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Abstract

Desde 1982 la economía mexicana se ha caracterizado por la presencia de bajas tasas de crecimiento económico, lo que ha deteriorado los niveles de bienestar. Siguiendo la concep- ción kaldoriana del desarrollo, se supone que el proceso de estancamiento que sufre el país, especialmente en los últimos años, se explica por la falta de dinamismo del sector manu- facturero nacional. En este artículo se exhibe el proceso de estancamiento económico y se demuestra su correlación estadística, por medio de un test de causalidad de Granger, con la insuficiencia dinámica manufacturera. Lo que sugiere corregir la actual política económica y aplicar una nueva política industrial.
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 129
Análisis Económico
Núm. 63, vol. XXVI
Tercer cuatrimestre de 2011
(Recibido: marzo/011–aprobado: agosto/011)
Cuauhtémoc Calderón Villarreal*
Isaac Leobardo Sánchez Juárez*
Resumen
Desde 1982 la economía mexicana se ha caracterizado por la presencia de bajas tasas de
crecimiento económico, lo que ha deteriorado los niveles de bienestar. Siguiendo la concep-
ción kaldoriana del desarrollo, se supone que el proceso de estancamiento que sufre el país,
especialmente en los últimos años, se explica por la falta de dinamismo del sector manu-
facturero nacional. En este artículo se exhibe el proceso de estancamiento económico y se
demuestra su correlación estadística, por medio de un test de causalidad de Granger, con la
insuciencia dinámica manufacturera. Lo que sugiere corregir la actual política económica
y aplicar una nueva política industrial.
Palabras clave: Kaldor, bajo crecimiento, manufacturas, México.
Clasicación JEL: E01, E60, O11.
* Profesor-Investigador del Departamento de Estudios Económicos de El Colegio de la Frontera Norte (ccalde-
ron22@hotmail.com) (calderon@colef.mx).
** Profesor-Investigador del Departamento de Ciencias Sociales la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
(isaac.sanchez@uacj.mx). Este artículo se realizó en el marco del proyecto de ciencia básica del conacyt
(ref_proy: cb-2006/60098) titulado: “Integración de México en el tlcan: sus efectos sobre el crecimiento, la
reestructuración productiva y la migración”, dirigido por Cuauhtémoc Calderón Villarreal. Además forma parte
del proyecto: “Estancamiento económico en México, manufacturas y desarrollo regional”, dirigido por Isaac
Leobardo Sánchez-Juárez, registrado ante la Coordinación General de Investigación y Posgrado de la Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez.
Una interpretación sectorial-
estructural del bajo crecimiento
en México
130 Calderón, Sánchez
Introducción
México en su historia económica moderna ha transitado por diferentes fases de
crecimiento y estancamiento. Particularmente de 1982 a la fecha el desempeño de
la economía mexicana ha sido decepcionante. El crecimiento ha sido insuciente
como para generar el número de empleos que requiere una población que cada año
va en aumento. Sin crecimiento económico y empleo no se generan las condiciones
necesarias para superar los obstáculos que impiden alcanzar un desarrollo armónico
y sostenido.
De 1982 al 2010, la tasa de crecimiento económico del pib per cápita
apenas promedia 0.44% anual, con lo que se encuentra bastante lejos de la norma
histórica registrada de 1940 a 1981 y el objetivo de convergencia con las naciones
industrializadas está lejos de materializarse. Existen diferentes respuestas a lo
que sucede, en este artículo se sugiere que lo anterior se encuentra vinculado a la
insuciencia dinámica de las manufacturas, que la causa es de carácter sectorial-
estructural.
El artículo ofrece información que permite demostrar que la economía
mexicana se encuentra estancada y que dicho fenómeno está asociado con el in-
suciente crecimiento del sector industrial manufacturero. Indicando con ello la
importancia que tiene el crear incentivos para esta clase de actividades, en el marco
de una nueva política industrial.
El artículo se estructuró en cuatro partes. En la primera se presenta el marco
teórico. En la segunda parte se hace una revisión de la literatura. En la tercera se
exhibe el proceso de estancamiento y su relación con el sector industrial manufac-
turero. En la cuarta se presenta la evidencia econométrica. Se termina realizando
breves reexiones a la luz de los resultados.
1. Bajo crecimiento económico e industrias manufactureras
La búsqueda del progreso económico ha sido una preocupación constante de los eco-
nomistas por muchos años, y fue Adam Smith en 1776 quien sentó las bases para las
modernas aportaciones en la materia. Para este autor la principal fuente de la riqueza
de las naciones y regiones se encuentra en la división del trabajo, especialmente en
las actividades manufactureras, dado que genera una mayor especialización en los
trabajadores y fomenta la inventiva e imaginación, lo que produce un mayor rendi-
miento por unidad de trabajo (productividad). La división del trabajo es la causa de
los aumentos en la productividad y por tanto es un factor crucial del mayor o menor
crecimiento económico. Dado que Smith entendía que las relaciones de causalidad
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 131
son bastante complejas, suponía que a su vez la división del trabajo tenía su origen
en la extensión del mercado, ya que entre más grande sea el mercado (demanda),
mayor será la extensión en la cual la diferenciación y especialización son llevadas
a cabo y con ello se da una mayor productividad. De esta forma la división del
trabajo en las manufacturas es una consecuencia de la extensión del mercado, pero
la extensión del mercado resulta de una mayor división del trabajo.
Es en las manufacturas donde se generan esta clase de círculos virtuosos
para la economía, de acuerdo con Smith sólo en ellas se presentan rendimientos
crecientes a escala; es decir, cada que se aumentan los insumos productivos, la
producción se incrementa en una cantidad mayor. Evidentemente, los cambios
acontecidos en la economía en los años posteriores a la publicación de su obra ponen
en duda las ideas de Smith, sobre todo por la aparición de modernas actividades de
servicios; sin embargo, los casos de China y la mayoría de países Asiáticos (Taiwán,
Singapur, Malasia y Japón), ofrecen evidencia aplastante en torno a la importancia
que tienen los procesos industrial-manufactureros para una economía. Los servicios
modernos en las ramas de transportes y telecomunicaciones casi siempre están aso-
ciados a un proceso manufacturero, aun en la era de la información siguen siendo
las actividades manufactureras el motor del crecimiento económico, aunque debe
reconocerse la importancia creciente de algunos servicios –principalmente los
vinculados a la informática.
Las ideas de Smith serían ampliadas y mejoradas muchos años más tarde
por Young (1928) e indirectamente por una serie de economistas del desarrollo
(Rosenstein-Rodan, Nurkse, Hirschman, Myrdal, Prebisch, entre otros), para quie-
nes la industria se constituía en el motor del crecimiento económico, ya sea por
la existencia de rendimientos crecientes o bien por sus encadenamos productivos
con el resto de sectores de actividad económica.1 En especial para Prebisch (1959),
la industrialización se constituía en la clave para superar las relaciones de depen-
dencia existentes entre el centro y la periferia, ya que la elaboración de productos
manufacturados por parte de los países periféricos (en especial las economías de
América Latina), ayudaría a mejorar la relación de términos de intercambio y con
ello a superar la restricción al crecimiento, como consecuencia de la balanza de
pagos casi siempre decitaria. Según Prebisch era necesario incorporar el progreso
técnico en la industria y aprovechar sus frutos para nuevos procesos de ese tipo, lo
que provoca un proceso acumulativo, dinámico y expansivo.
1 Véase Toner (1999) y Ros (2004) para una presentación amplia de las ideas y modelos de estos autores.
132 Calderón, Sánchez
Para mediados de los sesenta, Nicholas Kaldor (1966), estableció con clari-
dad, mediante de tres leyes la importancia que tiene la industria manufacturera para el
progreso económico. La primera de estas leyes indica que el crecimiento del producto
total se encuentra determinado por el crecimiento de las manufacturas, de forma ex-
plícita Kaldor consideraba que las manufacturas representan el motor del crecimiento
económico y con ello estableció, al igual que los economistas del desarrollo, que las
actividades en las cuales se especializa un país son determinantes del éxito o fracaso
económico. Formalmente la primera de estas leyes se expresa como sigue:
yi = a + bqi
man (1.1)
Donde:
yi = representa la tasa de crecimiento del producto total de la economía en
cuestión; y
qiman = representa la tasa de crecimiento del producto industrial, especíca-
mente las manufacturas.
Dado que buena parte de las manufacturas están contenidas en el pib total,
una mejor expresión de la primera ley viene dada por la siguiente formulación:
qinm = a + bqi
man (1.2)
De acuerdo con 1.2 el crecimiento del producto manufacturero es el factor
que explica el crecimiento del resto de actividades de la economía o no manufactu-
reras (qinm); bajo el enfoque que aquí se privilegia, las manufacturas, por sus fuertes
efectos de encadenamiento hacia adelante y hacia atrás, se constituyen en el núcleo
o procesador central de una economía, no así en el único sector de interés.
La industrialización está íntimamente ligada al desarrollo general de los
países y es causa y efecto de su progreso, porque aun cuando a veces se trate de
minimizar la trascendencia de los aspectos materiales y se enfaticen los objetivos
espirituales, intelectuales o ambientales de la vida, lo cierto es que no se puede pres-
cindir de satisfactores físicos inmediatos ni tampoco de otros como la comunicación
y la educación, que traen aparejada la necesidad de construir edicios y carreteras,
mismos que requieren de computadoras, cemento, acero, etc.; de esta forma, se va
generando una espiral productiva que hace factible e imparable el avance en todos
los órdenes (Martínez del Campo, 1985: 15). La clave del progreso se encuentra
en la estructura productiva.
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 133
2 Un resumen de la ley Verdoorn-Kaldor aparece en Bairam (1987).
La segunda ley o ley Verdoorn-Kaldor2 señala que un rápido crecimiento
del producto industrial manufacturero, por medio de los rendimientos crecientes
a escala, conducirá a un rápido crecimiento de la productividad laboral industrial,
la productividad es endógena. La productividad no causa en primera instancia una
mayor producción, más bien una mayor demanda por producto y una mayor pro-
ducción para satisfacerla, terminan incrementando a la larga la productividad y por
ende la competitividad regional.
El crecimiento para Kaldor es resultado de un proceso complejo de ac-
ción entre incrementos en la demanda inducidos por incrementos en la oferta, y de
incrementos en la oferta generados como respuesta a incrementos de la demanda.
Mirando desde el punto de vista de la demanda, los determinantes del crecimiento
del producto manufacturero son al menos cuatro: el consumo, la inversión interna,
la inversión externa y las exportaciones netas. Por el lado de la oferta los obstácu-
los pueden ser de dos tipos: de mercancías (materias primas) o de trabajo; Kaldor
reconoció que el proceso de crecimiento es una compleja interacción de oferta y
demanda, pero, en los países en desarrollo los factores de demanda actúan antes
que los de oferta. Formalmente la ley se expresa como sigue:
piman = δ + λqi
man (1.3)
Donde:
pi man = es la tasa de crecimiento de la productividad laboral en las manufac-
turas; y
 λ = es el coeciente de Verdoorn, el cual según la mayoría de evidencia
empírica generada ronda alrededor de un valor de 0.5, con lo que un incre-
mento de la producción manufacturera de 10% termina incrementando la
productividad laboral en 5%, dicho coeciente aporta información respecto
a los rendimientos a escala.
Kaldor en el espíritu de Young (1928), concebía los rendimientos a escala
como un fenómeno macroeconómico relacionado con la interacción entre la elasti-
cidad de la demanda y oferta por bienes manufacturados. Es esta fuerte y poderosa
interacción la que da cuenta de la relación positiva entre el crecimiento del producto
manufacturero y la productividad laboral, conocida como ley Verdoorn (Thirlwall,
134 Calderón, Sánchez
1983:346). Dado que matemáticamente hablando qiman piman + eiman, se genera
otra forma interesante de expresar la ecuación 1.3:
eiman = δ + (1 - λ) qi
man (1.4)
Donde:
eman = es el empleo en las manufacturas.
Lo que la ecuación indica es que el empleo depende de manera positiva
del crecimiento de la producción manufacturera, un postulado teórico que es crucial
para entender la etapa actual de bajo crecimiento económico que vive la economía
nacional.3
La tercera ley de Kaldor propone que el crecimiento del pib por trabajador
está positivamente relacionado con el crecimiento del producto manufacturero, y
negativamente relacionado con el crecimiento del empleo no manufacturero. La
lógica de esta relación es que un rápido crecimiento de las manufacturas incre-
mentará la productividad manufacturera (y de aquí el pib por trabajador), mediante
la ley Verdoorn-Kaldor. De hecho, con un excedente laboral en la agricultura y el
sector servicios, un rápido crecimiento de la manufactura, incrementará el creci-
miento de la productividad en este sector por los incrementos de las transferencias
sectoriales de trabajo, desde el resto de la economía a la manufactura (subempleo
o desempleo disfrazado). Como el trabajo se mueve de la agricultura, donde la
productividad marginal de trabajo es reducida, hacia la manufactura donde ésta es
alta, la productividad termina por incrementarse. De aquí se tiene que una rápida
tasa de declive del empleo no manufacturero incrementará el crecimiento de la
productividad no manufacturera. La expresión formal de estas ideas se consigna
en la siguiente ecuación:
pi
T
= a + b qi
man - φeiman (1.5)
Donde:
pi
T
= es la tasa de crecimiento de la productividad total; y
einman = es el empleo en los sectores no manufactureros.
3 Algunos trabajos que han evaluado esta ley para el caso mexicano son Ocegueda (2003), Calderón y Martínez
(2005), Calderón (2008), Sánchez-Juárez y Campos (2010).
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 135
Como resultado de los rendimientos crecientes en las manufacturas por un
lado, y del crecimiento de la productividad inducida en los sectores no manufacture-
ros, se tiene que una rápida tasa de crecimiento del producto manufacturero conducirá
a aumentar la tasa de crecimiento de la productividad de toda la economía.
Uniendo todas las proposiciones se puede concluir que una rápida tasa
de crecimiento del producto industrial manufacturero tenderá a establecer un pro-
ceso acumulativo o círculo virtuoso del crecimiento, mediante el enlace entre el
crecimiento del producto y la productividad manufacturera. En caso contrario se
establece un círculo vicioso de bajas tasas de crecimiento económico.
2. Bajo crecimiento económico en México: resumen de la literatura
Al igual que sucede con otras problemáticas, el bajo crecimiento económico pre-
valeciente en México ha recibido diferentes interpretaciones, algunas de las cuales
se exponen a continuación, con la intención de generar los sucientes elementos
como para capturar la naturaleza y origen preciso del problema. Además permitirá
enmarcar la contribución del artículo.
De acuerdo con Ros (2008), el determinante próximo del lento crecimiento
de la economía mexicana es una baja tasa de inversión y cuatro factores la limitan:
la reducida inversión pública, un tipo de cambio real apreciado desde 1990, el des-
mantelamiento de la política industrial, durante el periodo de reforma y la falta de
nanciación bancaria. Ibarra (2008) apoya tal hipótesis, al sostener que la desace-
leración en el crecimiento se debe a la atonía de la inversión, como consecuencia
de un tipo de cambio real sobrevaluado durante la desinación, lo que se agrava
por la merma a largo plazo de la razón pib/capital.
María y Campos et al. (2009), arman con base en un exhaustivo análisis
histórico-estadístico, que el estancamiento prevaleciente obedece a las bajas tasas
promedio de inversión y empleo en la economía nacional y en particular en el sector
productivo; así como al comportamiento que tuvieron diversas políticas clave como
son las políticas scal, monetaria y de tipo de cambio, nanciera y de apertura exte-
rior, en el marco de un modelo que privilegia la estabilidad macroeconómica y los
equilibrios scales. Pero también a la ausencia de estrategias y políticas apropiadas
en las esferas sectorial y regional (agricultura, manufacturas y servicios).
En la opinión de Loría (2009), la explicación del lento crecimiento eco-
nómico en México debe buscarse en dos hechos: a) la mala gestión estatal que ha
sido incapaz de generar o concretar los cambios estructurales e institucionales de
largo alcance, que permitan construir un nuevo basamento para la acumulación
y el crecimiento, ncados en una nueva modalidad de industrialización; y b) en
136 Calderón, Sánchez
la apuesta errónea de que el libre comercio y las privatizaciones, en ausencia de
dirigismo gubernamental –mejor expresado en una política industrial moderna–,
generarían por sí mismas un nuevo y más alto sendero de crecimiento.
Bajo un enfoque ortodoxo, Hanson (2010) considera que el bajo creci-
miento económico es el resultado de la combinación de factores internos y externos.
Entre los primeros señala la existencia de mercados de crédito que funcionan po-
bremente, la distorsión en la oferta de insumos no comerciables internacionalmente
e incentivos a la informalidad. A nivel externo considera que el país tiene “mala
suerte” al exportar bienes que China vende, en lugar de bienes que China compra.
Finalmente, Blecker (2007) considera que muchas de las uctuaciones
en el crecimiento del producto mexicano se explican por cuatro factores: a) los
choques en los ujos nancieros netos; b) precios internacionales del petróleo, c)
tasa de crecimiento de la economía norteamericana; y d) el valor real del peso o
tipo de cambio.
3. Evidencia del bajo crecimiento económico
Siguiendo a Hausmann, Pritchett y Rodrik (2005), se tiene que una economía expe-
rimenta una situación de crecimiento acelerado cuando el pib per cápita supera 3%,
por lo menos durante un periodo de diez años. Por lo que, cuando una economía no
cumple con esta regla empírica se puede considerar que se encuentra en situación de
estancamiento económico. De esta forma, entre 1982 y el 2010, la economía mexicana
ha vivido etapas de estancamiento alternadas con etapas de débil expansión.4
La naturaleza crónica del bajo crecimiento queda en evidencia en la
Gráca 1; en el periodo 1982-1987 el pib per cápita de la economía decreció en
términos reales 1.81% promedio anual, siendo 1982, 1983 y 1986 años terriblemente
críticos, son retrocesos en el nivel de producción por persona que con dicultad se
recuperaron. Para el periodo 1988-1993 el crecimiento medio anual del producto
per cápita fue de 1.51% real; 1.65% de 1994 al 2000 y de 0.43% del 2000 al 2010
(en el año 2009 la caída fue de 7.4%, ligeramente inferior a la de 1995); de esta
forma, de 1982 al 2010, el promedio anual de crecimiento fue de 0.44%, muy por
debajo del registrado de 1940 a 1970 que fue de 3.02%.
4 De acuerdo con Moreno-Brid et al. (2006:112) sostener una alta tasa de crecimiento económico en el largo
plazo debe ser una prioridad en la agenda nacional. Si tomamos en cuenta que la mano de obra crece 2.5% en
promedio al año, entonces la economía mexicana necesita crecer al menos a una tasa promedio anual de entre 3.0 y
3.5% en términos per cápita, apenas para crear los empleos que se demandan cada año. El crecimiento económico
necesitaría ser incluso más fuerte si se quiere mejorar de manera perceptible el nivel de vida de más de 13 millones
de mexicanos que viven en condiciones de extrema pobreza.
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 137
Con una perspectiva de largo plazo se demuestra la existencia de un proce-
so de estancamiento o bajas tasas de crecimiento del pib per cápita generado por la
economía mexicana. Aunque también debe reconocerse la presencia de incrementos
signicativos en 1996, 1997, 1998, 2000 y 2006, los cuales resultan insucientes,
ya que van siempre acompañados de reducciones de carácter crítico, sobre todo en
1995 y en 2009, poco menos en el 2001, 2002 y 2003.
En línea con el marco teórico seleccionado, la causa de este magro desem-
peño puede asociarse con el comportamiento del sector industrial, particularmente
las manufacturas. El cálculo del coeciente de correlación entre el pib industrial
y el pib total de la economía arrojó un valor de 0.93, aún más, la correlación entre
el pib manufacturero y el pib total fue de 0.91, lo que aporta evidencia preliminar
de la importancia que tiene el sector industrial para el crecimiento o estancamiento
económico del producto (véase Gráca 2).
Como era de esperarse, por las leyes de Kaldor, las manufacturas parecen
determinar una buena parte de la evolución económica del país. Dos años atípicos
fueron 2002 y 2003, en los cuales el producto manufacturero exhibió valores nega-
tivos mientras el producto total se incrementó ligeramente, previó a esto en el 2001,
la caída en el producto manufacturero fue mucho mayor que la caída en el producto
total, algo similar ocurrió en 1982, 1983, 1986 y 1993.
Gráca 1
Tasas de crecimiento anuales del pib per cápita y promedio del periodo,
México 1982-2010
Fuente: Elaboración propia con datos del inegi y el conapo.
1982
TC PIB per cápita
6
4
2
0
-2
-4
-6
-8
-10
TMAC
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
1983
2001
138 Calderón, Sánchez
La economía, en lo general, se movió al ritmo que lo hacían las manufac-
turas, algo similar ocurrió con la productividad (medida a través del pib per cápita),
observe que las tasas de crecimiento son mucho más reducidas que las del producto
total y las de las manufacturas.
De acuerdo con las cifras disponibles en el Sistema de Cuentas Naciona-
les del inegi, entre 1982 y el 2010, el valor absoluto del producto generado en las
manufacturas pasó de 173,609 millones de pesos de 1993 a 299,202 millones de
pesos, un incremento de 72% en 29 años;5 en términos anuales medios las manu-
facturas crecieron 1.94% para todo el periodo; 0.4% para 1982-1987; 3.6% de 1988
al 1993; 4.8% de 1994 al 2000 y 0.22% de 2000 al 2010, se conrma con esto que
el periodo de mejor comportamiento del sector manufacturero coincidió con el de
mejor ritmo observado por el pib total y per cápita de la economía.6
De particular interés es la falta de empleo. Las estadísticas indican que
los empleos generados cada año en el sector privado formal han sido insucientes
5 De 1940 a 1970 las manufacturas crecieron en términos absolutos 840%; claramente existe para un periodo
similar (1982-2010), una contracción relativa de las actividades industriales o desindustrialización.
6 El argumento que se sostiene es que el estancamiento obedece a la insuciencia dinámica manufacturera, como
consecuencia de un enfoque de política económica que entroniza las ventajas del libre mercado, sin reconocer la
importancia que tiene el Estado en países en desarrollo, particularmente el diseño y conducción de una política
industrial dirigida a sectores estratégicos para la competitividad. Por razones de espacio se reere al lector a Tello
(2007) y Moreno-Brid y Ros (2009) para una revisión exhaustiva de los cambios de política y sus implicaciones
sobre el crecimiento.
Gráca 2
Tasas de crecimiento anuales del pib manufacturero, total y per cápita en
México, 1982-2010
Fuente: Elaboración propia.
15
10
5
0
-5
-10
-15
PIB man PIB per cápíta PIB total
1998
1996
1994
1984
1988
1990
1992
2000
2002
2004
2006
2008
2010
1982
1983
1985
1986
1987
1989
1991
1993
1995
1997
1999
2001
2003
2005
2007
2009
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 139
como para cubrir la demanda. Del periodo analizado, sólo en 1989 se generaron más
de un millón de empleos permanentes, en la mayor parte de años la generación de
empleos deja mucho que desear. Otros años en los que la generación de empleos fue
satisfactoria, fueron 1996 y 1997, cuando se generaron 804 mil empleos y 882 mil
respectivamente. Tal y como se anticipa por la teoría, existe una elevada correlación
entre la generación de empleos y el crecimiento de la producción. En la Gráca 3
se puede observar lo anterior. El aumento en el número de asegurados permanentes
en el seguro social ocurre cuando aumenta la producción, la relación entre estas
variables es positiva (excepto en 1983 y 2003). De aquí la importancia que tiene el
sostener y elevar las tasas de crecimiento del pib.
La evidencia reportada hasta aquí permite aseverar que la economía
mexicana experimenta una etapa de bajas tasas de crecimiento económico, y que
este hecho explica la poca capacidad que tiene para crear empleos. Además, se ha
presentado evidencia preliminar de la estrecha correlación existente entre las varia-
ciones de la producción total, per cápita y manufacturera, lo que sugiere la validez
de la teoría kaldoriana del crecimiento. Para dotar de mayor rigor cientíco a estos
resultados, en la siguiente sección se presentan los resultados a partir de pruebas de
cointegración a las series y evaluar la causalidad estadística existente.
Gráca 3
Creación de empleos permanentes y tasa de crecimiento del pib
en México, 1982-2010
Fuente: Elaboración propia con datos del inegi e imss.
1,200,000
1,000,000
800,000
600,000
400,000
200,000
0
-200,000
-400,000
-600,000
Empleo (eje izquierdo)
8.00
6.00
4.00
2.00
0.00
-2.00
-4.00
-6.00
-8.00
PIB
1998
1994
1984 1986 1988 1990 1992 2000 2002 2004 2006 2008 2010 1982 1996
140 Calderón, Sánchez
4. Hipótesis de las manufacturas como motor de crecimiento: evidencia eco-
nométrica
En esta sección se presentan los resultados de evaluar la primera de las leyes de
Kaldor o hipótesis de las manufacturas como motor del crecimiento. De acuerdo
con la revisión de la literatura realizada, tres autores ya realizaron dicha tarea. El
primero es Díaz-Bautista (2003), quien utilizando datos trimestrales del pib real total
y pib industrial de la economía mexicana de 1980 a 2000 y técnicas de cointegración
demuestra que las manufacturas representan el motor del crecimiento económico.
Sus resultados destacan la cointegración entre el sector industrial y el conjunto de
la economía. El test de Granger muestra una dirección de causalidad que va del
producto industrial al producto total.
En ese mismo año Ocegueda (2003), utilizando datos estatales de la eco-
nomía mexicana para el periodo 1980-2000, estimó la primera ley de Kaldor por
mínimos cuadrados ordinarios y panel de datos, sus resultados conrman débilmente
la validez de la hipótesis de las manufacturas como motor del crecimiento económico
en México, algunas de las regresiones presentaron problemas en su estimación. La
conclusión es que se requiere de mayor investigación al respecto.
El trabajo más reciente en este sentido es el de Loría (2009), quien utiliza la
primera de las leyes de Kaldor para comparar el desempeño de la economía mexicana
con la chilena de 1970 al 2008. El resultado de regresar la tasa de crecimiento de la
producción manufacturera sobre el producto total (utilizando la técnica de mínimos
cuadros ordinarios), le permite aseverar que las manufacturas son el motor del cre-
cimiento económico. Aunque el modelo reportado tiene problemas de normalidad
y autocorrelación, que el autor atribuye a la omisión de variables relevantes. Para
Loría el lento crecimiento se debe a la caída en la productividad multifactorial,
asociada a una fuerte terciarización improductiva que sostiene parcialmente por la
vericación de la primera ley de Kaldor.
En este trabajo se presenta información que permite avanzar respecto a
los trabajos anteriores, al incorporar la información estadística más reciente. El uso
de series de tiempo, como se expone enseguida, permite validar las hipótesis de las
manufacturas como motor del crecimiento.
Para la realización del ejercicio econométrico se utilizaron dos grupos
de series de tiempo. El primer grupo se integró por los logaritmos del pib total y pib
industrial (incluye minería, construcción, manufacturas y electricidad, gas y agua),
en valores reales de 1993, del primer trimestre de 1982 al cuarto trimestre del 2009.
El segundo grupo se integró por las series de los logaritmos del pib total y pib
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 141
manufacturero, en valores reales de 1993, del primer trimestre de 1982 al cuarto
trimestre del 2009.
Con las series se siguieron cuatro etapas: en la primera se analizó la es-
tacionariedad, en la segunda se estudió la cointegración (procedimiento de Engle y
Granger), en la tercera se realizó un modelo de corrección del error y en la cuarta
se indagó la relación y dirección de causalidad (test de Granger). En primer lugar se
presentan las pruebas para la series de pib industrial versus pib total y en segundo
las de pib manufacturero versus pib total.
Cuadro 1
Prueba de raíces unitarias para el pib total de México 1982.1-2009.4
Hipótesis nula: Log del pib total tiene raíz
unitaria
Exógenas: Intercepto y tendencia
Rezagos: 10 con 12 como máximo, cia
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
-3.043 .1256
Valores críticos: Nivel 1% -4.049
Nivel 5% -3.454
Nivel 10% -3.152
Hipótesis nula: Log del pib total tiene raíz
unitaria
Exógenas: Intercepto
Rezagos: 10 con 12 como máximo, cia
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
1.028 .9967
Valores críticos: Nivel 1% -3.496
Nivel 5% -2.890
Nivel 10% -2.582
Hipótesis nula: D (log pib total) tiene raíz unitaria
Exógenas: Intercepto
Rezagos: 7 con 12 como máximo, cia
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
-3.545 .0086
Valores críticos: Nivel 1% -3.495
Nivel 5% -2.889
Nivel 10% -2.581
142 Calderón, Sánchez
Cuadro 2
Prueba de raíces unitarias para el pib industrial de México 1982.1-2009.4
Hipótesis nula: Log del pib ind tiene raíz unitaria
Exógenas: Intercepto y tendencia
Rezagos: 6 con 12 como máximo, cia
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
-2.147 0.5135
Valores críticos: Nivel 1% -4.047
Nivel 5% -3.453
Nivel 10% -3.152
Hipótesis nula: Log del pib ind tiene raíz unitaria
Exógenas: Intercepto
Rezagos: 6 con 12 como máximo, cia
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
0.761 0.9929
Valores críticos: Nivel 1% -3.493
Nivel 5% -2.889
Nivel 10% -2.581
Hipótesis nula: D (log pib ind) tiene raíz unitaria
Exógenas: Intercepto
Rezagos: 2 con 12 como máximo, cia
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
-6.154 0.000
Valores críticos: Nivel 1% -3.493
Nivel 5% -2.889
Nivel 10% -2.581
En el Cuadro 1 se presentan las pruebas de estacionariedad Dickey-Fuller
Aumentada (dfa) para el pib total y en el Cuadro 2 las del pib industrial, suponiendo
como hipótesis nula la existencia de raíz unitaria tanto en los niveles de las series
como en sus primeras diferencias. El número de rezagos utilizados se generó de
manera automática usando el Criterio de Información de Akaike (cia).
Basándose en los t-estadísticos dfa para las series en niveles no se puede
rechazar la hipótesis nula de raíz unitaria, mientras que en diferencias sí es posible
rechazar la existencia de ésta. De esta forma, la evidencia sugiere que los niveles
del log del pib total e industrial son integrados de orden 1.
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 143
Dado que para las dos variables consideradas se presenta raíz unitaria
en los niveles y estacionariedad en primeras diferencias, es teóricamente posible
realizar el test de cointegración. La relación de largo plazo entre el logaritmo del
pib industrial y el pib total puede ser detectada por el método de cointegración
desarrollado por Engle y Granger (1987).
De acuerdo con este método, se estima una ecuación estática (todas las
variables se expresan en el tiempo t por mínimos cuadrados ordinarios, a la cual
se denomina regresión de cointegración (Cuadro 3). Se verica que los parámetros
sean estadísticamente signicativos y tengan el signo correcto. El siguiente paso
consiste en vericar que los residuos generados por la regresión de cointegración
sigan un proceso estacionario. De ser así, se puede armar que las series considera-
das mantienen una relación estable o de equilibrio de largo plazo, y por tanto están
cointegradas. Sin embargo, ello no permite hablar de causalidad, ni de endogeneidad
o exogeneidad. Esto se prueba hasta el nal.
Cuadro 3
Ecuación de cointegración
Variable dependiente: Log pib total
Método: Mínimos cuadrados
ordinarios
Muestra: 1982.1-2009.4
Observaciones: 112
Variable Coeciente Error estándar Estadístico t Probabilidad
C2.2719 0.1334 15.027 0.0000
Log PIB industrial 0.7994 0.0156 51.157 0.0000
R2 ajustada 0.9592 F estadístico 2617.08
Los resultados de la regresión de cointegración presentan los signos correc-
tos y son estadísticamente signicativos, por lo que se procedió a realizar la prueba
de raíz unitaria sobre los residuos de este modelo. En el Cuadro 4 se presenta el
resultado de la prueba de raíz unitaria de los residuos; se conrma que estos siguen
un proceso estacionario y por tanto las series están cointegradas.7
7 Otra técnica de cointegración que se pudo utilizar es la de Johansen (1988), pero se decidió por esta ya que es
más sencilla y genera los mismos resultados.
144 Calderón, Sánchez
Cuadro 4
Prueba de cointegración
Hipótesis nula: Residuos con raíz unitaria
Exógenas: Intercepto
Rezagos: 4
Estadístico t Probabilidad
Test estadístico Dickey-Fuller
Aumentado
-5.354 0.0000
Valores críticos: Nivel 1% -3.493
Nivel 5% -2.888
Nivel 10% -2.581
Conociendo que las series están cointegradas, el paso siguiente consiste
en realizar un modelo de corrección del error con los residuos generados en la re-
gresión de cointegración con rezago, que debe pasar todas las pruebas de correcta
especicación, de modo que permita realizar el test de causalidad de Granger. De
acuerdo con Engle y Granger (1987) si las series están cointegradas, la causalidad
existe en alguna dirección. En el cuadro 5 se presenta dicho modelo.
Cuadro 5
Modelo de corrección del error
Variable dependiente: D(pib total)
Método: Mínimos cuadrados
ordinarios
Muestra: 1982.2-2009.4
Observaciones: 112
Variable Coeciente Error estándar Estadístico t Probabilidad
C 0.0006 0.0015 0.4337 0.6653
D(pib industrial) 0.5397 0.0945 5.7084 0.0000
Residuos (-1) -0.3165 0.0722 -4.3801 0.0000
R2 ajustada 0.4162 F estadístico 40.21
Errores estándar & covarianza consistentes con heterocedasticidad de White.
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 145
El modelo muestra una bondad de ajuste aceptable y la ecuación estimada
cumple satisfactoriamente con todos los supuestos de correcta especicación. El
termino -0.3165 es el Mecanismo de Corrección del Error (mce) y presenta el signo
correcto. El signo negativo actúa para reducir el desequilibrio en el próximo periodo,
en este caso trimestralmente. Si las variables están en desequilibrio en el periodo t - 1,
entonces el mce opera para restaurar las variables gradualmente hacia el equilibrio en el
periodo t o en el futuro. Así, la desviación del pib total respecto a su nivel de equilibrio
de largo plazo se corrige trimestralmente en 3.1% aproximadamente. Dicho lo anterior
se aplicó el test de causalidad de Granger para vericar la dirección dependencia.
Cuadro 6
Test de causalidad de Granger entre el pib total y pib industrial
Rezagos: 10
Muestra: 1982.1-2009.4
Observaciones: 102
Hipótesis nula: Estadístico F Probabilidad
pib t no es causa Granger del pib ind 1.194 0.3073
pib ind no es causa Granger del pib t 3.651 0.0005
Gráca 4
Bondad de ajuste de la ecuación de cointegración por el método de eg
.06
.04
.02
.00
-.02
-.04
-.06
Residual
9.5
9.4
9.3
9.2
9.1
9.0
8.9
1995 1990 1985 2000 2005
Actual Fitted
. . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . .
146 Calderón, Sánchez
La validez de la primera ley de Kaldor para la economía mexicana queda
conrmada al realizar el test de causalidad de Granger; en función de este el pib
industrial es causa del pib total y no ocurre lo mismo a la inversa.8
Para las series de pib total y pib manufacturero se siguieron los mismos
pasos,9 aquí sólo se presenta el test nal de causalidad de Granger. Los resultados
conrman que el pib manufacturero causa el pib total, resultado que respalda la hi-
pótesis sostenida. Las manufacturas representan el motor del crecimiento económico
y puede asegurarse que la causa principal detrás del bajo crecimiento económico
en México obedece a la insuciencia dinámica manufacturera.
Cuadro 7
Test de causalidad de Granger entre el pib total y pib manufacturero
Rezagos: 2
Muestra: 1982.1-2009.4
Observaciones: 110
Hipótesis nula: Estadístico F Probabilidad
pib t no es causa Granger del pib man 0.997 0.3797
pib man no es causa Granger del pib t 5.798 0.0041
Conclusiones
La economía mexicana está por cumplir treinta años de bajo crecimiento, en prome-
dio anual, durante el periodo que va de 1982 al 2010, el pib total apenas creció un
2.1%, muy por debajo de lo alcanzado durante la etapa del desarrollo estabilizador
o la etapa de crecimiento compartido, a nivel de pib per cápita las cosas están peor,
ya que en el mismo lapso se registra un crecimiento de 0.44% promedio anual. Aso-
ciado con este magro crecimiento económico se encuentra el elevado desempleo:
entre 2000 y 2010 apenas se crearon 133,515 empleos en promedio anual, muy por
debajo de las necesidades existentes.
Existen dos causas posibles de este decepcionante desempeño económico:
la primera tiene que ver con la incapacidad de la economía nacional para hacerse
de un núcleo endógeno de dinamización tecnológica en el sector manufacturero, la
industrialización nunca se completó, lo que generó una deciencia estructural que
impide crecer más allá de ciertos límites, las manufacturas han reducido su tasa de
crecimiento y con ello han mermado la productividad y de aquí el crecimiento global,
conduciendo a la economía a una trampa de bajo crecimiento. La segunda tiene que
8 Aunque debe señalarse que el resultado depende del número de rezagos que se utilicen, cuando se usaron
menos rezagos la causalidad fue bidireccional; sin embargo, la teoría econométrica señala que es mejor utilizar
más rezagos, dependiendo del número de observaciones.
Una interpretación sectorial-estructural del bajo crecimiento en México 147
ver con lo que se hizo desde los primeros años de los ochenta, las políticas econó-
micas implementadas para estabilizar la economía ante el choque que representó la
crisis de deuda, como resultado del agotamiento del viejo modelo económico basado
en el Estado y la industria como motor del crecimiento; el giro hacia una estrategia
basada en el mercado a ultranza y las exportaciones maquilo-manufactureras ha
dañado seriamente la capacidad potencial de crecimiento del país.
Actualmente no se tiene una política industrial clara, con un enfoque que
privilegie sectores clave en el contexto de una economía basada en la información,
peor aún, existe una desarticulación entre los logros del sector exportador y el
resto de actividades económicas, las exportaciones no se han constituido el motor
del crecimiento económico, debido al tipo de procesos manufactureros que se han
privilegiado (maquiladoras).
El reto de las autoridades, y de todos, es trabajar para construir un nuevo
modelo económico, que en el marco de la nueva fase del capitalismo tecno-cognitivo,
reconozca el rol estratégico del sector industrial, principalmente las manufacturas,
como eje articulador del sano desempeño de la economía. Se requiere trabajar para
generar una nueva política industrial que conduzca al país a recuperar lo perdido y
retomar la senda del desarrollo económico. Respetando el equilibrio entre el mer-
cado y el Estado, dejando atrás toda clase de fundamentalismos que únicamente
conducen a la profundización del subdesarrollo vigente.
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Article
My subject may appear alarmingly formidable, but I did not intend it to be so. The words economic progress, taken by themselves, would suggest the pursuit of some philosophy of history, of some way of appraising the results of past and possible future changes in forms of economic organisation and modes of economic activities. But as I have used them, joined to the other half of my title, they are meant merely to dispel apprehensions, by suggesting that I do not propose to discuss any of those alluring but highly technical questions relating to the precise way in which some sort of equilibrium of supply and demand is achieved in the market for the products of industries which can increase their output without increasing their costs proportionately, or to the possible advantages of fostering the development of such industries while putting a handicap upon industries whose output can be increased only at the expense of a more than proportionate increase of costs. I suspect, indeed, that the apparatus which economists have built up for dealing effectively with the range of questions to which I have just referred may stand in the way of a clear view of the more general or elementary aspects of the phenomena of increasing returns, such as I wish to comment upon in this paper…
Book
This book is the first comprehensive and systematic English-language treatment of Mexico's economic history to appear in nearly forty years. Drawing on several years of in-depth research, Juan Carlos Moreno-Brid and Jamie Ros, two of the foremost experts on the Mexican economy, examine Mexico's current development policies and problems from a historical perspective. They review long term trends in the Mexican economy and analyze past episodes of radical shifts in development strategy and in the role of markets and the state. Their book provides an overview of Mexico's economic development since Independence that compares the successive periods of stagnation and growth that alternately have characterized Mexico's economic history. It gives special attention to developments since 1940 and presents a re-evaluation of Mexico's development policies during the State-led industrialization period from 1940 to 1982 and during the more recent market reform process. This re-evaluation is critical of the dominant trend in the economic literature and revisionist by arguing that in particular, the market reforms undertaken by successive Mexican governments since 1983, have not addressed the fundamental obstacles to economic growth. Development and Growth in the Mexican Economy: An Historical Perspective also details the country's pioneering role in launching NAFTA, its membership in the OECD, and its radical macroeconomic reforms. Carefully argued and meticulously researched, the book presents a wide-ranging, authoritative study that not only pinpoints problems, but also suggests solutions for removing obstacles to economic stability and pointing the Mexican economy toward the road to recovery. Available in OSO: http://www.oxfordscholarship.com/oso/public/content/economicsfinance/9780195371161/toc.html
Article
Over the last three decades, Mexico has aggressively reformed its economy, opening to foreign trade and investment, achieving fiscal discipline, and privatizing state owned enterprises. Despite these efforts, the country's economic growth has been lackluster, trailing that of many other developing nations. In this paper, I review arguments for why Mexico hasn't sustained higher rates of economic growth. The most prominent suggest that some combination of poorly functioning credit markets, distortions in the supply of nontraded inputs, and perverse incentives for informality creates a drag on productivity growth. These are factors internal to Mexico. One possible external factor is that the country has the bad luck of exporting goods that China sells, rather than goods that China buys. I assess evidence from recent literature on these arguments and suggest directions for future research. (JEL E23, E65, F14, O10, O20, O47)
Article
We consider a nonstationary vector autoregressive process which is integrated of order 1, and generated by i.i.d. Gaussian errors. We then derive the maximum likelihood estimator of the space of cointegration vectors and the likelihood ratio test of the hypothesis that it has a given number of dimensions. Further we test linear hypotheses about the cointegration vectors.The asymptotic distribution of these test statistics are found and the first is described by a natural multivariate version of the usual test for unit root in an autoregressive process, and the other is a χ2 test.