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Abstract

En este artículo se investiga a nivel macroeconómico y regional la naturaleza y condiciones del estancamiento económico existente en México desde 1982, con especial énfasis en el periodo 1993-2010. Utilizando la teoría kaldoriana como marco de referencia, se supone que las manufacturas representan el motor del crecimiento económico. Los resultados econométricos permiten confirmar la hipótesis. De esta forma, la insuficiencia dinámica del sector manufacturero es la causa principal detrás de las bajas tasas de crecimiento económico y empleo en México. En base a los hallazgos, el artículo sugiere diseñar una nueva política industrial para la competitividad, cuyo objetivo básico sea aumentar la tasa de crecimiento de este sector para contribuir a un mejor desempeño de la economía mexicana y sus regiones
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Manuscrito recibido en febrero de 2011; aceptado en abril de 2011.
* Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, <isaac.sanchez@uacj.mx>. El autor agradece los comen-
tarios de dos dictaminadores anónimos. Este artículo forma parte del proyecto de investigación
“Estancamiento económico en México, manufacturas y desarrollo regional”, registrado ante la
Coordinación General de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
y dirigido por el autor.
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“[…] the contention that I intend to examine is that
fast rates of economic growth are associated with
the fast rate of growth of the ‘secondary’ sector of
the economy –mainly the manufacturing sector.
Kaldor (1966)
En 2010 se celebraron doscientos años de consumada la independencia polí-
tica de México y cien años de la revolución mexicana, dos acontecimientos
que sentaron las bases de la economía y sociedad actual. Infortunadamente,
también se cumplieron veintiocho años de estancamiento económico, casi
tres décadas perdidas. La incapacidad para crecer de forma elevada y soste-
nida ha detenido el progreso del país y en consecuencia existe poco que
celebrar y mucho que trabajar.
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Resulta urgente explicar las causas del estancamiento económico y pro-
mover medidas para su solución; este fue precisamente el espíritu que guió
la investigación presentada. Desde la perspectiva teórica kaldoriana, el nervus
rerum radica en la estructura económica, el tipo de actividades en las que
una economía concentra sus esfuerzos de producción; específicamente, se
considera que el desempeño industrial-manufacturero retrasa o acelera la
marcha de la economía.
La historia económica de México también proporciona elementos para
creer que son las actividades industrial-manufactureras las que determinan
el crecimiento del producto global. Durante más de treinta años, de 1940 a
1975, la promoción de la industria por parte del Estado, junto a un favorable
entorno internacional, consolidó un ritmo de crecimiento elevado, capaz de
generar los empleos que se demandaban, cuando la estrategia de industriali-
zación se abandonó y el panorama internacional se volvió más incierto, se
ralentizó el crecimiento de las manufacturas nacionales y junto con ellas la
producción del resto de sectores.
La información presentada en este artículo demuestra que una condición
necesaria, aunque no suficiente, para superar el estancamiento es la intensifi-
cación del proceso de industrialización de la economía y que ésta se traduzca
en un aumento sistemático en la generación de empleos y productividad
–todo ello bajo las nuevas condiciones impuestas por el actual contexto
internacional, el impulso a la competencia y eficiencia de los mercados.
De especial relevancia es el sector manufacturero, el más importante de la
actividad económica; el crecimiento de este sector produce externalidades
y encadenamientos al resto del sistema, sin manufacturas en crecimiento
las posibilidades de conectar y ampliar la producción del resto de sectores
se reducen. Las manufacturas son el motor del crecimiento económico por
la presencia de rendimientos crecientes.
En línea con lo mencionado, el artículo se compone de cuatro apar-
tados. En el primero se expone de manera sintética el marco teórico. En el
segundo se analiza el proceso de estancamiento de la economía mexicana
a nivel macroeconómico y su relación con la insuficiencia dinámica manu-
facturera. En el tercero se analiza el estancamiento económico regional y
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su correlación con las bajas tasas de crecimiento de las manufacturas para
el periodo 1993-2010. En el cuarto se presentan los resultados de estimar
econométricamente las hipótesis que se desprenden del marco teórico. En
la parte final se concluye y sugiere el diseño de una política industrial que
promueva la superación de la etapa actual de bajas tasas de crecimiento del
producto interno bruto (PIB) y el empleo.
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La búsqueda del progreso económico ha sido una preocupación constante
de los economistas por muchos años, y fue Adam Smith en 1776 quien
sentó las bases para las modernas aportaciones en la materia. Para Smith
la principal fuente de la riqueza de las naciones y regiones se encuentra en la
división del trabajo, especialmente en las actividades manufactureras, dado
que generan una mayor especialización en los trabajadores y fomentan la
inventiva e imaginación, lo que produce un mayor rendimiento por unidad
de trabajo.
La división del trabajo es la causa de los aumentos en la productividad y,
por tanto, un factor crucial del mayor o menor crecimiento económico. Dado
que Smith entendía que las relaciones de causalidad son bastante complejas,
suponía que a su vez la división del trabajo tenía su origen en la extensión del
mercado, ya que entre más grande sea el mercado (demanda) mayor será la
extensión en la cual la diferenciación y especialización son llevadas a cabo y
con ello se da una mayor productividad. De esta forma, la división del trabajo
en las manufacturas es una consecuencia de la extensión del mercado, pero
la extensión del mercado resulta de una mayor división del trabajo.
Las ideas de Smith serían ampliadas y mejoradas muchos años más tarde
por Young (1928) e indirectamente por una serie de economistas del desa-
rrollo (Rosenstein-Rodan (1943), Nurkse (1952), Hirschman (1958), Myrdal
(1957), Prebisch(1959), entre otros), para quienes la industria se constituía en
el motor del crecimiento económico, ya sea por la existencia de rendimientos
crecientes o bien por sus encadenamientos productivos con el resto de sectores
de actividad económica.
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Kaldor (1966) estableció con claridad a través de tres leyes la impor-
tancia que tiene la industria manufacturera para el progreso económico.
La primera de estas leyes indica que el crecimiento del producto total se
encuentra determinado por el crecimiento de las manufacturas, de forma
explícita Kaldor consideraba que las manufacturas representan el motor del
crecimiento económico y con ello estableció, al igual que los economistas
del desarrollo, que las actividades en las cuales se especializa un país o región
son determinantes del éxito o fracaso económico.1
La segunda ley o ley Verdoorn-Kaldor2 señala que un rápido crecimiento
del producto industrial manufacturero, a través de los rendimientos crecientes
a escala (consecuencia de la división del trabajo), conducirá a un rápido
crecimiento de la productividad laboral industrial, la productividad es endó-
gena, la productividad no causa en primera instancia una mayor producción,
más bien una mayor demanda por producto y una mayor producción para
satisfacerla terminan incrementando a la larga la productividad.3
La tercera ley de Kaldor propone que el crecimiento del PIB por trabajador
de toda la economía está positivamente relacionado con el crecimiento del
producto manufacturero y negativamente relacionado con el crecimiento
del empleo no manufacturero. La lógica de esta relación es que un rápido
crecimiento de las manufacturas incrementará la productividad manufac-
turera (y de aquí el PIB por trabajador) a través de la ley Verdoorn-Kaldor.
De hecho, con un excedente laboral en la agricultura y el sector servicios,
1 La idea de que el progreso económico está asociado con la industrialización ha estado sometida a
críticas tanto de economistas neoclásicos que piensan que puede llevar a una mala asignación de recur-
sos, como por economistas neo-marxistas que piensan que esto puede llevar a una gran explotación
de los países subdesarrollados por parte de las multinacionales del mundo industrializado (Mamgain
1999:308). Wolfe (1968) en una réplica a Kaldor (1966) afirma que no existe evidencia suficiente
para concluir que el sector manufacturero es más importante que el sector servicios, a lo que Kaldor
(1968) respondió demostrando que el sector servicios tiene un origen derivado de las manufacturas.
Recientemente Dasgupta y Singh (2005) usando datos de la economía hindú demuestran que aún
en la era de la información, las manufacturas continúan siendo el motor del crecimiento económico,
aunque aclaran que una excepción puede constituirla el sector de tecnologías de la información.
2 Un excelente resumen de la ley Verdoorn-Kaldor aparece en Bairam (1987).
3 Algunos trabajos que han evaluado esta ley para el caso mexicano son Calderón y Martínez (2005),
Calderón (2008) y Ocegueda (2003).
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un rápido crecimiento de la manufactura incrementará el crecimiento de la
productividad en este sector por los incrementos de las transferencias secto-
riales de trabajo desde el resto de la economía a la manufactura (subempleo o
desempleo disfrazado). Como el trabajo se desplaza de la agricultura, donde la
productividad marginal de trabajo es reducida, hacia la manufactura, donde
ésta es alta, la productividad termina por incrementarse. De aquí se tiene
que una rápida tasa de declive del empleo no manufacturero incrementará
el crecimiento de la productividad no manufacturera.
Uniendo todas las proposiciones, se puede concluir que una rápida tasa
de crecimiento del producto industrial manufacturero tenderá a establecer un
proceso acumulativo o círculo virtuoso del crecimiento, a través del enlace
entre el crecimiento del producto y la productividad manufacturera.
Como corolario puede sostenerse que:
a) El crecimiento manufacturero es el motor del crecimiento económico.
b) Una alta tasa de crecimiento manufacturero eleva el ritmo de crecimiento de la
productividad laboral.
c) La segunda ley de Kaldor o ley Verdoorn es un elemento central para entender
los procesos de progreso o estancamiento económico. Esto debido a la existencia
de rendimientos crecientes en las actividades industrial-manufactureras, resultado
de la especialización y división del trabajo.
d) El producto per cápita o productividad de la economía se encuentra positivamente
asociado con la producción manufacturera y negativamente relacionado con el
empleo en las actividades no manufactureras.
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Después de una etapa de crecimiento sostenido, la economía mexicana vive
desde principios de los años ochenta hasta la actualidad en un contexto de
bajas tasas de crecimiento económico o estancamiento. Al graficar las tasas de
crecimiento del PIB real se observa un promedio anual de crecimiento de 0.09%
para el periodo 1982-1987; para 1988-1993 creció 3.14%; para 1994-2000 en
2.91% y finalmente para 2000-2010 el crecimiento fue 1.30%; para todo el
periodo 1982-2010 la economía apenas ha logrado crecer 2.1% promedio
anual contra 6.33% logrado de 1940 a 1970 (véase la gráfica 1).
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La gráfica 1 pone en evidencia el estancamiento y bajo ritmo de crecimiento
de largo plazo experimentado.4 A pesar de observarse un crecimiento signi-
ficativo para algunos años, la magnitud de las crisis y retrocesos sufridos
redujeron los posibles impactos positivos de largo plazo, la economía crece
y se detiene constantemente.
El crecimiento económico del país ha sido insuficiente durante estos
veintiocho años, están a punto de cumplirse tres décadas perdidas en la mate-
ria. Obsérvese en la gráfica 1 cómo después de un periodo de estancamiento
pleno se recupera relativamente la estabilidad en el crecimiento de 1987 a 1994,
aunque se mantiene la insuficiencia del mismo. Después, de 1994 al 2000,
aunque se crece notablemente en 1997 y en el último año el crecimiento en
promedio anual se reduce, la desaceleración continúa hasta el presente. Desde
2001 se experimenta una nueva etapa de estancamiento, muy parecida a la
que prevalecía a principios de los años ochenta.
Al analizar las tasas de crecimiento del PIB per cápita se observa una situa-
ción todavía peor, en el periodo 1982-1987 la economía decreció en términos
reales 1.81%, siendo 1982, 1983 y 1986 años críticos: fueron retrocesos en
el nivel de producción per cápita que con dificultad se recuperaron. Para el
periodo 1988-1993 el crecimiento medio anual del producto per cápita apenas
fue de 1.5% real, 1.64% de 1994 al 2000 y 0.42% de 2000 a 2010, de esta
forma de 1982 a 2010 el promedio anual de crecimiento fue 0.46%, muy por
debajo del observado de 1940 a 1970, que fue 3.02% (véase la gráfica 2).
Desde una perspectiva de largo plazo, claramente existe un proceso de
estancamiento o bajas tasas de crecimiento del producto generado por la
economía mexicana. Aunque también debe reconocerse la presencia de incre-
mentos significativos en los años 1996, 1997, 1998, 2000 y 2006, los cuales
resultan insuficientes, ya que siempre van acompañados de reducciones de
4 De acuerdo con Moreno-Brid et al. (2006:112) sostener una alta tasa de crecimiento económico
en el largo plazo debe ser una prioridad en la agenda nacional. Si tomamos en cuenta que la mano
de obra crece 2.5% en promedio al año, entonces la economía mexicana necesita crecer al menos a
una tasa promedio anual de entre 5 y 6 por ciento en términos reales, apenas para crear los empleos
que se demandan cada año. El crecimiento económico necesitaría ser incluso más fuerte si se quiere
mejorar de manera perceptible el nivel de vida de más de 13 millones de mexicanos que viven en
condiciones de extrema pobreza.
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carácter crítico, sobre todo en 1995 y 2009. En casi treinta años la producción
per cápita ha estado estancada, prácticamente no se ha modificado.
Las bajas tasas de crecimiento económico prevalecientes en el país han
provocado que la economía nacional se rezague frente al resto del mundo,
particularmente ante los Estados Unidos de Norteamérica, su principal
socio comercial. De acuerdo con Moreno-Brid y Ros (2009:261), en 1981
el PIB per cápita de México representaba 35.6% del estadounidense, 24.6%
en 2003, 25% en 2005 y 22% en 2009.
En materia de empleo, las cosas no son mejores, los empleos generados
cada año desde 1982 a 2008 han sido insuficientes para cubrir la demanda, a
pesar de los constantes discursos a favor de la creación de mayores empleos,
los resultados demuestran que ningún gobierno ha podido satisfacer esta
necesidad económica básica.5 En el cuadro 1 se aprecia que incluso se han
perdido empleos cada año en lugar de generarlos, así ha sido para el caso
del sector privado en 1982, 1986, 1995, 2001, 2003 y 2008 y para el sector
público en 1992, 1993, 2001, 2002, 2003 y 2005 (véase el cuadro 1).
Para 2009, según las estimaciones de Torres (2009), la pérdida de empleos
en los primeros cinco meses rebasaba la cantidad de 309 mil empleos formales,
para finales de ese año este autor pronosticaba una pérdida de más de 700
mil empleos. Las manufacturas podrían haber contribuido con unos 205 mil
empleos, la construcción con 85 mil, el comercio con 150 mil, los servicios
con 220 mil y las actividades agropecuarias, mineras, de electricidad y agua
los restantes 40 mil. En 2010, a diferencia de lo que se creía, el empleo se
recuperó de forma significativa, se crearon 732 mil nuevos empleos en el
sector privado y la tendencia positiva continuará en 2011 (Secretaría del Tra-
bajo y Previsión Social 2011).6
5 La generación de empleo de calidad para la población económicamente activa ha sido un problema
permanente de la economía mexicana, pero hoy es un problema mayúsculo ante la pérdida de dina-
mismo y liderazgo en el crecimiento del sector manufacturero. Loría y Ramos (2007:27) presentan
evidencia estadística que confirma que la tasa de desempleo entre 1970 y 1982 (última etapa del
crecimiento industrial) era menor a la existente de 1982 a 1990 y claramente inferior a la observada
de 1990 al 2004.
6 Lo anterior es el resultado de un mayor crecimiento económico, impulsado por la recuperación de
las ventas a los Estados Unidos y el fortalecimiento coyuntural del mercado interno.
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En promedio anual, de 1982 a 1987 se crearon 274 106 plazas en el sector
privado, 152 793 en el sector público y 426 899 en total; en 1987-1993 se
incrementó la creación en el sector privado pero se redujo drásticamente
en el sector público; en 1994-2000 el promedio de empleos fue de 419 859 en
el sector privado y 47 702 en el público; para el periodo 2000-2008 el empleo
presenun franco estancamiento al generarse en promedio 144 823 empleos
cada año en el sector privado y 22 084 en el público, 166 907 empleos en
todo el sector formal.
El empleo en México muestra una gran volatilidad y al igual que el
crecimiento del producto es insuficiente para cubrir las necesidades de más
de un millón de personas que se agregan cada año al mercado de trabajo.
Como resultado del estancamiento, el mercado laboral se encuentra dete-
riorado, lo que se asocia, entre otros factores, a la falta de crecimiento del
sector manufacturero.
La economía mexicana se encuentra estancada, tanto en términos de PIB
total como per cápita y junto a esto se observa un sector manufacturero
que prácticamente no crece (insuficiencia dinámica). Los años en los que se
presenta el mejor comportamiento del producto per cápita (1996-2000) son
también los años en los que el PIB industrial manufacturero registra sus mayores
tasas de crecimiento –esto no es casualidad (véase la gráfica 3).
Existe una alta correlación entre el comportamiento del PIB industrial y
el PIB total de la economía, el coeficiente de correlación entre las series es
de 0.93, lo que aporta evidencia preliminar de la importancia que tiene el
sector industrial para el crecimiento o estancamiento económico del pro-
ducto. Al considerar exclusivamente al sector manufacturero y comparar
sus tasas de crecimiento para el periodo 1982-2009, con las del crecimiento
del producto total de la economía mexicana, se encuentra un coeficiente de
correlación de 0.88.
Como era de esperarse por el marco teórico, las manufacturas parecen
determinar una buena parte de la evolución económica del país. Dos años
atípicos son 2002 y 2003, en los cuales el PIB manufacturero presentó valores
negativos mientras el PIB total se incrementó ligeramente, previo a esto, en
2001 la caída en el PIB manufacturero fue mucho mayor que la caída en el PIB
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total, algo similar ocurrió en 1982, 1983, 1986, 1993 y 2009. La economía,
en lo general, se mueve al ritmo que lo hacen las manufacturas, algo similar
ocurre con la productividad (medida a través del PIB per cápita).7
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Teniendo en cuenta el marco macroeconómico del estancamiento presentado
en la sección anterior, en ésta el interés básico consiste en aportar infor-
mación y análisis sobre el comportamiento de las regiones en materia de
crecimiento económico (o su ausencia) y su relación con el crecimiento del
sector manufacturero.
Las regiones consideradas en el estudio son las siguientes: 1) Centro:
Distrito Federal, México, Puebla, Hidalgo, Morelos y Tlaxcala; 2) Centro norte:
Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Durango, Aguascalientes y Zaca-
tecas; 3) Frontera norte: Nuevo León, Chihuahua, Baja California, Coahuila,
Tamaulipas y Sonora; 4) Pacífico: Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit; 5) Sur:
7 Se han brindado diferentes explicaciones al estancamiento, algunos autores importantes son: Calva
(2001) quien considera que la dependencia de la economía mexicana respecto de la estadounidense
es la causa; Huerta (2004) asume que las políticas fiscales y monetarias de carácter restrictivo no
ayudan, a lo que se suma la ausencia de financiamiento interno; Perrotini (2004) encuentra el origen
del problema en el régimen de inversión productiva insuficiente, las políticas ajuste y estabilización
macroeconómica, así como la presencia de vacíos institucionales; Villarreal (2005) considera que la
explicación se encuentra en las políticas macroeconómicas y la apreciación del tipo de cambio; Ros
(2008) afirma que el determinante próximo del lento crecimiento de la economía mexicana es una
baja tasa de inversión y cuatro factores la limitan: la reducida inversión pública, un tipo de cambio
real apreciado desde 1990, el desmantelamiento de la política industrial durante el periodo de refor-
ma y la falta de financiación bancaria; Ibarra (2008) apoya parte de esta hipótesis, al sostener que la
desaceleración en el crecimiento se debe a la atonía de la inversión como consecuencia de un tipo
de cambio real sobrevaluado; de María y Campos et al. (2009) atribuyen el problema a la ausencia de
políticas consistentes en el plano sectorial y regional, particularmente las manufacturas; finalmente,
para Loría (2009) la explicación del lento crecimiento económico en México debe buscarse en dos
hechos: a) la mala gestión estatal, que ha sido incapaz de generar o concretar los cambios estructurales
e institucionales de largo alcance que permitan construir un nuevo basamento para la acumulación
y el crecimiento, fincados en una nueva modalidad de industrialización; y b) en la apuesta errónea
de que el libre comercio y las privatizaciones, en ausencia de dirigismo gubernamental –mejor
expresado en una política industrial moderna–, generarían por sí mismas un nuevo y más alto sen-
dero de crecimiento.
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Oaxaca, Guerrero y Chiapas; 6) Occidente: Jalisco, Michoacán y Colima, y
7) Golfo: Veracruz, Tabasco, Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
En la gráfica 4 se exhibe la evolución del índice de crecimiento del PIB
per cápita para las regiones de México de 1993 a 2010. Se puede advertir la
divergencia en el comportamiento económico regional, ya que las regiones
de mayor crecimiento son la Centro norte y Frontera norte (un poco la
Occidente), las otras cuatro no lograron superar el nivel de PIB per cápita que
tenían en el año inicial.
El crecimiento promedio anual del PIB per cápita, para el periodo 1993-
2010, de la región Centro fue 0.69%; la región Centro norte fue la que más
creció, 2.17%; la región Frontera norte creció 1.74%, la región Pacífico
0.96%; la región Sur 0.82%; la región Occidente 1.05% y la región Golfo
decreció 0.11 por ciento.
Para el periodo 1993-1999, la región Centro creció en promedio anual
1.29%, para después decrecer 0.15% en el periodo 2000-2010; la región Centro
norte creció en el primer periodo 2.45%y luego lo hizo en 1.47%; la región
Frontera norte creció en el primer periodo 2.62% y redujo su crecimiento a
0.63% para el segundo; la región Pacífico pasó de un estancamiento absoluto
en el primer periodo a un crecimiento de 1.13% en el segundo; la región
Sur creció 0.5% en el primero y 0.7% en el segundo; la región Occidente
creció 2.13% en el primero y 0.23% en el segundo; la región Golfo decreció
en ambos periodos, 0.53% en el primero y 0.23% en el segundo. Todas las
regiones del país se encuentran estancadas, durante los últimos diecisiete años
ninguna de ellas ha presentado un crecimiento aceptable; las regiones Centro
norte y Frontera norte son relativamente las mejores (véase la gráfica 4).
La región que presentó el mayor número de años un crecimiento igual
o superior a 3% (línea de estancamiento) fue la Frontera norte, en nueve
de diecisiete años; le siguió la Centro norte con ocho años de crecimiento
superior a la línea, en tercer lugar se ubicó la región Occidente con seis años
por encima de la línea, en cuarto lugar la región Centro con cinco años, en
quinto lugar la región Pacífico con cuatro años y en los dos últimos lugares
las regiones Sur y Golfo con sólo dos años por encima de la línea de estan-
camiento. El periodo 1996-1998 fue el de mejor comportamiento para las
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regiones Centro, Centro norte, Frontera y Occidente; fuera de ese breve
periodo el crecimiento ha sido inestable e insuficiente (véase el cuadro 2).
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Como ya se ha documentado en la segunda sección, hace ya varios años que
la economía mexicana es incapaz de generar los empleos necesarios para
satisfacer la demanda de una creciente población económicamente activa.
Utilizando los datos de trabajadores asegurados totales en el Instituto Mexi-
cano del Seguro Social (IMSS) (permanentes y eventuales) como indicador
del comportamiento del empleo privado en el sector formal de la economía,
se calcularon las tasas de crecimiento para cada región (véase la gráfica 5).
Las estadísticas indican que las regiones Frontera norte y Centro norte son
en las que más ha crecido el empleo. Las otras dos regiones con un crecimiento
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relevante del empleo fueron la Occidente y Golfo. Las regiones estancadas
en materia de empleo son: Centro, Pacífico y Sur.
En promedio anual, de 1993 a 2010, la tasa de crecimiento del empleo en
la región Centro Norte fue 2.84%, en la Frontera norte 2.43%, en la Golfo
2.50%, en la Occidente 2.28%, en la Pacífico y la Sur 1.70% y en la Centro
1.47%. Al igual que sucede con el PIB, el empleo se encuentra estancado,
siendo más grave la situación en algunas regiones.
Para finalizar esta sección, se presenta evidencia de la correlación existente
entre el comportamiento de la producción manufacturera, el producto total
y el empleo.
En la gráfica 6 se presentan las tasas de crecimiento de la producción
manufacturera en cada una de las regiones de México; es fácil observar que el
crecimiento de las manufacturas y el crecimiento del PIB per cápita y empleo
regional muestran una gran correlación positiva (véanse las gráficas 4 y 5;
así como la gráfica 6).
Las regiones Centro norte y Frontera norte son las grandes “ganadoras”
en materia de crecimiento del PIB y también del PIB manufacturero. En el resto
de regiones del país, las manufacturas prácticamente no han crecido. Existe
una insuficiencia dinámica manufacturera en la mayor parte de regiones y ésta
se asocia con el estancamiento económico que presentan. La evidencia aporta
elementos para creer que un sector manufacturero dinámico puede colaborar
a la superación del estancamiento que viven las regiones del país.
Entre 1993 y 2010 la tasa de crecimiento promedio anual de las manufac-
turas fue 2.68% en todo el país. En la región Centro norte fue 5.54%, en la
Frontera norte 4.11%, en la Pacífico 1.71%, en la Sur 1.70%, en la Golfo
1.54%, en la Occidente 1.43% y en la Centro 1.35%. Esta última región des-
pués de ser el núcleo industrial del país paulatinamente ha dejado de serlo.
En los últimos años se ha dado un claro desplazamiento de las actividades
manufactureras a favor de las regiones del norte del país.8
8 En diferentes estudios que abordan el tema de la localización y la reestructuración, especialmente
posterior a la liberalización comercial se llega a esta conclusión, algunos de los más destacados son:
Livas y Krugman (1992), Hanson (1994), Mendoza y Martínez (1999), Chamboux-Leroux (2001),
Mendoza (2002) y Dávila (2004).
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Al analizar las tasas de crecimiento anuales del PIB manufacturero de
cada una de las regiones, en la Centro norte hubo dos años (1996 y 1997)
en los cuales el crecimiento fue espectacular, pero ese dinamismo no logró
mantenerse, aunque ha presentado crecimientos anuales muy importantes,
de hecho para 2010 se logró un crecimiento superior a 7%, está región es
una de las más dinámicas de todo el país. La región Centro norte en siete
de diecisiete años creció por encima de 5%9 (véase el cuadro 3).
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La región Frontera norte es la otra región en donde el crecimiento de las manu-
facturas ha sido notable, principalmente en los últimos años de los noventa;
9 Línea utilizada, por debajo de la cual el crecimiento es insignificante.

a principios del 2000 el crecimiento de la producción manufacturera se re-
dujo considerablemente y no fue sino hasta 2004 que logró recuperarse. La
región Frontera durante nueve de diecisiete años presentó un crecimiento
superior a 5 por ciento.
La región Centro se encuentra en franco declive, en sólo cuatro años
logró presentar un crecimiento por encima de 5% y en 2009 fue la región
más seriamente afectada por la crisis al descender su producción anual 8.5
por ciento.
La región Occidente también ha tenido un desempeño muy pobre, al
crecer por encima de la línea marcada únicamente en cuatro años, de 1996 a
1999, fuera de ese periodo el crecimiento de las manufacturas ha sido raquítico
e incluso negativo.
Las regiones Sur, Golfo y Pacífico prácticamente no muestran un creci-
miento destacable de su producción manufacturera, son las menos indus-
trializadas del país. La falta de industrias y crecimiento de la producción
de las existentes se correlaciona con las bajas tasas de crecimiento de su
producto global.
Los resultados obtenidos sugieren que el crecimiento o decrecimiento
de la producción manufacturera se encuentra relacionado con el crecimiento
o decrecimiento del producto total. Las regiones estancadas son aquellas en
las que la producción manufacturera es exigua, mientras que las regiones
“ganadoras” son las que muestran una estructura productiva y de crecimiento
dirigida por el sector manufacturero. Aún más, el empleo, una variable clave
del bienestar, al encontrarse relacionado positivamente con el crecimiento del
producto, también depende de lo que suceda al interior de las manufacturas.
Las industrias manufactureras son el pilar sobre el cual se construyen círculos
virtuosos de crecimiento (aunque existen algunas excepciones).
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En términos muy someros, el argumento principal que se ha propuesto es que
las mayores tasas de crecimiento económico y empleo están asociadas con un
crecimiento dinámico del sector secundario de la economía –las manufacturas.

Este sector se encuentra sometido a la ley de los rendimientos crecientes, lo que
causa que la productividad se incremente como consecuencia de los incre-
mentos en el producto total: la productividad es endógena.
En esta sección se presentan los modelos econométricos a estimar y sus
resultados. De acuerdo con los objetivos de investigación se realizaron tres
paquetes de estimaciones econométricas; el primero concerniente a la verifi-
cación de la primera ley de Kaldor o la hipótesis de la industria manufacturera
como motor del crecimiento económico; el segundo tiene que ver con las
estimaciones de la ley Verdoorn-Kaldor, lo que confirma la existencia de
rendimientos crecientes y además permite demostrar que la insuficiencia
dinámica de las manufacturas subyace a la etapa actual de estancamiento
económico en México; y el tercero para comprobar la validez de la tercera
ley de Kaldor.
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En línea con la primera ley, la tasa de crecimiento de una economía se corre-
laciona positivamente con la tasa de crecimiento del sector industrial manu-
facturero, o lo que es lo mismo: las manufacturas representan el motor del
crecimiento.
La razón de dicha aseveración se encuentra en los siguientes hechos:
1) las manufacturas tienen efectos multiplicadores sobre el resto de la actividad
económica, debido a la complejidad e innovación que integran los productos
que generan; 2) tienen elevadas elasticidades ingreso de la demanda; 3) cuen-
tan con encadenamientos productivos hacia atrás y adelante; y 4) exhiben
economías dinámicas, que se obtienen conforme la división del trabajo se
incrementa, como resultado del aumento en el producto.
Siguiendo a Kaldor (1966), Cripps y Tarling (1973), Cornwall (1976) y
Bairam (1991), la primera forma de evaluar la hipótesis utiliza las siguientes
especificaciones:
q a b q
T T T M
= +
[1]
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Donde qT, pPC y qM son las tasas de crecimiento del PIB, del PIB per cápita y de
la producción manufacturera, respectivamente. Se argumenta que una condi-
ción suficiente para el cumplimiento de la hipótesis del motor del crecimiento
económico es la existencia de una relación estadísticamente significativa
entre la tasa de crecimiento del producto total (qT) o de la producción per
cápita (pPC) y el producto manufacturero, con un coeficiente de regresión b
significativamente mayor a cero. No obstante, es posible que las ecuaciones
[1] y [2] arrojen resultados espurios. Esto debido a que el PIB total (y el per
cápita) están relacionados por definición con el producto manufacturero.
Para mostrar esto, el PIB total se puede definir como:
Q wQ w Q
T M NM
= + −( )1
Donde QT, QM y QNM son los niveles de producto total, producto manufactu-
rero y no manufacturero, respectivamente; w y (1 w) son las participaciones
de producto manufacturero y producto no manufacturero. A partir de aquí,
la tasa de crecimiento del producto total está dada por:
q wq w q
T M NM
= + −( )1
La ecuación [4] indica que cualquier coeficiente bT obtenido usando la ecua-
ción [1] simplemente refleja la participación del producto manufacturero en
el producto total (i.e, bT = w). Consecuentemente un coeficiente positivo y
estadísticamente significativo de bT (o bPC) puede decir muy poco sobre la
hipótesis del motor del crecimiento económico.
La presente investigación considera que la siguiente especificación es
más apropiada para evaluar la primera ley de Kaldor:
q a b q
NM NM NM M
= +
Donde qNM es la tasa de crecimiento de la producción no manufacturera. De
esta forma, se asume que cuando la tasa de crecimiento de la producción
[3]
[4]
[2]
[5]

manufacturera se incrementa, lo hace la producción del resto de sectores
de actividad económica.
Las ecuaciones anteriores se estimaron usando datos de sección cru-
zada para los treinta y dos estados que componen el país, estimando los
coeficientes con mínimos cuadrados ordinarios;10 vale la pena aclarar que
aunque las estimaciones de las anteriores ecuaciones proporcionan infor-
mación sobre la correlación estadística entre las variables involucradas, no
permiten determinar la dirección de causalidad de las mismas, es por ello
que usando series de tiempo del PIB total, PIB industrial y manufacturero se
evalúan éstas con la técnica de cointegración y Granger.

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La segunda ley de Kaldor o Verdoorn indica que pi = f (qM), donde pi es la tasa
de crecimiento de la productividad del trabajo en la manufactura y qM es la
tasa de crecimiento del producto manufacturero. La teoría de esta relación
es que los incrementos en el producto inducirán incrementos en la produc-
tividad laboral si la producción manufacturera está sujeta a rendimientos
crecientes a escala de naturaleza estática y dinámica.
Existen dos maneras básicas de evaluar empíricamente la ley. Una consiste
en regresar la tasa de crecimiento de la productividad sobre la tasa de creci-
miento del producto manufacturero. La otra es regresar la tasa de crecimiento
del empleo (e) sobre la tasa de crecimiento del producto manufacturero, dado
que la tasa de crecimiento del producto es la suma del crecimiento de la
productividad y el crecimiento del empleo. En el primer caso se tiene una
especificación lineal de la forma:
p q e a q
i M M M
= = + λ
En el segundo caso se tiene:
10 Excepto la ecuación [5] en la que también se usaron los datos de las regiones Centro norte y
Frontera norte y métodos para panel de datos.
[6]

e q p a q
M M i M
= = − + ( )1 λ
De la ecuación [6] se puede observar que si no existe mucha variación en el
crecimiento del empleo a través de las regiones, entonces λ = 1. Igualmente,
si no hay mucha variación en la tasa de crecimiento a través de las regiones,
entonces (1 – λ) = 1 y λ = 0. Tanto la ecuación [6] como la [7] son estimadas
con datos de las treinta y dos entidades federativas de México (agrupadas en
regiones) para el periodo de estudio; se usaron datos de corte transversal que
se aclaran en la siguiente sección.
Siguiendo a León-Ledezma (2000:57), una debilidad importante de las
especificaciones hasta ahora presentadas es que no toman en cuenta la con-
tribución del capital a los rendimientos crecientes.11 En consecuencia las
especificaciones más adecuadas para realizar las estimaciones son:
e q k
M M M
= + +π γ φ
1 2
q e k
M M M
= + +θ ψ ξ
Dado que el grado de rendimientos a escala no se puede obtener directamente,
a menos que se mantengan ciertas hipótesis sobre la evolución del stock de
capital. En lo que sigue suponemos que α y β son las elasticidades del pro-
ducto con respecto al trabajo y al capital, y que la tasa de capital a producto
es constante; con este supuesto el coeficiente de Verdoorn (λ) proporciona
una estimación insesgada de (1 – β)/α. Dicho esto, una vez que se obtiene
una medida de la tasa entre α y β se puede obtener una estimación de α + β.
Si α + β es más grande que 1, es posible afirmar que existen rendimientos
crecientes.
Siguiendo a McCombie y de Ridder (1984:273), la ecuación [8] es la espe-
cificación de Kaldor con el capital incluido y la especificación [9] es la de
[9]
[8]
[7]
11 Esto es relativamente cierto, en la medida en que las ecuaciones [6] y [7], corresponden a la función
de progreso técnico de Kaldor, asumiendo que la razón capital a producto se mantiene constante,
por lo que según Kaldor (1966), son validas sólo para el conjunto del sistema económico en el largo
plazo (Ocegueda 2003:1028).

Rowthorn (1975) con el capital incluido. De la ecuación [8] se obtiene que
α + β = (1 – φ)/γ. Y de la ecuación [9] se obtiene que α + β = ξ + ψ, de este
modo tenemos una medida directa de los rendimientos crecientes a escala.
Finalmente, como parte de la evaluación de la tercera ley de Kaldor se
estimó la siguiente ecuación:
p q e
pro M NM
= + σ χ η
Donde ppro es la tasa de crecimiento de la productividad en la economía, qM
es la tasa de crecimiento de la producción de bienes del sector manufacturero
y eNM es la tasa de crecimiento del empleo no manufacturero.

El objetivo central consiste en evaluar empíricamente la validez del enfoque
kaldoriano del crecimiento económico y con ello explicar las causas de la ac-
tual fase de estancamiento económico en México. A continuación se explica
detalladamente el origen y características de la muestra que se utilizó para
estimar cada una de las ecuaciones presentadas en la sección anterior.
Las ecuaciones [1], [2] y [5] se estimaron a través de la técnica de mínimos
cuadrados ordinarios con datos de sección cruzada, provenientes de las 32
entidades federativas, las cifras fueron deflactadas usando como año base
1993. Todas las cifras fueron obtenidas del Banco de Información Econó-
mica del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
de la sección correspondiente a Cuentas Nacionales y Producto Interno
Bruto por Entidad Federativa.
En el caso de la ecuación [1] se usaron las tasas de crecimiento del PIB
manufacturero y del PIB total para el periodo 1993-2010. Para la ecuación [2] se
usaron las tasas de crecimiento del PIB per cápita y del PIB manufacturero.
En el caso de la ecuación [5] se usaron datos en panel, además de utilizar
otra técnica econométrica que proporciona mayor información respecto a la
hipótesis. Para estimar la ecuación [5] se creó un panel compuesto por las
entidades que componen las regiones Frontera norte y Centro norte, usando
[9]

las tasas de crecimiento del PIB no manufacturero (agropecuario, minería,
construcción, electricidad, gas y agua, comercio, transportes, servicios finan-
cieros y servicios comunales) y del PIB manufacturero, de 1993 a 2010,
el objetivo consistió en demostrar la validez del enfoque kaldoriano en las
regiones con el mejor crecimiento económico relativo.
Finalmente, se utilizaron dos grupos de series de tiempo para verificar
la causalidad entre las variables de interés según la primera ley de Kaldor. El
primer grupo se integró por los logaritmos del PIB total y del PIB industrial
(incluye minería, construcción, manufacturas y electricidad, gas y agua), en
valores reales de 1993, del primer trimestre de 1982 al cuarto trimestre de
2009. El segundo grupo se integró por las series de los logaritmos del PIB total
y del PIB manufacturero, en valores reales de 1993, del primer trimestre de
1982 al cuarto trimestre de 2009.
Para la estimación de la ecuación [6] se usaron datos de sección cruzada
de treinta y dos entidades federativas (agrupadas en las siete regiones indi-
cadas) y nueve ramas de actividad manufacturera, con lo cual obtuvimos
un total de 288 observaciones de 1993 a 2003. Se usaron las tasas de creci-
miento de la productividad laboral y las del crecimiento del valor agregado
manufacturero, en valores reales de 1993; toda la información se obtuvo de
los Censos Industriales correspondientes a cada año.
La estimación de la ecuación [7] se realizó con datos de sección cruzada
de treinta y dos entidades federativas (agrupadas en las siete regiones) y
nueve ramas de actividad manufacturera, lo que arrojó un total de 288 obser-
vaciones de 1993 a 2003. Se usaron las tasas de crecimiento del empleo y
del valor agregado manufacturero, estas últimas en valores reales de 1993;
toda la información se obtuvo de los Censos Industriales correspondientes
a cada año.
La estimación de las ecuaciones [8] y [9] se realizó con datos agrupados
en panel de las treinta y dos entidades federativas (agrupadas en las siete
regiones) y nueve ramas de la manufactura, se usaron los periodos 1993-1998
y 1998-2003. Las variables consideradas fueron las tasas de crecimiento del
valor agregado, empleo y formación bruta de capital en las manufacturas. Los
datos fueron deflactados con base 1993 y transformados en logaritmos.

Finalmente, para la estimación de la ecuación [10] se utilizaron datos
provenientes del Sistema de Cuentas Nacionales por entidad para el caso del
PIB del sector manufacturero, Encuesta Nacional de Empleo y de los Censos
de Población y Vivienda para el caso del empleo no manufacturero. La pro-
ductividad global se aproximó por medio del PIB per cápita. Se creó un panel
con dos periodos, 1993-1999 y 2000-2004. Para el año de 1993 se utilizó la
población ocupada por sector en 1990.


En el cuadro 4 se reportan los resultados de la estimación de la primera ley
de Kaldor con datos de sección cruzada para el periodo 1993-2010.
De forma general, los resultados confirman la existencia de una relación
positiva entre la tasa de crecimiento del producto manufacturero y el creci-
miento del producto total. Existe evidencia para suponer que en la economía
mexicana y en sus regiones las manufacturas son un sector fundamental en
la explicación de las bajas tasas de crecimiento económico registradas de
1993 a 2010.
Específicamente, las estimaciones de las ecuaciones [1] y [2] para todo el
periodo arrojaron coeficientes significativos con el signo correcto, para ser
modelos de una sola variable explicativa presentaron una aceptable bondad
de ajuste (particularmente la primera). La ecuación [1] superó todas las prue-
bas realizadas a las estimaciones, no así la [2] en la que no se pudo demostrar
que los residuos se distribuyen normalmente. De cualquier forma, estas dos
primeras ecuaciones no son definitivas (véase el cuadro 4).
La estimación de la ecuación [5] indica que la tasa de crecimiento de la
producción manufacturera se encuentra correlacionada positivamente con
la tasa de crecimiento de la producción no manufacturera para el periodo
1993-2010. La bondad de ajuste es relativamente aceptable y se logró de-
mostrar que los residuos cumplen con la condición de homocedasticidad
y normalidad. Además, la prueba de Ramsey indica que la forma funcional
elegida es la correcta. De esta forma, para las regiones de México un incre-

mento de 1% en el PIB manufacturero se correlaciona con un incremento
de 0.34% del PIB no manufacturero o de 0.46% si se considera el valor del
intercepto.



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
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   
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 
 
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 
 
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 
 
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


Dados los resultados, existen suficientes elementos para considerar que en
la economía mexicana la hipótesis kaldoriana del crecimiento es válida.
A pesar de que se ha demostrado la existencia de una correlación positiva
entre la tasa de crecimiento del PIB manufacturero y el PIB total, nada se sabe
sobre el proceso de causalidad estadística; para ello enseguida se utilizan
series de tiempo.
Con las series se siguieron cuatro etapas: en la primera se analila estacio-
nariedad; en la segunda, la cointegración (procedimiento de Engle y Granger);

en la tercera se realizó un modelo de corrección del error, y en la cuarta se
indagó la relación y dirección de causalidad (prueba de Granger).12
La validez de la primera ley de Kaldor para la economía mexicana queda
confirmada al realizar la prueba de causalidad de Granger; en función de
ésta el PIB industrial es causa del PIB total y no ocurre lo mismo a la inversa
(véase el cuadro 5).



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  
  
Si se utilizan las series de PIB total y manufacturero, los resultados confirman
que el primero es causado estadísticamente por el segundo, resultado que
respalda la hipótesis sostenida. Las manufacturas representan el motor del
crecimiento económico y puede asegurarse que la causa principal del estan-
camiento económico en México obedece a la insuficiencia dinámica manu-
facturera (véase el cuadro 6).



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  
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  
12 Por cuestiones de espacio, se omiten los cuadros con las pruebas respectivas y únicamente se
presentan los cuadros finales con las pruebas de causalidad de Granger. El lector interesado en los
resultados de cada paso puede solicitarlos mediante un correo electrónico.

Se decidió estimar la ecuación [5] con datos en panel de las doce entidades
que componen las dos regiones relativamente más dinámicas y manufactu-
reras (Centro norte y Frontera); se realizaron dos modelos, uno de efectos
fijos y otro de efectos aleatorios, para las tasas de crecimiento anuales del
periodo 1993-2010. En el cuadro 7 se presentan los resultados para los dos
modelos.


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Los resultados indican que en las regiones Frontera norte y Centro norte, las
industrias manufactureras son un importante factor de su éxito relativo. Los
modelos de efectos fijos y aleatorios confirman que el PIB no manufacturero
responde de forma positiva a los cambios en el PIB manufacturero, confirmán-
dose que en estas regiones es la tasa de crecimiento de las manufacturas la
que contribuye a su mejor desempeño a lo largo del periodo. Debe destacarse
lo robusto de las estimaciones y el hecho de que de acuerdo con la prueba
de Hausman los efectos aleatorios no están correlacionados con la variable
explicadora, con lo que el mejor modelo es el de efectos aleatorios, además la
prueba de efectos fijos no pudo rechazar la hipótesis nula de que los efectos
fijos de la sección cruzada eran redundantes (véase el cuadro 8).

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A partir de estos resultados y lo expuesto antes se confirma la primera ley
de Kaldor para la economía mexicana, tanto a nivel macroeconómico como
a nivel regional, conclusión que se había adelantado de forma descriptiva
en las secciones anteriores. Teniendo esto como base explicativa, es posible
afirmar que la insuficiencia dinámica del sector manufacturero explica la
desaceleración en el crecimiento económico de México. El paso siguiente
consiste en evaluar la ley Verdoorn-Kaldor.
La estimación de la ley Verdoorn ofrece evidencia de la existencia o no
de rendimientos crecientes a escala en la industria manufacturera y con ello
es posible determinar la existencia o no de procesos de causación circular
acumulativa virtuosa en las regiones o a nivel agregado.
Su cumplimiento significa que la productividad se determina de manera
endógena por el ritmo de acumulación, además de confirmarse el incremento
del empleo como consecuencia del incremento en la producción. Desde la
perspectiva kaldoriana, el ritmo de expansión del mercado es lo que incrementa
la productividad, el supuesto esencial es la existencia de rendimientos crecien-
tes a escala, derivados de las interacciones de los factores estáticos y dinámicos,
asociados con los incrementos de la escala de producción industrial.
A partir de la información estadística de las secciones anteriores se sabe
que el empleo no ha crecido en México, como resultado de los magros resul-
tados en materia de crecimiento económico, y que dicho crecimiento (o su
ausencia) se correlaciona con el estancamiento del sector manufacturero.
México, en lo general, se encuentra con un nivel de producción manufactu-
rera estancado y por ende con un estancamiento en la producción y el empleo
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global, lo que al mantenerse por un periodo largo de tiempo ha provocado la
reducción del bienestar de la población.
Teniendo en cuenta lo anterior, en el cuadro 9 se presentan los resultados
de estimar con datos de sección cruzada el núcleo de nuestra teoría base
para el periodo 1993-2003. La estimación de la ecuación [6] en un primer
momento indicó que existían rendimientos crecientes en las manufacturas
mexicanas,13 en un segundo momento, después de realizada la prueba de
Wald, se comprueba que no es así; adicional a lo anterior, los residuos no
lograron superar ninguna de las pruebas efectuadas (véase el cuadro 9).
La estimación de la ecuación [7] indica que existen rendimientos crecientes
en las manufacturas mexicanas para el periodo 1993-2003, resultado que se
confirma al realizar la prueba de Wald. Debe destacarse que el coeficiente
encontrado es similar al que se reporta en la literatura especializada. La bon-
dad de ajuste de esta estimación es aceptable y parece que no hay problemas
de autocorrelación de primer orden; también la prueba de Ramsey indica
una correcta forma funcional y no hay problemas de heterocedasticidad.
El único inconveniente tiene que ver con el hecho de que los residuos no
se distribuyen normalmente.
Los resultados de la estimación de la ley Verdoorn-Kaldor con datos de
sección cruzada, en lo general, no arrojan pruebas definitivas en torno a la
hipótesis de investigación, por ello se procedió a realizar estimaciones con
panel de datos.
A continuación, en los cuadros [10] y [11] se presentan los resultados de
estimar la ley (especificación de Kaldor y Rowthorn) con datos agrupados en
panel.14 En lo general, se confirma la existencia de rendimientos crecientes
en las manufacturas regionales mexicanas.
La estimación de la ley con la especificación de Kaldor indica que el grado
de rendimientos crecientes es de alrededor de 2.98 en las regiones mexicanas,
la prueba de Wald indica que este valor es estadísticamente significativo.
13 Siguiendo a McCombie y Roberts (2007), los rendimientos en las ecuaciones [6] y [7] se calculan a
partir de suponer que en las manufacturas los valores relativos de las elasticidades del producto son
las mismas (α = β). En el primer caso se supone que el coeficiente de Verdoorn es igual a (α + β 1/β)
y en el segundo que es igual a (1 – α/β).
14 No se reportaron las pruebas de redundancia en los efectos fijos por falta de espacio.
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La prueba de Hausman indica que los efectos aleatorios no se encuentran
correlacionados con las variables explicativas, por lo que el mejor modelo
es de efectos aleatorios (véase el cuadro 10).
La estimación de la ley Verdoorn con la especificación de Rowthorn
también aportó elementos para suponer que existen rendimientos crecientes
en las manufacturas regionales, aunque la variable de capital no resultó signifi-
cativa. De acuerdo con esta especificación, los rendimientos crecientes son del
orden de 1.18, bastante menores que los encontrados con la especificación
de Kaldor (véase el cuadro 11).
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El crecimiento de la demanda por productos industriales es la principal fuerza
que determina el crecimiento de largo plazo de una economía, lo anterior
ha sido demostrado parcialmente para el caso de la economía mexicana,
tanto en términos regionales como a nivel agregado. Las dos primeras leyes
de Kaldor, particularmente la primera, cuentan con el respaldo necesario
para ser aceptadas y, como se muestra enseguida, la tercera también puede
ser sostenida con información de las regiones mexicanas.
La tercera ley se estimó tanto con datos de sección cruzada como con
datos en panel y los resultados fueron exactamente los mismos. Cada vez que
se incrementa la producción industrial manufacturera o se reduce el empleo
no manufacturero se incrementa la productividad global de la economía15
(véase el cuadro 12).
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El crecimiento de la industria manufacturera es un elemento fundamental
para el crecimiento económico y el empleo de una economía. A partir de los
resultados econométricos se puede asegurar que el estancamiento económico
en México es resultado de la insuficiencia dinámica manufacturera, la causa
15 En McCombie (1981) se encuentra un análisis sobre las implicaciones de esta ley.

de dicha problemática obedece a factores estructurales que requieren de una
política industrial para el fomento del crecimiento.

La economía mexicana vive desde principios de los años ochenta y parti-
cularmente desde 1993 un marcado proceso de desaceleración en su creci-
miento económico, con sus particularidades para cada una de las regiones.
Cuando las instituciones de la economía, principalmente el Estado, se
encontraban abocadas a generar una industria sólida, que pudiera satisfacer
los requerimientos del mercado interno, el crecimiento fue excepcional. Las
manufacturas y su crecimiento fueron el elemento dinámico en el pasado,
desafortunadamente se incurrió en excesos de protección y se cometieron
muchos errores, lo que obligó a cambiar de estrategia.
A principio de los años noventa la economía vivió las consecuencias del
agravamiento de una serie de problemas estructurales que se quisieron corre-
gir de forma radical abriendo la economía unilateralmente, desregulando y
vendiendo las empresas públicas que se consideraron ineficientes y poco
estratégicas dentro de la nueva agenda de desarrollo nacional. Diecisiete años
después se puede decir, a partir de los resultados reportados en este artículo,
que la estrategia económica ha sido ineficiente en su objetivo de lograr un
crecimiento económico alto y sostenido.
Es posible que el estancamiento sea un factor que ha contribuido al
fomento de la pobreza, marginación, informalidad, migración ilegal y crimi-
nalidad. El empleo, variable básica del bienestar humano, ha estado prácti-
camente ausente durante todos estos años; sin crecimiento no hay empleo y
sin empleo ingresos, y sin ellos el mercado no crece y se perpetua el círculo
vicioso de estancamiento económico.
A partir de las estimaciones realizadas se concluye lo siguiente: las bajas
tasas de crecimiento económico regional y, por tanto, nacional de la economía
mexicana se encuentran correlacionadas con la insuficiencia dinámica del
sector manufacturero. Dado que la productividad (y el empleo) es determi-
nada por el crecimiento de la producción manufacturera, ésta se encuentra
deprimida, lo que fortalece el proceso de estancamiento.

Para que el país crezca de forma elevada y sostenida se necesita de una
estrategia macroeconómica enfocada a tal objetivo y de una política indus-
trial. Resulta urgente incrementar la tasa de crecimiento del sector manu-
facturero, tarea que corresponde a la política industrial. Se debe construir
un núcleo endógeno de dinamización tecnológica.
Finalmente, la política industrial que se proponga debe tomar en cuenta
tanto los errores como los aciertos del pasado. Las circunstancias actuales
dejan claro que no es con un gobierno altamente intervencionista como se
logran mejores resultados, ni tampoco con una estrategia que fundamental-
mente se base en el mercado: lo que se requiere es evitar la entronización
de esos dos elementos, reconocer la importancia de su interdependencia y
plantear medidas que puedan ser exitosas dadas las características locales y las
exigencias internacionales.

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... La segunda ley, conocida como ley de Verdoorn, establece que los incrementos en el producto manufacturero inducirán a un aumento de la productividad del trabajo dentro del mismo sector; ello como resultado del proceso de aprendizaje derivado de la división del trabajo que genera mayor habilidad, y de la incidencia de un progreso técnico mayor en la manufactura que en otros campos (véase Ocegueda, 2003;Sánchez, 2011;y Kaldor, 1966). Para la evidencia empírica del presente trabajo, el análisis estadístico para validar la segunda ley parte de estimar las ecuaciones siguientes Ocegueda, 2003): ...
... Una alternativa más para estimar esta ley es la propuesta de Sánchez (2011), quien emplea el crecimiento de la productividad total de la economía (P t ), el crecimiento de la producción de bienes manufactureros (Y m ) y la tasa de crecimiento del empleo no manufacturero (L n ): y el empleo manufacturero por entidad federativa; la misma metodología fue aplicada a los datos nacionales. Se considera el empleo no manufacturero con el objetivo de excluir del empleo total el empleo del sector manufacturero, con la finalidad de evitar doble contabilidad, así como para establecer una diferencia clara entre el empleo generado dentro del sector de la manufactura del que se genera fuera de este sector. ...
... Para la hipótesis de la tercera ley de Kaldor fueron propuestas dos ecuaciones, como se puede apreciar en el Cuadro 3. La primera, ecuación 3.1´ del Cuadro I.3, siguiendo a Ocegueda (2003), propone que la variable a explicar sea la del crecimiento de la productividad no manufacturera; mientras que la segunda, ecuación 3.2´ del Cuadro 3, de acuerdo con Sánchez (2011), establece como variable a explicar la tasa de crecimiento de la productividad total de la economía. Nota: Los valores entre paréntesis son la probabilidad del estadístico t y del estadístico F. Son paneles balanceados con n = 32, que corresponden al número de entidades federativas de México; T = 20 años, que corresponden a la información anual para el periodo 1998-2017; 604 observaciones. ...
Chapter
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El objetivo de esta investigación es conocer la influencia que ejerce la innova- ción en la gestión administrativa y en el desempeño comercial de las Mipymes del estado de Colima. En este trabajo se considera el empleo de modelos de ecuaciones estructurales, donde las variables de gestión administrativa actúan como mediadoras entre la innovación y el desempeño comercial de las Mipymes estudiadas. El trabajo destaca que la innovación analizada (de mercado y de producto) no influye directamente en el desempeño comercial de las Mipymes del estado. Este resultado, aunque refuta ciertas hipótesis de trabajo, es acorde con lo que otros investigadores han encontrado al aplicar metodologías similares.
... Entre los argumentos por explicar el bajo crecimiento de esas décadas destaca el insuficiente crecimiento de las manufacturas, que ha limitado la capacidad de arrastre de las empresas exportadoras al resto del sistema productivo nacional, y el quiebre que, de manera sistemática se ha venido dando en las cadenas de valor agregado local del sistema industrial -y el productivo en general-por la desaparición o rotura de encadenamientos hacia atrás y hacia adelante en las actividades orientadas al mercado local (Sánchez-Juárez y Moreno-Brid, 2016). Los especialistas han destacado la importancia del sector y se ha argumentado que es el motor del crecimiento económico, particularmente aquellas manufacturas que incorporan mayor progreso tecnológico, científico y de innovación (Sánchez-Juárez y Moreno-Brid, 2016;Sánchez, 2012;2011). Específicamente, se sostiene que es el sector más importante de la actividad económica porque su crecimiento produce externalidades y encadenamientos al resto del sistema (Sánchez-Juárez, 2012;2011): Sin manufacturas en crecimiento las posibilidades de conectar y ampliar la producción del resto de sectores se reducen. ...
... Los especialistas han destacado la importancia del sector y se ha argumentado que es el motor del crecimiento económico, particularmente aquellas manufacturas que incorporan mayor progreso tecnológico, científico y de innovación (Sánchez-Juárez y Moreno-Brid, 2016;Sánchez, 2012;2011). Específicamente, se sostiene que es el sector más importante de la actividad económica porque su crecimiento produce externalidades y encadenamientos al resto del sistema (Sánchez-Juárez, 2012;2011): Sin manufacturas en crecimiento las posibilidades de conectar y ampliar la producción del resto de sectores se reducen. Las manufacturas son el motor del crecimiento económico por la presencia de rendimientos crecientes (…). ...
... En este sentido, y atendiendo a la evidencia de la historia económica de México, los argumentos de Kaldor (1966) continúan ofreciendo elementos centrales para analizar el desempeño de la industria manufacturera en las décadas recientes y, sobre todo, su relación e impacto en la tendencia de crecimiento de la economía mexicana. Recuérdese que Kaldor considera que el crecimiento se detona en el sector industrial por las relaciones de valor que genera, a través de encadenamientos productivos hacia adelante y hacia atrás, por el incremento en la productividad de la mano de obra ocupada dentro del mismo sector que trae consigo un incremento en la productividad total (Calderón y Sánchez, 2012;Sánchez, 2011). ...
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The manufacturing sector is the most dynamic sector in Mexico. It is important for explaining the long-term performance of the Mexican economy, especially during the last decades where the location of production has been reconfigured since the commercial liberalization having favorable effects for the entities in the northern border. We use official information from INEGI and models for spatial panel data to analyze the performance of the manufacturing production in the Mexican federal entities, and to confirm if the manufacturing sector has been the driving force of the economic growth of Mexico. We conclude that during the period between 1998 to 2018, the growth of the manufacturing production and the labor productivity of the federal entities have spillover effects in the adjacent neighboring entities that produce driving effects in the economic growth.
... La segunda ley, conocida como ley de Verdoorn, establece que los incrementos en el producto manufacturero inducirán a un aumento de la productividad del trabajo dentro del mismo sector; ello como resultado del proceso de aprendizaje derivado de la división del trabajo que genera mayor habilidad, y de la incidencia de un progreso técnico mayor en la manufactura que en otros campos (véase Ocegueda, 2003;Sánchez, 2011;y Kaldor, 1966). Para la evidencia empírica del presente trabajo, el análisis estadístico para validar la segunda ley parte de estimar las ecuaciones siguientes Ocegueda, 2003): ...
... Una alternativa más para estimar esta ley es la propuesta de Sánchez (2011), quien emplea el crecimiento de la productividad total de la economía (P t ), el crecimiento de la producción de bienes manufactureros (Y m ) y la tasa de crecimiento del empleo no manufacturero (L n ): y el empleo manufacturero por entidad federativa; la misma metodología fue aplicada a los datos nacionales. Se considera el empleo no manufacturero con el objetivo de excluir del empleo total el empleo del sector manufacturero, con la finalidad de evitar doble contabilidad, así como para establecer una diferencia clara entre el empleo generado dentro del sector de la manufactura del que se genera fuera de este sector. ...
... Para la hipótesis de la tercera ley de Kaldor fueron propuestas dos ecuaciones, como se puede apreciar en el Cuadro 3. La primera, ecuación 3.1´ del Cuadro I.3, siguiendo a Ocegueda (2003), propone que la variable a explicar sea la del crecimiento de la productividad no manufacturera; mientras que la segunda, ecuación 3.2´ del Cuadro 3, de acuerdo con Sánchez (2011), establece como variable a explicar la tasa de crecimiento de la productividad total de la economía. Nota: Los valores entre paréntesis son la probabilidad del estadístico t y del estadístico F. Son paneles balanceados con n = 32, que corresponden al número de entidades federativas de México; T = 20 años, que corresponden a la información anual para el periodo 1998-2017; 604 observaciones. ...
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En la actualidad existe una fuerte preocupación por el impacto del elevado consumo de energía en el deterioro del medio ambiente y, en consecuencia, en el desempeño de la actividad productiva. Por esta razón, en la última década muchos académicos han investigado el papel de las actividades de los intermediarios financieros en el consumo de energía, que a su vez afecta al crecimiento económico. En este trabajo, estudiamos el efecto del crédito bancario otorgado a los tres sectores económicos (Agropecuario, silvícola y pesquero; Industrial; y Servicios y otras actividades) sobre el consumo de energía eléctrica, con un panel de datos de las 32 entidades federativas de México durante el periodo 2003-2017. Después de indagar sobre la estacionariedad de las series, analizamos las series con los modelos Promedio de Grupos Agrupado (PMG), Promedio de Grupos (MG) y Efectos Fijos Dinámicos. En términos generales, concluimos que en el largo plazo el crédito bancario ejerce una influencia positiva sobre el consumo de energía eléctrica, cuya relación no se observa tan fuerte en el corto plazo. Esto implica que el desarrollo de los intermediarios financieros ha impulsado al consumo de energía en México.
... Although increasing returns to scale may have several causes, the division of labour has traditionally been cited as the main one. According to Sánchez (2011), Adam Smith's ideas on this subject were later improved upon by Young (1928) and then indirectly by a number of development economists -Rosenstein-Rodan (1943), Nurkse (1952), Hirschman (1958), Myrdal (1971) and Prebisch (1959), among others-for whom industry was the engine of growth, either because of increasing returns to scale or because of its productive linkages. ...
... In two-digit estimates, 19 industries show increasing returns to scale. Sánchez (2011) analyses the stagnation in Mexico's relationship with manufacturing and increasing returns using a Kaldorian approach. Using a series of econometric models, he tests Kaldor's three growth laws and finds, among other results, that the estimate of the law using Kaldor's specification indicates that the degree of increasing returns is around 2.98 in the Mexican regions, the Wald test indicates that this value is statistically significant. ...
... , where Y t is the current production level and Y t-1 the previous one; µ can be specified at different levels to achieve more or less high degrees of increasing returns to scale; in the main simulation, we specified µ = 1.5 for 12 key sectors, which is consistent with the results of Sánchez (2011) and Castañeda and Garduño (2000) for Mexico. For the remaining 35 sectors, we specified µ = 0 (in other words, they do not develop increasing returns to scale). ...
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The most developed countries have generally had an active State, a driving, regulatory and protectionist State, among other roles, although the most consolidated concept seems to be that of a developmental State. In this paper, a social accounting matrix of Mexico is constructed in order to design a dynamic-recursive applied general equilibrium model to analyse and quantify the impact of policies that were promoted by the State; in particular, policies aimed at increasing private savings and subsidies for the consumption of domestic inputs. The implementation of these simple policies was found to have a substantial positive impact overall, from which important economic policy elements for a development strategy emerge.
... Kehoe y Ruhl (2011) lo atribuyen a la falta de reformas que fomenten la competitividad en la economía, promuevan el estado de derecho y eliminen las rigideces del mercado laboral. Sánchez (2011Sánchez ( , 2012Sánchez ( , 2013 En el reporte "A tale of two Mexicos: growth and prosperity in a two-speed economy", Bolio et al. (2014) argumentan que la causa del bajo crecimiento es la baja productividad del sector informal. Mientras Srithongrung y Sánchez-Juárez (2015) y Sánchez-Juárez y García-Almada (2016) concluyen que un determinante fundamental del crecimiento es la inversión realizada por el sector público, para su resolución se requiere una reforma fiscal que contribuya a una mejor recaudación con el objetivo de canalizar recursos a obras públicas. ...
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Este capítulo tiene como finalidad evaluar la trayectoria observada de crecimiento económico y empleo formal registrado en la economía mexicana y sus regiones para el periodo 2000-2019. La meta fue identificar los logros y retrasos en materia de cumplimiento del octavo de los objetivos para el desarrollo sostenible del PNUD. Adicional a esto, en virtud del diagnóstico se realizan propuestas de política económica en lo referente a dinamizar la producción de bienes y servicios y aumentar el número de trabajos dentro del sector formal.
... Sin embargo, numerosos trabajos sobre el tema muestran evidencia de que el sector manufacturero ha dejado de ser el motor de crecimiento de la economía mexicana (Loría, 2009;Sánchez, 2011;y Cruz, 2014). De acuerdo con Cruz (2014), esto ha ocasionado la desindustrialización prematura de la economía, y según Loría (2009), provocó la transición hacia la terciarización de la actividad económica. ...
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Se analiza la producción y el empleo en México y en la manufactura con un enfoque multisectorial. Este capítulo ofrece un diagnóstico sobre la situación actual y una revisión de la producción y el empleo en México y en la manufactura en los últimos 50 años. Se revisa la evolución de la estructura productiva y del empleo a nivel nacional por sector de actividad económica y en la industria manufacturera por subsector de actividad.
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En México existe un panorama muy heterogéneo sobre la productividad, mismo que se ve reflejado en uno de los sectores fundamentales de la economía, la industria manufacturera. Ya que, conviven empresas de clase mundial con un cúmulo de empresas cuyas economías de escala presentan una baja productividad debido al rezago tecnológico, lo que se traduce en una baja tasa de crecimiento de las empresas. El objetivo del presente trabajo es identificar la dinámica productiva de las fuentes del crecimiento de la región centro en la industria manufacturera. La metodología empleada es a partir de un par de instrumentos: El Residuo de Solow con un modelo empírico a partir de una función tipo Cobb-Douglas para determinar la evolución de la productividad total (PTF) de los factores. Adicionalmente, se emplean los diagramas sunrise/sunset para establecer las contribuciones de cada entidad a la PTF de la región. Los resultados confirman, con un crecimiento de 0.12 en la PTF para la región en todo el periodo, la desconcentración de las actividades manufactureras en la que tanto la región centro como la Ciudad de México por lo que se concluye que dejaron de ser el mayor núcleo industrial del país lo cual ha implicado un menor dinamismo de la PTF a nivel nacional y con ello una disminución en la contribución de las manufacturas al desarrollo económico del país. Asimismo, el rendimiento presentado por las entidades de la región centro registra niveles ineficientes siendo la gran “perdedora” la Ciudad de México al tener decrecimientos en la PTF y con ello ha disminuido drásticamente su contribución e importancia en las manufacturas mexicanas.
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Esta investigación tiene como objetivo analizar la industria manufacturera de la frontera norte de México para identificar las tendencias de su desarrollo en el periodo de 1999 a 2019. Se plantea la hipótesis de que su desempeño ha sido de alta especialización, lo que hace difícil la presencia de desindustrialización como patrón de cambio estructural. Para alcanzar el objetivo y contrastar la hipótesis se calcularon un índice de cambio estructural, un coeficiente de especialización, y un modelo con datos panel para analizar los determinantes del coeficiente de especialización. Los resultados sugieren que no existe un proceso de desindustrialización en la frontera norte, por la alta especialización en la manufactura, que se explica por variables que favorecen a la manufactura como el pib de Estados Unidos, el tipo de cambio real, la inversión y la población ocupada.
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El objetivo de este artículo es investigar a nivel regional la situación del sector manufacturero en la economía ecuatoriana y su influencia en el crecimiento económico para el período 2007-2020, utilizando como base teórica las leyes de crecimiento económico de Kaldor. En Ecuador, el sector manufacturero no presenta un desarrollo significativo, representa el 20.8\% del valor agregado bruto nacional, con una tasa de crecimiento promedio del 1.5\% anual durante el período de estudio, por debajo del sector primario y de servicios, con un 3\% y 2.7\% respectivamente. Por otro lado, al realizar el análisis utilizando un modelo econométrico de panel estático y dinámico a nivel provincial, los resultados de los ejercicios empíricos sugieren que la industria ecuatoriana esta correlacionada positivamente con el nivel de productividad del trabajo y con el crecimiento de los sectores restantes de la economía. Asimismo, los resultados para la Segunda Ley de Kaldor muestran la existencia de rendimientos crecientes a escala, al menos cuando se utiliza información a nivel regional para el período de estudio. Finalmente, este estudio recomienda políticas públicas orientadas a promover el desarrollo del sector manufacturero con el objetivo de propiciar un desarrollo económico sostenible en Ecuador.
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Este capítulo tuvo como objetivo demostrar que la Guerra contra el Narcotráfico (GCN) llevada a cabo durante el sexenio de Felipe Calderón impactó negativamente el desempeño económico regional mexicano. Para cumplir con lo anterior se utilizó la Ley Verdoorn-Kaldor condicionada por las variables de homicidios, estados intervenidos militarmente, IED y crisis. Se comparó el comportamiento de la economía antes (2000-2006) y durante la GCN (2007-2012) usando para ello datos estatales provenientes del INEGI. Tras aplicar el método de panel de datos con efectos fijos el resultado general fue que los rendimientos crecientes eran de 1.73 en el primer periodo y 1.20 en el segundo, lo que demuestra de forma indirecta que la economía se deterioró como consecuencia de la GCN.
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This paper investigates the impact of externalities on the growth of manufacturing employment in the northern border states of Mexico. The process of economic globalization has been determinant in the restructuring of the manufacturing industry in this region. The study uses a model of externalities, based on relative agglomeration indexes, to develop an econometric assessment of the effect of external economies on manufacturing employment growth. The results show faster growth in the border region, while the central region exhibits a relative decrease.
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My subject may appear alarmingly formidable, but I did not intend it to be so. The words economic progress, taken by themselves, would suggest the pursuit of some philosophy of history, of some way of appraising the results of past and possible future changes in forms of economic organisation and modes of economic activities. But as I have used them, joined to the other half of my title, they are meant merely to dispel apprehensions, by suggesting that I do not propose to discuss any of those alluring but highly technical questions relating to the precise way in which some sort of equilibrium of supply and demand is achieved in the market for the products of industries which can increase their output without increasing their costs proportionately, or to the possible advantages of fostering the development of such industries while putting a handicap upon industries whose output can be increased only at the expense of a more than proportionate increase of costs. I suspect, indeed, that the apparatus which economists have built up for dealing effectively with the range of questions to which I have just referred may stand in the way of a clear view of the more general or elementary aspects of the phenomena of increasing returns, such as I wish to comment upon in this paper…