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Factores de riesgo, factores protectores y generalización del comportamiento agresivo en una muestra de niños en edad escolar

Salud Mental 01/2002;
Source: DOAJ

ABSTRACT Aggressive behavior in childhood has become a socially relevant problem demanding special attention from researchers, as a sharp increase has been reported in the aggressive and antisocial behavior of children and adolescents. Especially disturbing is the high participation of underage individuals in crimes such as robbery, drug trafficking and homicide, while numerous studies have shown that aggressive behavior evolves into more severe antisocial behaviors in adolescence and young adulthood. Research studies conducted on childhood aggressiveness has shown that these behaviors tend to become habits across time, and furthermore to progress into more complex and serious behaviors such as delinquency. For example, a high correlation has been reported between childhood aggressive behavior and antisocial behavior in adolescence and early adulthood. In an effort to prevent and stop the evolution of childhood aggressive behavior, efforts have been made to identify and describe those factors associated with the emergence of these behaviors in the developmental stages that comprise childhood and adolescence. Some researchers have coined terms such as risk and protective factors, reporting that it is highly probable that an individual might develop problem behaviors as the number of risk factors increases and exceeds the number of protective factors...

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Available from: Silvia morales-chaine, Jul 02, 2015
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    ABSTRACT: Before the known theoretical and research literature on parenting in Mexico is examined, we thought it might be helpful to show the range of families and their respective parenting styles by briefl y contrasting two families in Mexico, one that represents parenting in an urban area and a second that illustrates family life in the country. These two anecdotal stories will assist the reader in gaining a practical view of life as a parent in Mexico.
    Parenting Across Cultures: Childrearing, Motherhood and Fatherhood in Non-Western Cultures, Edited by H. Selin, 01/2014: chapter Parenting in Mexico: Relationships: pages 349-366; Springer Science+Business Media Dordrecht.
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    ABSTRACT: A number of authors have provided a useful evolutionary perspective on personality disorders, arguing that personality traits can be conceptualized in terms of evolutionary strategies. If we consider personality traits not as illnesses but as stable evolutionary strategies, the characteristic features of borderline personality disorder may respond to a behavioral pattern which, although deviating from the norm, would be in the service of survival of the species. Early environments involving factors such as childhood physical/sexual abuse may prove useful for explanation of personality traits based on gene-environment interaction, potentially providing a model for understanding borderline personality traits. We also review the question of whether personality traits exist in animals to also provide a translational perspective. We propose that certain traits in borderline personality disorder may derive from evolved mechanisms which in the short-term serve to help respond to adversity, but which when activated in an ongoing way prove maladaptive.
    Medical Hypotheses 06/2009; 73(3):382-6. DOI:10.1016/j.mehy.2009.03.024 · 1.15 Impact Factor
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    ABSTRACT: El rechazo parental es, según Rhoner, la ausencia de calor, afecto o amor de los padres hacia sus hijos o el privarlos de éstos de modo significativo. Puede adoptar tres formas: a) hostilidad y agresividad; b) indiferencia y negligencia y, c) rechazo indiferenciado. Durante décadas, la investigación científica ha venido demostrando que los estilos parentales en los que predominan las manifestaciones de ira, agresividad y rechazo se relacionan con problemas de salud mental en los hijos. Normalmente, en estas investigaciones se han analizado, por una parte, las relaciones paterno-filiales sin diferenciar al padre de la madre, aunque investigaciones recientes sugieren que el comportamiento tanto de los padres como de las madres puede tener efectos diferenciales en el ajuste psicológico de los hijos, y por la otra, los datos se han obtenido a partir de la observación o de la percepción de un solo individuo. Estos dos aspectos constituyen un gran vacío en este ámbito en estudio. Con este trabajo nos proponemos analizar la relación entre el rechazo, materno y paterno, y el ajuste psicológico y social de los hijos, teniendo en cuenta la percepción de los hijos (respecto a la conducta paterna y materna y acerca de su propio ajuste psicológico) y la percepción de los padres (respecto a su conducta parental y al ajuste psicológico y social de sus hijos). La muestra está constituida por 444 familias nucleares, de las cuales 100 forman el grupo en el que las relaciones paterno-filiales fueron valoradas como de riesgo y, 344, el grupo de comparación en el que no existían o se desconocían, relaciones paterno-filiales disfuncionales. Los instrumentos aplicados han sido los siguientes: el cuestionario de aceptación-rechazo parental (PARQ) de Rohner, que evalúa las dimensiones de: calor/afecto, hostilidad/agresión, indiferencia/negligencia y rechazo indiferenciado; el cuestionario de evaluación de personalidad (PAQ) de Rohner y colaboradores, que evalúa las dimensiones de hostilidad/agresión, dependencia, autoestima negativa, autoeficacia negativa, irresponsividad emocional, inestabilidad emocional y visión del mundo negativa; el Inventario de Conducta Infantil (CBCL) de Achenbach y Edelbrock, versión padres, que evalúa el comportamiento internalizado y externalizado. Los resultados, obtenidos a partir de la técnica del Análisis de varianza, demuestran que las características de personalidad de los niños rechazados difieren significativamente de las de los niños cuyas relaciones con sus padres no presentan características disfuncionales. Los niños rechazados, de acuerdo con estas características, tienden a reaccionar con manifestaciones hostiles y agresivas, muestran una escasa confianza tanto en otras personas como fuente de seguridad, confianza y apoyo, como en sus sentimientos de estima, aceptación, y competencia. Igualmente, son fundamentalmente negativos, poco responsivos emocionalmente y su percepción del mundo es la de un lugar inseguro, amenazante y hostil. También, por su parte, los padres pertenecientes al grupo de rechazo parental perciben a sus hijos con más problemas de ansiedad, depresión e incomunicación, más obsesivo-compulsivos, con más problemas somáticos, retraimiento social (problemas de conducta internalizados), y con más problemas de conducta externalizados, tales como hiperactividad, agresividad y delincuencia. Estos resultados se obtienen independientemente de quien informe respecto a la conducta de rechazo. Se discuten estos resultados y se sugiere la necesidad de seguir investigando en esta dirección para entender mejor las consecuencias del rechazo y poder realizar intervenciones apropiadas para reducir su impacto negativo en los hijos