Article

Functional neuroanatomy of obsessive-compulsive disorder.

Department of Psychiatry, University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas, USA.
The Journal of Clinical Psychiatry (Impact Factor: 5.81). 02/1996; 57 Suppl 8:26-35; discussion 36.
Source: PubMed

ABSTRACT Although obsessive-compulsive disorder (OCD) was once considered rare, recent epidemiologic data suggest a lifetime prevalence rate of 2% to 3%. The morbidity associated with OCD is quite high compared to other psychiatric conditions. This report reviews neurologic, neuropsychological, and psychosurgical findings relevant to the functional neuroanatomy of OCD. In addition, it describes more recent investigations of OCD using a variety of brain imaging techniques, including computed tomography, positron emission tomography, and single photon emission computed tomography (SPECT). Finally, it examines the results of an ongoing pilot study of high-resolution, full-volume, three-dimensional SPECT imaging in patients with OCD before and after treatment with fluvoxamine.

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    ABSTRACT: Very few functional neuroimaging studies have been performed on patients with obsessive-compulsive disorder (OCD) undergoing behavior therapy, even though it is recognized to be an effective treatment for this disorder. We measured the regional cerebral blood flow (rCBF) using the Xenon inhalation method in 31 treatment-refractory patients with OCD and the same number of age-matched normal controls. We also studied changes in rCBF in 22 OCD patients who had demonstrated a significant improvement after the behavior therapy. The OCD patients showed a significant bilateral elevation in the rCBF in the basal ganglia compared with the normal controls. After successful treatment, a significant decrease was found in the rCBF in the right head of the caudate nucleus that tended to correlate with clinical improvement.
    Psychiatry Research 11/2003; 124(2):113-20. · 2.68 Impact Factor
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    ABSTRACT: Obsessive-compulsive disorder (OCD) is the fourth most common psychiatric disorder. Yet patients often avoid seeking help because they are ashamed. Diagnosis is difficult, but familiarity with the nature of OCD and its current management helps primary care physicians identify patients with OCD and make informed judgments about treatment and referral. We review common symptoms, causes, drug therapy, behavioral therapy, and quality of life issues in patients with OCD.
    Cleveland Clinic Journal of Medicine 11/2003; 70(10):824-5, 829-30, 832-3, passim. · 3.40 Impact Factor
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    ABSTRACT: La metodología de investigación, a partir del modelo del procesamiento de información con paradigmas neuropsicológicos de funcionamiento del lóbulo frontal, permite un estudio más específico de los trastornos psiquiátricos con fenomenología parecida, lo que a su vez permite crear modelos basados en una subtipología de índole cognoscitiva y, por ende, lleva al conocimiento de los circuitos neurales involucrados en la manifestación clínica de estos padecimientos. En el caso del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la corteza prefrontal dorsolateral se encarga de regular las acciones complejas, las funciones ejecutivas y la elaboración de estrategias lógicas en la resolución de problemas, de tal manera que su mal funcionamiento ocasiona fallas en la creación de patrones de respuesta y perseveraciones por incapacidad de cambiar de patrón cuando se requiere otra alternativa de respuesta. Por otra parte, las obsesiones se relacionan predominantemente con el cíngulo anterior y la parte basal del cuerpo estriado y de sus conexiones con el sistema límbico, dando lugar a la incapacidad para seleccionar la información relevante del entorno. Esto genera que el individuo perciba los estímulos inocuos como ¿amenazantes¿ para la integridad física. También se han identificado subtipos clínicos de obsesiones y compulsiones, tales como contaminación, lavado, agresividad, comprobación, atesoramiento, simetría y de orden, entre otros, que se han relacionado con distintos patrones de transmisión genética, comorbilidad y respuesta a tratamiento. Además, se han documentado distintos patrones de aumento o disminución, ya sea de metabolismo cerebral o de flujo sanguíneo, en los circuitos fronto-estriados. Con la resonancia magnética funcional también se han encontrado distintos patrones de activación en los circuitos neuronales entre distintos subtipos clínicos, mediante la exposición de imágenes que se relacionan con el contenido de la obsesión o bien con la acción de la compulsión. Ante esta evidencia, se decidió averiguar si en pacientes con este trastorno era posible encontrar, mediante distintos paradigmas neuropsicológicos de funcionamiento frontal, dichos patrones diferenciales, considerando tanto el subtipo clínico como la gravedad de las obsesiones y compulsiones. En este estudio participaron 58 pacientes con este diagnóstico pertenecientes a la Clínica de TOC del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, de los que 24 eran mujeres y 34, hombres. Una vez que los psiquiatras adscritos a dicha clínica confirmaban el diagnóstico obtenido en la cita de primera vez, referían a los pacientes al programa para computadora de Diagnóstico Neuropsicológico Automatizado (DIANA). Se aplicaron en una sola sesión las siguientes pruebas: 1) Trazado con Hitos (TH) y 2) Test de Categorización de Tarjetas de Wisconsin (TCTW). Con posterioridad a la aplicación de las pruebas a todos los pacientes, se revisó cada uno de los expedientes de la clínica de TOC para obtener el subtipo clínico. En el análisis estadístico de los datos se realizó primero un análisis factorial para disminuir el número de variables y luego un análisis de conglomerados para ver si se formaban grupos conforme a la ejecución de los sujetos en las pruebas aplicadas. De acuerdo con la ejecución de los pacientes se observó que los sujetos se agruparon en cuatro grupos distintos de desempeño cognoscitivo: el primero tuvo una ejecución muy deficiente en ambas pruebas. El segundo exhibió un desempeño regular en las dos pruebas pero fue más rápido para terminar el TH. El tercero sólo estuvo constituido por dos pacientes que tuvieron un desempeño muy diferente al del resto, al presentar una ejecución sobresaliente en WCST pero con gran cantidad de errores en el TH. En tanto, en el cuarto de estos grupos, donde se concentraba la mayoría de la muestra, se consideró que su ejecución fue la más característica y su desempeño en ambas pruebas regular, pero más lento en TH. Cada uno de estos grupos de funcionamiento neuropsicológico se relacionó con los distintos subtipos de obsesiones y compulsiones, mas no con su gravedad. Encontrar subtipos neuropsicológicos de TOC asociados a sintomatología clínica distinta presta apoyo al modelo de organización modular de los diferentes circuitos neurales que intervienen en la manifestación sintomática de este padecimiento.
    Salud mental, ISSN 0185-3325, Vol. 30, Nº. 1, 2007, pags. 1-8. 01/2007;