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Comparison of two HIV postexposure prophylaxis regimens among men who have sex with men in Amsterdam: Adverse effects do not influence compliance

Department of Infectious Diseases, Public Health Service Amsterdam (GGD Amsterdam), Amsterdam, The Netherlands.
Sexually transmitted diseases (Impact Factor: 2.75). 11/2010; 37(11):681-6. DOI: 10.1097/OLQ.0b013e3181e2f999
Source: PubMed

ABSTRACT To compare 2 regimens for HIV postexposure prophylaxis (PEP) as to safety, adherence, outcome, and follow-up in men who have sex with men (MSM) in Amsterdam.
Since 2000, all MSM starting HIV PEP in Amsterdam have been followed in 1 location. The regimen was comprised of zidovudine or lamivudine and nelfinavir (regimen 1) until 2005, when nelfinavir was replaced by atazanavir (regimen 2). All patient data, including data on PEP side effects and testing for alanine aminotransferase (ALT), were systematically recorded and compared between the 2 regimens from 2000 to 2007.
HIV PEP was prescribed 309 times to MSM. Of the 261 who were followed up, 237 (91%) completed their 28-day course. Although fewer patients had diarrhea on regimen 2 than on regimen 1 (P = 0.00), the proportion completing either course was the same: 98 of 110 (89%) and 139 of 151 (92%), respectively (P = 0.42). Only 1 patient with severely elevated ALT was advised to stop PEP, he also had serious illness. MSM at least 30 years of age and MSM who had sex with a partner known to be HIV-positive completed their course significantly more often than those under 30 and those who had sex with a partner of unknown HIV status (P < 0.005). Of MSM who completed PEP, 5 seroconverted for HIV despite good adherence to PEP. None of their viruses were resistant to the PEP regimen used.
No difference in adherence was found between the 2 regimens, even though fewer adverse effects were reported on regimen 2. ALT need not be routinely tested to monitor adverse effects. The 5 seroconversions were not likely caused by PEP failure, but rather by ongoing HIV exposures.

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  • American Journal of Preventive Medicine 01/2013; 44(1):S80–S85. DOI:10.1016/j.amepre.2012.09.036 · 4.28 Impact Factor
  • Value in Health 11/2006; 9(6). DOI:10.1016/S1098-3015(10)63251-2 · 2.89 Impact Factor
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    ABSTRACT: La actualización de estas recomendaciones de tratamiento antirretroviral del adulto se han consensuado por un panel de expertos del Grupo de Estudio de Sida y del Plan Nacional sobre el Sida. Para ello se han revisado los resultados de eficacia y seguridad de ensayos clínicos, estudios de cohortes y de farmacocinética publicados en revistas biomédicas (localizadas mediante los buscadores PubMed y Embase) o presentados en congresos. Se han definido tres niveles de evidencia según la procedencia de los datos: estudios aleatorizados (nivel A), de cohortes o de caso-control (nivel B) u opinión de expertos (nivel C). En cada una de las situaciones se ha establecido recomendar, considerar o no recomendar el tratamiento antirretrovir<l (TAR). El TAR se basa en combinaciones de tres fármacos y constituye el tratamiento de inicio de elección de la infección crónica por el VIH. Se recomienda iniciar el TAR en los pacientes con infección por VIH sintomática. Se incluyen directrices sobre el inicio de los enfermos con un evento infeccioso tipo C. En los pacientes asintomáticos el inicio de TAR se basará en los resultados de determinación de linfocitos CD4 (CD4/ μl), en la carga viral plasmática (CVP) y en las comorbilidades del paciente: a) si los linfocitos CD4 son inferiores a 350 células/μl se recomienda iniciar el TAR; b) en caso de que los linfocitos CD4 se encuentren entre 350 y 500 células/μl se recomienda el tratamiento salvo en casos de número estable de CD4, CVP baja o poca predisposición del paciente; c) si los linfocitos CD4 son superiores a 500 células/μl en general se puede diferir el tratamiento, pero se puede considerar en los pacientes con cirrosis hepática, hepatitis crónica por virus C, hepatitis B que requiera tratamiento, riesgo cardiovascular elevado, nefropatía VIH, CVP superior a 100.000 copias/ml, proporción de CD4 inferior a 14%, edad superior a 55 años y en parejas serodiscordantes con riesgo de transmisión sexual. El esquema terapéutico debe incluir dos inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido o nucleótido (AN) y un inhibidor de la transcriptasa inversa no análogo (NN) o dos AN y un inhibidor de la proteasa potenciado con ritonavir (IP/ r) aunque son posibles otras combinaciones. Se han seleccionado y priorizado por consenso combinaciones concretas de fármacos, algunas de ellas coformuladas. El objetivo del TAR es conseguir una CVP indetectable. La adherencia al TAR desempeña un papel fundamental en la duración de la respuesta antiviral. Las opciones terapéuticas tras los fracasos del TAR son limitadas, pero con los estudios genotípicos se puede conseguir el objetivo de CVP indetectable con los fármacos disponibles. La toxicidad es un factor cada vez menos limitante del TAR, cuyos beneficios superan los posibles perjuicios. También se comentan los criterios de TAR en la infección aguda, en la mujer, el embarazo y la prevención de la transmisión materno-fetal, así como la profilaxis pre y postexposición (laboral o no) y el manejo de la coinfección del VIH con los virus VHC y VHB.
    Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica 03/2011; DOI:10.1016/j.eimc.2010.12.004 · 1.88 Impact Factor
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