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ANESTRO POSPARTO EN GANADO BOVINO EN EL TRÓPICO

Revista Mvz Cordoba 01/2009;
Source: DOAJ

ABSTRACT La productividad y rentabilidad de las empresas ganaderas depende en gran medida de la capacidad fisiológica de las hembras para cumplir con el objetivo de tener una cría por año. Un factor determinante para lograrlo es reducir al máximo el periodo de anestro posparto, que es el tiempo luego del parto durante el cual no existen suficientes niveles pulsátiles de hormona luteinizante (LH) que permitan un desarrollo final del folículo y la consiguiente ovulación. Dos factores intervienen principalmente en este fenómeno: la nutrición y el amamantamiento. Existen señales metabólicas que indican al eje hipotálamo-hipófisis que se ha alcanzado un equilibrio en el balance energético para que este inicie la secreción de hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) y se inicie el restablecimiento de la actividad reproductiva. Por su parte, el estimulo que ejerce el ternero sobre la vaca genera secreción de endorfinas endógenas a nivel hipotalámico que también van a inhibir la liberación de GnRH. Otros factores que modulan los efectos de la nutrición y el amamantamiento son la edad, numero de partos, raza, estrés calórico y factores sociales (efecto macho y hembra). Generalmente, luego de la primera ovulación, se presenta un ciclo estral de corta duración que corresponde a una luteolisis temprana en respuesta a la prostaglandina F2 alfa (PGF2a) de origen uterino; sin embargo, los niveles de progesterona producidos durante este corto periodo ejercen un importante papel en el establecimiento de la ciclicidad subsecuente.

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    ABSTRACT: Objetivo. Evaluar las concentraciones de progesterona, la manifestación de estro y las tasas de preñez en vacas Bos indicus sometidas a varios protocolos de sincronización del estro con un implante de norgestomet usado previamente. Materiales y métodos. Sesenta vacas recibieron un implante auricular de norgestomet reutilizado y fueron distribuidas en uno de cuatro protocolos: (1) benzoato de estradiol (BE) + progesterona (P4) + prostaglandina F2α (PG) (BE+P4+PG); (2) valerato de estradiol (VE) + norgestomet (NG) (VE+NG); (3) el mismo protocolo BE+P4+PG, asociado con 400 UI de gonadotropina coriónica equina (eCG) (BE+P4+PG+eCG); (4) el mismo protocolo VE+NG, asociado con 400 UI de eCG (VE+NG+eCG). El implante fue removido el día 9, con inseminación artificial (IA) 12 horas después de la detección del estro. La preñez fue diagnosticada 45 días después de la IA. Las muestras de sangre fueron tomadas los días 0, 4 y 9 (después de colocar el implante) para el análisis de progesterona por RIA. Resultados. En el día 4, las concentraciones de progesterona fueron menores en vacas tratadas con BE+P4+PG (0.90 ± 0.73 ng/ml; p<0.01). Las vacas que recibieron VE+NG+eCG tuvieron mayor concentración de progesterona en plasma (p<0.05) en el día 9 (4.72 ± 0.79 ng/mL) que otros protocolos. Hubo mayor porcentaje de detección de estro (p<0.05) en vacas tratadas con VE+NG+eCG (66.7%). Las tasas de preñez no fueron afectadas por los protocolos (p>0.05). Conclusiones. Los implantes de norgestomet reutilizados fueron eficaces para sincronizar el estro y alcanzar tasas de preñez adecuadas en vacas Brahman.
    Revista MVZ Córdoba 01/2013; 18(1):3336-3345. · 0.18 Impact Factor

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