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Semiótica y medicina

Revista electrónica de Psiquiatría Interpsiquis. Psiquiatría.com 01/2012;

ABSTRACT En este trabajo intentamos aplicar los principios de la semióótica al terreno de la medicina, tal como se ha venido realizando en muchas otras disciplinas, pertenecientes tanto a las “ciencias naturales” como a las “ciencias humanas”. Para ello, realizamos un recorrido que se inicia en la semiótica general, cuyos principios fueron descubiertos por Ferdinand de Saussure, un lingüüista suizo que intuyó la cultura como un “sistema de signos”. Se trata de una idea brillante aprovechada después por el antropólogo Lévi-Strauss, quién realizó una distinción clara entre “naturaleza” y “cultura”. Esta última se halla compuesta de reglas compartidas de carácter sígnico, que rigen la vida en comunidad y son convencionales; ello explica la gran diferencia entre unos pueblos y otros, frente a la unanimidad que muestran los fenómenos naturales. Hemos aplicado estas premisas a la enfermedad y la hemos entendido como no asimilada de modo primario a los procesos semióticos, debido a que se trata de algo propio de la naturaleza. Mas, sí que puede ser asumida por el sistema de signos de forma “secundaria” y esta asimilación se realiza de distinta forma según consideremos al paciente o al médico. El primero de ellos hace una apropiación interpretativa (desde el significado), según las creencias y mitos populares, que nos sorprenden diariamente aún hoy en día. En cambio, el médico realiza este trabajo desde el significante, convirtiendo el saber médico en un verdadero “sistema” con una sintaxis y leyes propias.

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    ABSTRACT: La definición de la psicosis se ha hecho basándose en los síntomas que la distinguen, sin atender a la persona que los sufre. Esto se ha agudizado sobre todo a partir de la aparición de los criterios diagnósticos que han borrado cualquier alusión a una organización psíquica común a las manifestaciones psicóticas. Al mismo tiempo, se ha especificado que aquello que diferencia a la neurosis de la psicosis es que en este último caso, no se conforma un “juicio de realidad” correcto, como puede admitirse que existe en alucinaciones o delirios. De la misma forma, se viene sosteniendo que el psicótico es una persona encerrada en sí misma e incapaz de ser “objetiva” y que se mueve en el reino de la “subjetividad”. Confrontando estas directrices, por nuestra parte vamos a contemplar en la psicosis a alguien que muestra una agenesia de la subjetividad, hecho que puede demostrarse en los síntomas en los que descubrimos “algo” que le viene al paciente desde afuera. El recorrido que aquí hacemos parte de: 1º) entender la psicosis como una organización estructural con características definidas y comprobables en la clínica y 2º) descubrir una ausencia de desarrollo de la subjetividad, de manera que el paciente se halla prisionero en el exterior y que, por consiguiente, sus producciones no son “subjetivas” sino “objetivas”.
    Interpsiquis. Psiquiatría.com. 01/2014;