esté sujeto a factores externos. En función de esto sugiere tener una política eco-
nómica más activa y reducir la fuerte relación industrial entre México y los ..
Finalmente, Hanson (2010) considera que el bajo crecimiento económico
es el resultado de la combinación de factores internos y externos. Entre los pri-
meros señala la existencia de mercados de crédito que funcionan pobremente, la
distorsión en la oferta de insumos no comerciables internacionalmente e incen-
tivos a la informalidad. A nivel externo considera que el país tiene “mala suer-
te” al exportar bienes que China vende, en lugar de bienes que China compra.9
9 La revisión de la literatura se hizo básicamente en revistas nacionales, pero en Kehoe y Ruhl
(2010), el lector interesado puede encontrar la revisión de literatura internacional que explica
la inestabilidad y el estancamiento de la economía mexicana posterior a la apertura. La mayor
parte de autores internacionales coincide en que el bajo crecimiento se debe a instituciones -
nancieras inecientes, débil Estado de Derecho y rigideces en el mercado laboral.
134
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
Bajo CReCimiento, (des)empleo
e insufiCienCia dinámiCa manufaCtuReRa
Después de una etapa de crecimiento sostenido, la economía mexicana vive des-
de principios de los años ochenta hasta la actualidad en un contexto macroeco-
nómico de bajas tasas de crecimiento económico o estancamiento. Al gracar
las tasas de crecimiento del  real mexicano se observa una tasa promedio
anual del 0.09% para el periodo 1982-1987; entre 1988-1993 creció a una
tasa promedio anual del 3.14%; para 1994-2000 creció al 2.91% y nalmen-
te para 2000-2010 su crecimiento fue del 1.30% anual; para todo el periodo,
1982-2010, la economía apenas logró crecer un 2.1% promedio anual contra el
6.33% conseguido entre 1940 y 1970.
La Gráca 1 evidencia el estancamiento y bajo ritmo de crecimiento de lar-
go plazo experimentado.10 A pesar de observarse un crecimiento signicativo
10 De acuerdo con Moreno-Brid et al. (2006: 112), sostener una alta tasa de crecimiento eco-
nómico en el largo plazo debe ser una prioridad en la agenda nacional. Si tomamos en cuenta
que la mano de obra crece 2.5% en promedio al año, entonces la economía mexicana necesi-
ta crecer al menos a una tasa promedio anual de entre 5 y 6% en términos reales, apenas para
crear los empleos que se demandan cada año. El crecimiento económico necesitaría ser inclu-
so más fuerte si se quiere mejorar de manera perceptible el nivel de vida de más de 13 millo-
nes de mexicanos que viven en condiciones de extrema pobreza.
Gráca 1. Crecimiento anual del
pib
real y promedios por periodo
Fuente: elaboración propia con datos del
inegi
.
-8.0
-6.0
-4.0
-2.0
0.0
2.0
4.0
6.0
8.0
1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
TC PIB real TMAC
135
Crecimiento económico y política industrial en México
para algunos años, la magnitud de las crisis y retrocesos sufridos redujeron
los posibles impactos positivos de largo plazo, la economía crece y se detiene
constantemente.
Parte de la explicación del bajo crecimiento del periodo obedece a situacio-
nes coyunturales de origen externo y/o interno, como en los primeros años de
los ochenta, o como sucedió recientemente con la crisis nanciera mundial ini-
ciada en el segundo semestre de 2008 en los Estados Unidos de Norteamérica.
Sin embargo, la ralentización del crecimiento global, de acuerdo con el marco
teórico expuesto en la primera parte, es de carácter estructural y está plenamen-
te vinculada a la falta de vigor en el crecimiento de la producción manufacture-
ra y a la ausencia de cualquier tipo de progreso técnico endógeno; son factores
de carácter estructural los que impiden que la economía mexicana crezca al rit-
mo que debería.
De modo que el crecimiento económico del país ha sido totalmente in-
suciente durante estas tres últimas décadas. Se observa en la Gráca 1 cómo
después de un periodo de estancamiento pleno, se recupera relativamente la es-
tabilidad en el crecimiento de 1987 a 1994, aunque se mantiene la insuciencia
del mismo; después, de 1994 a 2000, aunque se crece notablemente en 1997 y
en el último año, el crecimiento en promedio anual se reduce; dicha reducción
continúa hasta el presente. Desde el 2001 se experimenta una nueva etapa de
bajo crecimiento, muy parecida a la que prevalecía a principios de los ochenta.11
Al analizar las tasas de crecimiento del  per cápita, se observa una situa-
ción todavía peor; en el periodo 1982-1987 la economía decreció en términos
reales 1.81% promedio anual, siendo 1982, 1983 y 1986 años terriblemente
críticos, fueron retrocesos en el nivel de producción per cápita que con dicul-
tad se recuperaron. Para el periodo 1988-1993 el crecimiento promedio anual
del producto per cápita apenas fue 1.5% real, 1.64% de 1994 a 2000 y 0.42%
de 2000 a 2010; de esta forma, de 1982 a 2010 el promedio anual de crecimien-
to fue 0.46%, muy por debajo del presentado de 1940 a 1970 que fue 3.02%.
Desde una perspectiva de largo plazo, claramente existe un proceso de es-
tancamiento o bajas tasas de crecimiento del producto generado por la eco-
nomía mexicana. Aunque también debe reconocerse la presencia de aumentos
signicativos en los años 1996, 1997, 1998, 2000 y 2006, los cuales resultan
11 En 2010 la economía creció 5.5%, resultado de la recuperación de la abrupta caída del año
anterior. En 2011 4.0% y en 2012 se espera lo hiciera en 3.5%; esto de acuerdo con estima-
ciones de la Secretaría de Hacienda.
136
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
insucientes, ya que van siempre acompañados de reducciones de carácter crí-
tico, sobre todo en 1995 y 2009. En casi treinta años la producción por perso-
na ha estado estancada, particularmente si se le compara con lo ocurrido en los
treinta años previos.
Siguiendo a Hausmann et al. (2005), se tiene que una economía experimen-
ta una situación de crecimiento acelerado cuando el  per cápita supera el 3%
por lo menos durante un periodo de diez años. Por lo que cuando una econo-
mía no cumple con esta regla empírica se puede considerar que se encuentra en
situación de bajo crecimiento.
Una secuencia ininterrumpida de crecimiento pobre o negativo es lo que
aquí se interpreta como bajo crecimiento económico. Esto es precisamente lo
que ha estado ocurriendo en la economía mexicana durante los últimos años.
De especial relevancia es el periodo correspondiente a 1994-2010, ya que du-
rante estos años, con la operación del Tratado de Libre Comercio (), se
consolida un modelo económico que privilegia la apertura y la estabilidad ma-
croeconómica de corto plazo en detrimento del empleo y del crecimiento eco-
nómico, variables que en el discurso se dice cuidar, pero que en la práctica se
deprimen.
Las bajas tasas de crecimiento económico prevalecientes en el país han pro-
vocado que la economía nacional se rezague frente al resto del mundo, princi-
palmente los Estados Unidos de Norteamérica, su principal socio comercial.
Gráca 2. Evolución del ingreso per cápita en México, 1950-2010 (2010=100)
Fuente: elaboración con datos de The Conference Board.
3.4
3.5
3.6
3.7
3.8
3.9
4
4.1
4.2
1950
1952
1954
1956
1958
1960
1962
1964
1966
1968
1970
1972
1974
1976
1978
1980
1982
1984
1986
1988
1990
1992
1994
1996
1998
2000
2002
2004
2006
2008
2010
Logaritmos de dólares constantes
137
Crecimiento económico y política industrial en México
Con datos de Moreno-Brid y Ros (2009: 261), se tiene que mientras en 1981 el
 per cápita de México representaba 35.6% del americano, para 2003 repre-
sentaba 24.6%, para 2005 el 25% y para 2009 el 22%. La creciente divergencia
económica entre los dos países es notoria; la razón sin duda es el bajo crecimien-
to económico en México.
En línea con lo expuesto en la primera parte, en el artículo se tiene un gran
interés en el comportamiento de los diversos sectores de actividad económica,
particularmente el manufacturero. La evolución del crecimiento económico sec-
torial se muestra en la Gráca 3. Los datos revelan que durante el periodo 1982-
2009 se observó una participación cada vez menor del sector agropecuario en
el  total, de 6.3% en 1982 pasó a 5.4% en 2009; mientras tanto el sector in-
dustrial (incluye manufacturas, construcción y electricidad, gas y agua) pasó de
24.9% a 23.2%, con lo que se contrajo cerca de dos puntos porcentuales; las
manufacturas representaban 17% del  en 1982 y 16% en 2009; el sector de
los servicios incrementó su participación al pasar de 62.7% a 65.9%.
De 1982 a 1987 el decrecimiento del  per cápita fue de 1.8%, el de la in-
dustria 0.59% y el de las manufacturas 0.11%, mientras los servicios y el sector
agropecuario crecieron 0.33% y 1.05% respectivamente. De 1988 a 1993 el
crecimiento del  per cápita fue de 1.5%, el de la industria 3.44%, manufac-
turas 3.54%, servicios 3.30% y sector agropecuario 1.41%. De 1994 a 2000,
Gráca 3. Crecimiento anual por sector de actividad económica
* Los datos del 2009 son preliminares.
Fuente: elaboración con datos del Banco de Información Económica del
inegi
.
-15.00
-10.00
-5.00
0.00
5.00
10.00
15.00
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
Industria Agricultura Servicios
138
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
el  per cápita creció 1.6%, industria 3.92%, manufacturas 4.76%, mien-
tras los servicios crecieron 2.58% y el sector agropecuario 1.35%. De 2000 a
2009, el crecimiento del  per cápita fue de apenas 0.42%, la industria decre-
ció 0.21%, lo mismo las manufacturas en 0.96%, mientras los servicios crecían
1.59% y el sector agropecuario 1.91%.
Las manufacturas y la industria en general consiguen sus mejores tasas de
crecimiento durante los subperiodos: 1988-1993 y 1994-2000, los mismos en
los que el ritmo de crecimiento del  total y per cápita son más elevados; este
resultado no es una coincidencia. Las manufacturas son un componente indis-
pensable del crecimiento económico.
La economía mexicana se encuentra estancada, tanto en términos de  to-
tal como per cápita y junto a esto se observa un sector manufacturero que prác-
ticamente no crece (insuciencia dinámica) y un sector de servicios informales
que se incrementa.12
En correspondencia con el marco teórico de referencia, se sabe que la mayor
participación del comercio y los servicios, sin un aumento de la planta indus-
trial, implica una reducción del crecimiento o bien un crecimiento temporal y
cticio, por la vía de una mayor dependencia de bienes de consumo, interme-
dios y de capital que tienen que ser importados para hacer frente a la creciente
demanda; los servicios, a pesar de su relevancia, se supone no son el motor del
crecimiento en México.13
Continuando, interesa insistir que los años en los que se presenta el mejor
comportamiento del producto per cápita (1996-2000), son también los años en
los que el  industrial manufacturero registra sus mayores tasas de crecimiento.
Existe una alta correlación entre el comportamiento del  industrial y el
 total de la economía, el coeciente de correlación entre las series es de 0.93,
12 De acuerdo con Samaniego (2008: 33), la economía informal presenta un crecimiento explo-
sivo e indica que entre 2000 y 2005 pasó de 51.5 a 54.5% de la población ocupada no agro-
pecuaria. Agrega que en 2004 de los trabajadores del sector informal en México 44% realizaba
su actividad en su propio domicilio; generalmente en trabajo por cuenta propia, con la ayuda
en ocasiones de trabajo familiar no remunerado; 19.8% poseía un micronegocio con local o
vehículo en el que laboraba; 9% lo hacía como trabajadores ambulantes o en puestos impro-
visados, y 27.2% trabajaba como asalariados en empresas tanto del sector informal como del
propio sector formal, pero carecían de todo tipo de prestaciones.
13 Existe toda una corriente de autores que opina lo contrario. Particularmente para el caso
mexicano se recomienda la lectura de Garza y Sobrino (2009), en donde se hace un resumen
de la importancia, estructura, dinámica y distribución geográca del comercio y los servicios.
139
Crecimiento económico y política industrial en México
lo que aporta evidencia preliminar de la importancia que tiene el sector indus-
trial para el crecimiento o estancamiento económico del producto.
Al considerar exclusivamente al sector manufacturero y comparar sus tasas de
crecimiento para el periodo 1982-2009 con las del crecimiento del producto to-
tal de la economía mexicana se encuentra un coeciente de correlación de 0.88.
Como era de esperarse por la primera ley de Kaldor, las manufacturas pare-
cen regir una buena parte de la evolución económica del país. Dos años atípicos
son 2002 y 2003, en los cuales el  manufacturero presentó valores negativos
mientras el  total se incrementó ligeramente; previo a esto en 2001 la caída en
el  manufacturero fue mucho mayor que la caída en el  total; un compor-
tamiento semejante se observó en 1982, 1983, 1986, 1993 y 2009. La econo-
mía, en lo general, se mueve al ritmo que lo hacen las manufacturas, algo similar
ocurre con la productividad (medida a través del  per cápita).
De acuerdo con las cifras disponibles en el sistema de cuentas nacionales del
, entre 1982 y 2009, el valor absoluto del producto generado en las manu-
facturas pasó de 173,609 millones de pesos reales a 287,694 millones de pesos, un
incremento de 165% en 27 años;14 en términos anuales medios, las manufacturas
crecieron 1.88% para todo el periodo, -0.11% de 1982 a 1987, 3.54% de 1988 a
Gráca 4. Crecimiento anual de la manufactura,
pib
total y per cápita
* Los datos a partir del 2009 son preliminares.
Fuente: elaboración con datos del Banco de Información Económica del
inegi
.
-15.00
-10.00
-5.00
0.00
5.00
10.00
15.00
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
PIB man PIB total PIB per cápita
14 De 1940 a 1970 las manufacturas crecieron en términos absolutos un 840%, con lo que para
el periodo 1982-2009 se tiene una contracción relativa o desindustrialización.
140
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
1993, 4.76% de 1994 a 2000 y -0.96% de 2000 a 2009; conrmando que el pe-
riodo de mejor comportamiento del sector manufacturero coincide con el de me-
jor ritmo observado por el  total y per cápita de la economía.
Por otra parte, como resultado del bajo crecimiento de la producción, los
empleos generados cada año desde 1982 al 2010 han sido insucientes para cu-
brir la demanda; a pesar de los constantes discursos a favor de la creación de ma-
yores empleos, los resultados demuestran que ningún gobierno del periodo bajo
estudio ha podido satisfacer esta necesidad económica básica. En el Cuadro 1 se
aprecia que incluso se han perdido empleos cada año en lugar de generarlos, así
ha sido en 1982, 1986, 1995, 2001, 2003, 2008 y 2009 para el caso del sector
privado y 1992, 1993, 2001, 2002, 2003 y 2005 para el sector público.
En promedio anual, de 1982 a 1987 se crearon 274,106 plazas en el sector
privado y 152,793 en el sector público; en 1987-1993 se incrementó la creación
en el sector privado pero se redujo drásticamente en el sector público; en 1994-
2000 el promedio de empleos fue de 419,859 en el sector privado y 47,702 en el
público; para el periodo 2000-2008 el empleo presenta un franco estancamien-
to al generarse en promedio 144,823 empleos cada año en el sector privado y
22,084 en el público, 166,907 empleos en todo el sector formal; la pregunta es
¿a dónde van a parar todos los mexicanos que se agregan anualmente a la pobla-
ción económicamente activa? Seguramente muchos de ellos engrosan las las
de la migración hacia los Estados Unidos de Norteamérica, otra parte se une a
la economía informal, al subempleo y por supuesto se dedica a delinquir, en so-
litario o en grupos, organizada o desorganizadamente.
El Cuadro 1 también muestra cómo paulatinamente el sector público ha re-
ducido las ofertas laborales, lo cual tiene diferentes interpretaciones, ya que por
un lado es posible que esto redunde en una mayor eciencia, pero por el otro
signica que ante la pérdida de dinamismo del sector privado no existe en la eco-
nomía formal mecanismo de compensación para los empleos necesarios, lo que
conduce a la población directamente a la economía informal o la migración.15
Durante 2009, como resultado de la crisis nanciera iniciada en los ..,
se perdieron más de 433 mil empleos en el sector privado, la mayoría de ellos
en el sector manufacturero y de servicios, los cuales no fueron recuperados rá-
pidamente; de hecho en 2010 apenas lograron crearse 323 mil empleos. Si a lo
15 Con datos de migración quinquenal del Conapo, se tiene que de 1987 a 1992 1,865,312 per-
sonas se fueron a trabajar a los Estados Unidos de América; de 1992 a 1997 fueron 1,952,459
y de 1997 al 2002 el número de migrantes fue 2,474,222. Mientras en 2001 había 24 millo-
nes de mexicanos en los .., en 2010 había 32.3 millones.
141
Crecimiento económico y política industrial en México
Cuadro 1. Empleos generados anualmente
Año
Asegurados permanentes
del IMSS
(A)
Sector público
(B)
Empleo Formal
(A + B)
1982 -75,918 211,636 135,718
1983 22,583 274,856 297,439
1984 571,274 243,076 814,350
1985 501,793 105,858 607,651
1986 -146,631 51,984 -94,647
1987 771,536 29,347 800,883
1988 159,962 279,014 438,976
1989 1,009,280 7,449 1,016,729
1990 837,676 22,927 860,603
1991 520,000 28,724 548,724
1992 55,000 -178,443 -123,443
1993 -56,000 -56,345 -112,345
1994 245,000 80,367 325,367
1995 -181,000 37,786 -143,214
1996 804,000 31,317 835,317
1997 882,000 100,643 982,643
1998 303,504 77,795 381,299
1999 488,071 3,976 492,047
2000 397,439 2,031 399,470
2001 -313,102 -2,770 -315,872
2002 19,372 -12,022 7,350
2003 -97,189 -10,857 -108,046
2004 227,466 64,555 292,021
2005 184,954 -69,773 115,180
2006 478,365 84,193 562,558
2007 465,432 67,978 533,410
2008 -59,328 75,424 16,096
2009 -433,160 n.d. -
2010 323,170 n.d. -
promedio 1982-1987 274,106 152,793 426,899
promedio 1988-1993 420,986 18,953 348,207
promedio 1994-2000 419,859 47,702 467,561
promedio 2000-2008 144,823 22,084 166,907
Fuente: elaboración con datos del
imss
e
inegi
.
142
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
anterior se le agrega el número de personas en edad de trabajar que cada año
buscan un empleo, se encuentra un décit estimado en el mercado laboral su-
perior al millón de personas.
El empleo en México muestra una gran volatilidad y al igual que el creci-
miento del producto es insuciente para cubrir las necesidades de las personas
que se agregan cada año al mercado de trabajo. Como resultado del estanca-
miento, el mercado laboral se encuentra deteriorado, lo que se asocia, entre
otros factores, a la falta de crecimiento del sector manufacturero.16
La creciente precarización del empleo, sobre todo en los últimos diez años,
se exhibe en el Cuadro 3; mientras en 2000 la población ocupada en el sector
informal y subocupada (empleo precario) era de más de 13 millones de perso-
nas, para 2010 se estima en poco más de 19 millones de personas, de las cuales
518,448 se encontraban subocupadas en el sector manufacturero; la subocupa-
ción en ese sector pasó de representar el 20.9% del total en 2000, al 13.1% en
2010. Lo que las cifras demuestran es la existencia de un proceso más allá del es-
tancamiento en materia de empleo, una etapa crítica de desempleo, subocupa-
ción e informalidad.17
Cuadro 2. Perspectiva del des(empleo) en México
Año Nuevos buscadores
de empleo a
Empleos si sigue
la tendencia b
Empleos si la economía
creciera más rápido c
2010 987,911 572,865 981,167
2011 957,535 584,982 1,023,218
2012 921,020 597,437 1,067,372
Total 2,866,466 1,755,284 3,071,757
Fuente: elaboración con base en Peralta (2007: 208).
a Proyectados por el
Conapo
b Crecimiento de 2.8%
c Más rápido implica 5%
16 De acuerdo con el , en julio de 2011 se encontraban registrados 15 millones de trabaja-
dores formales, con lo que sólo una tercera parte de los ocupados en este país gozan de los ser-
vicios sociales que dicha institución ofrece. El poco empleo que se genera resulta ser de mala
calidad y no contribuye al fortalecimiento del mercado interno para iniciar un círculo virtuo-
so de acumulación.
17 De acuerdo con el , al segundo trimestre de 2011 existían en el país 13,385,674 mexica-
nos ocupados en el sector informal. Para Murayama (2012), el  subestima a la informa-
lidad y considera que en 2010 el empleo informal alcanzó los 26 millones de personas, 59%
de la población ocupada.
143
Crecimiento económico y política industrial en México
A partir de los datos se verica que existe en México desde hace poco más de
un cuarto de siglo un marcado proceso de estancamiento, o para ser más preci-
sos, bajas tasas de crecimiento que se traducen en una insuciente capacidad de
generación de empleos, ante una creciente demanda del mismo dado el creci-
miento poblacional. La insuciencia dinámica ha provocado una reducción en
el bienestar de millones de mexicanos.18
Los resultados económicos obtenidos durante los últimos veintinueve años
dan cuenta de la catástrofe. De 1982 a 2010 el  total creció un 2.1% pro-
medio anual; el  per cápita 0.46%; entre 1982 y 2008 se creó un prome-
dio anual de 354,306 empleos en el sector formal de la economía; la tasa de
Cuadro 3. Precarización del empleo en México
Año POI POS POS man POS man (% del total) Empleo precario
2000 10,354,145 2,732,650 571,085 20.9 13,086,795
2001 10,642,961 2,534,235 463,332 18.3 13,177,196
2002 11,037,333 2,674,653 475,250 17.8 13,711,986
2003 11,456,603 3,150,604 536,074 17.0 14,607,207
2004 11,540,197 3,105,265 451,662 14.5 14,645,462
2005 11,626,576 2,831,865 381,161 13.5 14,458,441
2006 11,421,546 3,074,226 438,006 14.2 14,495,772
2007 11,766,106 2,992,806 423,013 14.1 14,758,912
2008 11,857,285 3,014,899 414,613 13.8 14,872,184
2009 12,319,602 3,996,792 594,080 14.8 16,251,089
2010 12,587,956 3,953,555 518,448 13.1 19,590,111
poi
: población en el sector informal;
pos
: población subocupada y
pos
man: subocupada en las manufacturas.
Fuente: elaboración con datos del Banco de Información Económica del
inegi
.
18 Con cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), en 2010 exis-
tían 52 millones de personas pobres, de las cuales 11.7 eran consideradas indigentes. Las cifras
muestran un incremento respecto a 2008, cuando se tenían 48.8 millones de personas pobres.
Es importante mencionar que más de 38 millones de personas en 2010 eran vulnerables por
ingresos y por carencias sociales; únicamente 21.8 millones de mexicanos eran considerados
no pobres.
144
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
crecimiento del  manufacturero de 1982 a 2009 fue 1.88% promedio anual.
Finalmente, el empleo precario pasó de más de 13 millones de seres humanos a
poco más de 19 millones.19
polítiCa industRial en méxiCo?
20
Los principios del Consenso de Washington
y la política industrial en México
Desde mediados de los ochenta la economía mexicana opera bajo un modelo
económico liberal ortodoxo, cuyas políticas económicas se profundizan en los
años noventa con los principios del Consenso de Washington.21 Este modelo
económico está sustentado en dos pilares fundamentales: la estabilización ma-
croeconómica antiinacionaria del corto plazo y la liberalización indiscrimina-
da del comercio internacional y de los ujos de capital.
19 En el marco del modelo económico vigente, las altas tasas de desempleo o el subempleo se in-
terpretan como el resultado de la existencia de rigideces o falta de incentivos para adaptarse a los
cambios en la economía internacional. La exibilidad es la meta y la desregulación es la prescrip-
ción tradicional en este enfoque de oferta. Los factores que son cuestionados abarcan distintas
variables. Los salarios están por encima de su precio de equilibrio afectando el nivel de empleo,
mientras que la reducción de los diferenciales limita la movilidad y los incentivos para adquirir
nuevas capacidades. La menor movilidad determinada por la falta de incentivos y por las restric-
ciones legales impide el ajuste estructural, eleva los costos del trabajo y reduce su ecacia. Por úl-
timo, las regulaciones introducidas para proteger la estabilidad y el ingreso de los trabajadores son
también interpretadas como elementos de rigidez al encarecer los costos y constituir salarios de
reserva por debajo de los cuales no existen incentivos para aceptar empleo (Tokman, 1991: 185).
20 Dos textos que ayudan a entender la importancia de la política industrial son Saboniené
(2010) y  (2007). El primero discute las contradicciones de la política industrial en el
contexto de la integración económica y las posiciones a favor y en contra del uso de la misma
como instrumento para lograr un mayor crecimiento económico. El segundo presenta argu-
mentos a favor de la política industrial y dene sus dominios.
21 El Consenso de Washington fue desarrollado originalmente por John Williamson en noviem-
bre de 1989 en “What Washington Means by Policy Reform”, y sus principios generales son
los siguientes: 1) Disciplina scal; 2) Reordenamiento del gasto, es decir, debe de concentrar-
se donde sea más rentable; 3) Reforma impositiva: ampliación de las bases de los impuestos
y reducción de los impuestos más altos; 4) Liberalización de los tipos de interés; 5) Tipo de
cambio exible y competitivo; 6) Liberalización del comercio internacional; 7) Liberalización
de los ujos de capital (de corto y largo plazo); 8) Privatización; 9) Desregulación de los mer-
cados; 10) Protección de la propiedad privada; y 11) Privatización de los servicios públicos de
salud y educación.
145
Crecimiento económico y política industrial en México
A raíz de la rma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte
(), la industria maquiladora de exportación () y el comercio intra-
industrial recibieron un impulso que llegó a su n con la aparición de la rece-
sión estadounidense de 2000-2001. La apertura indiscriminada y el impulso
al comercio intra-industrial trajeron consigo la desarticulación de las cadenas
productivas y un menor crecimiento en el país. Con la recesión la  y las ex-
portaciones comenzaron a estancarse, lo que puso en evidencia las fragilida-
des del sector exportador y la mayor dependencia de México de la economía
norteamericana.22
La política macroeconómica de corto plazo logró contener la inación en
niveles menores a un dígito, a costa de mantener el tipo de cambio peso-dó-
lar apreciado, con pobres resultados en términos de promoción de las exporta-
ciones y de empleo. La principal falla del modelo económico ortodoxo liberal
mexicano radica en su incapacidad estructural para generar crecimiento eco-
nómico, principalmente en el sector industrial-manufacturero, y por ende
en su imposibilidad por generar empleo y aumentar la productividad. Esto
se explica también por las políticas comerciales e industriales que se aplica-
ron durante el periodo, basadas exclusivamente en criterios de eciencia del
mercado y de cálculos de coste-benecio, para eliminar las llamadas distor-
siones de mercado. Las políticas comerciales e industriales aplicadas por to-
dos estos gobiernos, desde Salinas de Gortari hasta Felipe Calderón, han sido
pasivas y han tenido como único objetivo abolir todas las barreras que no per-
miten la asignación eciente de los recursos en los mercados, en el marco de
una economía de “libre mercado”. Estas políticas han buscado eliminar todas
las regulaciones del Estado, los monopolios de Estado, los monopolios pri-
vados, los aranceles, etcétera, bajo un escenario de competencia global en los
mercados. Todos estos gobiernos neoliberales rechazaron la idea de la indus-
trialización como base del desarrollo económico, renunciando así al gran ob-
jetivo del desarrollo económico para México. Todos adoptaron una política
comercial e industrial pasiva que dejaba simplemente el desarrollo de la in-
dustria manufacturera en manos del “libre juego” de las fuerzas del mercado.
22 De acuerdo con María y Campos et al. (2009) el modelo exportador manufacturero mexica-
no actual tiene las siguientes fallas: 1) desintegración de las cadenas productivas; 2) despla-
zamiento del capital nacional en los sectores más dinámicos por la ; 3) concentración de
mercado y rezago de la y; 4) nanciamiento insuciente; 5) rezago en la infraestructura y
el gasto en tecnología; y 6) deciencias en la infraestructura de telecomunicaciones.
146
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
Estos gobiernos han permitido que sean las “fuerzas del mercado”, en un con-
texto de mundialización, globalización e integración económica regional, las
que decidan qué empresas subsisten y cuáles desaparecen; una “libertad” en-
gañosa y discrecional es la que decide el futuro industrial del país.23 Ya no es
el Estado nacional el que lleva el rumbo económico del país, sino es el merca-
do mundial el que decide de manera ciega la asignación de los segmentos de
la industria que se van a localizar en nuestro territorio nacional. De manera
que mientras el Estado mexicano esté subsumido a la lógica del mercado glo-
bal, éste será incapaz de implementar políticas comerciales e industriales ac-
tivas, promotoras del desarrollo económico. El bajo crecimiento económico
que enfrenta la economía mexicana desde hace 24 años es el resultado de una
industria manufacturera que no crece adecuadamente.24
Durante los últimos 29 años pueden distinguirse dos etapas contrastantes:
1) 1982 a 1993 es una etapa de desarrollo económico trunco, en la que toda-
vía se aplicaron políticas industriales activas que enfatizaron en la necesidad de
un cambio estructural hacia una mayor apertura exterior y la promoción selec-
tiva y condicionada de ramas y regiones industriales prioritarias (con el -
25 y el 26); desafortunadamente escasearon los recursos para llevarlas
a cabo y algunas políticas macroeconómicas operaron en su contra; y 2) 1993 a
2005, cuando la política industrial activa desaparece, y se implementa el ,
23 En este punto es importante comparar la trayectoria industrial de México con la de otros paí-
ses latinoamericanos, en aras de obtener una mejor evaluación de resultados. Los autores esta-
mos trabajando en esa dirección y recomendamos revisar los trabajos de Kupfer et al. (2009)
para el caso de Brasil, y Azpiazu y Schorr (2011) para el caso de Argentina.
24 Al hablar de México hablamos de un país que dejó virtualmente de crecer, y que también ha
ido acumulando viejas distorsiones sociales que no se han podido eliminar (Pipitone, 1994:
391). Un país en el cual 40% de las familias más pobres absorbe 14% del ingreso nacional
frente a 52% que se apropia el 20% de las familias más ricas. Un país plagado de problemas
estructurales como la informalidad, la agricultura de subsistencia, la corrupción, la herencia
colonial, etcétera.
25 Programa Nacional de Fomento Industrial y Comercio Exterior que fue promulgado el 31 de
julio de 1984 como programa sectorial del ejecutivo federal en el marco del Plan Nacional de
Desarrollo. Es un programa interesante que plantea fortalecer al mercado interno, aumentar
la integración y eciencia de la planta nacional con el objetivo de hacer frente a una econo-
mía mundial en constante cambio.
26 Programa de Fomento Integral a las Exportaciones que apareció durante los meses de marzo-
abril de 2005.
147
Crecimiento económico y política industrial en México
que dio un fuerte impulso a las maquiladoras, al comercio intra-industrial y a la
inversión extranjera.27
De 1993 a la fecha, el principal instrumento utilizado por las autoridades
para fomentar a la industria ha consistido en la promoción de la apertura comer-
cial y la rma de tratados comerciales, en el entendido de que el Estado debe re-
tirarse de la actividad económica y únicamente crear las condiciones para una
operación eciente del mercado eliminando todo tipo de distorsión.28
La nueva política industrial tiene como objetivo central lograr un funciona-
miento eciente de los mercados y fomentar la competencia, ya que se cree que
éste es el mejor camino para que la iniciativa privada tome decisiones en térmi-
nos de inversión, producción y empleo. A raíz de las reformas estructurales y la
rma del , el Estado mexicano dejó de cumplir con su papel de promotor
del desarrollo económico. La acción del Estado se redujo a crear las condiciones
para el funcionamiento “eciente” del mercado mediante la desregulación, des-
protección, privatización, reglas, derechos de propiedad privada e infraestructu-
ra física y humana. Lo anterior no es del todo negativo, ya que se reconoce que
el Estado tiene fallas, pero también tiene que advertirse que el mercado las tie-
ne. Pero más allá de eso, se tiene que reconocer que México es una economía en
vías de desarrollo que requiere de una política industrial activa como base de un
nuevo modelo de desarrollo económico.29
27 Para un análisis completo de la política industrial durante el periodo 1988-1994 revise
Clavijo y Casar (1994), especialmente el capítulo 1 del tomo I. También revise Máttar y Peres
(1997), donde se analiza el Programa Nacional de Modernización Industrial y del Comercio
Exterior, 1990-1994 y el Programa de Política Industrial y Comercio Exterior de 1996. En
Dussel (1997) se presenta un análisis del sector manufacturero mexicano y de la política in-
dustrial implementada desde 1982 a 1994.
28 En Ramos (1997) se encuentra un excelente balance de las reformas liberales en América
Latina. Para el caso de México describe la política comercial y macroeconómica de 1985 a
1995. En su opinión las reformas liberales fueron parcialmente exitosas en áreas como la aper-
tura comercial, la reforma al sistema de pensiones y la reforma tributaria. Las más costosas han
sido las políticas anti-inacionarias y la liberalización nanciera.
29 Rodrik (2008) aclara este punto al señalar que el modelo correcto de política industrial no
consiste en un gobierno autónomo que aplica impuestos o subsidios piguvianos, sino en una
colaboración estratégica entre el sector privado y el gobierno con la meta de descubrir los
principales obstáculos a la reestructuración productiva y el tipo de intervenciones que tienen
que ser removidas. La tarea de la política industrial consiste en obtener información del sec-
tor privado sobre las externalidades que son importantes y sus remedios, para aplicar medidas
que sean pertinentes, contribuir a una mayor eciencia.
148
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
Trayectoria industrial en México 2006-2012
La política comercial e industrial aplicada por el gobierno de Felipe Calderón
sigue los mismos preceptos ortodoxos y liberales de los gobiernos que lo prece-
dieron. Ha aplicado una política pasiva que busca eliminar las distorsiones del
mercado, en base a los principios del libre mercado y que está fundada en el aná-
lisis costo benecio. Y al igual que sus predecesores rechaza el gran objetivo de
la industrialización como fundamento del desarrollo económico. Sin embar-
go, el gobierno de Felipe Calderón ha adoptado y defendido los principios del
Consenso de Washington, y de la economía ultra-liberal, de manera más radi-
cal que sus predecesores.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, la política industrial y comercial
del gobierno actual se propone fundamentalmente resolver las distorsiones de
mercado tales como las externalidades, los monopolios u oligopolios, los mer-
cados incompletos, la información asimétrica y de coordinación de los agentes.
Ahora bien, estos principios económicos liberales se articulan en una serie
de programas de fomento a la industria, tanto de carácter horizontal como ver-
tical, que buscan fortalecer sobre todo a la Inversión Extranjera Directa ().
Existen cuatro grupos diferenciables de políticas de atracción de la : el pri-
mer tipo de políticas aplicadas combina la protección, incentivos nancieros y
scales para promover la localización de las trasnacionales en sectores nuevos y
estratégicos; ejemplo de esto es el apoyo a la industria automotriz y la “nacien-
te” industria aeronáutica.30 El segundo tipo de políticas consiste en un número
de medidas originalmente dirigidas a sectores especícos. Éste es el caso de los
apoyos para la localización de las trasnacionales de la industria de la electrónica,
software y computación. El tercer tipo de políticas orientadas a las actividades
altamente concentradas que muestran grandes economías de escala y redes, ta-
les como la electricidad, telecomunicaciones, petróleo y gas natural. En el caso
30 En México las trasnacionales producen automóviles desde hace 85 años, y últimamente el
gobierno ha aplicado instrumentos para que se implanten las maquilas y las compañías tras-
nacionales de la aeronáutica en el territorio nacional. De este modo el gobierno favorece el
comercio intra-industrial de la aeronáutica. Hasta ahora lo que se ha impulsado es la maquila
en este sector. De acuerdo con datos de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial,
en 2011 sus exportaciones intra-industriales crecieron 28% con respecto a 2010; las inver-
siones realizadas en el sector (sobre todo extranjeras) fueron de 4 mil 200 millones de dóla-
res desde 2009. Hoy en día esta industria cuenta con 238 empresas, genera 37 mil empleos y
sólo el 30% de sus exportaciones intra-industriales son de contenido nacional.
149
Crecimiento económico y política industrial en México
mexicano, la mayor parte de estos sectores está en manos del Estado, excepto
las telecomunicaciones. En el caso de estas últimas, el apoyo gubernamental bá-
sicamente consiste en desarrollar marcos regulatorios exibles, que faciliten la
creación y fortalecimiento de las agencias de competencia. Y con el pretexto de
impulsar la competencia, el gobierno busca privatizar y eliminar lo que deno-
mina distorsiones en el sector, contraviniendo los principios mismos de nuestra
Carta Magna especicados en el Artículo 27.
El cuarto tipo de políticas territoriales de medidas de apoyo a los llamados
clústeres, particularmente empresas de tamaño pequeño y mediano, o activida-
des en las cuales opera un elevado número de pequeñas rmas básicamente bajo
el liderazgo de grandes compañías trasnacionales.31
ConClusiones
La economía mexicana está por cumplir treinta años de bajo crecimiento en
promedio anual; durante el periodo que va de 1982 a 2010 apenas ha crecido un
2.1%, muy por debajo de lo alcanzado durante la etapa del desarrollo estabiliza-
dor o la etapa de crecimiento compartido. A nivel de  per cápita las cosas es-
tán todavía peor, ya que en el mismo lapso se registra un crecimiento de 0.46%
medio anual. Asociado con este magro crecimiento económico se encuentra el
elevado desempleo y la precarización del empleo: entre 1982 y 2008 apenas se
crearon 354,306 empleos en promedio anual en el sector formal de la econo-
mía, y entre 2000 y 2010 el número de empleos precarios se incrementó en más
de seis millones de personas.
Existen dos causas posibles de este decepcionante desempeño económico.
La primera tiene que ver con la incapacidad de la economía nacional para ha-
cerse de un núcleo endógeno de dinamización tecnológica en el sector manu-
facturero; la industrialización nunca se completó, lo que generó una deciencia
estructural que impide crecer más allá de ciertos límites, las manufacturas han
reducido su tasa de crecimiento y con ello han mermado la productividad y
por ende el crecimiento global. La segunda tiene que ver con las reformas es-
tructurales liberales aplicadas a mediados de los ochenta, ante el agotamiento
del viejo modelo económico basado en el Estado y la industria como motor del
31 Respecto a este tema existe una vasta literatura, pero una buena síntesis para América Latina
y México se encuentra en Altenburg y Meyer-Stamer (1999); un ejemplo de este tipo de po-
lítica para el caso mexicano se presenta en Hualde y Gomis (2007).
150
Cuauhtémoc Calderón e Isaac Sánchez
crecimiento; estas reformas representaron un viraje hacia una economía de mer-
cado y una política comercial e industrial pasiva cuyo objetivo único era la abo-
lición de las distorsiones del mercado que han dañado seriamente la capacidad
potencial de crecimiento del país.
El fracaso de la política comercial e industrial de los gobiernos liberales, des-
de Carlos Salinas hasta Felipe Calderón, resulta evidente porque no han logrado
impulsar el crecimiento económico ni el empleo que necesita el país para mante-
ner el bienestar de la población. Estos gobiernos abandonaron la idea del Estado
y la política comercial e industrial activa como palancas del desarrollo económico.
Por lo que para impulsar el crecimiento de la economía mexicana no tan sólo
se requiere la aplicación de una política comercial e industrial estratégica que
impulse el crecimiento de manera activa, sino que esta política deberá de dar-
se en el marco de una política económica más amplia que promueva el desarro-
llo económico de México. Es decir que promueva un cambio estructural cuyo
objetivo sea: mejorar los niveles de ingreso, superar los grandes diferenciales en
los ingresos entre regiones y sectores al interior del país, y por ende eliminar el
dualismo económico.
El reto reside en construir un nuevo modelo de desarrollo económico, don-
de el sector industrial tenga un rol estratégico, principalmente las manufactu-
ras, como eje articulador del sano desempeño de la economía. Se requiere un
nuevo modelo de desarrollo económico que conduzca al país, primero a reparar
los daños del modelo actual y después a retomar la senda del crecimiento eco-
nómico sostenido. La nueva política comercial e industrial activa como palanca
del desarrollo económico, debe reconocer la importancia que tiene el mercado
para la asignación de los recursos, pero también al Estado como promotor del
desarrollo económico.
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527-542.
... Más aún, el hecho es que después de todo ese tiempo de estar aplicando políticas horizontales orientadas a su apoyo y promoción, las mipymes mexicanas tienen un limitado XXI en México2000200120022003200420052006), en el que la política industrial se convirtió de plano en una política de promoción empresarial que postuló a las mipymes, sobre todo las microempresas formales, como detonantes del mercado interno y el equilibrio regional (Brown y Domínguez, 2010). La tendencia se consolidó durante la administración de Felipe Calderón (2006 Calderón ( -2012). Uno de los rasgos más característicos de esas políticas es su enfoque horizontal y la adopción de un criterio único para orientar su ejecución —el tamaño de las empresas—, el cual supone hacer abstracción de todas las demás características embargo, el problema es que esas otras características no dejan de existir, ya que cada empresa constituye un todo orgánico que no puede ser dividido en partes, y eso limita desde un inicio la efectividad de esas políticas. ...
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In 2015, the United Nations approved a new international development agenda, known as the 2030 Agenda, consisting of 17 Sustainable Development Goals and 169 targets. e agenda asserts the need for targeted actions to bolster sustainable economic growth, decent employment, and industrialization in all countries. is international strategic framework is of particular relevance to Mexico in light of its low-growth context, as well as its relative abandonment of active industrialization policies, for more than three decades now. is document provides a retrospective view of growth and industrialization in Mexico, and identi es challenges and obstacles in the current national context when it comes to achieving the targets set forth in Goals 8 and 9 on the 2030 Agenda.
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El artículo se enfoca en un problema estructural de la economía mexicana: el bajo crecimiento económico. Se argumenta que las industrias manufactureras son el motor del crecimiento económico. En este sentido, se supone que una de las principales causas del bajo crecimiento en México es la insuficiencia dinámica de las manufacturas. Para verificar lo anterior, se usaron series de tiempo trimestrales de 1982 a 2015, de la producción manufacturera, no manufacturera y total, con las cuales se probó estacionariedad, cointegración y aplicó un test de causalidad de Granger. Se encontró que la serie de producción manufacturera es causa estadística de la producción no manufacturera y total, lo cual es consistente con el marco teórico sectorial-estructural usado como referencia. Con base en los resultados, el artículo discute la actual política económica, sugiere mejoras, particularmente tener un enfoque más activo en relación a la promoción del desarrollo de la producción manufacturera, para asegurar que la economía se dinamice y entre en un círculo virtuoso de causación acumulativa.
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This article explores the need for Mexican policymakers to add an active industrial policy as a key instrument to assist in the nation's so far failed quest for high and sustained economic growth. Mexico implemented drastic reforms in the mid-1980s to open its markets to foreign competition and to reduce the state's intervention in the economy, but these reforms failed to ensure robust economic growth. The article explores myths and facts of the theory and practice of industrial policy. It identifies what type of industrial policy the new administration, which took office in December 2012, will apparently implement during 2013–2018 and how it may, or may not, help to put Mexico onto a path of high, sustained economic expansion. Este artículo explora la necesidad para el gobierno de hacer de la política industrial un instrumento clave para ayudar a México en su búsqueda, hasta ahora, fallida de un crecimiento económico alto y sostenido. México aplicó reformas drásticas a mediados de la década de 1980 para abrir sus mercados a la competencia extranjera y reducir la intervención del estado la economía, pero estas medidas no lograron asegurar un crecimiento robusto. El artículo explora mitos y hechos de la teoría y práctica de la política industrial. Identifica qué tipo de política industrial la nueva administración, que inició en diciembre de 2012, parece implementará durante 2013–2018 y cómo esta ayudaría, o no, a que México entre en una senda de expansión económica alta y sostenida.
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This paper compiles and examines descriptive statistics on Brazilian production, employment, investment and external trade in the past 50 years. The analysis allowed distinguishing two main trajectories of economic growth. The first one, named “inward oriented”, was effective from 1959 to 1979, and can be divided in two waves according to changes in Brazilian economic regime – the “Goal Setting Plan” period and the “National Development Plans” period. The second trajectory, “outward oriented”, was effective from 1980 to 2003, and can also be stylized in two waves: the “Escape by Exports” and the “Entry of Newcomers” phases. Finally, taking place in a recent period, from 2004 to 2008, a new trajectory, named “Stop or go”, was analyzed. Evidence shows that the pendulum had been swinging back to an inward oriented path, most probably reediting the conditions of sustained growth of the past. Interrupted by the international economic crisis of 2008, this pattern of development brings new challenges that are examined in the final part of the text.
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En Baja California, región fronteriza vecina del estado de California, un grupo de pequeñas y medianas empresas (PYME) de software se asociaron formalmente como cluster en 2004. En este artículo se describen y analizan varias dimensiones de esta sociedad con el objetivo de examinar las características de la acción conjunta de estas compañías y el grado de consolidación de la organización colectiva. Los resultados muestran que la organización y las redes entre esas firmas se orientan más a capacitarlas y certificarlas con base en las ayudas públicas que a fortalecer los proyectos de negocios entre ellas.
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During the last decades, informal economy in Mexico has registered an overflowing growth. Today, informal economy represents -according to the author-one of the main problems in the country's economic and social development, generating precariousness, poverty and low productivity. Far from being seen from a passive perspective, informality --considered as an escape mechanism in response to the imbalances existing within labor market-- represents a basic problem that needs urgent attention of economic and social policies. Among its causes, literature has mentioned the lack of good job positions in relation to the growth of labour force, the decentralization of productive processes outside the enterprises, and the voluntary exclusion from the normative frame that regulates formal economy. In the author's opinion, to lower informality requires increasing the growing rythm of the economy and its productivity. In addition, it requires improving the regulations that prevail in the labor market, as well as promoting a long-term agenda that includes the validity of a better social contract in which exclusion is lowered in an important way and in which the incentives that induce informality today are eliminated.