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Evaluación e intervención de los problemas de Ansiedad y Depresión en Atención Primaria: Un problema sin resolver.

Revista Clínica de Medicina de Familia 01/2012; 5(1):37-45. DOI: 10.4321/S1699-695X2012000100007

ABSTRACT RESUMEN Los problemas de salud mental, especialmente los de ansiedad y depresión, suponen aproximadamente una de cada cuatro consultas que reciben los médicos de atención primaria. En este trabajo se presenta una revisión que pretende responder a dos preguntas interrelacionadas. En primer lugar, ¿cómo abordan los médicos de atención primaria el diagnóstico y el tratamiento de la ansiedad y depresión? Y en segundo lugar, ¿cómo se puede solucionar el problema? Para responder a la segunda pregunta vamos a tratar los siguientes aspectos: las necesidades de formación de los médicos de atención primaria, el desarrollo de instrumentos de evaluación a las características de la atención primaria, así como el incremento del número de profesionales sanitarios dedicados a la salud mental. ABSTRACT unsolved problem The mental health problems, especially anxiety and depression, represent approximately one in every four visits received by primary care physicians. In this paper we present a review that aims to answer two interrelated questions. First, how primary care physicians diagnose and treat anxiety and depression? And secondly, how can we solve the problem? To answer the second question we will discuss the following aspects: the training needs of primary care physicians, psychotherapeutic techniques adapted to the characteristics of the primary care setting as well as the increasing number of health professionals dedicated to mental health.

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    ABSTRACT: Studies indicate that persons with anxiety disorders seek treatment from general medical facilities as often as they do from mental health care settings. Yet primary care providers often do not recognize and treat these individuals effectively, perhaps because anxiety disorders present differently in the general health setting. In light of this situation, the authors note the need to disseminate efficacious treatment approaches to primary care settings. With this goal in mind, they review the prevalence of anxiety in the community and in primary care patients, the presentation of anxiety disorders in primary care, how to improve recognition of anxiety and depression in primary care, and treatment strategies for primary care providers.
    Bulletin of the Menninger Clinic 02/1995; 59(2 Suppl A):A73-85. · 0.72 Impact Factor
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    ABSTRACT: Mental disorders tend to be seen first in primary care settings around the world. To be helpful, classifications of mental disorders for primary care need to be simple. In response to these basic observations and requirements, a primary care version of the mental disorder section of ICD-10 has been developed by the WHO (ICD-10-PHC). This classification version has been used quite extensively internationally. The results of field trials with ICD-10-PHC are summarised here along with recommendations to make classifications and information systems more helpful to upgrade primary care of mental disorders around the world.
    Psychopathology 01/2002; 35(2-3):127-31. · 1.62 Impact Factor
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    ABSTRACT: Introducción En la práctica cotidiana del médico de familia, los proble-mas de índole psicosocial son muy frecuentes. En general, hemos de recordar que el equipo de atención primaria re-cibe no sólo a pacientes con diversos trastornos mentales diagnosticables como tales, sino en mayor proporción aún a pacientes que presentan problemas o conflictos psicoso-ciales. Incluso hay experiencias y reflexiones que indican que, si la relación médico-paciente o paciente-equipo es adecuada, casi todos los consultantes manifestarán algún tipo de esas situaciones a su médico, bien sea en forma de pro-blemas, de conflictos psicosociales o de trastornos menta-les 1 . Por otra parte, hemos de recordar que, según datos in-ternacionales 2-6 , sólo los pacientes diagnosticables de «trastorno mental» representan la cuarta parte de los con-sultantes adultos del médico general y la mitad de las con-sultas referidas a los niños (estimaciones referentes a un año). En nuestro país, ya desde las primeras investigacio-nes al respecto hasta las más recientes, se apunta una y otra vez la cifra del 25-29% de consultantes con trastornos mentales en la consulta «normal» y hasta el 68% de los pa-cientes «habituales» 7-12 . Sin embargo, la apreciación de su prevalencia depende de diversos factores. Los más relevantes son los siguientes: -La capacidad o sensibilidad del profesional para recono-cerlos de forma precoz. Si no piensa en ellos o no está aler-ta de los condicionantes psicosociales del motivo de con-sulta, pueden pasar desapercibidos. -El modelo de atención primaria que se practica. Si éste pone su acento de forma casi exclusiva en los aspectos más «biologistas» (debido en muchos casos a las orientaciones recibidas en la formación universitaria y de posgrado) le será difícil valorar de forma integrada al paciente y orien-tar el tratamiento más adecuado a cada caso. Al respecto, se puede consultar, por ejemplo, la compilación de Tizón et al 8 . -No habría que olvidar aquí la parte de responsabilidad achacable a la estructura y la organización que todavía pre-senta gran parte de la atención primaria de nuestro entor-no (aquella a la que no ha llegado la reforma de la atención primaria). Si el profesional no dispone de un tiempo míni-mo para realizar su trabajo –y el paciente de un tiempo mí-nimo para que le escuchen–, es difícil apreciar la realidad de esta problemática y, de buen seguro, se desestima su im-portancia. Una buena parte de la patología mental y conductual y de los conflictos psicosociales crónicos pueden prevenirse en un grado u otro si se abordan con sentido común de forma precoz 3,11,12 . De lo contrario, la patología mental grave y los problemas psicosociales complejos llegan al médico ya muy evolucionados y requieren un planteamiento distinto. Y sin embargo la APS es un buen lugar y «momento de contacto» para el abordaje de tales conflictos y trastornos: primero, porque probablemente, junto con la escuela, sea el dispositivo social, el dispositivo de la «red profesionaliza-da», con el que contactan mayor número de ciudadanos a lo largo del año y de la vida de cada uno de ellos. En segundo lugar, porque diversas investigaciones realizadas en nuestro medio parecen apuntar que los pacientes con trastornos mentales o conflictos psicosociales crónicos suelen consul-tar de forma repetida en los diversos dispositivos de APS 8 . En este punto, el médico de familia puede encontrarse an-te una doble preocupación. Por una parte, los consultantes con trastornos mentales graves deberían ser derivados a servicios especializados de salud mental, lo que a menudo no es fácil dada la estructura de éstos en gran parte del dis-positivo público de nuestro país. Por otra, muchos pacien-tes con trastornos mentales o problemas y conflictos emo-cionales y psicosociales, en una visión superficial de su comunicación, parecería como si sólo llevaran al médico sus manifestaciones físicas. Una consecuencia es que si sus quejas se abordan sólo desde la perspectiva del síntoma, tienden a cronificarse sin resolverse o mitigarse en la ma-yoría de los casos. Existe evidencia suficiente para afirmar que es mucho lo que puede ofrecerse a determinados grupos de personas en las que se detectan factores de riesgo de conflictos o tras-tornos mentales futuros 6,13-16 . La experiencia clínica y la investigación han mostrado que la intervención precoz en determinados casos, no exclusivamente desde la labor del médico sino también de los recursos de asistencia social y/o institucional, pueden evitar trastornos psicosociales graves en el futuro, a veces irreparables 11,12,16-20 . En su IV Workshop celebrado en Santander (diciembre de 1991), el Programa de Actividades Preventivas y de Pro-moción de la Salud en Atención Primaria (PAPPS) se planteó ofrecer unas recomendaciones posibilistas para su utilización en el ámbito de la atención primaria tanto por los médicos como para las enfermeras de este ámbito o lí-nea asistencial. Grupo de Trabajo de Salud Mental.

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Jun 1, 2014